I
El puto despertador cacareaba como nunca en su vida, lo que había provocado en mi un sobresalto, un ritmo cardíaco de 120. Estiré la mano de entre las sábanas y le pegué un tortazo. Las palpitaciones me hicieron acordar a aquella mañana en que murió mi madre.
Pensé en apresenciarme en If, charlar algunas cosas con el famoso JB, aunque ella no quisiera.
II
No crean, por favor, que yo respeto esa filosofía de folletín como lo es el conductismo. No señores, yo hablo de cosas serias. Cuando planteé, en algún momento de esta saga, mi teoría de las relaciones, lo dije claramente: unidades discretas que se afectan mutuamente. Estados que se entrelazan con estados. Porque las personas son unidades, les guste o no. Pero la interacción, esos ases de relaciones que se tienden para todos lados, modifican todo continuamente.
De ahí, pensé en poder establecer una serie de ecuaciones, de las cuales las fórmulas más divertidas eran Persona A (en status A) + Persona B (en estatus B) = X/sAsB.
No entienden nada, lo sé. Trataré de ilustrar: cuando digo Persona, es efectivamente lo que es: una persona. Lo nomenclo A, B o como quieran, sólo para darle una distinción. Ahora, el "status" es un cierto momento, más o menos discreto. Supongamos: stress laboral en el caso de A. Y para B... embarazo, como quieran.
Esa serie de factores va a dar un resultado, que será una X (acá sí, me he encaprichado en nombrar X una cnojunción de A y B. Y los status, que se modifican mutuamente.
Ecuaciones, gente. Porque a tanta ciencia blanda le hacen falta un par de números, unidades discretas, separar personas de momentos, o separar los sustantivos de los adjetivos.
III
Cuando llegué al Chateau, J. se paseaba por la entrada, como si me esperara. Odié eso.
- Bayton, hola. Al fin nos conocemos -dijo él, tendiéndome la mano-.
- Hola. Perdón, pero ¿cómo sabés mi nombre, cómo sabías que venía?
- Oh - dijo, mientras un ademán de manos me invitaba a subir costa arriba, al Chateau-, no te lo tomes a mal, pero ya averigué un par de cosas.
No había forma de que no me lo tomara a mal, pero quería comprender un poco las cosas. Decidí to play along.
- Mi pregunta es, ¿qué te trae a vos acá? Seguro que ella no sabe que viniste. ¿Fuiste a las playas? Son hermosas, todos envidian la réplica del David ese. No sé qué le ven.
- Vine para entender por qué vos significás tanto para ella, pero a la vez, sos una memoria. Como un fantasma, una recuerdo vivo.
- ¿Acá pretendés responder semejante cuestión? Equivocado estás, nada de eso. Son cuestiones que quizás, si ella te deja ingresar, te detallará mejor que a mi. Juro que no estás en el lugar indicado. Ahora, también, creo, que no me dijiste el verdadero motivo.
Lo miré extrañado.
- Yo creo que viniste para ver quién soy. Así, más allá de la explicación esa que mencionaste, podrás saber en quién se fijó ella.
Tenía algo de razón.
- Bueno - continuó - verás que no soy nada del otro mundo, que sencillamente me dedico a estar aquí.
- Sí, ella comentó que te gusta ser impreciso, por más que seas un fan dogmático proclamado de la ciencia occidental, racional e iluminista.
- Ella me acusa de sus dolencias, verás. Si el día de mañana ella decidiera volverse budista, seguro yo tendría algo de budista. No porque sea así, sino porque ella acomoda su discurso a una mimesis que precisaba que tuviéramos.
Las gaviotas nos siguieron hasta entrar efectivamente al Chateau. Me di cuenta de que él se estaba pavoneando. Quizás él se sintiera en la necesidad de reafirmar su hombría ante mi, esa nueva amenaza que había aparecido de vaya a saber dónde.
- Si lo precisás saber, ... Bah, me hace bien decírselo a alguien. Ella cree que estuve con otra, diagramó una fábula al respecto. Lo peor es que yo, en un error logístico de mi parte, dejé evidencias que apuntaban a ello. Digo, error logístico porque evidencia son entre comillas, porque no hice nada.
Ahí entendí el murmullo de Jackie: "uno más uno tres. Multiply".
- De tal forma, ella se buscó un amante. No quiero desalentarte, pero quizás seas uno de ellos. Cuestión, que toda la crisis me llevó a mi a tener mis affairs. Pero yo los tuve de deprimido que estaba, no de fabulaciones como la de ella.
- Y el problema surgió -completé la sumatoria- en que finalmente ella tuvo razón. Generó las condiciones para poder acusarte de estar con otra.
Asintió con la cabeza, mientras paseábamos por las recámaras del segundo piso. Me llamó la atención que uno de los calabozos tuviera parrilla.
- Te juro que esta guerra no tiene ni pies ni cabeza. Y vos estás en el medio, así como así. Cuando me enteré de tu existencia, me costó un día trackearte.
O sea que tiene una habilidad impresionante para averiguar con quién anda su ex este sujeto. Enfermo.
- No te preocupes, no hice nada, no pienso hacerlo. Aprendí que estoy equivocado, eso te lo aseguro. Creo que vos y yo tenemos bastante de parecido, pero no somos lo mismo. Hasta las mismas iniciales usamos, por favor.
No sabía si estaba siendo amistoso, o me quería condenar al mismo destino que él. Hice un además de irme, pues no me estaba cayendo del todo bien él o la situación.
- Vení, mirá las torres. Tenés tiempo que todavía faltan cuarenta minutos para que aparezca tu lancha de retorno.
IV
La teoría de la sumatoria de relaciones de Bentham parte de una idea estúpida: que hay unidades discretas de dos tipos, unas los sujetos, y otras los estados por los que los mismos pasan. De ahí, monta dos niveles, las personas y los "status".
Tal elucubración no es sólo un efecto de su divorcio con Merleau-Ponty, que de ninguna manera le hubiera aceptado que los status, la felicidad, puede existir en otra forma que no sea en los seres.
Este tipo es Pontiano de filosofía, pero Cartesiano en la práctica. No le crean, porque él está al tanto de sus incongruencias. Lo que pasa es que es un cínico.
V
Si ella se hubiera enterado que Jon Bayton fue a visitar furtivamente el Chateau, hubiera pensado que los hombres son estúpidos, que siempre lo mismo, que andan tratando de hurgar en el pasado de una, que compiten como chiquilines. Pero no se enteró.
No se enteró de la serie de preguntas que hizo Bayton, ni tampoco se enteró del respeto de JB al no responderlas, o incluso responderlas de forma que ella quedara de forma más que decorosa.
Cuando se encontraran, más al norte, nada de esto saldría a la luz. If sería parte del pasado, Gaena volvería a desaparecer del mapa y podrían recomenzar.