Lo extraño de la situación era que Allen, relajado y todo, no dormía hacía 48 horas. Paula no entendía cómo al otro día estaba tan lúcido, parecía que estaba descanzado y activo.
Paula: ¿Estás consumiendo algo vos?
Allen estalló en una carcajada.
Paula: En serio, es raro que depués de no pegar un ojo durante dos días estés así, como si nada.
Allen: Bueno, me duele un poco la cabeza y las cervicales. Decir que no me viste realmente corroido.
Luna recuerda que fue durante el primer gran conflicto con Jules que Allen estuvo así, casi sin pegar un ojo, pero lúcido, de acá para allá, siguiendo con todo.
Allen: El cuello es lo que más se reciente, es porque no descanso.
Paula: No entiendo por qué no vas al médico para verte.
La reticencia de Jana hacia el poder hospotalario viene de años ya. Tiene que pasar algo serio como para que se digne a visitar ese tipo de instituciones. Además, ya ha visitado tres en lo que va del año, cantidad que sostiene suficiente y hasta excesiva.
Recuerda Eloise que debido a la falta de sueño de Allen Jana, hubo que suspender sesiones de ensayo.
Eloise: Según explicó luego, fue ataque de pánico. Recuerdo que estaba con taquicardia.
Uno se acostumbra a esos desmanes corporales y medio los domestica. Esa vez fue tremenda, me costó dos horas convencerme a mi mismo de que nada sucedería.
Eloise: No entendíamos qué le pasaba. Es raro ver a alguien que está bien, de repente pálido como una hoja blanca.
Paula: Quizás necesitás dispersarte.
Como dije antes, lo extraño es que disperso y todo, es como si el sueño no llegara, como si la melatonina fracasara en su intento de anestesiar la conciencia algunas horas. Según Bob, todo es cíclico, pero debería ver a un neurologo. Y a un cardiologo, por lo de la taquicardia.
Allen: Mis polainas.
Bob no me dijo nada nuevo. Resulta que hay algo que mantiene mi sistema nervioso central alerta. Sí, eso asumo, ya lo sé. ¿No se supone que la medicina es una ciencia más precisa? Tirame un centro.
Bob: Bueno, yo que vos pruebo esto...
Nock out. No recuerdo cuando cerré los ojos, pero fue como un gancho y me desperté a las diez horas.
Bob: Igual, no es bueno acostumbrarse. Yo diría que este tipo de cosas deben usarse circunstancialmente. Aún así, una visita...
Paula: Sos cabeza dura eh.
De vez en cuando Eloise pregunta cómo anda mi sueño. Las últimas veces le venía respondiendo que sin problemas, pero ahora, es la ausencia total.
Allen: Sólo un poco de dolor de cabeza.
Bob: El tema es que luego de no dormir por demasiado tiempo, por ejemplo, la memoria comienza a degradarse.
Allen: Aaaahora entiendo. Sí, de vez en cuando tengo esa sensación de confusión, de no saber dónde estoy parado. Como si mi memoria a cortísimo plazo fallara. Igual, siempre la recupero.
Paula: Nunca te acordás que música pasaron la noche anterior vos.
Allen: Sí, pero eso es porque no le doy bola y está demasiado fuerte como para distinguirla. Además, en todos los lugares es la misma.
Según tuve oportunidad de excusarme con Eloise por aquellas 48 horas, alegué que el problema era tensión laboral. Fue la época previa a que July y yo dejaramos de ser July y yo. La explicación parece demasiado obvia, no me satisface del todo.
Entonces si vamos un poco más para atrás, una serie de sucesos que involucran a gente que a ustedes no les importa pero a mi sí, iniciaron este tipo de manifestaciones. En realidad, también puedo dar cuenta de ilusiones tentativas.
Luna: Lo recuerdo. Pensé que estaría todo bien, lo vi durante toda la noche y parecía ok, pero luego me enteré de que no pegó un ojo en toda la noche. Me dio lástima, hubiera querido que no salieras tan lastimado.
Completamente cierto. Recuerdo nuevamente el tremendo dolor en las cervicales.
Luna: Yo que sé, son cosas de la vida Allen. Me acuerdo cierto momento del proyecto que te vi especialmente tenso. Tu iniciativa por distanciarte era tajante, pero tu incomodidad con el hecho de simplemente existir era tal que no te dejaba en paz.
Por esa época fue el recital de U2, jamás asistí con tantos analgésicos a un estadio. Meri no entendía qué me pasaba, mientras mi mano chequeaba de a ratos que el pulso cardíaco estuviera bien. Subía, bajaba, subía, en el medio, no lo encontraba, ahí está.
Me dejo de racontos al pedo. Creo que en toda la semana sólo dormí el miércoles.
Entonces la vida parace un continuo. Es un continuo, claro. Pero uno empieza a sentirla como un continuo totalmente fragmentado, pues sabe que estuvo al tanto de todo, todo el tiempo, pero se le van olvidando pedazos, confundiendo momentos.
La sinapsis está en crisis, beibi.
Insomnia
Spartacus
Si abro la puerta seguro que está ahí, esperando a ver qué tengo que decir. Seguro.
Efectivamente, Gallagher estaba sentadito ahí, frente a la puerta. En seguida nos saludamos, le conté que venía de verla a Zunny, aunque medio al pedo, porque él ya sabía. Hay pocas personas que entienden el arte del desastre, Zunny es una de ellas, tuve que incitarla a festejar.
Zunny: No! No te puedo creer. Contame...
No pienso repetir la historia (aunque uds., queridos lectores ficticios, saben que soy una máquina repetidora). Zunny celebró, me dijo que estaba bien, que para hacer lo que yo había hecho hacía falta... como fue que dijo...
Zunny: Determinación, Allen, determinación.
Eso, determinación. Gallagher me pidió leche, me miraba, sentado al lado del plato.
En un escenario imaginario Paula hubiera aplaudido la obra:
Pau: Eeee Espartaco. ¿Cómo estás? Respondeme, dale, que me tenés mal, decime cómo andás.
Los mensajes de Paula hacen landing en cualquier momento del día y siempre son motivo de sonrisa. Es increible como esa chica se preocupa por mí.
A todo esto, se me armó una pelotera con Eloise. Teniamos que juntarnos, le dije que sí, que no había problema. Y me olvidé nomás que era hoy, estabamos con Zunny tomando algo y me cayeron los mensajes preguntando mi paradero.
El gato se rió. Sí, se rió, luego continuó tomando de su tazón de leche. Claro, total a él no le importa. Él se ríe porque ahora tengo que negociar con Eloise de vuelta, porque sabe que voy a ponerme hecho una seda y le voy a decir que sí a casi todo.
Eloise: No te quiero más. Ahora me tomo toda la Cindor yo sola.
Se la tomó ella, ¿sabés gato? Fue una clara venganza, algún día me la tenía que dar... Eloise ahora me pone condiciones: nada de alcohol ni de drogas.
Eloise: Hagamos las cosas de otra manera. Los ensayos son los ensayos. Nos llevamos bien, tocás bien la guitarra, pero que tal si intentamos ser más centrados, eh? Pablo me dijo eso, que perdamos menos tiempo boludeando, a ver si te dedicas un poco más a esto y menos a...
Zunny: Estamos re caretas entonces.
Casi no intercambié mensajes con Oliver, pero brevemente:
Oliver: Sos un groso. La verdad, muy bueno. Pintaste una situación colorida, con un remate cinematográfico.
Carla: No lo festejes. Allen, ¿no te parece que te fuiste de mambo? Acá estamos, todo me parece más vacío sin vos. Sé que no supe decirtelo, pero se nota que ya no estás, se nota que te fuiste, que hay cosas que no se decían y ahora no hay nadie que no las diga como no las decías vos.
Oliver: Relajesé. Sé que es una lástima, pero hay que ver el lado positivo.
Allen: Soy solo un detalle, solo una metáfora mal desarrollada. Mi ausencia es sólo mi presencia prefeccionada, nada más.
Carla: Te ponés en tonto a veces... Sos más inteligente, lo sé.
Gato, estuve mal, ¿no? Como vos decís, soy contestatario pero no rebelde. Yo ya tenía mi chop en mi mano, el gato miraba y miraba, me hablaba todo el tiempo. Retomamos las teorizaciones sobre la industria y la sociedad postdisciplinaria. Gallagher es un gato muy inteligente, muy leído.
Eloise: Pero no, no no... nada de eso, te tengo que tener a raya, veo no aflojás vos. Ahora las reglas del juego cambiaron.
Creo que todos me hubieran mirado en ese momento, a ver si Allen Jana aceptaba la autoridad así como así. Sí, acepté de momento al menos. Gallagher me dijo dos cosas: Bien por aflojar. Y sos un salame pibe, te rendiste ante sus condiciones.
La industria, gato, la industria. ¿Cuánto nos dura esto? Rock n roll: dicese del arte de hacer quilombo. Yo creo que está todo industrializado a esta altura, pero imaginate que no tengo un mejor plan.
Gallagher se acostó, ya tenía la panza llena. Maulló un chau, nos vemos.
Estrellados
Oliver: Hay que matar al DJ.
Allen: No estoy en contra de todo lo que pasa, pero estas son canciones para las seis de la mañana, no las cuatro.
Feli: ¿Quiénes son ustedes? Esperen que compro un vodka para arrojarle al sujeto de las bandejas.
Luna andaba perdida por allí, seguro. Debo admitir que a mi me preocupaba la aparición de Julieta. Ludi se mantenía a cierta distancia, no fuera cuestión de que se cruce con Orlando, vieron. Hablando de Orlando, el mismo estaba charlando con Lyla.
Allen: Remen, remen, remen.
Feli: Nadie labura como yo. Orlando aprendió de mi el arte de la persistencia.
Oliver: Vote Esthershack lider de los pobres. Lista Johnny Walker.
A mi me daba cosita por Ludi porque compartimos esa estúpida sensibilidad con toda esa gente que salimos. Por otro lado, la actitud de Orlando me causaba un cosquilleo de gracia.
Feli: Que laburante che. A veces hasta pienso que es más groso que yo.
Oliver seguro estaba respondiendo algún mensaje de Alicia, su novia. Ups, perdón, ahora su ex. Yo saboreaba una Corona, Felipe ya estaba en el vodka hacía rato y Bob surfeaba la pista de baile en busca de ella.
Bob: Ahí está.
Sí, ahí estaba. Eran todas las del local, quiero decir, eh.
De Luna tuve pocas noticias, pero Lyla y Orlando terminaron fundidos en un solo ser al final, se hicieron al menos amigos con beneficios, retocaron los detalles de la última vez.
Feli: No me llama para nada la atención. Dijo que Orlando ni le caía bien, ahora se lo agarra.
Eso me decía él, justo en mi momento de mayor tedio, justo cuando la cuerda estaba más tensa, mas propensa a cortarse.
Ernesto: Te vas a encontrar con algunas mejoras con respecto a tu posición, te vas a dar cuenta. Prefiero no entrar en detalles, sólo las notarás ahora, creo que te van a gustar.
¿A qué precio, digame? Justo cuando estoy más harto de la industria, esta se las arregla para seducirme un poco, de esa forma tan barata, de esa forma tan burda y tan...
Ernesto: Se vienen cosas grandes acá y necesito de tus habilidades. Quiero que tomes este nuevo proyecto, que lo lideres. Confío en que podrás asumir estas nuevas responsabilidades. Sos un tipo listo, sos eficiente y más de una vez te he visto sacar las papas del fuego.
¿Cuánto cambiarán las cosas? Es cambiar un poco para no cambiar nada.
Ernesto: Eso es todo, volvamos al trabajo.
Sí, sí, todo ocurrió cuando en cruzada intercambiamos unos "¿Cómo estás?" via web. Eloise y yo compartimos intereses juntos casi un año. Debo decir que en un principio volviamos revitalizados, esos fines de semana los recuerdo con cierta alegría.
Eloise: ¿Qué pensás?
Allen: Luego hablaremos de esto, creo que por aquí no es el medio adecuado. Podemos juntarnos esta semana, el miércoles por ejemplo. Entre otras cosas, además de preguntarnos cómo andamos hablamos del tema.
¿Pragmático yo? No, para nada. Simplemente. Hasta ese momento hubiera contestado que no. Y cuando ella me lo pregunta de hecho, pienso que es charlable.
Eloise: Sería bueno, me contás que tal el nuevo trabajo.
Ludi: Bien por tus buenas nuevas Allen, la verdad me alegraste. Sé que sos medio difícil vos para dar noticias, pero ya te tengo tomado los tiempos.
Allen: No es para tanto, de última, ahora te estoy contando.
Ludi: Por otro lado, hace mil que vos con Luna cero. Están distanciados, ella me dice que nada, se hace la sota. ¿Vos también vas a mirar para la pared, justo como estás haciendo ahora?
Efectivamente estaba mirando la pared, efectivamente fue un tosco intento de esquivar la pregunta, más inconciente que otra cosa. No puedo dar precisiones lunares porque no es mi especialidad dar precisiones, ni tampoco Luna en sí.
Allen: Es una lejanía que se ha forjado. Peleados no, para nada. Simplemente no nos hablamos como antes, ella no aprueba algunas cosas, se ha tomado a mal algunas de mis actitudes. Me imagino que ella puede decirte exactamente lo mismo de mí, te aclaro.
Ludi: Es cierto lo que dice Oliver, sos muy relativista vos. Te cuesta hablar en concreto.
Me hago cargo. Hablo sin decir nada, simplemente lleno el espacio vacío. Si quieren que me ponga crítico, diré que tienen absoluta razón, que lo sólido no es lo mío, que lo mío es lo efímero y flotante, sin sustento claro.
Ludi: Hablando de otra cosa ¿Estás seguro de...? Pensalo por favor, es algo hermoso, pero no queremos verte otra vez con...
Es curioso, no se anima a decirlo. Los dos sabemos bien tanto de las causas como de las consecuencias. Se acerca el día, no sé como ella se enteró de mis intensiones. Soy tan legible a veces.
Ludi: Please, evitemos los vidrios rotos. Más que nada veo que venis bastante sobrio, sin sangrar tantos balazos. Sé que no es mi lugar decirtelo así, pero preferiría que no lo hagas, que te sigas manteniendo a raya.
1) Disimular con ella se me hace difícil. Miren que le pongo ganas, trato de no hacer ninguna morisqueta pero cuando me doy cuenta mi gesto es muy lúdico.
Ludico es una palabra que decimos con Oliver que está buena. Lúdico es un buen calificativo entonces.
2) Ayer te quería abrazar y no podía, eso me puso mal. Ahora me encanta anular continuamente nuestra distancia. Tu expresión me dice que estás pensando en lo accidental de todo esto, en que somos un hecho fortuito. Dejá de pensar, carino.