Yo creo que Orlando se lo tomó bien, pero lo conozco, no es como si nada. Quizás volví, quizás le dije a Ludi que se quedara, quizás le prometí (sabiendo que en realidad no, claro) que todo iba a estar bien. Felipe iba a parar la ceja, Oliver iba a preguntar lo que nadie preguntaba (¿y qué onda?), pero Orlando, Orlando simplemente no diría nada.
Ludi Ludi, por favor no termines creyendo que fue adrede. Si, los hombres podemos hacer imbecilidades, pero déjeme decirle como representante del género aquí que ustedes también nos las hacen a veces.
Gallagher se había convertido otra vez en ese fiel espectador, gran opinador sobre cuestiones tan relevantes como una vida entera. Al menos algunas sonrisas se le escapaban a la chica, lo cual en ese momento me era importante. Felipe me mandó un mensajito de que me estaba perdiendo la joda.
Ludi) Pienso que está con otra y me revuelve el estómago.
Allen) Sí, mirá, una sensación inigualable y encima no se te va a pasar con una Buscapina.
Ludi) Vos lidiaste con dos sopapos al respecto, Day y Guille.
¿Qué decir? De Guillermina ni hablar. Gallagher sostiene que me la debía y entonces se la cobró. Y dolió. Con Day aunque no lo crean, hemos podido reestablecer algún diálogo, aunque a veces corremos el riesgo de...
Day) Estemmm... Me alegra que al menos estés menos revolucionado, más tranquilo.
Allen) No voy a negar que de momentos sonrío cuando me acuerdo de tu planillita de excel con los regalos navideños, separados por categorías.
Day) Te vi pasar por Cabildo la otra vez... ¿Ibas a ver a alguien?
Gallagher paró la oreja. Vuelvo a la pregunta: ¿Qué decir? Creo que le contesté que me parecía mal que me pregunte.
A Ludi le molestaba esa sensación de que la habían olvidado así nomás, que Orlando era más Orlando que nunca. Gallagher a todo esto había comenzado a tomar leche, signo de que planeaba quedarse a escuchar toda la conversación.
Ludi) Decime, ¿por qué ustedes hacen de todo para conquistarnos y luego cuando les damos bola, al rato pierden ese entusiasmo? Recuerdo que Orlando se llegó a enamorar de mí.
No sé que responderle a la chica. Es estúpido simplemente contestar que no es así... Lo que no significa que sea así siempre... Otra vez, sostiene el gato que algunas veces bastante seguidas es así, depende de la gente, el día de la semana y el déficit fiscal.
Ludi) Poné algo de música.
Le dije que elija ella, y que no ponga nada depre. Comenzó a sonar Led Zeppelin. Gallagher tenía los bigotes con leche, hacía rato que no escuchaba ese disco.
Decirte que sí, que te entiendo, es solo parte de lo que te puedo decir sin meterme. Además, claro, vos conoces parte relevante de mi historia y asumo que por eso viniste. Orlando es Orlando, yo qué sé. Pero sí, a veces la persona que queremos tanto nos hace mal y termina haciéndonos tan mal que nos vamos, o se van, o nos fuimos.
Ludi) July me preguntó por vos la semana pasada.
Quedamos en que nada de eso, no nos odiamos con July. Por favor, no arriesguemos todo eso, que es frágil como un cristal.
Ludi) ¿Orlando me quiere? No fui otro de sus jueguitos, no fui como las otras... Allen, me siento mal.
Creo que la abrazé y le ofrecí que cambiara su jugo de naranja por cerveza. Sorprendentemente aceptó. Gallagher reclamó comida. Ok, no me pongas esa cara, gato tramposo. ¿Por qué te acordás de Jen, que no tiene nada que ver? Ciertamente la otra tampoco tiene nada que ver. Bueno te pongo comida y no jodas más.
conversaciones III
miércoles, 27 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario