Un poquito de explosiones

jueves, 30 de diciembre de 2010

Una conversación que puede ocurrir en avenida Córdoba a las siete de la tarde:

- Yo qué sé, se me escapó. Ella dijo algo de los antepasados Brits, y se me escapó.

- ¿Entonces?

- Se lo tomó como el orto. Dice que la abandonás, que cuánto tiempo te vas, que con quién te vas, de dónde sacaste la plata, qué va a hacer ella.

- Pero la puta. Se pone tan...

Entonces uno se detiene para esperar que el semáforo de Mario Bravo le de paso. Y los taxis pasan como locos, y el 92 brama bocinazos. Y así empieza el dolor de cabeza que sube.

- Jimmy, estás tratando de tener conversaciones racionales con alguien que no puede. Es así mamá. Vos quedate tranquilo, vas a irte y ya. Se le va a pasar, fue el shock. Y bueno, que se enterara por accidente y no de tu parte fue no ayudó.

- Se lo iba a decir.

- ¿Cuándo?

- Cagate de risa: mañana.

El calor. ¿Qué me dicen del calor? Realmente es agotador arreglar este tipo de cosas en cualquier lado, pero en la calles de esta ciudad, ni hablar.

Y por más que uno corte, el tema le sobrevuela la cabeza un buen rato. Y entonces, llama otro:

- Che, ¿me traés una Lomo de Londres?

- Claro, total, la pago en Euros.

- Yo te doy la guita. Quiero la que saca secuencial.

- Depende, si doy con ella sí. Pero no pienso andar recorriendo las calles londinenses en busca de tu puta cámara. ¿Cómo está el Euro?

- Vos tenés que saber eso, no yo. Creo que está en cinco algo.

- Pero ya sé, boló. Ese "algo" quería saber cuánto era.

Corté directamente porque me aburrí.

En el colectivo de vuelta, ocurre lo siguiente: mensaje de texto de JR.

"¿Cómo andás? ¿Cómo está tu mamá?"

Las escenas de Brecht

I
Digamos que Bertolt Brecht era un gran dramaturgo por lo siguiente: lograba, con historias mundanas, ilustrar una profunda crítica al orden establecido. Mostraba la corrupción desde su interior, de una forma pintoresca, grosera, desfachatada.

II
Fue dicho varias veces: "esa chica no es tu amiga". Será que soy un iluso entonces, o que realmente hago las cosas mal y no me doy cuenta. Y Antonella ya me dijo que con Betina pequé de pelotudo, porque según ella "está hasta las manos con vos, y lo peor es que ni ella entiende por qué".

Es que no nos llevamos en nada, en verdad. Jimmy, te decís racional hasta el ridículo. Pero sacás un pasaje aereo en pedo, en horarios que en verdad no podés volar por el laburo. Y contestás "son cosas que pasan".

Yo no leo, vos tenés tu bibliotequita acomodada. Yo no tomo cerveza, vos me cargás con mi agua ser. Escuchás "bandas grosas", yo muero por David Bisbal. Evidentemente estamos destinados al fracaso.

Pero no sé por qué quiero estar contigo. Y sé que al menos en algún momento, aunque no me lo confesaras, vos también sentiste algo por mí. Aunque fuera temporal, aunque fuera efímero, aunque sólo me quisieras dar. La puta madre, qué pendejo pelotudo que sos.

Quizás haya sido excesivo enviarte cinco mensajes por día. Y quizás haya estado un poco demandante. ¿No me querías? ¿Me explicás para qué tomaste mi mano? ¿Me explicás por qué salimos juntos?

Y te vas. ¿No merezco algo más que un mail? ¿No merezco algo más de consideración? Pelotudo.

[Según Chejov: "Esa Betina es aún más demandante que Bella, que al menos era tu novia. No tiene derecho en verdad. Está hasta las pelotas.]

Eso. Cuando me lo dijiste, así de repente en Vuelta de Obligado y Juramento, me congelé. Caminaste dos pasos más hasta darte vuelta porque te diste cuenta de qué algo andaba mal. Y mi cara de ojete debe haber sido astronómica.

Y después me dijiste que no querías esas "escenitas en la calle". Me jodió, sabelo. Me jodió y no entiendo, creo que todo lo que hacés y decís me jode. Y aquí estamos, ¿no?

Pensás que era ridículo. Pensás que era cualquiera. Me dijiste "desubicada". Me dolió. Y encima pensé que me ibas a llamar para disculparte. Ni chance, ¿no? Pensé que eras más sensible vos. Me tendría que haber dado cuenta cuando me hiciste eso en la clase de Analytics, cuando me mandaste a callar en frente de todos. Te quise matar.

[Según Chejov: "Lo que en una de esas le gusta es que vos no te dejás. Es una mina linda, encima de ventas, está acostumbrada a que los hombres le den bola y conseguir lo que quiere. Y vos, te las arreglás bastante bien para llevar la contra.]

Te quise matar, pero también fue a partir de ese momento que empezamos a hablar más. Y me contaste de tu madre y yo de mi ex. Y vos de tu ex y yo de mi madre. Y nuestros hermanos, nuestras cosas y... pero había cosas con las que me esquivabas. Como cuando te pregunté cuál era tu posición preferida.

- ¿Qué? - Preguntaste sorprendido.

- Cuál es tu posición preferida. Digo, para hacer el amor.

- Sí, escuché. Qué sé yo, creo en la variedad, no sólo en una.

- Pero dale. Todos tenemos una. A los hombres les gusta estar arriba por lo general, claro. ¿Pero cómo?

Entonces me terminaste la conversación. ¿Y para qué te echás atrás así?

[Según Jim le dijo a Chejov: "El tema no era hablar de sexo con una mujer, sino con ella. Porque yo sé que me tiene intensiones, entonces no la quise seguir. Porque con vos puedo hablar de eso, ponele, con Rose también. No hay drama. Pero con Betina no daba, así como tampoco le contaría de mi salida con Micaela."]

["Pero entonces, Jimmy, sos un boludo. Porque le diste cabida pero en eso ya no. O sea, te entiendo y estoy de acuerdo. El tema es ¿por qué no aplicaste esa lucidez antes? ¿Por qué ahora te ponés en quisquilloso? En eso tiene razón ella un poco."]

[Toda estas consultorías, todas estas revisiones, me recuerdan a Bella diciendo: "Todo se lo contás a Antonella. Parece que estás enamorado de ella, todo lo audita, opina, tiene voto siempre. ¿Por qué no te la encamás y ya?" Está ese leve presentimiento de que Bella llegó a odiar a Antonella.]

Y entonces me voy poniendo triste, pero después salgo adelante. Porque soy una mujer con bastantes pilas, bastante actitud. Y hoy salgo con uno que conocí el fin de semana pasado y no tiene nada que ver con vos, Jimmy.

III
Brecht era bueno porque lograba montar guiones dramáticos fuertes, imágenes duras, ridículas, mersas.

Creo que quizás lo mejor de Brecht sea la crudeza y la pasión con la que ese tipo hacía lo que hacía.

Imitador (plot)

Me lo recordaron nuevamente ayer:

Alguien imita. el imitado se asusta xq no se cree modelo a seguir y recurre a soporte tecnico inadecuado.

Visitas

miércoles, 22 de diciembre de 2010

- ¿Cómo te está yendo en el trabajo? ¿Cómo estás del corazón? ¿Viste al médico? ¿Tu padre qué te dijo? No lo entiendo a tu hermano, me trata como a una desconocida. Dice que me hago la víctima. Hablá con él.

Varias cosas me apabullan. Desde las desgastantes conversaciones con mi madre, que parece no entrar en sí ("Trae helado. Pero si ustedes van a comer que sea más de un kilo, porque sino no alcanza". Mi hermano y las opiniones diametralmente opuestas que tenemos. Curiosamente, el que más viene ayudando es mi viejo.+

Sobre todo fumarme al doctor. Eso sí que no me gusta.

- Está tomando el emotival, que es de lo mejorcito les diré. Y no está tomando poco. Quizás vendría bien que hagan algunas sesiones con ella, porque parece que el problema los inv...

olucra. Sí, doctor, hombre de ciencia. Decime algo que no sepa.

Y cómo será que el tema me satura, que hasta charlarlo con Rolland de repente me desanima. Son esos momentos donde quiero desechar la conversación, incinerarla, resetearla, quemarla, porque me inunda ese sentimiento de querer estar en otro lado.

- Quizás sería mejor que nos tomaramos un tiempo.

Si, esa frase que en verdad uno piensa la va a escuchar de una novia, me la dice mi madre. Esto está todo al revés.

- Creo que estamos todos muy enojados. Yo no entiendo qué tienen contra mi, qué les hice...

¿Conversación desgastante? Por eso. No es más que un mecanismo un tanto insano, otro tanto paranoico. Pongamos alguna distancia, en una de esas un oceano.

Todo esto para que Betina, mi principal soporte al momento de la internación, me caiga con cosas como "llamame, tengo que contarte algo". ¿Y saben qué? Nada del enojo que tenía contra mi, nada de con quien anduvo. Sino de su nuevo emprendimiento de venta de ropa, idea que le surgió porque se anda pasando con los gastos de la tarjeta.

- ... do comprarlas en una fábrica de un conocido. Y luego armo las reuniones. No sé si comprar de hombre, quizás algunos boxer.

- Claro. Así podés ayudar a algunas que tienen la mala suerte de que sus novios usen slip - le contesto.

- Exacto.

Mientras le mando un mensaje a Jorge: Venite a casas urgente que armamos unos tacos.

Visitar consume muchas energías.

Cel

lunes, 20 de diciembre de 2010

Una cita perdida en un borrador, anotada en el celular a altas horas de la noche vaya a saber donde, dice:

"First is the condition to the second not happenning".

Asumo, que el tema viene de la siguiente forma:

Hay algo que sucede, y que previene que un segundo evento de índole similar ocurra.

Por ejemplo: Estás saliendo con una muchacha, y de no haber ocurrido ese primer evento, estarías saliendo con esa otra que conociste quizás dos meses después.

A relacionar las cosas: ¿Rousseau es condición de que Brecht no ocurriera? No. Me cierra más Bajtin. Pero me siento muy esquemático con estos planteos.

La anotación continúa en mi celular, como borrador. Hasta que que desarrolle qué mierda quise decir.

Estar bien

I
"Uno tiene que hacer lo que lo haga sentir bien", dije a Guy y Roland, justo al salir de un bar de Serrano.

Dos segundos antes, había conseguido extraer uno de los carteles de Heineken que se encontraba al lado de nuestra mesa. Acto que algunos (una, en particular), habría calificado de "estupidés con alto contenido de colesterol que obstruye la llegada de sangre al cerebro". Cosas que pasan, vio.

Me acordé de la operación aquella, en la que sacamos el cuadro a lo largo de tres pisos de boliche-bar. Eso fue como una especie de obra maestra.

II
- Y entonces, ¿cuando me tomaste de la mano qué significaba? - dijo ella.

Si uno lo piensa, el tema de ir caminando de la mano puede ser mucho más comprometedor que un beso. Iba a decir "complejo", pero no, me quedo con "comprometedor". ¿Por qué? Digamos que los primeros ocurren en diversas variantes/ligues/fijas/huesos/novias-novios/amantes y todo eso. Pero el tomar de la mano denota cierto, "compromiso".

Cuando digo compromiso, no lo digo de casamiento. Pero si de es como que uno se fija a la otra persona, agarrándose. "ok, estamos juntos". Eso es la agarrada de manos. Encima por la calle: pública.

- Y entonces, ¿qué tenía yo que entender de eso?

Bueno, debido a esto, evidentemente, tengo a Betina sentada frente a mí haciéndome preguntas. ¿Y qué puedo decir? Que estaba confundido, que no entendía nada, que estaba deprimido, y toda una serie de verdades que no creo que contribuyan a hacer que ella se alivie conmigo.

- Jamás te pasó nada conmigo.

Minuto, tiempo fuera, paren. Sí sí, cosas pasaron. Pero no lo que todos se creen que pasaba. Recapitulo: Mucha cercanía con Brecht fue una forma que tuve de palear la falta de Jackie. Sé que no es nada copado, pero es así.

Reformulo entonces la frase inicial: "Uno tiene que hacer lo que a uno le haga sentir bien, siempre que no atente contra el bienestar de otro". Pero no soy tan estúpido como para creer que esto es así de fácil.

III
Ocurre que las mujeres pueden decir cosas jodidas. Muy jodidas. Recuerdo cuando Bella me acusó de meterle los cuernos con Antonella. Fue crudo, fue una verdadera cagada, fue algo así como:

"Me tenés acá, olvidada. Soy como una puta para vos, que no vale nada".

Y entonces a uno se le revuelven las entrañas. Creo que esa situación fue un breaking point. Convengamos que Carolina tiene un carácter fuerte. Y uno cree estar curado de espanto cuando ocurren cosas como que Betina caiga a una fiesta de fin de año con alguien.

- Es una boluda. Lo hace por venganza.

Más que probable que fuera por venganza. Ahora bien, hay dos cosas que me llamaron la atención: la primera es que me sentí algo incómodo, claro. Incomocidad injustificada, porque en definitiva, ella y yo no habíamos sido nada.

Pero además, me planteé una segunda cuestión: yo había decidido explícitamente no ir con Micaela para no molestarla a Betina. So:

Máxima a nueva revisión. "Hacé lo que te haga sentir bien... Sentirte bien no depende exclusivamente de vos". O cómo sea. Ya la cosa se va desdibujando.

IV
- No sé qué. Qué quiero de vos. Te juro que hay momentos en los que te tengo entre ceja y ceja.

Me di cuenta por el escandalete que me hiciste en Juramento y Vuelta de Obligado. ¿Hacía falta? Sos celosa.

- Te portás como si realmente yo te importara un carajo.

¿Qué la tienen con esa línea argumental? ¿Tan así soy? Esperá un poco porque entonces yo de este lado la estoy pasando mal al pedo. ¿Cómo puedo hacer para que se den cuenta de que en una de esas sí me importan?

Recopilo posibles respuestas:

Betina hubiera dicho que un beso no hubiera estado mal. Micaela hubiera dicho que un par de llamados por día no estarían mal. Bella hubiera dicho que sólo pretendía que no hable con ninguna mujer que no fuera ella por el resto de mi vida y Jackie hubiera dicho algo así como "prentendo que estés pero no tan en serio".

Algunas otras: Justine hubiera dicho que lo único que tenía que hacer era volver a ser el de antes (el que la saludaba con "hello sunshine"). Male que sencillamente me digne a tenerla en cuenta para el diálogo de dos personas civilizadas. Antonella, que deje de tomar decisiones precipitadas como la que tomé hace una semana.

Notas sobre "Se suponía que..."

lunes, 13 de diciembre de 2010

I
Hola, mi nombre es Guy. Quizás me recuerden de posts anteriores como... bueno, quizás no me recuerden. De todas formas, estoy aquí para aclarar algunas cosas sobre el post de abajo.

Primero, Jackie en ningún momento acorraló a Jimmy, ni lo persiguió ni nada. Sí, ocurrió que por esas cuestiones del azar, totalmente calculadas, terminaron sentados uno al lado del otro. Se trata más de una ficción de Bentham, antes que algo que haya sido verdad.

Segundo, él le dijo qué tomar, pero no porque ella se lo pidiera sino porque él se hizo cargo de ella.

Tercero: algo que debemos conceder, es que Jackie concurrió al evento especialmente arreglada. Cosa que llamó la atención no sólo de Jim, sino del resto de los concurrentes.

Cuarto: Al otro lado de Jackie se sentó otro sujeto,, Darío, que le tiene ganas. De ahí, la expresión dicha posteriormente a la salida "vos y yo estamos tratando de cortar leña del mismo árbol". Y es mentira que a Jim le importó tres carajos eso.

Quinto: No es verdad que Jackie fue tan frontal al buscar a Bentham. Se trató de algo más sutil. La relación de ellos amerita que tuvieran algo más que una "charla de salón". Pero, nuevamente, la personalidad de Jim tradujo eso en una especie de ataque vertiginoso.

Sexto: Una leve corrección, pero que debe hacerse. Jim no se soltó de la mano de Jackie. Jackie le puso la mano en el hombro y Jim se corrió.

II
Yo, que soy Jackie, creo tengo el derecho a contar también un poco cómo son las cosas.

Llegué, sí. Tarde, para variar. Y nos sentamos uno al lado del otro. Pero porque ya todos saben que tenemos una relación más cercana, o la tuvimos, o lo que fuera. No porque yo armara nada en especial.

Como me visto o no, para salir, es mi problema.

Darío me tira con todo, es evidente. Ahora bien, Jim podría dejarse de joder con eso un poco, sabe que no le voy a dar pelota.

Hablé mucho con Jim. Pero fue todo correcto, y creo que él también quería hablar conmigo. Lo que no me gustó fue cuando efectivamente, se alejó de mí. Como si tuviera lepra o algo, decir que no fue grosero, sino volaba una trompada.

Mentira lo de la trompada, sé perfectamente que no me da para hacer eso y que tengo algo de miedosa.

Sobre la vestimenta: él se puso la remera que yo siempre le dije que le quedaba bien. Y la camisa esa negra linda. Así que no hablen.

Yo dije que quería algo light y él solito se metió.

A él le da bronca porque Darío es mucho más frontal que él, y me abraza y eso. Y Jim, como es a veces un incompetente para demostrar algún tipo de afecto, se pone del orto con eso. Yo no soy hiperdemostrativa, pero me alguna pila me pongo.

De última, además, Jim estuvo hablando con Inés y yo no me puse loca ni nada. Aunque no me gusta esa piba. Encima ella se vino peinada, re vestida y todo. Pero los comentarios los ligo yo, es injusto.

Último: no lo perseguí, para nada. Pero como él es un complotista, se cree hago todo apropósito. Nada que ver. No negaré que quería hablar con él, pero su lectura fue exagerada, y además, si te perseguí tanto, corazón, me parece que después vos también te sentiste a gusto hablando conmigo.

Jamás le dijje "eee hola qué tal, quien sos". Emití un "hola, ¿cómo andás? Tanto tiempo...", con cara de "hablemos que no muerdo". Y me costó mucho decidirme, convencerme de que él mismo no mordía, para ver si podíamos entablar una conversación como dos seres humanos.

Gracias por leer este descargo.

III
Ok ok. Muchas de las afirmaciones que acaban de leer, que corrigen mi tergiversada versión de los hechos, admito que son verdad. Peor hay cosas que no dejan de ser como las planteo.

Se suponía que.,..

viernes, 10 de diciembre de 2010

Se suponia que...

Ah, sí, pero, la verdad, te re cagué.

"Te re cagó", me dijo Guy.

"Yo ni pensé que fuera capaz de..." contesté.

Entonces ella me explicó una serie de cosas de su vida, y yo le atajé un par de cosas de la mía. Me sorprendió porque dijo "Hey, Hola!". Yo no le había pasado ni cuarto de hora, pero ella me picó, me persiguió, me acorraló.

"Hola sí qué tal en una de esas querés contarme quién sos ahora, y por qué te andás paseando con un ukelele".

Y explicame, Guy, explicame: ¿POR QUÉ NUEVAMENTE TERMINO YO DICIÉNDOLE QUÉ CERVEZA TOMAR? Odio Antares, lo juro, debe ser el peor lugar del mundo., Ahí sólo se puede tomar Scoth pero ella dijo que quiere algo light: una Kolsh.

Entonces, ella dispara cosas como "Si, me imagino lo que debés ser dando clases. Stalin dando indicaciones en un pizarrón". Lamenté que ella tuviera esa imagen de mi, pero bueno. Haste fame y echate a dormir.

Guy casi ni intervino: "yo los dejo, porque hablan bastante". Sí, nos entendemos de una manera atroz, ese es el problema. Y cuando los dos decimos blanco, no es el mismo blanco. Cuando decimos negro, ni en pedo se parece. Parecemos lo mismo, pero no.

Ella entonces me tomo del brazo. Me sentí mal y me solté.

Eso, me solté.

No lo pude creer.

Fue como espaciear todo eso que nos había ocurrido, fue como dejarla en la distancia, como decirle "hasta acá, todo bien".

Guy me dijo que no entiende de dónde saqué la fuerza, pero... la verdad, no quería que ella viniera. Nis juntábamos todos, y no pensé que ella fuera a aparecer. Jackie vive aparte, dice que no nos ve "de colgada que es". Pero ahí estaba, haciendo de cuenta que...

Sencillamente me dediqué a charlar con Inés. Mientras Jackie continuaba conversando con Darío, que le quiere dar desde hace diez meses mínimo. Y no me importó. Yo me dediqué a hablar con Inés, que es la hacker más grosa que conocí en mi vida.

"Vos hacés palidecer al de WikiLeaks", le dije a Inés. Y entonces me agarró del brazo Jackie y me dijo "me acordé de vos, me tenés que pasar la data de Brugge". ¿Brugge? Es como mi bastión eso, pará, ¿dónde te estás metiendo?.

Darío le tiró los ciento un dálmatas.

Me importó tres pepinos, ya sea porque sabía que él no tenía chances, o porque ya iba por la sexta Scotch.

Darío dijo que Jackie era una mujer difícil.

Me reí.

Nos encontramos en Brugge

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Vaya a saber bien por qué. La verdad que no tengo idea, estoy aún desarrollando mis respuestas:

En el sueño nos encontrábamos en Europa, en Bélgica. Con mayor precisión, estábamos en la ciudad de Brujas. Lo raro era que nos movíamos por unas cuadras que me hacían acordar a la Quinta Presidencial, pero la estación de trenes era la de Bruselas.

Male llevaba una mochila verde y una sonrisa que hace años que no veo. Hablábamos de las formas de viajar. Le dije que no había chances de que me tomara un jet, que los trenes son muy bonitos y se viaja re bien.

Ella escuchaba como si estuviera evaluando. Se iba a tomar el tren, pero no porque yo se lo dijera, sino porque realmente le parecía.

Caminabamos hasta la estación, donde se suponía yo tenía que conseguir mapas de Bélgica, para ver cómo salíamos de ahí. Entonces: estábamos en una de mis ciudades predilectas, pero nos íbamos. Y además, gran error: yo era el encargado de la logística.

Al preguntar a un amable belga -los belgas son re macanudos- sobre los mapas dije erróneamente "mapas de Bruselas". Lo bueno era que me daba cuenta en el sueño, que estaba pidiendo mapas de Bruselas cuando yo quería de Brujas.

Ciudad tan chica, uno en verdad ni siquiera los necesita. A lo sumo se pierde un lindo rato.

Male me dijo que ella iría a Berlín (o a Alemania, no recuerdo bien). Yo, por algún mandato superior o lo que fuera, debía dirigirme a Rusia, a Moscú. Era el momento donde nos separábamos. Ella quería ir a Alemania. Yo debía ir a Rusia.

Es más, la que decía que yo debía ir para Rusia, o tenía que ir para Rusia, o había quedado en dirigirme a Rusia, era ella y no yo.

Como observaciones que me hice a la mañana, con el sueño aún fresco:

¿Por qué Brujas? Pensé que si tenía que encontrarme con Male en algún lugar, sería definitivamente allí. Lindo lugar, una especie de grato lugar de encuentro.

La mezcla con Bruselas es obvia: sí o sí para salir o entrar a Brujas debíamos pasar por allí. Además todo queda en el mismo país. La imprecisión de los mapas, quizás se deba a mi pésima geografía. Ella debería haberse encargado de la logística, era obvio eso.

De lo de Alemania no tengo a más pálida idea. La interpretación más inmediata de Rusia me dice indefectiblemente: Siberia. Rusia puede haberse colado en mi cabeza por una charla que tuve hace unos días sobre viajes, claro está.

Si lo hubiera razonado, probalbemente hubiera elegido Londrés. Por razones que aquí no explicaré jamás. Al escuchar mi relato, Rolland alegó que debái elegir París. Tuve que recordarle de quién es esa ciudad.

Lo de los trenes contra los aviones, no es más que mi retórica lúcida, algo que suelo decir y sostengo fervientemente.

¿Cómo habíamos llegado allí juntos? Esa es buena. El andar de Male era jubiloso, casi Quizás se tratara de la fortuna que nos había unido en un comienzo de viaje, para luego separarnos. El punto de retorno era Brujas, para eso los mapas.