Decir las cosas II

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Decime las cosas, pero quizás de otra forma no tan explícita. Porque vos decís las cosas más explícitamente con palabras, cuando me das un beso. ¿Y yo qué? Se me pasan una serie de cosas en la cabeza, entre ellas:


1. Tu ex es conocido mío, se supone que soy amigo de la (ex) pareja
2. ¿Te conté que allá atrás está la mujer perfecta? Sí, esa con la que estaba hablando antes de que llegues y me tomes del brazo y me saques saques a bailar y todo el resto.

Después voy a tener que dar explicaciones, que en definitiva nunca voy a dar. Todo esto por un par de abrazos que nos dimos. ¿No podés controlarte? Hacía como dos meses que no nos veíamos. ¿Pero no es que yo te resultaba soberbio? ¿O peor, por qué me quejo si acepté tu beso?

Dejar a alguien es una decisión que primero toma el cuerpo, y después recién al tiempo llega a la consciencia. Creo. ¿Hace cuánto que venías con esto vos? "Las cosas se me interfieren", me contestás. ¿Qué?

"Es que vos de repente tenés carácter fuerte". What???? Me reí un rato con esa, mientras me llevabas de la mano recorriendo toda la fiesta hasta la barra, y de repente me decías "Ahí hay una chica que tiene cara de baterista. ¿Vamos a chamuyarla?".

Surrealista esa noche, corazón. Ah, y por favor no me digas querido, que eso me lo decía una ex suegra y me caía pésimo.

Todo esto lo pienso mientras espero en la guardia por una Eco Doppler, luego de haber finalmente salido con la mujer perfecta ayer a la noche y de haber hablado con ustedes dos. Ambas me dijeron que les cuente qué me dijo el doctor. Qué momento fantástico.

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