Si abro la puerta seguro que está ahí, esperando a ver qué tengo que decir. Seguro.
Efectivamente, Gallagher estaba sentadito ahí, frente a la puerta. En seguida nos saludamos, le conté que venía de verla a Zunny, aunque medio al pedo, porque él ya sabía. Hay pocas personas que entienden el arte del desastre, Zunny es una de ellas, tuve que incitarla a festejar.
Zunny: No! No te puedo creer. Contame...
No pienso repetir la historia (aunque uds., queridos lectores ficticios, saben que soy una máquina repetidora). Zunny celebró, me dijo que estaba bien, que para hacer lo que yo había hecho hacía falta... como fue que dijo...
Zunny: Determinación, Allen, determinación.
Eso, determinación. Gallagher me pidió leche, me miraba, sentado al lado del plato.
En un escenario imaginario Paula hubiera aplaudido la obra:
Pau: Eeee Espartaco. ¿Cómo estás? Respondeme, dale, que me tenés mal, decime cómo andás.
Los mensajes de Paula hacen landing en cualquier momento del día y siempre son motivo de sonrisa. Es increible como esa chica se preocupa por mí.
A todo esto, se me armó una pelotera con Eloise. Teniamos que juntarnos, le dije que sí, que no había problema. Y me olvidé nomás que era hoy, estabamos con Zunny tomando algo y me cayeron los mensajes preguntando mi paradero.
El gato se rió. Sí, se rió, luego continuó tomando de su tazón de leche. Claro, total a él no le importa. Él se ríe porque ahora tengo que negociar con Eloise de vuelta, porque sabe que voy a ponerme hecho una seda y le voy a decir que sí a casi todo.
Eloise: No te quiero más. Ahora me tomo toda la Cindor yo sola.
Se la tomó ella, ¿sabés gato? Fue una clara venganza, algún día me la tenía que dar... Eloise ahora me pone condiciones: nada de alcohol ni de drogas.
Eloise: Hagamos las cosas de otra manera. Los ensayos son los ensayos. Nos llevamos bien, tocás bien la guitarra, pero que tal si intentamos ser más centrados, eh? Pablo me dijo eso, que perdamos menos tiempo boludeando, a ver si te dedicas un poco más a esto y menos a...
Zunny: Estamos re caretas entonces.
Casi no intercambié mensajes con Oliver, pero brevemente:
Oliver: Sos un groso. La verdad, muy bueno. Pintaste una situación colorida, con un remate cinematográfico.
Carla: No lo festejes. Allen, ¿no te parece que te fuiste de mambo? Acá estamos, todo me parece más vacío sin vos. Sé que no supe decirtelo, pero se nota que ya no estás, se nota que te fuiste, que hay cosas que no se decían y ahora no hay nadie que no las diga como no las decías vos.
Oliver: Relajesé. Sé que es una lástima, pero hay que ver el lado positivo.
Allen: Soy solo un detalle, solo una metáfora mal desarrollada. Mi ausencia es sólo mi presencia prefeccionada, nada más.
Carla: Te ponés en tonto a veces... Sos más inteligente, lo sé.
Gato, estuve mal, ¿no? Como vos decís, soy contestatario pero no rebelde. Yo ya tenía mi chop en mi mano, el gato miraba y miraba, me hablaba todo el tiempo. Retomamos las teorizaciones sobre la industria y la sociedad postdisciplinaria. Gallagher es un gato muy inteligente, muy leído.
Eloise: Pero no, no no... nada de eso, te tengo que tener a raya, veo no aflojás vos. Ahora las reglas del juego cambiaron.
Creo que todos me hubieran mirado en ese momento, a ver si Allen Jana aceptaba la autoridad así como así. Sí, acepté de momento al menos. Gallagher me dijo dos cosas: Bien por aflojar. Y sos un salame pibe, te rendiste ante sus condiciones.
La industria, gato, la industria. ¿Cuánto nos dura esto? Rock n roll: dicese del arte de hacer quilombo. Yo creo que está todo industrializado a esta altura, pero imaginate que no tengo un mejor plan.
Gallagher se acostó, ya tenía la panza llena. Maulló un chau, nos vemos.
3 comentarios:
Gallagher querrá ser mi director de tesina?
Me acabo de fijar, Gallagher no figura en la lista de tutores.
Es capo, parece q le gustan los Beatles che.
Bien por la renuncia, digo, hay que hacerlo... Si dejaste las drogas y el alcohol tomate un garombol. O un tomate (mmh, malísimo).
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