Me acuerdo del tal M. (pongámosle nombre: Martín), personaje nombrado al relampagueo en uno de los primeros posts...
1) Jamás me lo banqué, siempre me rompía las pelotas.
2) Ya lo sabemos Allen, siempre fue obvio eso.
1) En serio, me quería serruchar el piso con Jen. De hecho comenzamos a salir cuando él dejó de molestar. No que pudiera impedirlo, claro...
2) ¿Eh? ¿Vos salías con Jennifer?
Algunas noticias llegan tarde, vio... Bueno, el tema es que jamás me banqué a Martín, ahora puedo decirlo abiertamente.
Noticia atrasada
Publicado por T. en 23:33 0 comentarios
De película
Cuando nos sentamos y me percaté de mis continuas sonrisas frente a la pantalla, me di cuenta de que Paula realmente me tiene paciencia. No sólo asumió sin ningún tipo de discusión que ibamos a ver Indiana Jones y la calavera de cristal, sino que amablemente me dijo que le parecía bien.
Pau: Además, no diste mucho margen vos. Dijiste que veníamos a ver esa y ya.
Sí, es cierto, era una especie de supuesto que elaboré. Me imagino que la negociadora optó en esta oportunidad por decirme simplemente que sí.
Creo que Indy es lo más, cuando sea arqueólogo quiero ser como él. Esta película, por más pochoclera que ustedes piensen que es, también esclareció otra ruptura.
Según ella, "te gustan todas las películas protagonizadas por personajes con problemitas". Sí, una gran verdad.
Pau: Me parece elocuente que vos con tu carácter veas ese tipo de cosas. Aunque no tenés que ir comprándolas, te falta el concepto de "alquilar" a vos chiquitín. Y justo ahora nos ponemos a ver toda esta seguidilla.
Al rato nos pusimos a ver Un día de furia, luego le dije que ibamos a ver Indy.
Allen: Definitivamente me lo imagino como Pánico y locura en Las Vegas, aunque dijo que la fiesta tendrá por temática la tecnología.
Orlando: Sí, algo de monitores everywhere. No entendí del todo por qué, pero ya conocés a Feli.
Allen: Sociedad postdisciplinaria...
Orlando: Largá tus malditos análisis de una vez.
Según la refinada medicina de la actualidad, Allen tiene diagnosticada una degeneración gradual de la vista en su ojo izquierdo. Su miopía va aumentando año tras año y está previsto que se detendrá recién a sus cincuenta años, maso.
Su ojo derecho no padece ese mal, sino el contrario: Es hipermetrope. Afortunadamente no hay degeneración en este caso.
Allen: En teoría, con láser se arregla todo. De más está decir que no pienso someterme a semejante pelotudez. Prefiero seguir viendo las películas con anteojos.
Pau: ¿Encima sos cabeza dura con los médicos?
Recién ahora se entera, pobre chica.
Pau: Bueh, por lo menos así me haces compañía porque sino soy la única que tiene que ponerse lentes para estas cosas.
V
Toqué un rato Amelie's song, y me di cuenta de que la mantengo inconclusa luego de más de un año. Jamás me decido por las líneas adecuadas para la letra.
Allen: Decidí evitar heridos esta vez, ni siquiera podría cuantificar el daño, evitar la mala prensa. En algunos casos me es más fácil, pero ella es terreno vedado, decidí en este caso no seguir la filosofía ameliense.
Luna me hubiera cagado a pedos por "(...) circunstancias que en última instancia vos creaste. Podrías reivindicarte quizás. Imaginate que para ella tampoco debe ser agradable, podrían en una de esas pensar hablarse de manera más amistosa, ¿no?"
Orlando: Entiendo que no lo hayas hecho. Lo que no comprendo, o al menos con lo que no estoy de acuerdo, es en haber llegado a esa instancia para volver sin siquiera haber apuntado al objetivo. Hasta vos sabés que Amélie no es eso.
Cuando Orlando tiene razón, la tiene. Se supone que adoptamos la filosofía ameliense para generar algunos cambios aunque el proyecto haya sido un paso en falso. Algunas veces ya lo he dicho, uno debe reivindicar su derecho a meterse en problemas de la manera más poética posible.
Luna: Uno jamás puede evitar los problemas, entonces me parece bien que al menos le pongas originalidad a estos dislates.
Orlando: ¿Amélie no se trata de transgredir en definitiva? No transgrediste, te hechaste para atrás.
No estoy de acuerdo en que sea así de fácil. Más importante es proteger a ciertas personas de mis desvaríos, sobre todo cuando ya produjeron suficientes problemas.
A todo esto creo que Orlando y Lyla están saliendo on regular bases, pero ninguno se hace cargo.
Publicado por T. en 14:18 2 comentarios
Conversation
No entiendo qué hace un sujeto conectado al msn durante su luna de miel. Tampoco entiendo por qué se preocupa tanto por el laburo. Digo, ¿no está ahí para otra cosa?
Dani @ Cancún dice:
que queeeeeeeeeeeeee!!?
Allen - El despotismo de la libertad dice:
Lo que leiste, Dan. ¿Cómo va todo por ahí?
Dani @ Cancún dice:
Pará mierda. ¿Y cómo quedó todo en la ofi? ¿Ernesto que dijo?
Es un tipo persistente Daniel... Con ciertas cosas, claro.
Allen - El despotismo de la libertad dice:
En la ofi se las arreglan. Ernesto llamó, pero la verdad es que yo no tenía muchas ganas. Lo de HP que encuentres a medio hacer es mío che.
Dani @ Cancún dice:
Bueh, ya veo que cuando llegue está todo hecho un despelote ahí.
Decime, no te parece un poco irresponsable hacer así como así?
Allen - El despotismo de la libertad dice:
Sí, lo pensé. Es que soy un tipo muy cabrón yo, ya sabés. La única ciclotímia que acepto es la mía, a lo sumo, la de la persona que amo. Pero la del jefe, ni en pedo.
Dani @ Cancún dice:
Bue... ¿Los chicos que dijeron?
Allen - El despotismo de la libertad dice:
Algunos entendieron, otros no. ¿Debo contarte entre los que no?
Dani @ Cancún dice:
Te entiendo hasta cierto punto. Yo que vos hubiera charlado las cosas, quizás vos te ponés un tanto cerrado cuando algo no te gusta.
Dani tiene un punto ahí.
Se ha agregado Zunnica a la conversación:
Zunnica dice:
Rockersssssssssssss... cómo andannnn
Allen - El despotismo de la libertad dice:
Acá, justito Dan me iba a contar lo lindo que es Cancún. A ver si nos dejamos de joder con noticias menos relevantes.
Dani @ Cancún dice:
Queridaaaaaaaaaaaa
Zunnica dice:
¿Cómo va todo? Daniel, ya te enteraste ¿no?
Dani @ Cancún dice:
Sep.
Zunnica dice:
Ap. Che, yo también me voy.
Dani @ Cancún dice:
Queeeeeeeeeeee???? Me estás cargando.
Allen - El despotismo de la libertad dice:
Puta madre Zun, así nunca nos va a contar qué onda Cancún!
Otra vez: No entiendo qué lo puede llevar a conectarse, a ponerse visible desde ahí. Se supone que no estás, tanto miendo le tiene a no estar... Dani es un tipo re serio. Por un lado le envidio eso. Por otro no.
Publicado por T. en 18:18 2 comentarios
The importance of being idle
Estabamos escuchando este disco... justo llegó este tema:
Oasis - The importance of being idle
A Gallagher le copa. Pau dice que es re hippie. Seguramente los otros personajes cuestionarían la sola inclusión de una obra de los de Manchester aquí.
Si revisan algunos posts anteriores verán que nada estalla así como así, pues hay todo un proceso detrás. Las personas menos perspicaces o muy apabulladas por lo que los rodea, no notan esas cosas.
Pau: Lo que Allen intenta explicar, me imagino, es que nada ocurre de repente más que para los que no llevan nota de los hechos y la trama de tal suceso. Nos es imposible anotar toooooodo lo que ocurre a nuestro alrededor, pero las causalidades que omitamos/olvidemos nos llevarán a preguntarnos "¿Qué demonios...?" cuando la sorpresa se convierta en tal frente a nuestra puerta.
Cuando Ernesto llamó por la tarde, no hubo mucho que decir. Quiere que todo termine bien, todos queremos que termine bien, ¿no? Lo que me intriga al menos un poco es la trama detrás del bien que él quiere... que vaya a saber si es el mismo que el que yo quiero.
El gato no se sorprendió en absoluto. De hecho, creo que olfateó mi celular justo antes de que comenzara a sonar. Hasta yo sabía de quien se trataba...
Pau: Es un plato ese gato. Ay, me salió un verso.
Allen: Plato... esa palabra la dice mi vieja, Paulette.
Pau: No molestes. Explicame eso del javascript que no entiendo, dale. Vamos, muévase. Y quiero otra cerveza, que me quedé sin.
Publicado por T. en 20:49 0 comentarios
Spartacus
Si abro la puerta seguro que está ahí, esperando a ver qué tengo que decir. Seguro.
Efectivamente, Gallagher estaba sentadito ahí, frente a la puerta. En seguida nos saludamos, le conté que venía de verla a Zunny, aunque medio al pedo, porque él ya sabía. Hay pocas personas que entienden el arte del desastre, Zunny es una de ellas, tuve que incitarla a festejar.
Zunny: No! No te puedo creer. Contame...
No pienso repetir la historia (aunque uds., queridos lectores ficticios, saben que soy una máquina repetidora). Zunny celebró, me dijo que estaba bien, que para hacer lo que yo había hecho hacía falta... como fue que dijo...
Zunny: Determinación, Allen, determinación.
Eso, determinación. Gallagher me pidió leche, me miraba, sentado al lado del plato.
En un escenario imaginario Paula hubiera aplaudido la obra:
Pau: Eeee Espartaco. ¿Cómo estás? Respondeme, dale, que me tenés mal, decime cómo andás.
Los mensajes de Paula hacen landing en cualquier momento del día y siempre son motivo de sonrisa. Es increible como esa chica se preocupa por mí.
A todo esto, se me armó una pelotera con Eloise. Teniamos que juntarnos, le dije que sí, que no había problema. Y me olvidé nomás que era hoy, estabamos con Zunny tomando algo y me cayeron los mensajes preguntando mi paradero.
El gato se rió. Sí, se rió, luego continuó tomando de su tazón de leche. Claro, total a él no le importa. Él se ríe porque ahora tengo que negociar con Eloise de vuelta, porque sabe que voy a ponerme hecho una seda y le voy a decir que sí a casi todo.
Eloise: No te quiero más. Ahora me tomo toda la Cindor yo sola.
Se la tomó ella, ¿sabés gato? Fue una clara venganza, algún día me la tenía que dar... Eloise ahora me pone condiciones: nada de alcohol ni de drogas.
Eloise: Hagamos las cosas de otra manera. Los ensayos son los ensayos. Nos llevamos bien, tocás bien la guitarra, pero que tal si intentamos ser más centrados, eh? Pablo me dijo eso, que perdamos menos tiempo boludeando, a ver si te dedicas un poco más a esto y menos a...
Zunny: Estamos re caretas entonces.
Casi no intercambié mensajes con Oliver, pero brevemente:
Oliver: Sos un groso. La verdad, muy bueno. Pintaste una situación colorida, con un remate cinematográfico.
Carla: No lo festejes. Allen, ¿no te parece que te fuiste de mambo? Acá estamos, todo me parece más vacío sin vos. Sé que no supe decirtelo, pero se nota que ya no estás, se nota que te fuiste, que hay cosas que no se decían y ahora no hay nadie que no las diga como no las decías vos.
Oliver: Relajesé. Sé que es una lástima, pero hay que ver el lado positivo.
Allen: Soy solo un detalle, solo una metáfora mal desarrollada. Mi ausencia es sólo mi presencia prefeccionada, nada más.
Carla: Te ponés en tonto a veces... Sos más inteligente, lo sé.
Gato, estuve mal, ¿no? Como vos decís, soy contestatario pero no rebelde. Yo ya tenía mi chop en mi mano, el gato miraba y miraba, me hablaba todo el tiempo. Retomamos las teorizaciones sobre la industria y la sociedad postdisciplinaria. Gallagher es un gato muy inteligente, muy leído.
Eloise: Pero no, no no... nada de eso, te tengo que tener a raya, veo no aflojás vos. Ahora las reglas del juego cambiaron.
Creo que todos me hubieran mirado en ese momento, a ver si Allen Jana aceptaba la autoridad así como así. Sí, acepté de momento al menos. Gallagher me dijo dos cosas: Bien por aflojar. Y sos un salame pibe, te rendiste ante sus condiciones.
La industria, gato, la industria. ¿Cuánto nos dura esto? Rock n roll: dicese del arte de hacer quilombo. Yo creo que está todo industrializado a esta altura, pero imaginate que no tengo un mejor plan.
Gallagher se acostó, ya tenía la panza llena. Maulló un chau, nos vemos.
Leaving song pt2
Fue una mañana después de la lluvia. Según me enteré, los chicos habían estado arreglando a altas horas de la noche pelotazos en la red, como suele decir Allen. Yo sabía que la cosa había estado heavy, que un problemita cualquiera era la excusa perfecta para que el jefe comenzara a patalear y vociferar...
"Que Carla haga el café, que Carla haga café", me decían. Yo les contesté que no jodieran, que estaba ocupada, que se levanten ellos solitos.
Entonces llegó él, más rápido que de costumbre. Preguntó dónde estaba Ernesto. No estaba, el jefe vaya a saber dónde andaría, seguro por la calle, en alguna reunión, en algún destino comercial o gastando su billete.
Oliver miraba a Allen. La oficina entera se paralizó. Me miraban a mí, como si yo supiera algo. Él ni se molestó en revisar si había café, saludó atentamente como siempre, aunque fue más frío que de costumbre. Prendió su computadora como si se tratara de un gesto inútil, como si nada de lo que pudiera surgir de allí valiera la pena.
Oliver: Me doy cuenta de que tenía mucha razón.
Sebastián se asomaba desde su box, mientras alguna telemarketer lograba darse cuenta de que su llamada telefónica no valía nada comparado a lo que estaba por ocurrir.
Entonces tomó el nextel, se deshizo de los cables y simplemente le comenzó a hablar.
Ernesto: Todo lo que pase en ese dominio es tu responsabilidad, incluso los trabajos ajenos. Es preciso que le heches a todo el ojo encima. Sé que hay problemas, pero vos trabajás muy bien, sabés responder bien.
Allen: ¿Estás diciendo que yo debo hacerme responsable de todos los trabajos de agencias ajenas, incluso cuando los mismos estén fuera de término?
Sebastián: Limó. Este pibe es de película.
Sebastián miraba la escena, notaba cierto aire combativo, un espesor que se coló por la puerta justo cuando Jana pisó el la oficina. Ernesto se esforzaba por minimizar la cosa, pero sin perder su voz de jefe, su autoridad.
Ernesto: Necesito que estés siempre, no puede ser que te intente ubicar y tengas el celular apagado.
Oliver: Ups...
Crack. Allen y el poder postdisciplinario. Si Ernesto hubiera estado al tanto de la reticencia de Allen con respecto a la nueva sociedad de la información, estoy segura que hubiera elegido otras palabras.
Se trata de un tipo centrado que cuando pierde la cabeza lo hace bien, lo deja a uno boquiabierto, sentado en su butaca, mirando el espectáculo. Vemos que todo pasa tan rápido, vemos que las palabras de Allen se aceleran frenéticamente, se inmiscuyen en la electrónica de un maldito aparato para llegarle a Ernesto, para que le caigan las sílabas con todo su peso.
Allen: Te presento la renuncia.
No se llegó a escuchar qué contestó el jefe, no por la falta de señal del nextel, sino porque le presté más atención a cómo Allen reboleó el aparato por la oficina, tomó sus cosas y saludó al staff.
Tengo esa sensación fea, Allen. ¿Nos veremos? Sé que no aclaramos algunos altercados nuestros, boludeces. Me da pena que te vayas así, que me vengas a saludar con un abrazo, que me tiras la mano de esa manera. Sebastián casi no se da cuenta de lo que pasa, Valeria no llegó.
Oliver: Estaba más cerca de lo que pensé. Allen tiene esa capacidad de ser tan repentino, quebrar la realidad de una manera tan satírica. Miremosló así: reboleó al jefe por el aire.
Sebastián: Eso fue un poema. Revolear al jefe por la oficina es un po e ma.
Allen, ¿tenés idea de lo que vas a hacer ahora? Allen buscó a su partner de diseño, obviamente no la encontró. Ella siempre llega más tarde que el resto, siempre se da esa licencia de dormir hasta tarde.
¿Te pensás que con un "Carla, un placer haber trabajado contigo" la arreglás? Quisiera que te quedes, que me cuentes quién es este tipo que ahora se va para no volver, nos deja a todos parados en medio de la nada que es realmente esta oficina. Allen, ¿tendrías la amabilidad por una vez de contestarme?
Allen: Diganle a Zunny que cuando llegue me llame por favor, voy a necesitarla...
Publicado por T. en 16:04 3 comentarios
Territorio ajeno
(Los personajes no acompañan a Allen en esta situación. Más bien, sus intervenciones son imaginarias, son traspapelajes de conversaciones de uno o dos días antes.)
Ella dijo algo de que debíamos hablar, como si hiciera falta aclarar ese no sabemos qué entre nosotros. Creo que fui claro, sobre todo porque en medio de los pasillos de esa maldita facultad no valía la pena discutir. Entonces llevamos el altercado a la calle, a la lluvia, al desastre.
No recuerdo cómo estaba vestida ella. Seguro de colores claros, como suele hacerlo. Con su pelo castaño medio largo, su anillo negro y sus ojos grandes mirándome. De eso sí me acuerdo, de sus ojos.
Y creo fue lo último que ocurrió entre ella y yo cara a cara.
Ahora estoy acá, con un paquete en mis manos, otra vez en mi auto. Esta esquina es su territorio, una zona delimitada claramente por las emosiones, en donde yo soy ese pedazo de historia contestatario pero jamás rebelde. Miles de veces he pasado, he visto las luces prendidas de su casa, pasaba con el auto, en movimiento furtivo por sus alrededores. Ahora es diferente, estoy emplazado en esta maldita esquina, soy un blanco fácil, soy un blanco sólo. No tengo idea de si puede aparecer, de si puede caer sorprendida detrás mío.
Ludi: Tendrías que explicarle todo. No te conviene.
Muchas veces tiendo a hacer lo que no me conviene.
Zunny: Hey, mirá, sé que es difícil, pero creo que no tenés que volver. No sería bueno para nadie. Ya lo dijiste con respecto a Day, creo que deberías mantener el mismo espíritu para con...
El mismo espíritu. El cielo nocturno pareciera ser mi aliado en estas circunstancias. Hoy no hay margen de error aceptable, no hay sincronías que puedan estar lo suficientemente aceitadas como para no chirriar del todo. No tengo idea de dónde estará ella ahora...
Ludi: No querés saber eso, te lo aseguro.
Todos me aconsejaron no hacerlo. Acá estoy, solo en el maldito auto, en esta maldita esquina estancada en maldito territorio ajeno. Encima hay gariteros. Era mejor cuando tenía socios, recuerdo que en este momento envíe a hacer este trabajo a otra persona.
Luna: Ni aún así salió como querías. Vos mismo lo dijiste, el montaje se caía sólo, estaba fallado, no resistía el menor análisis.
Es cierto, era un desastre. Cada vez que trazaba el cuadro del plan, me daba cuenta de todas las fisuras. Sabía que se iba a caer, era cuestión de atar un par de cabos y toda la evidencia apuntaría contra mí. Seguí de todas formas, porque todo esto valió la pena, ¿no?
Zunny: Tengo esa sensación de que voy a tener que bancarme tus malos humores nuevamente por aquí. Lo tuyo es como ir a colisionar directo contra las llamas, darse contra la pared. No me gusta pero lo he sentido, te entiendo.
Pensaba en tantas cosas. ¿Y si se invierte la escena? ¿Si me toca a mí caer en cualquier momento sin sol en la casa de Ludmila porque estoy hecho un desastre?
Ludi: ...
Una imaginaria Zunny me tomó del hombro, me sacudió diciéndome "Hey, vamos, ¿qué estás haciendo?"
Ya me acostumbre a mirar al cielo en estas ocasiones. Recuerdo que el año pasado, cerca de mi cataclismo, me encontraba mirando las nubes, comenzaba a llover y me di cuenta de que estaba acostumbrado a hacer esto así ya.
Zunny: Es un lindo detalle. En eso me gustaría que no perdieras la práctica.
La escena ameritaba que yo prendiera un cigarrillo, pero no fumo. Ameritaba tantas cosas esto, mientras yo miraba la casa de ella a lo lejos, mientras el garitero ya me tiene calado.
Recuerdo que hace años atrás me encontré en lo que podríamos contar como situación antecedente. La cuestión es que me quedé merodeando en esta misma esquina a ver cuando aparecía ella, nos habíamos peleado y quería ver si la encontraba volviendo a su casa a eso de las tres de la mañana. Nunca apareció, y todo eso fue un error arrastrado, una cadena de dislates mal formados.
Luna: Todo eso fue previo, fue tan germinal, tan distante. ¿Ahora te ponés a pensar en eso? No existía nada en ese entonces.
Existía. Todo con otras formas, con otros usos. Pero lo germinal estaba, y quizás ese accidente me haya hecho recapacitar, me haya hecho subirme al auto, poner primera, dejar al garitero que se aburra en paz, pasar frente a la casa, esta noche sin luces prendidas.
Seguro ni te acordás, pero yo sí. Por eso acá estoy, en tu territorio. Algún momento fui local, ahora soy un desterrado. Creo que yo mismo quemé mi pasaporte para ingresar aquí. Seguro esto es un accidente, mi paquete no es bomba, pero en su momento fue incendiario. A veces soy una persona muy inverosímil, sabés.
Ludi: ¿Para qué te preguntás dónde está, si no estás dispuesto a escuchar la respuesta?
Simplemente el paquete se quedó en el asiento del acompañante. Aún no sé qué haré de él, se me ocurre dejarlo en el olvido, derribarlo de su objetivo principal o quizás exiliarlo ante alguien que no comprenda. Cruzar Maipú me dejó un poco de esa sensación de antes. No debería, aunque mi óptica ahora es otra...
Simplemente volví, tomé el volante y me fui sin hacer nada.
Publicado por T. en 2:23 0 comentarios
Oliver's day
Cumplió años Oliver, un groso, toda una personalidad, un tipo que sabe siempre de lo que habla y además apronta cervezas como pocos. Alguien que realmente sabe improvisar en todo escenario y si bien a veces nos parece un poco apocalíptico, es una institución a esta altura.
Feliz cumple Oliver.
Y le invadimos la casa nomás, con total impunidad esta serie de abusadores que somos. La previa de mensajes fue un acuerdo de esperar a estar los tres juntos, Paula, Zunny y yo en la puerta de Oliverland. En el recinto ya se encontraban Esthershack, Bob y Orlando.
Sí, le descontrolamos todo un martes. Así somos nosotros. Oliver nos recibió gesticulando una alegría de vernos, una tristeza de ser un año más viejo. Pero che, si al fin y al cabo ya encaramos todos para los treinta, no hay problema.
Se arrinconaron Pau y Zunny. Mientras discutía yo temas musicales con Esthershack, de quien recordamos esa Zamba de Janeiro que improvisó un mes atrás (un total colgado y maestro). Orlando navegaba entre las desconocidas amigas de Oliver, acompañado de un Bob que en pocas horas cumpliría un año más.
Esthershack: Todos los cumples juntos nos vienen. En poco tiempo me toca a mí.
Allen: Espero que tu cumple sea... todo un espectáculo.
Cuando me senté al lado de Paula la conversación era la siguiente:
Zunny: Eh, pero vení que me gustás.
Paula: Pero salí boluda, me das asco. La puta madre, dejá de tocarme la pierna.
Es normal que luego de algunas cervezas Zunny haga cosas como menearle a su amiga, o hacerle una simulación de streep dance en frente a todos mientras yo me río. Sí, ya sé que contado no garpa, pero la situación fue graciosa.
Zunny: Es que yo te quiero enseñar lo que es el amor entre dos mujeres.
Entre sonrisas Paula le escapaba como podía y yo simplemente alentaba la discordia. Oliver legó algo atrasado y dijo que se reconciliaran con un beso. Entonces Zunny le tiró la boca a Paula para que la última pusiera cara de asquete y se refugiara en mi hombro.
Allen: No es para tanto.
Paula: Es que me mira la guacha, me pone esa cara...
Zunny: Pará, que soy sensible.
Oliver: Cuánto amor no correspondido che, no vale esto, no quiero que en mi aniversario haya corazones rotos. Vamos, reconciliensé por nosotros, al menos por mí que encima estoy más viejo.
Estabamos todos re caretas, como diría la pensadora contenporánea. Esthershack más presentable que nuncav y Orlando un gentleman, para variar.
Orlando: Aunque no saqué números telefónicos. Nada interesante.
Raro, las amigas de Oliver no eran chicas feas precisamente. Quizás en un par de posts entienda qué mierda pasó.
No hay mucho más que decir: Zunny terminó limpiando el vaso que estrelló en el parqué, Esthershack y Oliver dieron unas clases magistrales de guitarra mientras que yo me abstuve de pasar verguenza en el área. Paula tocó Shine on you crazy diamond de Floyd. Lo hace realmente bien, no puedo yo animarme frente a demostraciones de tal calibre.
Paula: This is the end...
Tenemos que trabajar en unas horas, vio. Paula con sus diseños, nos quedamos charlando. Resulta que mandé un aviso a impresión con las medidas un centímetro pifiadas. Mañana quizás me importe, hoy no. A Paula le preocupaba su campaña para una marca de impresoras. ¿Compartimos esa serie de preocupaciones sobredimensionadas?
Allen: No te preocupes, hemos hecho cada improvisación con Oliver.
Entonces le conté de la campaña que desarrollamos el cumpleañero y yo prácticamente borrachos en la oficina. También, tema de otro post.
Orlando: Después hablamos un par de cosas...
Una serie de fósforos todos juntos sobre una porcion de pizza oficiaron de torta para Oliver. Somos tiernos, pero somos unos impresentables. En fin...
H_B_D
(I´d like to honor you, somehow)
You could be happy, and I wouldn´t know
But you were not happy the day I watched you go
Ya lo publiqué, pero acá va otra vez porque me sigue pareciendo sensillamente maravilloso:
Have fun girl...
Publicado por T. en 12:32 2 comentarios
Etiquetas: essay
Estrellados
Oliver: Hay que matar al DJ.
Allen: No estoy en contra de todo lo que pasa, pero estas son canciones para las seis de la mañana, no las cuatro.
Feli: ¿Quiénes son ustedes? Esperen que compro un vodka para arrojarle al sujeto de las bandejas.
Luna andaba perdida por allí, seguro. Debo admitir que a mi me preocupaba la aparición de Julieta. Ludi se mantenía a cierta distancia, no fuera cuestión de que se cruce con Orlando, vieron. Hablando de Orlando, el mismo estaba charlando con Lyla.
Allen: Remen, remen, remen.
Feli: Nadie labura como yo. Orlando aprendió de mi el arte de la persistencia.
Oliver: Vote Esthershack lider de los pobres. Lista Johnny Walker.
A mi me daba cosita por Ludi porque compartimos esa estúpida sensibilidad con toda esa gente que salimos. Por otro lado, la actitud de Orlando me causaba un cosquilleo de gracia.
Feli: Que laburante che. A veces hasta pienso que es más groso que yo.
Oliver seguro estaba respondiendo algún mensaje de Alicia, su novia. Ups, perdón, ahora su ex. Yo saboreaba una Corona, Felipe ya estaba en el vodka hacía rato y Bob surfeaba la pista de baile en busca de ella.
Bob: Ahí está.
Sí, ahí estaba. Eran todas las del local, quiero decir, eh.
De Luna tuve pocas noticias, pero Lyla y Orlando terminaron fundidos en un solo ser al final, se hicieron al menos amigos con beneficios, retocaron los detalles de la última vez.
Feli: No me llama para nada la atención. Dijo que Orlando ni le caía bien, ahora se lo agarra.
Eso me decía él, justo en mi momento de mayor tedio, justo cuando la cuerda estaba más tensa, mas propensa a cortarse.
Ernesto: Te vas a encontrar con algunas mejoras con respecto a tu posición, te vas a dar cuenta. Prefiero no entrar en detalles, sólo las notarás ahora, creo que te van a gustar.
¿A qué precio, digame? Justo cuando estoy más harto de la industria, esta se las arregla para seducirme un poco, de esa forma tan barata, de esa forma tan burda y tan...
Ernesto: Se vienen cosas grandes acá y necesito de tus habilidades. Quiero que tomes este nuevo proyecto, que lo lideres. Confío en que podrás asumir estas nuevas responsabilidades. Sos un tipo listo, sos eficiente y más de una vez te he visto sacar las papas del fuego.
¿Cuánto cambiarán las cosas? Es cambiar un poco para no cambiar nada.
Ernesto: Eso es todo, volvamos al trabajo.
Sí, sí, todo ocurrió cuando en cruzada intercambiamos unos "¿Cómo estás?" via web. Eloise y yo compartimos intereses juntos casi un año. Debo decir que en un principio volviamos revitalizados, esos fines de semana los recuerdo con cierta alegría.
Eloise: ¿Qué pensás?
Allen: Luego hablaremos de esto, creo que por aquí no es el medio adecuado. Podemos juntarnos esta semana, el miércoles por ejemplo. Entre otras cosas, además de preguntarnos cómo andamos hablamos del tema.
¿Pragmático yo? No, para nada. Simplemente. Hasta ese momento hubiera contestado que no. Y cuando ella me lo pregunta de hecho, pienso que es charlable.
Eloise: Sería bueno, me contás que tal el nuevo trabajo.
Ludi: Bien por tus buenas nuevas Allen, la verdad me alegraste. Sé que sos medio difícil vos para dar noticias, pero ya te tengo tomado los tiempos.
Allen: No es para tanto, de última, ahora te estoy contando.
Ludi: Por otro lado, hace mil que vos con Luna cero. Están distanciados, ella me dice que nada, se hace la sota. ¿Vos también vas a mirar para la pared, justo como estás haciendo ahora?
Efectivamente estaba mirando la pared, efectivamente fue un tosco intento de esquivar la pregunta, más inconciente que otra cosa. No puedo dar precisiones lunares porque no es mi especialidad dar precisiones, ni tampoco Luna en sí.
Allen: Es una lejanía que se ha forjado. Peleados no, para nada. Simplemente no nos hablamos como antes, ella no aprueba algunas cosas, se ha tomado a mal algunas de mis actitudes. Me imagino que ella puede decirte exactamente lo mismo de mí, te aclaro.
Ludi: Es cierto lo que dice Oliver, sos muy relativista vos. Te cuesta hablar en concreto.
Me hago cargo. Hablo sin decir nada, simplemente lleno el espacio vacío. Si quieren que me ponga crítico, diré que tienen absoluta razón, que lo sólido no es lo mío, que lo mío es lo efímero y flotante, sin sustento claro.
Ludi: Hablando de otra cosa ¿Estás seguro de...? Pensalo por favor, es algo hermoso, pero no queremos verte otra vez con...
Es curioso, no se anima a decirlo. Los dos sabemos bien tanto de las causas como de las consecuencias. Se acerca el día, no sé como ella se enteró de mis intensiones. Soy tan legible a veces.
Ludi: Please, evitemos los vidrios rotos. Más que nada veo que venis bastante sobrio, sin sangrar tantos balazos. Sé que no es mi lugar decirtelo así, pero preferiría que no lo hagas, que te sigas manteniendo a raya.
1) Disimular con ella se me hace difícil. Miren que le pongo ganas, trato de no hacer ninguna morisqueta pero cuando me doy cuenta mi gesto es muy lúdico.
Ludico es una palabra que decimos con Oliver que está buena. Lúdico es un buen calificativo entonces.
2) Ayer te quería abrazar y no podía, eso me puso mal. Ahora me encanta anular continuamente nuestra distancia. Tu expresión me dice que estás pensando en lo accidental de todo esto, en que somos un hecho fortuito. Dejá de pensar, carino.
Recorridos
2) Se me ocurrió visitarte entre los labios, recorrerte a más no poder durante toda mi mañana. Chiquitín, fijate, se te ve tan cómodo aquí, conmigo. Podemos quedarnos todo el día acá, le decimos a mi vieja que vamos mañana y nos hacemos los ratas.
1) Te estás paseando y casi no te das cuenta de los temblores, de tus proesas en mis sentidos. Estás escribiendo sensaciones en mi memoria, sensaciones que otra autora supo dibujar bastante bien.
2) Tus labios, siempre volvemos, ¿te das cuenta? Se te cayeron las ganas de quejarte del jefe, prefiero que se te hayan caido. No te diste cuenta, pero las vi y las patee afuera de la habitación mientras me abrazabas.
1) ¿Ella se dará cuenta que estamos involucrados? Estamos el uno agarrado del otro, tomándolo con una seriedad tan tierna, tan demoledora. Pensalo así: tus manos, las voy conociendo, reconozco ese tacto, tus velocidades, tus motivos. Nos damos cuenta después de que todo esto ocurre. Es que hay tanto... nos damos cuenta a medida que podemos, a medida que te vas acercando y...
2) ... con un breve paseo por tu cuello me quedé mirándote un rato, a ver si hacías de cuenta que no te miraba. Yo sé que te gusta actuar, que te gusta que te tenga acá. Ja, te siento tan mío. Te conservaré porque me caes muy bien.
1) Esa zona es polémica, ya te explicaré en breve. Por ahora me gusta eso de tenerte a ciegas, de que no sepas tanto en qué te estás metiendo. Vos también me hacés lo mismo, cada palabra tuya en realidad me dice otra cosa y en tus silencios me decís lo que es y lo que puede ser.
2) Me siento una exploradora de tu cuerpo, una escaladora de tu brazo que quiere volver a tus ojos, aunque no los abras. ¿Si me pongo aventurera, te darás cuenta? ¿Si salgo sin mochila, vale acampar igual?
1) No quiero que sigas reglas. No tengo ganas de sentir las restricciones de la vida de nueve a dieciocho. Tengo más ganas de olvidarnos un rato de la gran ciudad, y sé que vos me entendés, que también estás harta de las avenidas. Entonces pensemos en qué palabras nos harán sentir más comodos hoy.
2) No quiero desgarros esta vez, no quiero que el tiempo nos denuncie por silenciosos ni que las calles se queden despojadas de curvas.
1) Se me ocurrió que podríamos desaparecer un rato, desconectar los teléfonos, no atender el timbre, arrojar los celulares en una cajonera, dejar los mails ahogados en sus propios bites. Se me ocurrió abandonarnos del mundo.
2) No soy tan reservada, sino que mis enunciados son rebuscados. Vos me das ganas de deshacerme de todo y quedarme con...
1) ... En cualquier momento escucharé el tac de la alarma desactivada del despertador.
Publicado por T. en 12:56 4 comentarios
Etiquetas: anonimos
185
This thing used to run at 220km... Now it can barely reach 185. I love the sound of everything passing by, trees, cars, buildings. The road is usually empty at this time of the night, so you have all this... surf field where you can...
What happens now? Speed makes everything look like fiction. Space, time and the sweet resuscitation of hope.
Almost in between dreams, Paula said "Doesn't matter how fast you drive, is not going to get you anywhere... is not about speed, is about direction". Then she fell asleep.
Sometimes life's a speedway, and you don't get to see the landscape clearly.
What happens now? 220, now 185. Are we slowing down in life? As I press down the brakes to go with the curve, I realize that now it doesn't take me fifteen minutes to go from Pilar to B.A. Now it takes twenty.
Publicado por T. en 14:30 1 comentarios
Nups
Todos estábamos raros. Zunny recontra arreglada, llamaba mucho la atención verla así. Oliver y Alicia muy protocolares, Carla con una sonrisa que alcanzaba para convidarle a todo el mundo. Yo, un desubicado más, sólo quería que la ceremonia fuera breve, que nos dieran de comer y que ese tipo deje de hablar de Dios como si realmente existiera.
Allen: Cuando ella llega al altar ya está, en quince estamos afuera ¿no?
Pau: ¡Aguántese señor por favor!
Val: Shhhhh…
Oliver: La mina que toca el teclado debe estar re podrida ya, apuesto que este es su quinto casamiento de la noche.
Fueron más de quince, seguro, pero entones pudimos salir al frió, tirarles arroz y esas cosas. Dani y Romina estaban casados, nosotros viéndolo desde la platea. Mi traje engañaba, parecía un tipo grande.
Pau: Te queda bien, es toda una variante.
Allen: Eso no es problema. Vos te preocupás por las restricciones del menú, yo me preocupo porque aún no me trajeron de beber. Aunque la entrada fue importantísima, camarones nene, camarones, un golazo de mitad de cancha.
Zunny: Estamos re secos acá, hey – hizo un ademán al mozo.
Como en toda ocasión de esta índole, las mesas ordenaban geográficamente los grupos según el lazo con la pareja. Los compas de la facu en una, los primos en otra, los familiares más cercanos ahí, con el dúo, los reyes de la noche. Nosotros nos sentamos en una de la laborales.
Carla: La verdad, hechos una pinturita se vinieron chicos. Irreconocibles, parecen gente correcta hasta.
Oliver: ¿Visto?
Hubo un discurso de Dani que no voy a repetir, sobre todo porque no me lo acuerdo. Sé que lo aplaudimos, que se acercó a abrazarnos y le dijimos que lo íbamos a extrañar, feliz luna de miel y esas cosas. Dani estaba que lloraba, muy contento. Es bueno ver a un amigo así.
También habló la recién casada Romina, de algo de los padres, del compañerismo para toda la vida y creo que mencionó algo sobre la etapa de madurez. Zunny me miró y se rió, yo le contesté sacándole la lengua. Pau me vio y también empezó a hacerle morisquetas a Zunny.
Zunny: Somos impresentables, parecemos el kínder garden che – dijo, para luego tomar de su vaso lleno.
Oliver: No, para nada. Es que somos la alegría del salón.
Allen: ¿Te parece para tanto? Yo cada vez estoy más descreído de todo lo que pudiera pasar entre nosotros. Digamos que nos llevamos bien, pero no creo que más lejos hubiéramos llegado. Ahora seguro estaríamos los dos re peleados, ni nos hablaríamos.
Val: No lo veo así. Vos y yo nos entendíamos mucho, Allen. Igual ese día la verdad que me sorprendiste, saliste así tan frontal, te desconocí por ese momento. Después me vino toda la mezcla con Miguel, tu enojo, el mío esas cosas.
IV
Pau: No lo haces mal, no te quejes, ahora vamos para allá, entonces das la vuelta.
Demasiado baile. Esto me recuerda a Valery, de hecho.
Pau: Y ahora no me sueltes, vamos. Agitemos la cabeza, miremos para arriba, estamos haciendo el ridículo y no nos importa. Gracias Allen, vení…
Alicia: A veces se desquicia.
Oliver: Sonia es así, la queremos mucho. Tiene esa capacidad de llamar la atención de una manera tan creativa.
Zunny había tirado un par de copas de una mesa, nada grave, pero se puso a juntarlas y pidió un trapo para limpiarlas. Daniel a esa altura se reía como loco, con la corbata anudada en la frente, simil Rambo.
Zunny: Es que lo tiré yo, no me parece que tenga que venir el mozo a limpiar mi desastre. Estas cosas del capitalismo me desagradan mucho. Puta madre, ¿cuál era mi copa eh?
Tres minutos después estaba de vuelta saltando, haciendo juegos con la cadera, desincronizando con Paula y hasta con Carla. Fue llamativo como la última se terminó integrando a la fiesta, yo pensé que estaría con su novio toda la noche.
Carla: No es mi novio. Es un amigo que me acompaña.
Se tomó la molestia de aclarar y además preguntó quién era la que estaba con Oliver y cómo me iba con Paula. No habíamos charlado desde que tuvimos esa encontrona en la oficina. Nunca dijimos nada, ya pasó.
V
2: En realidad, era más una idea mía, pues vos sólo me decías que sí para complacerme. Pero sí, recuerdo.
1: ¿Te molestaba que yo no piense en la iglesia y esas cosas como un requisito?
2: No, no, para nada. Siempre supe con quien salía, me gustó que me entendieras, que no intentaras cambiarme. Entonces yo te dejé con lo tuyo, fue lo mejor ¿no? Igual eramos chicos, nos pasaba cualquier cosa por la cabeza. Si me preguntabas a mí, yo pensaba hasta en cómo sería la boda. Para vos hubiera sido importante…
1: Seguro, es un día importante aunque no crea en todo esto. A lo sumo me hubieras escuchado refunfunear por alguna cosa, como el precio de las flores o de la cochería. Aún así sé que no conviene hacer tanto barullo por eso y seguro que vos, con lo racionalista que sos, no te ponías en gastadora.
2: No sabés… quizás perdía la cabeza y me rebasaba en todas mis emociones nupciales.
VI
Paula: Yo quiero las fotos de eso.
Carla: Yo también, además de la que nos sacamos juntos, salimos re lindos todos.
A las ocho Paula se bajaba de mi auto, me saludaba una vez más desde la vereda y abría la puerta de su casa en Coghlan. Hacía menos frío del que yo esperaba y mientras giraba la llave de Paula es probable que Carla estuviera también girando la de la puerta de su casa en Vicente López.