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Recording process

lunes, 7 de enero de 2013

When you start a recording process, this means that you will hear the same song over and over again. It also means that you will play as horrible as you ever played.

A few tips:
When recording, don't drink
And try to go to your recording session after a good night sleep
If the first take fails, keep going. It's training.
Always check your tuning before the session
If you want to try new arrangements, first do a take as you always do. Then, use the followings to experiment.
If your sessions are extremely limited, rehearse the songs before going to the studio.
Always start your eq at flat.
Go to your session relaxed, and knowing that a few takes will surely go wrong
Don't ever ever ever do just one take. Doesn't matter if you think the first you did went perfect.


Now, the songs:

01. War boy
      (Music: Bayton/Singier/Mr. X. Lyrics: Proust)
02. Violence goes
      (Music: Bayton/Singier. Lyrics: Proust)
03. Keep out
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
04. And there is nothing like taking your bullets in the morning, baby
      (Music & Lyrics: Bayton)
05. I'm lost when she's out of bed
      (Music & Lyrics: Bayton)
06. Leviatan
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
07. The easy life
      (Music & Lyrics: Bayton)
08. Wake up and revive her
      (Music & Lyrics: Bayton)
09. Ponty
      (Music & Lyrics: Bayton)
10. Fire in my soul
      (Music: Singier. Lyrics: Proust)
11. Tv show head
      (Music & Lyrics: Bayton)
12. Rebels
      (Music: Singier/Bayton. Lyrics: Proust)

Personel.
Solange Proust. Sang lead vocals. Attitude.
Matin Singier: Played electric and acoustic guitars. Efx. Production and recording. Magic.
Jonathan Bayton: Played bass lines, some electric guitar and ukelele. Complaints.
Mr. X: Beated the dumkit, percussion. Happiness.

All songs arranged by Singier/Bayton/Mr. X/Proust.

Never write a love letter when you're drunk (II)

jueves, 13 de diciembre de 2012

I
Corazón corazón:

No importa cuánto cierre las ventanas, cuánto baje las persianas, siempre terminás haciendo oleajes en mi living. Ese cosquilleo que siento cuando nos vemos. Nunca te lo dije, pero cuando te veo venir se me incineran las ganas de estar solo.

Ah, eso, hay algo que no te dije: me pasan cosas con vos. Dos tipos de cosas: unas son cuando creo que sos perfecta y te adoro, cuando me encanta cualquier cosa que hagas. El segundo tipo de cosa que me pasa con vos es cuando me doy cuenta que no sos perfecta porque me hacés alguna canallada y te odio.

Si fuera por mi, si me dejaras, sólo sentiría el primer tipo de cosas, el que te mencioné primero.

Sólo quisiera que te tomaras el tiempo...

II
Te juro que no sé o no recuerdo o no me importa qué tiene el vaso, pero es genial. ¿Escuchaste lo que están pasando? Ace of Base. A mi se me mezclan las cosas, creo que poner Ace of Base ahora es criminalmente hermoso, humillantemente tierno, heroicamente reventado.

Me siento muy linda hoy. Eso. No me importa la mina del Departamento de Deportes, con sus tetas enormes y sus piernas moldeadas. No me importa porque yo soy mucho más inteligente e interesante.

Al menos, eso quiero que creas.

¿Van a poner todo el disco de Ace of Base? Pregunto, porque es la primera fiesta en diez años que debe pasar esa música. Igual me encanta.

Lo vi a Héctor, le dije hola y le di un beso en el hombro. Me serví un daikiri de frutillas. Lo mismo que toma la perra del Departamento de Deportes. Decir que sé que no te le vas a acercar, entonces estoy tranquila y bailo con tu amigo Héctor.

Soy muy mala bailando. Y vos sos... Somos dos tronquitos, aunque de repente te inspirás. No sé cómo terminamos uno al lado del otro y me tomaste de las manos y te seguí los pasos. ¿Cuántas cervezas tomaste? No te creo que solo dos. Tampoco te creo cuando me esquivás con la mirada, cuando pretendés que no te importo.

Me voy dos segundos o una hora. La pasé bien, pero voy a ver si Héctor me da bola. Solo para saber, viste. Y para dejarte bien en claro que yo no te pertenezco.

Me sirvo otro daikiri, pero de durazno. Porque la estúpida de Deportes le está agitando las tetas a los de recepción, que acaban de llegar más puestos que el Pity Álvarez. Yo no ando mostrándome así, prefiero ser más sugestiva. Así logro que me mires desde la otra punta de la habitación.

¿Se piensan que es fácil ser mujer y venir a una fiesta? Para nada, me tomo mi cuidado, me preparo. Pienso mucho cómo va a ser, con quién quiero hablar, con quién quiero estar. Además de la expectativa, pues una nunca sabe a qué persona puede conocer.

Estamos escuchando a los wachiturros de repente. No me importa tanto. Si me preguntaran qué quiero escuchar, no sabría qué decir. Es como si a esta altura no pudiera soportar el compromiso de tomar una decisión. Vos, devolveme la mirada. Vos, sí: necesito que las cosas simplemente me pasen, ¿ok?

Voy nuevamente a tu lado, te tomo por la cintura, te sonrío y apoyo mi cabeza en tu hombro. Te dige que me caes bien, que quiero que nos llevemos súper pero para eso necesito que me trates mejor. Eso. ¿Por qué a la de Deportes le respondés sus mensajes y a mi no? Si es una reventada, si no te gusta. Yo sé que no te gusta, es burda. Yo no soy burda.

Intelligence is sexy. ¿Soy sexy para vos? Perdón, perdón, es que tomé mucho daikiri. Lo que te quiero preguntar es si podemos no darnos un beso hoy, pero si seguir hablando porque me gustaría conocerte. No, no me tires la boca, no. Sólo quiero que hablemos.

Y te juro por mi vida que  aunque te hacés el anti me caes bien, hasta me gustás. Se me lengua la traba.

Sos un tipo reservado. En verdad, hablás de algunas cosas de vos, pero de otras no. ¿Es verdad que salías con la hermana de Héctor? ¿Y cómo lo tomó él cuando se enteró? Ella es linda. ¿Pensás que es más linda que yo?

Bueno, como están pasando un tema de The Killers que me gusta me voy a bailar con otro y te dejo abandonado. Así, aunque pongas cara de perrito mojado te dejo. No te odio, sólo necesito que sepas que soy independiente de vos, que puedo ser feliz sin vos.

Y eso es lo último que sabrás de mi. Luego voy a estar ocupada, colapsando.

III
... para verme, o para que estemos juntos. Porque ahora, así como estamos, tengo le sensación de que un día de estos, por el motivo que sea - conociste a otro, te fuiste, lo que sea - no nos vamos a ver más. Eso a veces me angustia.

Sí, es ridículo, lo sé, no somos nada serio. ¿Cómo voy a ponerme así? Perdoná, no es una escena esto. Yo te escribo así porque a veces no me sale decir las cosas. Sos una persona muy linda. Re inteligente. Re tierna. Pero lo que quiero decirte es...

IV
Si hay algo que no entendí fue esa vez que te me acercaste y me dijiste que te encantaría ser mi amiga pero que había algo de mi que te llamaba la atención. Me dijiste "la verdad, no sé qué hacer con vos". ¿Qué hacer conmigo? Bueno, te doy una idea: ¿salimos?

Que no.

¿Entonces? Decidís que durante dos semanas no me vas a dirigir la palabra. Genia, brillante lo tuyo, muchacha.

Un día venís, te sentás, me escuchás tocar la guitarra. Me decís que suena lindo, te sentás al lado mío. Mirás, sonreís, tenés todo controlado. Me pedís que toque otra, me pedís que toque esa canción que te gustó.

Yo, si tuviera algo de voluntad, te mando a freir churros.

Y entonces me tomás de la mano, nos recostamos un poco, me mirás desde abajo. Me querés, o algo te pasa. No me preguntás cuáles libros me gustan, no me preguntás qué música suelo escuchar, no me preguntás que películas veo. Ya lo sabés todo, hablamos con un nivel de simbiosis llamativo.

Después me di cuenta que no es la simbiosis. ¿Sabés cuál es el problema de ser un tipo extremadamente racional? Que las casualidades no existen y que las ilusiones te duran poco. Me las sé todas, me la doy de mente brillante.

Hasta que llegás vos y volvés en mi contra todos mis trucos.

Cuando te digo trucos pensás que te engaño. Corazón, no tengo como engañarte si no estoy con vos, ¿entendés? Tampoco me interesa engañarte. Tu miedo es más un justificativo que una realidad.

Ah, pero no te preocupes, quedate con mis ganas, quedate con mis ilusiones, quedate con mis instantáneas de vos. Total, no creo que vaya a necesitar todo eso.

V
... que no puedo estar así con vos. Estamos fuera de sintonía, porque siempre que te busco no estás, o estás en cualquier lado haciendo cualquier otra cosa que te resulte más interesante.

Trato de no hacer un escándalo de nada. Me pediste que fuera una persona serena, que te dejara tu espacio, que sos libre. ¿Pero pensaste dos segundos en lo que te dije?

Hola, la paso bien con vos, me gusta cuando hablamos, me divierto.

Ni bola, me contestás cualquier cosa. Sos insensible. Tu soberbia te sienta mal. Sabés qué, andate a la mierda.

Te mando un beso.

Cosas que se dicen por ahí

lunes, 10 de diciembre de 2012

A list of phrases I came up with, at different times, while I was drunk:

"La razón nos da los elementos para la creación, pero a condición de que los usemos contra ella misma".

"La ficción no es más que realidad. Sólo que está muy maquillada".

"It´s unbelievable how, even though I am sad I can still make people laugh. And it´s also unbelievable how every once in a while they try to cheer me up but they just fail".

"El miedo a perder a alguien es quizás la forma más común de perder a alguien".

"El problema no es que yo sea pesimista. El problema es que usualmente tengo razón".

"Drinking makes facebooking easier".

"There´s a slight difference between love and what you can get from me".

"La verdad no existe. Lo que existe es lo verosímil".

"Never write a love letter when you are drunk".




II
Y ahora una lista de mis citas favoritas:

"El tiempo es creación o no es nada" (Cornelius Castoriadis)

"La imaginación es inteligencia con una erección" (Victor Hugo)

"¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?" (Popular knowledge)

"Las estadísticas son como los bikinis: muestran mucho pero ocultan lo más importante" (no sé a quién atribuirla, pero es de Economía)

"Por estar en el mundo estamos condenados al sentido; y no podemos hacer nada, no podemos decir nada que no tome un nombre en la historia" (Maurice Merleau-Ponty)

"No me pregunten quién soy, ni me pidan que siga siendo el mismo" (Michelle Foucault)

"¿Cuál es el delito de robar un banco comparado con el crimen de fundar uno?" (Bertolt Brecht)

El Complot

miércoles, 10 de octubre de 2012

No es necesario que debas esperar siempre algo a cambio. Jonathan Bayton se encontró con una inquilina de hostel a la que le habían robado su dinero. No podía conseguir nada hasta el martes, es decir, dentro de dos días.

Le tendió un billete de veinte Euros. Ella le agradeció. Le dijo que se los devolvería. Él le dijlo que no hacía falta, que sencillamente cuando se encontrara a otra persona en una situación como la de ella, actuara de forma similar a la de él.

Otras veces será un plan menos sencillo, se requerirá meticulosidad. Buscas durante quizás dos semanas, recorres ferias, locales, barrios recónditos. Consultas con gente amena, con cascarrabias, con la chica bonita y el denso. Pensás las posibilidades, medís las distancias, ejecutás un plan.

Complotás.

Parecido a cuando Rolland se fue un fin de semana con su novia de breve paseo, y cuando volvió tenía el departamento pintado, tal como quería.

It's not about the money. It's about sending a message.

Y sonará estúpido, pero a veces uno ni siquiera quiere recibir las gracias. Quiere hacer magia. La idea de que a otra persona le pase algo bueno, de pura suerte, casi. Como si una fuerza, la fortuna, dispusiera las cosas de forma bella.

Not art, but definitely can be artistic.

Requiere investigación. Requiere sincronización. Requiere tiempo. Requiere energía. Requiere hasta a veces, audacia.

Las personas están demasiado acostumbradas a dar algo a cambio de otra cosa, o a hacer algo a cambio de otro favor. Cuando alguien da algo, en pérdida pura, por decirlo de alguna manera, les parece raro.

Es raro que alguien le de cien pesos a un mendigo en la calle. Es raro que alguien te deje un paquete con tu libro preferido para tu cumpleaños, sin siquiera decirte quién es.

Quizás haya que ir un poco en contra de algunas convenciones. Lo obvio, o lo rutinario. Dicen por ahí que las personas son más libres de lo que se piensan. Y entonces perderse un poco en actos que no impliquen una ganancia, o que no tengan mayor retribución que ver a otro sorprendido y tal vez sentirse uno un arquitecto de la ocurrencia.

La mera suerte es la confluencia de una serie de hechos en principio inconexos.

En algún momento pasado fui bueno en eso. No por habilidoso, no por inteligente. No por buen tipo siquiera. Solo por buscar alguna forma de crear algo, lo que fuere.

Go.

La Ciencia (I)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

- Lo tengo - dijo él de repente. Su rostro se iluminó como si hubiera descubierto algo en serio, como si tuviera un invento o dislumbrara un cambio de paradigma.


- Tengo la comprobación teórica, que sé que probablemente no aceptarás. Pero aún así, quiero desarrollarla a ver si me sale:"

Tomó un poco más de cerveza, me acarició la mejilla, como si fuera un último gesto antes de ponernos a discutir.

- Vos conocés a diferentes personas en tu vida, en diversos ámbitos y situaciones.

- Sí - le contesté sin entender demasiado a dónde iba.

- Bueno, entonces vos conocés a Fulanito, ponele que es un compañero de trabajo. Lo conocés y no te llevás tan bien, porque te pide cosas, siempre te genera quilombos, no te ayuda, bla bla blablero.

- Sí, eso es de hecho real, Fulanito puede llamarse Carlos perfectamente.

Tomé yo de mi cerveza, una Stout que me había pedido él. Porque cuando estoy de humor lo dejo elegirme la cerveza, le digo mas o menos qué gusto quiero y él mas o menos pide.

- Entonces, Carlos o Fulanito, para vos es un idiota. Perfecto, happens every day. Ahora, a ese mismo tipo no lo conocés en el laburo. Fortuna dispone que no son compañeros de oficina, sino que lo conocés en un cumpleaños. Se charlan, te hace reir. No sabés que el tipo laboralmente es insoportable, vos conocés esa otra versión más amable.

- Depende, en una de esas me doy cuenta de que es un idiota.

- En una de esas no. ¿Nunca te pasó de que alguien que conocés en un contexto x, después lo tratás en un contexto Y y resulta que tu opinión sobre esa persona cambia?

Iba entendiendo a dónde quería llegar. Entrecerré los ojos, lo observé, lo medí. Está desarrollando una hipótesis, está armando no una ecuación, sino la estructura que le permite las ecuaciones mismas.

- Pero entonces - dije -, justamente resulta que las personas son en situación.

- Precisamente. Pero tenés al tipo y a su contexto, discretizables. Hay una unidad que se mantiene, que interactúa con algo más. Si bien el tipo sí o sí puede ser él mismo, tener ese carácter y esos modos en ese contexto preciso, él en persona es la unidad que se mantiene en las diversas situaciones.

- Entonces...

- Que lo que yo planteo, de que una persona A en una situación B, resulta en C, es un esquema válido. Vos me habías dicho que lo mío se caía cuando aislaba las cosas. No aislo, discretizo.

Comprendí lo que temía, que estábamos hablando de su teoría de las personas y los status. Era todo un esquema, y tengo que admitir que cuando lo escuché con el ejemplo, me desarmó de fundamentos para refutarlo.

No pensé en decirle que, en definitiva, se trata de diferentes "insights", porque también dependerá de cómo esté yo cuando lo conozca o no a Fulanito o Carlos. Pero quedaba encerrada en sus ecuaciones, persona a (en status a) + persona b (en status b).

- Es ridículo, siempre las personas llevan status.

- Sí, es inevitable, pero el status puede cambiar y la persona, digamos, cambia menos. El contexto cambia día a día, porque estamos hablando de la situación inmediata, verdad. Pero la persona cambia más lento, de hecho, los pasajes por los diversos status son los que la van modificando.

Así él estaba nuevamente drenando su inteligencia, intentando pensar algo que, en el mejor de los casos, no aporta nada. Porque, como él perfectamente sabe, no puede obtener un resultado claro de esas ecuaciones.

Montaje 1

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Si quieren algo que me pasó en el trabajo. Y si no, dejen de leer ahora.


Yo había ingresado a trabajar en empresa de tendido de alta tensión. De las que ponen los tendidos que van al lado de las rutas, esas estructuras de metal que recorren kilómetros y llevan electricidad de una ciudad a la otra. Bueno, de esas.

Me encargaba de soporte informático y web. Todos me querían relativamente porque les solucionaba la vida, sea la impresora o actualizar el sitio o que llegaran los mails.

Mi jefe era un tipo alto y corpulento, de carácter fuerte pero risueño: le gustaba hacer chistes a lo largo de toda la mañana. Esperaba a que no hubiera mujeres en la oficina para hacer chistes u observaciones sexuales.

Creo, en alguna época, me quizo tomar a mi de compinche para escucharle sus historias. Me contó de una vez que se fue a Andalucía para encontrarse con una gitana que le gustaba el sexo violento.

- Me gritaba cosas - contaba él-.

Y será que yo no le daba demasiada bola, que se terminó aburriendo de mi y se fue a contarle al cadete: un chico catequista.

En fin, el tema es que tras tres meses de trabajar allí, me di cuenta que había pedido demasiado poco sueldo. No les extrañe de mi, pues ustedes serán lúcidos, pero yo soy lento para calcular cuánto debería salirle a otro tipo que yo mueva mis brazos, piense, y esas cosas, para él.

Hacia fines de mes me senté a hablar con este tipo. Hasta el momento, habíamos tenido una relación acorde, estaba todo en orden. De tal forma, me senté en su escritorio, pues él era accesible, y le planteé que precisaba más dinero.

Me había comprado un pantalón la semana anterior, que me había salido un 16% de lo que ganaba.

El tipo abrió los ojos como si fuera un dibujito japonés. Con cierto nerviosismo me dijo que no, que no era lo que habíamos arreglado, que habría que verlo en todo caso, pero que yo estaba hace muy poco trabajando ahí como para venir con semejante planteo.

Y Emma dice que a mi me mata la ansiedad, y tiene razón. Porque si yo lo pienso racionalmente, debería haberme aguantado y punto. Pero no.

Estuve cabrón dos días con el tema. Entonces pensé un sistema, algo para disparar la cuestión.

Pensé que si mi jefe se enteraba de que me estaban ofreciendo trabajo de la competencia, intentaría retenerme aumentándome el sueldo. Entonces, pensé en enviarme un mail a mi mismo diciendo que era un tipo x de otra compañía, y que quería tener una entrevista. Solo tendría que lograr que accidentalmente mi jefe lo viera.

Eso era fácil de lograr, ya que era de mi conocimiento que luego de irme yo de la oficina, mi jefe o su principal lacayo me usaban la computadora.

Investigué sobre la competencia, tomé al principal enemigo. Averigué el nombre y área de uno de los tipos importantes, con su correo electrónico y teléfono. Utilicé algunas artimañas tecnológicas para simular un correo electrónico de esa empresa.

Escribí. Lo envié de tal forma que lo recibiera justo dos o tres minutos antes de que yo dejara la oficina para irme a mi casa. Eras las cinco y media.

Destino quizo que mi vida se complicara ese día, pues mi madre fue internada en el hospital debido a un golpe severo en la cabeza. Estaba deprimida, el médico preguntó si había chance de que ella quisiera hacerse daño.

Mientras esparaba en uno de los pasillos del hospital, mi teléfono sonó. Era mi jefe nervioso, diciéndome que encontró un mail de un tal Octavio, de la competencia, que me decía que quería conocerme para ofrecerme trabajo.

Yo estuve casi al borde del colapso. Pensé que era obvio que yo me había enviado a mi mismo ese correo, sentó que se caía de maduro toda mi manipulación. Estaba hecho un manojo de nervios. Le conté que estaba en el hospital, debido a la condición de mi madre.

Al otro día me desperté a las diez y media de la mañana. Estaba tardísimo, así que salí corriendo para la oficina.

- Perdón - dije-.

Me dijeron que no había problema, que entendían que estaba con asuntos familiares.

A los dos días fue primero de mes, y me encontré con un 30% de aumento.

Perdón si les hice perder el tiempo con esta historia poco emocionante, pero me acordé de esto a la mañana, mientras caminaba a la parada de bus.

Diez

miércoles, 9 de mayo de 2012

I
El que te quiere hablar no te habla y el que no querés que te hable te habla. Con el que hablás no te dice nada y con el que hablabas ahora es re copado y por último, uno que en verdad es mudo parece re locuaz.

II
Muchas de las voces que leí alzarse, aterradas, por lo que implican los términos y condiciones de Google Drive con respecto a propiedad del contenido, son las mismas que en tono progre te dicen que la privacidad ya fue. #consistencia

III
Había decidido prescindir del celular durante mi exilio. Lo más correcto, me pareció, sino no era un exilio. Aún así, no me aguanté y lo prendí un poco, al tercer día. Lo dejé sobre la mesa del bar, mientras me bebía mi segunda cerveza. Nada. Estuvo prendido como treinta minutos, y lo volví a apagar. No sabía si sentirme insoportablemente a salvo o condenadamente libre.

IV
Canalla, manipulador, mal tipo, asqueroso... pensé de todo al principio, Aproximadamente a las dos horas de insultarlo me di cuenta de que yo era la estúpida. Me ocurre a veces: estoy haciendo algo, pensando algo, de forma dramática, y clac. Algo cambia, como si mi perspectiva se corriera.

V
Sonará a ficción, pero el 75% de lo relatado en "Get the girl out" es cierto. Fue una secuencia muy divertida.

VI
Mientras escupía algo de sangre, arrodillado en la banquina, miró a July que estaba en pleno llanto, puteándolo como nunca en la vida. Las luces destellantes de la autopista, algunos autos que pasaban. Recordaría ese momento como un quiebre, quizás, la primera vez que Julieta se percató de que él le podía hacer grave daño.

VII
Si y no al mismo tiempo. Ella funciona en su nuevo sistema bifónico, capaz de emitir señales contradictorias en cuestión de segundos. De tal forma, así como te deja plantado con la cena que vos mismo te ofreciste a cocinar, aparece a la semana - sí, una semana después -, invitándonos así, como si nada, al BAFICI. "El BAFICI ya terminó, corazón". "Bueno, igual yo lo decía por tirar algo para hacer". 

VIII
Que no te enorgullezca haberme herido de esta forma. Odio que de alguna forma, te nutras de mi dolor. Y tu nueva noviecita me tiene las pelotas llenas conque está re contenta, descubriendo algo nuevo en el amor. ¿Cómo puede interesarte esa cursilada? Yo me pregunto por qué carajo me sigo haciendo mala sangre por un tipo cagador como vos.

IX
Primero, hay q saltar el pollo en aceite - muy poco -, de forma que se selle. Luego, llegado ese punto, hay que agregar las cebollas de verdeo y la cebolla. A los dos minutitos ya habrá largado el jugo, ergo, hay que agregar las papas. A ojo, mas o menos - como para orientar - no más de diez minutos, ahí le pueden agregar el vino blanco. De ahí, unos quince minutos tranquilos. Mientras pueden ir haciendo un poco de caldo, que les va a servir cuando se haya evaporado el alcohol. En este punto, más que nada, se continúan cocinando las papas. Cuando la cosa ya bajó, es el momento de agregar la crema. Y pum, al plato y a la mesa.

X
¿No quiere el boleto de vuelta? Oh, menudo detalle se estaba olvidando usted. ¿Para qué momento lo desea? Mire, puede coger los trenes cada media hora. Le salé siete euros, tal cual la ida. Si quiere coger un billete abierto, eso le saldrá un euro más, porque no es de Renfe. ¿Se siente bien señor?

Todo muy rico

jueves, 3 de mayo de 2012

A ver:

Te levantás temprano, te preparás un desayuno saludable (con cereales),,, (y fruta), mientras no mirás tu programa informativo mala onda de todas las mañanas. Te organizás con tiempo, llegás relajado al trabajo, saludás a todos amablemente, sonriente, destellante. Y dormiste cinco horas.

Te ocupás de tus mails, te ocupás de aclararle cositas a la piba de marketing, visitás a la gente de sistemas para que corrijan algo que no funka desde el miércoles pasado. Atendés el teléfono cuando te llama Highlander para decirte que por favor no lo dejes morir. Todo.

Almorzás rápido, pero light. Mientras hablás con ella, le decís cosas lindas, pensás en cómo la recibirás a la noche. Te armás la nota mental: papas, pollo, cebollas de verdeo, vino blanco, crema. Ya tenés la cena resuelta.

Le decís que es linda y que se ven a la noche. Le pedís disculpas por tartar cuatenra segundos en responderle algunos mensajes. Le ponés sonrisitas.

Llaman al teléfono, y les podés decir perfectamente "la tienen adentro no atiendo un carajo" porque estás cuasi almorzando y cuasi arreglando tu cena. Te molestan por Twitter con una salaminada que se mandaron de lugar agencia X.

Todo arreglado, a las nueve estate en casa. "¿Llevo algo?", pregunta ella que es la individua más tierna del mundo en ese preciso momento. Respondés que no hará falta, que ya tenés todo listo (¡mentira!) y pero que cualquier cosa le avisás (¡otra mentira! si falta algo andá a buscarlo, aunque te salga mil millones de dólares).

Costó tremendamente no sonar mala onda en ese momento. Mala onda atribuida a la peregilada de mails que en una de esas veías que estaban cayendo en esa maldita casilla de correos electrónicos que -maldita sea-, hubieras querido que no fuera la tuya.

Y señor, usted probablemente haya sido adquisidor de dos reuniones a las que no tiene ganas de asistir. Ocurre también que complementariamente lo llama un socio laboral, que intenta comunicarle que algo se está quemando en algún lado, y no sabe qué es.

Smoke it.

A la salida, out in the streets, te cruzás con alguien que crees que es quien es que no ves hace mucho, como se Allen Jana se hubiera cruzado con Julieta Cinadi, como si Jorge Bataille se hubiera cruzado con Susan Sontag. Así, una mirada furtiva, un "¿me habrá reconocido?".

Avenida Córdoba es grande, cabe todo el mundo ahí. Papafritología pura, che.

Dos colectivos no pararon. Dos. Cosas que podrían pasarte cualquier otro día, pero que se conjugan justo cuando precisás llegar desesperadamente a tu casa para completar las compras que no hiciste antes (sobre todo las cebollas de verdeo), y más aún, escalofriantemente, arreglaste un horario demasiado temprano para que ella venga a tu casa.

"¿Qué clase de pelotudo invita a cenar a las ocho y media de la noche?", hubiera sido tu discurso en los Martin Fierro a pelotudo de la semana. Gracias gracias, dirías, no lo hubiera logrado sin mis fans.

A los tropezones, finalmente, conseguís sin problemas los ingredientes faltantes. Todo se acomoda, ¿viste, pibito melodramático? Pensaste que conseguir todo era misión imposible, como si quisieras comprar yo que sé, plutonio para el auto de volver al futuro.

Si había un buen día para ponerte a discutir con la vecina sobre los ruidos de los sábados a las cuatro de la tarde, era ese momentito antes de entrar a tu departamento, ese exacto segundo en el que ingresás la llave y...

"Mañana hablamos señora, espero gente", respondés sonriente, con cara de .

Todo para que luego, al fin ingresado al recinto que llamás hogar, cuando tenés todo listo para preparar una exquisita cena, a eso de las 19.30 hora local, ella te comunique por mensaje de texto que al final no puede concurrir a cenar contigo, que se olvidó, oh, que tenía el cumpleaños del tío.

Eso.

Nunca pasa nada

domingo, 7 de agosto de 2011

I
- Hey, Jimmy... - dijo ella.

Me desperté muy lentamente, algo que es anormal en mi. Ella me miraba, lucía preocupada, como si hubiera estado diciendo cosas al dormir, o si hubiera gritado entre sueños.

II
La figura de Bajtín está trastocada. Lo digo porque aparece bajo el personaje de Micaela, pero si vamos a los tantos, se trata de alguien que atraviesa todo los posts de este blog. La válvula de escape. Lo dije varias veces pero jamás le di el tenor que realmente tienen las cosas, como también lo tiene que se trate de Jimmy Bentham, que Bataille sea Bataille, que por momentos cuente cosas como si fuera Debord, que Chejov sea Antonella, que Rousseau golpeara como un Leviatan (mal, porque la hubiera tenido que llamar Hobbes), que Ponty sea Male. Todo pareciera cobrar no un nuevo sentido, pero sí al menos una nueva fuerza, como dije: otro tenor.

III
Ya me había perdido. Ya estaba en cualquier lado. Esto podría ser Inglaterra, podía ser Amsterdam, pero era Buenos Aires. Y era lo mismo, me daba lo mismo. Las luces estroboscópicas y el piso fosforescente me volcaban hacia adentro, mientras una chica me pedía disculpas por haberme pisado y se me quedaba mirando.

Le pregunté por su collar de yin-yan. Ella me dijo que era por el balance de las fuerzas. Yo pocas veces me había sentido tan desbalanceado. Y eso que estaba limpio, lo juro. Pero Roland ya me habló del efecto diferido, acumulado de algunas cosas. Todo esto me pasa por pelearme con la química.

Discontinué mi charla con la chica porque no encontraba el hilo. Creo que en algún momento hablamos de pistas y yo llevé la conversación no a las pistas de baile, sino a las pistas de aterrizaje. Y ahí creo que perdimos interés.

Porque de repente todo es insostenible, todo es demasiado normal. Todo es demasiado cotidiano y se me hace insoportable porque lo veo todos los días. Y es ahí cuando armo operativos para sustraer cuadros de boliches de dos pisos, o un cartel de Heineken tirado en el baul, o una valla de máxima velocidad de Nordelta.

En este caso: una colección de pintas de Heineken. Todo había perdido interés salvo conseguir eso. Mi experiencia me indicaba que era difícil hacerme con le juego, que estaba al lado de la barra. Una vez intentando algo así se me rompió un vaso en el bolsillo al salir de un lugar, terminé con la mano ensangrentada en una esquina de Libertador y no sé qué.

Logró su objetivo. Sin problemas esta vez. Por suerte. Porque a él le hubiera encantado contar una anécdota complicada, decir que fue una misión difícil. En verdad, su realidad es otra. No paso nada. Nunca pasa nada.

IV
Dislocado. También me di cuenta de la cantidad de paliativos que utilizo. Y empiezo a creer que no vale la pena pasar por todo esto, que quizás debería nuevamente partir, irme, diluirme. Eso.

V
Le dije a Jimmy que precisabamos hablar, que no podía ser. Que sus arranques se estaban volviendo más fuertes. Le pregunté si había vuelto a probar eso. Me juró que estaba limpio desde hacía dos años totalmente, nada de experimentos raros como los que solía hacer. Porque las células generan receptores y los receptores le piden al cuerpo eso. Así que no jodas.

Efectivamente, se preocupó mucho por su colección de vasos que ahora tiene en la casa. Es así, tiene que romper las reglas, delirar, atacar. Después Jimmy estás al otro día llamando quebrado que querés desintoxicarte, te ponés loco. Jackie no pudo por eso. Jimmy odia que le digan eso, que le hablen de Jackie y sus arranques.

Pero nada. Nunca pasa nada.

Rendir geografía en febrero

lunes, 14 de marzo de 2011

JB: El hecho de encontrarnos ahí, creo que generó expectativas... Estar ahí, tan lejos tan cerca


JR: No creo que fuera eso... Evidentemente teníamos algo màs.

JB: Claro, seguro. Pero también es evidente que esto de las relocalizaciones geográficas fue determiante

JR: ¿? ¿O sea que estamos como estamos por haber ido a Gaena? Todo pasa por una mera reubicación geográfica? Resulta que nos sacan de ahí y paf, todo es un desbarajuste? Es todo cuestión de geografía, allá nos damos acá somos un desastre

Un breve silencio. Tampoco hacía falta ser mago para darse cuenta de que en Gaena las cosas ya no estaban funcionando como se esperaba.

JR: Por favor Jim...

JB: No se trata de que la "mera relocalización geográfica" generó el cambio. Pero es todo un entramado, y la "relocalización geografica", específicamente, nos puso expectantes, nos descolocó, nos llenó de energía, nos puso en lugares que no conociamos... o...

JR: No creo que las cosas pasen simplemente porque la gente viaje.

JB: No y sí. Con la geografía sola no hacemos nada. Pero sostengo que la geografìa sola no existe, porque al fin y al cabo siempre estamos en algún lado y siempre eso significa algo. Y con el viaje, todo ello acarrera una serie de cosas: no es lo mismo encontrarnos ahora en un café que en una heladería en Gaena.

Ella se calló, total, no ibamos a entendernos.

JB: Digamos, el espacio es como parte de uno.

JR: Por que te tenes q poner tan... filosofo con estas cosas?

JB: Es mi naturaleza. Soy un analista, bien lo sabes. Tengo otra forma de darle vueltas al asunto, una que es bastante diferente a la tuya.

Porque ella lo que hace es separar unidades discretas (Jim, Jackie, Gaena, helado, aviones, frìo, calor, caminar, Fontana di Trevi, el David), etc. y debo tener esa sensación de que no percibe un todo. O quizas la estoy subestimando.

JR: No tengo ganas de hablar si somos uno con el mundo, si tenemos la misma carne ni si uno es integramente dueño de si mismo o se le escapa el inconciente... por favor, no entremos en esa conversación,

JB: ¿Entrar? Como quieras, está bien. Pero no es entrar, sino salir, porque ya estamos en ella.

Sus ojos me dispararon otra mala mirada. Y yo me sentía como si realmente hubiera logrado algo.

JR: ... Hay momentos en los q no se puede hablar con vos

Nadie va a Bruselas

miércoles, 9 de marzo de 2011

(Escrito algunos meses antes, va este post. Y vale la pena comentar cómo la ecuación JR-JB fue arrojando cada vez más resultados conflictivos. Releyendo esto, parece todo obvio. Todos somos profetas ahora, eh. Lo que queda bien claro es el sentimiento de amor-odio que JB tiene hacia JR. Y puede apreciarse mejor histeriqueo que utiliza JR sobre JB.)

(De todas formas, aquí va... para que se den una idea, esto tenía fecha original del 6 de enero)

I
Jackie Rousseau escribió:

Hola Jimmy, Feliz año! No soy gran fanática de estas festividades, pero quería desearte que arranques de 10 el año.
Mañana salgo a Barcelona. Estoy al borde del ataque cardíaco de sólo pensar en el vuelo. Por eso, tu gran amor por los aviones te trajo a mi memoria estos días.
¿Cómo era la librería loca que me habías comentado?
PS: Decile a Roland que no pude ir a su cumple porque Cechu y Dai se bajaron al final, buuuu

Beso

Jackie

II

Es increible la serie de hipótesis que puedo elaborar a partir de esto. La primera es que se acuerda de mi cuando le mencionan lo feo que es volar. Ella, que jamás se subió a un avión, va a estrenar cruzando el Atlántico. Bien ahí.

La segunda, que escuchó algo al menos de lo que le dije de Shakespeare & Co., aquella librería old fashion a orillas del Sena.

Me olía algo, cuando dijo que "le encantaba Dublín". Me lo dice un día antes de partir. Esto va atado a que el recuerdo que ella tiene de mi es por los aviones, claro, qué pelotudo.

Otro asunto es: se sabía que no iba a concurrir al cumpleaños de Roland, so, ¿para que mete nuevamente excusas?

Estratégicamente: ¿no nos cruzamos? Mis cálculos dicen que ella se irá hasta febrero, no más. Ergo, no nos cruzamos. Además, si su itinerario es Barcelona, para trepar a Dublin: va al norte.

III
Aún así, tercer item de este asunto:

Jackie goes north. Jim moves south. De todas formas, los crossings existen:

Es probable que en una de esas, bajo determinadas circunstancias espacio-temporales, Jim y Jackie coincidan en una locación: Gaena.

Porque nadie va a Bruselas. Encontrarnos en Dublín sería que ella juegue de local. Y encontrarnos en Brujas, la convertiría a ella en visitante. Gaena es neutral. Además, podría aprovechar para conocer el casco histórico y la ciudad fortificada. Y ni hablar del museo de la tortura. Y el museo militar.

Jackie preguntaría "¿para qué querés conocer el museo militar?".

Apuntes sobre la verdadera localización del David

I
Entonces el desorden debe ser una percepción. O algo así como un nuevo orden por descifrar. Onfray dijo eso. Pensé que era Borges, pero es Onfray quien lo dijo. Y quizás después de dar algunas vueltas, llegué a la conclusión de que sí, hice quilombo.

Jackie tiene razón, armé lío. Aún así, se equivoca al no admitir que ella también hizo lío. Y los dos enliamos el asunto. Todo esto me cuesta tiempo, viste. No soy un tipo lúcido, siempre me percato de las cosas demasiado tarde. Es un deelay que tengo, pues bailo lento, a destiempo.

Lo estúpido fue que yo me había dicho a mi mismo, con mucha convicción, que Jackie ya era parte de mi pasado. Lo único que tuvo que hacer ella para desbaratarme fue aparecer, y terminamos coordinando encontrarnos en otro continente. Ese es mi diploma de imbécil, che.

Pero Jackie tiene esa capacidad de elucubrar grandes ideas así nomás. Es muy inteligente, tremendamente inteligente. Es como su hubiera disparado un revisionismo en mi. Porque cuando ella me dice que me quiero hacer el malo, que me quiero hacer el piola, el que hago quilombo y soy desordenado, tiene razón: me estoy tratando de crear un personaje que no es.

¿Todo para qué? Yo que sé. Supongo que jamás fui bueno vendiendo nada.

Todo esto porque Jackie dice. Me da bronca que ella me siga poniendo en esta situación, me ventajea. Me doy cuenta de las cosas a través de ella, y dicha situación no me está jugando a favor exactamente ahora.

II
Si hay algo que me gusta de vos, es exactamente eso que me enerva. Es muy contradictorio. Porque siempre tuviste eso de loco tierno. Quizás eso me atrajo de vos, antes que todo ese conocimiento literario que intentabas sacar a relucir cuando nos conocimos: que Borges, que Onfray, que Bourdieu, que Freire.

Pero Jim. Vos te hacés matete al pedo. Sos como un perro que se persigue la cola, das vueltas y vueltas y en una de esas te mordes a vos mismo y te duele. Claro que te duele.

Me sacaste de mis casillas. De alguna forma siento mal conmigo, como si me hubiera dejado llevar por el exabrupto. Sé que lo debés estar celebrando: lograste que te dijera eso que no quería decirte. Lograste que te disparara. Te dolió, pero te reiste.

¿Por qué te reiste?

Lo entiendo y no lo entiendo. Somos racionalistas en rehabilitación, y vos me empujás a mi para dejar todo esto. Aunque implique decirte cosas que la verdad que preferiría no haber dicho. Pero también es mi culpa, porque yo te piqué primero. ¿No?

Me siento un poco pelotuda por lo del otro día. Y por más que te hayas reido, sé que la sufrís. Lo sabías, pero era como si necesitaras que las cosas te explotaran en la cara. Bah, en verdad, vos tenés razón con la metáfora: precisabas que te dispararan. Soy pésima jalando el gatillo.

Problemas técnicos

viernes, 7 de enero de 2011

Según:

I
- En definitiva, creo que no sé hacer nada. Digo, o sea, no me destaco. No... tampoco me emociono demasiado con las cosas hoy en día, te soy sincero. Seguro para vos es distinto, estás acostumbrada a vertelas con el mundo.

- Te juro que no. Una se lleva cada palazo. Pero el tema es ser fuerte, vio. ¿Cómo va tu madre?

Me callé porque sinceramente no quería hablar de eso. Sé que ella estaba al tanto de todo, pero necesitaba poner una distancia y además no quería hablar de mi madre, de ninguna forma.

- Bueno, lo que quieras. Pero vas a tener que hablar con alguien. Eso de dejar las cosas así no va a ningún lado, Jim.

Me pregunté por qué estaba nuevamente en esa situación donde Betina me pasaba algún tipo de reclamo. Debo ser un pelotudo bárbaro. Fue ahí cuando ella me dijo:

- Extraño a mi hermana. Me contó que la quisieron asaltar en Sidney. La verdad es que me puse loca. Me mata que esté tan lejos, tanto tiempo y sola.

Cambio de tema. Seré paranoico, pero ¿estategia? Apoyó su cabeza en mi hombro. Fui tan idiota que la abracé. Le sentía el corazón latir rápido, y encima el mío también. Y Antonella me hubiera demandado por idiota, por no aprender nunca las cosas.

Nos acercamos de a poco, pero mi cabeza iba rápido, quería meter el freno de mano sin ser grosero. Y entonces, todo se detuvo. Ni ella se acercaba ni yo. Evidentemente, estana esperando a que yo concretara la situación. Y:

Sonó mi celular, rescatado por un mensaje. Así es.

II
Es característico de mi estos últimos tiempos llegar tarde, así como es característico de vos ponerme siempre la misma sonrisa cuando nos saludamos. ¿Y viste que casi soy un tipo normal? Casi.

- Ahora bien, te ponés nerviosa.

- ¿Nerviosa?

- O lo que sea. Quizás fuera la sorpresa, pero cuando te ofrecí servirte y cerveza, te temblaba a mano.

- ....

- Decí lo que quieras, pero me di cuenta. Y también me di cuenta que mientras te servía, estabas tan tensa que no dejaste de inclinar el vaso y que entonces la cerveza se chorreó. Pensé en hacerte un comentario lúdico y todo.

- ¿Ahora me hacés comentarios lúdicos? Bueno, ¿por qué no lo hiciste?

- Estabas nerviosa, decidí dejarte tranquila. Pensé que si encima te ... bueno, yo qué sé. Fue como un no hincharte. Además en frente de todos, no sé, pensé en ahorrarte cualquier reacción, a ver si te ponías más nerviosa.

- No estaba nerviosa, ¿vale? Y quizás tenga derecho a que me descoloque un poco tu actitud.

- Como quieras. Sostengo que fue así.

- Jim, no me contestes como a los locos. Te lo pido por favor, no estoy para eso. Menos ahora. No sé que habrás visto vos, yo estaba charlando entre asado y amigos. Pero queda claro que vos siempre querés dar la nota conmigo.

Silencio.

- Ok, bueno... -prosiguió ella- eso de que cuando vos decidís las cosas estén todo ok no me cierra del todo. No me mal interpretes, me parece bien que tengamos una relación algo más coherente, pero solo te invito a darte cuenta de tu arbitrariedad.

Silencio.

- En fin... Sea lo que fuera ya pasó.

- No me puse nerviosa, y menos por vos.

- Como quieras. Anyways, queda entre vos y yo y no hablamos de esto nunca más. El cuerpo revela cosas, yo lo sé, vos deberías saberlo. ¿Te acordás cuando discutíamos sobre la verdad de lo gestual?

III
- ¿Sabés que? Uno no puede siempre tener a todos contentos. Uno siempre, por a o b, la frega con alguien. Y a nosotros nos toco bastante, ya la verdad que no sé qué hacer con vos, o no sé qué hacer con nosotros, porque me ...

El tema con ella es que cuando quiere quemarte la cabeza, saca todo su napalm disponible.

- ... falta quizás resolver algunas cosas a mí, Jim. No con vos, sino con otra persona y si hay algo que aprendí es a hacerme cargo de mis acciones, de mis errores, y... no me malinterpretes.

Eso, todas me piden que no malinterprete. ¿Qué les pasa?

- Pero yo qué sé, me siento con miedo, un miedo tremendo. Y no tengo ni ganas de salir últimamente por esto, es como que quiero encerrarme y dejar pasar todo. El otro día en el trabajo me puse a llorar en el baño, y no sé por qué.

Escuché esta historia antes, lo juro. O una similar.

- Hice quilombo, Jimmy. Con vos, conmigo, con todos. Y no te merecés tampoco que... Sos muy dulce, y eso creo que me pudo, pero tampoco puedo omitir que no quiero hacerte daño ni que las cosas terminen para el orto.

Bueno, evidentemente estamos coleccionando una serie de problemas técnicos estos días. Desde mi incompetencia para manejar a una chica "que obtiene lo que quiere", pasando por una ex a la que desconozco ya, y llegando a una cita que en definitiva es:

- ... loca, pero quiero creer que podemos estar tranquilos así. ¿No? Hay muchas cosas que no sabés.

Esa frase tirenlá a la basura. "Hay cosas que no sabés". Sí, y vos no sabés todo de mí tampoco. ¿No sería más útil deshacerse del miedo y largar lo que sea? Porque en el peor de los casos, ya estás tirando todo a la mierda, corazón.

- Y que me encantaría saber de vos, quiero seguir viéndote, aunque no tengo mucha esperanza de ello.

- Hey, chica, mirá. A esta altura del partido, uno se de cuenta que no puede evitar lastimar. Las cosas no se hacen por malicia, sino porque uno va descubriendo lo que uno es. Y te juro que voy a ir encontra de mis intereses, pero claro, andá y hablá con quién debas. Pero armá lío en serio.

Ella se quedó callada. Me estaba escuchando.

- A ver. Si todo esto es para que no hagás nada, la verdad es una mierda. Ahora, vas a incinerarte para resolver tus asuntos con ese alguien más, por favor, quemate en serio. O sea, no te garantizo que va a salir bien, sino que te vas a tener que jugar.

- Sí lo sé. Aunque no tengo todo tan claro como para definirme.

- Uno de vueltas muchas veces no por indeciso, sino por miedoso. Ojo con eso. Te lo digo por experiencia, si no vas y quemás todos los cartuchos, entonces no vas a resolver jamás. Si al menos te tirás el combustible encima, bueno, que el otro lleve el fósforo.

Era raro que yo le estuviera dando ese tipo de consejos. Rarísimo, pero no me costó para nada.

- Lo decís como si fuera fácil, como si uno supiera lo que quiere. Y la verdad es que no sé, porque no sé si me quiero quemar o si prefiero que me llames mañana para ver cómo ando.

- Yo lo único que veo es que tenés un tanque de combustible. El tema es quién realmente querés que tenga el fósforo.

IV
En medio de la noche.

Sin razón aparente.

- Jim - dijo Bella.

- Mmmm...?

- Quiero preguntarte algo.

- Sí mi amor, ¿dime?

- ¿Te acostaste alguna vez con Antonella? No ahora, pero ponele, ¿antes de que vos y yo salieramos?

Piba obse. El otro día me hicieron la misma pregunta, y me acordé de este momento.

Un poquito de explosiones

jueves, 30 de diciembre de 2010

Una conversación que puede ocurrir en avenida Córdoba a las siete de la tarde:

- Yo qué sé, se me escapó. Ella dijo algo de los antepasados Brits, y se me escapó.

- ¿Entonces?

- Se lo tomó como el orto. Dice que la abandonás, que cuánto tiempo te vas, que con quién te vas, de dónde sacaste la plata, qué va a hacer ella.

- Pero la puta. Se pone tan...

Entonces uno se detiene para esperar que el semáforo de Mario Bravo le de paso. Y los taxis pasan como locos, y el 92 brama bocinazos. Y así empieza el dolor de cabeza que sube.

- Jimmy, estás tratando de tener conversaciones racionales con alguien que no puede. Es así mamá. Vos quedate tranquilo, vas a irte y ya. Se le va a pasar, fue el shock. Y bueno, que se enterara por accidente y no de tu parte fue no ayudó.

- Se lo iba a decir.

- ¿Cuándo?

- Cagate de risa: mañana.

El calor. ¿Qué me dicen del calor? Realmente es agotador arreglar este tipo de cosas en cualquier lado, pero en la calles de esta ciudad, ni hablar.

Y por más que uno corte, el tema le sobrevuela la cabeza un buen rato. Y entonces, llama otro:

- Che, ¿me traés una Lomo de Londres?

- Claro, total, la pago en Euros.

- Yo te doy la guita. Quiero la que saca secuencial.

- Depende, si doy con ella sí. Pero no pienso andar recorriendo las calles londinenses en busca de tu puta cámara. ¿Cómo está el Euro?

- Vos tenés que saber eso, no yo. Creo que está en cinco algo.

- Pero ya sé, boló. Ese "algo" quería saber cuánto era.

Corté directamente porque me aburrí.

En el colectivo de vuelta, ocurre lo siguiente: mensaje de texto de JR.

"¿Cómo andás? ¿Cómo está tu mamá?"

Imitador (plot)

Me lo recordaron nuevamente ayer:

Alguien imita. el imitado se asusta xq no se cree modelo a seguir y recurre a soporte tecnico inadecuado.

Cel

lunes, 20 de diciembre de 2010

Una cita perdida en un borrador, anotada en el celular a altas horas de la noche vaya a saber donde, dice:

"First is the condition to the second not happenning".

Asumo, que el tema viene de la siguiente forma:

Hay algo que sucede, y que previene que un segundo evento de índole similar ocurra.

Por ejemplo: Estás saliendo con una muchacha, y de no haber ocurrido ese primer evento, estarías saliendo con esa otra que conociste quizás dos meses después.

A relacionar las cosas: ¿Rousseau es condición de que Brecht no ocurriera? No. Me cierra más Bajtin. Pero me siento muy esquemático con estos planteos.

La anotación continúa en mi celular, como borrador. Hasta que que desarrolle qué mierda quise decir.

Estar bien

I
"Uno tiene que hacer lo que lo haga sentir bien", dije a Guy y Roland, justo al salir de un bar de Serrano.

Dos segundos antes, había conseguido extraer uno de los carteles de Heineken que se encontraba al lado de nuestra mesa. Acto que algunos (una, en particular), habría calificado de "estupidés con alto contenido de colesterol que obstruye la llegada de sangre al cerebro". Cosas que pasan, vio.

Me acordé de la operación aquella, en la que sacamos el cuadro a lo largo de tres pisos de boliche-bar. Eso fue como una especie de obra maestra.

II
- Y entonces, ¿cuando me tomaste de la mano qué significaba? - dijo ella.

Si uno lo piensa, el tema de ir caminando de la mano puede ser mucho más comprometedor que un beso. Iba a decir "complejo", pero no, me quedo con "comprometedor". ¿Por qué? Digamos que los primeros ocurren en diversas variantes/ligues/fijas/huesos/novias-novios/amantes y todo eso. Pero el tomar de la mano denota cierto, "compromiso".

Cuando digo compromiso, no lo digo de casamiento. Pero si de es como que uno se fija a la otra persona, agarrándose. "ok, estamos juntos". Eso es la agarrada de manos. Encima por la calle: pública.

- Y entonces, ¿qué tenía yo que entender de eso?

Bueno, debido a esto, evidentemente, tengo a Betina sentada frente a mí haciéndome preguntas. ¿Y qué puedo decir? Que estaba confundido, que no entendía nada, que estaba deprimido, y toda una serie de verdades que no creo que contribuyan a hacer que ella se alivie conmigo.

- Jamás te pasó nada conmigo.

Minuto, tiempo fuera, paren. Sí sí, cosas pasaron. Pero no lo que todos se creen que pasaba. Recapitulo: Mucha cercanía con Brecht fue una forma que tuve de palear la falta de Jackie. Sé que no es nada copado, pero es así.

Reformulo entonces la frase inicial: "Uno tiene que hacer lo que a uno le haga sentir bien, siempre que no atente contra el bienestar de otro". Pero no soy tan estúpido como para creer que esto es así de fácil.

III
Ocurre que las mujeres pueden decir cosas jodidas. Muy jodidas. Recuerdo cuando Bella me acusó de meterle los cuernos con Antonella. Fue crudo, fue una verdadera cagada, fue algo así como:

"Me tenés acá, olvidada. Soy como una puta para vos, que no vale nada".

Y entonces a uno se le revuelven las entrañas. Creo que esa situación fue un breaking point. Convengamos que Carolina tiene un carácter fuerte. Y uno cree estar curado de espanto cuando ocurren cosas como que Betina caiga a una fiesta de fin de año con alguien.

- Es una boluda. Lo hace por venganza.

Más que probable que fuera por venganza. Ahora bien, hay dos cosas que me llamaron la atención: la primera es que me sentí algo incómodo, claro. Incomocidad injustificada, porque en definitiva, ella y yo no habíamos sido nada.

Pero además, me planteé una segunda cuestión: yo había decidido explícitamente no ir con Micaela para no molestarla a Betina. So:

Máxima a nueva revisión. "Hacé lo que te haga sentir bien... Sentirte bien no depende exclusivamente de vos". O cómo sea. Ya la cosa se va desdibujando.

IV
- No sé qué. Qué quiero de vos. Te juro que hay momentos en los que te tengo entre ceja y ceja.

Me di cuenta por el escandalete que me hiciste en Juramento y Vuelta de Obligado. ¿Hacía falta? Sos celosa.

- Te portás como si realmente yo te importara un carajo.

¿Qué la tienen con esa línea argumental? ¿Tan así soy? Esperá un poco porque entonces yo de este lado la estoy pasando mal al pedo. ¿Cómo puedo hacer para que se den cuenta de que en una de esas sí me importan?

Recopilo posibles respuestas:

Betina hubiera dicho que un beso no hubiera estado mal. Micaela hubiera dicho que un par de llamados por día no estarían mal. Bella hubiera dicho que sólo pretendía que no hable con ninguna mujer que no fuera ella por el resto de mi vida y Jackie hubiera dicho algo así como "prentendo que estés pero no tan en serio".

Algunas otras: Justine hubiera dicho que lo único que tenía que hacer era volver a ser el de antes (el que la saludaba con "hello sunshine"). Male que sencillamente me digne a tenerla en cuenta para el diálogo de dos personas civilizadas. Antonella, que deje de tomar decisiones precipitadas como la que tomé hace una semana.

Here´s to you, Mrs. Robinson

lunes, 15 de noviembre de 2010

Los hospitales psiquiátricos son hospitales, pero un tanto más tenebrosos. Jamás pensé que hubiera un ambiente tan gris como un hospital, hasta que ingresamos a mi madre a una institución mental.

Se trata de lugares donde algunos de los enfermos se les permite deambular libremente. Hasta tienen sus habitaciones. "Ella es Celina, intentó cortarse las venas", así te presentan a la roomie. Se trata de enfermos "que sólo representan un peligro para sí mismos".

Cuando mi madre ingresó allí, fue todo un verdadero choque para nosotros. Yo había sido enemigo de esa idea hasta que agoté todas mis opciones de diálogo. Con Jacke nos decíamos que nuestros padres estaban locos. Cada uno tenía sus motivos para hacer suyo ese slogan. Pero realmente cuando te quedás sin armas, realmente ese es el momento en el que te das cuenta de que no podés, de que no das a basto. Y el curso de las cosas se tuerce tanto que terminás haciendo es contra lo que te oponías.

Ingresó de buena voluntad un martes. Su psiquiatra la derivó luego de un ataque de pánico que terminó con su mano quemada por tirarse una olla de agua hirviendo y una silla rota. Ingresó en silla de ruedas, con la mano vendada y sonrisa de empastillada.

Entonces me toco verka cuando entraba a ese hospital, que uno de los enfermeros la llevaba y le hablaba. Ella era una nena. Se había encargado de cortar los lazos con la realidad, o lo que sea que es esto que nos rodea y tenemos en común.

Mrs. Robinson. Una especie de mujer desvalida que no encuentra su lugar. Aprendí a tocarla en el ukelele, en una versión más lenta, más... melancólica. Me hubiera pasado horas tocándola en esos pasillos.

Sus depresiones crónicas la volvieron intratable y demandante. La amargura, que le nacía desde adentro. El desgaste que nos impusimos. Todo. Entonces te das cuenta de que no hay vuelta atrás, que ese atrás generó ese adelante que ahora es un pasillo con gente en batas.

Estaba tan lúcida que cuando la hicieron firmar, lo hizo sin problemas. Porque su enfermedad, estoy convencido, era el miedo. El miedo a hacer todo. Lleva años replegándose, era obvio que terminabamos en esto.

Según Rolland, este tipo de lugares lo único que hacen es posponer la realidad.

Que tu madre desde hace años que venía así. Mi padre entre lágrimas no se podía explicar cómo aquella chica de veinte años tan bonita, había devenido en esa otra mujer que se encargó de desequilibrarnos a todos.

Me gusta pensar en Mrs. Robinson como la versión "pintorezca" de mi madre. Preciso conservar algún sonido bello, porque si me quedo con las imágenes, los pasillos del hospital son terribles.

Reciclar

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Y tengo esa sensación de avanzar para siempre llegar al mismo lugar. También, estos últimos días estuve muy ciclotímico: de triste a desmotivado, pero pasando por lo alegre. Esa alegría que uno reconoce como infundada, sin motivo. Recuerda las cosas que lo hacen sufrir pero es como si no las viviera.

Siete días sin saber de Jacqueline Rousseau, y la verdad es que pensé en llamarla. Pero soy demasiado orgulloso.

Y ella debe estar triste. o no. Quizás no le importo tres carajos. Y de todas formas, tiene a quien recurrir. Seguro alguno de sus mil amigos se le tira encima.

En este living hay humo. Y me tengo que acordar de olvidarme de llamar a Jorge, por lo de la heladera.

Menos mal que la vieja de abajo no destruye mi paz con sus ruidos molestos. Y menos mal que recordé poner la música más baja. También, menos mal que recordé devolverle a Jackie su libro de García Márquez -aunque según ella me lo podía quedar, porque ella no es fan-, así no le quedo debiendo nada. Ni hace falta que me llame para nada.

Che, teníamos que ir al teatro el domingo, a ver la obra de Rose. ¿Se cancela eso?

Chejov dice "es la primera vez que te dejan. Suena terrible al principio, lo sé. Uno se siente cómo el orto Pero te vas a poner bien y vas a conocer a otra y te va a gustar". No sé cómo, pero logró que me sonriera con lo de "otra".

Cerrar los placares no tenía sentido. Siempre uno los termina abriendo para buscar algo que tiene perdido. Además, era un gran tema de conversación con ella, que decía que acá no se podía estar y yo usaba esa discusión tonta en la que le abría nuevamente los placares, para seducirla. Ahora creo que cerrarlos da un aspecto de amplitud al ambiente, y el orden no está mal.

ARPANET es el proyecto militar del que luego surgió Internet. Recordé eso y lo anoté, porque si bien no tiene que estar necesariamente, quiero darlo en clase, sobre todo porque ahora puedo quedarme hasta después de hora total nadie me espera a la salida.

Igual, vos te ponés mal con estas cosas, se den como se den -recordó Chejov-. No sos del que sale a romper todo y le tira a todas, sos más del que le agarra la depre y se encierra. Si te digo que te tomes las cosas más a la ligera, estoy diciéndote una burrada, dirías vos.

Perdí el apetito unos días. Y mañana tengo que ir al médico, en una de esas se piensa que mi problema es nutricional. ¿Te imaginás todo esto por no comer las suficientes verduras?

A reciclarme un poco en la detox, che.

[quit rehab]

jueves, 19 de agosto de 2010

(am i back?)

Es la última vez que trato de rehabilitarme.

Lo prometo.