Instrucciones para volcar

domingo, 17 de febrero de 2008

I
Claro, porque ellos se hacen los farra, parece que volvemos a la FM y no me cabe esa a esta altura del partido. Mi auto será más ortiva, pero se siente más seguro. Y por suerte para llegar a la quinta me tienen que seguir a mí. Ly sabe de lo que hablo.

Mientras, Orlando al volante, acompañado por Oliver, Bob y mi persona, piloteaba el Clío que seguía al móvil lunar.

Orlando) ... no sé qué onda. En una de esas hoy encaro para ella. Veremos también qué nos depara la noche.

Oliver) No sé. Yo ya estoy picado che. El Felipón sí que la hizo bien, se quedó con las otras dos en el otro auto. ¿Dónde están?

Mi estado no era 100%, pero los analgésicos habían hecho su efecto y mi contractura de cuello era casi historia. Jan se quedaba en su casa porque le caía la príma de Río Negro a visitarla, y yo había sido llevado a último momento casi.

Bob) Espero que esté bueno. Hace quince días que regresé de vacaciones, y me siento demasiado sobrio.

Allen) Ese hábito de la sobriedad.

Oliver) Igual te digo que lo que fumamos antes de salir me pegó siete trompadas. Ando joya, pero me siento ligerito ligerito. Me pateó la cabeza con un borsego.

Allen) Re linda esa sensación de ligereza.

Orlando) Cuando lleguemos a la fiesta le doy con todo, no me importa nada. Y nada de boludeces eh.

Luna, acompañada en el Corsa por Ly y Felipe, seguía su camino hacia la quinta en no sé dónde, pero era cerca de... no sé, alguna salida de panamericana y ya.

Ly) Lástima por vos, Feli, que te perdés toda la joda con los chicos. Seguro que hablan de nosotras, y nosotros, como estás vos, no podemos hablar de ustedes.

Feli) Hablen nomás, que a mi me resulta más que interesante.

¿Qué serían? ¿La una, una y cuarto? Bueno, habíamos perdido al auto de Luna, a quien me disponía a telefonear, cuando un 206 rojo nos pasó como piña, cosa que sobresaltó un poco a Orlando. En una maniobra incomprensible redujo bruzcamente la velocidad y el auto rojo se nos venía encima, de entre la noche. El volantazo fue...

II
Luna) ¿Dónde están los chicos?

El auto estaba dado vuelta, a un costado de la autopista. Salimos de pedo, tuve que sacar a Oliver que no respondía. Orlando se las había ingeniado y Bob escupía algo de sangre al lado de la ruta. Mi rodilla sangraba y me dolía.

Oliver responda por favor, vamos che, no me hagas esto. Estas salidas vertiginosas son las que hacíamos antes, ¿no?

Orlando) No puedo creer al imbécil ese.

Orlando volanteó, pudo esquivar al 206 rojo, que jamás paró. Pero un choque con un Sierra nos llevó a donde estabamos ahora. Ningún herido grave en nuestro auto, y en el otro sólo iba un pibe, que estaba bien.

Luna me llamó al celular. Traté de explicarle sin que se asuste, cosa en la que fracasé.

Bob) Siempre te jodés la misma rodilla vos eh.

Allen) Parece. Che, Oliver está bien. Medio abombado, pero bien.

Orlando) Llamé a los de la autopista. Miráme la mano, no sé con qué mierda me corté.

Bob) Quedó joyita el auto.

Orlando) Ni me hablés.

Tuve que explicarle al mal humor de Orlando que más nos valía deshacernos de cualquier elemento incriminador. Pues seríamos fáciles de señalar como los culpables si nos encontraban bolsitas con cosas raras y demás.

Orlando) Pero no me cagués la noche.

Allen) No es una opción, no nos queda otra. Viene la cana, tenemos que estar limpios. Yo me encargo. Por favor, andá a arreglar con el del Sierra.

Orlando) Salió caro, lo sabés. Salió caro. Por favor, nos pasan todas a nosotros.

III
Vamos, decime la verdad, no seas pelotudo. Estas cosas no pasan así nomás. Auto rojo si, pero convengamos en que ustedes no estaban cero kilómetro. Orlando no hizo nada, era el más lúcido. Si, y acá estamos. ¿Le avisaste a Jan? No seas pelotudo y avisale.

Orlando seguía de malas, mientras Ly intentaba calmarlo un poco. Felipe se había quedado mirando el auto dado vuelta, que era todo un espectáculo no tanto por estar dado vuelta sino porque era nuestro auto.

Luna) Al hospital ustedes cuatro. No quiero excusas. No les estoy preguntando, ni se los estoy pidiendo. Hermosa noche que ligamos eh.

Darle explicaciones a la poli, hacer la denuncia, yo me sentía como el menos indicado, pero como para ayudarlo a Orlando. Feli se escargaba de defendernos de los ataque de luna tales como yo les dije, el auto rojo se lo imaginaron, etc etc. Supongo que luego se le pasa.

Jan) Ey! ¿Cómo están todos? ¿Dónde andan?

Allen) Hospital. Yo ok, Oliver haciéndose chequear el mate, que parece que se golpeó y Orlando con la mano vendada y mal humor. Bob sin mayores daños.

Jan) Luna parece alterada.

Allen) Sep...

Luna) ¿Te hiciste ver tu rodilla? Seguís sangrando, no seas boludo.

Ly) Bueno, no te preocupes. Tu mano está bien. Nada, solo la sentís entumecida por el golpe, y las vueltas que dieron en el auto. Vamos vamos...

Yo movía la rodilla, me paraba en una pata, hacía el cuatro, no pasaba nada. No hace falta, señorita Luna, déjese de sonseras, estamos más que bien. El auto bueno, un garrón, pero podría ser peor, piense que de dimos vueltas como trompos y estamos casi ilesos.

Ly) No hay fractura ni nada. Igual, mañana te va a seguir doliendo.

Feli) A todo esto, nos perdemos la fiesta. Igual, no tenía mucha fe.

Es de a ratos que empujamos nuestra suerte un poco más lejos, sin darnos cuenta. Si lo pienso, estuve en un auto que se volvió lavaropas y nos dejó tirados en plena panamericana con lucecitas de a pares que se movían a 160km por hora. Si vamos a los hechos, tenemos demasiada suerte, muchachos. Por otro lado, me parece que tenemos que mejorar nuestra imagen che.

Si Jan, bueno dale, venite, no sé para cuanto. ¿Media hora? Dale, acá estaremos. No, no pasó nada más, no no dijeron nada más. Es que no quería preocuparte, pero... tenés razón, yo qué sé, bueno, me salió así. Estamos ok, no te preocupes. Dale, beso.

Oliver) No pasó nada aún con Jan, pero ya parece tu novia Allen.

A todo esto, la contractura del cuello se había ido...

2 comentarios:

Paz Tyche dijo...

q grosso tom, esta gente parece que viviera en serio,
y a nosotros también casi se nos hace lavarropas el auto, allá por el 2006, cuando cruzamos la 9 de julio en diagonal y a 100 km por hora...

mirá si no moriamos

T. dijo...

je