Bye

viernes, 25 de enero de 2013

I
Jimmy retornó a Marsella exactamente al otro día, en el vuelo de RyanAir LRA0045, Barajas-Provenza. No retornó a If ni a St. Nicholas, pero se hospedó en un pequeño hotel en el Vieux-Port.

Dedicó los días subsiguientes a pasearse por bares y recorrer el resto de esa ciudad enorme valiéndose del metro.

Una noche salió bastante borracho de uno de los bares que hay cerca de la Prefecture, y por alguna razón terminó caminando para el lado del Arco del Triunfo en las lowlands. En la rotonda casi lo atropellan unas dos veces, pero él insistía en buscar una casa de música llamada "LeRoy". Probablemente la información que tuvo era vieja, pues sólo encontró los bares y casas de comidas del barrio bajo.

Vale aclarar que eran las tres de la mañana. En caso de dar con dicho local, estaría cerrado.

Estuvo vagando un poco por la calle lindera a La Fayette, cuando se topó con dos tipos que le quisieron robar. No perdió ninguna de sus pertenencias que le pedían: ni billetera, ni celular, ni reloj. Fiel al temperamento de Jimmy en estado semi-ebrio, logró meterle un cross a la mandíbula a uno. El otro sacó un cuchillo. Eran unos ladrones de segunda.

El cuchillo le rozó el brazo a Jimmy, que consiguió patear al tipo justo donde no le da el sol. Ambos estúpidos se fueron corriendo como pudieron. Jimmy los insultó. Estaba demasiado cansado ya como para correrlos, la oscuridad era ridículamente negra.

Continuó su caminata para retornar al hotel. Su humor era tétrico.

Al llegar al Vieux-Port nuevamente, algunos autos tuvieron que esquivarlo. Algunos botes del puerto se preparaban para salir a por la pesca del día. Aún el sol no aparecía, era de noche. Entonces Jimmy escuchó que uno de los marineros que le gritaba, que le decía algo. Le hizo señas de que se dejara de molestarlo. El tipo se le acercó y le insistía, le hizo señas a sus compañeros de que vinieran.

- Monsieur, êtes-vous d'accord?

El hombre lo iluminó con una linterna. Jimmy se miró el estómago y descubrió una gran mancha de sangre. "Bueno, llegaré a mi habitación y me pondré algo de alcohol". Trataron de ayudarlo pero él insistió en que podía solo, que vivía a sólo una cuadra de ahí y que allí lo asistirían.

El conserje lo vio entrar y quedó perplejo. Le preguntó qué le había ocurrido. Jimmy le dijo que subiría a su habitación y si le podía dar un poco de hielo. El conserje le dijo que era mejor llamar a la ambulancia. Jimmy subió por el ascensor sin reparar en lo que el hombre le decía.

Quince minutos después el conserje ingresó con dos agentes de policía y un médico a la habitación de Jimmy.


II
Probablemente se pregunten - o no- qué fue de Jackie. La verdad, no sé demasiado. Sé que no se enteró de lo que le ocurrió a Jim. Todo ocurrió para ella como si finalmente él jamás la hubiera buscado de nuevo, como si de una vez por todas ambos renunciaran.

Convengamos que de alguna forma, eso fue lo que ocurrió.

Después de Madrid sé que se dirigió a Dublin. Sé también que no retornó a Buenos Aires más que para visitar a su familia en algunas ocasiones, pero por lo demás, creo que se perdió por Gaena o donde sea. Probablemente, pensando que encontraría a Jimmy ahí, evitó Holanda, Bélgica y el sur de Francia. Porque ella era tan paranoica que pensaba que por estar en el mismo país, podía llegar a encontrarlo.

O quizás fue a buscarlo sin querer. Sea como sea, lo cierto es que jamás dio con él.

It´s is mandatory to say one last thing: Jim really loved her. He realized that a little bit late. I cannot be as certain that Jackie loved him.


III
It´s true. When you die, your life flashes in front of your eyes. I think it´s a way to feel how you did all those years. It´s amazin how things that were almost forgotten come to your head.

I think it depends on how it happens: some people want to be alone, some people want to have company. I must say that I would really liked to be around her, just her. Not anyone else, not Rolland, not George, not Justine, not Gilles. I was ok with all of them, they were all in my memories.

But Jackie... me acordaba de su fleco, sus mirada temerosa pero tierna, su sonrisa. Quería preguntarle qué pensaba de mi, si se arrepentía de haberme conocido, si había sido algo medianamente bueno en su vida. Quería que me contara todo, desde sus dos años hasta el día de ayer.

In my case, I was not aware that my time was up. When I realized what was going on, I had mixed feelings: resignation, sadness, gratefulness, love, peace.

In felt as if existence was dull, pointless. But totally worthy to experience. That amount of time you have to do right, wrong, love, hate, cry, laugh. Or whatever you want.

Time is something that belongs to you. But also, time owns you too.


1 comentarios:

T. dijo...

Season V, started at
Electric Skiers