(una historia vieja)
- Pero decime, ¿Por qué te fijaste antes de Juli que en mí?
Valeria tiene esa capacidad de quemarte la cabeza con un tacho de napalm, que sencillamente es explosiva.
- ¿a?
- Digo, porque me habías dicho que con ella estabas bien. Y me hablaste de todo lo que te gustaba ella y...
Entonces, en algún tiempo pretérito dije que si estás saliendo con una chica, siempre ocurre el momento donde te pregunta "¿Te enamoraste de otra?". Bueno, también ocurre que empiezan a desmenuzar la cosa y pedir una serie de explicaciones que ni te cuento.
- Mirá, no sé. Son cosas que se dan. No significa que yo siga enamorado de ella ni nada por el estilo. Simplemente que en ese momento de mi vida me fijé en ella.
Pero como Valeria es bastante frenética, sigue el embrollo. Y lo más mejor del asunto es que ella se fijó en menganito, sultanito y fulanito antes que en mi, y a mi ni se me cruzaba poor la cabeza preguntarle acerca de eso.
En verdad, conociéndola a ella, parece que buscara algo así como "sí, mirá, es que eras mi segunda opción. Ya fue con la otra, así que ahora te doy bola a vos".
- ¿Pensás que le tenemos que decir a los chicos?
Es una gran recurrencia: el tema de ocultar mis amoríos. Por eso tengo fama de reservado, porque "Allen, sos un tipo más bien esquivo y a veces no sé qué se te cruza por la cabeza", según Day. Otra frenética.
Ahora, el tema de Valeria está rodeado de curiosidades. Por ejemplo, que después de haber fracasado nuestra relación, nos sigamos hablando más que bien. O que, aún así, estos planteítos sigan surgiendo, dos años después. O que me importe tres cominos con quién anda ella. O que ella después venga y me aclare que está todo bien que puedo andar con la amiga.
quilombitos
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Desarmada
[I was supposed to write something else, but couldn´t articulate the right words ]
Cuando una amiga tuya se estrella en Panamericana y General Paz a las seis de la mañana te llaman a las diez para avisarte. Entonces lo que queda de vos, poco dormida y además desoriendata por la noticia, se levanta, y antes de cualquier desayuno -cosa usualmente necesaria antes que nada- comenzás una cadena de llamados que termina en que salís rápido para la casa de alguna amiga para ir desde ahí a la casa de entierros.
Cuando llegás ves a la madre llorando y al padre haciendo los arreglos, de acá para allá, llamando y contratando no sé qué servicio de carroza. Y entonces yo también empiezo a llorar como una condenada porque simplemente no puedo creer que una amiga mía murió y está en una caja de madera. No podía sacarme de la cabeza las últimas veces en que la había visto y...
Estabamos todas las chicas, eso ayudó. Estabamos todas menos una y la madre no dejaba de llorar. Y en Clarín salió cualquiera: dicen que tenía una hermana y es mentira, porque se trata de un hermano que luce de terror, que llora por dentro pero por fuera se encarga de decirle a una banda de desconocidos gracias por venir y esas cosas. Y también en el diario dijeron que ella tenía veintidós años pero tenía veinticinco. Qué diario de porquería.
Todo esto en un feriado martes, un feriado de mierda, peor de lo que hubiera imaginado. Y en el trabajo el miércoles me dejaron irme, el velatorio fue a la madrugada. Y a las tres de la mañana el entierro y...
Cuando hablé con Allen él decía que no debía estar ahí, que ni siquiera debía haber aparecido en la oficina. Mirá corazón, yo no soy tan impulsiva como vos en estos casos. Y me di cuenta que Allen me hubiera peleado pero se daba cuenta de que mi animo estaba por el piso e increiblemente se calló la boca.
Quedamos en juntarnos a cenar temprano algo de comida mexicana, porque yo necesitaba dispersarme y no podía sacarme la imagen del cajón de la cabeza. No tenía voluntad, totalmente decaída, totalmente desganada. Recordé justamente cómo yo había tratado de acompañar a Allen cuando había muerto Mili, y cómo él en su hábito inaccesible se había borrado del mundo.
- Dos noches de visitante en cualquier lado no me vinieron nada mal - explicó-. Era extraño en mi propia ciudad. Uno precisa exiliarse, Julieta ma había re puteado, luego entendió.
Allen, em, ella también estaba golpeada, no creo que hubiera "entendido" como vos decís.
En la cena Allen comenzó a hablar de lo indignado que estaba con los cambios en Facebook, que como siempre todo demostraba que el tenía razón y que todo esto se iba a ir al carajo. Me imagino que se pensó que me distraería.
Y quizás haya sido porque realmente no me importaba nada, pero tuve que preguntarle por qué él y yo no habíamos funcionado.
- Si tengo que explicarlo racionalmente, somos dos polos demasiado cercanos, que cuando nos rozamos hacemos corto circuito. Acordate de cómo nos llevabamos para el carajo el breve interludio que estuvimos.
Racionalmente... no puedo creer que diga "racionalmente".
- Pero es que parecía todo tan bien...
- Sí, pero viste que cuando la sumatoria de elementos cambia su relación, los resultados pueden diferir de los experimentos anteriores. Las personas buscan a su complemento o a su igual, y no sé dónde estás vos y menos sé dónde estoy yo.
- Sí, es cierto que nos llevabamos mal. Me daba la impresión de que te saturé. Yo qué sé, tenía curiosidad, pero a la vez me invadía esa certeza de que no ibamos a funcionar a largo plazo. Y siempre la pregunta de si valía la pena salir con mi mejor amigo.
Siempre un terreno un tanto extraño. Es característico de Allen eso de que no sabés qué mierda le pasa por la cabeza, es especialista en hacerse el pelotudo. Una vez me lo confesó, me dijo que lo hacía absolutamente a conciencia.
¿Corroida? Estoy tan deprimida que soy capaz de decirle todo a Allen: que me molestó su alejamiento, que tenía miedo de lastimarlo, pero que él podía ser muy dulce. Que admiró su capacidad intelectual pero que lo veo a la deriva, que hace cosas sin sentido. Que siempre me dio cosa su "experimentación química". Que el es responsable e irresponsable a la vez. Y el dice que sabe todo eso, se hace el que no le digo nada nuevo. ¿Tan así será? No soy tan evidente, corazón.
- Sólo a modo de hipótesis: creo que no hubieramos llegado lejos, que nos hubieramos mandado a la mierda en malos términos a los pocos meses. Era desactivar eso en seguida o esperar la explosión.
- Allen, perdón, estoy hecha una lágrima. Sólo que la verdad no quería estar en casa y...
Allen me abrazó y yo me solté un poquito, me alejé de mi misma. Estaba tan segura de repente. Creo que cualquier otro hombre hubiera intentado darme un beso, pero él tiene modos más... a veces diría burocráticos, otras veces diría de niño, otras veces de estúpido , otras veces diría que no tiene modos.
- No te creas que soy un tipo de múltiples facetas. Simplemente actúo una serie de papeles que me salen bien y no tan bien.
- La extraño. No caigo aún. Era mi amiga y se fue y no la voy a ver más y vi a la madre y vi al padre, al hermano y ella...
- ¿Querés que nos vayamos? -dijo Allen, por decir algo.
- No no, quedémonos un rato más. ¿Cómo es eso de que tocan? ¿Me vas a invitar a verte? Sí, ya sé que no es tu fiesta pero dale. Seguro no voy a conocer ninguna de las canciones, salvo que toquen cachengue, pero seguro que vos no.
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Mixplayed
[Otro borrador viejo. Es llamativo como empieza con "algo de futurología" cuando a este momento, aborda cuestiones que ya están caducadas. Se suponía que tenía algo de mística, pero ahora se nota que son ganzadas.]
Algo de futurología:
Al despertarse Allen habrá disfrutado de un sueño reparador, pues habrá sido la primera vez en dos semanas que logra dormir instantáneamente entre semana.
En la oficina se dará cuenta de que le han delegado todos los pelotazos posibles ya que al jefe se le habrá dado la gana de irse a Bariloche unos días. Por otro lado notará nuevamente los acercamientos de Verónica, su partenaire de medios: "hoy te regalo un Snicker". Valeria designará a la susodicha como "la malco" porque no tienen una buena relación.
No hay forma de que Allen sepa demasiado del por qué estas dos muchachas se llevan mal. Valeria, recientemente nominada como la "little sister" de Allen, se ha demostrado un tanto protectora para con su "older brother". Verónica por su parte, no puede esperar a dejar de trabajar con Valeria.
Por otro lado, Rocío llamará a Allen cerca del mediodía. Será este el momento aproximado donde nuestro antihéroe se habrá dado cuenta del error de dejarle su celular. Allen deseará con todas sus fuerzas no escuchar la boludés de "dejé a Richard porque quiero estar con vos", deseo que efectivamente se le cumplirá.
Cerca de la merienda toda la oficina se pondrá de acuerdo en una cosa al menos: hay que aprovechar los descuentos de Freddo de los miércoles. Quizás será el punto más alto en el día de Allen, pues justo después de conseguir su cuarto, un mensaje de Rocío le propondría juntarse a "tomar algo". Allen responderá negativamente.
Sobre esto, la opinión de la hermanita de Allen será: "No sabés cómo es la historia. Hablalo, si ella te cae bien, hablalo." Para él será esa especie de error que no piensa cometer, pero que le carcome el cerebro.
A lo largo del día Discovery Channel y Google harán de las neuronas de Allen un revuelto incapaz de toda sinapsis, operacionalmente a funciones de queja e insultación.
Para el final del día Allen se encontrará lo suficientemente exhausto como para discutir nuevamente con Matías sobre la inclusión de algunas versiones acústicas, entre las cuales se planifica un intento de Yellow de Coldplay y Hide your love away.
Aún así, ambos sostendrán una discusión sobre si extraer Don´t look back in anger de Oasis del repertorio para reemplazarla por Stop crying your heart out. La dificultad de Allen para articular los coros de la primera es quizás la mejor excusa que encuentra Matías para ese reemplazo. Pero, obvio, Allen no piensa dar de baja a lo que es para él "una de las canciones más grandes de la historia del rock". Por la fecha Allen dejará sus pocas labores vocales.
La performance de Orlando para la fecha habrá dejado bastante de desear, probablemente porque se pasó toda la noche despierto con Ly. La idea central que Allen llevará en la cabeza será "¿Quién mierda propuso hacer el ensayo de hoy?". Fredric incluso ingresará todo campante con su novia, cuando el contrato implicito decía explícitamente que no se debían invitar a externos al menos durante el primer mes de ensayos.
(El próximo ensayo sería el peor, definitivamente, con una discusión entre Fredric y Matías sobre si valía la pena preparar temas extra, porque sería una farza prepararlos y no tocarlos. Si Allen no intervino en la discusión fue por su mal humor).
Por la noche Valeria le arrojaría un mensaje de texto a Allen: "no me puedo dormir". Hubiera contestado, pero además de dormido sorpresivamente rápido, Allen apaga el maldito celular por las noches. Tres semanas después de esto Allen se desinotoxicaría de cerveza y drogas, debido a que su "cuerpo se está enajenando". Eso le gustó a Valeria, que aprobó y le invitó una torga en Havanna al otro día.
La impunidad
1) Se te nota en la cara que estás molesto. Se te nota en cómo deambulas por la sala, cómo obviás al jefe, cómo desestimás a los tipos de traje. Se nota en tu Warsteiner, como si hubieras elegido deshacerte de tu conciencia, como si desearas golpearla hasta...
2)... que suspendamos toda actividad psíquica gobernada por la razón. ¿Te das cuenta de todo este montaje? Empresarios y domesticadores de hombres. Y probablemente...
1) ... ni notes que estoy acá, sentada a un costado, mirándote, desmembrándote, queriendo un poco que vengas. ¿Tanto te molesto? Se nota, se nota en como deambulas en la sala, cómo me obviás. Entonces yo llamo a Dillan.
2) ¿Cuáles son las chances de que aquel mexicano tome más cerveza que yo? Aposté algo sobre eso, ¿no? "Él va por la quinta, vos por la tercera. Estás atrasado", me dicen. Por otro lado ella siempre se ríe cuando yo digo estupideces del calibre de "perdón, ¿soy el único que acá no conoce al 90% de los asistentes?". Y creo que se ríe de compromiso.
1) Es que somos muy parecidos. Tan parecidos que no nos soportamos, pero nos llamamos la atención.
2) "...a pidió que le lleven a Dillan", me dicen. ¿Y a mi qué?
1) Dicen que desde que dejaste de estudiar estás hecho un pelotudo. Digo que desde... tu bronquitis -y todo lo que hubiera ocurrido-, te siento más lejos. Alguna vez me podrías explicar qué hacíamos en una parada de colectivo, vos esperando a que llegara el mío y viendo cómo pasaban los tuyos. Podrías explicarme por qué...
2) ... resulta que esos tipos prenden puros en las reuniones sociales. Meramente una cuestión de pavoneos, porque no veo que en la oficina ni en el balcón se fumen esas cosas. Ella volvió a reirse. Es estímulo respuesta. Yo digo cualquier estupidés, ella se ríe. Yo me río para no dejarla sola riéndose, y porque además me encanta hacer gala de lo estúpi...
1) ...da. Estupida, seguro. ¿Tanto? Dillan, vos tenés otra percepción. ¿Es tan así? No te rías, te hablo en serio.
3) Pongamos los bemoles en cualquier parte. Menos mal que nos trajeron salmón. Me pregunto si esta gente se dará cuenta de lo snobs que son. Me pregunto cuánto me saldrá fugarme y cuántas personas están pensando esto en este salón ahora. Y vos reite.
1) Me levanto y me voy. Total, creo que vos también te cansaste de mi a esta altura. Estan todos cansados. Debe ser la época del año y la altura de la semana cruzada con la cantidad de alcohol que tengo encima. ¿A vos te pa...
2) ... ella de carne? Jamás oí hablar de eso.
1) Todo ocurrió como si entonces vos me hubieras abrazado y yo me hubiera dejado, aunque de momento me caes mal, muy mal, tan mal, tan beso. Y todos miraran un poco de reojo y entonces nos fueramos para el pasillo del fondo y me siguieras cayendo tremendamente mal, tremenda...
2) ...mente derrapante. No entiendo por qué te juntás con un imbécil como yo. Y lo curioso es que llegues y mi pérdida de tacto sea tal que no encuentre mejor remedio que no contestarte, que hacer caso omiso de lo que me acabás de decir, que quedará en la impunidad, que todos dejarán en la impunidad.
1) Porque me siento así de impune, irreverente, mañana me echan por puta. Como si eso cambiara el curso de la historia, o de lo que vos pienses de mi, o de lo que ellos realmente piensen de mi, o de lo mal que me caes vos.
2) Entonces se ríe de vuelta, mientras le pregunto a Dillan si recuerda dónde dejé el auto (cuanbo debería preguntarde dónde la dejó a ella con su conversación, pues no sé que le dijo, pero es evidente que contribuyó a todo esto).
[Breve interludio comercial:]
Según un estudio del Indec, al menos el 70% de los personajes piensa que Jana desvaría innecesariamente. A continuación se presentan algunas muestras:
Val: La verdad que no lo entiendo. No puedo tener una relación con alguien así. Necesito cierto grado de coherencia y cohesión.
Felipe: Está chapa. Ojo, lo quiero un montón, siempre me hace reir con sus mensajes a las 3/4am. El sábado como lo extrañaba y no mandaba nada, le mandé yo. Nunca contestó.
Day: Definitivamente. Aunque debo admitir que me a arrancado una sonrisa en nueve de cada diez oportunidades.
Oliver: Los mensajes de Jana son al sabado lo que Mateiko al verano.
Daniel: Ni le contesto. Cuando dice esas cosas está clarísimo que está borracho.
Guille: Lo noté. Igual, ese desvarío es en cuanto a mi, llamativo, porque no es lo que dice sino todo lo que no me dice.
Carla: No lo entiendo. Quizás sea que no lo sé apreciar, o que no vivo dentro de semejante nube de pedos. Parece interesante de a ratos, pero en seguida pierdo el hilo.
[Fin del breve interludio comercial]
3) Me parece mal que tenga...
2) ... que esquivar antes...
1) ... que decirte...
2) ... las palabras (las acciones), pero son...
3) ...las cosas así.
2) En cualquier momento acordaremos en algo.
1) ¿Tan mal te caigo?
2) Aquí no ha pasado nada, aquí no hay heridos ni tampoco ha habido ningún choque.
1) (Es mentira que no hay heridos) Procedo a deshacerme de ti. Chau, pero seguiremos estando, no serás quien pensé que eras. Olvidar es solo la forma que tenemos de asimilar ciertas cosas. No pienso dirigirte más la palabra.
Sea lo que sea que esté pasando, se detiene. Jim Bentham podría intervernir de la siguiente forma:
Jim: En ocasiones ocurre -aunque esas ocasiones son denunciadas frecuentemente como una minoría-, que somos exactamente lo que la otra persona quiere. Afortunadamente ocurre que esta coincidencia entre dos personas se da como... iba a decir de una forma conciente, pero no, es más una forma de existencia. Por otro lado, otras tantas veces -denuncuadas como mayoría-, ocurre que las coincidencias son deploradas, sea por distracciones del paisaje o el miedo estar, nuevamente, equivocados. Diremos que una minoría de las veces quedamos impunes, mientras que otras tantas nosotros mismos nos condenamos por no saber "salirnos con la nuestra".
(Jim: Debería escribir "Los impunes II y Los impunes III... sería una serie a definir. Porque la verdad que son todos una manga de... -no llega a entenderse lo último que dice-.)
Nenas nuevas
- Es que no sé qué decirte - había dicho Allen.
- ¿Cómo que no sabés? Vamos, ya hablamos de todo vos y yo -había sido la respuesta.
Allen Jana tenía que ir a visitar a Valeria luego de su operación de pechos. Mientras manejaba hasta la casa de la susodicha se preguntaba cosas como:
- No puedo no hacerle un comentario, decirle nada. Ella me contó que se iba a operar. Además, aunque no supiera, saltará a la vista que ahora tiene más. Entonces le digo que le quedan bien. Ah, mirá, te quedan bien eh. Mmm no. Quizás si voy a algo más jocoso, algo como "¿cuando salimos a estrenarlas?" Pero qué hijo de puta. Afirmación tremendamente pelotuda, yo no quiero estrenar nada.
Al abrir la puerta Valeria estaba toda sonriente. Allen se la esperaba en musculosa, pero no, llevaba una remera púrpura. Seguro aún tendría moretones y marcas de la operación. Él recordó cuando su abuela se había hecho el lifting, cómo había tenido la cara durante los primeros días, hinchada, esa mancha que le iba bajando desde el cuello por el resto del cuerpo.
¿Tendría Valeria una mancha grande que le iría bajando? Quizás anduviera cerca del ombligo.
- Bueno, ¿Y? - increpó Valeria.
- Están bien. Digamos, me parece bien que no te hayas puesto demasiado -contestó Allen sin querer mirar tanto.
- La verdad, pensé que iba a ser más asunto esto. Pero me siento bien.
Allen pasó al living, donde se sentó automáticamente en el sillón. La imagen de cualquier operación le indigestaba.
- Te traigo cerveza.
- No gracias. Estoy en semana de desintoxicación. Agua está bien. Hace calorcito.
Valeria no toma cerveza. ¿Compró especialmente para Allen? Fue una pregunta tan efímera que le duró dos segundos en la cabeza. Por otro lado se preguntaba cuán delicada era la situación. ¿Cuanto tiempo hasta que las nenas estén "completamente funcionales"?
- ¿Una Stella no?
- Agua. ¿Ya volvés a la oficina?
Valeria se sentó. Era imposible que Allen no las viera. La fisonomía de Valeria había cambiado.
- Bueno, no me mires así. Ya sé que no estabas de acuerdo con que me opere. Pero ya está, soy así.
Soy así. Valeria ahora era así: con tetas. Allen pensaba en las variables actitudinales que cambiarían en ella. ¿Más confianza? Seguro. ¿Se sentía más linda, o se sentía más atrevida?
- Está bien. Tenés que hacer lo que vos quieras, no lo que yo piense que tenés que hacer.
- Mirá, nos hubieramos puesto de novios me hubiera operado igual. Es más, sería normal que ya las hubieras tocado y todo.
Valeria y Allen tenían esa relación de cachetazo sorpresa: de repente alguno de los dos le largaba al otro alguna frase/acción de guerrilla, sorpresa, que dejaba al otro descolocado.
Efectivamente, quizás la única curiosidad que sentía Allen era ciertamente científica, cuasi empirica: ¿Cómo serían al tacto? Él se imaginaba una suerte de bola rígida. Era difícil de estipular, pues no tenía certezas sobre eso. Las siliconas no eran su especialidad.
Definitivamente un par de gomas otorgan a una mujer confianza. No es que a Valeria le faltara: se trataba de una chica atractiva y muy simpática. Aunque quizás un tanto apabullante...
II
Sobre esto último dijo Oliver en otro momento pretérito:
- Valeria y vos no funcionaron por eso. Digamos que vos no estabas lo más agarrado de la tierra que digamos, y ella... se hacía preguntas. Aunque yo que vos le hubiera dado matraca.
- Claro. Todos le hubieran dado matraca.
- Miguel le dio matraca.
- Me importa tres carajos Miguel -se detuvo Jana-. Jamás pensé que yo fuera el que dijera "bajá un cambio" en una relación. Con ella estamos muy bien sincronizados, a condición de que no suceda nada entre nosotros.
- Bueno, pero digo que justo cuando se pusieron a salir vos estabas óptimo, relajado. Y ella te cortó el mambo. Sabés que es así, que hubieran durado más si ella no te ametrallara a preguntas cada vez que salían. El problema es que están sincronizados y esa sincronía genera las condiciones para pasar a... y entonces todo se dessincroniza... y...
III
Vuelta al estreno de lolas en el living de Val:
- Bueno, te veo contenta. Eso es bueno.
Allen siempre se siente tremendo pelotudo cuando le dice a alguien "eso es bueno".
- Y, es que... Me siento diferente. No es que quiera salir en topless a la calle, pero si decís: "ah mirá como se destacan con esta remerita".
Allen arrojó un:
- Si no se destacaran te operaste al pedo. Decime si te vas a agregar tetas para que no se note. Era lo que venía pensando, ese "qué le digo" -ya le dijiste, Jana-. Te quedan bien, a ver dejame testear, mirá no sé. Es que como no te vi en bikini no sé cuánto era el antes y cuánto el ahora. Digamos que está todo muy librado a la imaginación.
- La imaginación. Ahí nos quedamos, ¿ok?
Eso. Sincronicemos porfa.
Publicado por T. en 21:27 0 comentarios
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28%
I
Por mi intermedio es como tu puedes adivinar a veces -no sin alguna exasperación-- lo que tú eres: un racionalista algo limitado, muy seguro en apariencia, en el fondo muy incierto, lleno de buena voluntad para todo lo que pertenece naturalmente al resorte de tu razón, ciego y mentiroso para todo el resto; razonador por prudencia, sentimental por afición, muy poco sensual, en una palabra, un intelectual medido, moderado fruto delicioso de nuestras clases medias.
[Jean-Paul Sartre, Los Caminos de la Libertad II: El Aplazamiento]
II
Cuando me llegó el mensaje estaba en la oficina, intentando descubrir qué mierda quiere ese país tan particular que es México. Simplemente un "¿Podemos hablar? Yo invito." Me daba la sensación -seguramente infundada- de que Rocío intentaba espaciar los mensajes para no espamearme. Entonces:
- Según las métricas - decía él-, esto está escendiendo, a la gente le gusta lo que estamos haciendo. Pero, debido a que los tracking codes están implementados para el ojete, no sabemos exactamente qué estamos haciendo bien.
Brillante. No sabemos.
- Entonces, ¿qué tal un poco de orden? - prosigió-. Esta es tu oportunidad. Sos un racionalista empedernido, te preocupás por el más mínimo pixel, ok. Explicame por favor cómo estamos haciendo lo que estamos haciendo.
Vriyante, once again.
El diálogo en la sala de reuniones prosiguió de alguna forma, mientras yo me preguntaba cuál sería la reacción de Rocío ante mi silencio, ese modus operandi acribillador que tengo a veces. Lo que me llevó posteriormente al desarrollo de la teoría, junto con Valery.
- En fin - le dije-, ese método tiene un 98% de efectividad. El otro 2%, si después de toneladas de ametralladoras que no suenan a nada, te sigue hablando, es porque realmente te quiere. Pero, el 98% está a su vez segmentado en, digamos, un 70% que desiste fácilmente, y otro 28% que intenta un tanto más, pero al final decae.
- ¿Pensás que Rocío es del 2%? - Val dijo.
- Para nada, creo que pertenece al 28%. A ese 28% resulta que, quizás por cuestionesde quien dice, piel o química, quieren realmente hablar con nosotros. Pero luego se darán cuenta de que han perdido la guerra.
- ... A mi me suena del 70%. ¿Vas a ir con ella?
Negué con la cabeza.
- Puede llegar a ocurrir que las individuas del 28% intenten alguna movida algo más jugada, como llamar desde un número privado. Eso siempre es más... directo. Por otro lado, sostengo que con las del 2% se genera una especie de comunicación silenciosa, por lo entonces nuestro método tiene cierto fracaso irrefutable.
III
From: Rox@
To: AllenJn@
Subject: (no subject)
Hola,
No sé cómo hablarte. No sé como comunicarme con vos. Entiendo que no quieras, pero ni me respondés. Ni siquiera sé si me estarás leyendo ahora.
En fin, quiero que sepas que no quise lastimarte. Me mandé una cagada. Siento que de alguna manera vos sos a la única persona a la que le puedo explicar esto*, sé que no te puedo pedir perdón, pero no sé qué hacer, estoy hecha mierda. Realmente quisiera hablar con vos, sólo hablar, nada más.**
Creo que me equivoqué por las crisis, eso que vos mismo me habías hablado. Pero mi equivocación no fue hacer lo que hice sino cómo lo hice. Me arrepiento y no me arrepiento a la vez.
Un rato podríamos hablar, ser nosotros, decirte algunas cosas que debería haberte dicho antes. Sólo un rato. ¿O tan irrefutablemente me he convertido en la mujer que odiás? Deseo que no.
Beso,
Rox
--
* Una frase sensillamente genial. Desfachatadamente genial.
** Como si eso fuera inofensivo.
IV
- ¡Qué hija de puta! - exclamó Valery-. Me equivoqué, definitivamente no es del 70%. ¿No se supone que si el 2% te manda un mail ni lo lees? ¿El mecanismo no funciona así?
- No es del 2%.
- Bueno, está bien, supongamos que sea del 28%. Repito mi observación.
- Al principio hay que refinar la maquinaria -contesté-. El 28% es menos dañino. Uno tantea, lee ese tipo de frases, esquiva ese tipo de balazos, y ya sabe que los próximos pueden acertar en algo. Entonces...
- En fin, hermanitus, vos si que tenés sangre fría cuando querés eh.
V
Considero a Sartre mejor dramaturgo que novelista. Aún así, su escritura no escénica tiene muy buenos momentos.
Publicado por T. en 23:21 0 comentarios
El Óscar a la verdad insostenible
(Es de esas cosas que simplemente es sano que sucedan. Y ya.)
I
- Nada con queso - me decía Paula -, que el médico me lo prohibió.
Acabamos de entrar al Plaza del Carmen, lugar al que hacia un tanto que no iba porque los precios no van con mi bolsillo. Pero, dado que no he asistido al cumpleaños de la susodicha, debo hacer entrega.
- Bueno, aquí va - le tiendo el paquete mientras nos sentamos-. Espero que no lo hayas leído.
No, no lo leyó. Biplano, de Richard Bach. Pero yo buscaba Juan Salvador Gaviota, el que le regalé el año pasado. Porque me había olvidado que...
- ¡Ah! ¡Gracias! Es del mismo autor que me regalaste el año pasado.
Maldita sea, pensé. Estuve bastante cerca de pifiarla. Ya sentados, al entrar vi una cara conocida, está en la mesa de al lado. Fue una fisonomía vaga, nada que pudiera distinguir demasiado. Paula me habla, me pregunta cómo estoy, esas cosas. Me tiendo en un largo "eeeeee" hasta que por encima del hombro de ella veo que en la mesa de al lado está Doris, una amiga de Day.
- Eeeee... Perdón, es que destrás tuyo está una amiga de Daytona.
Paula miró para bajo, suspiró un "ahhh". No recuerdo qué le estaba diciendo, me doy cuenta de lo insostenible de mi frase, fuera la que fuera. Mis ojos rebolotearon por todo el local. "Es Doris -pensé-. Y tiene una cara terrible, se piensa que Paula y yo..."
Intenté mirar hacia la mesa de Doris en un par de oportunidades, pero en cuanto mis ojos se cruzaban con los suyos ella se hacía la distraída, me esquivaba. Genial.
Paula me continuó hablando de lo lindo que la habían pasado en su cumple, de toda esa gente copada que ella conoce. Y que tiene la amiga para mi, que otro día me la presenta. En algún momento, Doris, que estaba cenando con sus padres, se levantó. Urgida por retirarse estaba, tardó cinco segundos en cruzar todo el salon y llegar a la puerta. Después la seguí con la mirada por la ventana, se iba, ella me veía. No podría creer cómo yo, que estaba con otra, la miraba.
II
Plaza Serrano, el lugar de siempre. Ese del maní japonés, Utopía. Llegamos luego de un largo día de trabajo Valery y yo, nos sentamos en las mesas de afuera. Una noche un tanto calurosa, para ser invierno.
- Menos mal que salimos - me dice Valeria. Anda salidora ella, porque se peleó con ese flaco Matías con el que salía, ese, el que tenía novia. Yo le dije "para qué salís con gente con novia, encima pobre flaca la otra". Ni hablar, no creo que me haya escuchado, pero en fin.
Tras la solicitud de una picada a la camarera, ella continua su relato sobre Matías:
- Fue hace un rato, por el messenger. Encima me dice que lo dejo tirado. Como nos habíamos prometido no enamorarnos, entonces me dice eso, que lo abandono. Pero a mi ya me estaba haciendo mal, me estaba enganchando. Y él no iba a dejar a la novia por mí.
- Yo ya te dije que era un idiota - contesté-. Es un maldito inseguro que se queda con la novia por conformismo.
Paresco un tipo con principios a veces. Un tipo serio, que entiende del mundo y las cosas. Por eso hablo de idiotas y pido picadas con cerveza negra en una tarde de invierno. Un filosofo berreta, diciéndole a la chica qué hacer, quién es inteligente y quién no. Un estúpido que está a punto de darse cuenta que dos mesas a su derecha está Romina, la amiga de Day.
Efectivamente, vaya a saber desde cuando ella me está viendo dale a charlar con Valery.
- ¡La difamación! - esclamé sin querer. Valeria me miró extrañada, pues le había cortado su relato de que "los hombres están viniendo malos"-. Ah, perdón.
Romina de vez en cuando me miraba y a mi me costó horrores sostener mi conversación con Paula. Pensaba que dos noches seguidas era demasiado, que sólo a un estúpido de primera categoría como yo podía pasarle eso. ¡Y encima ni siquiera estaba en una cita dendeveras!
Creo que en ese momento sentí nuevamente una nominación al Óscar a la verdad más insostenible. Ganas de levantarme, ir a la mesa de Romina y explicar "Mirá, no esoy en medio de una cita eh, ella es mi amiga Valeria, Day la conoce. Ah, y decile que lo que le diga Doris de ayer, en realidad estaba con otra amiga, Paula". La verdad contada era inverosímil, la ficción tenía más fundamentos y yo no podía hacer nada para derribarlos.
Es increible lo fácil que puede perderse la reputación, carajo. Se supone que yo soy un tipo sensible, y no, ahora me pongo a reventar la noche jugando a dos puntas. La verdad... La verdad esta noche no existe, la verdad es insostenible. La ficción tiene más que hacer aquí. Me vieron dos noches diferentes con dos mujeres diferentes, y yo aquí, viviendo de estrenos, escribiendo una biografía que no es la mía.
Los titulares, redactados por Romina y Doris dirán "Allen, tirando tiros todos los días de la semana". Yo, que no me levanto ni a la mañana, tendría la campaña de prensa más despiadada en mi contra, Daytona no creería en mí. La difamación.
Según Paula:
- Nooo, si es verdadera amiga ni le dice. La va a lastimar. Quizás debas cambiar el lugar para tus encuentros. ¿Vos querés volver con Day? ¿No? Bueno, entonces a otra cosa mariposa, dejalo ir...
Según Valeria:
- Pero ni que hubieramos estado a los besos, quedate tranquilo. Igual sí, lo tuyo es de terror. A vos solo te pasan estas cosas, dos noches.
La ficción es más verosímil que la verdad. Mientras nos ibamos, porque mi gran falta de sueño debía ser no tanto mayor que la de Val, Romina relojeaba. Según ella, me habría ido temprano para evitar su mirada, habría acompañado a "la nuevita", o quizás nos habríamos ido a un lugar más íntimo.
Seguro que no gano ese Óscar, pero creo que deberían considerar mi situación para algún otro galardón, sea el Globo de Oro, el Martín Fierro, la Copa Cindor... en fin.
III
- Bueno, basta - me decía Orlando-. ¡Son cosas que suceden! Eso te pasa por tener amigas mujeres, sólo a vos eh... Y te reís, y te quedás preocupado. Jana, dejalo ser... Que le digan lo que quieran, ya fue.
- ¿Y si presento una declaración jurada de que yo no hago eso? Incluso podría presentar testigos.
- No seas idiota. Incluso si hubieras estado saliendo, no podría pasar nada. No seas estúpido. El día de mañana te la podés cruzar a ella recontra enamorada. Y vos te haces drama porque te vieron cenando con dos. ¡Pero por favor!
- Quizás si le explicara. Ella las conoce, sería entendible, ¿no? Aunque nunca le cayó del todo bien Valeria, decía que era demasiado cariñosa. Para qué...
Orlando me tomó por el hombro. Me miró serio, fijo, clavándome los ojos con su furia, instandome a razonar dos minutos que la vida es este entrelazamiento de accidentes.
- Allen -dijo-, crecé de una buena vez por todas. Querés evitar heridos a toda costa y venís fracasando de lo lindo, lo sabés bien. No porque sea todo tu culpa, sino porque no podés entregarle chalecos antibalas a todo el mundo, y además porque vos mismo vas a disparar accidentalmente algunas veces. Chocar. Chocar es muchas veces un accidente, ¿te acordás? Vos sostenías eso. Ahora ni chocaste, te agarraron en aparente infracción. ¿Y?
Quizás Orlando tenga razon, será cuestión de restarle drama. Orlando esbozó una sonrisa, sacó un muñequito del chocolatín Jack, era Sam, el enano de bigotes rojos de Bugs Bunny.
- Tomá -dijo Orlando riendo-. Sólo te podía pasar a vos, que te agarren con dos minas diferentes y no estar con ninguna. Te ganaste el premio a mejor verdad insostenible.
Los nuevitos
I
- Puta madre -pensaba Day-, ¿por qué me toca el brazo? ¿Necesitás tomarme del brazo para hablarme? ¿Acaso ves que otros hagan lo mismo? Oh, no, me senté al lado de un denso.
El cumple de Orlando es un día muy especial (para Orlando sobre todo), y decidió festejarlo en Van Konning, más por presiones de Allen & Esthershack antes que por quererlo él. Total, después van al Roxy. Sentados en una mesa del local, uno de los compañeros de trabajo de Orlando se le queda hablando a Daiana. Allen, ubicado casi de frente, observa la situeishon.
El sujeto charla con Day, le comenta sobre por qué la Guía T no es tan buena como la Lumi. Ella, por más de no estar interesada en absoluto en los dichos del ente extraño, se muestra cordial. Aunque...
- Claro -pensó Day-, como tu pequeño cerebro intuye que no me tenés atrapada con tu conversación sobre planitos de bolsillo, me tomás del brazo, a ver si te noto. Por favorrrrrr... Encima Luna me hizo el favor de sentarse en la otra punta. Rodeada estoy. ¡Rodeada!
Efectivamente, por llegar recontra tarde, encontró lugar en la otra punta de la mesa, mientras todos un tanto achispados le festejaban el nuevo corte de pelo.
- Así son ustedes los hombres-exclamó la lunática-. Nos tenemos que cortar el pelo de manera obvia para que lo noten, como si hubiera dos medidas nada más: corto y largo. ¡Qué salamotes!
- ... la Lumi te indica la altura de las calles - escuchó lamentablemente Day, mientras le tomaba nuevamente el brazo y se acercaba para que ella pudiera oir mejor. Quizás en no demasiado tiempo logre alguna reubicación. Algún día se tendrán que levantar de esa mesa, ¿no?
Allen observa: El sujeto la toma del brazo para hablarle, ¿qué ha pasado con la gente decente estos días? Igual yo no puedo hacer nada, ya no estamos juntos. Pero me parece que ella debería ser realmente efusiva si no se lo banca. ¿Y si se lo banca? ¿Estás haciendo esto para hacerme enojar? No te va a salir, yo soy un tipo muy ubicado.
De vez en cuando Day lograba dar por terminadas las acotaciones del muchacho desconocido, pero este no tardaba tanto en retomar sus dichos. "Allen se hace el que no mira... pero mira", pensó Day.
- Está perfecto que le hable -Allen decía para sus adentros-. Está perfecto que ella escuche. ¿Pero que la agarre del brazo? Como si eso amplificara su capacidad auditiva o algo así.
- Bueno -monologaba en silencio Day-. Ya tendría que darse cuenta que no lo mando a la mierda por ser cordial. Por otro lado, ese hábito de la manito en mi brazo... Como si eso amplificara mi capacidad auditiva. Menos mal que ahí viene Luna, ahora en venganza se lo encajo a ella...
II
- La verdad que el nuevo no me cae mucho - le decía Valeria a William-. No me pareció nada lúcido, en el almuerzo me preguntó en qué piso trabajábamos.
- Parece un tipo un tanto perdido - contestó Will.
Efectivamente, en sus primeros días de trabajo Allen llevaba varios días sin dormir, no por estar viviendo la jarana precisamente sino por "esas cuestiones". Sus neuronas se suicidaban una tras otra, segundo a segundo. Incluso llegó a romper todo un sitio porque aún no comprendía el sistema de backend.
- Es simple - se esforzaba Val-: primero desarrollo, luego staging, luego producción. Para los dos últimos precisás la card para la vpn.
No era complicado, para nada. Aún así, los gestos de Allen en la reunión que Celián había tenido con los recién entrantes eran llamativos. Ese día particularmente Allen casi se desmaya en el subte, no sentía las piernas, y encima eso lo ponía nervioso.
- ¿Todo claro, Allen? - escupió Celian luego de terminar el organigrama de la empresa.
- Sí, claro - mintió Allen, mientras chequeaba que su pie derecho siguiera funcionando y medianamente operable para llegar a su trabajo.
- Este me parece que es un caso perdido - le decía Val a William, mientras veía como Allen se tropezaba con las columnas de la oficina.
Ahora bien, los hechos demuestran que por alguna extraña razón, el señor Jana tiende a caer mal al principio, pero en algunos casos luego se gana las simpatías, y en unos tantos pocos... en fin.
III
Me mirás así, como si no puedieras comprenderlo, pero deberías, ¿no? No me gusta que me tengas así, tan enjuiciada, tan... Aún no entiendo del todo qué pretendo de vos, si aprobación o ese estúpido deseo de que estemos bien los dos, pero separados. Me imagino que se trata de esa cesura que aún tenemos vos y yo.
Ok. Lo viste, ahí lo tenés, ya lo conocés, es él, de carne y hueso, quien está a mi lado ahora. Ya sé lo que pensás. Automáticamente te estás comparando con él. El nuevo, el actual, contra el ex. Presente contra pasado. Pero por favor, no hace falta, no me gusta que se midan así, es mazclar las cosas.
¿Por qué tenés que decirle "el nuevo"? Tiene nombre, ¿sabías? Y él conoce el tuyo. Es sólo una cuestión de respeto. Aún te quiero, claro, pero no es el amor que era. Y el amor que es, mi amor que es, es con... no me pongas esa cara. ¿Sabés que me revolvés un cuchillo adentro cuando me mirás así, tan severo? Maldita sea, debería irme de acá, salir de tu vista. Pero detesto que quedemos así.
¿Sabés lo peor? Creo que si vos y "el nuevo", como le decís, se dignaran a charlar un poco, se llevarían bien. Sería loco, ¿no? Mi ex y mi actual como si fueran amigos. Pasado y presente estrechándose la mano, compartiendo una cerveza o hablando del partido. Imposible. A ninguno de los dos les gusta el fútbol. Me los busco así yo, anti cancha.
Pero ¿por qué? ¿Tanto te molesta? Yo puedo hacer lo que quiera sin tu aprobación. Quizás vos deberías hacer lo mismo ahora. Tu mirada. Si pudiera sacarme de encima tu mirada me sentiría más ligera, lista para danzar, lista para encontrarme con el mundo. Eso me decís, que soy libre. Es que... por más que no me mires, yo siento que me miras... ¡Basta, que no quiero!
IV
- ¿Desde cuándo? - le preguntó mientras ella se servía un chop.
- ¿Cómo desde cuándo? Desde siempre, je. - contestó, claramente omitiendo la verdadera respuesta.
A él le resultaba extraña la soltura con la que ella se movía, cómo sus palabras se dibujaban impunemente en el aire para luego desvanecerse en su cabeza. Parecía tan segura de sí misma, que no era ella, era alguien más. Pero era ella.
Entonces ella se quedó observándolo en silencio, mientras bebía. No decía nada pero disparaba sus afirmaciones con los ojos. ¿Qué afirmaba? ¿Qué decía?
- ¿Qué? - dijo él sin poder aguantarse más-. ¿Qué pasa?
Ella se levantó sin contestar. La semana pasada justamente esta misma mujer le había reprochado no dar respuestas a sus preguntas, contestarle con silencios, acercándose sigilosamente por su espalda para que no lo viera.
Se sentó junto a él y le dijo:
- Me cansé esta dinámica un tanto insegura nuestra. Acá estamos, vos y yo, un tanto accidentados. Te queda bien el pelo así, Oliver, ¿te lo dije?
Algo le decía que ya no estaba en control de la situación. Jamás lo había estado, en realidad. Sólo que antes no había pasado nada relevante.
- Oliver... me cansé un poco de las idas y vueltas, todo para que siempre no ocurramos. Siempre me imaginé todo esto algo más romántico, sin que vos me preguntes "¿qué?". ¿Me equivoco? ¿Seguiremos así? No quiero, pero no me voy a ir. Quizás sea uno de mis tantos errores, de esas cosas que me ocurren por querer demasiado.
Hell of a nite
I
- Disculpá - le digo a Valeria, sentados ya en el auto-. It´s been a hell of a nite...
II
Carla me mira enojada, y la verdad es que no entiendo lo que hice mal esta vez. Quizás sea que nuevamente le he dicho "cariño", y a ella no le gusta. Entonces encuentro que...
- Mirá, no creo que sea el momento...
- Entiendo. ¿Preferís que me vaya?
Carla hace una mueca. Evidentemente piensa que si me voy, todos van a preguntar por qué me fui. A ella no se le ocurren explicaciones, y además, piensa que de darlas sería todo altamente sospechoso. Porque ahora no es sospechoso.
- No, está bien, quedate. Igual, me gustaría que nos alejaramos un poco, que obviaramos todo lo que nos pasó. Sé que me pongo dura a veces, pero bueno, no hay otra opción. Ya hablaremos mañana, o en otro momento.
Creo que luego de eso anduve quizás un tanto errante, lo cual se prestó para confusiones. Digo confusiones, porque mientras Daniel me pedía explicaciones sobre mi ruptura con Day -era como si precisara llenar un formulario-, Valeria se empacó en culpar a Carla de ese estado que me invade ahora. Aunque yo intentaba explicar:
- No, está bien. Creo que se trata de algo más grande esta vez, no simplemente de ella.
- Es una flor de boluda. Primero hace lo que hace, luego se va, se retira, toda asustada -incriminaba Val-. Se hace la segura, pero me doy cuenta, conozco cómo son las cosas. Vos haceme el favor y no te emborraches.
Valery de repente juega a ser mi hermana mayor.
III
- No me gusta - decía Day-. O sea, el resto cancelaron, pero ustedes se juntar igual.
- ¿Y por qué no? ¿Estás mal con eso? ¿Es porque salgo sólo con ella?
- No. Sí. Más o menos. Es que mirá, yo tengo percepción para estas cosas, y Valeroa es una chica que tiene más amigos que amigas. No es casual.
- No es casual...
- Es así. Un hecho. Además...
- Además...
- Sé eso. Sé que ella te lo dijo en un momento. Qué sentía cosas por vos. Lo que pasa es que vos das esas respuestas tan inauditas en esos momentos, que le dijiste "ah, sí, mirá vos".
- No le contesté así. Le dije que creía que era una sensación momentanea y que se le iba a pasar, porque había cortado con el novio hacía poco.
- Qué respuesta. Siempre tan analítico.
- Mirá quién habla...
IV
- Allen -dice Carla-. Estás desvariando. No lo puedo creer. Vos que sos tan serio, tan medido... estás hecho un desastre. No puedo estar con vos, mirá.
Ya ni recuerdo cómo venía la conversación. Mi hermana mayor me había venido a cuidar un rato. Luego esta otra le había pedido un momento conmigo. No entiendo.
- Allen. Mirá, sé que te pasaron cosas. Que nos pasaron cosas. No puedo negarlo, pero ahora... Ahora es un pésimo momento. Verás, no estamos... No soy... Tengo esa sensación de que ni siquiera me escuchás.
No es cierto. Se trata de una mera impresión. Igual, a esta altura, no me importa, pues ya está todo hundido, creo que veo agua por las paredes caer.
V
- Me molesta -decía Day-, que sigas conservando una foto de ella.
No supe qué responder.
VI
- Un día de perros - le digo yo a Valeria-. Creo que es este Lansky, lugar de mierda, que me trae mala suerte.
Nos encontramos en el auto, estacionado, justo para salir a avenida Pueyrredón.
- ¿Decís que Lansky es latoso?
- Sólo recuerdo que Lansky fue uno de los primeros lugares a los que salimos con Guillermina y un grupo de amigos luego de dejar de ser... nosotros. Estuvimos sentados el uno frente al otro toda la noche, justo frente a frente. No nos dirijimos la palabra en ningún momento. Simplemente cuando todos decidieron irse a otro lado, yo opté por irme. Estaba tan borracho que cuando me subí al auto, comencé a manejar, y no podía ir a más de veinte. Así que tuve que estacionar. Me quedé dormido hasta las siete ahí.
- Hey, son los garrones de la salida con la ex. Nada personal, ya dejalo ir, ¿sí?
No tengo idea de a dónde se habrá ido Carla. Llamó una vez, luego de que Valería, Daniel y yo nos fuimos del lugar. No la atendí.
Entonces comenzamos a hablar de Darío, que no le da pelota a Valería, y que ella dice que necesita que le de pelota. Tuvimos una breve discusión sobre quién manejaba. Gané yo. It´s been a hell of a nite.
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XP
- Allen tiene un carácter muy particular. Se queja que da calambre, parece uno de esos viejos que te cruzás en el colectivo y te habla de lo mal que están las cosas, de la inflación y los valores ciudadanos.
Estabamos con Orlando y Felipe en un lugar cualquiera (ponele que se llamaba El Imaginario y queda en Bulnes y Guardia Vieja, cerca de casa). Últimamente tengo esa sensación de que hace mil que no me tomo unas frescas tranquilo con mis amigos. Son lo más.
Un calor de 138 grados. Una noche cervecera, una banda de rossss que toca abajo, una pizza que pedimos con el Esthershack hasta que llegue Orland. Orland que llega porque dice que no salía con ninguna tonight. Feli que se pregunta por los viejos tiempos porque parece que "hay alguien que no anda soltero" y bue.
A los quince de que llegó Orlando "sin nada que hacer" se largó a llover feito. Tanto que los de las mesas de afuera entraron todos apurados porque no querían mojar sus ropas y atuendos.
Entonces podemos hacer otra suposición más: ponele que entre todos los que entraron huyendo de la lluvia entraron dos "flacas" (Esthershack dixit). Además, sumale que una se me pone a hablar poque "la remera de Soundgarden que tenés es lo más". Si, se me pone a hablar a mi que soy lo menos justo. Mal mal. Feli las invitó a unirsessnos.
Bueno, la piba se acomodaba el pelo y apenas podía hablar. Por momentos pensé que se caía, como la ver esa que fuimos con Day al casamiento budista.
Comenzó el rezo después de aguardar unos veinte a que la novia entrara. Un mantra para meditar, según me comentó Day. Ni idea de lo que tenían que meditar, ¿no se supone que ya está todo decidido? Se van a casar, invitaron gente, ya fue, no piensen y cásense.
Day me miraba para que no pusiera caras, pero bueno. El maestro de ceremonias, sentado de espaldas, repetía algo que sonaba a "atammmna atmannna atmannaa" muchas veces. Nosotros oCservabamos porque ni Daytona ni yo somos budistas.
- Por suerte no tuve que venir de etiqueta - dije bajito.
- Pff... Ni hablar con este calor.
El maestro seguía con su "atamnamama" cuando veo que empieza a caerse para un costado lentamente. Pensé que se le había parado il cuore. Pero no, se agachó para buscar como una especie de gong para pegarle. Parece que a los tantos "atmannanan" que hacía tenía que darle un golpe.
Bueno, estas son las amigas de Day, que son budistas. Por suerte no la hicieron pasar para decir algo, porque ella no quería. Me llamó la atención cuando dijeron que "ojala otros se den cuenta que esta religión es el camino a la verdad". ¡Paf, qué frase!
Bueno, de vuelta, la piba esta apenas podía estar de pie. Se colgaba mirando cualquier cosa, se le caía la cerveza, entendía poco. La amiga, sentada ya en la falda de Feli, estaba más sobria. Pero la pequeña, que me cantaba canciones, no daba pie con bola. In the meantime, yo hablaba con Orlando que hoy parecía rescatado y hasta un tipo correcto.
La piba habló. Orlando, que estaba sentado más lejos de ellas pregúntó "¿qué?". La piba que se colgaba de a ratos y tomaba cerveza, le preguntó si era sordo. Él le dijo que "es que estoy lejos de tí". Yono sé por qué contesté que yo era mudo. Un genio.
Y Orlando, que percatose del estado de la niña que no podía más consigo...
¿Qué le hace una mancha más al tigre? - Dijo Orland.
¿Una mancha más al tigre? Vos ya sos una pantera negra - acoté.
Al final resulta que Feli la remaba con la otra y no llegaba a nada. Entonces le dio un cuarto de pelota a la que charlaba algo con Orlando, que no podía mantenerse erguida mucho. Creo que fue cuestión de cinco para que obtuviera algo. Orlando se quejó de que "yo laburo y viene el a cobrar". Feli alegó que "laburaba como loco a la otra pero no le daba cabida". Orlando dispuso que "se atenga a la que le tocó". Feli analizó la situación y lo mandó a la mierda.
En fin.
Day miró para arriba, luego me hechó un ojo riéndose. Entonces tomó de su vaso y no sé qué hice que se rió y terminó tirándo de su Gancia con Sprite.
Allen: Mentira, si yo me porto re bien.
Day: Por suerte... si - ligué un beso.
Efectivamente, cuando le contaba Valeria decía que soy un tipo inaccesible. Porque Cuando le preguntaron a Orlando si era sordo porque no escuchaba, yo también mandé "Y yo soy mudo" (? Vriyante). Luego Orlando contestó algo así como "Es que estoy lejos de tí", omitiendo mi comment.
Val: Ves. Y después se quedó charlando, Orlando sabe. Vos te mandás a decir pavadas.
Allen: Es que la creatividad me va por ese lado.
Val: Sep. Much very eh.
Day: Está bien. Además es cualquiera. Pendeja prostituta...
Me causó gracia mucha la acotación de Daytona. Mientras ellas se pusieron a hablar de lo zarpadas que están las pibas, mientras mi cabeza se fue a cualquier lado porque esa conversación ya la tenía de memoria. Y además, se me ocurrió que seguro, segurísimo, se trató de budistas XP.
Ahorita
¡Pero qué ideota! Los mexicanos... Según Paliers (y yo adhiero):
Paliers: Es un concepto problemático. "Ahorita" te dicen. Te dicen Ahorita y no sabés exactamente qué indican. Hace ya tres años que me vengo bancando eso, el Ahorita, que hasta la fecha no tengo idea de qué significa precisamente.
Porque Ahorita, según mis propias hipótesis, puede significar:
- Ya
- En cinco minutos
- En cuanto pueda
- Ya prendo la máquina y te lo mando
- Mañana
- En tres horas
- Ayer
- Gamma
Valeria, que puede llegar a entender el asunto, explica:
Val: Al principio es así: si se mandan una cagada te dicen "perdoncito, ju ju". Si vos te mandas una al otro día, o a la media hora, ellos mismos vienen con fósforos y la nafta para incendiarte. Pero no te preocupes, con el tiempo, ellos aprenden a valorar lo que hacés.
Paliers considera que es un mal de la nación mexicana. Yo opto simplemente por la versión de las "diferencias culturales", que no necesariamente hace a los mexicanos peores que los argentinos. Aunque yo no soy ni lo uno ni lo otro. O si, ponele, no importa.
Paliers: Son idiotas.
Allen: Quizás, a veces, le surgen a uno esas ganas de matarlos.
Val: Pero noooo, si son re mononos. El mío va a venir estas vacaciones a visitarme. ¿Que talco?
Allen: ¿Se llama Edgar? Todos se llaman Edgar.
Paliers: jojojojo
Ahorita. Paliers me habló algo de un significante vacío, de algo que acolcha algo en otra cosa que nadie sabe bien qué es.
Paliers: Te falta leer...
Val: ... ... Paraaaaaaaaaaaaaa, vos y tus análisis sociológicos.
Paliers: ¿Sociológicos? No. Solo hablo de las verdades universales. Porque son mi especialidad, es decir, manejo esa serie de verdades aplicables a todos y todo, incluidos nosotros, incluídos nuestros ammigos y enemigos, incluído el perro...
Val: ¿?
Qué difícil se vuelve seguir las conversaciones.
Allen: Para mi que vienen de otro palo, les importa todo tres carajos. Ahorita nos importa tres carahos. Ah, y que el logo vibre, cabrón.
Que vibre. Nadie entiende de qué se trata cuando un mexicano te dice "que vibre". Allen sostiene la hipótesis de que es cuando piden que resaltes algo.
Allen: Un logotipo que vibre, que resalte, que se destaque. El tema es qeu si algo que no debe vribrar vibra, cagamos, porque hay que desvibrarlo. Buuuuuuuu
Val: ¿??
Paliers: Pará de decir pelotudeces.
Allen: Ahorita.
Val: ¿Cómo sabías que se llama Edgar?
Allen: Porque todos se llaman Edgar.
Paliers: Jo jo jo jo.
Val: Ahorita ahorita vas a ver...
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Antedecentes
Según reza el cartel que se encuentra en el baño del Walmart:
Entonces, ojo, teman oh ustedes.
La vida. Si, justo esa palabrita que se quedó con el último renglón para ella sola. Sí, la vida es perseguida por los antecedentes, ese al alter ego o lo que sea, que se supone que uno es.
Menos mal que me lo recuerdan cuando estoy en el baño, ese momento tan especial conmigo mismo, vieron.
Teman, que los antedecentes persiguen.
Por el resto de la vida.
Vida...
Vida...
Resulta que Esthershack se lo tomó en cinco segundos.
Esthershack: Entonces el piso era fluo. Estaba bueno, como que brillaba viste....
Y digamos, sin que deba ser tomado como declaración rigurosa, que algunos meses después en el cumple del susodicho traigo a cuento la situación porque vi que tiene una de esas botellas.
Esthershack: Uhhhh no boludo, pará. Sabés lo que me costó volver a tomar whisky. Me taladro la cabeza cada vez que veo esa botella.
Bob: ... Siempre menos de lo que dicen. Porque es algo jodido, te digo, es la que peor fama tiene, Allen. O sea, una cosa es por joda, pero esto ya ni siquiera da para eso.
Allen: Bueno, pará, qué te sorprendés...
Bob: Es que no pensé eso. Encima recién ahora me contás...
Allen: Bueno, sos casi doctor, yo tengo curiosidad. La wikipedia no dice todo, viste.
Bob: Mirá, este tipo de cosas te quedan grabadas, posta, se te meten en las células directamente...
Porque justito anteayer la vi así nomás, como quien no quiere la cosa, y me volvieron esas ganas tremendas, viste.
Sep. En realidad, es una cagada que haya hablado con Ludmila, porque si hay una gran paranóica es ella. Bueno, está bien, un par de veces, alguna salidita furtiva, algún picoteo por izquierda, pero nada grave. Además no estabamos de novios eh.
Entonces pareciera que ahora solo sirvo para la piratería. ¿Y si te digo que me gusta en serio que me decís? ¿Te me reís? ¿No? Gracias che, copado que me entiendas. Es que la quiero. Y sí, no te voy a mentir, el otro día me colgué charlando media hora con la de Metrovías. Un amor la chica, pero... Sí, se acuerda de vos, Allen, te manda saludos.
Es que también ustedes son chambones. Se cagan de risa de todo, dicen Orlando con esta, Orlando con la otra, y claro Orlando está más difamado que Richard Nixon che. En serio, cortenlá y no fomenten esas ideas.
Claro, se piensa que soy una reventada. Me dice, Valeria, yo ya no quiero más quilombos, pero... Vos también pensaste lo mismo cuando terminamos en un despelote, cuando te llamé al otro día estabas re caliente. Se te pasó, menos mal, me preocupé.
Entonces tuve que caer esa semana en la oficina y desde ese entonces me parece que todos me tienen como una regalada. Carla directamente me ignora y Zunny casi ni bola me daba. Sobre todo con las chicas lo notaba, con los hombres no tanto. Y Miguel es el que peor piensa de mi, para el soy directamente una...
Mmm... Él no habla de vos. Vos preguntás bastante por él, cómo anda, si está bien. Él nada, hace de cuenta como si no existieras. Bien como es él, viste. Miguel tiene esa onda pendex con los problemas, te dice que está todo bien pero ni te habla.
Simplemente es algo a lo que una lamentablemente se acostumbra...
En serio, no sean boludos.
Meet the ex
Si tenemos un par de crayones podemos dibujar una casa con un jardín en el fondo, una luna, algunos puntitos en el cielo que son estrellas. Eso, tenemos una casa, que está llena de gente. Ponele que es una fiesta, ponele que hay barra, ponele que hay música, ponele que...
... en ese contexto, a modo de hipótesis, vamos a imaginar las reacciones de los personajes en un encuentro fortuito con su ex, en la cual el o ella les pregunta:
ex: "¿Cómo estás? Tanto tiempo".
Las respuestas de los personajes. A saber:
Orlando: Hey, bien! ¿Vos? Hacía tiempo que no nos veíamos. Te queda re bien ese escote, corazón. ¿Vamos al jardín de atrás a charlar?
Oliver: Y bue, hemos estado mejor, algunos despelotes. Pero nada grave eh. ¿Vos? Se te ve bien. Eeeeste, sí, qué se le va a hacer. Tremendo pelotazo, tenemos que avisarnos cuando vamos a fiestas de conocidos. Podríamos repartirlos más o menos. Uh, ahí está menganito... (ya fue, beibi).
Allen: ... ... !!! .. ¿? ... =+= *-* ): - : ( @!... #.#, %=/ & ~~~~~:... {(*);} :<( ¿(@)? Zunny: ¿Quién sos vos? Ahh, claro...
Luna: Oea! Muy bien, y ¿vos? Me acordé justo de vos el otro día, justo que pasé por la casa de ese amigo tuyo a donde ibamos a tomar mate y bla bla bla... (sigue hablando nomás).
Felipe: Ah, hola. Sí, todo bien, algo ocupado. Uh que quilombo, no te escucho nada. ¿Vamos para el jardín de atrás?
July: Mmm. Es raro, verte acá. Bien, creo, no sé... viste. Perdón que te lo diga pero me empezó a doler la panza.
Daniel: Bien. Estoy casado.
Carla: Sería mejor que no nos hablemos, será mejor que nos dejemos ir, perdernos en la muchedumbre. Sé que duele, sigue doliendo. Pero a esta altura sólo nos haremos daño, por favor...
Guille: Bien. Me sorprendés, no estoy acostumbrada a esto, a que me dirijas la palabra.
Lisa: Chau.
Paliers: ¡Opa! Bien, es bueno verte, hace mil que no hablamos. El jardín de atrás está espléndido esta noche, ¿me acompañás? Y sí viste, porque acá hacen medio quilomb...
Ludi: ¿Para qué me hablás? En serio, ¿hace falta? Te propongo que hagamos como que no nos conocemos, viste, sería mucho más legítimo.
Val: Maso, con algunos quilombos. Vení, acompañame atrás, así charlamos un rato. ¿Te gusta el Speed con melón?
Bob: Ajá. Sí, bien. ¿Vos? Buenísimo. Sí, con muchos proyectos por suerte, viste, tengo que mantenerme ocupado. Ajá, por supuesto. Me imaginé. Uhhh, ¿te acordás de eso? Bueno verte eh, después hablamos.
Ly: ¿Me querés llevar al jardín del fondo vos? Ni lo sueñes.
Pau: Long time, no see! Bien, ¿vos? Uh, pará que me llama mi amiga... (se va, chau).
Gallagher: Miau! (Ronroneos. Se van los dos al jardín, de ahí trepan al techo, imaginensé. En fin...)
Pero recuerden que son sólo hipótesis, nada más.
La falla
Me molestó ese último comentario. Mientras Dani tira, casi hace un strike. Solo tres de los pinos quedaron en pie.
Allen: No entiendo al ficción. ¿Por qué no contraofertó, por qué no intentó reternerme?
Él apuntó otra vez, él tiene una precisión. Entonces la bola fue derecho a los pinos, pero solo logró tirar dos. Vamos eh, solo estoy cinco puntos abajo de él. Y eso que no juego al bowling casi desde la secundaria.
Dani: Era demasiado. Eras un rebelde, de hecho si volvías te rajaba. De repente te volviste demasiado real, dejaste la ficción del Photoshop, de servirle para atentar directo contra él, contra el jefe.
Allen: Contra el poder...
Ernesto: Se te ve bien, se te ve más relajado.
Allen: Tengo razones. No pensé que esto pareciera tan cambiado, Ernesto. Pero sí, pareciera que hay un nuevo emplazamiento de esta maquinaria.
Recordé la obseración de Carla cuando avisé que iba para mi ex oficina: "Bien, porque Ernesto pidió especialmente estar cuando vengas".
Extraño. Cuando llegué Ernesto estaba en su oficina, atendiendo un llamado. Valery se me quedó charlando, mientras Carla se decidió a no darme más pelota. Eran las cinco y media, seguro todos se querían ir a la mierda.
Oliver estaría afuera seguro de visita en algún cliente. Entonces me asomé a la ofi de Dani, que estaba con sus reportes, le dije que fueramos al Bowling en un rato, contestó que sí. Entonces...
Ernesto: Lamento que hayas decidido irte. Creo que hay otra forma de plantear las cosas, es una verdadera lástima. Ahora, quizás el ritmo era demasiado, pero en vistas de que el cliente estaba más que contento con tu performance, me gustaría que continuaras como colaborador externo de la agencia.
Fue una especie de bombazo. Bien dijo Paula, no se entiende que me ofrezcan trabajar aunque yo haya optado por irme.
Ernesto: Es simple, quiero que manejes algunas campañas. Podemos establecer un fee mensual, y te manejas con Valeria para lo que ella necesite. Sé que ustedes se llevan bien.
A ver. ¿Nos llevamos bien significa "sé lo de ustedes" o "se llevan bien"? Ernesto puede tener esos ataques en los que hace comentarios agudos gratuitamente y... Bueno, me perdí, perdón. Digamos que extraño algunas cosas, y colaborador me permitiría responder a mi mismo.
Ernesto: Podemos probarlo, ver que te parece. Ajustamos las cosas a tus tiempos, lo haces desde tu casa. El ritmo será otro, seguro. Valeria es mucho más tranquila que yo, no vas a tener problema.
Dani: O sea que seguiremos sabiendo de vos. Bien por eso, aunque pensé que te iban a hacer laburar con Oliver.
Allen: Tiene toda la lógica. Jamás le gustó a Ernesto que yo me lleve tan bien con Oliver. Además, a falta de Zunny la que lleva mejor el tema de diseño es Valery. No está mal tomada la decisión.
Dani: Me imagino. La oficina perdió brillo sin ustedes dos, ahora Oliver está más tranquilo. Zunny y vos le agregaban una cuota de quilombo al día a día.
Allen: Era ella. Yo no hacía nada, me portaba re bien.
Entonces tiré un strike de una. Tomá.
Dani: Hacés quilombo, y resulta que todo el universo sigue intacto como ayer.
Allen: No creo. Quilombo jamás. La falla es un requisito del sistema, se supone que en algún momento alguna rueda tiene que salirse del riel para que no se descarrile el tren.
Dani: No comparto tu método, pero no tenés de qué quejarte.
Entonces Dani tiró otro strike, ni chances de ganarle.
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(des) varieté
- Allen Jana
- Paula Belén Poliansky
- Orlando G. Alarcón
- Felipe Esthershack
- Julieta Cinadi
- Sonia Fernández O'Hara
- Roberto "Bob" Casaballe
- Valeria García Grant
- Oliver Hestond
- Ludmila Oliveira
- Gallagher Le Kat
Quien quiera sumarse a esta convocatoria en contra de otro futuro fracaso en el mundial, queda invitado.
Allen: Sí, apoyo la idea, es necesario un rejunte.
Ludi: Pero hagamos algo divertido.
Allen: Comer.
Ludi: Jajaja. Pero, ¿y algo más divertido?
Allen: Comer con postre.
Ludi: ... ¿Y quizás algo un poquitín más divertido?
Es que ella no entiende que comer, en sí, es divertido. En fin...
- Stalin baila rap y te juro que Perón se está chamuyando a la rubia. Entonces yo juego con dos expulsados y gol de chilena.
- Estaba pensando que en realidad todo esto a esta altura nos involucra irrefutablemente en cualquier tipo de sensación de esas que no entendemos del todo pero simplemente no podemos evitar, y eso pasa cuando... ah, me perdí.
- Cadsberg! Cadsberg! Las latas verdes nos rodean, oh no, valentía mis soldados. Pidan por la unión de nuestros hermanos, recomienden este mensaje a sus amigos más cercanos.
- Es increible cómo se ha industrializado todo. Estoy bailando con un maniquí, estoy bailando con un maniquí. Ea Ea viva el rock.
Con su carácter irreverente, Gallagher me hubiera dicho algo así como "Qué paciencia que te tiene ella, eh". Cuando tiene razón, tiene razón. Entonces se fue para la cocina, para hacerse el sota nomás y ver si pasaba algo.
Estoy seguro que al cruzar la puerta, se quedó atento del otro lado escuchando. El ruido revelaba que estaba comiendo. Mientras se reía de mis opinionismos contra los flogers y nos tirabamos un rato a pasar la noche.
Cuando Gallagher apareció nuevamente miró la escena con ojo clínico, maulló pero no se quedó quieto. Habrá dicho algo así como "Entonces me voy. Me aburrieron, hablan demasiado ustedes dos." Andá gato, después te cuento.
Nups
Todos estábamos raros. Zunny recontra arreglada, llamaba mucho la atención verla así. Oliver y Alicia muy protocolares, Carla con una sonrisa que alcanzaba para convidarle a todo el mundo. Yo, un desubicado más, sólo quería que la ceremonia fuera breve, que nos dieran de comer y que ese tipo deje de hablar de Dios como si realmente existiera.
Allen: Cuando ella llega al altar ya está, en quince estamos afuera ¿no?
Pau: ¡Aguántese señor por favor!
Val: Shhhhh…
Oliver: La mina que toca el teclado debe estar re podrida ya, apuesto que este es su quinto casamiento de la noche.
Fueron más de quince, seguro, pero entones pudimos salir al frió, tirarles arroz y esas cosas. Dani y Romina estaban casados, nosotros viéndolo desde la platea. Mi traje engañaba, parecía un tipo grande.
Pau: Te queda bien, es toda una variante.
Allen: Eso no es problema. Vos te preocupás por las restricciones del menú, yo me preocupo porque aún no me trajeron de beber. Aunque la entrada fue importantísima, camarones nene, camarones, un golazo de mitad de cancha.
Zunny: Estamos re secos acá, hey – hizo un ademán al mozo.
Como en toda ocasión de esta índole, las mesas ordenaban geográficamente los grupos según el lazo con la pareja. Los compas de la facu en una, los primos en otra, los familiares más cercanos ahí, con el dúo, los reyes de la noche. Nosotros nos sentamos en una de la laborales.
Carla: La verdad, hechos una pinturita se vinieron chicos. Irreconocibles, parecen gente correcta hasta.
Oliver: ¿Visto?
Hubo un discurso de Dani que no voy a repetir, sobre todo porque no me lo acuerdo. Sé que lo aplaudimos, que se acercó a abrazarnos y le dijimos que lo íbamos a extrañar, feliz luna de miel y esas cosas. Dani estaba que lloraba, muy contento. Es bueno ver a un amigo así.
También habló la recién casada Romina, de algo de los padres, del compañerismo para toda la vida y creo que mencionó algo sobre la etapa de madurez. Zunny me miró y se rió, yo le contesté sacándole la lengua. Pau me vio y también empezó a hacerle morisquetas a Zunny.
Zunny: Somos impresentables, parecemos el kínder garden che – dijo, para luego tomar de su vaso lleno.
Oliver: No, para nada. Es que somos la alegría del salón.
Allen: ¿Te parece para tanto? Yo cada vez estoy más descreído de todo lo que pudiera pasar entre nosotros. Digamos que nos llevamos bien, pero no creo que más lejos hubiéramos llegado. Ahora seguro estaríamos los dos re peleados, ni nos hablaríamos.
Val: No lo veo así. Vos y yo nos entendíamos mucho, Allen. Igual ese día la verdad que me sorprendiste, saliste así tan frontal, te desconocí por ese momento. Después me vino toda la mezcla con Miguel, tu enojo, el mío esas cosas.
IV
Pau: No lo haces mal, no te quejes, ahora vamos para allá, entonces das la vuelta.
Demasiado baile. Esto me recuerda a Valery, de hecho.
Pau: Y ahora no me sueltes, vamos. Agitemos la cabeza, miremos para arriba, estamos haciendo el ridículo y no nos importa. Gracias Allen, vení…
Alicia: A veces se desquicia.
Oliver: Sonia es así, la queremos mucho. Tiene esa capacidad de llamar la atención de una manera tan creativa.
Zunny había tirado un par de copas de una mesa, nada grave, pero se puso a juntarlas y pidió un trapo para limpiarlas. Daniel a esa altura se reía como loco, con la corbata anudada en la frente, simil Rambo.
Zunny: Es que lo tiré yo, no me parece que tenga que venir el mozo a limpiar mi desastre. Estas cosas del capitalismo me desagradan mucho. Puta madre, ¿cuál era mi copa eh?
Tres minutos después estaba de vuelta saltando, haciendo juegos con la cadera, desincronizando con Paula y hasta con Carla. Fue llamativo como la última se terminó integrando a la fiesta, yo pensé que estaría con su novio toda la noche.
Carla: No es mi novio. Es un amigo que me acompaña.
Se tomó la molestia de aclarar y además preguntó quién era la que estaba con Oliver y cómo me iba con Paula. No habíamos charlado desde que tuvimos esa encontrona en la oficina. Nunca dijimos nada, ya pasó.
V
2: En realidad, era más una idea mía, pues vos sólo me decías que sí para complacerme. Pero sí, recuerdo.
1: ¿Te molestaba que yo no piense en la iglesia y esas cosas como un requisito?
2: No, no, para nada. Siempre supe con quien salía, me gustó que me entendieras, que no intentaras cambiarme. Entonces yo te dejé con lo tuyo, fue lo mejor ¿no? Igual eramos chicos, nos pasaba cualquier cosa por la cabeza. Si me preguntabas a mí, yo pensaba hasta en cómo sería la boda. Para vos hubiera sido importante…
1: Seguro, es un día importante aunque no crea en todo esto. A lo sumo me hubieras escuchado refunfunear por alguna cosa, como el precio de las flores o de la cochería. Aún así sé que no conviene hacer tanto barullo por eso y seguro que vos, con lo racionalista que sos, no te ponías en gastadora.
2: No sabés… quizás perdía la cabeza y me rebasaba en todas mis emociones nupciales.
VI
Paula: Yo quiero las fotos de eso.
Carla: Yo también, además de la que nos sacamos juntos, salimos re lindos todos.
A las ocho Paula se bajaba de mi auto, me saludaba una vez más desde la vereda y abría la puerta de su casa en Coghlan. Hacía menos frío del que yo esperaba y mientras giraba la llave de Paula es probable que Carla estuviera también girando la de la puerta de su casa en Vicente López.
Pre nup
Básicamente:
Dani: A veces lo pienso, y sí, me pone medio nervioso esto del casamiento, todo ese compromiso. No porque yo sea ningún playboy, ustedes ya me conocen. Para ella es tan importante. Cuando le dije que se viniera a vivir conmigo ella me dijo que sin iglesia no. Pucha, ahora hace cuatro años que estamos y me toca el altar.
Val: La boda perfecta. Luego luna de miel, que lindo. Me alegraste mucho con esto.
Oliver: Che, me siento re fuera de tono con tanta perorata. Algún día tendré que crecer.
Allen: Brindo por nuestra difonía en todo este coro de casados y gente con hijos. Aquí estamos, todavía haciendo papelones.
Oliver: Bueno, uno quisiera sentar cabeza a esta altura de la vida, a mí medio me viene picando.
Dani: Los quiero ver ahí eh. Allen, Zunny, no se manden cagadas, no quiero tener que pagar ningún destrozo. Oliver, vos tenés que controlar a tu equipo. Valery, espero no llames la atención de toda la platea masculina.
Allen: No se preocupe capitán, nos portaremos de maravillas. Mentira.
Zunny: Podemos formar un grupo de autoayuda. Se nos casa Daniel y nosotros nos ponemos suceptibles. No lo tomes a mal, no sos vos, somos nosotros, medio desastrozos.
Dani: Tampoco se crean que mi mundo es perfecto. Ya lo dije, esto tiene sus inseguridades, sus riesgos.
Allen: Riesgos Dani, la verdad es que me pareces un tipo de adulto, cuando sea grande quiero ser como vos pero menos serio.
Dani: Sos un tipo bastante serio. Yo soy correcto, que es otra cosa.
Zunny: No da que te digan serio, ubicalo. Este se casa y ya se cree que puede designar quien es serio y quien no. Andá, Dani, ahora te vamos a descontrolar todo el salón eh.
Val: Es la única ocasión en la que me gusta ir a la iglesia. Vas a estar re lindo vestido de novio, yo ni sé que ponerme todavía.
Maldita sea, ni tenía en mente lo de la iglesia, solo pensamos en la party. Se nos viene la fecha, Dani anda como loco y a mí me pasa eso. Todos crecen menos yo che, debe ser un impedimento congénito, aunque no veo que mis viejos lo sufrieran. Despedida de soltero, esperemos no terminar mal. Aunque somos todos re macanudos, nunca desenfrenamos. Eso, somos demasiado buenos che.
Dani: Y no quiero ver a nadie solo eh, puse una regla: todos vienen de a dos. Al menos traigansé una fija o lo que sea, pero vengan con acompañante.
Yo no tardé en pensar con quién salir del paso. Oliver va a tener que venir con Alicia, no lo queda otra, se va a portar pinturita pinturita. Con Valeria no da, simplemente, además de que seguro tiene un plan. Ni idea si va Miguel encima.
Val: Bueno, ya tengo otra excusa para buscar candidato. Creon que viene mi amorío de verano para Capital, así que le digo que se reserve la fecha. Sabés que voy a estar todo el día arreglándome el vestido. Ay, tu futura debe estar que camina por las paredes, no es para menos. Vos tranquilo Daniel, que ustedes son una re pareja.
Zunny: Igual, onda si vamos con un amigo podemos ficharnos a cualquiera de tus primos o amigos, etcétera. Digo, no me cortés las alas.
Después Zunny me dijo por lo bajo que invite a Carla y que no le tenga ninguna lástima, algo así como "llevatela atrás en plena fiesta y hacele un servicio integral". Estuvo educada al menos, pues no lo dijo en voz alta.
Dani: Yo simplemente quiero que nadie quede solo.
Lo que me imagino es que en algún momento de la fiesta Zunny va a hacer alguna de las suyas. O al menos espero sacarle una frase brillante, algo.
Allen: Nadie andará solo, no te preocupes. Igual en estas ocasiones siempre hay algunos que se quedan al costado de la pista o que no se prenden en el carnabal carioca. Zunny y yo descontrolamos, no te preocupes. Por favor, asegurate que la cerveza sea verde, es muy importante para mi humor. Yo te ayudo con el catering, no tengo drama, superviso.
Dani: Uhh, no saben el servicio que contrataron mis viejos y mis suegros. Sale un fangote, pero van a comer de puta madre todos.
Allen: Que así sea. La comida es re importante para nosotros. El comer puede ser muy divertido.
Val: Allen, gordo de alma vos siempre eh. Preocupado por el morfi y la cerveza. Por favor, musicalizame bien la noche Dani, no quiero escuchar Metallica que no tiene nada de romántico.
Brindamos por Daniel, que es un tremendo tipo, recontra centrado. Decir que es medio rígido en algunas cosas, sino él también podría tomar el papel de mi coherencia en ocasiones. Además le asigné el rol a Luna ya. Con Zunny nos miramos prometiéndonos el uno al otro que nos ibamos a divertir. Fue lo que dijo Oliver, eso que nos viene pegando desde hace un rato ya: nos sentimos un poco retrasados.
Nos ponemos más viejos, pero no crecemos una mierda. Tengo esa sensación de que un día cualquiera a Zunny se le da por madurar y entonces me quedo yo solo.
Dani: Vamos eh, que soy el primero que se casa pero seguro se vienen ustedes luego -Oliver miró el techo-.
Pero de la gente grande que conozco, Dani es de los más copados.
No tenista
Luna: No neutral es lo que somos, ¿no?
La muchacha dejó esa idea de los tiempos de paz entre dos amantes y terminó de pelearse con Julio nomás. Desde que sale con Rodrigo la veo más equilibrada, aunque continúa sosteniendo los interrogantes lunares, que siguen resultántome melancólicos.
En otro lugar de la Capital Federal, Carla se peleaba con Allen de una manera estúpida. Pues esa oficina a veces trastoca los humores de todos, y justo:
Carla: No puede ser que me tires toda la información así y pretendas que yo entienda todo. Después Ernesto me dice que no te ayudo nada, eso es mentira. Estoy tapada de trabajo acá, y encima lidiar con vos.
Allen: Lo que dice Ernesto lo dice él. Yo siempre digo que me ayudás.
Carla: No me ayudes Allen, simplememente volvé a lo tuyo. Y tratá de resolver tu agenda solo. Deberías ser más ordenado, por favor, parecés un nene. No puedo creer...
Zunny: Mandala a la mierda. Esta hecha una loca hoy.
Perdí el interés en esto. Si todo está enquilombado en esa oficina no es culpa nuestra, ni de ella ni mía.
Un año antes, Alberto se volvía loco porque le enviaban setenta veces el formulario web de la empresa lleno de puteadas hacia su persona. Orlando se reía, Meri ni hablar. Gordo pelotudo, lleno de olor a mierda. Sufrió los inconvenientes durante diez días, lo que le obligó a cerrar el formulario web.
Meri: Que hijo de puta, jajjaa. No tenés cara.
Allen: Hay que ponerle onda a esa oficina.
Meri: Claro, total vos ya no trabajás acá.
Volvamos a la actualidad: Seguramente cuando Ludi se cruzó con Orlando en Av. Santa Fe y Junín, ella fingió no verlo pero él se le acercó. Hablaron como si nada, en una conversación bastante efímera que duró quince segundos exactos:
Orlando: ¿En qué andás?
Ludi: Nada, me voy para una entrevista.
Orlando: Ah...
Ludi: Bueno, te dejo me que tengo que ir.
Fue un viernes cualquiera que Esthershack mandaba mensajes a mansalva, y se le ocurrió llamarme a las ocho, completamente borracho, para hacerme un cuestionario:
Esthershack: Vos, ¿pondrías un mango por Kempes en los ochentas?
Allen: Mmmm... sí.
Esthershack: Perdiste. Feli 1, Allen 0. Ahora decime, hubieras apostado a favor de una agrupación que se llamara Vilma Palma e Vampiros, a principios de los noventa.
Allen: Mmmm... no.
Esthershack: ¡Muy bien! Feli 1, Allen 1. Me empataste.
Nunca entendí la lógica del juego.
Todo esto ocurrió durante una media hora más, y es probable que Oliver estuviera dignándose a escribir su tesina de Comunicación, la cual comenzó hace ya unos meses y avanza, a veces gateando pero avanza.
Oliver: Te juro que me cuesta. Me siento tosco a la hora de escribir.
Zunny: Vos ponete las pilas, no hagas la tontería de dejar correr demasiado el reloj. Ya jodimos demasiado, ahora es tiempo de responsabilizarnos de nosotros mismos.
Oliver: De repente sonás tan... Que vos hagas referencia a la responsabilidad no es algo muy tuyo. ¿Te sentís bien?
Zunny: No se trata de una boludés. Sí, ustedes están acostumbrados a verme en cualquiera, pero creanme, yo soy una persona muy seria. Es una seriedad intermitente. Vamos, cursaste toda esa carrera, ahora sentate a escribir, cuán difícil te puede ser, vos sabés tipear muy bien.
Oliver: Demasiada confianza que me tenés...
Un par de horas antes, precisamente el jueves, Paula y yo habíamos asistido a una función de El ojo del panóptico, en el Centro Cultural Konex. Me dieron ganas de volver a Foucault nomás.
Paula: Muy bueno el trabajo con luces y movimientos de los actores.
Allen: Bentham Bentham... Sí, concuerdo con usted Paulette, la oscuridad total de la sala fue manejada muy bien por los protagonistas. Cuando aparecieron los cuatro tan cerca, de repente, eso estuvo bueno. Pero digame qué haremos de nosotros ahora.
Paula: Comer por lo pronto, que me muero de hambre.
En teoría, tendría que haber ido a ver esta obra con Valery.
Nosotros fuimos a comer algo no muy lejos, optamos por una tabla de fiambres. Dos días antes fue la gran marcha a la plaza convocada por el Gobierno contra el Campo (notensé las mayúsculas). Ese mismo día Val tuvo una entrevista con Ernesto Celian, en la que le informó que no quedaba para el puesto de PM en la agencia y que seguiría liderando el equipo de edición.
Val: Me da bronca porque yo acá me vengo quemando las pestañas por esto. Encima en la facultad me están volviendo loca.
Justo ese día yo venía medio a las patadas con el programador, Sebastián. Él más preocupado por optimizar el código, yo más preocupado por la diagramación y el look & feel. El humo ya nos estaba quemando.
Val: Vos sabés cómo soy, yo dejo mucho acá. Pero en este lugar te tratan como si fueras invisible, cuando dos segundos antes eras la estrella de la empresa. Soy una estrella fugaz, eso es lo que soy. ¿Me estás escuchando?
Justo en ese momento no. Orlando me estaba llamando para confirmar mi asistencia a un torneo de tenis en Pinamar. Zunny se reía. Dije que sí.
No. No juego al tenis, ni pienso hacerlo. Voy como no tenista.
Rolls Royce Engine
Fue una sorpresa el hecho de que justo ella lo dijera. Ella no era de ahondar demasiado en explicaciones, y más de una vez la escuché caer en multiples contradicciones incluidas en una misma oración. Pero sí, justo ella fue la que dio en el clavo:
Meri: No sos racionalista, justamente ya dejaste de ser eso. Sos analítico, que es otra cosa.
La palabra me calza justo, como si por fin hubiera encontrado la combinación de vocablos que no me resulta ni muy olgada ni me apreta el cuello.
Pero lo motivos siempre fueron para el mismo lado. Desde Luna acusándome de continuar siendi un racionalista que sólo le cambió el nombre a las cosas...
Luna: Que hayas dejado de decir "calculo que" para decir "me imagino que" no cambia nada. Usas palabras diferentes para esa cirugía continua.
... O alguien que alega:
Zunny: Al fin de cuentas, mucho de lo que te escucho decir son hipótesis, Allen, una serie de mapas conceptuales que dibujaste vaya a saber en qué parte de tu neurosis.
A fin de cuentas, el hecho de que Meri haya encontrado la nomenclatura más precisa solo revive la discusión. De hecho, confirma todo lo hasta aquí dicho esa ludidez ridícula que creía adquirir.
Allen: Analítico. Exactamente... la palabra me cabe justo.
Dos cosas: La primera, es que ese "exactamente" que dije es síntoma de ese "analítico" que soy. Por otro lado, como las cosas no son blancas sin ser negras, no me cuesta demasiado encontrar disparos en sentido contrario.
Orlando: Hay momentos en los que Allen está pacífico, dócil. Otras oportunidades, hizo quilombos, justo cuando nadie sospechaba de él. Sabrán a esta altura que este personaje es al menos dispar. No digo una bomda de tiempo, pero sí dispar.
Felipe: Cada vez comprendo menos lo que dice. Recibo mensajes fuera de contexto a mitad de la noche, y cada vez me cuesta entenderle más los mails...
Val: Vos sos un improvisado, no seguís un patrón estándar. Por eso me caes bien, porque sabés inventar. Además sos como yo, inquieto y...
¿Inventar? Vamos, no nos engañemos. La serie de montajes expuestos a la fecha han requerido del cálculo, de un carácter metódico.
Luna: Es cierto eso, siempre eras el que pensaba en todo. Pero en nuestra sociedad la partición estuvo clara, pues yo fui el Superyo y vos el Ello.
El ello, claro. Lo que pasa es que, a esta altura, me he dado cuenta de que la racionalidad es maquiavélica y no tiene un sentido en sí misma. Así es, no lo tiene. No lo tiene porque uno no hace cálculos por el placer de hacerlos, sino para llegar a esa parte de la vida que nos satisface. Yo diré que se trata del juego, aunque acepto las más variadas explicaciones.
Usualmente se nos plantea la vida como mero cálculo, grillas y paralelos que se entrecruzan. Lo inexplicable de la razón es que se haya vuelto tan reina, que seamos tan razonables como nos permita nuestra billetera.
Zunny: Al menos algunas cosas entendes.
Luna: Somos pequeños en este universo. ¿Es eso lo que te aterroriza? No es para tanto, deberías dejarlo. Sé que venís medio afectado, quizás te venga mejor re pensar las cosas. No hace falta tanto dinero, tampoco la vida en un Rolls Royce. Y ya lo has intentado con lenitivos y analgésicos... pero todo sigue teniendo ese sabor tan..
Val: Estaba pensando en postularme para la vacante. Me vendría bien, me aburro ya haciendo lo mismo siempre. Además, no estaría nada mal un dinero extra y parece que el cliente está chocho. Vos también podrías, tenés potencial y sos muy inteligente.
¿Meterme aún más en la industria? ¿Más?
Orlando: No problematices tanto el tema. Ok, todos tenemos algo de racionales y algo de impulsivos. También trabajamos como parte de esta gran máquina. Let it go...
Si, se me ocurrió eso. Dejar ir todo esto. Pero no me sale, juro que no me sale. En seguida me desprendo en otro análisis que elevo a lo irracional.
