Una colección de detalles para apuntar:
- Es verdad que Felipe Esthershack tiene una camioneta. También es verdad que se la confiscaron las autoridades de algún suburbio de Buenos Aires.
- Una relación a desmentir: Paula y Paliers jamás salieron juntos. Hubo acercamientos, pero nada prosperó.
- Orlando y Allen, nuevamente, pero por otras vías, trabajan juntos.
- Puede ser que ocurran algunas incoherencias en el personaje de Day. Esto se debe a que se trata de dos personas, y a mi incompetencia por disimularlo.
- Orlando mantiene actualmente su relación con Ly.
- En verdad, Valeria y Paliers no se llevan nada mal. De hecho, tienen una relación fallida, lo que denotaría un trastoque (no intencional) con el personaje de Paula. Aunque ninguna de ellas está relacionada en lo más mínimo.
- July es efectivamente, tan insegura como audáz. Ese elemento es análogo en Allen. Esta ecuasión, a la larga, no es conveniente.
- El título "El cielo está en juicio" proviene de una adaptación de la canción Evil, de Interpol.
- La última frase que escuchó Allen de Day es "andá al psicólogo". Llamativamente, no se trató de un insulto, y las relaciones diplomáticas entre ambos al día de la fecha son "políticamente correctas".
- Carla es una de las revisadoras críticas más precisas de Allen Jana.
- Verdades sobre Paula: Es diseñadora gráfica, efectivamente no entiende demasiado de web, también apodó en una época Spartacus a Allen, y se le atribuye la frase "el chocolate me hace sentir segura". Es sólo cuestión de unir cabos.
- Los intentos dramatúrgicos fueron impulsados por el mismísimo Oliver. Paliers fue otro de los personajes que apuntaló situaciones, e incluso detonó el plot central.
- Es verdad que en un principio Allen no le caía bien a Valeria. Desde ese momento se planteó el el dogma que indica que Allen Jana cae muy mal al principio, pero en ocasiones logra remontar la situación.
- La pelea entre Paliers y Allen ocurrió, aunque fue menos heavy.
- Jan es realmente vegetariana. Uno de los pocos elementos realistas del personaje.
- Bob y Allen suelen discutir sobre una serie de topics recurrentes: medicina y peronismo. Sobre el segundo item han llegado a elevar la discusión a puteadas recíprocas.
- Ocurrió hace tantísimo tiempo, y las diferentes versiones discrepan sólo en detalles: En la apertura del nuevo The Roxy, Felipe se arrojó del auto en movimiento por no querer esperar a que estacionen el móvil, y así, llegar antes al boliche.
- Otra incoherencia sobre los personajes se revela en Oliver. El motivo es precisamente, el mismo mencionado sobre Day.
- Hay grabaciones sobre esto: Orlando y Allen compartieron en 1999 un programa en una radio local de Vicente López, llamado "Lo que venga". Según el primero, en 2010 vuelven. Según el segundo, "sí claro, cómo no". La cuestión está en litigio.
Hechos (II)
Tres Momentos Con Ellas
Nos saludamos con esa sonrisa, como si nada hubiera ocurrido. Mierda, a veces me sorprende lo pragmático que sos, Allen. Parece que a veces te quedás en la nada, simplemente no logro dilucidar lo que te pasa.
¿Y si me lo contaras, si me hubieras hablado más cuando estabamos juntos? Sí, lo sé. Te lo dije, asumo mi culpa también, sé que no soy una mujer de una mente re amplia exactamente.
Pero ahora, encontrarte así, tan de repente. Me saludás, venís así. Entonces comenzamos a caminar, charlando, porque se suponía que no nos veríamos más, pero acá estás, acá nos volvimos a cruzar.
La calle Armenia está cada vez más fría, cada vez menos apetecible. Encima se rozan nuestras manos por accidente. ¿Es un chiste del destino, que nuestras manos se insinúen de tal manera y no lleguen a tomarse, a acariciarse? Sabías que iba a estar yo, aún así viniste. Yo sabía que venías, entonces me quedé.
Allen, no sé qué mierda se te cruza por la cabeza a vos. Claro, me parece que vos tampoco tenés idea de lo que se me cruza la cabeza a mí. Otra vez, caemos en esto de no decir las cosas...
Así nomás, en avenida Córdoba nos despedimos, como si nada hubiera pasado.
¿Fuimos sólo una historia de gatos y perros perdidos? Yo creo que al menos vos me quisiste. Da por seguro que yo te quise a vos.
Algo de luz, un poco del afuera que logra colarse en el adentro. Mar del Plata definitivamente es una ciudad que me hace sentir extrangero, espectador de un paisaje.
Y mientras me quedo mirando tus ojos cerrados, como dormís, esa sonrisa que tenés incluso cuando soñás. Cuando juego con tu nariz me siento en un tobogán, tan cerca de tus labios, como si estuviera bordeando las mil sensaciones que me hacés sentir.
El rayo de sol me deja ver tu silueta, me deja ver tu cara a medias, un paisaje entre las sombras. Si me quedo demasiado corro el riesgo de perder la noción del tiempo. ¿Tarde, no? Ya la perdí hace rato. La perdí hace bastante. Entonces un día decidimos irnos de vacaciones y otro día llegamos a Mar del Plata recontra temprano, caídos de sueño.
Es un rato nuestro, eso es lo más importante. Y mirarte así, esta mañana se siente como si me la hubiera apropiado. Sos vos, pero de una manera tan mía que casi me olvido que somos dos. De alguna manera esos labios son míos, al igual que tu espalda, al igual que los dedos de tus pies. Aún así, sería tonto de mi parte negar que la verdadera artífice de tu belleza sos vos, Guille, y solo vos.
Me pregunto cómo vos, muchacha, te pudiste meter con un tipo como yo...
Se supone que estás durmiendo. ¿O lo hacés porque te diste cuenta que me gusta verte dormir apasiblemente? De cualquier forma yo estoy hecho, sigo disfrutando de vos de una manera casi furtiva.
Debe ser la mejor manera de disfrutar estar juntos, por más que yo llene todo esto de imperfecciones. Prefiero olvidarlas y seguir observando como soñás tus sueños.
¿Sabés lo que me costó tomar esta decisión, Orlando? ¿Sabés que mis lágrimas me decían, mientras me iba de una vez por todas, que estaba dejando a mi amor? Mis pasos por esta ciudad jamás se sintieron tan errantes. Tomar un colectivo a cualquier lado lejos de casa jamás fue una necesidad tan urgente.
Lejos de vos, que la herida sangra, que los días serán más largos de ahora en más. Eso es lo que siento, un espacio que vos provocaste en mí. No tenías derecho a hacer que yo me enamore de vos. No tenías derecho a hacerme sentir la mujer más afortunada del mundo, todo eso fue una mentira.
Soy una dramática de mierda, ya lo sé. El chofer me mira de reojo, mientras yo miro la ventana que mira a la calle. Todo se mueve, pero no voy a ningún lado. Orlando, ¡aún quiero besarte! Eso es lo triste, aún te necesito.
No quiero llegar, pero ahora la bajada es esta, el aterrizaje en la vereda para retomar esa caminata desesperada. Me siento ridícula, me deshago, me caigo, me voy una y otra vez de mi. Mis propias lágrimas se estrellan contra las lozas. Por favor, qué imagen que debo estar dando...
Toqué el quinto C. Esperé. Soy una ridícula, pero no están Luna, no están Lisa. Entonces el portero eléctrico contestó:
Allen: ¿Sí? ¿Hola?
Le dije que me deje entrar, le dije que me deje guarecerme de mi ridiculés, que hiciera de cuenta que él realmente puede arreglar las cosas. Sé que las pasate mal vos también, necesito por favor que al menos me ayudes a detener la hemorragia.
Oleajes
Jan Jan... recién ahora me digno a dedicarte algo de tiempo, ¿no? ¿Será que fue todo demasiado forzado, que ambos nos buscabamos para encontrarnos en una especie de nada? No te aceptaría respuestas que hablaran de tiempo o de momentos. Creo que simplemente era todo mecánico, y que no era yo solo el engranaje, sino que eramos dos siguiendo el juego.
Recién ahora estoy escribiéndote esto. ¿Para qué? No para que lo leas, claro está. Tus ojos café jamás verán esto. Simplemente ayer se me despertaron las ganas de decir algo sobre vos, lo más probable para ponermelo en claro a mí. Entonces acá estoy, otra vez escribiendo para no ser leído.
(En este momento Gallagher hubiera mirado al piso...)
Los chicos nos verían bien, pero no podía evitar sentir cierta artificialidad cuando me preguntaban por vos. Mi cara me delataba, mis gestos. De eso se dio cuenta Orlando y creo que luego fueron cayendo el resto. Entonces quedamos nosotros solos, actuando para nosotros.
Gracias por haber sido legítima todo el tiempo, gracias por al menos intentar disfrutar una cena conmigo y hacerme experimentar un poco más. Sobretodo gracias por provocarme.
(Entonces el gato podría simplemente posar su cabeza en el almohadón, mientras el resto de su cuerpo se ha adueñado del sofá. No tiene los ojos abiertos. Se deja llevar por esa melodía otra vez más.)
También me puse a pensar que extraño algunas de tus observaciones fuera de lugar. ¿Vos extrañás mis acotaciones fuera de contexto, mis preocupaciones irrelevantes y lo desalineado de mi carácter? Debe ser parecido para vos, solo un oleaje que de vez en cuando te moja los pies en la orilla, un momento de chapoteo.
Nada serio, sepaló.
(Ver a un gato que suspira parece algo de película, de ficción, pero creanme que lo hacen.)
Una opinión fue que nos debíamos más tiempo. ¿Pero cuánto, Jan? ¿Cuánto? La sensación de no ir a ningún lado ya se me hizo costumbre, hubiera sido pésimo de mi parte intentar llevarte para allí.
Por más que tu cara me lo decía todo, que la caída estrepitosa de tu sonrisa declaraba tu angustia, creo que vos sabías que yo no soy para vos. Quiero creer que no te duró demasiado, que ahora estás sonriendo nuevamente. Prefiero pensar que el tiempo que pasaste conmigo me sentiste más un accesorio, en vez de sentirme como si yo realmente fuera importante. Te imagino viviendo en paralelo, pero pasando por cosas tan diferentes...
Quizás nos volvamos a encontrar. ¿Que nos diremos? No tengo ni idea, pero sí sé que algo te voy a decir, pues no quiero caer en lo de siempre. Ya a esta altura no vale la pena, no te parece Jan?
(En esta Gallagher estaba conmigo, yo sé que me bancaba, que me tenía por un tipo acertado al menos esta vez. Seguro que mientras pensaba esto él me miraba, medía milimétricamente las palabras. El gato lo supo desde el principio, pero se dio cuenta que yo debía llegar a esa conclusión por mis propios medios.)
Sí, quizás nos volvamos a encontrar. Yo tengo la idea de que me quisiste, de que realmente no te aburrí tanto. Vos a mí tampoco, y sí, cada uno depositó sus ilusiones. Siempre quise hacer las cosas bien, pero sabés que muchas, demasiadas, me han salido mal. Vos en cambio mirás desde otros anteojos...
No te ví llorar. Yo lo tomé de otra forma. Si le pudieras preguntar a los chicos, tuve unos días de mal humor. No con vos, eh, nada de eso. Me imagino que conmigo, con la inmutabilidad de las cosas. Zunny se ocupó un poco de contenerme, le llamaba la atención como me la agarraba con todo.
Un día cualquiera nos dijimos adiós. Vos por tus razones, yo por las mías. Ambos lo sabíamos, creo que si bien hubo tristeza no hubo sorprendidos. Jan Jan, tengo que admitir que sentí alivio al no verte desarmada, al no verte despedazada, incendiada en lágrimas.
(Me parece que Gallagher se está empezando a aburrir de toda esta perorata...)
Cuando me aprendí en parte tu historia me dí cuenta que algunas veces me contabas cosas como si nada, pero me daba cuenta de que te molestaba, de que me estabas contando algo difícil, que habías tenido que procesar. Quisiera haber podido entender más quien sos, Jan.
Otra de nuestras ocurrencias fue la mimesis: Vos hablando sobre teorías descabelladas, como la de la milanesa. Yo que me sentía más frontal, más emancipado. Ambos tomamos cosas del otro, ¿no te parece? Vos me robabas a mí mis inventos, yo te robaba a vos tu carácter.
¿Pensás que podremos quedarnos cada uno con un poco del otro, que seguro pecará de ser demasiado inocente?
(Gallagher ya estaba recontra torrando, despatarrado en ese sofá. Ya sé que ni le molesta, pero bajé la persiana, apagué la luz y lo dejé dormir tranquilo.)
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Coherencia
Otra vez... Parece que se nos volvió hábito, parece que las festividad nunca la dejamos. Llegar acá esta noche, ver este panorama, me da la sensación de que esta gente estuvo bailando desde que nací, y yo me ausenté toda mi vida hasta hoy, que acabo de llegar.
Jan: A la pelotita, alta party...
Esthershack: Pero pará, devolveme eso. ¿Quién carajo es ella?
No sé de qué estaba hablando. Lo más probable es que jamás lo sepa, pero ya se había munido de su favorito Smirnoff con Speed.
Jan: Bueno, vamos a bucear entre la masa corazón. Seguro que acá vas a sufrir carencia de verdes.
Luna arribó, y fue casi como si intentara arribar mi coherencia. Me vengo llevando joyita con mi coherencia, precisamente. Al fin y al cabo, mi coherencia me haría falta, por una serie de cosas que pasaré a relatar.
Orlando: Mirá que está Laura.
Laura y claro claro. Esto me retrotrae a la otra vez... Sin darme cuenta me estaba tomando la mandibula, con cara de malos recuerdos.
Jan: ¿Por qué esa cara?
Fue luego que esperando en el baño se me adelantó Esthershack, me ganó de mano. El tiempo transcurría y yo esperaba que este se dignara a salir. Nada. Estaba intentando decidirme si habían pasado cinco o cuarenta minutos, cuando... salieron dos mujeres. Entonces desprendí una serie de hipótesis al dedillo:
1. Felipe tenía la capacidad de transformarse en dos mujeres. Esta explicación en un principio me pareció la más apropiada, pues aún no dudaba de mis sentidos.
2. Se trataba de un baño con dos entradas, y Esthershack había salido por otra puerta. Esta versión se cayó cuando ingresé al facility y comprobé que la puerta era únicamente por donde acababa de ingresar.
3. Mezclar cerveza con destornillador y el resto de la química produce lapsus.
Day: ¿Ahora no saludás?
Allen: Perdón, pero es que no sabía si eras vos. Y si fueras vos, no sabía si venías a insultarme de frente o a reirteme en la cara.
Day: Por favor, no te vuelvas un pelotudo otra vez.
No entiendo. ¿Para qué me viene a hablar a mí si sabe que estoy hecho un desastre?
Luna: Quizás quiere hablarte en serio.
Allen: En serio seguro, pero no tengo ganas de escucharle reproches de por qué soy quien soy y qué hago con este vaso otra vez lleno en la mano.
Jan: Che, perdí a Orlando...
Allen: Seguro no quiere que lo encuentres. Debe andar en algo...
Luna: Mantenete correcto. Sabés que cuando te digo las cosas que te digo no estoy del todo equivocada.
Allen: Se colapsa todo así.
Day: ¿Tanto sufrís cuando me ves? Detesto saber que soy la causa de ese gesto.
No, no. Es toda la situación. Hola ¿que tal? ¿Por qué está el piso en el techo? Ah, mi coherencia podría haberse quedado y ya. También podría haberse quedado Jan entonces, porque...
Bob: Si estabas pensando en Jan, era el momento justo. Creo que deberías darle más bola, viste, no les gusta que las dejes ahí.
Porque Day no se dio cuenta, y a raiz de eso yo no me di cuenta. No me di cuenta de que estoy frente a Daiana y Jan no está por acá y no me interesa dónde anda. Después ella me dirá que lo mío es una estupidez, que no le demuestro nada. Tendrá razón en las dos cosas, en lo de la estupidez y lo de la nada.
También ocurrirá el episodio ya relatado, ese hola cómo andás y que tal con Day. El cuarto de la noche si me pongo a pensar. Entonces mi coherencia señaló:
Luna: No te preocupes, Jan es muy resuelta. Seguro que le explicás y ya.
Seguro que le explico y ya, pero es difícil explicarmelo a mí.
Hey Allen, solo quiero saber cómo andás. Yo acá estoy, me vine acá, casi sola. Lo traje a Bob, nada más. Seguro que venías, no me parece mal que estés acá. Pensé en... Si te resulto tan desagradable me voy, pero alguien me dijo eso de que a veces uno tiene q ir y bancarse la pelea, bancarse los tortazos cuando realmente quiere algo.
Está bien, tenemos eso de Allen & Day que fuimos. Estoy acá, parada frente a vos, y te portás así...
Entonces Allen comenzó a portarse así: como ese pelotudo que no quiere la cosa, artista de la imbecilidad aplicada a lo simple. Ah, pero no se le ocurría irse y Jan no sabía dónde andaba, comenzaba a taladrarse la cabeza con eso de que no podía dejar pasar el evento así nomás, que si Day le significaba más que Jan entonces no podía seguir con la segunda.
Allen: Puta, mañana va a ser una mierda.
Yo me desperté a las diez, con solo dos horas de sueño, pero me quedé acostado hasta las doce. La visita dominical a mi vieja sería en estado patético. Seguro ella me preguntó "¿Qué contás?" y yo le dije que nada. Porque no había pasado nada, ¿qué va a pasar? ¿Jan? Seguramente no pasó ella, creeme.
Luna: Por el poder que me ha sido otorgado en papel de tu coherencia, te diré que te sientes y te tranquilices. Y que no vuelvas a fumar lo que te de Felipe y menos a manejar después de eso.
Orlando: Dicen que estuviste perdido un rato, buceando entre hojas ya escritas de la historia. Jana, dijimos no más penas ni olvidos.
Felipe: No me gusta mucho leer. Imaginate que menos releer. Yo voy a levantar una queja ante este modus operandi.
Entonces empecé a decir que tenía que hablar con Jan. Orlando inmediatamente se dio cuenta de que se trataba del epílogo, a lo que me criticó diciendo que no está mal tener una fija. Feli asentía, pero mi decisión era totalitarista como siempre.
Luna: Sos muy rígido. Es parte de tu encanto, me imagino. O quizás no, pero te hacés demasiado problema. Me gustaría que si me nombrás como tu coherencia, me dieras al menos poderes de consejería y me escuches lo que te digo al menos.
Yo les juro que he intentado con aspirinas o reduciendo la dosis de cafeina. Incluso con un fin de semana lindo y calmadito. Pero me han dejado aquí. Y sigue sin funcionar esto...
Episodios
Es tonto, pero la veo a Ludi así, tan resuelta ahora... pareciera que se olvidó de Orlando nomás. Igual ella sabe que no soy así de simple, que yo me complico la vida con este tipo de pelotudeces de conocer gente.
Ludi: Te digo algo. Que Lisa tenía onda con vos lo supe siempre. Me lo dijo y todo.
¿Qué mierda hubiera pasado si en vez de terminar con Julieta Cinadi terminaba con Lisa? Ahora tengo a las dos bien lejos... El tema es que Lisa es inaccesible, pues no quiere saber mucho. Y July... le deseo cosas lindas, pero no puedo compartir más con ella.
- Acabo de conocer a la actual novia de mi ex. Es horrible sin maquillaje, pobre piba. (De Val a Allen. Respuesta: ¡¡¡Dejá a tu ex en paz!!!)
- Estaba pensando: me olvide las grandes ideas y todo eso de respirar sensaciones nuevas y en una de esas todo es cuestion de reinvertarse a uno mismo. Era obvio. (De Allen a Luna, after breaking up with Jan.)
- Feliz San patricio. Tu sobriedad está de más, sacatela de encima (Allen a varios...)
- Decile al pato Donald que no encuentro a Scooby Doo ni a Doña Clotilde, pero cuando los encuentre me van a devolver el trago. Che, me volví a manchar el pantalón con vino (Feli a Allen).
- Aaaaaaaaaaaa no entiendo a este pibeee (Luna a Allen).
- Simplemente pensemos en la mejor idea de volar las cosas, de irnos. ¿Te quedarías conmigo a ver como las llamas consumen todo esto, así quedamos solo vos y yo? (Allen a Jules)
- Esa manía que tenés de ser tan buen tipo a veces. Todo un pragmático. No entiendo como luego haces para ser Allen, uno más de nosotros (Orlando a Allen).
Últimamente te reduzco a / una deconstrucción continua
Mmmm. Algunas opiniones dicen que en estas dos frases se dice demasiado.
Otra dice:
Y mientras te vas, me pasan copas / extrañaré los incidentes. / ¿Fuimos una historia de gatos y perros perdidos? / De niños que no salen a jugar porque encerrados adentro están... y allí quedarán.
Tengo la teoría de que Guillermina levantaría la ceja vengativamente ante esto...
Zunny: La puta madre, ¿te das cuenta? Ahora se casan estos, la otra es mamá. Mierda, puta, este tiempo está pasando demasiado rápido, me hincha las pelotas. Necesito vacaciones.
Allen: Si. Estamos grandes, eso me asusta también. Pensaba lo mismo, ahora mis amigos se casan y tienen hijos. Me siento re desubicado.
Zunny: Ni cerca estamos. Dame más cerveza.
Allen: Che, venimos haciendo esto todos los días. Mi vieja después se preocupa. La puta madre, esta gente madura la verdad es que me hace la vida menos posible.
Zunny: Pero mierda, decime por qué carajo Daniel es nuestro amigo si ahora se va a casar y es todo racional y toma decisiones de adulto shit.
Bueno, es estraño, pero el 2006 tuvo golpazos, y no lo concidero taaaan mal año. Pero reviso el 2007 y me parece un año muerto. El 2008 ya tuvo saltos, pero parezco inmutable, jamás cambio.
Valery: ¿Año muerto? Te recibiste, mejoraste tu trabajo a full, te vi divirtiéndote, olvidándote de los fantasmas... ¿Qué te pasa?
Zunny: No dejes que Valeria se meta así tan holográficamente en nuestras conversaciones, que no nos llevamos tan bien.
Allen: Ok Sonia. Todos esperaban más de eso, Val y yo parecíamos la sumatoria perfecta... pero claro, después salió lo que salió. Dejala, no es mala chica.
V
Day: Hola.
Noté que ella me tiene cierto... temor. Me dio cosa.
Allen: Hola.
Day: Pensé que estaría bueno hablarnos. Sé que en algunas cosas fui insensible.
Allen: Me too. Yo también me mandé las mías.
Day: Te propongo que andemos con cuidado... Hola Allen.
Aunque creo fervientemente en el fracaso de esto, contesté Hola.
VI
Feli: Vamos, estás de vuelta. Nada de boludeces.
Allen: Tengo esa sensación de que no tengo que meterme con nadie por un rato...
Orlando: No seas boludo, que siempre es linda la compañía femenina. Bueno... casi siempre. Vamos, sacate esa cara de estrolado que tenés, mirá que ahora podés ir para adelante.
Feli: Jan era medio ortiva. ¿Por qué te fijás en minas conservadoras vos?
Orlando: Es cierto, siempre te buscas minas canutas, les hablás de fumarse uno y te miran con cara de indignadas. Necesitás cambiar tu sistema de selección.
Allen: Vayansé a la mierda.
Reiniciar
Zunny: ... Quizás te lo estás tomando demasiado en serio.
Es probable, más que probable, seguro. Es increible como terminamos en la irrelevancia una y otra vez. Debo tener algún error de estrategia o yo qué sé. Y te juro que trato de ser lo menos melodramático posible, poner los pies en la tierra y pensar como un ser racional. ¿Notaste que poca capacidad de desición real tenemos?
Entonces Zunny intenta explicar, dar alguna hipótesis de qué nos pasa cuando todo se va a la mierda tan así nomás. Me dice que le de un tiempo, pero la verdad es que mi paciencia está por debajo del nivel del mar, navegando a oscuras, en un simple atentado para no volver.
Zunny: Bueno, entonces dejala y que se curta.
Finalmente siento que voy bajando, lentamente, que voy bajando y en una de esas encuentre mi paciencia en el fondo del mar, entre las algas y quizás alguna cuebita. A todo esto, no se me ocurre nada mejor que los amores acuáticos. Algo escribí sobre eso, pero jamás se lo mostré a nadie. A no, pará, a July sí.
Jan: Noto tu mirada perdida.
Allen: Si te digo que estamos perdidos no me vas a creer así nomás.
Jan: Tanta inercia de repente me hace mal, Allen.
No es que nos estemos apurando, pero sí, es eso. En mi cabeza todo pasa demasiado rápido, aunque me digan que es la antítesis de lo que realmente ocurre. Nos tomamos nuestro tiempo, pero parece que el tiempo jamás será nuestro en realidad. Será a lo sumo, o al menos aparentará ser, de cada uno por separado. Un tiempo de Jan, otro tiempo de Allen.
Allen: Pero tengo esa estúpida sensación de que el tiempo no pasa, ¿te das cuenta?
Jan: Mmm... al contrario, para mí me pasa todo por delante.
Nuestras conversaciones se fueron perdiendo en ese envoltorio de plástico, ese que viene con los globitos que tanto le gusta a todo el mundo explotar. Ese es el problema, miramos para otro lado perdiendo el tiempo y explotando globitos, en medio de está gran boludés.
Allen: Sí, lo sé. Es que no me puedo bajar. Necesito meterme en el submarino, navegar un poco por la paciencia, que seguro está ahí hundida.
Zunny: La paciencia es atributo no mío ni tuyo. Pero al menos no terminaron mal, no se pelearon. Quién te dice, hay que pensar las cosas un poco quizás.
Allen: Claro claro, pero me estoy dando cuenta que ahora duele, y no es tanto por Jan en sí. Eso me marca otra cosa, no es Jan quien estaba mal...
Zunny me abrazó y eso que ella nunca me abraza. Todo esto seguro fue por la cara que tenía... Mientras me preguntó por qué era yo tan inestable, y por qué me ponía tan demandante con este tipo de cosas, (¿qué querés que te diga?, soy un salame). Todo tiene su motivo, dear Zunny.
Publicado por T. en 13:28 1 comentarios
Freno de mano
Dani: Seems like Jan and Allen just broke up...
Zunny: Oh, baby... Me la veía venir.
Oliver: ¿Saltó la térmica nomás?
Zunny: Se la pasa puteando. Todo de repente che.
Dani: Pero eso es porque esto es un quilombo. Esta oficina es lo más parecido a la ciencia ficción hoy.
Zunny: Todo suma, todo suma... De todas formas creo que mejor, aunque vamos a ver las secuelas. Pero hoy no va a estar muy agradable este pibe.
Oliver: ¿Quién mandó a la mierda a quién?
Dani: Parece que fue mutuo. No se lo ve triste, aunque sí enojado.
Oliver: Bueh... Mejor, así volvemos a las salidas con los muchachos, alguna gira, hace mucho que no rompe nada, le falta la chispa de... cuando pasó lo de Nordelta, que me lo perdí.
Zunny: Seguro derrapa, seguro derrapa. Esta vez hacemos tequila, total no vamos a salir ilesos. Así de paso charlamos de lo mal que nos va en el rubro, de cómo nos volvimos aficionados a bajar nuestros pequeños sueños a piedrazos... Allen necesita otro tipo de chica, pues esta le ganó momentaneamente nada más.
Oliver: ¿Y si compramos otro barril de cerveza?
Hyper Music
Orlando: Las primeras veces que uno prueba algo, suele caer como patada. Es el cuerpo que no está acostumbrado.
Sostuve en algún pasado que el ser humano es química ante todo. Algunas cosas me han llevado a corregir esa concepción, por algunas obviar cuestiones básicas.
No me sorprende de ninguna manera a esta altura del partido lo ocurrido aquella semana. El problema se disparó cuando me encontré en la punta de un gran fozo en medio del desierto color gris, con esa sensación de estar resbalándome todo el tiempo cuando en realidad estaba quieto.
Seguidamente a esto, los dos o tres días siguientes manifesté una extraña paranoia. Una semana poco lúcida, diré, que terminó con un regalo de dejado en el buzón equivocado una noche de lluvia, palpitaciones y nervios deshechos. Pasar desapercibido por esa garita parecía cuestión de vida o muerte.
Si llegué a no dormir 48 horas, con el ritmo cardíaco por encima de lo normal, no fue por casualidad. Tampoco fue casualidad eso del brazo izquierdo anestesiado toda la semana, o la alucinación de la pileta con los cócteles, las reposeras, con ese tipo pelado de anteojos. Jamás supe el significado de esto último.
Esthershack: Me suena a El Maquinista. ¿Viste esa peli?
Accidentalmente, un mail que intentaba ser anónimo pero no lo era en absoluto tampoco contribuyó a mi salud mental, pues solo agravó el stress de esa nada que ocurría. De la mano de eso iban los llamados desconocidos de ese numero 3845...
El desarrollo de este miedo desmedido a las cosas lo fui trabajando, vaya a saber cómo. Luna fue la primera en saberlo, Orlando y Feli estaban al tanto de los experimentos corridos, no tanto de los resultados.
Lo primero que ocurre es que todo te importa tres carajos, nada de lo que te rodea parece tener algún valor. Es una dejadez que roza lo insano, que llegué a sentir tan ridícula, pero existía, era precisamente eso. Efectimamente, sentís que no importa si te quedas sin trabajo, mujer o amigos... es la pérdida total de relevancia, lo tedioso incrustado en lo efímero.
El segundo momento es más de reflexión, pues claro, ese quemeimportismo agudo me llevó a preguntarme por qué tales cosas que yo evaluaba tan importantes, de repente carecían de valor. Era obvio, el vaciamiento de valor iba de la mano de su contrario.
Igual, hace ocho meses que no...
Orlando: Limpio. Todo un ejemplo para la ciudadanía.
Esthershack: Está bien, solo una mala experiencia. No entiendo por qué le das tantas vueltas al asunto.
Zunny: Siempre hay que hacer un poco menos de lo que te indicaron con eso, ya lo sabés. Nunca uno entero.
Luna se mantiene en silencio de radio. Jan insinua la temática, creo sin llegar a comprender lo que ocurrió. Zunny es quien quizás entiende todo un poco más, pues ella ha pasado por hechos similares, como no saber qué pasó la noche anterior, etc etc.
Zunny: No creo que tengas un problema, de hecho, te veo bien ahora. Pero por lo que me contás, se nota que la pasaste mal, pero sólo fue ese rato. Ya lo pasaste y no terminaste mal. Siempre fuiste un tipo medido, tu vida no es un desastre, estás bien.
Creo que necesitaba que me dijeran eso.
Allen: Escuchame... necesito ante todo que me digas una cosa. Necesito escuchar que todo estará bien, necesito que me lo digas.
Luna: Allen, calmate, ya te va a bajar. Es el efecto. Va a estar todo bien, te prometo que va a estar bien. No te preocupes, me quedo acá, no cortes. Easy easy boy, estás vivo...
5
Zunny: eeee eee eee y todo esto que nos pasa.
La cuestión es que ella me dice qué pasa con Jan y yo le contesto que bueno, no sé qué pasa exactamente. Pero ahí andamos. Entonces mi retruco va a cómo estás con Germán, y ella se me despacha con esas cosas que a veces me olvido que ella tiene.
Zunny: Porque en una de esas se convierte en una cosa encerrada sobre sí misma, y ni me habla. No puedo ni enterarme de lo que le pasa. Pero claro, yo estoy con mis despelotes propios y lo que pasa es que mi paciencia... Ya sabés que la paciencia no es mi fuerte.
En efecto no lo es. No sé, a mí siempre se me da por aconsejar y soy un desastre en estas cosas, ya lo sabemos.
Zunny: Jan te quiere. No lo heches a perder...
"Esto es un penal al ángulo" = Algo es muy malo/está muy mal.
"Es un golazo de mitad de cancha" = Algo está muy bueno/está muy bien.
Lo curioso, señalan los especialistas de la corriente Orlandista, es que Allen no sabe un carajo de fútbol.
Allen: Atlanta es un equipo de fútbol? ¿No se trata de una ciudad de Estados Unidos y ya? No entiendo por qué le dicen apertura si se juega hacia finales del año. Eso está mal.
El Orlandismo critica el uso de las fórmulas previamente mencionadas dada la incompetencia en materia futbolística del Allenismo.
Esthershack: ... Pero de alguna manera hay que aguantar.
Para el primero de enero pasado, le caí de prepo en la casa con el auto y le dije que nos fueramos al río. No sé que carburó su cabeza, pero lo que hizo fue agarrar y armar su mochila de montaña (de considerable tamaño, con bolsa de dormir incluida), y se apareció con borsegos puestos en el living diciendo "dale, vamos".
Val: Se quema todo, se quema esta vez. Venimos esquivando balazos a lo pelotudo, alguna nos la van a pegar. Esto está presentado como el ojete, es obvio que no va a funcionar.
Creo que ella casi ni me escucha, que sigue en lo suyo y es como si nunca nos hubieramos cruzado. Como si lo único que pasara ahora es que ella saca eso que tiene adentro y ya...
Ludi: Ajá, está bien, te viene bien estar con alguien de carácter fuerte. Además, vos tenés tus rayes así que de pueden sacar chispas. Es muy bueno cuando pasa eso.
Se me hubieran ocurrido formas de refutarla, pero no era mi intensión iniciar debates sobre el tema, sobre esas charlas de que las personas se sienten atraidas por sus iguales o por sus opuestos.
Ludi: Creo que me atraen mis opuestos.
La charla quedó insinuada nada más... pues nos pusimos a hablar de cosas importantes como el gobierno y la economía.
Facciones
Frente a las declaraciones formales realizadas por el Ludismo, el Orlandismo declaró que las mismas estaban fuera de lugar, pues seguramente ella había incurrido en sus cosas y vamos no nos engañemos. Entonces, el Felipismo dijo que no valía la pena meterse en tales dislates, pues las sesiones extraordinarias con el Allenismo parecían prometer una gran cerveza.
Por otro lado, el Ludismo calificó de "desconsiderada" y "pelo***a" la posición tomada por el movimiento que fuera su partenaire. El Allenismo trata de mantenerse por fuera de dicho conflicto entre las dos facciones, y si bien no hay peligro de guerra inmediata, las secuelas se hacen sentir en el ambiente.
El Lunismo reaparece en escena, no sólo para criticar duramente la posición tomada por el Felipismo, el Orlandismo y el Allenismo en cuanto a hechos recientes, sino que impulsa un revisionismo que la triada antes mencionada considera excesivo. Aunque el Allenismo no desestioma las observaciones lunares.
El Felipismo continua afectado por el sábado pasado, jornada en la que vivió un levantamiento armado contra sí mismo, que seguro terminó con la permanencia del status quo. El Orlandismo encontró tal revolución divertida y el Allenismo estaba muy ocupado en tratativas con el Janismo, pendiente de una manera bastante estúpida de las acciones que tomaría el Miguelismo, como si se tratara de algún conflicto fronterizo.
Entonces, un mitín fue propuesto, para limar las asperesas entre las facciones, más que nada debido a algunos eventos causados por el Felipismo y el Orlandismo, de los cuales el Allenismo no estaba totalmente desvinculado, pero que al menos tenían menos preocupada a la primer ministro del Janismo. El Ludismo adelantó que no participaría de tales reuniones, espero poder convencerla de aflojar.
surfin in the battlefield
Se supone que somos grandes ya, que no nos divierte tanto jugar como antes. Eso es una mentira, porque son necesarias las actividades lúdicas, tales como ir a la fiesta de cumple de Val a ver qué pasa.
Val: Ya podrías aparecer. Pienso que es hora de que aparescas ya, de que vuelvas a nuestras salidas. Y ya podrían volver a hablarse con Miguel.
Decidí darle un tiempo debido a que no se mostró entusiasta cuando le volví a hablar después del episodio. Fue algo así como:
Miguel: Efectivamente, me desilucionaste. Pero no quiero quilombos. No da para que hablemos nada, pero cuando salgamos todo bien.
Val: No te hagas el mate.
Entonces le dije que bueno, que vamos y llegamos tarde. Los jugadores del partido incluyeron a Oliver acompañado de Alicia. Yo decidí que era bueno que Jan viniera. Orlando y Esthershack más Bob llegaron casi detrás nuestro, seguro se habían quedado en la previa.
Feli: La explicación es simple Jana: ácido.
Efectivamente el muchacho estaba pum para arriba, aunque no noté nada raro en los otros dos seres.
Pero volvamos a Miguel, con quien supe compartir episodios tales como hacer el auto invisible en un auto mac, o convencer al barman de que no heche del boliche a otro compañero de la oficina por robarse la botella de Smirnoff.
Todo eso pasó, y también pasaron las horas de trabajo y las cervezas, sobre todo las cervezas improvisadas de los martes o los jueves. Y luego Miguel cambió de trabajo, mientras Valery quedaba acargo de otro equipo y el mío se reconfiguraba con la incorporación de Oliver y mis cuates Zunny y Dani.
Zunny: Eeeee!!!, sos mi compañerito de trabajo preferido.
Valeria se ocupaba de bailar como bien le sale, mientras recién ingresados al bolichitodeMartinezcerradoparaeldumpledeDani. Miguel andaba espoteando vaya a saber a quien, pues no ha perdido el hábito de cara rota, por suerte.
Val: ¿Todo bien?
Allen: Buenas noches, señorita. Ella es Jan.
Fue la presentación cuasi oficial entre las dos. Nada fuera de lo normal eh, nada fuera de lo normal. El abrazo con Dani, que estaba pasado ya de rosca, Oliver bailando La Macarena, mientras Jan tomaba su Sex on the beach y me invitaba bailar porque no le gusta que me quede quieto.
Jan: Vamos, dale. Dejá esa cerveza, que encima no es verde.
Llevabamos ya cuarenta minutos en el local, cuarenta minutos de humo de cigarrillo y vasos por doquier, de sillas apartadas y de:
Feli: Caipirosca caipiroscaaaaaaaaaaaaaa
Orlando: Por favor, necesito una chica ya.
Allen: Ahí está la hermana de Vale.
Listo, comenzó la parla, campeón nacional de remo. Aunque creo que no pasó nada, luego le pregunto. Pero fue recién después de esos cuarenta minutos o solo tres cervezas que nos saludamos, al menos nos debíamos ese respeto.
Allen: Mike.
Miguel: Allen, ¿cómo andás?
Simplemente eso, un "cómo andás" sin registro alguno. Un reconocimiento de que ya no soy invisible, de que vine esta vez, pero nada más. Miguel y Valeria hasta bailaron un poco juntos. Cuando le expliqué, Jan dijo que no era para tanto, que ya se le iba a pasar.
Val: Las incomodidades ya van a pasar. Tienen que pasar, no podemos estar así para siempre. ¿No te parece? Él no me dijo nada malo, ambos sabían que el otro venía. Es como una deuda pendiente. Pero sacate esa idea de que va a haber quilombos.
Sobre estas cosas no sé, cariño, pues no respondemos a las racionalidades. Si, claro, al menos me saludó. Valery estuvo esquiva toda la noche, no sé si por vos o por Miguel. Seguro que por Miguel. Dani me abrazaba y me decía "¿Así que ella es...?". Sí, es ella, Jan Dani Dani Jan.
Detecté un comentario medio sarcástico de uno otro de los muchachos, un "la última vez que te vimos por acá medio estabas en cualquiera." Sí, claro.
Jan: Despreocupesé, si tiene algun problema con este pibe saltamos todos. Por otro lado me parece correcto que Val se haga a un lado. Sobre todo porque estás conmigo.
Claro. No va a pasar nada. No va a pasar nada nuevo, ni nada malo. Con los pies en la tierra che, nada de revoluciones esta noche, ¿quedamos así?
Jan: No te preocupes - me abrazó -, vámonos a charlar un poco a ese balconcito.
Vegetables
Quizás entre las góndolas esté la respuesta, al lado del queso roquefort (llevemos uno grande), seguro antes de las aceitunas. Me costó media hora decidir qué cervezas llevar, pero debía respetar el mandato de Orlando:
Orlando: Nada de boludeces. Algo de cerveza belga.
Y Jan se reía, se mensajeaba con Luna, seguramente diciendo que yo estaba loco y que tenía un problema. Aunque ella fue bien rápido a traer algunas Heinekenes. Qué bueno que estés aquí, ¿sabés? Los chicos nos van a matar, ya son casi las diez de la noche. Los del super nos miran con odio, aún tenemos que pasar por caja, pero tenemos que optar entre queso mar del plata o dambo.
Jan: Dambo.
Mozzarella es un must, sino Esthershack se nos enoja. Jumbo es un mundo, ajá ¿Viste la pata de jamón crudo? Por favor, menos mal que no vino Oliver porque iba a intentar pasarla de alguna forma.
En el aire se respiraba algo extraño. No sé qué, pero la chica parecía tener la cabeza en otro lado. Sus hombros me lo decían, y su pelo largo y castaño no caía con la misma intensidad, sino que lo hacía con cierta timidez, como intentando explorar una caída a la que no estaba acostumbrado.
Jan: Bueno, creo que te lo puedo decir ahora. Es tonto, pero bueno…
La miré como si me fuera a decir que era lesbiana o yo qué sé, aunque su cara risueña le restaba importancia al asunto. Orlando se me cagó de risa, maldito bastardo. Luna ya lo sabía, no sé cómo, pero yo no entendí por qué tanto secreto con esto de que…
Jan: Soy vegetariana.
Bueno, ¿qué puedo decir? Es extraño, hace un año que vengo conociendo gente que elige comer solo plantitas. Ehmm… Me descolocaste corazón… después de los debates sobre la milanesa (¡¡qué debates!!), resulta que sos vegetariana. Si, no tengo problema. De repente me siento yo solito con la picada que vamos a armar.
Entonces empezó él, y ¿Qué vas a comer? Papafritas solas no, te conseguimos algo. Me haces reir de repente. No es que me haya sentido esta ni ninguna otra vez mal con mi condición de herbívora, pero no sé, será que nos quedamos hablando tanto aquella primera vez…
(Orlando se reía, se reía al cántico de “es vegetariana, es vegetariana”. No sé, pero su reacción frenética me hizo reir a mí también, no tanto a Esthershack. Somos una manga de pelotudos.)
Entonces Allen me dio un beso improvisado de clara aceptación. Tenemos que apurarnos. Saca una oscura y la otra verde, pero no de la Heineken, que ya tenemos de litro, sino de otras. Me pregunto si se está fijando los precios o sus ojos simplemente hacen zoom en las burbujas.
Vamos che, los chicos esperan en lo de Luna, armamos toda la parafernalia, la tabla, pongan música(¿Lyla se acordó de llevarme el cd de Floyd?), que nos toca comer rico. A claro, yo me quedo con los vegetales.
Decime que llevamos para vos, Janis. No, dale. Tenés acá para elegir y encima no sale caro. Zanahorias, lechuga, algo de pasta de la rotisería. Yo pienso en ensalada cuando me dicen que alguien es vegetariano, pero mi mente no es de lo más amplio que digamos.
Jan: Llevemos pizzetas, me vienen bárbaro y seguro alguien va a robar un poco.
Paralelos
(Intentaré relatar dos sucesos que no tienen nada que ver, pero asumo paralelos...)
Reencontrarnos así de fácil, en medio del living de mi casa a la noche. ¿Te imaginabas que era más difícil? Yo sabía que no, que era más una idea mía. Entonces me dijiste que me relajara, que la contractura se me iba a ir, pues me llevaste a la cama y me depositaste. Luna me sugirió:
Dejala que maneje ella, me parece que es lo que quiere.
Jan) Entonces recostate, boca abajo, dale. Sin historias. Eso, relax, vas a ver. Pero para hacerte los masajes te tenes que sacar la remera, así que marchele. ¿Sabías que tenés linda espalda? Nunca la viste, pero es suave, me gusta.
Mientras mi contractura había durado hasta ese viernes...
Ludi no se encontraba bien, miraba sin querer ver de más. La entiendo, los y las ex a veces no tienen corazón che. El Roxy se imponía, se desplegaban las canciones, las pistas se llevanban casi por si solas.
Lisa) Podrían haber dicho que venía, no te preocupes, no va a pasar nada. A él le importa poco todo, pero bueno.
Luna) No entiendo de qué hablan...
Las manos de Jan recorrían una serie de caminos que conocía poco o casi había olvidado, ya que jamás salí con una buena masajista. Ella parecía entrenada en el asunto, pues sus dedos hacían firuletes, se clavaban un poco en mi piel. Creo que le gustaba tenerme a su merced.
Allen) Me han dicho que yo también doy buenos masajes.
Jan) Perfecto, porque cobro en especie yo.
Felipe sentía nuevamente esa necesidad de rebolear un trago al dj, mientras Ly y Orlando...
Ly) ... bajar de lo que me gusta, aunque no es fácil, sabés. Luna es bastante compinche y me da bola con esas cosas. Me encanta filmar el cielo y las estrellas, mientras escucho Pink Floyd.
Orlando) Es una suerte lo que contás, pues cuando uno disfruta su trabajo es mucho mejor, vive más relajado, más atento a la felicidad.
Ly se había dejado invitar un daikiri de frutilla por Orlando, que le daba al vodka con Speed. Luna seguía la situación, se daba cuenta.
Luna) Parece que van a chocar che.
Allen allen, soltá un poco los músculos. Eso, ahora vamos a probar algo. Si, mirá, tengo este pañuelo y vamos con un juego que me enseñaron.
Entonces me levanté un poco, y el pañuelo resultó en un vendaje para mis ojos.
Jan) Tenés que confiar, y esto es un ejercicio. Nada, yo seré tus sensaciones, quizás hasta tus ilusiones.
Si Ly está mareada, Felipe sostiene que Orlando se tira nomás. Bob se ríe, porque conoce todos los datos. Orlando va a jugar, Orlando va a jugar. Luna no seas aguafiestas, seguí tomando Coca.
Luna) Basta de hablarme al oído, maldito extraño. Estas son las cosas de boliche, una no puede estar tranquila.
Ludi) Quizás me sea terapéutico. Aunque no puedo evitar esas ganas de un cachetazo por tarado.
Entonces Jan me iba llevando, mano tenida, demos una vuelta. Me levantó de la cama y mis ojos no lograban ver nada. Mis pies estaban en la tierra, que ahora era tierra de Jan y no mía. Sostenernos a nosotros mismos sin la evidencia que nos arrojan los ojos parece más difícil de lo que creía, pues...
Orlando) Teníamos que darnos esta visita, a todo esto, me debés una partida de pool de la otra vez.
Ly) Te ganaré nuevamente. Soy buena, pero no te tendré lástima, lo jugaremos cuando tu digas.
Orlando se acercó a Ly, apretando el acelerador, mientras Jan me había dejado casi sólo pero estaba al lado mío, y mis ojos seguían sin ver. Orlando tenía a Ly casi en sus brazos, ya sin disimular al buscapleitos, mientras Jan era más una presencia que Jan, tan cerca que Ly se apartó mirando a Orlando, declarando que no, un no tan diferente a los labios de Jan que se habían adueñado de la situación, que se habían vuelto intrusos en tanta ceguera y me dejaban más lejos de mí y más cerca de nosotros.
Ly) No... gracias. Hubo una confusión creo.
Orlando) ... ¿Es sólo la sonrisa lo que me quedaré esta noche? El miedo a la partida de pool podría disiparse fácilmente.
Ludi) Estúpido, que ni se me acerque.
Lisa) Que maestra, lo sacó carpiendo. Él se cree infalible.
Luna ya sabía que Orlando iba a intentar chocar, pero Ly me fue clara en que no le da corte a él. Además de esto, se preguntaba si Lisa había aparecido porque Allen no estaba. La pregunta sondeo había sido "quienes van". Tengo que preguntarle a Jana que pasó.
Ludi) Me alegro. Sé que no debería pero me alegro. Estas cosas pasan, con éxito o no, esté yo o no esté.
Jan estaba parada enfrente mío, soltándome un poco de mí. Sus manos continuaban ese viaje que comenzó por mi cuello contracturado y ahora paraba en mi espalda aliviada y mis ojos más sinceros. Orlando no dejaría de divertirse esta noche, pero...
Orlando) Cosa que no entiendo, pues estaba todo bien.
Bob) Está medio loca esa, cuidemos que Feli no de meta en problemas con esa otra que está con el novio. A todo esto Ludi está con cara de orto al dos mil quinientos. Falta tequila acá.
Jan) Un poco de confianza Allen, nada de amarrarse demasiado al piso. No necesitamos convencernos de estar parados mientras nos olvidamos. Necesitaba que bajaras la guardia un poco, para besarte con toda comodidad.
Hechos
Algunas observaciones irrelevantes:
Orlando vive en Ugarte y Maipú, Olivos.
El gato Gallagher en realidad no es negro, como era el widget que supe poner. Es un gato atigrado.
Allen terminó su relación con Day de manera estúpida, con Guille de manera catastrófica y con July casi amistosamente. Curioso.
El personaje de Jan se llama Jan, porque Allen la conocio el 1ero de enero: January.
Sufrió un traspapelaje de nombres el personaje llamado Lisa. En algún momento de la historia, sin darme cuenta, cambié ese nombre por el de Nati. Me di cuenta hace poco, al retomar al personaje. Ahora corregí el error, y verán que Natalia no figura en ningún lado, pues fue sustituida por el personaje original, Lisa.
El alter ego real de Valery lleva un nombre que comienza con M.
Luna es en realidad dos personas.
Pensé que Orlando debería ser chofer de subte. Luego abandoné la idea y no sé a qué se dedica.
Alberto sospecha que fue Allen quien mandó el Cv del perro. Mandó a investigar, pero obviamente jamás pudo demostrar nada.
Val baila muy bien, y le pone actitud.
Lo que explica Allen Jana sobre las frecuencias FM y la velocidad de la luz en uno de los primeros posts, fue una pregunta de un examen de física del secundario.
Aún no lo relaté, pero Oliver está de novio. Es una relación inestable, digamos...
Las últimas teorías sostienen que Felipe es inmune al alcohol. Puede tomar toda la noche, que jamás quiebra.
El personaje de Meri tiene 30 años, es decir, le lleva cinco a Allen.
Efectivamente, Orlando y Allen supieron compartir el espacio de trabajo en el pasado. Aunque se
conocen desde que tenían doce años.
Guillermina siempre fue bastante reservada y correcta. Hasta que se peleó por última vez con Allen y se fue de boca mal. Los personajes practicamente no se han hablado desde entonces.
No lo mencioné jamás, pero el personaje de Day fuma. July también tiene el vicio, pero siempre me olvido.
Luna casi que eligió su nombre.
Felipe de apellida Esthershack. Quizás utilice esa forma de referirme al personaje en futuros posts.
Según ha trascendido, Jan oculta un secreto a Allen. Esperensé que ya se enterarán...
Accidents
A todo esto, Allen, Bob, Felipe y Orlando esperaban en el hall de la guardia, a ver que corchos le había pasado a Oliver. Yo y Ly fumabamos en la puerta del hospital. A mí se me había pasado un poco es escalofrió, y no entiendo cómo vos nena podés estar tan inmutable siempre.
Ly) El destino me las ha jugado a estas más de una vez, y con resultados peores. Estoy curada de espanto.
Estaría llegando Jan de un momento a otro, que había dejado a la prima volando volando que ya eran debían ser las tres de la matina. Orlando seguía largando insultos al tipo del 206 rojo. Tras unas breves reflexiones, llegamos a la conclusión de que deberíamos hacer la denuncia, y que como no teníamos ganas de hacerla entonces la denuncia era muy puta.
Se suponía que debía encontrarme con Valery en la fiesta. Fue al rato que se me ocurrió ver el celular, y allí leí:
Val) ¿Dónde andan, borrachines?
Y llamó nomás Valeria, lo vi en el identificador. Opté por atenderla. Pero entonces fue ¿Eh? ¿Auto volcado? ¿Estás bien? Pero no me llamaste nene, no me hagás esto. ¿Cómo fue?
Allen) No me quiero poner a explicar acá y ahora.
Val) Decime dónde están que voy para allá.
No hace falta, que bueno, pero es tarde, quedate tranquila, para qué mierda me decís que me quede tranquila?, che que tal la fiesta, está buena pero no me quedo bien si me quedo, quedate, no me quedo, quedate, no...
Luna) ¿Quién es Valeria? - Me preguntó a mí, aunque Feli hizo este brillante trabajo:
Felipe) Una amiga del trabajo de Jana que ya no es tan amiga (o sí, no se deciden) porque zas que anduvieron juntos y ahora resulta que esto le costó la amistad a él con otro buen amigo suyo con quien a su vez Valeria estuvo.
Luna me miró extrañada. Sus ojos me dijeron claramente "che, vos no sos de hacer esas cosas". Bueno, pasó y pasó, ¿qué puedo decir? Che, Jan no estaba viniendo.
Luna) No, ahora contame - es típica de ella esta frase-.
Todo parecía indicar que Ly estaba a la espera de Orlando. Esa idea me cerraba bastante, pues Orlando se había puesto las pilas para ver si...
Orlando) ... por fin salgo con una chica que no sea de Palermo Hollywood.
El cartel sobre salud infantil tenía una cara de nene dibujada como por un nene. "Una buena alimentación bla bla bla bla bla bla". Lo que me molestaba del cartel era la mala alineación del título "La niñez debe disfrutarse saludablemente", con el resto de los elementos: un arbolito, papá y mamá y una casita. Un dibujo de nene, bah. Pero....
Allen) ... la alineación de los elementos está mal. Por otro lado, fijate que el texto está justificado y queda para el ojete, lo hubieran alineado a la izquierda y ya.
Luna) Es que así lo hacen los nenes. Yo creo que está bien, comunica lo que quieren decir. Esa rodilla está sangrando Allen.
Allen) Pero si centrás el título lo dejás más ordenado visualmente. Los nenes hacen cosas muy lindas, pero si las combinás con diagramacíón, ahí está lo groso. Y fijate que los bordes no son simétricos. Detesto las piezas gráficas sin simetrías. Esto seguro lo hicieron así nomás, lo sacaron con papafritas y gaseosa y ya.
Luna) Sos un pesado. No sé si te van a tener que coser eso, bonito. Me parece que es medio feota esa cortadura.
Allen) Además, esa tipografía no va con la de un nene. No digo la del titular, sino la otra, la del copy. Me parece que podrían haber sacado algo mejor. Y fijate que se pierde parte del texto con el fondo. Ley figura-fondo, un básico che, no se les puede pasar.
Y llegó ella nomás:
Jan) Allen, ¿qué pasó? Ah, bien la rodilla, lindo tajo te hechaste.
Ahí me volvió la contractura al cuello, insoportable. Se me debio haber ido el efecto del diclofenac. A tod esto, intentaba olvidarme de la puta denuncia.
Luna) Está bien. Aunque no se le pasa eso de ser cabeza dura con los doctores.
Jan) Dale, no me hagas enojar que cuando me enojo se pudre. Dale. ¿Esto donde les pasó?
Allen) Estabamos de pedo en Panamericana y se nos cruzó el imbécil ese del 206 rojo y entonces tenemos que hacer la denuncia...
Feli) La puta denuncia, que no se te olvide.
Oliver estaba entre sus cabales y los míos, es decir, en ningún lado. Ly le habia traído agua.
Allen) Esto es un accidente de General Paz en realidad, porque es una autopista muy contradictoria. Y es contradictorio cómo terminó el auto hecho mierda y ahora tenemos que hacer la puta denuncia y estamos en el hospital, porque nadie salió herido. Pero el auto quedó hecho percha dado vuelta con los vidrios desparramados, eh.
Luna me miró si comprender, entonces tuve que aclarar:
Allen) General Paz es donde deben ocurrir estos accidentes. Es contradictoria. ¿Cómo un General se va a llamar Paz? Vamos, son exlcuyentes los términos, lunática.
Jan) Panamericana creo que da más para fatales. ¿Te duele la rodilla? Deberías hacerte ver. No sé de dónde viene lo de General Paz, pero es llamativo, ahora que lo observas. No puede existir un general con ese nombre.
Luna) Veo que se llevan bien con esto de las incoherencias. Entrás próximo Allen.''
Allen) Bob no pasó, que entre él.
Oliver) En realidad, un general debería llamarse guerra. Aunque es medio una tautología creo.
Jan) Precisamente. Pero que se llame Paz. ¿Tu cabeza está bien, Al?
Allen) No me digas Al, que me hace pensar en Capone. Sí, está ok. Sin mayores mambos más que los habituales. Seguro que Gallagher ya debe saber de esto, lo intuye el gato ese.
Jan) Si querés te acompaño a casa.
Luna) Buena idea, pero antes un chequeito con el médico, ¿no señorito jana?
Oliver) Sos un lento con suerte Allen, sabelo.
Orlando salió con la mano vendada y las ilusiones un poco maltrechas. Tenía que explicar al otro día lo ocurrido a su familia con el Clío y encima lo de la puta denuncia. Luna sestaba insistente con lo de mi rodilla, pero conseguí que Bob entre antes que yo, que justo decía que le dolía una muela. Jan tenía una mirada picarezca.
Yo creo que entre los Orlando y Ly hay chances. Pero es un laburo que Orlando va a tener que lucir, porque Ly no tiene fama de supersociable precisamente. De hecho, según Luna, ha rebotado a varios pretendientes esta pelirroja. En fín...
Val) ¿Estás bien? ¿Qué te dijo el médico?
Quedate tranquila, estamos todos bien. Mirá, mañana me quedo en casa y hablamos. ¿Dónde andas? No no, no se vayan, quedate. Si, ya sé que no te gusta, pero está oquei. Vamos, quedensén un rato más y mañana hablamos. ¿Sabías que el General Paz era un tipo muy contradictorio? A todo esto, el lunes seguro tengo que ir a hacer la puta denuncia, así que nos vemos más tarde. Oquei, bueno dale, pasas. Besote, si yo también.
Instrucciones para volcar
Mientras, Orlando al volante, acompañado por Oliver, Bob y mi persona, piloteaba el Clío que seguía al móvil lunar.
Orlando) ... no sé qué onda. En una de esas hoy encaro para ella. Veremos también qué nos depara la noche.
Oliver) No sé. Yo ya estoy picado che. El Felipón sí que la hizo bien, se quedó con las otras dos en el otro auto. ¿Dónde están?
Mi estado no era 100%, pero los analgésicos habían hecho su efecto y mi contractura de cuello era casi historia. Jan se quedaba en su casa porque le caía la príma de Río Negro a visitarla, y yo había sido llevado a último momento casi.
Bob) Espero que esté bueno. Hace quince días que regresé de vacaciones, y me siento demasiado sobrio.
Allen) Ese hábito de la sobriedad.
Oliver) Igual te digo que lo que fumamos antes de salir me pegó siete trompadas. Ando joya, pero me siento ligerito ligerito. Me pateó la cabeza con un borsego.
Allen) Re linda esa sensación de ligereza.
Orlando) Cuando lleguemos a la fiesta le doy con todo, no me importa nada. Y nada de boludeces eh.
Luna, acompañada en el Corsa por Ly y Felipe, seguía su camino hacia la quinta en no sé dónde, pero era cerca de... no sé, alguna salida de panamericana y ya.
Ly) Lástima por vos, Feli, que te perdés toda la joda con los chicos. Seguro que hablan de nosotras, y nosotros, como estás vos, no podemos hablar de ustedes.
Feli) Hablen nomás, que a mi me resulta más que interesante.
¿Qué serían? ¿La una, una y cuarto? Bueno, habíamos perdido al auto de Luna, a quien me disponía a telefonear, cuando un 206 rojo nos pasó como piña, cosa que sobresaltó un poco a Orlando. En una maniobra incomprensible redujo bruzcamente la velocidad y el auto rojo se nos venía encima, de entre la noche. El volantazo fue...
El auto estaba dado vuelta, a un costado de la autopista. Salimos de pedo, tuve que sacar a Oliver que no respondía. Orlando se las había ingeniado y Bob escupía algo de sangre al lado de la ruta. Mi rodilla sangraba y me dolía.
Oliver responda por favor, vamos che, no me hagas esto. Estas salidas vertiginosas son las que hacíamos antes, ¿no?
Orlando) No puedo creer al imbécil ese.
Orlando volanteó, pudo esquivar al 206 rojo, que jamás paró. Pero un choque con un Sierra nos llevó a donde estabamos ahora. Ningún herido grave en nuestro auto, y en el otro sólo iba un pibe, que estaba bien.
Luna me llamó al celular. Traté de explicarle sin que se asuste, cosa en la que fracasé.
Bob) Siempre te jodés la misma rodilla vos eh.
Allen) Parece. Che, Oliver está bien. Medio abombado, pero bien.
Orlando) Llamé a los de la autopista. Miráme la mano, no sé con qué mierda me corté.
Bob) Quedó joyita el auto.
Orlando) Ni me hablés.
Tuve que explicarle al mal humor de Orlando que más nos valía deshacernos de cualquier elemento incriminador. Pues seríamos fáciles de señalar como los culpables si nos encontraban bolsitas con cosas raras y demás.
Orlando) Pero no me cagués la noche.
Allen) No es una opción, no nos queda otra. Viene la cana, tenemos que estar limpios. Yo me encargo. Por favor, andá a arreglar con el del Sierra.
Orlando) Salió caro, lo sabés. Salió caro. Por favor, nos pasan todas a nosotros.
Orlando seguía de malas, mientras Ly intentaba calmarlo un poco. Felipe se había quedado mirando el auto dado vuelta, que era todo un espectáculo no tanto por estar dado vuelta sino porque era nuestro auto.
Luna) Al hospital ustedes cuatro. No quiero excusas. No les estoy preguntando, ni se los estoy pidiendo. Hermosa noche que ligamos eh.
Darle explicaciones a la poli, hacer la denuncia, yo me sentía como el menos indicado, pero como para ayudarlo a Orlando. Feli se escargaba de defendernos de los ataque de luna tales como yo les dije, el auto rojo se lo imaginaron, etc etc. Supongo que luego se le pasa.
Allen) Hospital. Yo ok, Oliver haciéndose chequear el mate, que parece que se golpeó y Orlando con la mano vendada y mal humor. Bob sin mayores daños.
Jan) Luna parece alterada.
Allen) Sep...
Luna) ¿Te hiciste ver tu rodilla? Seguís sangrando, no seas boludo.
Ly) Bueno, no te preocupes. Tu mano está bien. Nada, solo la sentís entumecida por el golpe, y las vueltas que dieron en el auto. Vamos vamos...
Yo movía la rodilla, me paraba en una pata, hacía el cuatro, no pasaba nada. No hace falta, señorita Luna, déjese de sonseras, estamos más que bien. El auto bueno, un garrón, pero podría ser peor, piense que de dimos vueltas como trompos y estamos casi ilesos.
Ly) No hay fractura ni nada. Igual, mañana te va a seguir doliendo.
Feli) A todo esto, nos perdemos la fiesta. Igual, no tenía mucha fe.
Es de a ratos que empujamos nuestra suerte un poco más lejos, sin darnos cuenta. Si lo pienso, estuve en un auto que se volvió lavaropas y nos dejó tirados en plena panamericana con lucecitas de a pares que se movían a 160km por hora. Si vamos a los hechos, tenemos demasiada suerte, muchachos. Por otro lado, me parece que tenemos que mejorar nuestra imagen che.
Si Jan, bueno dale, venite, no sé para cuanto. ¿Media hora? Dale, acá estaremos. No, no pasó nada más, no no dijeron nada más. Es que no quería preocuparte, pero... tenés razón, yo qué sé, bueno, me salió así. Estamos ok, no te preocupes. Dale, beso.
Oliver) No pasó nada aún con Jan, pero ya parece tu novia Allen.
A todo esto, la contractura del cuello se había ido...
cruces
La mierda, pero nadie me avisa las cosas acá. Claro, se piensan que porque el tiempo pasa yo tengo que suponer cosas tales como que la revolución de la milanesa va a suceder a medias, o que Orlando de repente está demasiado interesado en Ly.
Gallagher me miró con un gesto de "siempre lo supe", ese gesto felino que me ataja cada sorpresa, que se me hace inmutable. Vos sabías, maldito gato.
En una de esas entonces te dejás de joder con Jan, me había dicho el mismo Orlando. Dejate de vueltas, dejate de rodeos. Porque si las cosas no cambian es porque vos te pones a montar alguna maqueta de la realidad para que nada funcones.
Allen) Eso dolió.
Luna) Orlando no suele tener razón, pero esta vez dio en el clavo. Y te digo que ese hábito tuyo de utilizar la química para evadirte me dejó de gustar desde hace un par de ratos.
Entonces claro, Gallagher se sentó en el sofá para dar una clase magistral de por qué todo estaba como estaba y Jan era quien era y yo quizás tenía que ser un poco más flexible. El gato me tenía más calado que la vida entera, que la historia de los 25 que me aquejan.
Oliver una vez me dijo que...
El problema tuyo es que tuviste tanta mala suerte como buena suerte. O sea, tenes el suficiente ojete como para que Jan esté con vos, pero sos lo suficientemente sota como para no haberla encarado hasta la fecha.
Verdad absoluta, ¿no gato?
Gallagher me cacheteó un par de verdades en forma de maullidos, mientras logró encender con su pata el televisor vía control remoto, y justo puso un breve interludio de Sigur Ros musicalizando Amelie. Ya lo habrán visto. Sino búsquenlo, que es elocuente.
Oliver) Como me contó Day alguna vez, sos un tipo contradictorio. ¿No te conté? Luego de que cortaron ella me dijo que vos eras un tipo destructivo, que lo único que hacías era destruir tus propios edificios.
Allen) Nunca pensé que justo Day, quien sostengo jamás me entendió, tuviera una percepción tan acertada de las cosas. Quizás por eso se fue, porque entendió todo de cabo a rabo, antes que yo.
Gallagher maulló afirmativamente. Por otro lado, no ocultaré que la mención de Day por parte de Oliver no me molestó. Fue como si se cobrase algo, no sé bien qué... pero algo.
Luna) A todo esto, te lo digo para levantarte el animo. Julieta te extraña. Según ella...
July) ... tus disparidades me resultan atractivas, tus incoherencias, las extraño todas. ¿Sabías que aún no puedo tirar tus fotos? No me interesa la otra, pero tenía que decirte...
Luna) ¿Nunca más volvieron a hablar?
Allen) De ninguna manera pienso mantener algún tipo de comunicación con alguna persona que haya sido lo más importante para mí en algún momento...
Day) ¿Alguna vez te importé, de verdad?
Allen) Obvio. Te recuerdo con cariño. Lo que no me quita los conflictos, pero el cariño siempre está.
Day) Entonces, no entiendo por qué todos esos errores adrede. Esas faltas de respeto, esos misiles dirigidos a mí. ¿Sabías que pensé en casarme con vos? ¿Por qué los misiles entonces?
Luna) Ni Allen sabe. Quizás ni el gato sepa.
Gallagher giró la cabeza ofendido, pues es verdad que no sabía, pero le molestaba la insinuación de dicho tema, pues no vale refregarle a un gato su falta de conocimiento. Jamás le digan a un gato que no sabe...
ensayos
. Ensayo 1:
1) Hola srita, ¿cómo le va?
2) Estimado sr., me parece que se le ha caído una sonrisa, ¿puedo quedarmela?
1) Mis sonrisas siempre son suyas, sépalo. Bueno, dejémonos de estas cosas hon.
2) Si, nos ponemos insoportables. Pero, ¿te das cuenta que en verdad somos esto? Nos ponemos insoportables porque lo somos, y hace juego con la combinación química entre vos y yo.
Orlando) Allen sos medio así me parece, te ponés pelotudo vos eh.
Allen) Si está bien... borrón y cuenta nueva
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. Ensayo 2:
2) Supongamos que tu versión de la historia fuera cierta, que mis conservadurismos atentaran contra tus desvaríos en el hall del edificio, contra tus labios que impactaban en los míos... Aún así, sabés que somos dos en este despelote.
1) Claro, otra vez. Tus conservadurismos nos han llevado por mal camino, pero sólo por ser una mala combinación con mi inmadurez, o mi excesiva sensibilidad a las pelotudeces más ínfimas en relación con mi insensibilidad hacia los verdaderos desastres.
2) Esto de no saber qué contestarte se ha vuelto crónico, demasiado crónico.
1) Creeme que yo digo y digo, pero ya no sé qué hacer contigo.
2) ¿Podemos decir nos odiamos a esta altura, Allen?
Orlando) Eso de ensayar en medio del área de guerra no rinde...
Allen) Es cierto.
Feli) Digamos que lo mejor es ver una comedia, porque el drama no es lo tuyo. Sin ofender, eh.
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. Ensayo 3:
2) A veces me da la sensación de que te ponés nervioso conmigo. Te noto dubitativo, y no sé si es porque te querés ir o te querés quedar un rato. En realidad, no sé si seré yo la despistada, por eso te pregunto.
1) ... Discutíamos sobre la relevancia de la milanesa en al cultura argentina. Creo que perdimos el trazo de nuestra línea de pensamiento. Supongamos que la elaboración de dicho frito quedara prohibida por el PRO.
2) Los mato.
1) Eso, claramente generaría las milanesas ilegales, las gentes que las trafican, en fin. A todo esto, seguramente algunos vecinos con alma de buchones, que siempre los hay, denunciarían las sartenes ajenas.
2) Lo más probable. Pero dicho estado de las cosas no duraría demasiado, pues sostengo que un golpe de estado a favor de la milanesa voltearía dicho gobierno ridículo e inoperante. El tema es...
1) ... que el fervor por la milanesa, exquisito plato que hemos hecho nuestro, tiene más chances de voltear un gobierno que el tipo durmiendo sobre diarios, la vieja asaltada, los senadores que cenan langosta a costa nuestra, o la chica muerta en un boliche.
2) Exacto.
1) Precisamente, es la verdad de la milanesa.
2) Pero no me respondiste lo que te pregunté antes.
Feli) Creo que soñé esta situación el viernes... creo...
Orlando) Están del marote ambos, esto no es un ensayo. Pero no apaguen las luces que estamos trabajando sobre el guión, y que los protagonistas se llevan mal con eso de bajarse del escenario a oscuras.
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. Ensayo 4:
1) Digamos que hipotéticamente yo me preocupo por eso que no me decís y te pregunto qué te pasa. Ponés esa cara y no sé por qué.
2) No hace falta.
1) Insistiré.
2) Cabeza dura.
Feli) Algunas veces me pregunto si realmente ustedes nos acompañan en los diálogos, o sólo hacen de cuenta que no estamos alrededor.
papafritas
Bueno, intentaré explicarme a mi mismo, con meros fines ilustrativos, los hechos que se remontan a lo de anoche. Y esto en un ensayo, aclaro...
Estabas sentada en el sofá, mientras Orlando preparaba daikiris y Felipe le contaba a Ly como Oliver casi termina en tremendo bollo por lo de la italiana que salía con el preparador de daikiris y amigo de los best de myself. A tdo esto, vos y yo estabamos charlando de alguna hipótesis que explicara el tremendo impacto de...
Jan) ... la milanesa en la sociedad argentina. Porque no entiendo, ni en Milan Italia. Pero acá comemos de eso todo el tiempo.
Allen) mmmm... debe haber algún tipo de vinculación entre tal fenomeno y....
Orlando) ... los daikiris, señores!!
Felipe) ... taliana no le tiraba onda, y para peor estaba medio con otro flaco. Entonces Orlando, lo que hizo fue ponerse a cantar en italiano. Tal movimiento lo supo usar una vez con... ¿cómo se llamaba la francesa?
Yo creo que miré a Feli puteándolo silenciosamente en al menos cuatro idiomas (castellano, inglés, italiano, portugués). Siempre les gusta sacar a relucir la historia en la que...
Orlando) ... Allen se aprendió en la guitarra la canción esa de Ricky Martin porque a la franchute le gustaba. Y si no mal recuerdo había otra más que también le tocabas, mientras estaban los dos solos en la habitación...
Ly) Esa no la sabíaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Vergonzante, pero una flor de demostración de mi pragmatismo. Jan se reía, lo que ponía en evidencia que el único que se tomaba la cosa a pecho era yo. Les confieso que me cuesta la mención de eso, pero voy elaborándolo lo suficiente, trabajando sobre el trauma.
Jan) Qué tipo serio que te querés hacer eh...
Feli) Che, dame de beber,
Jan) Buena idea.
Ly) ¿Alguien vio las papasfritas?
Allen) A todo esto, sólo quedan tres cervezas.
Orlando) Dejate de joder siempre con lo mismo.
Jan) Vamos, afloje por esta vez.
Ly) A todo esto, la italiana...
Feli) Y... Orlando es Orlando. No te digo que es un 100% efectivo, pero le reconocemos sus labores con honores.
Orlando) Gracias...
Allen) A todo esto, es cierto el rumor, faltan papafritas.
Ly) Yo avisé. Acabo de llamar al delivery para ver si traían, pero no obtuve respuesta. Insistían en que pidiera alguna otra cosa. Me revienta que me quieran obligar. Y encima a gastar guita que no me sobra.
Jan) Y podríamos pedir más cerveza.
Ly) Hay tres litros, lo que pasa es que éste es un alarmista, la otra vez antes de que se acabe el barril empezó a hacer sonar el timbre, como si fuera a alarma de los bomberos. El vecino terminó puteando mientras Allen y Felipe proponían salir a algún bar, en vísperas de la sequía, pero todo esto a los gritos desde el ascensor. Un espectáculo encantador.
Jan) Qué papafritas que son.
Feli) A todo esto, creo que esto que estoy fumando es rosa mosqueta...
gradaciones
- ¿Pero desde cuando a vos te agarran esos ataques de defenderlo tanto a Juan Domingo? – le contesté a Oliver mientras me servía más cerveza.
- Pará, no me digas que te volviste gorila.
- Gorila no, claro –me defendí-. Esos son unos brutos. Pero el “quetejedi” no era ningún santo. Recordemos que provenía de una estirpe que congénitamente tiene mal el cráneo.
- No soy peronista, pero sí de extracción peronista.
Luna observaba lo que debía ser la conversación más aburrida del mundo, pues de todo el bar, sólo a estos dos seres se les ocurría hablar de tal cosa como el peronismo que…
- … es un fenómeno complejo de explicar, pero sostengo que ese tipo vio una oportunidad histórica.
Luna) Manga de esquizoides…
Lyla venía acercándose, luego de ganarle otra partida de pool a Orlando. Ella había perdido la fe en los dos personajes desde hacía 56 minutos exactos.
Ly) ¿Siguen?
Luna) Sábado a la noche, Ly, sábado a la noche, y yo me junto con estos…
III
Jan. Contabamos con al inapreciable presencia de Jan esta noche, idealista del arte, pero sobre todo una excelente excusa para dejar la charla sobre Gorilas y militares pseudoprogres (otros mitos nos interesaban desde hace… 35 segundos).
- Ah, pero ustedes los chicos bien cuando una les dice que viven a tras mano del mundo se ponen sensibles – replicó Jan con esa acidez que tanto la caracteriza.
- Perdón - dije al aire-, es que las chicas de recoleta son lo más mersa que he visto.
- Bueno... noté una indirecta, ¿no?
- Se levantó medio buscapleitos - interceptó Luna-. Estamos tratando de domesticarlo, para que sea más amable con los recién llegados, pero cuesta...
- Lo noté, pero no te preocupes, tengo experiencia yo, y sobre todo, acepto nuevos de domesticación.
Luna me miró declarando en completo silencio que "ah mirá vos, me parece que te tienen ganas", a lo que yo le respondí con un "no me mires así" y luego empecé a rebotar las miradas en los ladrillos de la pared que repentimanente estaban más que interesantes en medio de...
- ... este bello lugar, con adornos de colores fluorecentes - describía Orlando-. Perfecto para discutir cuestiones de política y estado, ¿no muchachos?
¿Oliver y yo?
Ly) Está borracho. Usualmente Allen se pone un poco efervecente cuando está con unas gradaciones de más.
Luna) Qué hábito que se buscó este.
Allen) Estoy perfecto.
Oliver) Nah, te haces el guapo.
Intentabamos decidir quién de los dos, Oliver o yo, manejana más precisamente los conceptos sobre peronismo. Optamos por trasladar esa medición de la exactitud a la medición de ciscustancas tales como el contenido de alcohol en la cerveza.
Ly) Hmmm... no tientes a la suerte Oliver.
Oliver) ¿Cuanto?
Jan) A ver...
Ly) Oliver...
Allen) No te preocupes, esto te va a doler más a tí que a mí.
Orlando) Oliver...
Luna) Allen... Es ridícula la comparación. No podemos medir las exactitudes en la cantidad de pedo que tenés encima. Están comparando cualquier cosa.
Jan) Déjenlos, es sólo un juego.
Oliver) Se juega, pero le tenés qe pegar a todas eh. Nada de tongos y de mirá me faltó 0,1.
Allen) No tengo ningún maldito problema. Pero tenés que pagar.
Oliver) 150, pero tenés que decir todas, sin vacilar.
Luna) Allen...
Jan) Epa.
Allen) Jan, sos la escribana, te comento, porque no cuento con ninguno de estos para oficiar.
Jan) Encantada, pero cobro mi labor en especie.
Allen) Pensaba invitarte el martes.
Jan) Iba a decirte eso también... pero ya que insistes...
Entonces quedó establecido que yo debía decir exactamente las gradaciones alcohólicas de las siguientes: Quilmes, Quilmes Bock, Quilmes Stout, Heineken (gran error de oliver pedir este dato), Stella Artois y Warsteiner.
Allen) 4.9, 6.3, 4.8, 5.0, 5.2 y 4.8 respectivamente.
Oliver) Ni en pedo la Stout tiene menos que la Quilmes Cristal.
A chequear con el bartender, que luego de explicadas las implicancias del estudio a realizar, facilitó botellas de las marcas mencionadas para corroborar empíricamente que yo tenía razón en cada uno de los valores, que me había accidentalmente adjudicado una salida con Jan, que Luna no aprobaba el resultado (me adentraré más adelante sobre las evaluaciones lunares), y que no acepto el dinero de Oliver porque no.