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Rock(Rubber)Band

miércoles, 23 de diciembre de 2009

[Post atorado en borrador al menos unas dos semanas:]

La banda tocó un sábado, en lo que muchos allegados acordaron fue un colectivo flashback temporal al secundario. En un salón de media paquetería, Yamila celebraba su cumpleaños y eso de que habían cursado el secundario con toda esta gente -vio que hace mucho que no ve a esa gente porque cómo son esas cosas usté se imagina-.

La previa fue moco de pavo. El tema fue la pre-previa (término inventado por Esthershack): un leve tequila tempranero para luego elucidar cómo eran las canciones, o si era si sostenido o bemol. Nadie carburó que si sostenido es en verdad do.

Hacía un tanto de tiempos que muchos de esos sujetos ex compañeros del secundario no se veían las jetas. Mucho cortado/colgado/qué hacés/tanto tiempo/hola/eee eee/qué cambiado estás/tenés barba/mirá qué lomo. En algunos casos valía la pena y en otros fue algo más pintorezco y decorativo.

El set list consistió en:

01- When you were young: Allen estuvo en contra de iniciar con esa canción, pero perdió abrumadoramente en los comicios al respecto. Una bola de ruido.

02- Song 2: no ayudó a mejorar la audición, pero desconó todo.

03- Come as you are: El clásico de Nirvana fue el primer momento donde los cinco sujetos en el escenario sintieron estar medianamente a tono.

04- Plush: Con liderazco vocal de Jana. "una cagada, disculpen", en sus propias palabras.

05- My friends: versión eléctrica que supo cultivar sus adeptos, en lo que fue un "lindo" arreglo de arpegios ideado por Esthershack y Jana para desdeprimir la canción.

06- Black: momento depre.

07- When I come around: sonó y a más de uno le arrancó la melancolía de los asaltos y que las nenas debían llevar comida y los chicos bebida (¿era así o al vesre?)

08- Mary Anne with the shaky hand: Vocales a duo entre Matías y Allen. Algo diver.

09- Some might say: en la cual Matías cantaba el estribillo mientras Allen llevaba las estrofas. La explicación de esta innecesaria repartija era la improvisada inclusión de ese tema y las incapacidadades: Matías no se había aprendido la letras porque era "difícil" y Allen no llegaba a entonar correctamente el estribillo.

10- Yellow: Ejecutada únicamente por Matías y Allen. Una versión desacomodadamente acústica de un tema muy fácil de acomodar, pero que los escuchas calificaron de "bonita".

11- In the meantime: buena jugada. Matías giraba y volaba sobre el escenario, mientras probablemente el 50% de los asistentes no sabía qué mierda era esa canción.

12- Help fue uno de los momentos donde Allen la pasó mejor.

13- Vertigo: bien. Se suponia que chau, pero... Mentira, hay una más:

14- Paradise city: coreadas por la multitú! Todos la pasamos bien en esta.

Después de eso retornaron los sujetos ejecutantes a su mesa. Toda la escena le recordó a Allen la época en que asistían a cumpleaños de quince, pero la verdad que ahora estaban todos más viejos.

Es increible cómo compartiendo un tiempo después de tanto tiempo las personas se forman una intuición de por qué siguieron caminos diferentes. Es increible también como las frases de protocolo se acomodan a casi todo salvo a las diaparidades implícitas y a los "jamás nos llevamos en esa época". También es increible que esos sujetos encontraran algo de voluntad para juntarse a divertirse.

Opiniones de los escuchas, obtenidas en pleno local -esta gente seguro estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas y eso-:

Según Oliver la performancé fue pipícucú. Esto teniendo en cuenta que la mayoría de los temas incluidos en el setlist eran de su tremendo agrado.

Valeria dijo que le había gustado pero se le notaba que no le había gustado tanto. Políticamente correcta.

Lyla mencionó que le había gustado aunque ella hubiera optado por un set más experimental que incluyera a Radiohead y Sigur Rós. Claro, porque queríamos ser experimentales nosotros. Estaba contenta ella de salir con Orlando que era músico de repente.

Bob sancionó con todo el rigor de la ley que a partir de la canción de Green Day las cosas tomaron más color, y levantó los pulgares por la ejecución simplona de Yellow.

Paula rescató la versión de Help, que ella encontró divertida. Le dijeron que la canción era divertida por si sola y que la versión no tenía nada que ver con eso. Ella argumentó que la forma hace al contenido. La discusión terminó ahí.

Luna se aburrió. No lo dijo, pero se aburrió.

Y las opiniones desde adentro de la ya disuelta banda, son:

Matías dijo que le había encantado, que quería juntar de vuelta a la banda e iniciar su carrera al estrellato o a estrellarse.

Fredric no emitió más que una sonrisa: evidentemente en ese momento era feliz. Con sus anteojos negros parecía Stevie Wonder.

Esthershack brindó por sus momentos de alegría. ¿Qué más se puede pedir q tocar con un whisky y una beer?

Orlando: Viva el rock viva el rock viva el rock ensayamos el miércoles viva el rock viva el rock viva el rock me gusta la morocha vestida de azul viva el rock viva el rock viva el rock no te enterés corazón viva el rock viva el rock viv...

Según Allen, habría disfrutado todo de no ser por esa irrefutable certeza de que al otro día nada habría ocurrido, que se levantaría luego de cuatro horas de sueño -como mucho- para recordar que debía visitar a su madre a ver cómo andaba y que extrañaba cuando todo le parecia un poco más relevante. Pero resulta que todo sigue exactamente igual que ayer. "Tenés que relajarte, lo hubieras disfrutado más", le dijeron. Conjeturó que seguro tenían razón, pero que le daba lo mismo.

Tuesday´s are back

jueves, 17 de diciembre de 2009

Mientras Paula una vez más dice "Me encanta Odds & Sods", yo le comento que fue el regalo de cumple de Valeria. Y ella se ríe de lo mismo que yo, de imaginarse a Valeria preguntando en disquerías de Cabildo por un disco de The Who.

Hace meses que no nos juntamos en casa a servirnos cerveza y escuchar clásicos y compartir opiniones de por qué ella está en crisis (primera noticia que tengo) y por qué a mi no me ocurren las cosas (noticia vieja). Y sonó Love me do y bailamos un rato en el living porque ella dijo que teníamos que bailar.

El desprendimiento terapéutico comenzó rápido, versando sobre psicología masculina y femenina, suerte de lazo incomprensible que deriva en cualquier cantidad de quilombos. Paula me decía que los hombres le tenemos miedo al compromiso y yo le decía que depende, porque hay algunos no son tan así. Y ella me miraba.

- ¿Vos te peleaste con Day por eso?

- No no, aunque luego hablando con ella salió el tema de los planes que ella tenía: hijos, familia y esas cosas.

- Y te espantaste.

- Para nada. El asunto no había salido hasta después de terminada nuestra relación -contesté a modo aclaratorio, como diciéndole que yo en verdad soy un tipo re maduro eh-. Fue más un tono confesatorio el que utilizó. Y con todo esto de vivir separados, ella jamás insinuó venirse a vivir conmigo, aunque su cepillo de dientes estaba en mi baño y tenía su desodorante también, y esas cosas.

Luego ella me comenzó ha hablar de un tal Federico que no sé si es anterior o posterior a Paliers y no pregunté porque no me interesaba. En definitiva, el pibe era una especie de galán de radionovela.

- Son de esas cosas que le ocurren a uno, que de repente razona cómo llegó a estar ahí, un domingo saliento con ese pibe. La verdad que no sé, no entiendo cómo logró convencerme pero sí entiendo por qué lo mandé a freir espárragos.

Lo groso de Paula es que utiliza esos antimodismos, totalmente fuera de uso y totalmente. Ocurrió en ese momento de la noche So sad about us y eso nos llevó a una especie de baile también, aunque no era, pero era.

- Es que es así: cuando él empezó a salir conmigo resulta que uno de sus amigos, que creo que me tenía ganas, le dijo así en frente de todos, justito el fin de semana siguiente, algo así como "seguí acumulando, que ya somos varios los que te queremos quebrar el brazo ese, el que no usas para satisfacerte". Y... desde ahí no me habla casi.

- Probablemente el estúpido de ese otro le tenga odio a Federico porque él agarró viaje con vos. Es una cuestión casi territorial te diría. Por otro lado, si este Federico te deja de dar bola por eso, es un tremendo pelotudo.

- Ya fue -dijo ella-. Fue un rato, digamos. ¿Por qué es que después de un rato uno pierde el interés? Pensé que realmente me gustaba pero me duró un fin de semana. Soy cualquiera.

Pusimos Hard days night. Inmediatamente ella me sacó a bailar y me hizo reir porque me enseñó un paso de una vueltita que hay que soltarse las manos y la verdad que ahora no recuerdo cómo es. Algo así: Ambos, con las manos tomadas, extienden los brazos. Luego los pasan por atrás del cuello, y ... ahí ocurria alguna magia y había que soltarse y no recuerdo más.

Y llegó su opinión sobre algo de lo que ella está al tanto. Me resultó gracioso, luego al recordarlo, cómo ella lo trajo a colación:

- La verdad, no te merecés que siquiera ella haga el intento de hablarte - me dice-. Duele eso, sos bastante malo, sabelo. Ella no necesita que la ignores sino que simplemente desea poder compartir una situación que ocurra entre cuatro paredes sin que haya ese aire roto entre los dos.

- El aire se rompe. Es la primera noticia que tengo de esa posibilidad, aunque no se trata de que me sea totalmente extraña sino que simplemente no sé pensar las cosas.

- Vos mismo dijiste que pensás demasiado.

- Sí sí, pero es una idea a corregir. Cuando dije eso separaba sentir de pensar y eso no es así, lo que ocurre muchas veces es que uno se encierra en el mutismo de su racionalidad, midiendo. Y es eso lo que no está bien. La medición es una forma bastante nula de experiencia, y no la métrica de las mismas.

- Deberías decirle de que se vieran.

Se inició a través de mis labios una risa, una reacción a lo ridículo, un atentado contra cualquier momento de seriedad que pudiera tener una conversación sobre Guillermina.

Comenzó a sonar Love ain´t for keeping, en una excelente versión extendida que me encanta escuchar porque Townshend y Entwistle se van de mambo mal. Por otro lado estoy lejos de comprender cómo me convenció Paula de comprar Quilmes Red: siempre coordinamos eso a la perfección, pero en esta ocasión me insistió con esa clara imperfección.

- Can´t buy me loooooove.

- Esa ya pasó -le dije a Pau-. Y no vale repetir hoy.

- De todas formas, explicame qué mierda quiere decirte un hombre con "es que le tengo miedo a lo nuevo. Pero luego me doy cuenta de que la paso bien, lo que pasa es que al principio no es así". La puta madre, son complicados.

Intenté explicarle que esa afirmación no era para nada mala y que sí, era un mecanismo de boludés, pero presente tanto en mujeres como hombres. Y ella me dijo entonces, sin que yo se lo preguntara, que eso se lo había dicho Paliers cuando comenzaron a salir. Y a mi no me importaba el autor de la frase, sino su funcionamiento.

- En definitiva, todos podemos decir todo, según vos.

- Bueno, sí. Es una verdadera posibilidad. Las virtualidades, vos lo que para es que no leiste a Foucault.

Se rió como si supiera que en algún momento de la noche ibamos a arribar a ese nombre, como si en algún momento tuviera yo que sacar a relucir lo letrado que soy y ella tuviera que quedarse cantanto Naked eye un rato. Pero no más que eso.

Fue así como ella me dijo y yo le dije lo que mas o menos era, en definitiva, un fragmento de lo que podía ocurrirnos.

Cancelar relación

viernes, 4 de diciembre de 2009

I
Cancelar relación
es el link que aparece en Facebook cuando querés terminar tu relación con alguien. Onda: si le habías buchoneado al mundo entero que estabas de novio/a con fulano/a entonces le das click ahí y ya fue. Es una forma fácil y amena de difundir la noticia de "ok, lo mandé a la mierda".

Zuckerberg debe ser un genio.

II
Creo que cuando Day me dijo que estaba cansada en realidad lo dijo por ambos. Creo que cuando nos despedimos fue con una armonía devastadora, con un beso despotricante, con un abrazo tan largo como todo lo que nos había ocurrido.

Debe ser bastante difícil coordinar este tipo de decisiones, porque usualemente todo ocurre como una especie de quilombo, de impericia, de onda expansiva de explosiones. En cambio alejarse de mutuo acuerdo es... uno se siente bellamente aniquilado, bellamente suicidado, como una obra de arte que ha comenzado a ser habitada por el moho, cuya única chance de salvación es ser arrojada a las llamas. Y las cenizas.

Entre las cenizas Day lloró un poco, me dijo que me iba a extrañar, y que mejor que yo no dijera nada porque yo era muy dulce y eso le iba a doler más aún. Y yo no le hice caso porque dije cosas, aunque intenté medir las idioteces que pudiera decir porque ya tengo algo de experiencia en meter la pata y hacerle daño a la gente.

La última vez que vi a Day no nos fue mal. Es como si fuera ella, pero fuera otra persona. Acordamos no preguntarnos mutuamente por nuestras vidas personales. A veces me pregunto si ella ya estará saliendo con alguien, y si ella se preguntará si yo salgo con gente, pero a esta altura uno sonríe y espera que, en definitiva, todo salga bien.

III
A veces pienso que mi relación con Richard es un tanto aburrida. Y una amiga me dice que lo deje. La otra me dice que seguro está con otras, así que yo debería hacer lo mismo. Mi madre piensa que somos el uno para el otro, y si supiera... Lo que ocurre es que seguro lo extrañaría, seguro nos volveríamos a ver y terminaríamos en la cama y luego todas esas situaciones raras en donde no se sabe dónde estamos parados.

La hermana de él jamás me bancó demasiado. Seguro si algún día nos separamos, ella va ser la primera en entregarle a todas las amigas a ver que agarra, y él que no pierde tiempo. Entonces yo sería una solterona casi, porque a los 27... Después dicen que dramatizo, que soy una pendeja. Y sin embargo todo ha perdido emoción.

IV
- No no no, es que... la puta... me quiero separar - dijo por décima vez Orlando.

¿Todo por un viajecito? ¿Brasil 2010 provoca divorcios?

- No seas dramático, me extraña de vos. Es todo completamente manejable, quizás Lyla no pretenda irse de vacaciones con vos, quizás planee otra cosa.

- Espero...

- Estás diciéndo eso demasiado seguido - dijo Allen-. Yo tuve mis crisis, pero no me la pasaba diciendo eso...

- Claro, es como cuando estás harto de la relación, pero cuando cogés decís "Oh, no puedo dejar esto" - dijo Felipe-.

- Ajá.

- Bueno, por suerte jamás llegué a ese punto -dijo Allen. Y luego a Orlando-. Anyways, ¿cómo es eso? Por qué separarte o por qué no separarte.

Orlando permaneció en silencio unos momentos. Allen ingería cerveza negra como si fuera agua en una nochecita de verano cualquiera, en una parrillita veinte puntos en Colegiales. Felipe mientras le comentaba que él había estado con una colimbiana una vez que era espectacular en la cama pero que no se la bancaba, lo que lo llevó a cortar la relación luego de dos meses de sufrimiento.

- La verdad era que cuando esa chica hablaba yo la pasaba mal, pero cuando nos acostábamos, era genial. A veces pienso que me mandé una cagada, que debería haberle tenido más paciencia. Sobre todo los fines de semana de sequía.

- Y claro, antes la tenías fácil - dijo Allen-. Lo que pasa es que si estás en una relación así es por facilismo.

Orlando pareció retornar al mundo real.

- No no, es que yo soy un tanto crudo. A veces lo digo, pero con Lyla estoy bien. ¿No? Además ya llevamos un año y medio.

V
Y la verdad que no sabía qué decirle. Yo le había advertido que yo quería una relación libre, que necesitaba mi espacio. Entonces ella no sé, no habrá podido evitarlo o como fuera, pero me despacha un "te quiero" así nomás. Lo recuerdo, estabamos en El Mojón. Yo creo que no logré evitar que mi mirada se topara con el suelo.

Es que es culpa de ella. Encima todo fue una especie de acto solemne. Me dice "Oliver... Te quiero". Y me decía te quiero pero yo oía más que un te quiero. Hubiera sido peor responderle con lo mismo, mentirle. Esa noche no recuerdo cómo logré proseguir la conversación. Porque hay que remarla eh.

Habrá sido a la semana siguiente en casa, un sábado o un domingo que nos despertamos, que ella me lo dijo de vuelta. La persistencia. Me sentía como el ojete, me dolía la cabeza como pocas veces, quizás de ahí mi falta de apreciasión por cualquier manifestación de cariño que ella pudiera tener para conmigo. Simplemente le dije que yo estaba bien así. Y algún tiempo después dejamos de vernos.

VI
Mirá, estuvimos en un momento difícil. Pero todo es diferente cuando tenés una hija. Sabés que es difícil, imaginate cuando estás casado encima, con una nena. Te juro que todo pesa, que pensás todo el tiempo en eso. Siempre uno vuelve, creo. Es que encima no tenemos punto de conciliación. Ella quiere algo totalmente diferente a lo mío. Decís que no cierre las opciones, claro. Eso, sí, cómo no, se me olvidaba.

VII
Que si vengo que si voy que no estoy que me pierdo. ¡Por favor! ¡¡Basta!! Me hace mal, todo esto me hace mal. No sé si estamos, si no estamos, si te rompo las pelotas o si realmente esto es solo una crisis que tenemos...

Mi amor nada... no me digás mi amor ahora. Vos me lastimaste y yo te lastimé y nosotros nos lastimamos. ¡Pero qué te importa lo que haya pasado con él antes que vos! NI SIQUIERA NOS CONOCÍAMOS. No me metas esa excusa por favor...

No. No me digas eso, yo siempre te quise, vos sos un ridículo. Paula esto, Paula lo otro, Paula anduvo con aquel, Paula le tira los galgos a todo el mundo, Paula se franelea hasta al garitero. Me tenés podrida. ¿Si realmente pensás eso entonces para qué mierda estás conmigo? Son todas pelotudeces y bueno, y no me mirés así.

Ah porque resulta que yo estoy de joda, que a mi no me import que vos estés así nomás y yo ando como si nada y... (este sería un buen momento para darnos un beso, pero cuando querés sos un...) No, la verdad que no. Aunque no tengo por qué contarte si sí o si no (¿y?). Yo no te pregunto esas cosas. Bueno, no quieras. Yo ya no creo en vos, estoy lo suficientemente dolida como para decirte que ya no estoy enamorada y la verdad es que te veo hasta en la sopa. Pero fra... (¡por fin!). Bueno, sólo un momento. Es que extraño como tu brazo me rodeaba la cintura, no te creas que es más que eso eh...

El espacio

jueves, 26 de noviembre de 2009

I
"El espacio no es el medio contextual (real o lógico) dentro del cual las cosas están dispuestas, sino el medio gracias al cual es posible la disposición de las cosas. Eso es, en lugar de imaginarlo como una especie de éter en el que estarían inmersas todas las cosas, o concebirlo abstractamente como un carácter que les sería común, debemos pensarlo como el poder universal de sus conexiones" (M. Merleau-Ponty. Fenomenología de la Percepción, EN, p. 277).

II
Inserta en el espacio me sentía justo cuando vos me tacleaste. Verás, hay cierto momento en el que las cosas dejan de ocurrir y entonces me enojo. Y justo cuando nada iba a pasar pasaste vos. Pensé que... dudé totalmente del poder universal de nuestra conexión. ¿Hace cuánto que no nos veíamos las caras? Meses. Te iba a preguntar por...

- Bueno -dijo Allen-, sólo te diré que está bien. Con bastante trabajo, pero bien. Ni tiene tiempo de molestar.

¿Te acordás de esa vez que discutimos sobre nosotros? Ahora bailamos, ahora retornamos a nosotros. Pero... ¿Qué hubiera sido de nosotros si vos me dabas un beso cuando querías darmelo? Ahh ah.

Creo que por un momento pensé que ibas a tirarme los perros, Allen. Y la verdad, no me hubiera gustado retirarme de vos, me hubiera dolido. Es que verás, con un par de salidas así nomás, a poco de conocernos, una se siente yendo hacia ese lugar. Y quizás la época, o quizás que nosotros nos llevamos bien y simplemente debe quedar así.

¿Me hubieras odiado si te hubiera dicho que no? Puf, justo hoy. Te detesto un poco cuando me hacés preguntarme estas cosas que no tienen sentido. Pero el reencuentro es lindo, veo que aprendiste un par de pasos de baile. No te pienso preguntar con quién, son curiosidades que me guardo. A veces pensé en nosotros, y como vos una vez dijiste, nos hubieramos terminado peleando mal. Ninguno de los dos sabe responder bien por qué, pero nos hubieramos separado escandalosamente. ¿Miedos por las debacles anteriores? - ahora damos la vueltita- ¿Para que chocar de forma tan segura? - te has vuelto medio competente - A veces me pregundo de dónde sacamos este tipo de conclusiones, de que no somos el uno para el otro y que amigos es lo mejor.

Te extrañé. Vos me extrañaste. Sí, ya sé que te debo una charla. ¿Domingo? Ok ok, el domingo no. Sugeriría volver a los martes de gloria en los que todo el mundo suponía que nos acostabamos, pero que sólo escuchabamos Pink Floyd y los Beatles, cerveza y psicodelia.

- Martes suena bien, pero el próximo -contestó Allen.

III
Algo así como la bibliografía de la época:

- Justo cuando pensé que tenía que alejarme de Foucault, recibo tres libros en seguidilla. So, nada de vacaciones teóricas che.

- No es casual que todas estas recientes impresiones tengan se me presenten con cierto aire Rayuelesco (sobre todo pensando en el magnifico y crucial capítulo 28). Entonces Jimmy es a Allen lo que Morelli es a Oliveira, ¿?

- Se supone que adeudo lecturas de Palahniuk.

( - Y sólo a modo de decoración sonora: She reaches out to grab his hand / But he must be the world´s most tired man...)

IV
Desde otro ángulo:

"Y el medio aparece por último como un campo de intervención donde, en vez de afectar a los individuos como un conjunto de sujetos de derecho capaces de acciones voluntarias -así sucedía con la soberanía-, en vez de afectarlos como una multiplicidad de organismos, de cuerpos susceptibles de prestaciones, y de prestaciones exigidas como en la disciplina, se tratará de afectar, precisamente, una población. Me refiero a una multiplicidad de individuos que están y sólo existen profundam esencial, biológicamente ligados a una materialidad dentro de la cual existen" (M. Foucault. Seguridad, Territorio, Población, FCE, pp. 41-42).

IV
- ¿Me decís que jamás le tuviste ganas? - Arremetía Paliers, no sin cierto desagrado.

- Ponele. Al principio salimos juntos. Ibamos a un bar que se llamaba Katmandú y queda en Sarmiento y... casi Medrano. Lindo lugar, tienen Warsteiner.

- No entiendo cómo jamás me contaste de esto. Digo, terminó siendo mi novia y resulta que yo jamás supe que estuvo con vos.

Allen levantó levemente la mirada. ¿Por qué se tenía que poner a explicar ahora esto, que encima no era nada? Contestó con un bufido mientras terminaba de cortar el queso. El salamín había sido acomodado por Paliers de una forma incorrecta: en una esquina. Es sabido que debe ir en el centro.

- No entiendo por qué te hacés mambos - dijo Allen-. No pasó nada entre Paula y yo. Salimos, pero como pueden salir dos amigos. Sino de esa forma tendrías que pensar que cada vez que me juntaba con ella hacíamos el amor, y te aseguro que no.

- Sólo opino que deberías habérmelo dicho - contestó Paliers mientras acomodaba el jamón en la tabla-. ¿Te parece bien ella en la cama?

Allen levantó la vista. El proceso de cortado de queso quedó momentaneamente detenido. Y no se comprendía qué parte de la conversación iba mal.

- Estás siendo un tanto pelotudo.

- Estás siendo otro tanto mal amigo.

- Por eso no te preocupes, vos viste que a mi me gusta hacer quilombo y no tuve mejor idea que convencer a Paula de que nos veamos furtivamente. Aunque por así decirlo no me costó tanto, porque a mi me conoció antes que a vos -desafió desafortunadamente Allen.

Repentinamente Paliers estaba al lado de Allen, furioso. Allen sonrió, clavó el cuchillo en la tabla. No sabía si Paliers caería en una interpretación satírica de su sonrisa o pensaría que al fin le revelaba el amorío.

Paliers golpeó en el hombro a Allen.

- Sos un pelotudo - dijo Paliers-. ¿Cómo me decís eso? Si no querías preocuparme, simplemente me hubieras contado. Cuando comenzaba a salir con ella hubiera sido un buen momento, no me hubiera importado, lo hubiera tomado como lo que era. Ahora yo qué sé, me cayó como balde de agua fría.

- No te lo conté para no condicionar la relación. A ver si arrancabas con esto. Digamos que estratégicamente decidí que uno de los elementos que tenía que ser obligadamente inofensivo en el panorama era yo. La regulación de la vida amorosa por un elemento excluido de esa relación amorosa. Fue como una diagramación del espacio, y tengo que decir que cuando los vi besándose la primera vez me pensé como un gran artífice. Ahora heceme el favor y ubicá el salamín en el centro de la tabla.

Paliers obedeció, encerrado en sus propios razonamientos. Al fin y al cabo, era cierto: Paliers y Paula habían sido presentador por el mismo Allen. Allen retomó el cortado de queso. Él era un auténtico fundamentalista del pategrás, queso que debe asistir a todas las picadas.

- Destapá una cerveza, dale que ya esta humedad no se soporta -dijo Allen, a quien le reventaba tener este tipo de problemas por nada.

El Óscar a la verdad insostenible

jueves, 6 de agosto de 2009

(Es de esas cosas que simplemente es sano que sucedan. Y ya.)

I
- Nada con queso - me decía Paula -, que el médico me lo prohibió.

Acabamos de entrar al Plaza del Carmen, lugar al que hacia un tanto que no iba porque los precios no van con mi bolsillo. Pero, dado que no he asistido al cumpleaños de la susodicha, debo hacer entrega.

- Bueno, aquí va - le tiendo el paquete mientras nos sentamos-. Espero que no lo hayas leído.

No, no lo leyó. Biplano, de Richard Bach. Pero yo buscaba Juan Salvador Gaviota, el que le regalé el año pasado. Porque me había olvidado que...

- ¡Ah! ¡Gracias! Es del mismo autor que me regalaste el año pasado.

Maldita sea, pensé. Estuve bastante cerca de pifiarla. Ya sentados, al entrar vi una cara conocida, está en la mesa de al lado. Fue una fisonomía vaga, nada que pudiera distinguir demasiado. Paula me habla, me pregunta cómo estoy, esas cosas. Me tiendo en un largo "eeeeee" hasta que por encima del hombro de ella veo que en la mesa de al lado está Doris, una amiga de Day.

- Eeeee... Perdón, es que destrás tuyo está una amiga de Daytona.

Paula miró para bajo, suspiró un "ahhh". No recuerdo qué le estaba diciendo, me doy cuenta de lo insostenible de mi frase, fuera la que fuera. Mis ojos rebolotearon por todo el local. "Es Doris -pensé-. Y tiene una cara terrible, se piensa que Paula y yo..."

Intenté mirar hacia la mesa de Doris en un par de oportunidades, pero en cuanto mis ojos se cruzaban con los suyos ella se hacía la distraída, me esquivaba. Genial.

Paula me continuó hablando de lo lindo que la habían pasado en su cumple, de toda esa gente copada que ella conoce. Y que tiene la amiga para mi, que otro día me la presenta. En algún momento, Doris, que estaba cenando con sus padres, se levantó. Urgida por retirarse estaba, tardó cinco segundos en cruzar todo el salon y llegar a la puerta. Después la seguí con la mirada por la ventana, se iba, ella me veía. No podría creer cómo yo, que estaba con otra, la miraba.

II
Plaza Serrano, el lugar de siempre. Ese del maní japonés, Utopía. Llegamos luego de un largo día de trabajo Valery y yo, nos sentamos en las mesas de afuera. Una noche un tanto calurosa, para ser invierno.

- Menos mal que salimos - me dice Valeria. Anda salidora ella, porque se peleó con ese flaco Matías con el que salía, ese, el que tenía novia. Yo le dije "para qué salís con gente con novia, encima pobre flaca la otra". Ni hablar, no creo que me haya escuchado, pero en fin.

Tras la solicitud de una picada a la camarera, ella continua su relato sobre Matías:

- Fue hace un rato, por el messenger. Encima me dice que lo dejo tirado. Como nos habíamos prometido no enamorarnos, entonces me dice eso, que lo abandono. Pero a mi ya me estaba haciendo mal, me estaba enganchando. Y él no iba a dejar a la novia por mí.

- Yo ya te dije que era un idiota - contesté-. Es un maldito inseguro que se queda con la novia por conformismo.

Paresco un tipo con principios a veces. Un tipo serio, que entiende del mundo y las cosas. Por eso hablo de idiotas y pido picadas con cerveza negra en una tarde de invierno. Un filosofo berreta, diciéndole a la chica qué hacer, quién es inteligente y quién no. Un estúpido que está a punto de darse cuenta que dos mesas a su derecha está Romina, la amiga de Day.

Efectivamente, vaya a saber desde cuando ella me está viendo dale a charlar con Valery.

- ¡La difamación! - esclamé sin querer. Valeria me miró extrañada, pues le había cortado su relato de que "los hombres están viniendo malos"-. Ah, perdón.

Romina de vez en cuando me miraba y a mi me costó horrores sostener mi conversación con Paula. Pensaba que dos noches seguidas era demasiado, que sólo a un estúpido de primera categoría como yo podía pasarle eso. ¡Y encima ni siquiera estaba en una cita dendeveras!

Creo que en ese momento sentí nuevamente una nominación al Óscar a la verdad más insostenible. Ganas de levantarme, ir a la mesa de Romina y explicar "Mirá, no esoy en medio de una cita eh, ella es mi amiga Valeria, Day la conoce. Ah, y decile que lo que le diga Doris de ayer, en realidad estaba con otra amiga, Paula". La verdad contada era inverosímil, la ficción tenía más fundamentos y yo no podía hacer nada para derribarlos.

Es increible lo fácil que puede perderse la reputación, carajo. Se supone que yo soy un tipo sensible, y no, ahora me pongo a reventar la noche jugando a dos puntas. La verdad... La verdad esta noche no existe, la verdad es insostenible. La ficción tiene más que hacer aquí. Me vieron dos noches diferentes con dos mujeres diferentes, y yo aquí, viviendo de estrenos, escribiendo una biografía que no es la mía.

Los titulares, redactados por Romina y Doris dirán "Allen, tirando tiros todos los días de la semana". Yo, que no me levanto ni a la mañana, tendría la campaña de prensa más despiadada en mi contra, Daytona no creería en mí. La difamación.

Según Paula:

- Nooo, si es verdadera amiga ni le dice. La va a lastimar. Quizás debas cambiar el lugar para tus encuentros. ¿Vos querés volver con Day? ¿No? Bueno, entonces a otra cosa mariposa, dejalo ir...

Según Valeria:

- Pero ni que hubieramos estado a los besos, quedate tranquilo. Igual sí, lo tuyo es de terror. A vos solo te pasan estas cosas, dos noches.

La ficción es más verosímil que la verdad. Mientras nos ibamos, porque mi gran falta de sueño debía ser no tanto mayor que la de Val, Romina relojeaba. Según ella, me habría ido temprano para evitar su mirada, habría acompañado a "la nuevita", o quizás nos habríamos ido a un lugar más íntimo.

Seguro que no gano ese Óscar, pero creo que deberían considerar mi situación para algún otro galardón, sea el Globo de Oro, el Martín Fierro, la Copa Cindor... en fin.

III
- Bueno, basta - me decía Orlando-. ¡Son cosas que suceden! Eso te pasa por tener amigas mujeres, sólo a vos eh... Y te reís, y te quedás preocupado. Jana, dejalo ser... Que le digan lo que quieran, ya fue.

- ¿Y si presento una declaración jurada de que yo no hago eso? Incluso podría presentar testigos.

- No seas idiota. Incluso si hubieras estado saliendo, no podría pasar nada. No seas estúpido. El día de mañana te la podés cruzar a ella recontra enamorada. Y vos te haces drama porque te vieron cenando con dos. ¡Pero por favor!

- Quizás si le explicara. Ella las conoce, sería entendible, ¿no? Aunque nunca le cayó del todo bien Valeria, decía que era demasiado cariñosa. Para qué...

Orlando me tomó por el hombro. Me miró serio, fijo, clavándome los ojos con su furia, instandome a razonar dos minutos que la vida es este entrelazamiento de accidentes.

- Allen -dijo-, crecé de una buena vez por todas. Querés evitar heridos a toda costa y venís fracasando de lo lindo, lo sabés bien. No porque sea todo tu culpa, sino porque no podés entregarle chalecos antibalas a todo el mundo, y además porque vos mismo vas a disparar accidentalmente algunas veces. Chocar. Chocar es muchas veces un accidente, ¿te acordás? Vos sostenías eso. Ahora ni chocaste, te agarraron en aparente infracción. ¿Y?

Quizás Orlando tenga razon, será cuestión de restarle drama. Orlando esbozó una sonrisa, sacó un muñequito del chocolatín Jack, era Sam, el enano de bigotes rojos de Bugs Bunny.

- Tomá -dijo Orlando riendo-. Sólo te podía pasar a vos, que te agarren con dos minas diferentes y no estar con ninguna. Te ganaste el premio a mejor verdad insostenible.

Hechos (II)

martes, 4 de agosto de 2009

Una colección de detalles para apuntar:

- Es verdad que Felipe Esthershack tiene una camioneta. También es verdad que se la confiscaron las autoridades de algún suburbio de Buenos Aires.

- Una relación a desmentir: Paula y Paliers jamás salieron juntos. Hubo acercamientos, pero nada prosperó.

- Orlando y Allen, nuevamente, pero por otras vías, trabajan juntos.

- Puede ser que ocurran algunas incoherencias en el personaje de Day. Esto se debe a que se trata de dos personas, y a mi incompetencia por disimularlo.

- Orlando mantiene actualmente su relación con Ly.

- En verdad, Valeria y Paliers no se llevan nada mal. De hecho, tienen una relación fallida, lo que denotaría un trastoque (no intencional) con el personaje de Paula. Aunque ninguna de ellas está relacionada en lo más mínimo.

- July es efectivamente, tan insegura como audáz. Ese elemento es análogo en Allen. Esta ecuasión, a la larga, no es conveniente.

- El título "El cielo está en juicio" proviene de una adaptación de la canción Evil, de Interpol.

- La última frase que escuchó Allen de Day es "andá al psicólogo". Llamativamente, no se trató de un insulto, y las relaciones diplomáticas entre ambos al día de la fecha son "políticamente correctas".

- Carla es una de las revisadoras críticas más precisas de Allen Jana.

- Verdades sobre Paula: Es diseñadora gráfica, efectivamente no entiende demasiado de web, también apodó en una época Spartacus a Allen, y se le atribuye la frase "el chocolate me hace sentir segura". Es sólo cuestión de unir cabos.

- Los intentos dramatúrgicos fueron impulsados por el mismísimo Oliver. Paliers fue otro de los personajes que apuntaló situaciones, e incluso detonó el plot central.

- Es verdad que en un principio Allen no le caía bien a Valeria. Desde ese momento se planteó el el dogma que indica que Allen Jana cae muy mal al principio, pero en ocasiones logra remontar la situación.

- La pelea entre Paliers y Allen ocurrió, aunque fue menos heavy.

- Jan es realmente vegetariana. Uno de los pocos elementos realistas del personaje.

- Bob y Allen suelen discutir sobre una serie de topics recurrentes: medicina y peronismo. Sobre el segundo item han llegado a elevar la discusión a puteadas recíprocas.

- Ocurrió hace tantísimo tiempo, y las diferentes versiones discrepan sólo en detalles: En la apertura del nuevo The Roxy, Felipe se arrojó del auto en movimiento por no querer esperar a que estacionen el móvil, y así, llegar antes al boliche.

- Otra incoherencia sobre los personajes se revela en Oliver. El motivo es precisamente, el mismo mencionado sobre Day.

- Hay grabaciones sobre esto: Orlando y Allen compartieron en 1999 un programa en una radio local de Vicente López, llamado "Lo que venga". Según el primero, en 2010 vuelven. Según el segundo, "sí claro, cómo no". La cuestión está en litigio.

Bipartidistas

viernes, 29 de mayo de 2009

I
- Nuestra relación se había vuelto una maqueta a esta altura. En las calles de esa maqueta nos podíamos pasear muy bien los dos, tomados de la mano, mirando un cielo poblado de alquimistas. Creo que cuando todo parece perfecto es cuando realmente los peores problemas se avecinan.

Paula tomaba algo de cerveza, mientras esuchabamos Pink Floyd otra vez en el living. Estaba en el punto justo de bebida como para filosofar gratuitamente.

- ¿Maqueta? -pregunté-. La verdad que no estaba al tanto.

- Lo que pasa es que vos no sos nada observador cuando querés. Mirá, yo ya tengo mi lista de ex novios, sé cómo viene la mano. Cuando una ya no siente cosquillas es cuando se está todo por ir a la mierda - agitaba el vaso, algo de cerveza chisporroteó hacia el suelo-. En realidad, no creo en las relaciones duraderas. Creo que no estuve más de año y medio con nadie.

- Sí. Es tan difícil creer en lo durable.

- Igual, yo le metí los cuernos antes. Muchas veces.

La declaración me tomó por sorpresa, o me sumergió rudamente en mi estupidez, que es lo mismo. Pensé que se vengaba, que sembraba la discordia para que esa versión de la historia llegara a Paliers. El drogadicto y la promiscua. Pensé que era mentira, la venganza de Paula.

- ¿La verdad? Entonces no entiendo para qué le hiciste tanto escándalo. De última, él ejercía la misma práctica que vos.

Me llevé el chop a los labios, la miré. Yo tenía la razón.

- De ninguna manera -contestó casi colérica-. Él perdió ese derecho desde el mismo instante en que me hizo comprobar que yo tenía razón, que estabamos en una maqueta. Estúpido.

No sé si me insultó a mí o a Paliers. O a ambos.

II
- ¿Te vas a poner romántico ahora? Vamos, sabés que las cosas no son así. Nos distrajimos un rato juntos, yo qué sé. Bah, la verdad, la quiero.

- Es linda chica -contesté.

- No necesito que me digas eso ahora, flaco -arremetió Paliers-. Por un lado todo esto es una boludés. ¿Sabés que desde que empecé a salir con ella, sólo estuve con otra en dos oportunidades? La del finde pasado fue la segunda, el final. La primera fue justo cuando nos empezabamos a ver. Que loco, dar comienzo y fin a algo de esa manera.

- Loco no. Suena hasta lógico. Cuando estaban empezando a verse todo era más informal, entonces era más fácil andar con otra. Y bueno, el final, claro. Andar con otra fue lo que inventó el final, ¿no?

Creo que a Paliers lo atormentaba un poco la ruptura. Más de lo que se dignaba a expresar, diría. Ahora, no notaba un cambio en sus hábitos. Nos hablabamos tan seguido como antes, de cosas parecidas como el PRO o algunas lecciones de historia.

- ¿Intentaste hablarle? -pregunté.

Negó.

- Si te interesa ella de verdad, deberías.

- Oh vamos, sabés que para este tipo de cosas no hay reparación real, solamente existen parches que adornan la relación de una manera desastroza. Se trata de pitucones que la gente lleva cuando van caminando tomados de la mano, uniéndolos de una forma tan artificial.

III
- Tenía que pasar - decía Paulie-. Aunque llegué a pensar que él no era como otros, que realmente era un tipo serio. Luego, bueno, su carácter...

Paula seguía la batería de Sheep, relampagueante, sobre su regazo. Cuando la llamé por la tarde estaba desecha, moqueaba, decía cosas. Le costó tres botellas y algunas pitadas el ponerse a devolver un par de verdades.

- Pensé que lo amaba en una época. Otoño. Creo que sólo puedo querer a la gente durante el otoño.

Miró hacia abajo. Sus cabellos castaños le tapaban la cara. Ya a esta altura me sentía un árbitro de nada, yo mismo estaba en litigio por esto. ¿Qué hacer? ¿Condenar todo esto? Para nada. Me había vuelto bipartidista.

- ¿Pensás que soy una puta, no?

- No.

- ¿Seguro? ¿No hay algo en mí que te parece malo, repudiable?

- Mirá Pau - contesté, casi defendiéndome-, no tengo las verdades universales. Es raro porque los conozco a ambos. Ahora enterarme de que andabas con otros mientras estabas con él, no me gusta más que lo que hizo él.

- Pero él es un mal maquetador...

- Él no podía vivir solo en esa maqueta.

- Pues sí, lo hizo. Yo lo acompañana de a ratos. Otros momentos, estaba en otro lado. Yo creo que no me tenés que acusar así.

- No te acusé.

- Te conozco - dijo ella levantando la ceja-. Sé que cuando te formas una idea no la decís, pero no hay quien te la saque de la cabeza.

- Dos verdades, pero en este caso apuntan a una mentira. No creo que haya que crucificar a nadie, y la verdad, había momentos en que se me hacía incómodo estar con ustedes dos juntos.

- ¡Ja! ¿Daytona que opina?

- Yo qué sé. Seguro que va a tirar contra Paliers, la conozco. Pero eso porque no conoce tu historia.

IV
Fue una semana después que entre las distancias ellos dos se cruzaron. Las cosas pasan rápido, al menos para ellos dos. Terminaron muy cerca el uno del otro en un cumpleaños, mientras yo charlaba con Day sobre... ya no recuerdo.

- Bueno, parece que se estrañaban - comentó Day, mientras veía a Paliers y Paula en su reencuentro.

- Sostengo que es así. Un bipartidismo selectivo, por otro lado, quizás eso fue siempre así, sólo que ahora está todo un poco más claro.

Certezas

jueves, 30 de octubre de 2008

I
Siempre que surgen estas cosas estamos cerca del río, pareciera... o cerca del agua, o cerca de la orilla, del borde de algo a lo que ninguno de los dos puede dar forma. Es que vemos todo sin forma, como si fuera un líquido, como olas que después se desfiguran contra si mismas.

Me di cuenta que (oh, qué casualidad) Bob nos observada de reojo, a lo lejos. Mientras Lisa y yo nos paseabamos por esa orilla del río de Vicente López, ese que pretenden hacer un paseo turístico.

Allen: Aunque ya no estemos en el barco, me da la sensación de que seguimos navegando. Porque vamos para cualquier lado menos aquí, viste.

Lisa: Bueno. Mejor saber que no soy la única a la deriva. Es loco, toda esta metáfora fallida del agua. Aunque, siempre me siento un poco hundida, me cuesta respirar, me cuesta ponerme a tono con...

Felipe gritó a lo lejos, allá por el mirador, algo así como "La puta que vale la pena este tinto". Lo raro es que no estaba tomando vino, no que gritara al río.

Lisa: ¿Viste? ¿De dónde saca toda esa celebración?

II
Porque deberíamos intentar de arreglar todo este desastre, me decía Julieta mientras ella se alejaba, porque no le gustaba todo eso de tirarnos en la cama, de estar tan cerca, porque no estabamos más juntos. Fue automático, ella se aleja tanto y tan rápido.

No nos sale eso de convivir en la misma habitación sin desmanes.

Supongamos la escena: Sentados, con pizza y cerveza de por medio, entre amigos, un viernes a la noche. Felipe puso algo de Los Auténticos Decadentes, que tanto le gusta, de fondo. Entonces ni ella ni yo nos miramos demasiado, porque no vaya a ser que ella se de cuenta de que yo la registro y yo me de cuenta que ella me escucha.

Algunas cosas son para problemas y ya. Ella pone un cerco electrificado a su alrededor, pero quien no le teme al voltaje va igual. Me aproximé al cerco, a ver qué pasaba, y me di cuenta de que ella había cortado la luz.

Es todo culpa de ella. Es todo culpa mía.

III
Lisa: ¿Alguna vez te diste cuenta de todos los problemas que ocasionas?

Lo pensé varias veces. Lamento las molestias a todas ustedes, no es de malo, sino de incompetente y estúpido. Es algo que no puedo superar, tiene que ver con...

IV
"Es bueno tenerlos con nosotros, aunque haya sido solo por hoy", decía Paliers al final de su cumple. Agitaba el chop mientras juntaba y se disponía a juntar firmas para ... había escrito en una servilleta algo así como:

Estimados:

Un motivo más que preocupante me impulsa a pedirles su ayuda y visto bueno. Como saben, las cosas no han andado del todo bien, me he visto sin esperanzas al verla, me he sentido sin sentido al esperar algo de ella. Yo siento, saben. Sé que ustedes han pasado por algo similar, sé que ustedes precisan también de la luz que solo "ella" puede darles. Por favor, se los ruego, sean chéveres.

Necesito de su fuerza en esta iniciativa, necesito que todos juntos impulsemos el amor, necesito que firmemos todos para pedir la renuncia del coco Basile, que nos condena a perder otro mundial. Ella, la selección, nos lo está pidiendo, de rodillas...


Allen firmó primero, le siguieron Oliver, Orlando, Felipe, Zunny, Paula (aunque tanto no entendía), Bob, hasta Carla. Y en una de esas agarró la el bolígrafo...

Lisa: Ok, entonces así rajamos al coco...

Y le estampó la firma.

IV

Fue difícil. Vos tenés que concordar conmigo, honey, pues yo te ví como estabas. Cuando empezamos a salir creo que estabamos los dos en modo de exploración. Quizás en cuanto terminamos con eso, terminamos con nosotros mismos.

Allen, Allen, deberíamos haber sabido, nos hubieramos dado los tiempos indicados. Creo que ese fue el problema, no haber aguantado hasta desactivar la bomba.

Y Paliers me parece un pelotudo, sabelo.

Tengo todavía el recuerdo de viajar juntos. Justamente Tom tiene que ver con eso. Recuerdo cuando me conoció, que me dijo "Julieta, gracias por hacer de mi amigo un tipo más agradable".
Me causó gracia.

No soy buena para percibir a la gente de entrada. Me pasó con Paliers, con Orlando. Con vos. ¿Sabías que la primera palabra que cruzamos me pareciste un tanto insulso? Aunque no tardaste tanto en rectificar. Y eso que no sos un tipo muy rápido, que digamos.

VI
Veníamos hablando de cualquier cosa que nos importaba menos de lo que los dos sabíamos que teníamos más en común. Cielo oscuro, alguna nube, luces de los barcos a lo lejos en el río. De cualquier cosa hablabamos cuando ella me miró, entonces era obvio que ambos estabamos pensando en darnos un beso.

Lisa: ¿Hace cuánto?

Allen: Demasiado. Por cuestiones náuticas que recuerdo, te digo que fue hace más de un año.

Bob se hacía el que no miraba. De lejos, te estoy mirando. Aunque no veo tan bien. Felipe estaba mostrándole algo, pero Bob no le daba pelota. Seguía dibujando entre los destellos.

Nosotros, aludíamos a todo esto.

Lisa: Entonces, una no sabe ahora si decir la verdad o mentir.

Allen: Yo que vos, claramente mentiría.

Entonces podrían haber ocurrido dos cosas:

a)
Lisa: Podríamos ir para casa, si te parece.

Allen: mmm... no creo que sea una buena idea... perdón.

b)
Allen: Lisa, dime... podemos ir a casa, hablar un poco

Lisa: No Allen, te lo agradesco pero no.

Al lado del río. Entre tanta agua. Lo líquido.

Y estas son todas las certezas.

Pocas luces

domingo, 19 de octubre de 2008

I
¿A quién mierda se le ocurre fumar y no tener encendedor? Los fósforos eran cada vez menos, mientras, Orlando puteaba por dentro, se le veía en la cara. Yo seguía desorientado, todas esas paredes blancas con puertas color crema no me decían nada de nada. O sí, bueno, que estabamos perdidos en un edificio.

II
Cuando llegué a lo de Paula estaban Paliers y Feli. Este último sorpresivamente no sostenía un vodka, sino con una cerveza regular como todo el mundo. Zunny hablaba por celular, decía algo de unas entradas, decía algo de una función, decía algo de la semana que viene. "¿A quién se le ocurrió poner Radiohead para musicalizar la joda?", dije mientras saludaba a Feli.

En un toque llegaba Orlando, que había encargado a Paula que le pidiera una pizza porque desde la facultad no había tenido tiempo de comer. La pizza estaba helada ya.

Paliers: Yo no entiendo a este tipo. Se queja de que llega tarde, pero pierde tiempo en ir a la casa para llegar todo limpito eh.

Feli: Cuestión de tipos exitosos, creo.

Weird fishes, creo que era el tema que estabamos escuchando. Supuse que podría cambiar el estilo a un Killers más circense, más acorde con la velada. Zunny, a pesar de estar aún hablando por celular y decidiendo algo sobre un descuento de no sé qué entradas, se dio cuenta de mis intenciones de cambiar la música. Por lo que, además de discutir por teléfono, debatía mimicamente conmigo...

Zunny: ,....!!! shhhhhh... ee ee

Allen: Saquemos esto que me deprime...

Zunny: Uiraaa, mmm, poffff..., swish swish

Allen: Buuuuuuu... buuuuuu...

Zunny: Blaf, (che no) *.* :@

Feli: ¿Quiénes son, de todas formas? ¿Pink Floyd?

El departamento de Paula es un dos ambientes en Caballito, contrafrente, metros cubiertos aceptables, heladera llena de bebida.

Paliers: Siempre tan prolijo Orlando, ya es la una. Deberíamos haber salido...

Entonces me sonó el celular. El mismísimo Orlando.

Orlando: Che, estoy abajo, no sé qué departamento es. Ábranme.

Paula prendió el horno y como noté que Paliers no pensaba ofrecerse a bajar para abrirle (por cabrón nomás), entonces tiré el celular sobre la mesa, como para probar si se rompía o algo, y me ofrecí a bajar.

Paula: Ah, perfecto, dale, así mientras caliento la pizza.

Paliers: ¿Encima viene a cenar el señorito?

III
Orlando: Che, Esthershack no me atiende. ¿No te acordás el teléfono de Paula?

Con esto de los celulares ya nadie recuerda números teléfonicos. ¿Por qué todo esto? Bueno, explico: el edificio de Paula es raro, tiene pasillos, uno da vueltas y vueltas hasta llegar al ascensor. Cuestión, que cuando bajé, le abrí a Orlando, no recordaba el camino de vuelta.

Orlando: Vos sos un boludo. ¿Qué piso es?

Allen: Décimo, u once, no recuerdo.

Orlando: Vamos, es la una y media, no podemos andar tocando timbres hasta llegar a lo Paula.

Allen: No me acuerdo, che, siempre es ella la que cae en casa, no yo acá. No entiendo por qué no nos juntamos en tu casa o en lo de Felipe.

El problema era simple: estábamos perdidos en el mismo edificio de Paula, porque ni Orlando ni yo sabíamos cuál era el piso. Yo me había dejado mi celular arriba y Orlando no podía comunicarse con Paliers, ni Felipe. Zunny evidentemente estaría hablando aún, o no sé. Y Paula averiguando cómo prender el horno.

Orlando: Genial, la verdad eh.

Allen: Bueno, vamos al décimo, en una de esas descubrimos cuál es por memoria visual.

Mi memoria visual es buena. Pero nada, todos los pasillos me parecían iguales. Ya hacía diez minutos más o menos que había bajado a abrirle a Orlando. La pucha.

Parecía una película de cine catástrofe. Orlando se esaba poniendo de malas, se sentó en uno de los escalones y prendió un pucho con un fósforo. Mirana con cara de ojete, mientras yo no recordaba desde dónde había bajado.

Entonces, oh sí señores: Corte de luz.

IV
Sí, perdidos en un edificio y sin luz. Prendí otro fósforo, avancé un poco hacia una de las puertas, que daba a otro pasillo con más puertas y un tacho grande de basura.

Orlando: Pará, no te alejes tanto que no veo una mierda.

Allen: Chep, creo que es en el once.

Orlando: Fantástico. No entiendo por qué no llamaron aún, o algo. Bah, aún no tengo señal. ¿Por qué no baja Paula o Feli? ¿No se les ocurre eso?

Allen: Ellos también están sin luz, yo qué sé, andarán buscando las velas.

Orlando: Edenor de mierda.

En una de esas escuché voces abajo, en el noveno. Tenía que alejarme un poco para poder quizás increpar al de abajo que me dijera dónde vivía Paula Poliansky. Entonces así me fui un toque, total sabía volver a la escalera de Orlando.

Orlando: eh eh! La luz locooo...

En fin, no sabía ni quién era Paula el del noveno, nada. Ni le vi la cara, hablaba con la oscuridad. ¿Usted quién es?, me preguntaba. ¿De dónde viene? No, acá no hay ninguna Paula. Váyanse que llamo a la policía.

Volví con Orlando, que se había parado porque ya no tenía más pucho.

Orlando: La conch de la lor. No me dejes así boludo, solo, a oscuras, en edificio que no conozco. No sabía nada el de abajo, ¿no? Mirá que hay vecinos pelotudos, mirá que a la gente ya no le importa nada eh.

Subimos al once. Estabamos racionalizando los fósforos, andabamos de la mano, adivinando los escalones, tratando de no perdernos. Entonces llegamos al piso, prendí algo de luz, para ver un toque. El mismo agujero negro del piso anterior. Avanzamos

Orlando: Ahora sí que Paliers va a putear, se nos hizo de tarde.

¿Veinte minutos vagando por el edificio llevaríamos?

Entonces escuchamos pasos que venían de abajo. Orlando y yo nos asustamos. ¿Qué? ¿El viejo había llamado a la policía? ¿El swat? Esos encima tienen vista infraroja, noooo.

Alguien subía... pfff

Se me fue otro fósforo. Instintivamente, cuando los pasos estaban por llegar a nuestro piso, hicimos cuerpo tierra. Aún no sé explicar esa reacción...

Nada... silencio casi, los pasos seguían, pero se habían vuelto más sigilosos, la puta madre. ¿Morir por intentar una noche de joda? Malisimo nuestro status.

Orlando me estaría mirando en la oscuridad, deseando que me tiren primero a mí, o pensando en ponerle un tacle al tipo, o pensaba en las vacaciones cuando no nos pasaban estas cosas. Es en esos momentos que te sentís tremendamente al borde de la muerte, eso negro que te rodea por completo. ¿Qué pasa si no salimos de esta? Pensé en la noticia en la tele, quizás relatado como un dobrel crimen, o un malentendido con el swat porteño que pensó que eramos asesinos seriales.

Los pasos llegaron, los sentía a unos metros, pararon unos diez segundos ponele. Reanudaron su marcha al doce. El garrón de vivir en los pisos más altos, me imagino.

Entonces se abrío la puerta ahí nomás, de uno de los departamentos. Vimos salir un brazo con una vela. Paliers se asomó, y nos vio a Orlando y a mi tirados, con una cajita de fósforos. Media hora para subir once pisos, beibi.

Paliers: ¿Qué hacen, boludos?

Se escuchó a Zunny en el fondo, que Mariano conseguía entradas gratis para el Personal Fest...

Breakfast at Pau´s

martes, 16 de septiembre de 2008

Honey, would you pass me the wine?
Just another glass, and i´ll be intact.

Hay veces que nos peleamos un poco, otras que nos tiramos en la cama simplemente a estar juntos. Otras tantas veces, ella se queda tocando la guitarra mientras yo la escucho con los ojos cerrados, tirado en el sillón del living.

Otra cosa que suele ocurrir seguido es que me planteo por qué estamos juntos. Ella reniega de que salgo demasiado, pareciera preocuparse en exceso con quien ando. Pero salgo con los chicos igual. Entonces le manda mensajitos a Allen, que en una de esas se da cuenta que tiene tres mensajes desde hace por lo menos dos horas. "Es que no escucho el celular", alega.

Entonces una de las peleas que nos tocó fue esa en la que le dije que parecía que ella le mandaba mensajes a mis amigos para ver dónde andaba yo. Allen dice que Paula le mandó mensajes desde siempre. Pero no pude evitar y ella se hizo la desentendida, entonces terminé invitandola a cenar para que me perdone.

Porque todas esas cosas pasan rápido, empezás a salir con alguien y resulta que en un domingo al mediodía hace ocho domingos al mediodía que lo primero que veo son sus ojos. Entonces otro domingo (o sábado, no importa), te encontrás en el súper haciendo las compras. Otro de los pasos que suele ocurrir con el tiempo es planear algún viaje, llamar a la aerolínea, hacer toda la transacción y pafate nos vamos un rato a Uruguay.

Pau: De chica ibamos seguido con mi familia a Montevideo. Mis tíos están ahí.

La chiquita se olvida pero no se olvida. Yo también soy así, en eso nos parecemos.

Se lleva bien con los chicos, lo cual es importantísimo. Feli es amigo del mundo entero y Orlando hace sociales con ella y más con las amigas. Con Allen es una perpetua joda, total, ellos se entienden.

Conmigo muy bien. Aunque por detalles específicos de nuestra relación, algunas veces se enoja conmigo. Por ejemplo:

- Cuando no doy señales de vida en todo el fin de semana
- Cuando sabe que me junto con los "otros"
- La vez que me gasté un fangote de guita en ir a volar
- Y cuando, una vez a 1800 metros de altura, me tiré del paracaídas
- Los miércoles que nos quedamos con Allen, Feli, Orlando y Bob en el Video Bar o Lo de Pepe hasta demasiado tarde

Igual me quiere, toca un poco más la guitarra, desayuna cerealitas con dulce de durazno y nos quedamos viendo un rato The Savages hasta que nos aburrimos.

Y yo la miro, le digo que la quiero, ella me sonríe mientras mira como mi desayuno consta de pan, café y alguna fruta a elección.

En fin...

Detalles

miércoles, 13 de agosto de 2008

I
1) Vos me dijiste, me contaste eso de que respirás hondo cuando dormís. Es impresionante la facilidad con la que lo lográs. Yo de a poco me voy acostumbrando, a veces me acomodo y miro las estrellas del techo un rato.

2) ¿Te crees que no dormís? Ja, pero si te escucho de repente farfullar entre sueños, que la maqueta está mal y yo qué sé. Mirá, te abrazo impunemente, no te das cuenta. Entonces vist...

1) ...e que la chocotorta nos llenó demasiado. El tema es que los dos concordamos en que la comida es muy importante, aunque...

2) ... me sorprendiste, pensé que andabas cansado, en una de esas te despertás y te tengo mirándome a los ojos. Seguí diciendo cosas entre sueños vos, de chico me dijiste que una vez te peleaste con tu hermano, que le decías que no a no sé qué y él en la cama de abajo te contestaba y no entendía qué te pasaba.

1) Lo que pasa es que uno empieza a anotar detalles. Eso, tenemos un afán por los detalles. Siempre se nos escapan unos tantos, pero retenemos otros.

2) Me gusta cómo tus dedos caminan por mi espalda, ¿te conté?

II
Paliers: Hmmm, puede ser, sí, femenina. Digamos que ninguno de nosotros en gran fanático. Ahora que lo pienso, me acuerdo de una chica con la que salí que...

Allen: No desviemos el tema. Después de haber realizado un estudio pormenorizado del mercado, creo y apoyo la idea de...

Orlando: Pero no bro, pará. En la variedad está todo. Es re dulce, me gusta. ¿Qué querés que te diga? La dulzura en los labios, ya me gusta sentirla. Ojo, he pasado por mis cosas fuertes, una morocha es necesidad para todos.

Feli: A veces creo que por abstención de morochas termino en el whisky...

Allen: No digo que no te pueda gustar, no digo que esté mal, yo solo digo que...

Paliers: Sí, variedad, en eso estamos todos de acuerdo. Rubia morocha roja. Aunque no somos tan refinados como Jana acá, que se conoce las de afuera el señorito...

Allen: Callate puto.

Paliers: Yo creo que es un tema de cuerpo. Es algo que no puede faltar, viste.

Feli: El otro día descubrí que soy el más bajo de todos nosotros. Che, hay que hacer un programa de radio.

Orlando: Aplausos.

Paliers: Sé que no te gustan las generalizaciones, pero creo que sí, que podemos otorgarle el carácter de femenina.

Orlando: Bueno, en realidad, si lo pensamos por ese lado, ahí estaría la razón de por qué nos gusta.

Feli: A mí no me gusta. Me parece flojarda de hecho.

Paliers: Variedad muchachos, ante todo variedad.

Allen: Sí, obvio, pero te lo juro, después de haberlo investigado, en base a una serie de casos llegué a la conclusión de que la stout es cerveza de mina.

Paliers: Por lo dulce.

Orlando: Ok ok, me cansé, pidamos una bock.

III

- ¿Eh? No, es cualquiera eso - le dije a Paula mientras salvaguardaba mi taza.

- Mirá, queda re rico.

- Malísimo. Ya tiene azúcar, ¿para qué le ponés más?

- No tiene, eso que dice ahí es mentira. Siempre se le pone azúcar al Nesquick.

- Queda empalagoso nena.

- Vos lo tomás sin gusto, que es otra cosa. Mirá, le pusiste mucho vos.

- Es que vos le ponés poco, te va a quedar re pálido. Por eso decís que no tiene gusto el tuyo. El Nesquick va solo, pero en cantidad.

Los chicos me hubieran dado la razón, pero era yo solo contra esta cabezadura.

- Si tiene gusto - me contestó, con cara de puchero.

- Que no. Es un acto criminal lo que estás haciendo -traté de arrebatarle el azúcar, fracasé-. Es como ponerle melón al jamón, salame a la sandía.

- Uh, sos un pesado.

IV

Debatíamos qué iba a ocurrir después del quinto tequila de Felipe:

Orlando: Vomita.

Allen: Toma un sexto.

Paliers: Va y toca en el piano La Rubia en el avión, de Los ladrones Sueltos.

Feli levantó la vista, dijo que era buena idea y se sentó frente a las teclas.

Meet the ex

viernes, 8 de agosto de 2008

Si tenemos un par de crayones podemos dibujar una casa con un jardín en el fondo, una luna, algunos puntitos en el cielo que son estrellas. Eso, tenemos una casa, que está llena de gente. Ponele que es una fiesta, ponele que hay barra, ponele que hay música, ponele que...

... en ese contexto, a modo de hipótesis, vamos a imaginar las reacciones de los personajes en un encuentro fortuito con su ex, en la cual el o ella les pregunta:

ex: "¿Cómo estás? Tanto tiempo".

Las respuestas de los personajes. A saber:

Orlando: Hey, bien! ¿Vos? Hacía tiempo que no nos veíamos. Te queda re bien ese escote, corazón. ¿Vamos al jardín de atrás a charlar?

Oliver: Y bue, hemos estado mejor, algunos despelotes. Pero nada grave eh. ¿Vos? Se te ve bien. Eeeeste, sí, qué se le va a hacer. Tremendo pelotazo, tenemos que avisarnos cuando vamos a fiestas de conocidos. Podríamos repartirlos más o menos. Uh, ahí está menganito... (ya fue, beibi).

Allen: ... ... !!! .. ¿? ... =+= *-* ): - : ( @!... #.#, %=/ & ~~~~~:... {(*);} :<( ¿(@)? Zunny: ¿Quién sos vos? Ahh, claro...

Luna: Oea! Muy bien, y ¿vos? Me acordé justo de vos el otro día, justo que pasé por la casa de ese amigo tuyo a donde ibamos a tomar mate y bla bla bla... (sigue hablando nomás).

Felipe: Ah, hola. Sí, todo bien, algo ocupado. Uh que quilombo, no te escucho nada. ¿Vamos para el jardín de atrás?

July: Mmm. Es raro, verte acá. Bien, creo, no sé... viste. Perdón que te lo diga pero me empezó a doler la panza.

Daniel: Bien. Estoy casado.

Carla: Sería mejor que no nos hablemos, será mejor que nos dejemos ir, perdernos en la muchedumbre. Sé que duele, sigue doliendo. Pero a esta altura sólo nos haremos daño, por favor...

Guille: Bien. Me sorprendés, no estoy acostumbrada a esto, a que me dirijas la palabra.

Lisa: Chau.

Paliers: ¡Opa! Bien, es bueno verte, hace mil que no hablamos. El jardín de atrás está espléndido esta noche, ¿me acompañás? Y sí viste, porque acá hacen medio quilomb...


Ludi: ¿Para qué me hablás? En serio, ¿hace falta? Te propongo que hagamos como que no nos conocemos, viste, sería mucho más legítimo.

Val: Maso, con algunos quilombos. Vení, acompañame atrás, así charlamos un rato. ¿Te gusta el Speed con melón?

Bob: Ajá. Sí, bien. ¿Vos? Buenísimo. Sí, con muchos proyectos por suerte, viste, tengo que mantenerme ocupado. Ajá, por supuesto. Me imaginé. Uhhh, ¿te acordás de eso? Bueno verte eh, después hablamos.

Ly: ¿Me querés llevar al jardín del fondo vos? Ni lo sueñes.

Pau: Long time, no see! Bien, ¿vos? Uh, pará que me llama mi amiga... (se va, chau).

Gallagher: Miau! (Ronroneos. Se van los dos al jardín, de ahí trepan al techo, imaginensé. En fin...)


Pero recuerden que son sólo hipótesis, nada más.

La falla

jueves, 17 de julio de 2008

I
Pau: When I first met Allen, I found out quite a funny guy, quick for jokes and nice to be with. Someone that has his feet on the ground but certainly believes in Bajtin's escape valve. A few beers after, that idea came along: he talked about something that would hit against the system, just so that everything could go on.

II
Dani: Entonces imaginate lo que fue el mundo después. Digamos que lo tuyo fue llamativo. Cuando volví pensé que me iba a encontrar con la ira del volcán, con una guerra civil. No por sobrevalorar quien eras vos, pero sí pensando en que nadie pensaba que esto podía ocurrir. Eras casi un role model.

Me molestó ese último comentario. Mientras Dani tira, casi hace un strike. Solo tres de los pinos quedaron en pie.

Allen: No entiendo al ficción. ¿Por qué no contraofertó, por qué no intentó reternerme?

Él apuntó otra vez, él tiene una precisión. Entonces la bola fue derecho a los pinos, pero solo logró tirar dos. Vamos eh, solo estoy cinco puntos abajo de él. Y eso que no juego al bowling casi desde la secundaria.

Dani: Era demasiado. Eras un rebelde, de hecho si volvías te rajaba. De repente te volviste demasiado real, dejaste la ficción del Photoshop, de servirle para atentar directo contra él, contra el jefe.

Allen: Contra el poder...
III
Mientras me lleva a dar un paseo por esos pasillos que conozco demasiado pero casi olvidé. Cuado llegué Carla me recibió re paqueta, un tipo que no conozco pero parece que el a mí si me saludó a la distancia, Valery interrumpió su reunión para venir a saludarme. Era un local que jugaba de visitante.

Ernesto: Se te ve bien, se te ve más relajado.

Allen: Tengo razones. No pensé que esto pareciera tan cambiado, Ernesto. Pero sí, pareciera que hay un nuevo emplazamiento de esta maquinaria.

Recordé la obseración de Carla cuando avisé que iba para mi ex oficina: "Bien, porque Ernesto pidió especialmente estar cuando vengas".

Extraño. Cuando llegué Ernesto estaba en su oficina, atendiendo un llamado. Valery se me quedó charlando, mientras Carla se decidió a no darme más pelota. Eran las cinco y media, seguro todos se querían ir a la mierda.

Oliver estaría afuera seguro de visita en algún cliente. Entonces me asomé a la ofi de Dani, que estaba con sus reportes, le dije que fueramos al Bowling en un rato, contestó que sí. Entonces...

Ernesto: Lamento que hayas decidido irte. Creo que hay otra forma de plantear las cosas, es una verdadera lástima. Ahora, quizás el ritmo era demasiado, pero en vistas de que el cliente estaba más que contento con tu performance, me gustaría que continuaras como colaborador externo de la agencia.

Fue una especie de bombazo. Bien dijo Paula, no se entiende que me ofrezcan trabajar aunque yo haya optado por irme.

Ernesto: Es simple, quiero que manejes algunas campañas. Podemos establecer un fee mensual, y te manejas con Valeria para lo que ella necesite. Sé que ustedes se llevan bien.

A ver. ¿Nos llevamos bien significa "sé lo de ustedes" o "se llevan bien"? Ernesto puede tener esos ataques en los que hace comentarios agudos gratuitamente y... Bueno, me perdí, perdón. Digamos que extraño algunas cosas, y colaborador me permitiría responder a mi mismo.

Ernesto: Podemos probarlo, ver que te parece. Ajustamos las cosas a tus tiempos, lo haces desde tu casa. El ritmo será otro, seguro. Valeria es mucho más tranquila que yo, no vas a tener problema.

IV
Ahora sí, Daniel tiró un strike.

Dani: O sea que seguiremos sabiendo de vos. Bien por eso, aunque pensé que te iban a hacer laburar con Oliver.

Allen: Tiene toda la lógica. Jamás le gustó a Ernesto que yo me lleve tan bien con Oliver. Además, a falta de Zunny la que lleva mejor el tema de diseño es Valery. No está mal tomada la decisión.

Dani: Me imagino. La oficina perdió brillo sin ustedes dos, ahora Oliver está más tranquilo. Zunny y vos le agregaban una cuota de quilombo al día a día.

Allen: Era ella. Yo no hacía nada, me portaba re bien.

Entonces tiré un strike de una. Tomá.

Dani: Hacés quilombo, y resulta que todo el universo sigue intacto como ayer.

Allen: No creo. Quilombo jamás. La falla es un requisito del sistema, se supone que en algún momento alguna rueda tiene que salirse del riel para que no se descarrile el tren.

Dani: No comparto tu método, pero no tenés de qué quejarte.

Entonces Dani tiró otro strike, ni chances de ganarle.

V
Pau: Things work in a strange way, don't they? There's nothing fantastic about this, there's no such thing as fiction. It is just strange, things going on in such a particular way.

Derecha

sábado, 12 de julio de 2008

Paula me dice que sea positivo, que me deje de romper las pelotas. Es lógico, me agarró en una de esas rachas en las que lo único que hago es...

Pau: Quejarte. Es como que vos estás en una carrera y de antemano decís que el otro va a correr más rápido. No digas eso hasta que el otro esté de hecho corriendo más rápido que vos.

Mientras la chica se hizo cargo de la guitarra y empezó a entonar algo así como un tema de los Beatles. Pero no eran los Beatles. Pero se parecía, vio.

Allen: Siempre tuve alma de viejo. Siempre tuve ese costado apocalíptico. Aunque recuerdo una época en la que estaba más alegre. También fue una época en la que estaba sumamente equivocado.

Pau: Feliz y equivocado. Me suena. Lo que pasa es que uno después se da cuenta de cosas, resulta que no tenés amigos cuando los necesitas, o tu ex es un claro caso de éxito y vos estás hecho un desastre, o que uno trabajaba en la oficina pensando que lo iban a ascender. En fin, pero uno va cambiando.

Dijo algo de un cambio de perspectiva. El tema es que lo dijo de una manera muy linda, muy poética que no recuerdo y a mí no me sale.

Allen: No es lo mío esto de ser positivo. En realidad, me pongo quejoso. Creo que según pasan los años uno se va tirando a la derecha, viste. Ahora veo floggers por la calle y me ponen de la cabeza, a uno le agarra esa derechización... Eso, me derechizan.

Paula comenzó a reir. Que los floggers lo derechizan a uno, dijo mientras miraba las estrellas del techo. Simplemente se dejó caer en el puff entre carcajadas, seguramente se habrá dado cuenta de que en serio estamos más viejos, que entonces uno empieza a ponerse reticente, a volverse más conservador, a optar por lo seguro.

Allen: Y un día cualquiera, me imagino que te despertás y resulta que querés votar al partido nacionalista y leer el diario por la mañana para cada tanto decir "que tremendo", o "estamos todos locos".

Insomnia

viernes, 4 de julio de 2008

Lo extraño de la situación era que Allen, relajado y todo, no dormía hacía 48 horas. Paula no entendía cómo al otro día estaba tan lúcido, parecía que estaba descanzado y activo.

Paula: ¿Estás consumiendo algo vos?

Allen estalló en una carcajada.

Paula: En serio, es raro que depués de no pegar un ojo durante dos días estés así, como si nada.

Allen: Bueno, me duele un poco la cabeza y las cervicales. Decir que no me viste realmente corroido.

Luna recuerda que fue durante el primer gran conflicto con Jules que Allen estuvo así, casi sin pegar un ojo, pero lúcido, de acá para allá, siguiendo con todo.

Allen: El cuello es lo que más se reciente, es porque no descanso.

Paula: No entiendo por qué no vas al médico para verte.

La reticencia de Jana hacia el poder hospotalario viene de años ya. Tiene que pasar algo serio como para que se digne a visitar ese tipo de instituciones. Además, ya ha visitado tres en lo que va del año, cantidad que sostiene suficiente y hasta excesiva.

Recuerda Eloise que debido a la falta de sueño de Allen Jana, hubo que suspender sesiones de ensayo.

Eloise: Según explicó luego, fue ataque de pánico. Recuerdo que estaba con taquicardia.

Uno se acostumbra a esos desmanes corporales y medio los domestica. Esa vez fue tremenda, me costó dos horas convencerme a mi mismo de que nada sucedería.

Eloise: No entendíamos qué le pasaba. Es raro ver a alguien que está bien, de repente pálido como una hoja blanca.

Paula: Quizás necesitás dispersarte.

Como dije antes, lo extraño es que disperso y todo, es como si el sueño no llegara, como si la melatonina fracasara en su intento de anestesiar la conciencia algunas horas. Según Bob, todo es cíclico, pero debería ver a un neurologo. Y a un cardiologo, por lo de la taquicardia.

Allen: Mis polainas.

Bob no me dijo nada nuevo. Resulta que hay algo que mantiene mi sistema nervioso central alerta. Sí, eso asumo, ya lo sé. ¿No se supone que la medicina es una ciencia más precisa? Tirame un centro.

Bob: Bueno, yo que vos pruebo esto...

Nock out. No recuerdo cuando cerré los ojos, pero fue como un gancho y me desperté a las diez horas.

Bob: Igual, no es bueno acostumbrarse. Yo diría que este tipo de cosas deben usarse circunstancialmente. Aún así, una visita...

Paula: Sos cabeza dura eh.

De vez en cuando Eloise pregunta cómo anda mi sueño. Las últimas veces le venía respondiendo que sin problemas, pero ahora, es la ausencia total.

Allen: Sólo un poco de dolor de cabeza.

Bob: El tema es que luego de no dormir por demasiado tiempo, por ejemplo, la memoria comienza a degradarse.

Allen: Aaaahora entiendo. Sí, de vez en cuando tengo esa sensación de confusión, de no saber dónde estoy parado. Como si mi memoria a cortísimo plazo fallara. Igual, siempre la recupero.

Paula: Nunca te acordás que música pasaron la noche anterior vos.

Allen: Sí, pero eso es porque no le doy bola y está demasiado fuerte como para distinguirla. Además, en todos los lugares es la misma.

Según tuve oportunidad de excusarme con Eloise por aquellas 48 horas, alegué que el problema era tensión laboral. Fue la época previa a que July y yo dejaramos de ser July y yo. La explicación parece demasiado obvia, no me satisface del todo.

Entonces si vamos un poco más para atrás, una serie de sucesos que involucran a gente que a ustedes no les importa pero a mi sí, iniciaron este tipo de manifestaciones. En realidad, también puedo dar cuenta de ilusiones tentativas.

Luna: Lo recuerdo. Pensé que estaría todo bien, lo vi durante toda la noche y parecía ok, pero luego me enteré de que no pegó un ojo en toda la noche. Me dio lástima, hubiera querido que no salieras tan lastimado.

Completamente cierto. Recuerdo nuevamente el tremendo dolor en las cervicales.

Luna: Yo que sé, son cosas de la vida Allen. Me acuerdo cierto momento del proyecto que te vi especialmente tenso. Tu iniciativa por distanciarte era tajante, pero tu incomodidad con el hecho de simplemente existir era tal que no te dejaba en paz.

Por esa época fue el recital de U2, jamás asistí con tantos analgésicos a un estadio. Meri no entendía qué me pasaba, mientras mi mano chequeaba de a ratos que el pulso cardíaco estuviera bien. Subía, bajaba, subía, en el medio, no lo encontraba, ahí está.

Me dejo de racontos al pedo. Creo que en toda la semana sólo dormí el miércoles.

Entonces la vida parace un continuo. Es un continuo, claro. Pero uno empieza a sentirla como un continuo totalmente fragmentado, pues sabe que estuvo al tanto de todo, todo el tiempo, pero se le van olvidando pedazos, confundiendo momentos.

La sinapsis está en crisis, beibi.

(des) varieté

lunes, 23 de junio de 2008

I
Los abajo firmantes estamos totalmente en contra de la selección que propone Alfio Basile, así como repudiamos también su continuidad en el cargo de Director Técnico del equipo nacional argentino:

- Allen Jana
- Paula Belén Poliansky
- Orlando G. Alarcón
- Felipe Esthershack
- Julieta Cinadi
- Sonia Fernández O'Hara
- Roberto "Bob" Casaballe
- Valeria García Grant
- Oliver Hestond
- Ludmila Oliveira
- Gallagher Le Kat

Quien quiera sumarse a esta convocatoria en contra de otro futuro fracaso en el mundial, queda invitado.

II
Ludi: Tendríamos que juntarnos che, hace mil que no.

Allen: Sí, apoyo la idea, es necesario un rejunte.

Ludi: Pero hagamos algo divertido.

Allen: Comer.

Ludi: Jajaja. Pero, ¿y algo más divertido?

Allen: Comer con postre.

Ludi: ... ¿Y quizás algo un poquitín más divertido?

Es que ella no entiende que comer, en sí, es divertido. En fin...

III
Mensajes que te pueden llegar a cualquier hora de la madrugada de un finde:

- Stalin baila rap y te juro que Perón se está chamuyando a la rubia. Entonces yo juego con dos expulsados y gol de chilena.

- Estaba pensando que en realidad todo esto a esta altura nos involucra irrefutablemente en cualquier tipo de sensación de esas que no entendemos del todo pero simplemente no podemos evitar, y eso pasa cuando... ah, me perdí.

- Cadsberg! Cadsberg! Las latas verdes nos rodean, oh no, valentía mis soldados. Pidan por la unión de nuestros hermanos, recomienden este mensaje a sus amigos más cercanos.

- Es increible cómo se ha industrializado todo. Estoy bailando con un maniquí, estoy bailando con un maniquí. Ea Ea viva el rock.

IV
Entonces el gato me preguntaba qué estaba esperando. Mmm, yo me preguntaba lo mismo, mientras ella me miraba y se estaría preguntando exactamente lo mismo.

Con su carácter irreverente, Gallagher me hubiera dicho algo así como "Qué paciencia que te tiene ella, eh". Cuando tiene razón, tiene razón. Entonces se fue para la cocina, para hacerse el sota nomás y ver si pasaba algo.

Estoy seguro que al cruzar la puerta, se quedó atento del otro lado escuchando. El ruido revelaba que estaba comiendo. Mientras se reía de mis opinionismos contra los flogers y nos tirabamos un rato a pasar la noche.

Cuando Gallagher apareció nuevamente miró la escena con ojo clínico, maulló pero no se quedó quieto. Habrá dicho algo así como "Entonces me voy. Me aburrieron, hablan demasiado ustedes dos." Andá gato, después te cuento.

Lo disperso

miércoles, 4 de junio de 2008

I
Cosas que te pueden pasar por mensaje de texto:

Pau: A que no sabés? Tengo de nuevo credit doble x 1 semana. SONASTE! Jua!

Me causa gracia esta chica. Es muy ocurrente y oportuna.

II
Orlando: Sábado.

Allen: Sábado...

Orlando: Sinceramente no sé que esperar.

Allen: Yo tampoco.

Orlando: Ponele, dijo que iba a poner todos monitores en toda la casa. No entiendo para qué.

Allen: Yo le escuché algo así como que se iban a ver todas las habitaciones de la casa. Una especie de reality show que se le ocurrió. Sólo hasta ahí sé, decidí no preguntar más apartir de que dijo eso.

Orlando: Felipe tiene problemas...

III
Allen: En realidad, pienso que la palabra adecuada es "surfear". A la industria hay que surfearla, porque viste, el surf es algo que se hace ahí, sobre la superficie, muy volátil, siempre cambiante y preparado para domesticar el evento.

Oliver: Es una posibilidad. En realidad, creo que no hay que tomárselo tan a pecho. Aún así, es cierto que uno no es de plástico, que estas cosas le afectan. Eso de separar así tan tajantemente lo laboral de lo personal es cualquiera.

Allen: Precisamente. Pero si lográs surfear...

Oliver: Sí, depende de cómo lo viva uno. También es el ritmo al que elegimos vivir. A mí ya me tiene podrido esto, y no pasó tanto tiempo.

Allen: Sep, te entiendo. Quizás nos falta pericia con la tabla de surf, poder domesticar las olas. Pensalo, siempre terminan en el mismo lugar. Cuando te caes es cuando el agua te cubre, cuando te falta el aire. Llegar a la playa, dominar el surf, es...

IV
2) En realidad, no tenés tan mal carácter como vos decís. Tenés tus vueltas, tus mañas. Me gusta cuando sonreís, y más cuando pienso que es por algo que dije. Se me pasa la hora con vos, ¿sabés? No te pregunto, sólo espero que a vos también se te pase volando.

1) Yo ahora te dejo en la boca del subte. Te dejo porque tenés que llegar temprano a tu clase, no porque quiera. Vamos, que no me gusta que pierdas cosas por quedarte en nimiedades conmigo.

2) Estoy medio perdida. Me pregunto cuántas de esas sonrisas me tendrán por autora.

1) Me pregunto si a vos también se te pasa el tiempo volando cuando estás conmigo.

2) Me voy. Pero no quiero.

1) Ve. Pero no te librarás de mí tan fácilmente.

Se despidieron con un beso casi accidental, olvidando la avenida, los autos y los transeuntes que los rodeaban. En realidad, si ambos querían chocar, no hubo ningún accidente.

V
Después de una semana totalmente dry, totalmente sobrio...

Zunny: ¿Y?

Allen: ¡¡¡Aliveeeeeeeeeeeeeee!!!

Ella se rió. Una semana sin cerveza, totalmente desintoxicado. Cuando probé la Heineken me parecía el elixir de la vida, lo mejor que me podía pasar en ese momento. ¡Heineken y Zunny es una gran combinación!

Zunny: ¿Viste? La sobriedad no rinde. Te hace pensar en problemas y esas cosas, vos tenés que estar libre.

Allen: Ser en situación, beibi.

Zunny: O sea, cuando estás sobrio también me caes bien, hasta me podés llegar a parecer buena persona. Pero yo necesito que tomes conmigo, sino no da. Imaginate que nos juntemos y estar sobrios todo el tiempo, no daaaaaa.

Entonces se levantó de la silla, se puso de rodillas y comenzó a decir "Es horrible es horrible, no no". Tuve que contenerla, pobre criatura.

Zunny: Es horrible es horrible, no no.

Estabamos escuchando The Who decidí que es lo más. Zunny no estaba tan de acuerdo, porque ella escucha esas cosas raras de música electrónica, y ahora me explico tantas cosas...

Zunny: Salame.

Allen: Mortadela...

Zunny: Me dio hambre, improvisemos una picada.

De película

jueves, 29 de mayo de 2008

I

Cuando nos sentamos y me percaté de mis continuas sonrisas frente a la pantalla, me di cuenta de que Paula realmente me tiene paciencia. No sólo asumió sin ningún tipo de discusión que ibamos a ver Indiana Jones y la calavera de cristal, sino que amablemente me dijo que le parecía bien.

Pau: Además, no diste mucho margen vos. Dijiste que veníamos a ver esa y ya.

Sí, es cierto, era una especie de supuesto que elaboré. Me imagino que la negociadora optó en esta oportunidad por decirme simplemente que sí.

Creo que Indy es lo más, cuando sea arqueólogo quiero ser como él. Esta película, por más pochoclera que ustedes piensen que es, también esclareció otra ruptura.

II
Pau: A ver, pensemos en el repertorio que venimos viendo. La semana pasada fue Belleza Americana. Ahora, Un día de furia. Mmmm... bastante elocuente lo suyo, y si encima le sumamos su fanatismo por El club de la pelea.

Según ella, "te gustan todas las películas protagonizadas por personajes con problemitas". Sí, una gran verdad.

Pau: Me parece elocuente que vos con tu carácter veas ese tipo de cosas. Aunque no tenés que ir comprándolas, te falta el concepto de "alquilar" a vos chiquitín. Y justo ahora nos ponemos a ver toda esta seguidilla.

Al rato nos pusimos a ver Un día de furia, luego le dije que ibamos a ver Indy.

III
Orlando: Se nos viene el Esthershack Fest 08.

Allen: Definitivamente me lo imagino como Pánico y locura en Las Vegas, aunque dijo que la fiesta tendrá por temática la tecnología.

Orlando: Sí, algo de monitores everywhere. No entendí del todo por qué, pero ya conocés a Feli.

Allen: Sociedad postdisciplinaria...

Orlando: Largá tus malditos análisis de una vez.

IV

Según la refinada medicina de la actualidad, Allen tiene diagnosticada una degeneración gradual de la vista en su ojo izquierdo. Su miopía va aumentando año tras año y está previsto que se detendrá recién a sus cincuenta años, maso.

Su ojo derecho no padece ese mal, sino el contrario: Es hipermetrope. Afortunadamente no hay degeneración en este caso.

Allen: En teoría, con láser se arregla todo. De más está decir que no pienso someterme a semejante pelotudez. Prefiero seguir viendo las películas con anteojos.

Pau: ¿Encima sos cabeza dura con los médicos?

Recién ahora se entera, pobre chica.

Pau: Bueh, por lo menos así me haces compañía porque sino soy la única que tiene que ponerse lentes para estas cosas.

V

Toqué un rato Amelie's song, y me di cuenta de que la mantengo inconclusa luego de más de un año. Jamás me decido por las líneas adecuadas para la letra.

VI
Orlando: Se supone que Amélie no hubiera reculado de esa manera. No entiendo, ¿llegáste a la última instancia y retrocedes así? ¿Qué pasó?

Allen: Decidí evitar heridos esta vez, ni siquiera podría cuantificar el daño, evitar la mala prensa. En algunos casos me es más fácil, pero ella es terreno vedado, decidí en este caso no seguir la filosofía ameliense.

Luna me hubiera cagado a pedos por "(...) circunstancias que en última instancia vos creaste. Podrías reivindicarte quizás. Imaginate que para ella tampoco debe ser agradable, podrían en una de esas pensar hablarse de manera más amistosa, ¿no?"

Orlando: Entiendo que no lo hayas hecho. Lo que no comprendo, o al menos con lo que no estoy de acuerdo, es en haber llegado a esa instancia para volver sin siquiera haber apuntado al objetivo. Hasta vos sabés que Amélie no es eso.

Cuando Orlando tiene razón, la tiene. Se supone que adoptamos la filosofía ameliense para generar algunos cambios aunque el proyecto haya sido un paso en falso. Algunas veces ya lo he dicho, uno debe reivindicar su derecho a meterse en problemas de la manera más poética posible.

Luna: Uno jamás puede evitar los problemas, entonces me parece bien que al menos le pongas originalidad a estos dislates.

Orlando: ¿Amélie no se trata de transgredir en definitiva? No transgrediste, te hechaste para atrás.

No estoy de acuerdo en que sea así de fácil. Más importante es proteger a ciertas personas de mis desvaríos, sobre todo cuando ya produjeron suficientes problemas.

A todo esto creo que Orlando y Lyla están saliendo on regular bases, pero ninguno se hace cargo.

The importance of being idle

viernes, 23 de mayo de 2008

Estabamos escuchando este disco... justo llegó este tema:

Oasis - The importance of being idle



A Gallagher le copa. Pau dice que es re hippie. Seguramente los otros personajes cuestionarían la sola inclusión de una obra de los de Manchester aquí.

Si revisan algunos posts anteriores verán que nada estalla así como así, pues hay todo un proceso detrás. Las personas menos perspicaces o muy apabulladas por lo que los rodea, no notan esas cosas.

Pau: Lo que Allen intenta explicar, me imagino, es que nada ocurre de repente más que para los que no llevan nota de los hechos y la trama de tal suceso. Nos es imposible anotar toooooodo lo que ocurre a nuestro alrededor, pero las causalidades que omitamos/olvidemos nos llevarán a preguntarnos "¿Qué demonios...?" cuando la sorpresa se convierta en tal frente a nuestra puerta.

Cuando Ernesto llamó por la tarde, no hubo mucho que decir. Quiere que todo termine bien, todos queremos que termine bien, ¿no? Lo que me intriga al menos un poco es la trama detrás del bien que él quiere... que vaya a saber si es el mismo que el que yo quiero.

El gato no se sorprendió en absoluto. De hecho, creo que olfateó mi celular justo antes de que comenzara a sonar. Hasta yo sabía de quien se trataba...

Pau: Es un plato ese gato. Ay, me salió un verso.

Allen: Plato... esa palabra la dice mi vieja, Paulette.

Pau: No molestes. Explicame eso del javascript que no entiendo, dale. Vamos, muévase. Y quiero otra cerveza, que me quedé sin.

Spartacus

jueves, 22 de mayo de 2008

Si abro la puerta seguro que está ahí, esperando a ver qué tengo que decir. Seguro.

Efectivamente, Gallagher estaba sentadito ahí, frente a la puerta. En seguida nos saludamos, le conté que venía de verla a Zunny, aunque medio al pedo, porque él ya sabía. Hay pocas personas que entienden el arte del desastre, Zunny es una de ellas, tuve que incitarla a festejar.

Zunny: No! No te puedo creer. Contame...

No pienso repetir la historia (aunque uds., queridos lectores ficticios, saben que soy una máquina repetidora). Zunny celebró, me dijo que estaba bien, que para hacer lo que yo había hecho hacía falta... como fue que dijo...

Zunny: Determinación, Allen, determinación.

Eso, determinación. Gallagher me pidió leche, me miraba, sentado al lado del plato.

En un escenario imaginario Paula hubiera aplaudido la obra:

Pau: Eeee Espartaco. ¿Cómo estás? Respondeme, dale, que me tenés mal, decime cómo andás.

Los mensajes de Paula hacen landing en cualquier momento del día y siempre son motivo de sonrisa. Es increible como esa chica se preocupa por mí.

A todo esto, se me armó una pelotera con Eloise. Teniamos que juntarnos, le dije que sí, que no había problema. Y me olvidé nomás que era hoy, estabamos con Zunny tomando algo y me cayeron los mensajes preguntando mi paradero.

El gato se rió. Sí, se rió, luego continuó tomando de su tazón de leche. Claro, total a él no le importa. Él se ríe porque ahora tengo que negociar con Eloise de vuelta, porque sabe que voy a ponerme hecho una seda y le voy a decir que sí a casi todo.

Eloise: No te quiero más. Ahora me tomo toda la Cindor yo sola.

Se la tomó ella, ¿sabés gato? Fue una clara venganza, algún día me la tenía que dar... Eloise ahora me pone condiciones: nada de alcohol ni de drogas.

Eloise: Hagamos las cosas de otra manera. Los ensayos son los ensayos. Nos llevamos bien, tocás bien la guitarra, pero que tal si intentamos ser más centrados, eh? Pablo me dijo eso, que perdamos menos tiempo boludeando, a ver si te dedicas un poco más a esto y menos a...

Zunny: Estamos re caretas entonces.

Casi no intercambié mensajes con Oliver, pero brevemente:

Oliver: Sos un groso. La verdad, muy bueno. Pintaste una situación colorida, con un remate cinematográfico.

Carla: No lo festejes. Allen, ¿no te parece que te fuiste de mambo? Acá estamos, todo me parece más vacío sin vos. Sé que no supe decirtelo, pero se nota que ya no estás, se nota que te fuiste, que hay cosas que no se decían y ahora no hay nadie que no las diga como no las decías vos.

Oliver: Relajesé. Sé que es una lástima, pero hay que ver el lado positivo.

Allen: Soy solo un detalle, solo una metáfora mal desarrollada. Mi ausencia es sólo mi presencia prefeccionada, nada más.

Carla: Te ponés en tonto a veces... Sos más inteligente, lo sé.

Gato, estuve mal, ¿no? Como vos decís, soy contestatario pero no rebelde. Yo ya tenía mi chop en mi mano, el gato miraba y miraba, me hablaba todo el tiempo. Retomamos las teorizaciones sobre la industria y la sociedad postdisciplinaria. Gallagher es un gato muy inteligente, muy leído.

Cuando tiene un rato, Paula se hace un espacio, me pregunta cómo estoy, cómo se siente esto de ser Kevin Spacey en American Beauty.
Allen: Tanto Espartaco como Spacey terminan muertos...
Paula: Veremos. Vos tenés la chance de escribir tu propia historia.
Soy un pésimo escritor, aunque lucho por mejorar. Quizás con algo de...

Eloise: Pero no, no no... nada de eso, te tengo que tener a raya, veo no aflojás vos. Ahora las reglas del juego cambiaron.

Creo que todos me hubieran mirado en ese momento, a ver si Allen Jana aceptaba la autoridad así como así. Sí, acepté de momento al menos. Gallagher me dijo dos cosas: Bien por aflojar. Y sos un salame pibe, te rendiste ante sus condiciones.

La industria, gato, la industria. ¿Cuánto nos dura esto? Rock n roll: dicese del arte de hacer quilombo. Yo creo que está todo industrializado a esta altura, pero imaginate que no tengo un mejor plan.

Gallagher se acostó, ya tenía la panza llena. Maulló un chau, nos vemos.