2) ... si me acerco es porque un poco quiero otro poco debo buscar algo aquí, y si, ya lo encontré y vos ahora estás en otra cosa. Pero vi que me sonreiste y yo te sonreí en respuesta porque...
1) ... vi que me habías sonreido. En realidad, debería decirte, te vi que te acercabas, aunque parecía que no te miraba. Te conozco hace tan poco, pero tembló todo un poco, lo suficiente como para que levantara la vista como pude y solamente pude sonreirte, pues sos una dulzura...
2) ... y me caes bien, aunqué...
1) ... estaba convencido de que te caía tan mal. Y tenés fama de ser un poco introvertida, reservada, pero me gusta que me hayas otorgado cierta confianza, que de a momentos temo romper con declaraciones tales como...
2) ... que me gusta tu sonrisa. La llevas bien cuando querés, la lucís con un esplendor que quisiera guardarmelo en una foto, aunque sé que no sería lo mismo. Porque cuando vea de cerca esos labios bien dejaré de apreciar lo brillante de tus mañas...
3) ... para adentrarme un poco más en eso que nos damos nosotros, que nos sorprendió de repente en el piso de abajo cuando hicimos un accidente de eso que se supone que es tan simple como buscar cualquier cosa, irnos un rato, depejar mis ideas en vos. ¿Me vas a extrañar? ... yo
1) ... si, aunque no te das cuenta, por que...
2) Claro que te extrañaré, pues me acostumbré a tomarte de la mano sin que casi ni te des cuenta mientras...
1) ... me doy cuenta que me tomás la mano y quisiera correr los labios un poco más como hicimos la otra vez que nadie nos miraba. Porque, aunque sólo te lo demuestre entretelones, vos sos tan especial. Tiembla todo cuando te veo y viene esa sensación...
3) ... de que besarnos fuese ilegal. ¿Te diste cuenta?
3) ¡Si, claro que me di cuenta!
2) Yo te miro aunque creas que no te miro y...
1) ... para mi que ni me mirás. Y vos a mi me das una ternura, te juro que te lo quería decir pero claro, vos sos tan correcta y pensé que desubicado que soy, y más cuando el otro se reía de que yo te daba la razón en la otra discusión. ¿El otro sabrá que...
2) ... me gustas desubicadamente? Y sigamos hablando de desubicados, no le charles tanto al otro que es medio buche. Ojo con lo que decis, eh. Porque sos muy bonito pero lo bonito no te exime de mandarte macanas, no me mires así...
3) ... bueno esta bien, me callo y nos juntamos otro rato, nos hacemos los que siempre estamos así, que siempre nos movemos juntos. ¿Si te digo que no quiero que te vayas, te vas a asustar? Me entristece no poder declararte todo esto tan abiertamente, espero poder hacerlo pronto, porque sino entro en esos periodos que me pongo mal, ay corazón...
2) ... que desubicados que somos.
1) Si pero no, vení que no terminé contigo...
Orlando) No juegues on fuego.
Allen) Es necesario para los utopistas, intentar no quemarnos con lo que arde. Vio.
Luna) ¿Te estás... otra vez? Aaaa...
Orlando) Es ridículo...
Allen) Si, precisamente, es ridículo de una manera gratificante...
Hagamos como que no
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Etiquetas: carla
gradaciones
- ¿Pero desde cuando a vos te agarran esos ataques de defenderlo tanto a Juan Domingo? – le contesté a Oliver mientras me servía más cerveza.
- Pará, no me digas que te volviste gorila.
- Gorila no, claro –me defendí-. Esos son unos brutos. Pero el “quetejedi” no era ningún santo. Recordemos que provenía de una estirpe que congénitamente tiene mal el cráneo.
- No soy peronista, pero sí de extracción peronista.
Luna observaba lo que debía ser la conversación más aburrida del mundo, pues de todo el bar, sólo a estos dos seres se les ocurría hablar de tal cosa como el peronismo que…
- … es un fenómeno complejo de explicar, pero sostengo que ese tipo vio una oportunidad histórica.
Luna) Manga de esquizoides…
Lyla venía acercándose, luego de ganarle otra partida de pool a Orlando. Ella había perdido la fe en los dos personajes desde hacía 56 minutos exactos.
Ly) ¿Siguen?
Luna) Sábado a la noche, Ly, sábado a la noche, y yo me junto con estos…
III
Jan. Contabamos con al inapreciable presencia de Jan esta noche, idealista del arte, pero sobre todo una excelente excusa para dejar la charla sobre Gorilas y militares pseudoprogres (otros mitos nos interesaban desde hace… 35 segundos).
- Ah, pero ustedes los chicos bien cuando una les dice que viven a tras mano del mundo se ponen sensibles – replicó Jan con esa acidez que tanto la caracteriza.
- Perdón - dije al aire-, es que las chicas de recoleta son lo más mersa que he visto.
- Bueno... noté una indirecta, ¿no?
- Se levantó medio buscapleitos - interceptó Luna-. Estamos tratando de domesticarlo, para que sea más amable con los recién llegados, pero cuesta...
- Lo noté, pero no te preocupes, tengo experiencia yo, y sobre todo, acepto nuevos de domesticación.
Luna me miró declarando en completo silencio que "ah mirá vos, me parece que te tienen ganas", a lo que yo le respondí con un "no me mires así" y luego empecé a rebotar las miradas en los ladrillos de la pared que repentimanente estaban más que interesantes en medio de...
- ... este bello lugar, con adornos de colores fluorecentes - describía Orlando-. Perfecto para discutir cuestiones de política y estado, ¿no muchachos?
¿Oliver y yo?
Ly) Está borracho. Usualmente Allen se pone un poco efervecente cuando está con unas gradaciones de más.
Luna) Qué hábito que se buscó este.
Allen) Estoy perfecto.
Oliver) Nah, te haces el guapo.
Intentabamos decidir quién de los dos, Oliver o yo, manejana más precisamente los conceptos sobre peronismo. Optamos por trasladar esa medición de la exactitud a la medición de ciscustancas tales como el contenido de alcohol en la cerveza.
Ly) Hmmm... no tientes a la suerte Oliver.
Oliver) ¿Cuanto?
Jan) A ver...
Ly) Oliver...
Allen) No te preocupes, esto te va a doler más a tí que a mí.
Orlando) Oliver...
Luna) Allen... Es ridícula la comparación. No podemos medir las exactitudes en la cantidad de pedo que tenés encima. Están comparando cualquier cosa.
Jan) Déjenlos, es sólo un juego.
Oliver) Se juega, pero le tenés qe pegar a todas eh. Nada de tongos y de mirá me faltó 0,1.
Allen) No tengo ningún maldito problema. Pero tenés que pagar.
Oliver) 150, pero tenés que decir todas, sin vacilar.
Luna) Allen...
Jan) Epa.
Allen) Jan, sos la escribana, te comento, porque no cuento con ninguno de estos para oficiar.
Jan) Encantada, pero cobro mi labor en especie.
Allen) Pensaba invitarte el martes.
Jan) Iba a decirte eso también... pero ya que insistes...
Entonces quedó establecido que yo debía decir exactamente las gradaciones alcohólicas de las siguientes: Quilmes, Quilmes Bock, Quilmes Stout, Heineken (gran error de oliver pedir este dato), Stella Artois y Warsteiner.
Allen) 4.9, 6.3, 4.8, 5.0, 5.2 y 4.8 respectivamente.
Oliver) Ni en pedo la Stout tiene menos que la Quilmes Cristal.
A chequear con el bartender, que luego de explicadas las implicancias del estudio a realizar, facilitó botellas de las marcas mencionadas para corroborar empíricamente que yo tenía razón en cada uno de los valores, que me había accidentalmente adjudicado una salida con Jan, que Luna no aprobaba el resultado (me adentraré más adelante sobre las evaluaciones lunares), y que no acepto el dinero de Oliver porque no.
off side
Abrí los ojos, y efectivamente el micro se había detenido. Era un estacionamiento ámplio, con ganas de recibir autos con familias y amigos, turistas franceses recorriendo sudamérica, en fin, todos fugitivos de lo que somos día a día cada uno en su ciudad. Un parador grande, al que bajamos a cenar.
Me levanté, me estiré, y de mi asiento empezaron a caer latas vacías de cerveza.
- ¿Y vos sos el que tiene problemas para dormir? -reía Feli.
Mientras el Bob, Orlando y Oliver se habían quedado en Brasil, Felipe y yo debíamos retornar a nuestras obligaciones laborales ese lunes. Matilda sea... digo, maldita sea.
- Seguro fue para señalizar cuando no se puede entrar al baño.
- O tal vez, para las mañanas, porque siempre que nos despertamos esto es una zona de desastre.
- ¿Sabés qué va a pasar cuando vuelvas? ¿Vos decís que ella te espera, o algo?
- Che, hay abejas en todo el living.
Mientras yo trataba de limpiar la zona, las abejas se precipitaban sobre el tacho de basura y el gran balde de caipirinha que había hecho Feli. Orlando aún dormía, y Bob miraba apático desde su cama. La noche anterior habíamos tenido visitas, una salida a la playa nocturna, fogón, guitarra y dance.
- Me imagino que hablaremos. Aunque ya no trabajemos juntos, no creo que quede todo ahí.
Fue en Plaza Serrano, tierra de buena cerveza, ambiente agradable y picadas con mucho queso. Al recapitular la charla (que July, la cerveza, Soda Stereo, comida y comida, los jefes conflictivos, etc), tengo esa sensación de ser yo muy poco divertido.
Cuando salimos del cantobar, ya se hacían las cinco, y llegó el epílogo:
- Allen, sabés que siento cosas por vos. Y sé que a vos no te pasa lo mismo. Es difícil decírtelo, pero esta es la última vez que nos vemos. Me voy, y no me verás cuando vuelvas.
Si mi oratoria es mala, la misma se vuelve pésima en momentos donde las palabras son cruciales. Y contesté como ese imbécil que puedo llegar a ser:
- Entiendo lo que decís. Pensé que eso ya había pasado, que las cosas estaban más ordenadas. Pero me equivoco una ves más. Me ha pasado, y creo no puedo hacer nada para evitar que te vayas.
- Me voy, y me voy porque sos mi historia de amor fallida, que renguea hasta el día de hoy. Sé que me voy a arrepentir, que voy a querer volver, pero no. Esta vez no. Voy a extrañar tus cuentos sobre Gallagher, los desvaríos con tus amigos, que me lleves a casa porque estoy medio borracha, que pases un rato a casa, y ni hablar de tus imitaciones de mi jefe y tu ex jefe. Pero a esta altura, todo eso sinceramente me hace mal.
Y eso fue verdaderamente lo último que supe de ella.
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(a) utopista
Entonces Day se levantó y fue a buscar un poco de agua. Las noches de verano le sentaban bastante mal, y sabía que era cuestión de tiempo para que Allen se levantará sediento y gracias a su insomnio.
- Cuatro de la mañana y no me puedo dormir.
Yo jamás me dormí. Ella pensaba que estaba durmiendo, pero no, sólo logré cerrar los ojos y dejar volar mis ideas un poco más lejos. Si no mal recuerdo, cuando esto ocurrió ella estaba realmente enamorada de mi, se lo notaba en los ojos, y en esa compulsión a llamarnos todo el tiempo. A veces creo que ella era una autopista donde yo iba, tan rápido o lento como quería.
Cuando llegó con el vaso de agua yo la esperaba con los ojos abiertos. Ella dejó el vaso y me miró. Me imagino que veria mi silueta, mis contornos, mis límites físicos. Se acostó, me abrazo, nos reencontramos, luego ella arrojó su cuerpo suavemente sobre el mío...
Allen tenía algo de eso, pero su historia lo había vuelto saboteador de sus propias precisiones, un artífice que se empeño en dedicarse a atentar contra las estructuras que él mismo había forjado para sí. Es sabido que padece una ciclotimia aguda, tiene el hábito de hablar solo para plantearse sus propias ideas y de analizar todas las decantaciones posibles que un hecho equis puede tener.
Encantos eran los de antes, pues otra vez me encargué de hecharlo a perder. Y todavía no entiendo cómo. Tanto que nos gustaba corretear en los brazos del otro, o cómo no te dabas cuenta cuando yo te miraba mientras mirabas tele y no te dabas cuenta de cómo yo te miraba mientras no te dabas cuenta. O cuando te olvidabas tu mochila por salir tan apurada y entonces estabas de mal humor y yo me aparecía, te la traía, y entonces terminabamos en Plaza Francia eligiendo al pájaro más pintón.
- El colorado.
- Pero la cotorra me gusta más.
- Lo de sobervia lo agregaste vos, yo jamás dije eso. Pero si, me acuerdo. Es que, corazón, no sos bueno para las presentaciones. Sos muy arisco, y después te la pasas haciendo chistes todo el tiempo. Pero sos inteligente y bonito (beso).
No tardó en llegar el cataclismo. Que la hacía llorar, que yo no era un tipo serio, que ella necesitaba que me estuviera más. Corazón, siempre estuve, estuve ahí todo el tiempo. ¿Pero recién ahora te enterás que soy un dibujito animado?
Day) ¡Pero bastante malo!
Fue hace tanto ya. Era increible, pues ahora que lo recuerdo, era imposible que nosotros funcionaramos. Puedo decir que había inmadurez de ambos, que quizás obviabamos cosas, los problemas. Day y yo jamás resolvimos un pleito, sólo nos hacíamos los que nos olvidabamos las cosas, y entonces...
Orlando) Tu problema es que sos un utopista. Un maltido utopista.
Allen) Maldito utopista, ese título me gusta. Siento que me da status. Pero Orlando, me es imposible, pues no encuentro sino excusa para meterme en semejante problema de polleras.
Orlando) Vení, yo te digo que este finde salimos y detonamos todo. No te preocupes. Pero te pido una cosa: deshacete de tus sentimientos un rato, necesitas ir para otro lado. Si siempre girás para la derecha, ahora girá para la izquierda nene. Vivi un poco más al día, dejá las utopías
Allen) "Si siempre girás a la derecha, ahora girá para la izquierda". Me gusta la figura retórica...
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Las armas secretas
- Recuerdo esa época donde mirabas siempre para abajo. Siempre cabisbaja, como si las respuestas de la vida se te hubieran caído al piso, todas desparramadas y seguro que algunas se habían ido por la alcantarilla de una calle sin nombre. Y...
Lisa besó a Allen, en otro movimiento revolucionario, tomó su cabeza, lo dominó sobre la cama otra vez más. Quien lo hubiera dicho, ella llevaba las riendas, su explosión superaba claramente a la de Jana, en intensidad y en imprevisibilidad.
- ¿Desde hace cuanto?
- Meses, días, años... la vida vale lo mismo para mí. Te cuento Allen: una vez me enteré que ibas a visitar a Mili en el internado, todas las semanas. No sé, me estrujó el corazón. Porque yo quería ir y por alguna idiotez mía no me animaba. Y quería...
Y entonces se acercó él. Me preguntó cómo andaba, y las estupideces que suelen preguntar varios. Yo le dije:
Lisa) Salgo pensando que algo nuevo va a pasar. Pero jamás pasa nada. Está todo ahí - señaló la gente bailando en el salón del barco -, pero...
Allen) A veces uno tiene que generar sus propias revoluciones. Sé que vos crees que soy un energúmeno, que hago estupideces sin sentido, que los enanitos de jardín en una bañadera llena de espuma es una imbecilidad. Pero tiene que ver con la creación eso... cuestionable, siempre, pero prefiero ser un imbécil a un espectador.
Lisa sentía que las cosas se iban un poquito más allá, que su mano estaba en la pierna de Allen. También sentía que le gustaban sus ojos, e intentaba ser menos cobarde, menos escurridisa. "Huir de mi misma. ¿Cómo me he acostumbrado a semejante tenebrosidad?".
Orlando se distraía con la chica cualquiera de la que sabía perfectamente que no le interesaba el teléfono, ni si vivía en Barrio Norte, ni si estudiaba antropología o le gustaba irse a Pinamar en verano. Pero llegó a ver que Lisa estaba mirando a Allen que la veía de vez en cuando mientras sus labios parecían morderse un poco más de lo esperado, un poco dando vueltas alrrededor de toda la situación.
Ludi miraba a Orlando que estaba con la otra. Lo odio lo odio lo odio. Si, ya la vi a Lisa. Ya me contó. Le dije que cualquier cosa, la iban a buscar...
Cuando levanté la vista para mirarla, Lisa estaba ahí, tremendamente cerca, con sus ojos clavados en los míos, diciéndome que...
... ya que vos no pensás hacer nada, lo hago yo. Y todos estos miedos, Allen, son cosas que estoy quebrando ahora. Porque si vos sos un pragmático yo me vuelvo más pragmática. Conozco tus riesgos, conozco lo que le hiciste a Meri, pero sinceramente me siento con tantas ganas de cortarme.
Peor que cortarme es ni siquiera cortarme. Y confundirnos un poco más no nos va a hacer mal. No. Esta vez no, ahora te lo digo porque antes no te lo dije.
Mi incapacidad de reflexión me lleva un poco más allá de mi misma, me vuelve tan intrascendental como suelo ser, pero de una manera tan... Si te tomo del brazo es para que vengas, para que me acompañer a cubierta, para huir de los especímenes raros, y de Orlando que reparte su atención entre nosotros y su chica de la noche, y a la pobre Ludi hoy le toca.
Y si nos encontramos de nuevo yo sé que vamos a volver a ocurrir.
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No tengo manera de decirtelo sin...
(Luna cobrará, otra vez, el rol de relatora omnisciente, pero ausente en todas las escenas.)
Allen) Si, claro. Siempre. Lo que yo quiero es leer un poco más allá de eso. Lo de los riesgos es un planteo explícito, sostiene toda la película. La vida de Amelie esta relatada sobre ese hilo de su cobardía. Pero Estaba pensando en las piedras...
¿Saben lo que pasa cuando invitás a tu ex chica a cenar, le concinas, le comprás su helado preferido, te vestis super, dejás la casa hecha una pinturita, la pasas a buscar y la tomás por sorpresa? Bueno, basado en el 100% de las pruebas que he hecho (una vez), puedo decir que se va reverendamente todo al carajo, pues claro, ya no vale.
July) No tengo manera de decirtelo sin...
Luna) La segunda vez que se proponen alejarse. Esta vez será la buena. Lo que no implica que Allen deje de aparecer en la vida de July, y que July deje de aparecer en la vida de Allen.
Allen) Olvidemos la parafernalia, el poder de decisión. También olvidemos las imitaciones baratas, las veces que nos quedamos juntos esperando que dieran las doce y entonces cumplieras años. Vamos, olvidemos la historia...
Creo que me di vuelta, que ella lloraba, y que... creo que me confundí de personaje...
Luna) Esta confusión es claramente una mentira. Los cambios de papeles estuvieron siempre claros, y fueron intensionales.
Orlando) ¿Te parece relevante? ¿Notaste que el gato siempre aparece en figura de fantasma expectador?
Gallagher justo apareció en escena, para tomar nota de lo que se opinaba sobre su especie.
Orlando) No me vangas con tus cosas vos, la única ventaja que tenés es que tomás leche en vez de cerveza.
Gallagher maulló un quejido. No le vengan con esos inventos al gato, que si bien no se pone en pedo, ve las cosas con mayor claridad que nosotros. Es un hecho, no nos desprendamos de lo demostrado, manejémonos con hipótesis válidas y sostenibles por favor.
Allen) El gato sostiene con ella la ficción.
Day) Bárbaro lo que decís. No sé qué te pasó, pero estos cuatro años no te hicieron efecto. Seguís pensando en boludeces, Allen. ¿Seguís viviendo de utopías, de sueños? ¿Pensás despertar?
Allen) No cambiaste nada. Sos un calco de lo que eras. Sabía que ibas a decir eso. ¿La tragedia de lo insostenible? Vamos Day, sabés perfectamente que la incoherencia nos sostuvo a los dos en su momento.
Nota mental: no volver a encontrarme con mis ex.
Day) Sos un disparate, mirá. Vos también vivís a la medida de la planillita. Pero veo que también te dedicaste a perderte, a disolverte y distraerte de lo esencial. No te olvides que vos sos tu vida Allen, y que si tirás todo por la borda te estás tidando a vos mismo. Basta de montajes Allen.
Luna) Ambos personajes se hubieran dado un beso en este preciso instante.
Orlando) Puede ser. No lo había pensado.
Gallagher maulló aprobación. Era obvio que Allen había dado en el clavo.
Allen) Piedras de diferentes situaciones de ella, momentos de su historia. Que luego hacen patito en el río. Y justo cuando se deshace de ellos, los tiene todos juntos cuando se encuentra con Nino.
1) Es obvio. No te miro, pero mi vista periférica te registra. No te siento, pero te respiro en el espesor del aire. Tengo esa sensación de que tenés miedo.
2) No es miedo. Pero de alguna manera sí lo es. A dolor lograste este abismo entre nosotros, Allen.
1) A claro, me olvidé que soy el único culpable...
Luna) Nos topamos, hacia el final del relato, con la omisión que únicamente enlazada con el traspapelaje de personajes tiene sentido. Es increible lo que logra la falta de comunicación, ¿no?
El Óscar a la mejor irrelevancia
Lo intentamos decir un par de veces pero no nos salía. El problema con Day era que no confiaba en mí, que me instaba una y otra vez a ponerme a prueba. Yo ni enterado que esta noche era la entrega de premios de la Academia.
Day) No, amor. No entendés. Se juntan con Orlando y yo lo conozco a ese, es un pirata. Se sube al Perla Negra y se los quiere llevar a ustedes.
Allen) Supongamos que sí, que nos subimos al Perla Negra y entonces iniciamos esa cruzada que tanto temés. ¿No te das cuenta, que si bien yo puedo ser bastante... poco lúcido, digamos, no hago esas cosas?
Entiendo y a la vez no entiendo. No voy a negar las molestias de cuando Oliver mira a Day, o le tiende el brazo por la cintura. Pero confiaba en la chica lo suficiente. Oliver lo hacía de buscapleitos nomás, de brabucón.
Yo me serví más cerveza. Le ofrecí a Day, pero claro, ella no quería eso de mí. Felipe se sirvió sólo, porque él prefiere esa "magia del self service".
Felipe) Yo me subo al Perla Negra nomás, y me voy visitar labios ajenos.
Day miró a felipe, luego me miró a mí, diciendo (aunque no dijo nada) "estos son tus amigos". A eso yo repliqué con un reboleo de ojos que terminaron clavándose en Felipe con el grito (que no grite nada, claro) de "ayudame un poco, pelotudo".
Volvió Orlando del baño. Mientras se acercaba, Day veía cómo se ponía el parche y un loro se le posaba en el hombro. Resulta que yo no hago, pero me toca pagar los platos que no se rompieron eh.
Entonces Felipe hizo declaraciones para la cadena nacional:
Felipe) Day, quedate tranqui. Este se porta demasiado bien. La otra vez, cualquiera de nosotros hubiera terminado con la rubia esa. Pero la mina se emperró con Allen, y se le tiró nomás. Él la hizo rebotar como pelota de basket.
Los ojos de Day reclamaron una explicación inmediata. No importaba que yo hubiera hecho honor a nuestro contrato de exclusividad, pero si que me hubiera guardado la pequeña anéctoda...
Rubia) Parecés un chico inteligente... bla bla bla bla bla bla bla bla
Allen) Hm. Te lo agradezco, pero no.
El bar-bolichón de la noche había convocado. Los chops se saludaban unos a otros, el humo de todos los cigarrillos de Buenos Aires parecía inundar el lugar. Orlando, Bob y Felipe miraban la escena anonadados. La rubia le había pasado por atrás de Allen, y con una sonrisa le había dicho algo al oído...
Allen) No me acuerdo qué dijo...
Felipe) Andaaaaaaaaaa.... ¡Vamos! Si le respondiste.
Bob) No entiendo. Vos sos el más anti de todos, y a vos te da bola la rubia. Y encima la mandas a freir espárragos.
Allen ensayó una defensa estúpida: "no me gustan las rubias". Y rianse, bastardos. Rianse nomás.
Venía mirando ella. Pero mirar no es delito. Pasó una vez y sonrió. Yo creo que tendría 18, linda de cara, pero esa actitud de mellevopuestoalmundo me da por el quinto forro.
Orlando) Bueno, yo voy y le explico que Jana tiene problemas de múltiples personalidades. Y por las dudas le digo que te gustan los hombres.
Allen) Whatever...
Orlando se la agarró nomás. Felipe creía que no le había dado bola primero a él porque había estado mirando demasiado para la mesa esa de las tres, la morocha, la castaña y la de rulos. Afinad la puntería, muchacho.
Allen sostenía que este tipo de anomalías eran un requisito del sistema, y que el derecho a la puteada no se lo sacaba nadie porque sino se ponía a insultar ahí nomás. Bob es Bob, tiró tiró hasta que a las cinco de la matina no se acuerda quién era la que tenía enfrente, pero estaba seguro que el vodka con Speed se lo había invitado él.
Allen, vestite de frac, que viene la entrega de premios.
Day) ¿Y cuándo me lo pensabas decir?
A ver, vamos a recapitular. De lo primero que me declaro automáticamente culpable es, efectivamente de no haberlo dicho. Pero señor juez, comprenda que no fue por malicia. Day se pone así, yo sólo quería ahorrarle la migraña.
No seamos tan así. Yo me siento bien de haber esquivado la tentasión. Pero no pude esquivar la sonsera...
Y Felipe me hizo acreedor de este nuevo Óscar. Ante todo, quiero agradecer a la Academía, a mi equipo de producción: Orlando, Bob, esto no sería posible sin ustedes. Gracias a los televidentes, sean más videntes y menos tele. Sus risas son mi mejor recompensa. En fin... gracias por venir.
meet the parents
Day) Cariño, ¿podrías dejar de hacer el ridículo otra vez?
Allen) Es que resulta tremendamente divertido ver sus caras de horror. Lo único que estoy haciendo es hablando con el mundo, comunicando mi no razón de ser...
Day) Si, pero están mis padres, Allen. Te lo pido por favor...
Allen se guardó esas ganas de ser él.
Day) Yo te quiero, si, disculpame si sueno dura. Pero, mis viejos siempre me decían que no, a mi papá nunca le cayeron bien mis novios. Y vos, podés ser tan educado. Sólo necesito domesticarte un poco, porque a veces te vas de mambo.
Allen) Hola señor papá de Day.
Stan) Hola, vos debés ser... .... Allen.
Allen) El mismo. Es un placer conocerlo, Day siempre me dice que cuando haga algo mal, usted me lo hará saber.
Stan) Ah, te ha advertido de mi mal carácter. Me parece perfecto.
Allen) El mal carácter, señor Stan, es algo que usted y yo compartimos.
Day) Mentira. Aunque tenés tus vueltas.
Stan) Me dijo mi hija que trabajas en...
Allen) Precisamente. Aunque usualmente tomo trabajos en mi tiempo libre. No sea cosa de volverme un vago cualquiera.
Stan) Siempre y cuando no desatiendas a mi linda Daiana. Ella es lo más importante para mi, y entonces, por ende, lo es para ti.
Allen) Clarísimo...
Day) Se porta re bien. ¿No que te portás re bien? Y es un tipo responsable. Es re atento, a veces me hace acordar a vos. Porque siempre me decías que haga esto, que lo otro, que lo de más acá.
Stan) No dejes que ella lleve las riendas, joven. No es un signo de fortaleza. No me convencen ese tipo de actitudes.
Allen) Clarísimo...
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Etiquetas: day
La falta de talento de Allen Jana
Querido Allen:
En principio, quiero decirte que espero no importunarte con este mail, que no es mi intensión molestarte ni tener ningún efecto negativo en vos...
Entiendo que no quieras saber de mi, de la misma manera que yo en su momento no quise saber de ti. Pero sinceramente, no puedo omitirte en mi vida. Sos el que mejor comprendió, aunque hayamos tenido nuestros desencuentros. ¿Y pretendés ahora que hagamos como que nunca nos conocimos? Me estoy yendo mañana al DF y no dejo de pensar en dónde andarás.
No sé quién sos, Allen Jana.
Una vez me dijiste que yo estaba en todas partes, que me veías en todas las esquinas, en todas las paradas de colectivo, en todos los bares, en todos los lunes-a-viernes, entre el living y la habitación, en la marca que dejé en tu colchón. No te lo dije en su momento, pero a mi me pasa lo mismo.
Tengo esa sensación de que intentamos escaparnos de nosotros una y otra vez, pero los accidentes de la vida siempre nos traen enfrentados. Pero ya ni me mirás. ¿Te pensás que está todo bien, que los silencios declaran que la tormenta pasó? Es una farza, Allen.
A esta altura sabés que no soy inocente. Y me enteré de que vos te declarás culpable también, que te das cuenta que esta distancia hace agua por todas partes, y no estás como para navegarla. Decís que siempre que nos juntamos los dos terminamos mal. ¿No será que siempre que volvimos a acercarnos nos redujimos a esa constante deconstrucción fanática?
No digo que olvidemos todo, pero quizás, aceptar más que las reglas del juego cambiaron, pero que entre ellas nosotros somos la permanencia.
Sé que esto te caerá como trompada. Me decís fría, que no me importa ya nada, que te he olvidado en puro estado de cenizas. Que prentendo hablarte como si pudieramos ser amigos, como si no se me escapara esa misma lágrima (porque es siempre la misma) cada vez que te veo (y vos no me ves). Yo tengo sea sensación de vos, de que ya no soy nadie, ni siquiera parte de tu historia. Te recuerdo que siempre que me preguntaste si yo realmente creía en nuestra amistad, jamás contesté.
Pero también sé que ádquiriste ese hábito de no leer los mails que te envío. Quisiera, otra vez, equivocarme...
sin firma -
Terminé de leer eso, y tuve esa urgencia evasora de... simplemente cambiar los cielos. Gallagher se dio cuenta, creo, porque se me sentó al lado, con su mirada penetrante, reclamando una respuesta. Yo me aventuré en la alucinación de mi mismo una vez más, ayudado por quien prometí dejar, debatiéndome entre los analgésicos y el peso de sus palabras. Sentir la caída libre.
(Y no hay nada como recibir tus balazos esta madrugada, nena) Soltarme y dejarme caer, es lo único en que tengo fe...
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Etiquetas: essay
Holly day inn
No habrá más penas ni... ¿olvidos?
II
No es para tanto, digamos. Porque tampoco tenemos que ordenar todo tanto, ni fijarnos en cuál valija ponemos las medias, ni ponernos a chequear esa listita mil veces. Ponele que nos olvidamos un libro. Vamos, Day...
Day) Tenemos que llamar a mamá cuando lleguemos. Haceme acordar, que mi cabeza está hecha un desastre. Y fijate por favor el mapa, cómo vamos a hacer desde la terminal hasta el hotel, corazón. ¿Llevamos las milanesas estas? Para mi que no aguantan y se pasan.
No sé por qué, a veces me choca tanto, y otras me parece la persona mas brillante que he conodido.
Day) Fijate en la compu, en un excel que dejé en el escritorio, la lista de cosas. Espero no olvidarme de nada, porque la verdad, tu ayuda ha sido casi... imperceptible. ¿Te fijaste si vamos a estar cerca del centro cívico? No vaya a ser que terminemos lejos del centro y tengamos que tomarnos ocho colectivos para hacer una puta compra.
Les soy sincero: No había cumplido con el 90% de los requisitos de Day. No por malo, sino de contrera nomás. Para mi, las vacaciones son época de distención, y no quiero planificarlo todo comosi fuera el presupuesto anual de Microsoft. Entonces dejé todo seguir su curso, libre alvedrío.
Day) Ojo con este bolso, que adentro está la laptop. Me tienen que mandar un reporte del laburo.
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Etiquetas: day
Canciones repudiables
Nada que no pudiera pensarse demasiado lento, sobretodo teniendo en cuenta el grado de alcohol que la veraniega noche nos obligaba a pasar y la cantidad etílica que teníamos encima. Mientras canturreaba y jugaba con los acordes de la guitarra, tirado en el puf,el destino parecía escamotearme una noche más. O quizás no.
Perry) Digamos que podemos tocar en un lugar canchero, como Club 69. No quiero pasar de nuevo por experiencias nefastas de mi juventud. Pero tampoco quiero decirles a mis amigos que la entrada sale 45 mangos.
Allen) Recuerdo una vez en caballito, que tocamos en La Colorada. Fue con una de mis primeras bandas. La entrada le salió un huevo a mis amigos, que para esa altura de nuestro secundario tampoco teníamos un cobre.
Yo seguía ideando pequeños planes para conquistar brevemente un escenario. No lo digo sinceramente, sino quizás todo lo contrario. Orlando celebraba su primera noche in house en toda la semana, y Perry se tomaba su tiempo y su cerveza, probablemente meditando...
Perry) No te puedo creer que toques eso.
Allen) Quiero tener tu presenciaaaaa, quiero que estés a mi ladooo oo oo. No quiero hablar de la guerra sino estamos preparados, no quiero hablar de la guerra sino estamos preparadossss.
Orlando me miró fijo, mientras se tomaba su chop. Acto seguido, comenzó a aplaudir. Hasta Gallagher se levantó de su siesta y se acercó a maullar aprovación. Perry... Perry es una caja negra, señoras y señores. Pero creo que se va a prender.
Allen) La idea es hacer un recital de canciones repudiables. Y otras no tanto, pues creo debemos guardar espacio para esos éxitos que de alguna manera respetamos, pero que son malísimos.
Perry) Podría ser. Un espacio para... hacer que esos hijos de puta de disculpen.
Orlando) ... Por tan mala música. Genial. Creo es una buena idea.
Allen) Enciende tu motor, yo soy tu dirección. nah nha nah nah...
Perry) - Dirigiéndose a Orlando - Creo que deberíamos ponerle un límite. Aunque la idea es cuando menos, interesante.
Si a todo esto le agregamos nuestro largo tiempo de inactividad, creo que obtenemos dinamita. Mi idea no va más allá de la diversión sana. Mientras me tomaba mi cerveza, las canciones seguían cayendo en mi recuerdo.
Perry) Una de Erasure. Pero debo ir un poco más lejos en este detestable juego que nos hemos impuesto: Ace Of Base.
Siempre de toques anglosajones, Perry introdujo lo que quizás yo no me animé, u omití en otro de mis lapsus. Pero cuando me estaba planteando todo esto, mis manos ya rasgaban al ritmo de The Sign...
Orlando) Una fecha, nuestros amigos, mucha cerveza. Incluso podemos invitar a enemigos, ¿no Allen? Podemos hacerlo en no demasiado tiempo, y utilizar la experiencia como base de... no sabemos qué.
Perry) La idea es tan repudiable que debemos hacerla. Yo voy a la guitarra, y puedo bancarme algunos teclados. Orlando cubre los parches. Allen, podés ir a la otra guitarra, y tendríamos que ver si te bancas las vocales. Nos falta el maldito bassplayer.
Allen) Podemos ponerle un título al show: "Canciones que odiamos", o algo así.
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K.O.
Fue hace casi un instate que sonó la campana. Al trote, nos aproximabamos el uno al otro. Ella lucía una cara particularmente enfadada, guerrillera, dispuesta a hacer daño. Yo ya había perdido consciencia de dónde estaba, pero no de quien era ni de cómo había llegado hasta ahí. El referí nos observaba de cerca, nos había chequeado los guantes. Quedó asentado que ni yo ni Guillermina teníamos herraduras de caballo en las manos, y que no había ningún tipo de truco.
El primer golpe de ella alunizó en mi frente, pero estoy seguro que buscaba mi nariz, debido a la frustración que se respiró de repente en el aire. El público disparó un "whoaaaaa", mientras yo lograba esquivar el segundo golpe, que me venía al pecho. Orlando me gritaba desde afuera del ring "pegale, pegale, boludo, pegale". Yo te juro que los golpes no me salían.
Recuerdo ver caras conocidas en el ring, de a flashes. Felipe, Day, Jen, Oliver, Valery, entre tantos otros. También recuerdo haberla visto a ella, a la otra habitante del ring, en duplicado, sentada el las gradas, comiendo pop corn y vitoreando cada trompada que recibía yo.
El referí, o árbitro, o lo que sea, seguía la acción demasiado de cerca. A ver cuando le pegas, pibe, porque ya te encajo unos buenos bifes.
Orlando) Dale que se está cansando.
Allen) ¿Qué?
Guillermina me miraba, me tenía clavados los ojos. Así como así, me salió automáticamente:
Allen) No tengo ganas de escucharte rujir.
Guillermina se me avalanzó, pues parecía que la había hecho enojar. No emitía sonido alguno ella, no decía nada. Respetaba ese contrato de silencio pactado hace años ya. /duplicaba su velocidad, se movía rápido. Pero yo era un poco más rápido, hasta que...
Paf!
Otro golpe, este en la cien, seguido de otro en la mandíbula. En seguida tuve que cubrirme, porque la ráfaga de sus guantes de box me tenía completamente a tiro. En ese momento, el referí nos separó, me miró a los ojos casi indignado.
Orlando) Che, mañana al final vamos a lo de la colo, ¿no?
Allen) Deberíamos encontrar una mejor excusa, me parece. En una de esas podríamos caerle a Bob a la casa. Hablá con Felipe, que el sabe más.
Mi falta de atención fue recompensada con otro golpe en la mandibula, mientras mis piernas se cansaban de esquivarla, de moverme hacia los costados, de retirarme de la red, para encontrarme con ella, cubrirme, agacharme, amagar un golpe que ambos sabíamos no podía ejecutar. Entonces salió:
Allen ) Julieta.
Guillermina abrió los ojos, sus pies se detuvieron. Intentó tirarme otro golpe a la cara, pero algo la detuvo. Salió volando para atrás, golpeada por no sé qué.
Orlando) Vamos pibe, eso eso. Bien, parala un poco porque sino esta te mata. No le importas ni medio, pensá eso. Tenés que demolerla.
Guillermina se levantó, mientras el referí se ocupaba de tenerme una distancia prudente que ni se me ocurría franquear. Escupía algo de sangre.
Me miró. Pero no era la mirada furiosa de antes. Había tristeza en sus ojos. No sé si había lágrimas, pero se secó la cabeza, se limpió el labio, y volvió a la carga.
Mi afán estaba destruido, si es que alguna vez lo había tenido. Orlando, nene, sinceramente no te das una idea de lo que es estar en el campo de batalla sin querer atacar, esquivando misilasos sin poder evitar un poco la inquietud. Guillermina, no tengo problemas en bajarme, pero no me cabe duda de que bajarías a por mi, o de que en otro ring nos encontraríamos mañana.
Alguien dijo "dale apercá, dale apercá". Creo que escuché eso, y fue instantáneo. Cerré los ojos, y un gancho a mi mandibula me hizo volar. Y volé, volé no sé cuántos metros. En el techo había una imagen de las playas de Mar del Plata, de Parque Centenario un viernes por la tarde, tirados al sol.
Orlando) Aterrizó inconsciente. Guillermina se dio vuelta y encaró para la red, dejando al referí plantado que la buscaba para levantarle el brazo trinunfador. Salió casi en un destello, mirando no sé qué. Además, en las gradas había otro lugar vacío, y un paquete de popcorn tirado todo desparramado.
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¿Presea?
Presea.
(Del lat. praesidĭa, pl. n. de praesidĭum, defensa).
1. f. Alhaja, joya, tela, etc., preciosas.
2. f. Cuba. Medalla que se otorga al ganador de una competición.
3. f. ant. Mueble o utensilio que sirve para el uso y comodidad de las casas
Digamos que estaba empañado, más que de costumbre. Así como descubrí que no me animaba a ofrecerle de beber a Guillermina en la reuniones de amigos, tampoco me animé en ese momento a decirle a la muchacha algo. Del lado de la cocina, estaba el que asumo era el dueño de casa, que obviamente escuchó primero el llamado de la recién aparecida chica.
Jan) A ver qué tenés por ahí. Por favor, evitemos la Schneider, que no es cerveza. ¿Esa verde que tenés ahí, qué es?
Decidí que era la excusa inevitable, que debía interceder. Tanto por no quedarme sin cerveza, como para saber quien era la del paladar refinado y carácter notorio.
Allen) Eres una chica muy inteligente. Necesito una de esas también - le dije al de la barra/cocina.
Jan) Claro, porque vengo tomando de esa hace rato. No me la banco.
Allen) Me temo que debe haber una única verde. Tendremos que compartirla.
Jan) Vos podrías tomar de la otra, ¿no? - A todo esto, ella ya se servía de la verde que le había alcanzado amablemente el bartender improvisado.
Por suerte se hizo la dura, y era sólo una broma. Fue cuestión de milisengundos para que le preguntara cómo era su nombre, y qué hacía ahí.
Ambos personajes intentan lucir una intelectualidad no en pocas oportunidades exasperante. Mientras uno definitivamente es más pragmético (Oliver), el otro es más un utopista perdido en su propia fábula.
(Los recientes destellos de pragmatismo de Allen no denuncian sino la disfuncionalidad de sus utopías, pero no lo vuelven definitivamente un pragmático).
Ambos pequeñoburgueses fueron criados en familias "bien". Fue Oliver quien luego apuntó a los lugares más altos, mientras que Allen se perdía en las mencionadas utopías, sus inventadas ciclotímias y esa manía contestataría, pero jamás revolucionaria.
Oliver es sabido como mucho más sociable que Allen. Allen es reconocido por su mayor capacidad de relfexión. Oliver dirige las luces del escenario hacia él. Allen levanta la mirada, para darse cuenta repentinamente que está en medio de la escena.
Oliver pudo irse a Europa. Allen, debe conformarse con proyectar ese destino.
Pero por más que la relación entre ambos sea tensa, aclaremos que son amigos legítimos.
Allen) Mirá, tengo entendido que no estabas en nada con ella. Yo me quedé charlando, sin estar al tanto de nada de lo que contigo ocurría, y paf. Tenés un sentido de la propiedad algo extendido. Vamos oliver, no me vengas con eso che. Hace un año que no te veo y me venís con esto.
Oliver) Si, lo sé. Pero venís medio afilado. Creo que el corte definitivo con July te cambió. Bah, hace demasiado que no nos vemos, efectivamente.
Allen) Dejame a Jan, que me llevo bárbaro. Total, no pasó nada. Vos sos mucho más carismático que yo, enseguida te arreglás con otra.
Oliver) Si - sin ocultar cierto displacer-. Igual te digo que la remé como un condenado con esa piba eh. Veremos como va la cosa, yo la llamé hoy.
Yo no sé cómo explicarlo. Entiendo que podría haber hecho mucho más, que no tendí abrazos ni nada. Cuando terminamos sentados charlando a un lado del jardín, no hice nada. Y repentinamente nos fuimos.
La cruda verdad es que me volví inoperante otra vez, creo.
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