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El especialista

martes, 30 de marzo de 2010

[Otro borrador perdido:]

I
A las 10.33 del sábado Allen abrió sus ojos. Llevaba dormido tan solo unas tres horas. La noche anterior ni siquiera había dormido en casa. Todo era para el olvido. El sabor del café se le vino a la mente. "Ahora sí que soy un especialista, beibi", pensó.

La noche anterior no había transcurrido nada, pero no había podido dormir debido a los efectos de la ooootra noche anterior. A saber:

II
Hubiera querido quedarme callado, pero tengo un muy mal hábito de opinar cuando no me incumbe, como si pudiera tener alguna respuesta sobre esto. En principio, cuando me enteré de que Orlando traía a Lyla, la cosa me olió mal, pues el hecho de que viniera Ludmila complicaba la situación un tanto.

Somos grandes, ¿no? Ya no hacemos esas cosas como transmitir por fm o pegarle un cross al otro muchacho porque se lo merece, ¿verdad? Es increible lo que puede golpear una persona enojada, es increible cómo nos cobran doce pesos un porrón que vale tres. "¿Qué tiene de increible? - respondía con una pregunta Paliers-. Es el simple modelo de acumulación capitalista."

El cumple de Luna estaba lleno de obviedades, entre ellas, Lyla (y Orlando) y Ludmila y Lisa. Cuando Lisa vio a Allen creo que sentí congelarse la habitación.

- No tengo más problemas allí - dijo Allen-. Acordamos cortar comunicaciones.

- Ah, ese método es usual en vos, ¿no? - observé.

Como si a mi realmente me interesara lo que a él le pasaba con Lisa. Pero el frío que hacía, tan de repente, era ineludible. Ahora, jamás imaginé que...

III
... Ludi iba a entrar tan triunfal al lugar. Creo que todos nos quedamos mirándola un poco, olvidándonos de quién se trataba. Vestido negro, zapatos, tenía la figura esculpida, vestida para matar. No recuerdo precisamente en qué circunstancias pero terminamos en tequilazo y luego... reímos. Ella me comentó que:

-Ese tal Paliers es el personaje. Fue el que le firmó como "Pooh, Winnie The", "González, Yuyito", "Cop, Robo". Veinte minutos antes de comenzar la clase nos tuvo diciéndo que no podía ser, que esto era una facultad y que no se hacen esas cosas.

Efectivamente. Paliers se había egresado de la misma carrera que Ludmila. Cuando ese sujeto llegó, se quedaron hablando largo y tendido... de la maldita facultad. Ludi felicitándolo por su título recién adquirido, Paliers ingiriendo vodka con jugo de naranja.

De tanto en tanto creo que Orlando relojeaba a ver en qué andaba Ludmila. Pero no podía relojear de más porque sino Ly se le iba a enojar. Entonces creo ella que charlaba con Lisa, que no me podía ni ver, así que intenté deshacerme de mi mismo un rato y dejarlos a los dos con su charla. Encontré a Bob.

- ¿Cuánto crees que tarda la rehabilitación?

Bob emitió su análisis clínico exhaustivo de cinco segundos:

- No te lo recomiendo. Ya fue, no vale la pena jugar. Por otro lado, tengo que decir que me parece bien lo que hiciste, que te demostraste fuerte. Pero ahora estás casi afuera, ¿para qué volver?

Paliers lo dijo, y le creo. Esto no va a ocurrir seguido. Eso le dije a Bob, que me dijo "pero siempre hay una excusa, entonces lo excepcional se vuelve recurrente". Me dijo que no dejara que las puntas de los cables se tocaran. Ya lo sé, cortocircuito.

IV
- Mirá, creo que por tu chistecito de Campolongo ahora el tipo toma lista justo antes de terminar la clase. Creo que sos responsable, Paliers.

- Ja! No creo sea para tanto. Pero en tal caso, corazón, te presto mis resúmenes auráticos. Todos los que estudiamos de allí aprobamos de primera.

Por la puerta del baño Paliers pudo percibir algo de quilombo. Básicamente eso cortó todo lo que Ludi y Paliers tenían para decirse. Allen discutía con un tipo bastante alterado. Seguridad se aproximaba, y...

- Simplemente un idiota - dijo Allen-. Se estaba echando una línea en el baño y porque yo lo empujo sin querer se le fue todo a la mierda. Se ponen así, con su maldita abstinencia.

- Y lo que le habrá salido la merca - acotó Paliers-.

Para cuando llegaron los de seguridad estaban sobre nosotros, Allen improvisó: el muchacho está con un ataque de claustrofobia.

Efectivamente, parecía un tanto alterado. Efectivamente, pero estaba lo suficientemente lúcido como para saber que no tenía que decir "me tiró la línea de cocaína a la mierda". Pero estaba en pausa. Pero algo entendía. Pero no podría hacer demasiado. Allen se mantuvo sereno, quería que rajen al tipo y le dejen de romper las pelotas. El tipo no podía manejarla, estaba en pausa, se daba cuenta de que no podía putear más a Allen, pero su respiración era la de un búfalo. Su pelada transpiraba, se le había caído un billete de dos pesos al piso, todo mojado. Era evidente para los de seguridad que este especimen había iniciado la gresca.

-¿Mmmm? - dijo Allen-. Volvamos a la barra.

Pensé que Orlando intentaría bloquear cualquier intento de que el diálogo Ludi-Paliers prosiguiera, pero lo vi tranquilo. Allen por su cuenta estaba cuasi borracho y en algún momento de la noche estoy seguro terminó mandándose mensajes con Paula, lo cual le hubiera molestado a Paliers que daba calambre.

- Mirá quién apareció - dijo Ly ver falsamente por primera vez a Ludi-. ¿Cómo andás loquita?

Entonces teníamos una trinidad: Ly, Ludi & Lisa. Las tres L. Ludi, you know. Ly, a police girl. Lisa, parece que había pegado onda con un pibe, sobre el que ninguno reparó. Fue en algún momento de la noche que una amiga de Luna terminó hablando con Allen, y...

V
Comenzamos hablando de boludeces varias, como que la camarera llevaba esos zapatos de goma con agujeros que son horribles. Y terminé contando cómo la única vez que me gané algo, fueron unos de esos, los que terminé regalando a Verónica para que se los regale a su abuelo. Cuento irrelevante, pero le pareció gracioso a ella.

Ella era una mujer inteligente. Cuando me dijo a qué se dedicaba pensé que mis temas de conversación serían limitados, pero resulta que nos llevabamos bárbaro. De hecho, hasta sincronizados, pues mientras yo leía Divertimento ella leía Rayuela, lo que nos hizo perdernos levemente en el universo cortazariano. Le pregunté si quería cerveza, pero accedió a una Sprite.

Problablemente Orlando se rió cuando pasó por al lado nuestro y escuchó una conversación sobre Castoriadis. Lo vi voltearse para mirarme y que sus ojos me dijeran "qué hijo de puta". Pero de tanta charla, ella me sacó a bailar, no sin que yo me resistiera un poco. Me resistí porque soy mal danzante, no porque no quisiera.

- Vamos - dictamnó ella con una sonrisa mientras me llevaba.

Luego de un par de pasos creo que terminé soltándome más. Por algún motivo me preocupaba la proximidad de Lisa, pero hacía rato que no la veía. Quizás...

Entonces ella y yo bailamos música que ya no recuerdo, que jamás me importó. Opté por hacerme el divertido, omitir mis usuales quejas al respecto. En algún momento que no logro precisar ella yo la tomé de la cintura, mientras ella me abrazó un poco.

- El lenguaje corporal - dijo ella-, no es tan malo como crees.

Recién ahí le pregunté cómo se llamaba. El juego: termina con O. No lo pude sacar. Seguimos bailando y perdí la concentración con este asunto, pues no me venía a la cabeza ningún nombre femenino terminado en O. Sabía que ella vivía cerca del lugar, hasta sabía que tenía dos hermanos y que le gustaba el reggae, aunque "escuchaba de todo". Pero no podía ponerle nombre aún.

¿De dónde sacó esa observación pontiana?, pensé. Y cómo ella me sonreía. Pero continuabamos bailando al ritmo de cualquier cosa, cuando ella me alejó del resto, quería perderse entre cualquier multitud, sin reconocer ningún rostro.

- Creo que sería un buen momento para que nos dieramos un beso - me dijo al oído.

VI
Me desperté súbitamente, como ocurre cada vez que no duermo en mi cama. Ella me abrazaba sonriente, quizás hubiera tenido un sueño lindo. La acaricié, inmediatamente sentí mi necesidad de café, mis papilas gustativas recordaron ese sabor como si se tratara de un recuerdo melancólico. ¿Tendría ella café aquí? No quiero nada de instantáneos, por favor.

[Y bla bla bla bla... here]

Rock(Rubber)Band

miércoles, 23 de diciembre de 2009

[Post atorado en borrador al menos unas dos semanas:]

La banda tocó un sábado, en lo que muchos allegados acordaron fue un colectivo flashback temporal al secundario. En un salón de media paquetería, Yamila celebraba su cumpleaños y eso de que habían cursado el secundario con toda esta gente -vio que hace mucho que no ve a esa gente porque cómo son esas cosas usté se imagina-.

La previa fue moco de pavo. El tema fue la pre-previa (término inventado por Esthershack): un leve tequila tempranero para luego elucidar cómo eran las canciones, o si era si sostenido o bemol. Nadie carburó que si sostenido es en verdad do.

Hacía un tanto de tiempos que muchos de esos sujetos ex compañeros del secundario no se veían las jetas. Mucho cortado/colgado/qué hacés/tanto tiempo/hola/eee eee/qué cambiado estás/tenés barba/mirá qué lomo. En algunos casos valía la pena y en otros fue algo más pintorezco y decorativo.

El set list consistió en:

01- When you were young: Allen estuvo en contra de iniciar con esa canción, pero perdió abrumadoramente en los comicios al respecto. Una bola de ruido.

02- Song 2: no ayudó a mejorar la audición, pero desconó todo.

03- Come as you are: El clásico de Nirvana fue el primer momento donde los cinco sujetos en el escenario sintieron estar medianamente a tono.

04- Plush: Con liderazco vocal de Jana. "una cagada, disculpen", en sus propias palabras.

05- My friends: versión eléctrica que supo cultivar sus adeptos, en lo que fue un "lindo" arreglo de arpegios ideado por Esthershack y Jana para desdeprimir la canción.

06- Black: momento depre.

07- When I come around: sonó y a más de uno le arrancó la melancolía de los asaltos y que las nenas debían llevar comida y los chicos bebida (¿era así o al vesre?)

08- Mary Anne with the shaky hand: Vocales a duo entre Matías y Allen. Algo diver.

09- Some might say: en la cual Matías cantaba el estribillo mientras Allen llevaba las estrofas. La explicación de esta innecesaria repartija era la improvisada inclusión de ese tema y las incapacidadades: Matías no se había aprendido la letras porque era "difícil" y Allen no llegaba a entonar correctamente el estribillo.

10- Yellow: Ejecutada únicamente por Matías y Allen. Una versión desacomodadamente acústica de un tema muy fácil de acomodar, pero que los escuchas calificaron de "bonita".

11- In the meantime: buena jugada. Matías giraba y volaba sobre el escenario, mientras probablemente el 50% de los asistentes no sabía qué mierda era esa canción.

12- Help fue uno de los momentos donde Allen la pasó mejor.

13- Vertigo: bien. Se suponia que chau, pero... Mentira, hay una más:

14- Paradise city: coreadas por la multitú! Todos la pasamos bien en esta.

Después de eso retornaron los sujetos ejecutantes a su mesa. Toda la escena le recordó a Allen la época en que asistían a cumpleaños de quince, pero la verdad que ahora estaban todos más viejos.

Es increible cómo compartiendo un tiempo después de tanto tiempo las personas se forman una intuición de por qué siguieron caminos diferentes. Es increible también como las frases de protocolo se acomodan a casi todo salvo a las diaparidades implícitas y a los "jamás nos llevamos en esa época". También es increible que esos sujetos encontraran algo de voluntad para juntarse a divertirse.

Opiniones de los escuchas, obtenidas en pleno local -esta gente seguro estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas y eso-:

Según Oliver la performancé fue pipícucú. Esto teniendo en cuenta que la mayoría de los temas incluidos en el setlist eran de su tremendo agrado.

Valeria dijo que le había gustado pero se le notaba que no le había gustado tanto. Políticamente correcta.

Lyla mencionó que le había gustado aunque ella hubiera optado por un set más experimental que incluyera a Radiohead y Sigur Rós. Claro, porque queríamos ser experimentales nosotros. Estaba contenta ella de salir con Orlando que era músico de repente.

Bob sancionó con todo el rigor de la ley que a partir de la canción de Green Day las cosas tomaron más color, y levantó los pulgares por la ejecución simplona de Yellow.

Paula rescató la versión de Help, que ella encontró divertida. Le dijeron que la canción era divertida por si sola y que la versión no tenía nada que ver con eso. Ella argumentó que la forma hace al contenido. La discusión terminó ahí.

Luna se aburrió. No lo dijo, pero se aburrió.

Y las opiniones desde adentro de la ya disuelta banda, son:

Matías dijo que le había encantado, que quería juntar de vuelta a la banda e iniciar su carrera al estrellato o a estrellarse.

Fredric no emitió más que una sonrisa: evidentemente en ese momento era feliz. Con sus anteojos negros parecía Stevie Wonder.

Esthershack brindó por sus momentos de alegría. ¿Qué más se puede pedir q tocar con un whisky y una beer?

Orlando: Viva el rock viva el rock viva el rock ensayamos el miércoles viva el rock viva el rock viva el rock me gusta la morocha vestida de azul viva el rock viva el rock viva el rock no te enterés corazón viva el rock viva el rock viv...

Según Allen, habría disfrutado todo de no ser por esa irrefutable certeza de que al otro día nada habría ocurrido, que se levantaría luego de cuatro horas de sueño -como mucho- para recordar que debía visitar a su madre a ver cómo andaba y que extrañaba cuando todo le parecia un poco más relevante. Pero resulta que todo sigue exactamente igual que ayer. "Tenés que relajarte, lo hubieras disfrutado más", le dijeron. Conjeturó que seguro tenían razón, pero que le daba lo mismo.

Meet the ex

viernes, 8 de agosto de 2008

Si tenemos un par de crayones podemos dibujar una casa con un jardín en el fondo, una luna, algunos puntitos en el cielo que son estrellas. Eso, tenemos una casa, que está llena de gente. Ponele que es una fiesta, ponele que hay barra, ponele que hay música, ponele que...

... en ese contexto, a modo de hipótesis, vamos a imaginar las reacciones de los personajes en un encuentro fortuito con su ex, en la cual el o ella les pregunta:

ex: "¿Cómo estás? Tanto tiempo".

Las respuestas de los personajes. A saber:

Orlando: Hey, bien! ¿Vos? Hacía tiempo que no nos veíamos. Te queda re bien ese escote, corazón. ¿Vamos al jardín de atrás a charlar?

Oliver: Y bue, hemos estado mejor, algunos despelotes. Pero nada grave eh. ¿Vos? Se te ve bien. Eeeeste, sí, qué se le va a hacer. Tremendo pelotazo, tenemos que avisarnos cuando vamos a fiestas de conocidos. Podríamos repartirlos más o menos. Uh, ahí está menganito... (ya fue, beibi).

Allen: ... ... !!! .. ¿? ... =+= *-* ): - : ( @!... #.#, %=/ & ~~~~~:... {(*);} :<( ¿(@)? Zunny: ¿Quién sos vos? Ahh, claro...

Luna: Oea! Muy bien, y ¿vos? Me acordé justo de vos el otro día, justo que pasé por la casa de ese amigo tuyo a donde ibamos a tomar mate y bla bla bla... (sigue hablando nomás).

Felipe: Ah, hola. Sí, todo bien, algo ocupado. Uh que quilombo, no te escucho nada. ¿Vamos para el jardín de atrás?

July: Mmm. Es raro, verte acá. Bien, creo, no sé... viste. Perdón que te lo diga pero me empezó a doler la panza.

Daniel: Bien. Estoy casado.

Carla: Sería mejor que no nos hablemos, será mejor que nos dejemos ir, perdernos en la muchedumbre. Sé que duele, sigue doliendo. Pero a esta altura sólo nos haremos daño, por favor...

Guille: Bien. Me sorprendés, no estoy acostumbrada a esto, a que me dirijas la palabra.

Lisa: Chau.

Paliers: ¡Opa! Bien, es bueno verte, hace mil que no hablamos. El jardín de atrás está espléndido esta noche, ¿me acompañás? Y sí viste, porque acá hacen medio quilomb...


Ludi: ¿Para qué me hablás? En serio, ¿hace falta? Te propongo que hagamos como que no nos conocemos, viste, sería mucho más legítimo.

Val: Maso, con algunos quilombos. Vení, acompañame atrás, así charlamos un rato. ¿Te gusta el Speed con melón?

Bob: Ajá. Sí, bien. ¿Vos? Buenísimo. Sí, con muchos proyectos por suerte, viste, tengo que mantenerme ocupado. Ajá, por supuesto. Me imaginé. Uhhh, ¿te acordás de eso? Bueno verte eh, después hablamos.

Ly: ¿Me querés llevar al jardín del fondo vos? Ni lo sueñes.

Pau: Long time, no see! Bien, ¿vos? Uh, pará que me llama mi amiga... (se va, chau).

Gallagher: Miau! (Ronroneos. Se van los dos al jardín, de ahí trepan al techo, imaginensé. En fin...)


Pero recuerden que son sólo hipótesis, nada más.

Cuatro Momentos con Ellas

sábado, 14 de junio de 2008

I

Tu pelo colorado me hizo pensar en por qué no habíamos salido antes. No fue sólo tu pelo, sino ese momento en que posaste tu cabeza en mi hombro, que te dormiste un ratito dejándome a cargo de la vigilia.

A veces uno quiere que el viaje se prolongue, que el colectivero se tarde un poco más. Me pasa eso, no quiero estar en ningún lugar, quiero que estemos en tránsito. No, no fuimos a ver Indiana, u qué pesado.

Sí, dale, reíte vos atrás. A ver, si hago una contorsión te puedo responder el mensaje desde abajo, para no llamarle la atención. "Amigos con beneficios extra." Qué paquete que sos Allen cuando querés.

Sí, digamos que somos amigos. ¿No, Lyla? Disfrutamos un poco de estar juntos, de salir un rato, quizás tropezarnos en el cine, hacer de cuenta que lo que realmente nos interesa es Leonera y no nosotros un rato.

Tu respiración es tan apasible, estás para ir directo al sobre chica. Lyla, la chica que se duerme a las nueve de la noche. Menos mal que sé que no soy un tipo aburrido, sino pensaría que yo te puse a dormir.

Bueno Allen, entonces bajate un cacho antes. Hijo de puta mira para cualquier lado. Los celulares deberían venir con una opción de descarga eléctrica o algo, a ver si le borro esa sonrisa y a... ok, nos vemos.

II
Ella se ríe de que accidentalmente estoy bien vestido. Jamás pensaste verme de esa manera, claro, sep. Y cómo desentonamos, yo con este saco que se nota no uso seguido y una remera. Vos y tus pantalones de corderoy oscuros, con tu pullover negro y tu pelo suelto.

Saco y remera, dijo ella, ¿a vos te parece?

Según ella, no hace nada interesante, que no tiene demasiado para demostrar, lo emocionante no es lo suyo. De más está decir que no le creo.

Ella lleva sus manos en los bolsillos de su campera, intenta tapar su boca con el cuello del pullover. Cuando nos quedamos callados un rato al caminar, me empuja para el costado, me molesta un rato, no vaya a ser que...

Gallagher seguía los eventos, seguro que cuando llegue a casa me va a explicar él, aunque no sepa hablar. A veces parece que nosotros no supieramos hablar, pero jugamos con eso, a comunicarnos de otra manera, a olvidarnos toda esa ornamenta de significados explícitos. Eso, nada de explícitos muchacha.

Mira la calle al cruzar, de hecho, no le gusta que cruce así nomás. Con su brazo me retiene, para que deje pasar a ese auto que está como a una cuadra. Ya podría haber cruzado con toda seguridad, mientras vos encima te viste obligada a congelar tu mano, que por más guante que tengas.

Entonces me puso cara de no seas regañón.

III
Yo intenté decirle a él que... Me siento como... Es raro. Justamente lo que falló con mi ex es que yo quería estar más con él y sin embargo nada nos motivaba. Ahora tengo a alguien que se preocupa por mí pero... intento decirle que... Me siento como...

Hay algo que no está bien. No me preguntes qué es, bombón, quizás sea que no estoy lo suficientemente preparada para vos, que tus sentimientos por mí son tan desmedidos, los veo como una ola que se me viene encima y...

Esa es la parábola. Allen dijo que justamente antes yo era la demandante. Ahora que encuentro eso del otro lado, algo está mal. La observación es válida, es así. Antes algo a él no lo motivaba, entonces cortamos. Ahora algo no me motiva a mí.

Él me dijo que entonces no nos vieramos más. No sé qué expresión habrá tenido mi cara, si es que logró gesticular algo al menos.

Tampoco es que me desilusionaste, no, no creas eso por favor. Sos muy lindo, tenés esos toques de ternura que me encantan, pero... No me sale, no es una cosa que yo te pueda explicar tan así nomás. Es... perdoname, no estoy de buenas hoy.

IV

No se parecía en nada a un hippie, pero tampoco tenía que ver demasiado con un tipo de traje coherente y correcto. A veces sus bocados en cualquier conversación me dejaban sin palabras, porque Allen puede ser realmente inoportuno. No inoportuno en un sentido grosero o impropio, sino que comenta cosas fuera de lugar.

En síntesis, sí, yo siempre se lo dije, pero también lo dejaba que hiciera lo que él quisiera. De alguna manera a él le gustaba no hacerme caso. Después si la cosa se ponía medio fea sí, aclaraba los puntos. Igual era una especie de trato que teníamos, cuando uno veía que el otro venía mal con algo, ponía un parate así de toque.

Más de una vez me topé con un Allen cabeza dura. Nunca supe cómo manejarlo sin algún despelote, pero me acostumbré y él también. Cuando y andaba enojada o para atriqui, Allen sabía utilizar una serie de artilugios para al menos llevarme a una sonrisa.

¿Te habías dado cuenta, no? Cuando me ponías cara, me abrazabas y me hablabas como a una nena paf... Lograbas alguna sonrisa. Nunca sabré bien por qué. Teminaba acariciando tu cuello, jugando con tu pelo cuando te lo dejabas lo suficientemente largo.

Educando a Julieta Cinadi, decías mientras me pasabas la mano por la oreja. Luego mi risa era tu risa y entonces yo te podría decir educando a Allen Jana, ¿o no?

¿Me pregunto qué pasó con eso, eh?

La empiria de lo accidental

miércoles, 11 de junio de 2008

I
Allen: Cuando hablo del error, lo que quiero decir en realidad es que uno muchas veces piensa que se mandó una y la verdad es que no. Para ser más claros: se trata de algo que en principio percibimos como un error, pero que luego ya sea por el curso de los hechos o por las reflexiones suscitadas por dicho evento nos hacen llegar a la conclusión de que la equivocación fue lo más acertado.

Bob: Supongamos, el discurso científico, ya es sabido, a sido llevado varias veces por este camino de la fortuna.

Allen: Me gusta pensarlo de la siguiente manera: no se trata tanto de un error propiamente dicho, sino de un accidente. El accidente se caracteriza por ser un evento en el cual nos vemos involucrados pero no fue exactamente planeado para que saliera como salió. ¿Se entiende?

Ludi: Maso, ¿A dónde querés llegar?

Allen: ¿Llegar? Pero si recién estamos saliendo.

Ludi: En mi opinión, doctor, los errores son equivocaciones que más allá de lo que uno haya querido, en realidad provocan malestar en uno. Por ejemplo cuando estuv...

Bob: Lamento interrumpir el discurso, en realidad, no teníamos ganas de escuchar toda la frase. Bueno, creo, esto del error en realidad manifiesta lo fortuito, ¿no?

Allen: En realidad, realmente creo que debería cambiar el término por accidental. Error tiene las connotaciones que señalaba Ludmila.

II
No sé qué pensar precisamente. Otra vez en la boca del subte, otra vez que no quería que te fueras. Pero me hiciste sonreir, lo lograste con un destello del que yo solo te creía capaz. Entonces me junté un rato con el doctor, y...

Bob: ...contré a Javiera, la chilena de Brasil. No sé si te acordás.

Allen: Sep, ¿qué corchos estaba haciendo acá?

Bob: No me acuerdo, pero el tema es que arreglé para el sábado. Está con unas amigas, entonces salimos todos el sábado.

Allen: Mmmm... el sábado...

Bob: Dale, no podés a lunes tener planeado el sábado. No me vengas con excusas.

Es que no planee nada para el sábado aún, pero quisiera de alguna manera continuar todo eso que dejamos en la boca del subte.

III
Ludi: Entre tanta fantasía, una se olvida de que son cómo son ustedes en verdad. Era como vos decías, que cuando una está enamorada pierde todo destello de intelecto. Creo que me plantee un par de veces no volver a caer en eso, no volver tan lastimada...

Es cierto, la he visto lastimada. Me causa un poco de gracia como habla mal de todos los hombres frente a mí, como si yo...

Allen: Sí, igual me gustaría corregir esa afirmación. No se trata de que en el enamoramiento no haya intelecto. De hecho, no separo el sentir del pensar, sino más bien que son faces de lo mismo.

Ludi: ¿No viste que siempre cuando ves a dos enamorados tienen cara de estúpidos?

Recordé la práctica del cíclope, encuentro cercano, que me tocó hacer con alguien. Sí, claro, si uno lo reflexiona luego pareciera que durante esos momentos no puede pensar, que carece de todo acto de reflexión.

Ludi: Me imagino que es porque una se siente tan bien, tan completa, tan despreocupada. ¿Para qué pensar si ya se es feliz?

IV
Me subí al colectivo y estaba Orlando con Ly ahí sentados. Lyla estaba con los ojos cerrados y su cabeza posada en el hombro de Orlando. Entonces, Orlando me puso cara de ojete, de no saludes, de andate para el fondo.

Lo gracioso fue que luego, desde los asientos de atrás, se me ocurrió mandarle mensajes de texto a Orlando, para chequear la situación. Fue gracioso ver como respondía tipeando desde su celular mientras atendía a Lyla.

Allen escribió: Ajá, así los quería agarrar. Veo que la cosa se está poniendo seria.

Orlando escribió: Pará boludo, no digas nada vos eh. Venimos del cine.

Allen escribió: ¿Qué vieron? ¿Indy? Indyyy indyyy olé olé olé...

Orlando escribió: Leonera. ¿De dónde carajo venis vos?

Con su mano por lo bajo Orlando me contestaba. La situación era graciosa, porque Ly no se daba cuenta, jugaba un poco con Orlando mientras este último era molestado por...

Allen escribió: Voy para lo de Bob, vengo de verla a Eloise.

Orlando escribió: Pls, bajate antes che. digo, total tenés un par de cuadras antes de Ugarte.

Que salame, no sé que se pensaba, que le iba a cortar la mística o yo qué sé. El tema es que me bajé en la quinta presidencial, para caminar un rato hasta Bob's, que seguro luego sería Esthershack's, y quién sabe qué más.

V
Si a ella se le ocurre mirar para adelante a mí se me ocurre mirar como mira mientras no se da cuenta que la miro. Entonces, en una de esas, ella pasa un poco por delante, me espera a que yo llegue nuevamente a su lado.

Y así caminamos, ella me cuenta de su facu, de cómo está la oficina. No se da cuenta, parece, pero a mí me interesa escucharla. Entonces tomo nota de que viene de rabietas con el jefe, que vaya a saber que...

Un momento cualquiera la tomo de la mano, otro momento cualquiera, pero un poco después, ella sonríe. Nada más, una sonrisa. Una recompensa.

La hubiera invitado a comer, pero no quiero que pierda sus clases, sé que para ella son importantes. Aunque a mi me parece más importante la cara que pone cuando me hace un chiste, o como se ríe a pesar de que yo no digo nada gracioso. O cómo me escucha a pesar de que en realidad no estoy diciendo nada.

Sabe que tengo mal carácter. Creo que a veces se divierte con eso, no por error, creo, sino de una manera accidental.

VI
Entonces se me ocurrió, mientras caminaba esas cuadras, que debería desarrollar una teoría de lo accidental. El concepto disparador sería el de error, que ya medio presenté.

Bob: Es cierto que error es un término que se presta a la malinterpretación. Ahora, no sé si eso de desarrollar una teoría no es...

Ludi: ¿Demasiado? Allen, a vos si que te gusta perder el tiempo.

Pienso en cómo Heidegger explicaba con peripecias la cuestion del ser, como Merleau-Ponty se explayaba por medio de un espiral para relatar las capacidades corporales. Entonces podría perder mi tiempo en una teoría de lo accidental. Seguro Zunny me va a reprochar que estoy sistematizando, pero como para jugar creo que está bueno.

Bob: ¿Por qué ese desprecio a la empiria? ¿Por qué esa aversión al conocimiento comprobable? Hace rato que me venis con este tipo de cosas, pareciera que no te interesara hacer ciencia ya.

Estrellados

domingo, 11 de mayo de 2008

I
Todo comenzó con la seguidilla That thing you do - Skatman - Grease.

Oliver: Hay que matar al DJ.

Allen: No estoy en contra de todo lo que pasa, pero estas son canciones para las seis de la mañana, no las cuatro.

Feli: ¿Quiénes son ustedes? Esperen que compro un vodka para arrojarle al sujeto de las bandejas.

Luna andaba perdida por allí, seguro. Debo admitir que a mi me preocupaba la aparición de Julieta. Ludi se mantenía a cierta distancia, no fuera cuestión de que se cruce con Orlando, vieron. Hablando de Orlando, el mismo estaba charlando con Lyla.

Allen: Remen, remen, remen.

Feli: Nadie labura como yo. Orlando aprendió de mi el arte de la persistencia.

Oliver: Vote Esthershack lider de los pobres. Lista Johnny Walker.

A mi me daba cosita por Ludi porque compartimos esa estúpida sensibilidad con toda esa gente que salimos. Por otro lado, la actitud de Orlando me causaba un cosquilleo de gracia.

Feli: Que laburante che. A veces hasta pienso que es más groso que yo.

Oliver seguro estaba respondiendo algún mensaje de Alicia, su novia. Ups, perdón, ahora su ex. Yo saboreaba una Corona, Felipe ya estaba en el vodka hacía rato y Bob surfeaba la pista de baile en busca de ella.

Bob: Ahí está.

Sí, ahí estaba. Eran todas las del local, quiero decir, eh.

De Luna tuve pocas noticias, pero Lyla y Orlando terminaron fundidos en un solo ser al final, se hicieron al menos amigos con beneficios, retocaron los detalles de la última vez.

Feli: No me llama para nada la atención. Dijo que Orlando ni le caía bien, ahora se lo agarra.

II
Ernesto: Sé que hemos tenido nuestras diferencias, nuestros roces. Aún así sabés que te considero un recurso por demás valioso para nosotros. Sos rápido, respondés bien bajo presión y al cliente le caiste bien.

Eso me decía él, justo en mi momento de mayor tedio, justo cuando la cuerda estaba más tensa, mas propensa a cortarse.

Ernesto: Te vas a encontrar con algunas mejoras con respecto a tu posición, te vas a dar cuenta. Prefiero no entrar en detalles, sólo las notarás ahora, creo que te van a gustar.

¿A qué precio, digame? Justo cuando estoy más harto de la industria, esta se las arregla para seducirme un poco, de esa forma tan barata, de esa forma tan burda y tan...

Ernesto: Se vienen cosas grandes acá y necesito de tus habilidades. Quiero que tomes este nuevo proyecto, que lo lideres. Confío en que podrás asumir estas nuevas responsabilidades. Sos un tipo listo, sos eficiente y más de una vez te he visto sacar las papas del fuego.

¿Cuánto cambiarán las cosas? Es cambiar un poco para no cambiar nada.

Ernesto: Eso es todo, volvamos al trabajo.

III
Eloise: Sabés que hace unos meses tuvimos ese planteo, quizás volver, intentarlo de nuevo, continuar con eso nuestro. Yo extraño, te soy sincera. ¿Vos no? Me quedé medio mal cuando se enfrió todo.

Sí, sí, todo ocurrió cuando en cruzada intercambiamos unos "¿Cómo estás?" via web. Eloise y yo compartimos intereses juntos casi un año. Debo decir que en un principio volviamos revitalizados, esos fines de semana los recuerdo con cierta alegría.

Eloise: ¿Qué pensás?

Allen: Luego hablaremos de esto, creo que por aquí no es el medio adecuado. Podemos juntarnos esta semana, el miércoles por ejemplo. Entre otras cosas, además de preguntarnos cómo andamos hablamos del tema.

¿Pragmático yo? No, para nada. Simplemente. Hasta ese momento hubiera contestado que no. Y cuando ella me lo pregunta de hecho, pienso que es charlable.

Eloise: Sería bueno, me contás que tal el nuevo trabajo.

IV
Vinculado al primer episodio, por fin tuve la oportunidad de juntarme con Ludi este domingo. Otra vez, hagamos de cuenta que esto ocurrió en un bar cualquiera de Cabildo, mientras yo pedía por favor que no me preguntara por Orlando.

Ludi: Bien por tus buenas nuevas Allen, la verdad me alegraste. Sé que sos medio difícil vos para dar noticias, pero ya te tengo tomado los tiempos.

Allen: No es para tanto, de última, ahora te estoy contando.

Ludi: Por otro lado, hace mil que vos con Luna cero. Están distanciados, ella me dice que nada, se hace la sota. ¿Vos también vas a mirar para la pared, justo como estás haciendo ahora?

Efectivamente estaba mirando la pared, efectivamente fue un tosco intento de esquivar la pregunta, más inconciente que otra cosa. No puedo dar precisiones lunares porque no es mi especialidad dar precisiones, ni tampoco Luna en sí.

Allen: Es una lejanía que se ha forjado. Peleados no, para nada. Simplemente no nos hablamos como antes, ella no aprueba algunas cosas, se ha tomado a mal algunas de mis actitudes. Me imagino que ella puede decirte exactamente lo mismo de mí, te aclaro.

Ludi: Es cierto lo que dice Oliver, sos muy relativista vos. Te cuesta hablar en concreto.

Me hago cargo. Hablo sin decir nada, simplemente lleno el espacio vacío. Si quieren que me ponga crítico, diré que tienen absoluta razón, que lo sólido no es lo mío, que lo mío es lo efímero y flotante, sin sustento claro.

Ludi: Hablando de otra cosa ¿Estás seguro de...? Pensalo por favor, es algo hermoso, pero no queremos verte otra vez con...

Es curioso, no se anima a decirlo. Los dos sabemos bien tanto de las causas como de las consecuencias. Se acerca el día, no sé como ella se enteró de mis intensiones. Soy tan legible a veces.

Ludi: Please, evitemos los vidrios rotos. Más que nada veo que venis bastante sobrio, sin sangrar tantos balazos. Sé que no es mi lugar decirtelo así, pero preferiría que no lo hagas, que te sigas manteniendo a raya.

V
2) Je, me gusta tu sonrisa.

1) Disimular con ella se me hace difícil. Miren que le pongo ganas, trato de no hacer ninguna morisqueta pero cuando me doy cuenta mi gesto es muy lúdico.

Ludico es una palabra que decimos con Oliver que está buena. Lúdico es un buen calificativo entonces.

2) Ayer te quería abrazar y no podía, eso me puso mal. Ahora me encanta anular continuamente nuestra distancia. Tu expresión me dice que estás pensando en lo accidental de todo esto, en que somos un hecho fortuito. Dejá de pensar, carino.

Support=0 (cero)

martes, 25 de marzo de 2008

El Lunismo, que últimamente venía signado por una corriente revisionista ante algunos eventos que involucraban al Allenismo, optó esta vez por una minimización del hecho que me ha ocupado estos últimos dos posts.

Oliver: En esas situaciones, la razón juega de suplente.

La acotación del Oliverismo destaca a la perfección eso. Si la razón hubiera jugado de titular (esto lo digo en serio) me hubiera dado por el quinto forro.

Las noticias corrieron, y llegaron a los cuarteles del Ludismo, que directamente dejó un mail de reclamo porque "por favor la próxima pensá". Extraño a Gallagher, que al menos me tacha mis acciones de formas mucho más agraciadas.

El Lylismo (lamento no ponerle un nombre más afortunado a esta facción, pero se corresponde al nombre del personaje) pasó de ese dramatismo instantaneo a declarar que el Allenismo tenía que dársela de groso. El Allenismo respondió que ya no le gusta tal despelote.

Greta: Allen, escuchame por favor. Visitaste la comisaría el mes pasado con lo de la volcada del auto. Ahora esto. No quiero que se te haga hábito visitar policías por siniestros...

Todo surgió porque...

Oliver (6.30 am en Lacroze, divisó un polimóvil): Hagamos la denuncia.

Ni en pedo me voy a arriesgar a darle la razón a mi madre de que visito la comisaría una vez al mes. Ya estuvimos haciendo la puta denuncia la otra vez. Ahora dejalos.

Oliver: Sí, la denuncia esa fue bastante puta, como decía Orlando. No sólo porque nos cagó la fiesta sino porque terminamos hasta no sé qué hora... y no me hagás acordar del hospital. Esto se está volviendo rutina che.

Luna: Te quedó una marca en la rodilla del accidente. Vi que te molestaba, ¿por qué no fuiste al médico? Ahora la cabeza, y tenés una puntada en el dedo índice (me di cuenta después).Vamos, con esta ya son dos en seguidilla.

Greta: Menos mal que tu hermano no reacciona como vos.

Lo que me faltaba... No me hagan acordar de la puta denuncia...

Oliver: Lo del auto no fue nuestra culpa. Hubo otros implicados, que encima se rajaron. Además, Allen estuvo rápido ahí también, reconozcamosló.

Gracias Oliver.

Presiones posteriores hechas por el Ludismo, que directamente llamó via teléfono rojo a los cuarteles del Allenismo (otro gesto único, como el de Gallagher dándome la razón), terminó en la estúpida admisión de qué:

- Cuando el tarado ese me tenia agarrado del cuello y me safé, no tuve tiempo real de determinar si me apuntaba con un cuchillo o no. Ergo:

Ludi: Te arriesgaste a que te pegue flor de cortada...

- Segundo... Aunque el elemento cortante no fuera un cuchillo, ya la impericia del malechor podía haberme costado una oreja (mi madre sostiene que el ojo, a mí ya no me interesa).

- Tercero: ¿Qué pasaba si al golpearlo el tipo se retoba y se te pudre todo?

Lyla: Es lo que yo temía. No sabía hasta dónde llegaba ese tipo...

En el caso de Ludi, me tuvo al tubo un lindo rato. En el caso de mi madre Greta, bien, estoy trabajando un nuevo tratado de paz, veré la semana que viene. Ly ya está bien, se lo toma más light por suerte. Luna deberá re plantearse su corriente revisionista...

Luna: Convengamos en que en poco tiempo hiciste un par de volteretas (El Lunismo olvida que en realidad vengo re tranquilo, pero aná a convencerla!). Y que no manejaras el auto no le resta importancia. No me tomes a mal, agradezco lo del sábado... pero venimos con un par en la mochila ya, y no hace tanto que empeamos el año.

Oliver: Por la discusión con la mamma no te calentés. C'est la vie.

Agrego luego de publicado este post:

Ah, Valery acaba de coincidir con Greta Jana en que soy un inconciente... Support: 0 (cero). Grax.

Ridículo

lunes, 24 de marzo de 2008

Gallagher se me sentó a mi lado en el sillón, posó su pata en mi regazo. Será que se da cuenta de que toda la parafernalia me costó una pelea con Greta, una linda pelea, adornada de exageraciones, reclamos con fecha de vencimiento pasada y una botella de cerveza medio empezada, en realidad medio vacía. Luna me pregunta para qué se lo conté. Yo digo lo mismo ahora, pero la verdad es que trato de mantener mis conversaciones con mi madre lo más fluidas posibles.

Tus miradas irónicas están de más, gato.

Desestimemos las observaciones finales de Ly, sobredimensionan las cosas. De hecho, las he borrado. No me incomodan, pero no es como ella dice.

Ly: Pero hagamos de esto una película, nomás.

Luna: En fin, ahora está más relajada. Ya se le pasó, hará ese tipo de comentarios hasta el miércoles a media tarde.

Las chicas dicen que ya fue. Oliver ahora se rie, también satirisa la cuestión en cosas que no pienso detallar. Gallagher es el único que me dijo que hice lo correcto. ¿Puede ser que el único de los no implicados en el hecho que me banque sea el gato?

No pienso retomar la cagada a pedos de Greta. Cuando lo comenté, si... sabía que esto iba a pasar. Me imagino que me la busqué. Pero fue ridículo, lo juro, fue ridículo.

Gallagher posó su cabeza sobre mi pierna, en lo que interpreté como un gesto de let it go. Me puse quejoso, usualmente cuando me pongo así me pongo rompepelotas. Usualmente eso lo soportaban... Y ya no están ni Jan, ni Day, ni... pues claro, todo fue ridículo.

Ladrones de segunda

domingo, 23 de marzo de 2008

I

Yo decía que me faltaba inspiración, que no se me caía una idea para decir siquiera algo. Fue un pensamiento que me viene atravesando las neuronas bastante seguido, sobre todo cuando hablo con mi madre. Algo que me gustaría definir como mi creatividad, nuevamente en crisis.

Volviendo del Roxy, sobre la avenida Federico Lacroze. De repente me encontraba con un tipo con mala actitud teniéndome del cuello, que me apuntaba con un objeto cortante no identidicado a la altura de la cien. Luna y Ly miraban con una cara de susto, mientras Oliver esperaba a siquiera poder reaccionar.

El tipo no llamaba la atención en lo absoluto. Rubio, con una gorrita, chomba (como destesto esa pilcha), zapatilas. Aunque ahora que lo pienso, si bien no parecía borracho, seguro había tomado.

II
Ly nos contaba que le había gustado el Roxy, pero yo le explicaba que a partir de la siguiente semana se mudaría a los arcos, cerca del planetario, el lugar original de emplezamiento de esta disco. Volvemos a casa, exclamaron ante la noticia Esthershack y Bob.

Yo intentaba convencer a Luna de que los librianos somos gente... ya no recuerdo. Pero lo que sí recuerdo es que avanzamos hasta ese techito iluminado y ese tipo con chomba se me acercó diciendo que tenía un celular para vender.

Volvamos a los hechos, a el cacho de vidrio que el energúmeno ese tenía apuntanto a mi cabeza, que yo habré tardado no sé cuántos segundos en determinar que no era un cuchillo o un arma de fuego. No recuerdo cómo me safé bruscamente de este tipo, pero luna responde:

El tipo lo tenía agarrado del cuello y nos miraba diciéndonos que le dieramos todo lo que teníamos. Fue ahí cuando me di cuenta que tenía algo con lo que amenazaba a Allen, que tenía un leve corte en la cabeza. En una contorsión corporal que llegué a captar a duras penas, Allen lo tomó del otro brazo y giró, logrando liberarse del tipo.

(Acá intervienen las acotaciones de Greta Jana, madre de Allen:)

Greta: Pero vos sos un inconciente hijo, te podría haber sacado un ojo. No sabés si ese tipo estaba drogado o tomado, no sabés qué te puede hacer. ¿Cómo vas a hacer semejante movimiento con un cuchillo apuntandote a la cabeza? De pedo no te pasó nada.

Luna: El problema se continuó de otra manera cuando liberado Jana. Ly se quedo congelada y entonces no alcanzo a correr con nosotros. Ergo, el nada amable y hostil señor la agarró fuerte del brazo izquierdo y le posó su objeto cortante en sobre su muñeca.

No sé qué le decía Luna, o qué mierda le estaba pasando por la cabeza a Oliver, pero la discusión se había tornado en ridícula. Ridícula porque el tipo parecía un maldito inexperto de cuarta y Lyla le decía que le daría todo pero no atinaba a darle nada. Mejor, porque entonces ya más versátil (probablemente esto fue causado porque el señor ladrón ya no me tenía agarrado por el cuello), yo pude decirle no recuerdo qué al tipo, tomar a Ly del brazo y meterle una trompada en el pecho al imbécil.

Greta: Podría haber herido a tu amiga. ¿Cómo le vas a pegar a un tipo armado? ¿No te das cuenta que pusiste en riesgo tu vida? Si el tipo se paraba a pelear ni me quiero enterar...

Paf, el efecto fue instantáneo: Ly quedó liberada, alentada a correr por Luna que la tenía agarrada del brazo derecho. No te quedes. El tipo bociferó no sé qué, pero a mí ni me importaba porque los cuatro estabamos alejándonos de la escena justo cuando se acercaba otro compañerito del muchacho violento.

Greta: Te podría haber agarrado otro por atrás hijo. No me gusta que tomes esas actitudes, prefiero que vuelvas sin plata pero que vuelvas, que no haya heridos y esas cosas. La sacaste barata, sólo tenés un tajito en la cien, pero te podía haber sacado un ojo, quizás por impericia de él incluso.

¿Cómo explicar que uno no reacciona teniendo en cuenta todos esos factores? Precisamente en ese momento tuve que ir desarrollando todo, y en una de esas me encontré conque me había safado. Lo tonto es que mientras el tipo me tenía apuntado, pensé en que podía salir todo mal, y me safé traté de safar igual.

Oliver: Bueno, no pensemos en esas cosas. Ya pasó. Ly lloró un rato, estaba sobrepasada, pero en el viaje de vuelta se tranquilizó. Disculpá, pero la verdad no supe qué hacer.

Luna: Son situaciones difíciles, uno no sabe bien qué hacer.

Greta: Vos sos un tipo coherente, tenés que pensar mejor. No me tranquiliza que tomes esas actitudes.

Pará, no maximicemos la cosa, pues el tipo resultó ser un pelotudo rookie. Puta madre, seguro que me va a costar dormirme. Maldito ladrón de segunda...

Paralelos

domingo, 24 de febrero de 2008

(Intentaré relatar dos sucesos que no tienen nada que ver, pero asumo paralelos...)

Reencontrarnos así de fácil, en medio del living de mi casa a la noche. ¿Te imaginabas que era más difícil? Yo sabía que no, que era más una idea mía. Entonces me dijiste que me relajara, que la contractura se me iba a ir, pues me llevaste a la cama y me depositaste. Luna me sugirió:

Dejala que maneje ella, me parece que es lo que quiere.

Jan) Entonces recostate, boca abajo, dale. Sin historias. Eso, relax, vas a ver. Pero para hacerte los masajes te tenes que sacar la remera, así que marchele. ¿Sabías que tenés linda espalda? Nunca la viste, pero es suave, me gusta.

Mientras mi contractura había durado hasta ese viernes...

Ludi no se encontraba bien, miraba sin querer ver de más. La entiendo, los y las ex a veces no tienen corazón che. El Roxy se imponía, se desplegaban las canciones, las pistas se llevanban casi por si solas.

Lisa) Podrían haber dicho que venía, no te preocupes, no va a pasar nada. A él le importa poco todo, pero bueno.

Luna) No entiendo de qué hablan...

Las manos de Jan recorrían una serie de caminos que conocía poco o casi había olvidado, ya que jamás salí con una buena masajista. Ella parecía entrenada en el asunto, pues sus dedos hacían firuletes, se clavaban un poco en mi piel. Creo que le gustaba tenerme a su merced.

Allen) Me han dicho que yo también doy buenos masajes.

Jan) Perfecto, porque cobro en especie yo.

Felipe sentía nuevamente esa necesidad de rebolear un trago al dj, mientras Ly y Orlando...

Ly) ... bajar de lo que me gusta, aunque no es fácil, sabés. Luna es bastante compinche y me da bola con esas cosas. Me encanta filmar el cielo y las estrellas, mientras escucho Pink Floyd.

Orlando) Es una suerte lo que contás, pues cuando uno disfruta su trabajo es mucho mejor, vive más relajado, más atento a la felicidad.

Ly se había dejado invitar un daikiri de frutilla por Orlando, que le daba al vodka con Speed. Luna seguía la situación, se daba cuenta.

Luna) Parece que van a chocar che.

Allen allen, soltá un poco los músculos. Eso, ahora vamos a probar algo. Si, mirá, tengo este pañuelo y vamos con un juego que me enseñaron.

Entonces me levanté un poco, y el pañuelo resultó en un vendaje para mis ojos.

Jan) Tenés que confiar, y esto es un ejercicio. Nada, yo seré tus sensaciones, quizás hasta tus ilusiones.

Si Ly está mareada, Felipe sostiene que Orlando se tira nomás. Bob se ríe, porque conoce todos los datos. Orlando va a jugar, Orlando va a jugar. Luna no seas aguafiestas, seguí tomando Coca.

Luna) Basta de hablarme al oído, maldito extraño. Estas son las cosas de boliche, una no puede estar tranquila.

Ludi) Quizás me sea terapéutico. Aunque no puedo evitar esas ganas de un cachetazo por tarado.

Entonces Jan me iba llevando, mano tenida, demos una vuelta. Me levantó de la cama y mis ojos no lograban ver nada. Mis pies estaban en la tierra, que ahora era tierra de Jan y no mía. Sostenernos a nosotros mismos sin la evidencia que nos arrojan los ojos parece más difícil de lo que creía, pues...

Orlando) Teníamos que darnos esta visita, a todo esto, me debés una partida de pool de la otra vez.

Ly) Te ganaré nuevamente. Soy buena, pero no te tendré lástima, lo jugaremos cuando tu digas.

Orlando se acercó a Ly, apretando el acelerador, mientras Jan me había dejado casi sólo pero estaba al lado mío, y mis ojos seguían sin ver. Orlando tenía a Ly casi en sus brazos, ya sin disimular al buscapleitos, mientras Jan era más una presencia que Jan, tan cerca que Ly se apartó mirando a Orlando, declarando que no, un no tan diferente a los labios de Jan que se habían adueñado de la situación, que se habían vuelto intrusos en tanta ceguera y me dejaban más lejos de mí y más cerca de nosotros.

Ly) No... gracias. Hubo una confusión creo.

Orlando) ... ¿Es sólo la sonrisa lo que me quedaré esta noche? El miedo a la partida de pool podría disiparse fácilmente.

Ludi) Estúpido, que ni se me acerque.

Lisa) Que maestra, lo sacó carpiendo. Él se cree infalible.

Luna ya sabía que Orlando iba a intentar chocar, pero Ly me fue clara en que no le da corte a él. Además de esto, se preguntaba si Lisa había aparecido porque Allen no estaba. La pregunta sondeo había sido "quienes van". Tengo que preguntarle a Jana que pasó.

Ludi) Me alegro. Sé que no debería pero me alegro. Estas cosas pasan, con éxito o no, esté yo o no esté.

Jan estaba parada enfrente mío, soltándome un poco de mí. Sus manos continuaban ese viaje que comenzó por mi cuello contracturado y ahora paraba en mi espalda aliviada y mis ojos más sinceros. Orlando no dejaría de divertirse esta noche, pero...

Orlando) Cosa que no entiendo, pues estaba todo bien.

Bob) Está medio loca esa, cuidemos que Feli no de meta en problemas con esa otra que está con el novio. A todo esto Ludi está con cara de orto al dos mil quinientos. Falta tequila acá.

Jan) Un poco de confianza Allen, nada de amarrarse demasiado al piso. No necesitamos convencernos de estar parados mientras nos olvidamos. Necesitaba que bajaras la guardia un poco, para besarte con toda comodidad.

Accidents

martes, 19 de febrero de 2008

I
Es increible cómo nos ponen todo tipo de reglas para que evitemos la muerte. Se supone que con la vida de uno, cada cual hace lo que le apetece, con ciertos límites establecidos por unos pocos en forma de leyes. Pero cuando el tema atañe a morirnos, paf, un monton de reglas.

A todo esto, Allen, Bob, Felipe y Orlando esperaban en el hall de la guardia, a ver que corchos le había pasado a Oliver. Yo y Ly fumabamos en la puerta del hospital. A mí se me había pasado un poco es escalofrió, y no entiendo cómo vos nena podés estar tan inmutable siempre.

Ly) El destino me las ha jugado a estas más de una vez, y con resultados peores. Estoy curada de espanto.

Estaría llegando Jan de un momento a otro, que había dejado a la prima volando volando que ya eran debían ser las tres de la matina. Orlando seguía largando insultos al tipo del 206 rojo. Tras unas breves reflexiones, llegamos a la conclusión de que deberíamos hacer la denuncia, y que como no teníamos ganas de hacerla entonces la denuncia era muy puta.

Se suponía que debía encontrarme con Valery en la fiesta. Fue al rato que se me ocurrió ver el celular, y allí leí:

Val) ¿Dónde andan, borrachines?

Y llamó nomás Valeria, lo vi en el identificador. Opté por atenderla. Pero entonces fue ¿Eh? ¿Auto volcado? ¿Estás bien? Pero no me llamaste nene, no me hagás esto. ¿Cómo fue?

Allen) No me quiero poner a explicar acá y ahora.

Val) Decime dónde están que voy para allá.

No hace falta, que bueno, pero es tarde, quedate tranquila, para qué mierda me decís que me quede tranquila?, che que tal la fiesta, está buena pero no me quedo bien si me quedo, quedate, no me quedo, quedate, no...

II
Orlando probablemente se le quejaba al médico, además de que le contaba lo idiota que era el del 206 y la puta denuncia.

Luna) ¿Quién es Valeria? - Me preguntó a mí, aunque Feli hizo este brillante trabajo:

Felipe) Una amiga del trabajo de Jana que ya no es tan amiga (o sí, no se deciden) porque zas que anduvieron juntos y ahora resulta que esto le costó la amistad a él con otro buen amigo suyo con quien a su vez Valeria estuvo.

Luna me miró extrañada. Sus ojos me dijeron claramente "che, vos no sos de hacer esas cosas". Bueno, pasó y pasó, ¿qué puedo decir? Che, Jan no estaba viniendo.

Luna) No, ahora contame - es típica de ella esta frase-.

Todo parecía indicar que Ly estaba a la espera de Orlando. Esa idea me cerraba bastante, pues Orlando se había puesto las pilas para ver si...

Orlando) ... por fin salgo con una chica que no sea de Palermo Hollywood.

III

El cartel sobre salud infantil tenía una cara de nene dibujada como por un nene. "Una buena alimentación bla bla bla bla bla bla". Lo que me molestaba del cartel era la mala alineación del título "La niñez debe disfrutarse saludablemente", con el resto de los elementos: un arbolito, papá y mamá y una casita. Un dibujo de nene, bah. Pero....

Allen) ... la alineación de los elementos está mal. Por otro lado, fijate que el texto está justificado y queda para el ojete, lo hubieran alineado a la izquierda y ya.

Luna) Es que así lo hacen los nenes. Yo creo que está bien, comunica lo que quieren decir. Esa rodilla está sangrando Allen.

Allen) Pero si centrás el título lo dejás más ordenado visualmente. Los nenes hacen cosas muy lindas, pero si las combinás con diagramacíón, ahí está lo groso. Y fijate que los bordes no son simétricos. Detesto las piezas gráficas sin simetrías. Esto seguro lo hicieron así nomás, lo sacaron con papafritas y gaseosa y ya.

Luna) Sos un pesado. No sé si te van a tener que coser eso, bonito. Me parece que es medio feota esa cortadura.

Allen) Además, esa tipografía no va con la de un nene. No digo la del titular, sino la otra, la del copy. Me parece que podrían haber sacado algo mejor. Y fijate que se pierde parte del texto con el fondo. Ley figura-fondo, un básico che, no se les puede pasar.

Y llegó ella nomás:

Jan) Allen, ¿qué pasó? Ah, bien la rodilla, lindo tajo te hechaste.

Ahí me volvió la contractura al cuello, insoportable. Se me debio haber ido el efecto del diclofenac. A tod esto, intentaba olvidarme de la puta denuncia.

Luna) Está bien. Aunque no se le pasa eso de ser cabeza dura con los doctores.

Jan) Dale, no me hagas enojar que cuando me enojo se pudre. Dale. ¿Esto donde les pasó?

Allen) Estabamos de pedo en Panamericana y se nos cruzó el imbécil ese del 206 rojo y entonces tenemos que hacer la denuncia...

Feli) La puta denuncia, que no se te olvide.

Oliver estaba entre sus cabales y los míos, es decir, en ningún lado. Ly le habia traído agua.

Allen) Esto es un accidente de General Paz en realidad, porque es una autopista muy contradictoria. Y es contradictorio cómo terminó el auto hecho mierda y ahora tenemos que hacer la puta denuncia y estamos en el hospital, porque nadie salió herido. Pero el auto quedó hecho percha dado vuelta con los vidrios desparramados, eh.

Luna me miró si comprender, entonces tuve que aclarar:

Allen) General Paz es donde deben ocurrir estos accidentes. Es contradictoria. ¿Cómo un General se va a llamar Paz? Vamos, son exlcuyentes los términos, lunática.

Jan) Panamericana creo que da más para fatales. ¿Te duele la rodilla? Deberías hacerte ver. No sé de dónde viene lo de General Paz, pero es llamativo, ahora que lo observas. No puede existir un general con ese nombre.

Luna) Veo que se llevan bien con esto de las incoherencias. Entrás próximo Allen.''

Allen) Bob no pasó, que entre él.

Oliver) En realidad, un general debería llamarse guerra. Aunque es medio una tautología creo.

Jan) Precisamente. Pero que se llame Paz. ¿Tu cabeza está bien, Al?

Allen) No me digas Al, que me hace pensar en Capone. Sí, está ok. Sin mayores mambos más que los habituales. Seguro que Gallagher ya debe saber de esto, lo intuye el gato ese.

Jan) Si querés te acompaño a casa.

Luna) Buena idea, pero antes un chequeito con el médico, ¿no señorito jana?

Oliver) Sos un lento con suerte Allen, sabelo.

Orlando salió con la mano vendada y las ilusiones un poco maltrechas. Tenía que explicar al otro día lo ocurrido a su familia con el Clío y encima lo de la puta denuncia. Luna sestaba insistente con lo de mi rodilla, pero conseguí que Bob entre antes que yo, que justo decía que le dolía una muela. Jan tenía una mirada picarezca.

Yo creo que entre los Orlando y Ly hay chances. Pero es un laburo que Orlando va a tener que lucir, porque Ly no tiene fama de supersociable precisamente. De hecho, según Luna, ha rebotado a varios pretendientes esta pelirroja. En fín...

Val) ¿Estás bien? ¿Qué te dijo el médico?

Quedate tranquila, estamos todos bien. Mirá, mañana me quedo en casa y hablamos. ¿Dónde andas? No no, no se vayan, quedate. Si, ya sé que no te gusta, pero está oquei. Vamos, quedensén un rato más y mañana hablamos. ¿Sabías que el General Paz era un tipo muy contradictorio? A todo esto, el lunes seguro tengo que ir a hacer la puta denuncia, así que nos vemos más tarde. Oquei, bueno dale, pasas. Besote, si yo también.

Instrucciones para volcar

domingo, 17 de febrero de 2008

I
Claro, porque ellos se hacen los farra, parece que volvemos a la FM y no me cabe esa a esta altura del partido. Mi auto será más ortiva, pero se siente más seguro. Y por suerte para llegar a la quinta me tienen que seguir a mí. Ly sabe de lo que hablo.

Mientras, Orlando al volante, acompañado por Oliver, Bob y mi persona, piloteaba el Clío que seguía al móvil lunar.

Orlando) ... no sé qué onda. En una de esas hoy encaro para ella. Veremos también qué nos depara la noche.

Oliver) No sé. Yo ya estoy picado che. El Felipón sí que la hizo bien, se quedó con las otras dos en el otro auto. ¿Dónde están?

Mi estado no era 100%, pero los analgésicos habían hecho su efecto y mi contractura de cuello era casi historia. Jan se quedaba en su casa porque le caía la príma de Río Negro a visitarla, y yo había sido llevado a último momento casi.

Bob) Espero que esté bueno. Hace quince días que regresé de vacaciones, y me siento demasiado sobrio.

Allen) Ese hábito de la sobriedad.

Oliver) Igual te digo que lo que fumamos antes de salir me pegó siete trompadas. Ando joya, pero me siento ligerito ligerito. Me pateó la cabeza con un borsego.

Allen) Re linda esa sensación de ligereza.

Orlando) Cuando lleguemos a la fiesta le doy con todo, no me importa nada. Y nada de boludeces eh.

Luna, acompañada en el Corsa por Ly y Felipe, seguía su camino hacia la quinta en no sé dónde, pero era cerca de... no sé, alguna salida de panamericana y ya.

Ly) Lástima por vos, Feli, que te perdés toda la joda con los chicos. Seguro que hablan de nosotras, y nosotros, como estás vos, no podemos hablar de ustedes.

Feli) Hablen nomás, que a mi me resulta más que interesante.

¿Qué serían? ¿La una, una y cuarto? Bueno, habíamos perdido al auto de Luna, a quien me disponía a telefonear, cuando un 206 rojo nos pasó como piña, cosa que sobresaltó un poco a Orlando. En una maniobra incomprensible redujo bruzcamente la velocidad y el auto rojo se nos venía encima, de entre la noche. El volantazo fue...

II
Luna) ¿Dónde están los chicos?

El auto estaba dado vuelta, a un costado de la autopista. Salimos de pedo, tuve que sacar a Oliver que no respondía. Orlando se las había ingeniado y Bob escupía algo de sangre al lado de la ruta. Mi rodilla sangraba y me dolía.

Oliver responda por favor, vamos che, no me hagas esto. Estas salidas vertiginosas son las que hacíamos antes, ¿no?

Orlando) No puedo creer al imbécil ese.

Orlando volanteó, pudo esquivar al 206 rojo, que jamás paró. Pero un choque con un Sierra nos llevó a donde estabamos ahora. Ningún herido grave en nuestro auto, y en el otro sólo iba un pibe, que estaba bien.

Luna me llamó al celular. Traté de explicarle sin que se asuste, cosa en la que fracasé.

Bob) Siempre te jodés la misma rodilla vos eh.

Allen) Parece. Che, Oliver está bien. Medio abombado, pero bien.

Orlando) Llamé a los de la autopista. Miráme la mano, no sé con qué mierda me corté.

Bob) Quedó joyita el auto.

Orlando) Ni me hablés.

Tuve que explicarle al mal humor de Orlando que más nos valía deshacernos de cualquier elemento incriminador. Pues seríamos fáciles de señalar como los culpables si nos encontraban bolsitas con cosas raras y demás.

Orlando) Pero no me cagués la noche.

Allen) No es una opción, no nos queda otra. Viene la cana, tenemos que estar limpios. Yo me encargo. Por favor, andá a arreglar con el del Sierra.

Orlando) Salió caro, lo sabés. Salió caro. Por favor, nos pasan todas a nosotros.

III
Vamos, decime la verdad, no seas pelotudo. Estas cosas no pasan así nomás. Auto rojo si, pero convengamos en que ustedes no estaban cero kilómetro. Orlando no hizo nada, era el más lúcido. Si, y acá estamos. ¿Le avisaste a Jan? No seas pelotudo y avisale.

Orlando seguía de malas, mientras Ly intentaba calmarlo un poco. Felipe se había quedado mirando el auto dado vuelta, que era todo un espectáculo no tanto por estar dado vuelta sino porque era nuestro auto.

Luna) Al hospital ustedes cuatro. No quiero excusas. No les estoy preguntando, ni se los estoy pidiendo. Hermosa noche que ligamos eh.

Darle explicaciones a la poli, hacer la denuncia, yo me sentía como el menos indicado, pero como para ayudarlo a Orlando. Feli se escargaba de defendernos de los ataque de luna tales como yo les dije, el auto rojo se lo imaginaron, etc etc. Supongo que luego se le pasa.

Jan) Ey! ¿Cómo están todos? ¿Dónde andan?

Allen) Hospital. Yo ok, Oliver haciéndose chequear el mate, que parece que se golpeó y Orlando con la mano vendada y mal humor. Bob sin mayores daños.

Jan) Luna parece alterada.

Allen) Sep...

Luna) ¿Te hiciste ver tu rodilla? Seguís sangrando, no seas boludo.

Ly) Bueno, no te preocupes. Tu mano está bien. Nada, solo la sentís entumecida por el golpe, y las vueltas que dieron en el auto. Vamos vamos...

Yo movía la rodilla, me paraba en una pata, hacía el cuatro, no pasaba nada. No hace falta, señorita Luna, déjese de sonseras, estamos más que bien. El auto bueno, un garrón, pero podría ser peor, piense que de dimos vueltas como trompos y estamos casi ilesos.

Ly) No hay fractura ni nada. Igual, mañana te va a seguir doliendo.

Feli) A todo esto, nos perdemos la fiesta. Igual, no tenía mucha fe.

Es de a ratos que empujamos nuestra suerte un poco más lejos, sin darnos cuenta. Si lo pienso, estuve en un auto que se volvió lavaropas y nos dejó tirados en plena panamericana con lucecitas de a pares que se movían a 160km por hora. Si vamos a los hechos, tenemos demasiada suerte, muchachos. Por otro lado, me parece que tenemos que mejorar nuestra imagen che.

Si Jan, bueno dale, venite, no sé para cuanto. ¿Media hora? Dale, acá estaremos. No, no pasó nada más, no no dijeron nada más. Es que no quería preocuparte, pero... tenés razón, yo qué sé, bueno, me salió así. Estamos ok, no te preocupes. Dale, beso.

Oliver) No pasó nada aún con Jan, pero ya parece tu novia Allen.

A todo esto, la contractura del cuello se había ido...

cruces

martes, 12 de febrero de 2008

La mierda, pero nadie me avisa las cosas acá. Claro, se piensan que porque el tiempo pasa yo tengo que suponer cosas tales como que la revolución de la milanesa va a suceder a medias, o que Orlando de repente está demasiado interesado en Ly.

Gallagher me miró con un gesto de "siempre lo supe", ese gesto felino que me ataja cada sorpresa, que se me hace inmutable. Vos sabías, maldito gato.

En una de esas entonces te dejás de joder con Jan, me había dicho el mismo Orlando. Dejate de vueltas, dejate de rodeos. Porque si las cosas no cambian es porque vos te pones a montar alguna maqueta de la realidad para que nada funcones.

Allen) Eso dolió.

Luna) Orlando no suele tener razón, pero esta vez dio en el clavo. Y te digo que ese hábito tuyo de utilizar la química para evadirte me dejó de gustar desde hace un par de ratos.

Entonces claro, Gallagher se sentó en el sofá para dar una clase magistral de por qué todo estaba como estaba y Jan era quien era y yo quizás tenía que ser un poco más flexible. El gato me tenía más calado que la vida entera, que la historia de los 25 que me aquejan.

Oliver una vez me dijo que...

El problema tuyo es que tuviste tanta mala suerte como buena suerte. O sea, tenes el suficiente ojete como para que Jan esté con vos, pero sos lo suficientemente sota como para no haberla encarado hasta la fecha.

Verdad absoluta, ¿no gato?

Gallagher me cacheteó un par de verdades en forma de maullidos, mientras logró encender con su pata el televisor vía control remoto, y justo puso un breve interludio de Sigur Ros musicalizando Amelie. Ya lo habrán visto. Sino búsquenlo, que es elocuente.

Oliver) Como me contó Day alguna vez, sos un tipo contradictorio. ¿No te conté? Luego de que cortaron ella me dijo que vos eras un tipo destructivo, que lo único que hacías era destruir tus propios edificios.

Allen) Nunca pensé que justo Day, quien sostengo jamás me entendió, tuviera una percepción tan acertada de las cosas. Quizás por eso se fue, porque entendió todo de cabo a rabo, antes que yo.

Gallagher maulló afirmativamente. Por otro lado, no ocultaré que la mención de Day por parte de Oliver no me molestó. Fue como si se cobrase algo, no sé bien qué... pero algo.

Luna) A todo esto, te lo digo para levantarte el animo. Julieta te extraña. Según ella...

July) ... tus disparidades me resultan atractivas, tus incoherencias, las extraño todas. ¿Sabías que aún no puedo tirar tus fotos? No me interesa la otra, pero tenía que decirte...

Luna) ¿Nunca más volvieron a hablar?

Allen) De ninguna manera pienso mantener algún tipo de comunicación con alguna persona que haya sido lo más importante para mí en algún momento...

Day) ¿Alguna vez te importé, de verdad?

Allen) Obvio. Te recuerdo con cariño. Lo que no me quita los conflictos, pero el cariño siempre está.

Day) Entonces, no entiendo por qué todos esos errores adrede. Esas faltas de respeto, esos misiles dirigidos a mí. ¿Sabías que pensé en casarme con vos? ¿Por qué los misiles entonces?

Luna) Ni Allen sabe. Quizás ni el gato sepa.

Gallagher giró la cabeza ofendido, pues es verdad que no sabía, pero le molestaba la insinuación de dicho tema, pues no vale refregarle a un gato su falta de conocimiento. Jamás le digan a un gato que no sabe...

papafritas

domingo, 10 de febrero de 2008

Bueno, intentaré explicarme a mi mismo, con meros fines ilustrativos, los hechos que se remontan a lo de anoche. Y esto en un ensayo, aclaro...

Estabas sentada en el sofá, mientras Orlando preparaba daikiris y Felipe le contaba a Ly como Oliver casi termina en tremendo bollo por lo de la italiana que salía con el preparador de daikiris y amigo de los best de myself. A tdo esto, vos y yo estabamos charlando de alguna hipótesis que explicara el tremendo impacto de...

Jan) ... la milanesa en la sociedad argentina. Porque no entiendo, ni en Milan Italia. Pero acá comemos de eso todo el tiempo.

Allen) mmmm... debe haber algún tipo de vinculación entre tal fenomeno y....

Orlando) ... los daikiris, señores!!

Felipe) ... taliana no le tiraba onda, y para peor estaba medio con otro flaco. Entonces Orlando, lo que hizo fue ponerse a cantar en italiano. Tal movimiento lo supo usar una vez con... ¿cómo se llamaba la francesa?

Yo creo que miré a Feli puteándolo silenciosamente en al menos cuatro idiomas (castellano, inglés, italiano, portugués). Siempre les gusta sacar a relucir la historia en la que...

Orlando) ... Allen se aprendió en la guitarra la canción esa de Ricky Martin porque a la franchute le gustaba. Y si no mal recuerdo había otra más que también le tocabas, mientras estaban los dos solos en la habitación...

Ly) Esa no la sabíaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Vergonzante, pero una flor de demostración de mi pragmatismo. Jan se reía, lo que ponía en evidencia que el único que se tomaba la cosa a pecho era yo. Les confieso que me cuesta la mención de eso, pero voy elaborándolo lo suficiente, trabajando sobre el trauma.

Jan) Qué tipo serio que te querés hacer eh...

Feli) Che, dame de beber,

Jan) Buena idea.

Ly) ¿Alguien vio las papasfritas?

Allen) A todo esto, sólo quedan tres cervezas.

Orlando) Dejate de joder siempre con lo mismo.

Jan) Vamos, afloje por esta vez.

Ly) A todo esto, la italiana...

Feli) Y... Orlando es Orlando. No te digo que es un 100% efectivo, pero le reconocemos sus labores con honores.

Orlando) Gracias...

Allen) A todo esto, es cierto el rumor, faltan papafritas.

Ly) Yo avisé. Acabo de llamar al delivery para ver si traían, pero no obtuve respuesta. Insistían en que pidiera alguna otra cosa. Me revienta que me quieran obligar. Y encima a gastar guita que no me sobra.

Jan) Y podríamos pedir más cerveza.

Ly) Hay tres litros, lo que pasa es que éste es un alarmista, la otra vez antes de que se acabe el barril empezó a hacer sonar el timbre, como si fuera a alarma de los bomberos. El vecino terminó puteando mientras Allen y Felipe proponían salir a algún bar, en vísperas de la sequía, pero todo esto a los gritos desde el ascensor. Un espectáculo encantador.

Jan) Qué papafritas que son.

Feli) A todo esto, creo que esto que estoy fumando es rosa mosqueta...

gradaciones

lunes, 28 de enero de 2008

I
- Pero dejate de decir pelotudeces, nada de gorilismos ni de a ver cómo hacemos para contextualizar históricamente semejante...

- ... artimaña, pues sostengo que los engañaron a todos, y me hubieran engañado a mí también, claro, porque no soy ningún iluminado, pero las cosas son como son, fijate la historia salame la puta madre y no me digas que...

- ... chicos, paren!
II
- … ronistas de ahora, estos son una manga de hijos de puta. Porque si no mal recuerdo, el otro tipo luchaba por los ideales de los trabajadores, y consiguió cosas como el aguinaldo y las vacaciones pagas. Estos tipos no tienen ni un cuarto de la politización de la generación del cuarenta, o claro del setenta.

- ¿Pero desde cuando a vos te agarran esos ataques de defenderlo tanto a Juan Domingo? – le contesté a Oliver mientras me servía más cerveza.

- Pará, no me digas que te volviste gorila.

- Gorila no, claro –me defendí-. Esos son unos brutos. Pero el “quetejedi” no era ningún santo. Recordemos que provenía de una estirpe que congénitamente tiene mal el cráneo.

- No soy peronista, pero sí de extracción peronista.

Luna observaba lo que debía ser la conversación más aburrida del mundo, pues de todo el bar, sólo a estos dos seres se les ocurría hablar de tal cosa como el peronismo que…

- … es un fenómeno complejo de explicar, pero sostengo que ese tipo vio una oportunidad histórica.

Luna) Manga de esquizoides…

Lyla venía acercándose, luego de ganarle otra partida de pool a Orlando. Ella había perdido la fe en los dos personajes desde hacía 56 minutos exactos.

Ly) ¿Siguen?

Luna) Sábado a la noche, Ly, sábado a la noche, y yo me junto con estos…

III
Orlando) Viste che, zona norte no te queda tan lejos.

Jan. Contabamos con al inapreciable presencia de Jan esta noche, idealista del arte, pero sobre todo una excelente excusa para dejar la charla sobre Gorilas y militares pseudoprogres (otros mitos nos interesaban desde hace… 35 segundos).

- Ah, pero ustedes los chicos bien cuando una les dice que viven a tras mano del mundo se ponen sensibles – replicó Jan con esa acidez que tanto la caracteriza.

- Perdón - dije al aire-, es que las chicas de recoleta son lo más mersa que he visto.

- Bueno... noté una indirecta, ¿no?

- Se levantó medio buscapleitos - interceptó Luna-. Estamos tratando de domesticarlo, para que sea más amable con los recién llegados, pero cuesta...

- Lo noté, pero no te preocupes, tengo experiencia yo, y sobre todo, acepto nuevos de domesticación.

Luna me miró declarando en completo silencio que "ah mirá vos, me parece que te tienen ganas", a lo que yo le respondí con un "no me mires así" y luego empecé a rebotar las miradas en los ladrillos de la pared que repentimanente estaban más que interesantes en medio de...

- ... este bello lugar, con adornos de colores fluorecentes - describía Orlando-. Perfecto para discutir cuestiones de política y estado, ¿no muchachos?

¿Oliver y yo?

IV

Ly) Está borracho. Usualmente Allen se pone un poco efervecente cuando está con unas gradaciones de más.

Luna) Qué hábito que se buscó este.

Allen) Estoy perfecto.

Oliver) Nah, te haces el guapo.

Intentabamos decidir quién de los dos, Oliver o yo, manejana más precisamente los conceptos sobre peronismo. Optamos por trasladar esa medición de la exactitud a la medición de ciscustancas tales como el contenido de alcohol en la cerveza.

Ly) Hmmm... no tientes a la suerte Oliver.

Oliver) ¿Cuanto?

Jan) A ver...

Ly) Oliver...

Allen) No te preocupes, esto te va a doler más a tí que a mí.

Orlando) Oliver...

Luna) Allen... Es ridícula la comparación. No podemos medir las exactitudes en la cantidad de pedo que tenés encima. Están comparando cualquier cosa.

Jan) Déjenlos, es sólo un juego.

Oliver) Se juega, pero le tenés qe pegar a todas eh. Nada de tongos y de mirá me faltó 0,1.

Allen) No tengo ningún maldito problema. Pero tenés que pagar.

Oliver) 150, pero tenés que decir todas, sin vacilar.

Luna) Allen...

Jan) Epa.

Allen) Jan, sos la escribana, te comento, porque no cuento con ninguno de estos para oficiar.

Jan) Encantada, pero cobro mi labor en especie.

Allen) Pensaba invitarte el martes.

Jan) Iba a decirte eso también... pero ya que insistes...

Entonces quedó establecido que yo debía decir exactamente las gradaciones alcohólicas de las siguientes: Quilmes, Quilmes Bock, Quilmes Stout, Heineken (gran error de oliver pedir este dato), Stella Artois y Warsteiner.

Allen) 4.9, 6.3, 4.8, 5.0, 5.2 y 4.8 respectivamente.

Oliver) Ni en pedo la Stout tiene menos que la Quilmes Cristal.

A chequear con el bartender, que luego de explicadas las implicancias del estudio a realizar, facilitó botellas de las marcas mencionadas para corroborar empíricamente que yo tenía razón en cada uno de los valores, que me había accidentalmente adjudicado una salida con Jan, que Luna no aprobaba el resultado (me adentraré más adelante sobre las evaluaciones lunares), y que no acepto el dinero de Oliver porque no.