Bye

viernes, 25 de enero de 2013

I
Jimmy retornó a Marsella exactamente al otro día, en el vuelo de RyanAir LRA0045, Barajas-Provenza. No retornó a If ni a St. Nicholas, pero se hospedó en un pequeño hotel en el Vieux-Port.

Dedicó los días subsiguientes a pasearse por bares y recorrer el resto de esa ciudad enorme valiéndose del metro.

Una noche salió bastante borracho de uno de los bares que hay cerca de la Prefecture, y por alguna razón terminó caminando para el lado del Arco del Triunfo en las lowlands. En la rotonda casi lo atropellan unas dos veces, pero él insistía en buscar una casa de música llamada "LeRoy". Probablemente la información que tuvo era vieja, pues sólo encontró los bares y casas de comidas del barrio bajo.

Vale aclarar que eran las tres de la mañana. En caso de dar con dicho local, estaría cerrado.

Estuvo vagando un poco por la calle lindera a La Fayette, cuando se topó con dos tipos que le quisieron robar. No perdió ninguna de sus pertenencias que le pedían: ni billetera, ni celular, ni reloj. Fiel al temperamento de Jimmy en estado semi-ebrio, logró meterle un cross a la mandíbula a uno. El otro sacó un cuchillo. Eran unos ladrones de segunda.

El cuchillo le rozó el brazo a Jimmy, que consiguió patear al tipo justo donde no le da el sol. Ambos estúpidos se fueron corriendo como pudieron. Jimmy los insultó. Estaba demasiado cansado ya como para correrlos, la oscuridad era ridículamente negra.

Continuó su caminata para retornar al hotel. Su humor era tétrico.

Al llegar al Vieux-Port nuevamente, algunos autos tuvieron que esquivarlo. Algunos botes del puerto se preparaban para salir a por la pesca del día. Aún el sol no aparecía, era de noche. Entonces Jimmy escuchó que uno de los marineros que le gritaba, que le decía algo. Le hizo señas de que se dejara de molestarlo. El tipo se le acercó y le insistía, le hizo señas a sus compañeros de que vinieran.

- Monsieur, êtes-vous d'accord?

El hombre lo iluminó con una linterna. Jimmy se miró el estómago y descubrió una gran mancha de sangre. "Bueno, llegaré a mi habitación y me pondré algo de alcohol". Trataron de ayudarlo pero él insistió en que podía solo, que vivía a sólo una cuadra de ahí y que allí lo asistirían.

El conserje lo vio entrar y quedó perplejo. Le preguntó qué le había ocurrido. Jimmy le dijo que subiría a su habitación y si le podía dar un poco de hielo. El conserje le dijo que era mejor llamar a la ambulancia. Jimmy subió por el ascensor sin reparar en lo que el hombre le decía.

Quince minutos después el conserje ingresó con dos agentes de policía y un médico a la habitación de Jimmy.


II
Probablemente se pregunten - o no- qué fue de Jackie. La verdad, no sé demasiado. Sé que no se enteró de lo que le ocurrió a Jim. Todo ocurrió para ella como si finalmente él jamás la hubiera buscado de nuevo, como si de una vez por todas ambos renunciaran.

Convengamos que de alguna forma, eso fue lo que ocurrió.

Después de Madrid sé que se dirigió a Dublin. Sé también que no retornó a Buenos Aires más que para visitar a su familia en algunas ocasiones, pero por lo demás, creo que se perdió por Gaena o donde sea. Probablemente, pensando que encontraría a Jimmy ahí, evitó Holanda, Bélgica y el sur de Francia. Porque ella era tan paranoica que pensaba que por estar en el mismo país, podía llegar a encontrarlo.

O quizás fue a buscarlo sin querer. Sea como sea, lo cierto es que jamás dio con él.

It´s is mandatory to say one last thing: Jim really loved her. He realized that a little bit late. I cannot be as certain that Jackie loved him.


III
It´s true. When you die, your life flashes in front of your eyes. I think it´s a way to feel how you did all those years. It´s amazin how things that were almost forgotten come to your head.

I think it depends on how it happens: some people want to be alone, some people want to have company. I must say that I would really liked to be around her, just her. Not anyone else, not Rolland, not George, not Justine, not Gilles. I was ok with all of them, they were all in my memories.

But Jackie... me acordaba de su fleco, sus mirada temerosa pero tierna, su sonrisa. Quería preguntarle qué pensaba de mi, si se arrepentía de haberme conocido, si había sido algo medianamente bueno en su vida. Quería que me contara todo, desde sus dos años hasta el día de ayer.

In my case, I was not aware that my time was up. When I realized what was going on, I had mixed feelings: resignation, sadness, gratefulness, love, peace.

In felt as if existence was dull, pointless. But totally worthy to experience. That amount of time you have to do right, wrong, love, hate, cry, laugh. Or whatever you want.

Time is something that belongs to you. But also, time owns you too.


Viajar sin equipaje

miércoles, 23 de enero de 2013

I
Ella se levantó después de una pésima noche de sueño. Mientras él seguía durmiendo, fue a la cocina a prepararse café y unas tostadas. No se tomó la molestia de ir a peinarse frente al espejo del baño, como todas las mañanas. Sólo quería que la cafetera terminara su labor, le descontara esos cinco minutos de la mañana.

La noche anterior el le había mencionado las vacaciones, que había visto que podían hacer algo diferente, ir a Cuba o a la isla de San Andrés.

En cualquier otro momento de su vida la idea de irse tan lejos la hubiera vuelto loca de alegría. Mientras bebía su café se imaginaba a sí misma caminando por las callecitas de la isla, rodeada de autos viejos y lugareños en bicicleta. Todos vestidos más o menos igual.

Para ella Cuba era eso.

El café era ese pequeño rescate de todas las mañanas. Eso que era siempre igual pero no le molestaba. Ese pequeño pedazo es estabilidad que había logrado adorar.

Lo escuchó roncar desde la habitación. Pensó en ir a acomodarlo o a despertarlo, pero en seguida todo retornó al silencio.

"Si me quitan el café me mato", pensó. "Oh, pero qué dramática que te volviste".

II
L'observatoire:

Hace ya unos meses que Facebook ha preestablecido que las fotos de perfil sean públicas por defecto. Pensé que los usuarios habrían notado, pero pareciera que no. Prueba de esto es que sólo las fotos de perfil más recientes de muchos usuarios aparecen como públicas, pero las más viejas no.

Esto, asumo, debe devenir de que no se dan cuenta de que el álbum de fotos de perfil perdió la configuración que el usuario le presetea (supongamos lo obvio, a "amigos").

Si conjugamos esto con el newsfeed que aparece arriba del chat, en la parte derecha de la pantalla, there you go: a leak.

El comentario obvio es "¿Pero qué me importa?".

El tema es, truth to be told, que una foto esté configurada como pública deja ver comentarios y amistades. El problema no es la información que aparece ahí, sino los cruces que pueden realizarse de la misma. Pues una actualización de foto de perfil indica, por ejemplo, fecha y destino de vacaciones.


III
Con Bentham fuera de combate no sé demasiado qué hacer. Quizás Jackie pueda ayudarme a continuar:

"Honey would you pass me the wine. Just another glass and I´ll be intact."

Mi problema es escapar a los clichés.

IV
- Sé que Cuba te va a encantar, tengo un amigo ahí que incluso nos consigue coche. Igual la isla no es grande, con una semana creo que vamos a estar bien.

Ella estaba tomando sol en la reposera, los mediodías de verano eran como caer dormida de vuelta. Nada pasaba, nada tenía que pasar. Tampoco quería que nada pasara.

- Dicen que incluso allá te ofrecen plata por tu ropa, porque no saben lo que son las marcas, viste. Allá nadie se distingue con la pipa de Nike o con unas Adidas. Las identidades son otras.

- Ajam.

Ella abrió los ojos y miró a su alrededor. Se acordaba de cuando se despertaba a esa hora y algo de la noche anterior la perseguía. Se acordaba de los bares, de las salidas, de hablar con un desconocido, de la decisión de si darle o no su número telefónico.

Es cuando el tiempo pasa que uno cobra noción de que el tiempo pasa, de que las cosas no están para quedarse. Y un día te encontrás con una persona con la que ni te imaginabas que ibas a estar, definiendo un viaje a Cuba y pensando en almorzar carne a la parrilla.

- Hay un lomo en la heladera - dijo él.

V
- ¿Y qué sensación tenés al despertarte?

- Me despierto, pero tengo ganas de seguir durmiendo. De hecho, hago el esfuerzo. El problema es cuando no tengo nada que hacer, ahí son motivos los que me faltan.

Por un momento pensó si su psicólogo estaría dibujando elefantitos.

- El problema es que veo lo que tengo y no me gusta. Y no es que no tenga nada, sino que me doy cuenta de que estoy acá por seguir algo que creí que me iba a hacer bien, pero lo veo en retrospectiva y no es así.

- ¿Por ejemplo?

Elefantito, casi seguro que estaba dibujando eso.

- No sé. Como si mi imperativo hubiera sido formar una familia antes de los 35. Como si, al terminar con mi ex, hubiera automáticamente buscado un plan b, sin importar si era bueno. Y ahora me doy cuenta de que en ciertas cosas sólo puede haber un plan a.

- Es un cuadro depresivo. Mi duda es hace cuánto que sentís esto con precisión, ¿te acordás de la primera vez que te sentiste agotada, que empezaste a tener esos pensamientos de... de... estem...

- ¿Hartazgo? ¿Tedio? ¿Hastío?

El elefante tiene memoria. El elefante además prueba qué palabras usa su paciente para describirse a sí mismo. El elefante es sólo un dibujo en una hoja, figura fondo, teoría de la percepción. Ver es interpretar, pero no hay una única interpretación.

- ... en principio, me parece que necesitás hacer algo que de verdad te guste. Pensá en alguna actividad que disfrutes y a la que no le dediques tiempo. Aunque no sientas muchas ganas, comenzá a hacer esa actividad.

- ¿Pintar? ¿Escribir? Dejé ambas porque no soy buena. Lo pensé doc, pero siempre que llega el momento no tengo ganas de hacer nada.

- Puede ser algo que no hayas hecho nunca. Viajar es una buena opción, pero evidentemente no a Cuba, y quizás no con tu pareja. ¿Tenés ganas de conocer algún lado en particular?

- Me encantaría ir a Rusia, aunque es carísimo, en exceso, hablamos de lo imposible. Sino, me gustaría volver a Roma, es una ciudad hermosa.

- ¿Y es imposible? ¿Realmente?

El elefante es ese empujón que, por más que me hace dudar de su sinceridad, al menos está ahí, me cuestiona. Reafirma lo que yo digo a medias. Mi "quizás" él lo pone en tela de juicio, me lo quiere cambiar por un "definitivamente sí". Yo me asomo, él me dice desfilá por la pasarela.

VI
Llevo ya semanas buscando una cita de Foucault que dice "Las personas son más libres de lo que creen", o algo por el estilo.

scraps

martes, 22 de enero de 2013

Seré sincero:

Con Bentham muerto no sé qué hacer. Es como quedarse sin matriz de pensamiento, núcleo organizador, o lo que sea. Creo que la dinámica entre él y Jackie me resultaba relativamente fácil de llevar.

Pero también es cierto que me encontré en un callejón sin salida.

A su vez, podría ocurrir que todo siga igual. Puedo de hecho elegir otro personaje y listo. Pero las chances de que se pareciera a JB son muchísimas. De hecho, los paralelismos entre Allen y Jimmy creo que son evidentes.

Punto muerto, entonces.

Revisando mis notas, encontré esta:


Los Inexpertos

(Esto podría ser una de las primeras partes)

Recuerdo cuando Clarice me dio mi primer beso. Ella tenía un año más que yo: ocho, pues yo tenía siete. Ella llevaba esos anteojos de marco negro, con aparatos. Yo tenía ese corte de casquito que siempre le reproché a mi madre, pues me hacía cortármelo así desde los tres años. Cuando iba al peluquero ella me decía "No te rapes, Allen. No te rapes". Jamás me rapé como hasta los catorce.

Bueno, les cuento: Aquel día Clarice llevaba unos jeans medio gastados y una trenza larga que le llegaba casi hasta la cola. Yo siempre fui un desgreñado. Mis pantalones rotos por la rodilla, mi camperita que había sido de mi primo. Ella y yo eramos dos sujetos raros perdidos en ese bosque de pinos, justo al lado de las canchas de fútbol y del cole. Las ventajas de haber crecido cerca del puerto, en zona norte.

Nos habíamos escabullido un momento de los juegos del día de la familia. El equipo rojo le iba ganando al equipo azul por veinte puntos. Pero aún faltaba que yo corriera velocidad, y era el más rápido de todos. Clarice y yo nos habíamos entretenido charlando, caminando, ella comía una hamburguesa recién salida mientras yo aún no probaba bocado. Sin querer nos metimos en el bosque de pinos, al lado de las canchas de fútbol, ese lugar del cual yo escribí un cuento un año antes.

El papá de Clarice andaba por ahí, supervisando el asado para que saliera perfecto y cagando a pedos al encargado porque la madera para el fuego no era buena. Pero era genial que él estuviera entretenido en ese fuego Pensé que si el papá de Clarise nos veía me iba a meter en problemas.

Caminamos, nos perdimos por ahí. Yo jugaba con una rama que usaba de bastón, espada y escopeta. Me sentía en una excursión de aventura con ella. De hecho, lo recuerdo, me sentía raro, sabía que algo pasaba.

"Querés que te de un beso", me dijo ella de repente. Se la notaba nerviosa, o sin saber exactamente cómo decirlo. No supe qué responder. Hacía dos segundos charlábamos de los grandes, de cómo no tenían asaltos sino reuniones, de cómo no veían dibujitos. Y así nomás, eso. No me tuvo misericordia, así como me lo dijo me estampó un beso.

Sentí cosquillas en la panza. Sentí mi cabeza volar por las copas de los árboles. Pensé en qué loco sería que esté todo dado vuelta. Ella dijo "mmm". Yo no sabía si preguntarle si estaba bien o quedarme callado. Por las dudas la tomé de la mano. Mientras nuestros labios tendían un puente entre el uno y el otro.

Fue gracioso. No abríamos los labios. Ella después de no se cuánto los abrió un poquito. Entonces cuando nos dejamos de dar un beso nos quedamos mirando. Ella se rió. Yo me reí, aunque no sabía bien de qué: estaba confundido.

Yo no le solté la mano. Nos quedamos sonriendo un rato, yo le pregunté si le gustaban los árboles. ¡Le pregunté si le gustaban los árboles! ¡Qué pregunta pelotuda! Cuando volvimos con los demás, el padre de ella estaba buscándola. Que dónde estaba Clarice, que ya le había preparado su otra hamburguesa.

"¿Querés que te de un beso?" Ahora digo, ¿qué pasó con lo directa que era Clarice? Debo decir que fue valiente: se aventuró a algo que ninguno de los dos conocía, tomó la decisión por los dos. Clarice no me preguntó si quería un beso. En realidad afirmó "te voy a dar un beso, Allen".

¿Y yo con siete años que iba a decir? "No, que no sé cómo es eso". "Perdón, no se hace". No me dio tiempo (por suerte), a opinar. Eramos eso: unos inexpertos. Creo que después perdemos algo de la magia o nos volvemos mucho más diestros. Un beso de inexpertos es un beso sin precedentes, un ensayo total, eso que queremos hacer pero no nos sale, no tanto porque supongamos que sea difícil sino porque nos damos cuenta de que nunca lo hicimos.

Ella me miró y se fue. Yo me quedé pensando en quiénes eramos Clarice y yo. ¿Eramos novios? ¿La gente se vuelve pareja cuando se besa? Digo yo, algún tipo de acuerdo común tiene que haber para aceptar eso, es un beso.

En el recreo del lunes ella me sonreía. A mi, que era algo así como el don nadie del aula. Ella me decía que no podía invitarme a ver tele a la casa. De todas formas, yo casi no miraba tele. Ir a tomar helado me pareció cursi. Pero una vez dijimos de ir al cine, de escaparnos del cole. Me acuerdo que fuimos al Unicenter, a ver una de una tal Julia Roberts. Malísima, pero la pasé bárbaro.

Over here

viernes, 11 de enero de 2013

- Hey, are you in bed?

- Nuh,

- Do you want to go out?

- Well, it's kinda late. And I work tomorrow...

- Just a little while. I had a though day and I really need to relax, let my head go... and I totally think that you should go out too.

- Why's that?

- Because if you do not go out you stay at your place and drink.

- I did not drink a single drop tonight. And anyways, there's nothing wrong with that. It's ok to have something to drink whe you are not with somebody.

- Yes there is something wrong.

- And why?

- Because if you stay at your place drinking, then I am alone.

- That... So, if I drink you get lonely?

- I mean, we can be alone together and drink... It would be fun, be can go out and be alone. Oh, well, that's not so clever. I think you should come to my place?

- You are foward...

- You already know that...

- Yes, but I tought that the other day was just you on a really horny day.

- Probably. But, this time we can just talk. I mean, we can get to know each other better. Because I hate it when you behave like a dumbass. But when we talk I fell I can really get you thinking, and that you are smart, and I enjoy you being smart.

- I hardly know you, but I think I'm going to.

- Well, I'd like to see you. Why is it so hard for you to say that? I know you want to see me.

- How do you know that?

- Because I noticed that when you like me you start asking a lot of questions about me and what I am traying to say, as if you were trying to crack some sort of code. And I like it a little bit, so now come over here, ok?

La rupture

jueves, 10 de enero de 2013

It breaks.

I mean, you have to break it. Unless you want all things to be the same. In that case, I may have the feeling that you are just afraid of chance. Well, everyone feels that some days.

Sometimes to feel free, to experience that ephemeral feeling that happiness can be, you must go against your own thoughts, your own ideas, your own habits, perhaps even feelings.

I mean, just ask yourself why you would not do a certain thing. Parrhesia, speak frankly. Check your feelings and see why you don't want to do that. Because sometimes you want to do things, but you just don't have the nerve.

Burn with life.

The Bentham Method certainly lacked of stability, but with it a few things were discovered: that love is not a "one way" thing, that music can be more joyful and complex, that the human body is a world we make up every day. That good things can happen when you just let go.

Just let go.

That man, Jimmy, felt that creation should happen every day, all the time, as we breathe. And he was deeply troubled with the perception that sometimes nothing happened. He also was troubled with the process of life, the process of things.

To him, the way you reached a solution was more important than the solution itself. No, wait, let me rephrase that: the way you reach a solution and the solution are the same thing. That was what he believed.

Now, a "system" (if you may call it that way) that has the distinctive characteristic of attempting against itself is quite a contradiction, it cannot endure much. Is a profound knowledge that change must occur. Not only that, it is the perception that one self, as a person is the motor of change.

In other words: really, this way of thinking ends up with the major crisis of self termination.

What I am trying to tell you here is what I really think: that one must embrace the idea that change occurs beyond one's will. And sometimes things may seem a little too dull, way boring, stationary, muted. But that is just a phase. Just a phase.

When I witness something unexpected or come across some "interesting" event I think "life may happen any time". But that because I am a cinic, because I know that life has it rutinary moments and it's amazing moments.

Life. Sometimes, it breaks if you don't force it.

Bye Jimmy.

Ver morir a JB

lunes, 7 de enero de 2013

Mi tren arribó a las cinco y trece. Amo los Renfe, funcionan tan bien, tan perfectos. No como los malditos trenes franceses o alemanes.


Vi la pequeña jungla interna en el centro de Atocha, ese gran amor que tengo por ella. Hojas verdes, pajaritos, luz. Me imagino que entre esos árboles hay de todo: tucanes, serpientes, pumas, chimpancés, velociraptors. Nada que ver con la porquería de Termini.

Lo que no esperaba ver entre la jungla era a Jackie. Ella no me había visto, porque yo venía del lado contrario del que ella me esperaba, pero entre las ramas la vi. Miraba el panel, intentaba ubicar en cuál plataforma arribaría yo. Se calzó los anteojos, un amor.

Cuando me encuentro en ciertas situaciones ocurre alguna de las dos cosas, que no sé si son la misma: o mi cerebro empieza a procesar y reaccionar a una velocidad abismal, o mi cuerpo empieza a tomar decisiones con la precisión de un láser.

Me agaché un poco y me fui para el lado de la entrada de la derecha. Le envié un mensaje.

"¿Por qué no me avisaste que estarías acá?"

Tardó cinco minutos, pero cuando agarró el teléfono pude ver su cara de desconcierto. Odio que a mi me tomen por sorpresa. Yo tomo a la gente por sorpresa, no ellos a mi. Entonces Jackie comenzó a mirar, pero yo ya no estaba a la vista, ella podía mirar para cualquier lado que no me iba a encontrar.

Entonces me mandó un mensaje:

"Es que no hice a tiempo de avisarte. ¿Dónde estás?".

Jackie guardaba completa corrección gramática, incluso en los mensajes de texto: tildes, aperturas de signos de interrogación, exclamaciones, todo.

Yo guardaba completa corrección protocolar, incluso en los encuentros post relación, con los acentos en lo bueno, las interrogaciones en los por qués y las exclamaciones en los reclamos.

Entonces la llamé.

- La verdad que no entiendo esta emboscada, Jackie. Hace cinco días que no sé de vos y ahora me venís a esperar acá. Eso, o soy más idiota de lo que creo, porque en una de esas estás esperando a otro y tenés tanta mala suerte que llega en el mismo horario que yo.

- Jimmy, escuchame. No te voy a mentir, ni te voy a dar vueltas. Vine así porque no quería hacer gran escándalo ni nada. Pensé que era mejor para los dos si todo aparecía como fortuito.

- Creo que vos y yo no tenemos el mismo concepto de fortuna.

- ¿Dónde estás?

- Voy a mantener la ventaja de la invisibilidad, me parece.

- No seas ridículo por favor, ya está. Si querés me desbarataste la sorpresa pero no por eso tenés que vos hacerte el sorpresivo.

Off topic...

- Pasame el blog tuyo.

- ¿Qué?

- Eso. Quiero que me pases el blog, me interesaría leerlo. Leí el cuento y quiero saber quién es Michelle.

- Ah, bueno, cuando pueda te lo paso.

- Dale, decimelo ahora. No te cuesta nada.

- No recuerdo la url. Después te la paso.

Hubo un breve silencio, como si a ambos nos hubiera desconcertado ese breve lapso de reclamo.

- ¿Me podés decir dónde estás?

Entonces se escuchó el bocinazo de un camión que hizo temblar todo. Como se escuchó por el teléfono, Jackie supo en dónde me encontraba: del lado de afuera, a su izquierda.

Pensé en reubicarme para perderla, pero me di cuenta de que no quería.

Entonces ella salió y vi su silueta dibujarse con la luz del sol que se ponía. Me pareció hermosa. Me saludó a la distancia, unos cuatro metros. Quería mantener mi actitud de rudo, pero no pude. Una leve sonrisa se me escapaba, pues me encantaba verla y tenerla en frente y escucharla de vuelta.

Jackie lucía una sonrisa tenue, casi de lástima diría. Tenía pinta de estar estresada, de no haber descansado bien. Como si hubiera estado todo el día afuera, caminando.

- No entiendo igual por qué no me avisaste. Si querías, me hubieras enviado un mensaje de texto ayer, u hoy a la mañana.

- Sí, lo sé. Perdón, es que no sé. No quise, o no sabía si venir, medio que lo decidí a último momento.

Entendí perfectamente. No quería generar tanta expectativa. Aunque si bien conmigo tuvo éxito, ella no lucía como que le haya hecho tan bien.

Las conversaciones con Jackie Rousseau estaban signadas por la negociación: conseguir que ella me diga lo que le está pasando. Y a su vez, ella siempre quería saber qué se me cruzaba a mi por la cabeza. Eramos como una especie de test de Rorschach recíproco, intentando observar al otro, midiendo sus palabras, examinando los gestos.

Mis manos temblaban un poco. Mis ojos la observaban todo el tiempo, mi ritmo cardíaco estaba levemente acelerado a cien pulsaciones por minuto. Lo sé porque me lo tomé en ese momento.

- ¿Cómo estás?

- He tenido mejores días.

Ella trataba de que el sol lo le quite la vista, miraba un poco para abajo, respiraba profundamente porque probablemente intentara relajarse. Respiración abdominal. Inhala en cuatro tiempos. Retiene el aire cuatro tiempos. Exhala en cuatro tiempos. Repite.

¿Qué vemos en la figura? Ella ve al mercenario venido a menos. Yo veo a la princesa desarreglada. Ella ve una mancha que no se espeja, porque es todo una: un animal. Si es salvaje, significa miedo. Yo veo un paisaje que sí se espeja, como si fuera la superficie de una laguna, con árboles. La apertura del espacio.

- ¿Porque nos íbamos a ver?

- Cómo saberlo, la verdad. Definitivamente no esperaba esto.

Pasó una pareja que discutía sobre si ir a Málaga el fin de semana o no. Se detuvieron unos cuántos metros atrás, porque parecía que el tema venía tenso.

Es muy importante la fecha en la que nace uno. El signo, la época del año, todos tus futuros cumpleaños. Tus años, todas tus declaraciones juradas, tu estándar de vida, el carnet de conductor, beber legalmente. Me pregunté cuán importante sería la fecha en al que muere uno.

- ¿Dijiste que querías hablarme?

- Sí. Podemos ir a algún lado si preferís.

- No.

Era como si estuvieramos midiendo las armas de cada uno. ¿Ella sabía? ¿Yo sabía? A veces tengo la impresión de que cualquier persona que viera nuestras situaciones de afuera sabría qué hacer mucho mejor que nosotros.

Como me di cuenta que ella no pensaba acercarse, caminé yo en pos de reducir esos cuatro metros.

- Ya no sé qué hacer con vos - le dije -. ¿Viste cuando alguien te marca en la vida? Bueno, eso. Hasta nuestras peores conversaciones me hacen sentir de otra forma, como más ligero. Quién dice, hasta contento.

- Lo sé. Es un tema.

- A veces pensé que ya ni te acordabas de mi.

- ¿Cómo me voy a olvidar de vos? Sos la relación más importante que he tenido en los últimos siete años.

Entonces me acerqué más a ella y la abracé.

- Entonces deberíamos volver a hablarnos, a...

- No, Jimmy. No podemos. Ya esto fue.

Se alejó.

- Esperaste demasiado tiempo, me parece.

- Quiero que volvamos y que resolvamos todo. Creo que podemos.

- No Jimmy. Porque no me amás y yo no te amo. Y no importa, ya no podemos cambiar eso. Tenemos que olvidarnos el uno del otro. Vos estarás con otra, yo conoceré también a alguien. Pero mientras nos rebolotemos el uno al otro, aunque sea fantasmagóricamente, no podremos avanzar.

Silencio.

A lo lejos, la pareja que discutía sobre si ir a Málaga o no, sin saberlo, verían morir a Bentham.

El día que muere uno deja de ser importante el día que te morís. Porque en los días de tu vida, los previos a tu muerte, te podés preguntar sobre el tema. Pensás cómo serás de viejo, quizás te acuerdes del último día de la vida de alguien, pensarás si será así el tuyo. El día de tu muerte es, durante toda tu vida, esa tragedia que minimizás sin darte cuenta: "el día que me muera". Pero cuando te morís, el día de tu muerte pasa a ser la pura nada para vos.

Recording process

When you start a recording process, this means that you will hear the same song over and over again. It also means that you will play as horrible as you ever played.

A few tips:
When recording, don't drink
And try to go to your recording session after a good night sleep
If the first take fails, keep going. It's training.
Always check your tuning before the session
If you want to try new arrangements, first do a take as you always do. Then, use the followings to experiment.
If your sessions are extremely limited, rehearse the songs before going to the studio.
Always start your eq at flat.
Go to your session relaxed, and knowing that a few takes will surely go wrong
Don't ever ever ever do just one take. Doesn't matter if you think the first you did went perfect.


Now, the songs:

01. War boy
      (Music: Bayton/Singier/Mr. X. Lyrics: Proust)
02. Violence goes
      (Music: Bayton/Singier. Lyrics: Proust)
03. Keep out
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
04. And there is nothing like taking your bullets in the morning, baby
      (Music & Lyrics: Bayton)
05. I'm lost when she's out of bed
      (Music & Lyrics: Bayton)
06. Leviatan
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
07. The easy life
      (Music & Lyrics: Bayton)
08. Wake up and revive her
      (Music & Lyrics: Bayton)
09. Ponty
      (Music & Lyrics: Bayton)
10. Fire in my soul
      (Music: Singier. Lyrics: Proust)
11. Tv show head
      (Music & Lyrics: Bayton)
12. Rebels
      (Music: Singier/Bayton. Lyrics: Proust)

Personel.
Solange Proust. Sang lead vocals. Attitude.
Matin Singier: Played electric and acoustic guitars. Efx. Production and recording. Magic.
Jonathan Bayton: Played bass lines, some electric guitar and ukelele. Complaints.
Mr. X: Beated the dumkit, percussion. Happiness.

All songs arranged by Singier/Bayton/Mr. X/Proust.

el anti post

viernes, 4 de enero de 2013

Buscando entre archivos encontré un cuento sin finalizar. No importa de qué se trataba, lo que importa es un recurso que usé: en el cuento había muchas notas al pie, las que no agregaban data, sino que eran pequeños cuentos y relatos adentro del cuento.

Por ejemplo, un doctor recibe una carta. Pero como debe irse apurado, no la abre. Eso totalmente anecdótico. En ese caso, la nota al pie nos cuenta que la carta se la escribe un hijo de él al que ni conoce y lo está buscando.

Un pequeño cuento adentro de otro cuento.

Cuestión, más allá de todo, que tengo ocho borradores sin terminar, ya sea porque no me gustan o porque pierdo interés en lo que estoy escribiendo.

Así que no sé, vamos a hablar de otra cosa. Voy a hacer comentarios idiotas, aquí voy.

Les cuento algo: quiero deshacerme de JB, pero no puedo. En serio lo sigo. Mi idea era borrarlo al pasar a la nueva temporada, para comenzar a utilizar a Jonathan Bayton como personaje central. Como habrán visto, fracasé.

Hay algo que siempre recuerdo de este blog. El primer post se llama "Final". Es decir, inicio esto con algo que indica un cierre.

No sé si se dieron cuenta, pero cuando utilizo números para indicar los interlocutores, se trata más de pensamientos que de diálogo. Y cuando aparece el número 3, ese indica que ambos personajes coinciden en lo que están pensando.

Me encantaría poder retomar la modalidad del inicio, en la cual listaba los personajes que iba a utilizar en el post. Era como un inventario, suele utilizarse en las obras de teatro.

También comenté en reiteradas ocasiones que si bien las cosas que aquí relato son todas mentira, los personajes toman elementos o facetas de personas que conozco. O sea que no invento nada, sino que lo robo.

En pocas ocasiones, pero algunas al fin, gente que ha leído este blog le ha tomado cierto cariño a algunos personajes. También ocurre que cuando alguien sabe que tiene un personaje, o descubre que de alguna manera está presente en X personaje de acá, lo siguen.

Hablando de personajes, por favor si alguno me indica se lo agradeceré: ¿por qué los personajes femeninos son más populares que los masculinos? Es decir, las etiquetas más cliqueadas acá son las de Jackie, o Day, o Solange, o July , etcétera. Eso me despista un poco.

También me ha ocurrido que me comentan que no les gusta lo que le pasó al personaje X. Por ejemplo, recuerdo que me habían dicho "Che, pobre Veronique".

Este blog era más popular en la temporada 1 y la 2. Luego no sé, me fui al tacho... Por algo será. Esto es el anti post.