I
Jimmy retornó a Marsella exactamente al otro día, en el vuelo de RyanAir LRA0045, Barajas-Provenza. No retornó a If ni a St. Nicholas, pero se hospedó en un pequeño hotel en el Vieux-Port.
Dedicó los días subsiguientes a pasearse por bares y recorrer el resto de esa ciudad enorme valiéndose del metro.
Una noche salió bastante borracho de uno de los bares que hay cerca de la Prefecture, y por alguna razón terminó caminando para el lado del Arco del Triunfo en las lowlands. En la rotonda casi lo atropellan unas dos veces, pero él insistía en buscar una casa de música llamada "LeRoy". Probablemente la información que tuvo era vieja, pues sólo encontró los bares y casas de comidas del barrio bajo.
Vale aclarar que eran las tres de la mañana. En caso de dar con dicho local, estaría cerrado.
Estuvo vagando un poco por la calle lindera a La Fayette, cuando se topó con dos tipos que le quisieron robar. No perdió ninguna de sus pertenencias que le pedían: ni billetera, ni celular, ni reloj. Fiel al temperamento de Jimmy en estado semi-ebrio, logró meterle un cross a la mandíbula a uno. El otro sacó un cuchillo. Eran unos ladrones de segunda.
El cuchillo le rozó el brazo a Jimmy, que consiguió patear al tipo justo donde no le da el sol. Ambos estúpidos se fueron corriendo como pudieron. Jimmy los insultó. Estaba demasiado cansado ya como para correrlos, la oscuridad era ridículamente negra.
Continuó su caminata para retornar al hotel. Su humor era tétrico.
Al llegar al Vieux-Port nuevamente, algunos autos tuvieron que esquivarlo. Algunos botes del puerto se preparaban para salir a por la pesca del día. Aún el sol no aparecía, era de noche. Entonces Jimmy escuchó que uno de los marineros que le gritaba, que le decía algo. Le hizo señas de que se dejara de molestarlo. El tipo se le acercó y le insistía, le hizo señas a sus compañeros de que vinieran.
- Monsieur, êtes-vous d'accord?
El hombre lo iluminó con una linterna. Jimmy se miró el estómago y descubrió una gran mancha de sangre. "Bueno, llegaré a mi habitación y me pondré algo de alcohol". Trataron de ayudarlo pero él insistió en que podía solo, que vivía a sólo una cuadra de ahí y que allí lo asistirían.
El conserje lo vio entrar y quedó perplejo. Le preguntó qué le había ocurrido. Jimmy le dijo que subiría a su habitación y si le podía dar un poco de hielo. El conserje le dijo que era mejor llamar a la ambulancia. Jimmy subió por el ascensor sin reparar en lo que el hombre le decía.
Quince minutos después el conserje ingresó con dos agentes de policía y un médico a la habitación de Jimmy.
II
Probablemente se pregunten - o no- qué fue de Jackie. La verdad, no sé demasiado. Sé que no se enteró de lo que le ocurrió a Jim. Todo ocurrió para ella como si finalmente él jamás la hubiera buscado de nuevo, como si de una vez por todas ambos renunciaran.
Convengamos que de alguna forma, eso fue lo que ocurrió.
Después de Madrid sé que se dirigió a Dublin. Sé también que no retornó a Buenos Aires más que para visitar a su familia en algunas ocasiones, pero por lo demás, creo que se perdió por Gaena o donde sea. Probablemente, pensando que encontraría a Jimmy ahí, evitó Holanda, Bélgica y el sur de Francia. Porque ella era tan paranoica que pensaba que por estar en el mismo país, podía llegar a encontrarlo.
O quizás fue a buscarlo sin querer. Sea como sea, lo cierto es que jamás dio con él.
It´s is mandatory to say one last thing: Jim really loved her. He realized that a little bit late. I cannot be as certain that Jackie loved him.
III
It´s true. When you die, your life flashes in front of your eyes. I think it´s a way to feel how you did all those years. It´s amazin how things that were almost forgotten come to your head.
I think it depends on how it happens: some people want to be alone, some people want to have company. I must say that I would really liked to be around her, just her. Not anyone else, not Rolland, not George, not Justine, not Gilles. I was ok with all of them, they were all in my memories.
But Jackie... me acordaba de su fleco, sus mirada temerosa pero tierna, su sonrisa. Quería preguntarle qué pensaba de mi, si se arrepentía de haberme conocido, si había sido algo medianamente bueno en su vida. Quería que me contara todo, desde sus dos años hasta el día de ayer.
In my case, I was not aware that my time was up. When I realized what was going on, I had mixed feelings: resignation, sadness, gratefulness, love, peace.
In felt as if existence was dull, pointless. But totally worthy to experience. That amount of time you have to do right, wrong, love, hate, cry, laugh. Or whatever you want.
Time is something that belongs to you. But also, time owns you too.
Bye
Publicado por T. en 3:00 1 comentarios
Ver morir a JB
Mi tren arribó a las cinco y trece. Amo los Renfe, funcionan tan bien, tan perfectos. No como los malditos trenes franceses o alemanes.
Pensé en reubicarme para perderla, pero me di cuenta de que no quería.
Entonces ella salió y vi su silueta dibujarse con la luz del sol que se ponía. Me pareció hermosa. Me saludó a la distancia, unos cuatro metros. Quería mantener mi actitud de rudo, pero no pude. Una leve sonrisa se me escapaba, pues me encantaba verla y tenerla en frente y escucharla de vuelta.
Jackie lucía una sonrisa tenue, casi de lástima diría. Tenía pinta de estar estresada, de no haber descansado bien. Como si hubiera estado todo el día afuera, caminando.
- No entiendo igual por qué no me avisaste. Si querías, me hubieras enviado un mensaje de texto ayer, u hoy a la mañana.
- Sí, lo sé. Perdón, es que no sé. No quise, o no sabía si venir, medio que lo decidí a último momento.
Entendí perfectamente. No quería generar tanta expectativa. Aunque si bien conmigo tuvo éxito, ella no lucía como que le haya hecho tan bien.
Mis manos temblaban un poco. Mis ojos la observaban todo el tiempo, mi ritmo cardíaco estaba levemente acelerado a cien pulsaciones por minuto. Lo sé porque me lo tomé en ese momento.
- ¿Cómo estás?
- He tenido mejores días.
Ella trataba de que el sol lo le quite la vista, miraba un poco para abajo, respiraba profundamente porque probablemente intentara relajarse. Respiración abdominal. Inhala en cuatro tiempos. Retiene el aire cuatro tiempos. Exhala en cuatro tiempos. Repite.
¿Qué vemos en la figura? Ella ve al mercenario venido a menos. Yo veo a la princesa desarreglada. Ella ve una mancha que no se espeja, porque es todo una: un animal. Si es salvaje, significa miedo. Yo veo un paisaje que sí se espeja, como si fuera la superficie de una laguna, con árboles. La apertura del espacio.
- ¿Porque nos íbamos a ver?
- Cómo saberlo, la verdad. Definitivamente no esperaba esto.
Pasó una pareja que discutía sobre si ir a Málaga el fin de semana o no. Se detuvieron unos cuántos metros atrás, porque parecía que el tema venía tenso.
Es muy importante la fecha en la que nace uno. El signo, la época del año, todos tus futuros cumpleaños. Tus años, todas tus declaraciones juradas, tu estándar de vida, el carnet de conductor, beber legalmente. Me pregunté cuán importante sería la fecha en al que muere uno.
- ¿Dijiste que querías hablarme?
- Sí. Podemos ir a algún lado si preferís.
- No.
Era como si estuvieramos midiendo las armas de cada uno. ¿Ella sabía? ¿Yo sabía? A veces tengo la impresión de que cualquier persona que viera nuestras situaciones de afuera sabría qué hacer mucho mejor que nosotros.
Como me di cuenta que ella no pensaba acercarse, caminé yo en pos de reducir esos cuatro metros.
- Ya no sé qué hacer con vos - le dije -. ¿Viste cuando alguien te marca en la vida? Bueno, eso. Hasta nuestras peores conversaciones me hacen sentir de otra forma, como más ligero. Quién dice, hasta contento.
- Lo sé. Es un tema.
- A veces pensé que ya ni te acordabas de mi.
- ¿Cómo me voy a olvidar de vos? Sos la relación más importante que he tenido en los últimos siete años.
Entonces me acerqué más a ella y la abracé.
- Entonces deberíamos volver a hablarnos, a...
- No, Jimmy. No podemos. Ya esto fue.
Se alejó.
- Esperaste demasiado tiempo, me parece.
- Quiero que volvamos y que resolvamos todo. Creo que podemos.
- No Jimmy. Porque no me amás y yo no te amo. Y no importa, ya no podemos cambiar eso. Tenemos que olvidarnos el uno del otro. Vos estarás con otra, yo conoceré también a alguien. Pero mientras nos rebolotemos el uno al otro, aunque sea fantasmagóricamente, no podremos avanzar.
Silencio.
A lo lejos, la pareja que discutía sobre si ir a Málaga o no, sin saberlo, verían morir a Bentham.
El día que muere uno deja de ser importante el día que te morís. Porque en los días de tu vida, los previos a tu muerte, te podés preguntar sobre el tema. Pensás cómo serás de viejo, quizás te acuerdes del último día de la vida de alguien, pensarás si será así el tuyo. El día de tu muerte es, durante toda tu vida, esa tragedia que minimizás sin darte cuenta: "el día que me muera". Pero cuando te morís, el día de tu muerte pasa a ser la pura nada para vos.
Publicado por T. en 1:56 2 comentarios
La guerilla
I
IV
I was searching through my files, looking for nothing, when I found this pice of lyric:
I really don't know what to do with it, but I should definitely use those two lines.
Publicado por T. en 23:42 0 comentarios
Sobre los personajes
Me tomo este post para hablar de los personajes:
- Michelle Foucault: estudiante de psicología, que antes estudió Administración de Empresas pero abandonó la carrera cuando a ella la abandonó su ex novio. Un tanto tímida, pero segura de si misma. A veces se le patinan las cosas.
- Jonathan Bayton: joven, enérgico e inexperto. Es un tipo rápido, menos intelectual que los personajes centrales de las temporadas anteriores. Más impulsivo, pero no por eso menos resuelto. Es quizás el más consistente en cuanto a carácter.
- Jacqueline Rousseau: intelectual maestra de lengua y literatura. Trementamente simpática y agradable, es conquistadora serial de corazones. También es bastante vueltera con sus relaciones y un tanto insegura cuando alguien se le planta.
- Juan Pablo Sartre: una bomba de tiempo. Es el elemento desestabilizador, carece de ética pero es un excelente amigo. Mujeriego, es una versión actualizada de Orlando de la temporada 1 y de Gilles Deleuze de la temporada 2.
- Jim Bentham: calculador, racionalista y moralista criminal. Casi insoportable. Personaje casi omniciente, pues sabe la mayoría de las cosas que van a pasar y posee explicaciones para todo y todos. A excepción de Jackie Rousseau, quien es su point de capitón.
- Solange: Amante ocasional de Jonathan Bayton, con quien tiene una relación de casi admiración mutua, aunque con bastantes miedos involucrados. Esta chica es alta y morocha, muy sensual. Aparenta estar segura de todo pero en verdad todo la preocupa.
- Emma: novia por descarte de Jonathan. Bastante mayor que él, se trata de una mujer que está llegando a la crisis de los cuarenta, que es sensible y extremadamente amable. Ella cree que merece ciertas cosas en la vida, y lucha por conseguirlas.
Restart your heart
I
Restart you heart here:
II
Estoy tratando de estructurar un cuento en el que Jimmy Bentham, Jonatham Bayton y Michelle Foucault terminan involucrados. Incluye algunos episodios aquí ya descritos, pero la verdad que cuesta poner todo esto en una secuencia más clara.
La secuencia en la que trabajo aún así, reconfigura la relación entre los tres. En ella Jim es un soberbio infumable, Bayton un tipo mucho más inseguro y Michelle no es lesbiana.
Pero al ir escribiéndolos nuevamente me di cuenta que casi los quiero, como si existieran.
El hecho de que esté tratando de escribir un cuento es mi excusa de no estar actualizando este blog que uds. están leyendo ahora.
III
La novia bailaba el vals con una sonrisa de oreja a oreja y los abuelos del novio no podían parar de aplaudir. Yo bailé con la novia al principio casi, luego del tío o quien fuera, para luego dedicarme a setear un micrófono del Rickenbacker que había sido modificado por un imbécil.
Terminaba el Vals, algunas canciones y tocábamos.. Y yo me encontraba con un destornillador ajustando el Toaster.
- ¿Y? - me decía Fernando, el hermano del novio -. Pudiste hacerlo andar.
- Andar anda. El tema es que no quiero que sature, y para eso tengo que alejarlo, no como lo ubicó este imbécil.
Es difícil tratar de ajustar un tornillo con un destornillador que no es, hay que tener cuidado de no dañar nada. Mi cara debía ser la de un cirujano en una intervención coronaria.
- ¿Ahora te ponés a arreglar el bajo? - me dijo ella.
La miré dos segundos, ah sos vos. Sí, mirá, sacame fotos de todo esto que estoy sufriendo mientras estos se cagan de risa.
La fotógrafa se reía. Habíamos comenzado a hablar por la tarde, durante la prueba de sonido. Era bastante contrera, decía con facilidad cosas como "te estás equivocando en la afinación", ese tipo de asuntos que para mi son sensibles.
Y en ese momento me sacó una foto y me dijo:
- No sos gran bailarín de Vals, pero con esto para mi ya sos un luthier.
- Ja. No, los luthieres son gente seria y grande.
- Parecés un tipo serio...
- Las apariencias engañan.
- Y bueno, si, estás un poco viejito.
- Ah bueno. Eso no era para que lo reafirmes, sino para que por cordialidad al menos me dijeras algo como "pero no parecés tan mayor", o no sé, esas cosas que saben decir ustedes las mujeres que son sensibles.
- ¿Yo? ¿Sensible? Soy Loiuse, olvidate. Pienso más como hombre que como mujer.
Yo venía de una semana maratónica de discusiones con Emma: si iba a dormir, si nos veíamos, si los champignones tenían malas energías, si mi cara a la mañana no era del todo alegre, si ella quería que salieramos con las amigas; en fin, como era de esperarse se había puesto un poco demandante.
Y Louse era tan jovencita... lo genial de ella era que no coincidiamos en nada, pero tampoco hacía falta. Nos quedamos hablando casi toda la noche, ni bailamos. Registré que cuando tocamos la tuve en frente a mi, que casi todo el tiempo toqué con los ojos cerrados - no sé por qué, creo que fue el hecho de tener que cantar -.
- Mirá, acá saliste lindo - me dijo -.
- Ah, mirá vos, por fin un cumplido, muchas gracias.
- De nada.
Me fue mucho más fácil abrazarla luego de eso. Restart your heart, here.
IV
Llegué a Tarragona en busca del Coliseo al lado del mar. En la época de la Antigua Roma, Cataluña había sido territorio del imperio y en esta ciudad que les cuento existía un circo, justo al lado del Mediterraneo.
Sencillamente es brillante la idea de poner un Coliseo al lado del mar. Cruzando la calle, a unos doscientos metros, se encontraban el resto de las instalaciones de este circo: una serie de ruinas y cabernas, con torres desde las que se puede ver el resto de la ciudad.
No sé por qué, pero decidí informar a Rousseau sobre mi locación, no tanto para que viniera a verme sino para que viniera a ver lo que quedaba de todo esto. Sobre todo para ella, amante de las mitologías, esto debía resultar hermoso.
Sorpresivamente me contestó a los días - ya había abandonado Tarragona y me encontraba en Barcelona, camino a Girona, para volver unos días a Marseille-, me dijo que ya conocía el lugar, que había estado últimos días de febrero.
O sea que no me había cruzado con Jackie de casualidad, pues mi visita ocurrió el dos de marzo.
"Viste la muñeca del año 1200? No puedo creer que fuera articulada, los nenes jugaban con eso".
También era sorprendente que ella supiera que yo me iba a interesar por esa muñeca, una figura de una mujer en miniatura, hecha de marfil, que podía ser movida y puesta en diversas posiciones. De la misma manera que yo sé que fue a la biblioteca de Tarraco (Tarragona en catalán) y ella sabe que fui a la disquería esa que estaba a otros doscientos metros del circo.
Porque las cosas inconexas, aunque no lo crean, aunque no parezca, se relacionan. Y como de alguna forma, por un evento accidental, algo que no tenía demasiado sentido, como puede ser una visita a un Coliseo al lado del mar resulta en el reinicio del diálogo con esa persona que aún querés.
Restart your heart here.
Publicado por T. en 23:55 0 comentarios
Razones
I
Cositas, viste
I
A pero, comentame, ¿qué es lo que no te convence? Me encantaría que me dijeras por qué no. No por cuestionarte, ni refutarte, sino por conocerme un poco más, o saber cómo me ves.
Vos me mirás de una forma diferente, no como me miran los demás. Lo sé, yo te miro a los ojos cuando me hablás. ¿Sabés la cantidad de copas que tomé, mientras esperaba que me dijeras algo, que sencillamente me hablaras?
Te parecerá sencillo a vos: conociste a alguien en pleno viaje, te sentiste bien, te dejaste llevar. Y luego te fuiste, sin darme demasiada explicación.
If. What if. Odio preguntarme qué podría haber pasado. Aunque me doy cuenta que fuiste vos, más que nada, la que no quiso que pasara nada más, me pregunto qué hubiera pasado sí... ¿nos hubieramos conocido en otra etapa de nuestras vidas?
II
Según Jimmy, le atraigo porque debo tener algo de una maestra de cuando él tenía cinco años. Quizás sea mi carácter digno de una maestra, de andarle encima a los nenes, reprocharlos pero quererlos, acogerlos pero no mostrarles mis propias debilidades.
Suele decir que soy muy inteligente. Me gusta que lo diga. Más allá de que sé que el también me mira las tetas, me gusta saber que no es lo único que ve en mi.
Siempre me reprochó ser poco comunicativa. Si bien soy amiguera, según Jimmy, hay que hacer una especie de arqueología para intuir siquiera cómo me siento al respecto de algo, de lo que sea. Admito que tiene razón, que no dejo entrar a cualquiera.
Él es un tipo altamente racional, mide todo, se la pasa analizando variables, pensando posibilidades, diagramando mentalmente las cosas. Suma, resta, saca. Intenta ser un estratega, y no se da cuenta de que no somos así, de que yo no soy así. Aunque a veces sus métricas hayan tenido la razón, no soy así.
III
Me pregunto en qué momento habrá decidido ser así. Bah, como si se tratara de un momento. Debe ser solo esa sensación de momento aislable, de día x, en la que presiento que dejé de ser el tipo que era para ser otro.
Si alguna vez dije "yo, el peor de todos", fue en broma. Lo que pasa es que a veces uno arma tanto quilombo, jode a tanta gente, lastima tanto, que se siente una especie de bomba expansiva, de mala persona sin querer.
Y no, creo que tampoco es tan así. Al menos ahora, creo que no es tan así. Lo mejor que pude haber hecho fue decirle las cosas, irle de frente. Sino, ocultarle las cosas era montar una pantalla innecesaria.
La mentira tiene patas cortas. ¿Saben qué? Hay veces en que uno dice la verdad, pero aún así, la ficción es tan fuerte que es irremontable. Sobre todo, si salís con chica x, jamás jamás la vas a convencer de que no pasó nada con chica z. La gente muchas veces cree lo que quiere creer.
Pseudoplay
[Empecé a escribir esto hace aproximadamente un año y jamás lo terminé]
Personajes:
Jorge Bataille as: El rey
Susana Sontag as: La reina
Jim Bentham as: the beggar
Jackie Rousseau as: Mrs. Sunshine
Guy Debord as: Dr. Love
Justine Frischmann as: Dra. No
I
Ingresan el Rey y la Reina al escenario, caminando rápidamente, en medio de una acalorada discusión:
La reina: No no no, no lo creo señor. ¿Que yo soy una histérica? Creo que yo no tuve la culpa, que no insinué nada que no debiera y que fui directa cuando se trató el asunto. Ahora, que vos pienses en mi de esa manera, es asunto tuyo.
El rey: Hay algo que no me creo, hay algo que aquí está patas para arriba, y es que vos no me tratás como a todo el mundo. Los llamados, los guiños, tomarme de la mano. Y no comprendo la negación, pues si nos llevamos de maravillas, me sonreías todo el tiempo. Me hacés el único culpable cuando las evidencias nos atan el uno al otro, cuando no habría siquiera litigio de no ser porque vos y yo nos hemos entrometido íntimamente sin lograr jamás encontrarnos del todo.
Silencio. La Reina mira al Rey con cara extrañada, se ha perdido en las palabras de su majestad.
La Reina: Esto es inaudito. Yo no quiero siquiera ser Reina, y menos a tu lado.
El Rey no puede ocultar su gesto de dolor, las palabras de la Reina lo han herido.
El Rey: Pues serás desheredada, desterrada. ¡Ya no más! Fui un tonto al creer en tí, fui un tonto tonto, si te sigo escuchando me hundiré más en las tinieblas. ¡Todo para enterarme que nunca me quisiste! Jamás jamás, esto es...
La Reina sale deprisa del escenario. El Rey mira cómo se va, mientras las luces se van apagando. El gesto de su majestad es de desolación, casi sollozos.
II
Un mendigo se encuentra sentado en el piso, sobre la izquierda del escenario. Un sombrero maltrecho le cubre la cara, aunque podemos ver que lleva el pelo largo y barba. Toca en la guitarra:
Don´t fear if it´s too deep
Won´t be trouble to breathe
If your heart´s an ocean, may I swim in your seas?
But there´s no such thing as heaven...
Entra por el lado derecho del escenario el Dr. Love, acompañando a Mrs. Sunshine. Van caminando hacia algún lugar, por lo que cruzan el escenario. Cuando pasan cerca del mendigo:
Mendigo: Apreciable señor, ¿tendría una moneda para un humilde artista sin suerte?
Dr. Love se detiene, mira fastidiado. Justo cuando se dispone a continuar su camino, Mrs. Sunshine busca en su bolso algunas monedas para darle al mendigo.
Dr. Love: "Un tipo sin suerte", pero hombre, usted no hace más que quedarse tirado y molestar a los transeuntes con su "música" (hace el gesto de comillas). Debería hacer algo más de su vida, pues el hombre es dueño entero de sus actos, de su libertad, de sus decisiones.
El mendigo se quita el sombrero, el cual extiende para recibir las monetas que le da Mrs. Sunshine. Ella no dice nada, simplemente su cara delata su compasión.
Mendigo (escrutando con la mirada al Dr. Love): Una vez yo creí en el "selfmade man". Siempre fui un tipo soberbio aunque pocas veces logré darme cuenta de ello. Y quizás en el momento donde me sentía más seguro de todo lo que me rodeaba, la duda acudió a mi, me demostró que la consciencia es algo relativo y volátil. Desde aquel entonces no logro ajustarme a ninguna creencia más que a la temporalidad de las cosas.
Dr. Love: Un hombre sin creencias es un hombre impuro, no se puede confiar en él porque no se sabe en qué creerá mañana, a qué le será fiel, qué fines perseguirá.
Mendigo: Lo mismo me han dicho en muchos lados, amable señor. Debe ser cierto.
Mrs. Sunshine: ¿Ha usted perdido la brújula de la vida?
Mendigo: ¿Perdido? Jajaja, diría más bien que la he arrojado adrede, pues no me servía. Apuntaba a cosas que no quería.
El Dr. Love toma a Mrs. Sunshine del brazo, para llevársela.
Mendigo: ¡Adiós, gentes bien!
Ambos salen. El mendigo continua con otra canción:
Put your boots on and
Take a ride out of his town
Get away from these streets your will used to own
Girl I think you know, you don´t need his kind of love
And that´s how she forgot about him
Las luces se apagan lentamente.
III
La Dra. No se encuentra sentada en el escritorio de su despacho. Revisa unos papeles muy concentrada. Ingresan por la derecha Dr. Love y Mrs. Sunshine. La Dra. No los recibirá sin siquiera mirarlos, mantendrá el principio del diálogo continuando su actividad de revisión de papeles.
Dra. No: Estimados, un placer recibirlos en mi oficina. ¿Hace cuánto que no nos vemos? ¿Dos semanas?
Dr. Love: Aproximadamente, Dra. No. Verá, es que tuve que salir de viaje y esta chica no se anima a caminar a solas por el vecindario.
Mrs. Sunshine se ruboriza. Ambos se sientan en dos sillas, ubicadas justo en frente al escritorio de la Dra.
Dra. No (sin despegar los ojos de los papeles que revisa): No hay problema. La gente organiza y prioriza los tiempos según la importancia que le asigne a las cosas. Pues tiempo siempre hay para todo.
Dr. Love: Fueron unas semanas de locos. Sunshine aquí no se encuentra del todo bien. Ha terminado su relación con Dimitri.
La Dra. No alza la vista, mirando directo a Mrs. Sunshine.
Dra. No: ¿A qué se debió eso?
Mrs. Sunshine no contesta. Mira para abajo.
Dr. Love: Es joven, insegura. Dice que le preocupaba que todo fuera... "perfecto". Y entonces decidió terminar con el muchacho. Pobre, está destruido. La llama pero ella se niega a atenderlo. Muy descortés de su parte. Pensé que quizás usted pudiera hacerla recapacitar, quitarle el miedo al compromiso. La vida no siempre es una aventurita de jardín de infantes.
La Dra. No se para, camina pensativa, mira hacia arriba midiendo con precisión las palabras que ha de decir. Mrs. Sunshine tiene cara de miedo, sabe que no será bueno lo que va a escuchar.
Dra. No: A ver si comprendo. Escucho quejas de centenares de personas por semana, que se quejan de que sus relaciones no son perfectas. Y usted, que parecía finalmente haber sentado cabeza, haber logrado eso mismo, la seguridad absoluta, decidió tirarlo todo por la borda.
Dr. Love regaña con la mirada a Mrs. Sunshine.
Dra. No: ¿Qué ocurrió? ¿Era todo "demasiado perfecto"? Dimitri es una persona entrañable. Cuando acudiste a mi en un primer lugar decías tener miedo de todo. Con el tiempo y mi ayuda conseguiste no sólo salir al mundo, sino enamorarte del hombre perfecto. Y...
Mrs. Sunshine (en un tímido estallido): No. Es decir, yo era feliz con él pero ahora no. Últimamente no. Y lamento todo por Dimitri, pero no puedo mentirme a mi misma y peor, a él, todo por mantener esto que ustedes quieren. No es legítimo. Me deprime, me entristece, no puedo.
Mrs. Sunshine rompe a llorar. Se tapa la cara mientras la Dra. No y el Dr. Love la observan de una forma distante.
Dra. No: Tienes ya treinta años. Y sin embargo te comportas como una ninñita de cinco. Te falta madurez.
Dr. Love: Yo creía que estaba cerca, pero veo que no. Esto me ha desilucionado mucho. Creí que mi sobrina preferida se casaría con un galán de primera, pero...
Dra. No: Quizás sea un deliz, quizás entres en razón. Quizás puedas comprender, después de esta sesión, que en definitiva lo mejor para tí es lo que ya hemos reconocido como tal.
Las luces se apagan.
IV
El Mendigo se encuentra durmiendo, sentado en el mismo lugar que la escena II. Ronca. La guitarra se encuentra acostada a su lado.
El Rey ingresa silenciosamente, casi en puntas de pie. Mira al mendigo dormir. Este repentinamente se despierta y se asusta, alejándose repentinamente del Rey.
Mendigo: ¡¡¡Ahh ahhh ahh!!! Su majestad, ¡es que me casi se me va la vida del susto!
El Rey: Perdón mi amigo, es que lo miraba ahí, descansando tan apasible. Me resultó una sorpresa, pues esperaba encontrarlo tocando la guitarra, entonando alguna balada de esas que inventa usted de a ratos.
El mendigo, más tranguilo, vuelve a su lugar.
Mendigo (retomando el aire): Me quedé dormido sin darme cuenta. Pocas veces me ocurre.
El Rey: Acudo aquí porque me siento desolado, la mismísima Reina me ha confesado que no me quiere, cuando para mi era evidente que ella me amaba.
Mendigo: Ajá, ¿y por qué se le ocurre que en esa ocasión debe acudir aquí?
El Rey: Pues me siento desorientado, temo que esto derribe mis estanterías, en las que albergo mis ideales más fundamentales. Siempre busque la simpleza en la mujer, y cuando creí haberla encontrado en la Reina, ella me demuestra que la simpleza no es tal.
Mendigo: Uno termina teniendo las cosas tan claras que en cuanto algo no cuadra deviene una crisis fundamental. En el mejor de los casos, se trata de un cambio de paradigma. En el peor de los casos, un remiendo mal hecho que acarreará una crisis peor en el futuro. A todos nos ocurren ambas cosas.
El Rey lo mira pensativo. El mendigo atina a tomar la guitarra. El Rey le toma del brazo:
El Rey: Es que realmente me sentía en la cresta de la ola, todo era perfecto. Y ella era la frutilla del postre, ella era... pero ahora todo parece una estafa. ¡La odio! ¡La odio con toda mi alma! No es justo que me rechace a mí, que soy todo lo mejor para ella.
Mendigo: Del amor al odio hay un paso nada más, claro. Por otro lado, ¿fue ella así de tajante? ¿No quiere saber nada con usted, su majestad?
El Rey niega con la cabeza. Luego se agacha junto al mendigo, posa su cara sobre su hombro y llora. El mendigo lo mira extrañado, lo palmea sin saber cómo reconfortarlo.
El Rey: Tu fuiste también un noble. Quizás no un rey, pero si un caballero. ¿Y fue a raiz de quién que te convertiste en un mendigo? Más aún, fue tu elección, fue apropósito. ¡Pensé que habías perdido la cabeza pero te juro que ahora comprendo mejor!
Mendigo: Su majestad, su situación es diferente de la mía. Jamás olvide eso. Hace mal tenerlo todo, sépalo. Y es recién cuando uno llega al fondo que entonces puede comenzar a trepar.
Luces out repentinamente.
V
Se prenden las luces repentivamente. Dr. Love está en medio de la escena.
Dr. Love: La claridad pareciera ser en ocasiones un mal. La duda, para Descartes, era el fundamento de sus certezas. Y sin embargo varios, como Nietsche, Freud o Marx, han demostrado que ni la consciencia es tierra firme.
Dr. Love: Ahora, entiendan bien: Esto puede sonar a un justificativo de la inconstancia, a una canonización de la deriva total. Más bien, todo lo contrario: se trata de una reafirmación de que uno puede efectivamente dar consigo mismo, encontrarse. Los griegos habían hecho del conocimiento de sí, del arte de uno mismo, uno de los valores sagrados de su cultura.
Dr. Love: Si todo fuera así, tan frácil como dicen algunos, nada sería posible. Ni que yo esté hablando con ustedes ni que ustedes efectivamente y por alguno de esos vericuetos de las casualidades, estén aquí escuchándome.
Luces out.
VI
Publicado por T. en 0:46 1 comentarios
Etiquetas: bataille, bentham, frischmann, guy the quilomber, rousseau, sontag
Y todas sus concatenaciones
I
Publicado por T. en 0:13 0 comentarios
Diez
I
El que te quiere hablar no te habla y el que no querés que te hable te habla. Con el que hablás no te dice nada y con el que hablabas ahora es re copado y por último, uno que en verdad es mudo parece re locuaz.
II
Muchas de las voces que leí alzarse, aterradas, por lo que implican los términos y condiciones de Google Drive con respecto a propiedad del contenido, son las mismas que en tono progre te dicen que la privacidad ya fue. #consistencia
III
Había decidido prescindir del celular durante mi exilio. Lo más correcto, me pareció, sino no era un exilio. Aún así, no me aguanté y lo prendí un poco, al tercer día. Lo dejé sobre la mesa del bar, mientras me bebía mi segunda cerveza. Nada. Estuvo prendido como treinta minutos, y lo volví a apagar. No sabía si sentirme insoportablemente a salvo o condenadamente libre.
IV
Canalla, manipulador, mal tipo, asqueroso... pensé de todo al principio, Aproximadamente a las dos horas de insultarlo me di cuenta de que yo era la estúpida. Me ocurre a veces: estoy haciendo algo, pensando algo, de forma dramática, y clac. Algo cambia, como si mi perspectiva se corriera.
V
Sonará a ficción, pero el 75% de lo relatado en "Get the girl out" es cierto. Fue una secuencia muy divertida.
VI
Mientras escupía algo de sangre, arrodillado en la banquina, miró a July que estaba en pleno llanto, puteándolo como nunca en la vida. Las luces destellantes de la autopista, algunos autos que pasaban. Recordaría ese momento como un quiebre, quizás, la primera vez que Julieta se percató de que él le podía hacer grave daño.
VII
Si y no al mismo tiempo. Ella funciona en su nuevo sistema bifónico, capaz de emitir señales contradictorias en cuestión de segundos. De tal forma, así como te deja plantado con la cena que vos mismo te ofreciste a cocinar, aparece a la semana - sí, una semana después -, invitándonos así, como si nada, al BAFICI. "El BAFICI ya terminó, corazón". "Bueno, igual yo lo decía por tirar algo para hacer".
VIII
Que no te enorgullezca haberme herido de esta forma. Odio que de alguna forma, te nutras de mi dolor. Y tu nueva noviecita me tiene las pelotas llenas conque está re contenta, descubriendo algo nuevo en el amor. ¿Cómo puede interesarte esa cursilada? Yo me pregunto por qué carajo me sigo haciendo mala sangre por un tipo cagador como vos.
IX
Primero, hay q saltar el pollo en aceite - muy poco -, de forma que se selle. Luego, llegado ese punto, hay que agregar las cebollas de verdeo y la cebolla. A los dos minutitos ya habrá largado el jugo, ergo, hay que agregar las papas. A ojo, mas o menos - como para orientar - no más de diez minutos, ahí le pueden agregar el vino blanco. De ahí, unos quince minutos tranquilos. Mientras pueden ir haciendo un poco de caldo, que les va a servir cuando se haya evaporado el alcohol. En este punto, más que nada, se continúan cocinando las papas. Cuando la cosa ya bajó, es el momento de agregar la crema. Y pum, al plato y a la mesa.
X
¿No quiere el boleto de vuelta? Oh, menudo detalle se estaba olvidando usted. ¿Para qué momento lo desea? Mire, puede coger los trenes cada media hora. Le salé siete euros, tal cual la ida. Si quiere coger un billete abierto, eso le saldrá un euro más, porque no es de Renfe. ¿Se siente bien señor?
Dos centímetros
Publicado por T. en 0:49 0 comentarios
Las evidencias
I
Mirá, yo creo que la mayoría no se da cuenta. Yo me veo entre los que me critican, ¿me entendés? Hace cinco años nomás yo me hubiera tirado con cualquier cosa, hubiera hablado pestes de mi. Y ahora esto. El tema es que cuando ascendés, en el mejor de los casos, tomás perspectiva.
II
1) Mon amour, Jimmy. J'adore marcher dans la nuit à Gaena. J'adore marcher dans la nuit à Carcassonne. La nuit c'est étoilé, J'aime vos câlins lors de la marche.
2) Oui, petite Jackie? J'aime aussi la nuit, et vous. Vous voyez dans l'avion? Le troisième qui arrive. Doit être une route aérienne.
1) Probablement. Vous aimons toujours regarder le ciel. Vous avez obtenu étoiles sur le plafond de votre chambre.
2) Mademoiselle, vous savez que je n'aime pas voler. Est un problème.
Sencillamente me tomó de la mano.
1) Demain, nous pouvons sortir avant midi dans le village? Nous avons déjeuné en face de la Garonne, si vous aimez.
2) Merveilleux, c'est une excellente idée. Alors ne pense pas que l'avion.
III
Cuando gente depende de vos, todo cambia. Cuando el trabajo de otros pasa a ser tu responsabilidad, todo cambia. Cuando te echan una mirada de "este" y pero después te vienen a pedir cosas, cuando estás en el medio de todo, defendiendo a veces incluso al que te acaba de pelear.
Uno se va acostumbrando, te das cuenta que el juego es ese. No te cagaron, es eso. Y algunos te cargan medio mal intensionado, que el teléfono rojo siempre suena para vos, que tu nombre resuena en todo el lugar. Que te llaman de cualquier facultad y que ahora te codeás con decanos.
Lo gracioso es cuando uno piensa que se vendió.
IV
Entonces ella se acercó, con cara de haber sido atropellada por la vida, o peor... la verdad, y me dijo: "Por favor, por favor, cuidalo en la despedida. Que no haga ninguna locura". Y yo me pregunté por qué se habrá acercado a mi a pedirme que le cuide al novio, yo que no soy un tipo con influencia en nadie, viste. Le dije "Vos tenés que confiar en tu futuro esposo, pero no te preocupes, no andamos planeando nada heavy".
Qué tipo mentiroso que resulté. No es nada grave, claro. Pero se lo dije con una seguridad de la que no soy dueño, porque no sé que habrán planeado los muchachos o en qué circunstancias puedo encontrarme en dos semanas.
Ahora, digo yo, ¿puede ser que siempre me quieran encajar la responsabilidad? Será que tengo cara de buen tipo. Pero dejé de ser bueno hace rato, che. Igual no le dije nada a ella, no quiero perjudicar a nadie.
Qué cosa todo che, ponerme en esta situación a mí...
V
Y un día estas discutiendo con esa piba con la que te llevabas bárbaro, esa que era tu compañera. Y discutís por pavaditas, por si prende o no la compu, por si le mandaste o no el mail, por si la web está actualizada o no, por si salieron a almorzar juntos o te quedaste charlando con la otra reventada.
VI
Tengo todas estas evidencias ahora sobre mi mesa. ¿Y?
Publicado por T. en 22:53 0 comentarios
Talk show host
I
Pero es que... ni nos hablamos. Nada, en serio. Intercambiamos miradas, o algo así. Y eso viste. Eso de compartir una mesa con amigos y que entre nosotros esté tan complicado porque ella estaba en frente un derecha y yo me reí de su chiste. Eso: ella dijo algo y yo me reí. ¿Hace cuánto que no ocurría?
Cuando me la crucé en la cocina me pregunté si era accidente. ¿Ella había ido a que la vaya a buscar o yo había ido a buscarla? No se entendía una mierda.
Pero me sonrió, mientras dejaba unos platos para lavar. Yo saqué una cerveza del freezer, mientras desde la mesa me pedían que trajera un Speed. Nos miramos, puse cara de "qué gente loca". Me sonrió de vuelta.
O sea: estuvimos juntos y ahora nos cuesta horrores comunicarnos mediante muecas. Bien ahí.
II
- Me lo veía venir - me dijo Micaela.
Odio ser tan obvio.
- Me parecía que estábamos en... que no estábamos motivados.
Es raro: primer corte de relación mutuo en la historia del rock. Pero lean esto che:
- Me da le sensación de que nos caemos bien y que por una cosa del momento empezamos. No te digo que no la pasé bien. Me gustó mucho.
Micaela cortó hace tres meses con el ex novio. Era un poco cantado que yo no le iba a funcionar. Y ella conmigo...
- Yo seguía un poco por inercia.
El día que me despierto y me doy cuenta que no quiero compartir el desayuno con la persona que tnego al lado, es el día en que comienza a laburarme el marote a full. Es cuando uno empieza a tener dudas, cuando uno empieza a elaborar planes de escape o lo contrario, justificaciones para quedarse. Porque las crisis no son claras: o hay que navegarlas o hay que naufragarlas.
- Por momentos me daba la sensación de que me inventabas cosas de más.
Lo que Micaela jamás compartió conmigo es ese código de "me lo tomo a la chacota" que tengo, ese código que supe compartir sea por oposición o complicidad. O sea: no me entendía las sátias, las ironías, los sarcásmos, mis inventos. No porque fuera tonta, nada de eso. Sino porque no era su onda.
- No, por favor, hagamos miti-miti - me dijo ella ante mi clara intentona de pagar.
III
- ¿Y por qué no?
- Simplemente no. Dejalo ahí.
Noté cómo le costaba, pero me era honesta. Era una especie de duro trabajo, que nos costaba a los dos sudor y lágrimas. Insistió:
- Me gustaría verte, a ver qué tal lo hacés. Jamás te vi en un escenario actuando nada... Me pierdo de eso.
- Tampoco vale la pena. Lo juro. Porque esto no es un fin, es un medio.
- ¿Y por qué siempre nos vemos en situaciones tan maquetadas?
Odio que me hagan preguntas tan excelentes, porque me provoca la curiosidad, me pone en una situación tan comprometedora, me moviliza de forma que...
- ¿Qué clase de pregunta es esa?
- Lo sabés perfectamente.
El tema es cuando yo empiezo a interesarme por ella. Todo surge ahí. Es como un reestarting point inconfesable, es su espacio en el cual ella me tiene. Y es en ese espacio donde ella puede quizás agarrarme de vez en cuando.
- No es nada serio que vaya a verte.
Me pregunté qué debía hacer con esa frase: desestimarla, tirarla, reconvertirla, eludirla, olvidarla.
- Bueno, me interesa. Podrías confiar un poco. Si querés, en retribución, yo puedo también mostrarte qué hago, aunque probablemente no te interese.
Decidí no meterme en eso, y eludí la conversación diciéndole que le enviaría la invitación esa que jamás le llegará.
IV
Entonces hay una vez en que ella me dice que se va. Y yo me siento pésimo por su ausencia. Pero a que no saben qué. Efectivamente, me di cuenta de que fui presa de un cualquierismo súbito, de algo que en verdad no es. Y entonces me di cuenta que:
Si bien estoy en camino, la ausencia de Jackie me afecta.
Los treinta también, me están afectando.
Y que ambos items convergen en lo que describo como una carencia de ideas global: no se me ocurre un carajo de nada.
En fin, como sea: nos vimos, por más que hubo un par de situaciones, no pasó nada. Y fue como si hubiera podido mantener el timón, como si hubiera dicho "ok, Justine, ya estamos ok. No sos tan peligrosa después de todo".
Luego de eso, me olvidé del asunto y todo estuvo bastante mejor.
V
Tiene el premio a la más quejosa, a la más fanática, a la más obse, a la más celosa, a la más controladora. El premio a la más demandante, a la más acaparadora, a la más reclamadora.
Y cambió, casi irreconocible. Que sale, que se emborracha, que se fuma un porro, que se divierte, que ahora conoce los boliches de la Costanera. En un principio me revolvió el estómago, pero después juro que puse todo en su lugar. Porque uno idealiza y cuando se da un tortazo, la puuuu
Todo es lo mismo. Nada cambia, en verdad. Digamos, sí, ya sé que todo cambia. Pero siempre cambia, entonces, es lo mismo. Bueno, algo así.
Entonces, cuando Bella viene y me pregunta "qué es de tu vida", yo sé que me lo pregunta Bella. Pero no me lo pregunta la Bella que conocí. Entonces, bueno, ustedes saben...
Publicado por T. en 0:57 0 comentarios
Etiquetas: bajtin, bella, frischmann, male ponty, rousseau
She will be intact
There´s a song that contains a few lines, that Bentham stole from Jackie:
Honey, would you pass me the wine?
Just another glass, and i´ll be intact
Jim thinks they are a piece of poetry, and fit into a song that sounds a lot like another one, called Sunny Day. And it´s actually an adaptation of that old tune.
Publicado por T. en 23:34 0 comentarios
Etiquetas: rousseau
El David no está en el Uffici
De: jackie@rousseau.edu.ar
Para: Jim@rocknroll.com
Subject: Hola!
Hey! ¿Cómo llegaste? ¿Cómo te fue en el resto del viaje?
Me encanta Firenze, pero no doy con el David. ¿Dónde anda eso?
Beso,
J.
---
De: jackie@rousseau.edu.ar
Para: Jim@rocknroll.com
Subject: FW: Hola!
Hola. ¿Te llegó mi mail? Igual encontré el David. No está en el Uffici, está en la Galería de Arte, la del Panteón. Antes estaba en el Uffici creo yo.
¿Cómo estás?
Beso,
J.
---
De: jackie@rousseau.edu.ar
Para: Jim@rocknroll.com
Subject: FW: Hola!
Ok, entiendo que estás enojado. Y no te puedo expresar lo que lo lamento. Pero al menos me podrías contestar el mail. ¿Siquiera me estás leyendo?
J.
---
De: Jim@rocknroll.com
Para: jackie@rousseau.edu.ar
Subject: RE: Hola!
Según tengo entendido, el David jamás estuvo en el Uffici.
Estoy bien.
Bye.
JB.
--
Pasaron solo un par de días y Jackie volvió. Respondió una parrafada en otro mail, que no importa. Y me dijo de juntarnos.
II
La cosa fue algo así, fue en Belgrano, fue sentados tomando un café, fue escuchando un tema de Black Eye Peas, fue:
- A vos te molestó que yo anduviera vaya a saber con quién. Te molestó muchísimo, se te notaba en la mirada. Me odiabas.
- No me debías nada, no te dije nada ni te echo en cara nada. Tampoco digo que me encantó.
- ¿Realmente te importaba yo? Si te significaba algo, podrías habermelo hecho saber. Jamás me dijiste nada, te comportaste raro, de a momentos cariñoso, de a momentos un iceberg.
Me hablaba, pero no me miraba. Parecía que dialogaba con su taza de café, le contaba lo mal tipo que soy. Tenía su fleco que ondulaba por su frente, parecía que lo lucía sólo para mi.
- No fuiste a Bélgica -dijo, reluciendo todo su intelecto-. Pero sé que una belga te trató bien.
Una belga. Debía estar haciendo referencia a St. Claire. Y tengo que recopilar la información de cómo se enteró... Recapitulé: Chejov no sabía los detalles, quizas Jorge, por boca floja, se lo hubiera dicho a... Debord... El circuíto es fácil, de Debord a Darío. Y el sorete de Darío me incineró nomás. Tengo que hablar con Guy, se mandó un moco.
- O sea: un día estás conmigo y al otro salís así nomás con otra. ¿Te importaba yo?
A partir de aquí la conversación se puso realmente buena. Practicaba una pose de ofendida que le quedaba pésimo.
- Querías estar conmigo, y al otro día salís con la belga en "la cita más cara del mundo". Y te jactás de eso, claro.
A ver, citó textualmente "la cita más cara del mundo". Eso lo dije yo... ¿A quién?
- Era holandesaaaaaaaaaaaaa! - exclamé como si estuviera corrigiendo un dato relevante.
Me miró. Ella odiaba que en plena discusión yo hiciera ese tipo de "chistes". Se enojó peor.
- Escuchame - continué-: si, está bien, salí con otra. Pero vamos a los tantos: no nos debíamos nada, vos andabas con otro y la verdad es que yo ni me metí en eso. Y si bien no me "copó" precisamente lo tuyo, no te dije nada. La diferencia entre vos y yo es que vos me echás en cara el salir con alguien más y yo no. Porque evidentemente a los dos aún nos importa...
Me miró sin escucharme porque le importaba tres pitos lo que pudiera decirle.
- Cuando nos encontramos allá no lo pude creer. Pero, qué ilusa, todo para esto...
Ese tipo de manipulaciones de Jackie me tenían harto. Me di cuenta que precisábamos mandarnos a la mierda.
- Si nos hubieramos encontrado en Brugge, como sugerí, la historia hubiera sido otra. Pero insististe con Gaena.
Jackie estaba lo suficientemente enojada como para no contestarme. Seguramente quería decirme que había estado con otro u otros, pero esa extremada cordura que tiene no se lo permitía. Yo quería que lo dijera, más por ella que por mi. Que se liberara, que hiciera su mejor intento de herirme. Pero no.
- Estás a esto de mandarme a la mierda, pero no lo hacés...
- No quiero mandarte a la mierda, pero la verdad es que ahora te odio.
- Me odias... Jamás te gustaron mis comentarios en estas circunstancias.
- No te odio por tus comentarios.
- Quizás sea porque tiendo a tirarte las estanterías, estoy casi seguro de que es por eso. En verdad, debieras darte cuenta que me porto bien.
- No es eso. Te hacés el que te portás mal, pero sos bueno. Pero te mandas cagadones bárbaros, hacés tremendos quilombos y a veces no se sabe con qué podés caer...
Decidí continuar jugando con la dinamita.
- ¿Con qué puedo caer? ¿Por que se trató de una holandesa y vos esperabas una belga?
Logré detonarla.
- ¡Pero la puta madre! Yo me cojí a un italiano muy lindo, me trató como a una dama, paseamos por Venecia y dormí en su casa.
Tenía la mirada envenenada. Por primera vez pensé que me iba a volar un cachetazo en serio.
Empeoré la cosa al reirme. Puso una cara tétrica, fue como si la insultara. Pero no me reí porque no le creyera, ni por hacerme el desentendido. Me reí porque me parecía ridículo. Todo esto me parecía ridículo, de una paparruchada cuasi brillante, una parafernalia macabramente satírica, un mamarracho sin gracia.
Me dijo "pelotudo" por lo bajo, se levantó y se fue. Ese enojo que tenía se había transformado repentinamente en una tristeza tremenda, como si finalmente hubiera logrado yo pegarle el batacazo. Mientras una pareja sentada dos mesas a la derecha nos miraba y decían cosas, la mina me daba la espalda como si pudiera ocultar algo de todo eso. Se fue, se retiró así nomás. La vi irse, dejarme ahí, abandonarme. Pagué la cuenta y me di a la fuga yo mismo. Odio el Cinema porque jamás me fue bien ahí.
Todo esto, por buscar el David donde no estaba...
Lección nro. 725: no encontrarse con una ex en otro continente. Estoy aún aprendiendo, che.
Publicado por T. en 2:16 2 comentarios
Etiquetas: bentham, guy the quilomber, rousseau
St. Claire
Volvía de Gaena con una depresión atómica. Era obvio que iba a pasar esto, o que iba a pasar cualquier cosa poco copada con JR. Lo que ocurrió, es que encontrame con ella tan lejos tenía una especie de aura mítica. JR y JB se accidentan en Italia, cerca de la estación de tren.
Y si bien JR no ocultó su gran emoción, es evidente que estos últimos días ha estado convulsionada y que yo estoy tan inestable como el plutonio. Guy me dijo que era insostenible:
- Es insostenible. Te quiere dar a toda costa.
- ¿Y si yo te digo que no?
Guy se rió. Sabía que si bien no teníamos chances, Jackie y yo seguiamos siendo potencialmente un quilombo.
- ¿Que no qué? - dijo al terminar su carcajada.
Ni lo uno ni lo otro. Pues si bien nos perdimos con JR por las calles de Gaena, esa ciudad italiana tan bonita, pero no tanto como Brugge. Cuando Jackie me había anunciado que se iba para Europa, pensé en esta probable coincidencia. Y luego:
- Hicieron ambos dos todo lo posible por coincidir en aquella ciudad. Ni siquiera estaba en nuestro itinerario original - reclamó Guy-. Pero está bueno eso de elegir destinos que no sean tan conocidos.
Con Jackie nos encontramos en la estación de tren, a la que habíamos llegado una hora tarde. Pensé que se había ido, que se había cansado de esperar. Pero dí con ella en mi search desesperado.
- Hicieron mucho para encontrase en esa ciudad. Para ir a ver a Boticelli.
- Y te juro que ni ella ni yo teníamos planes de que pasara nada.
- Lo peor es que lo creo de los dos. Pero que no se plantearan las cosas así, de frente, no significa que no tuvieran intensiones ocultas. Ambos.
Como Jackie habla italiano, me ayudó a pedir el almuerzo: un bocadillo de jamón crudo y una Heineken. Almorzamos en las escaleras de la estación. Paseamos por los puentes de el Revere, río que corta la ciudad por la mitad. Fuimos al museo de bellas artes. Guy merodeaba por ahí, mientras Jackie me abrazaba y a mi me entraban a picar las ideas.
Me la pasé rascándome la cabeza.
Llegamos a la plaza de las estatuas, donde encontramos diversas réplicas de obras como el David, o Venus, o Afrodita.
II
Mientras volvíamos a Gaena, Bentham estaba en un estado de cuasi depresión llamativo. No habló durante todo el viaje. Esgrimió la excusa de "estoy cansado". Cuando todos sabíamos que Jackie lo había dejado mal.
Cuando llegamos a Roma estaba más despierto, pero seguía sin hablar.
Discutíamos con Beatrix -nuestra compañera de viaje de Ururguay, chica muy simpática con la que yo tendría algo dos días después, al irnos de Roma-, y Lidia -amiga de Bea-, los lugares a visitar mañana: el Vaticano y el barrio Tras Tevere.
Como quién es artífice de su propia revolución, Bentham no perdió tiempo y al llegar al hostel fue derecho a la habitación. Yo me quedé chequeando mails y charlando con Beatrix, nuestra compañera de viaje de Uruguay.
Teníamos que definir la cena, cosa que ibamos a discutir con Bentham pero cuando él bajó:
- Estimados, me voy a cenar con la holandesa.
Teníamos una compañera de cuarto holandesa, con la que Bentham había estado charlando. Una chica de una sonrisa radiante. Tenía un aire a... una actriz que no recuerdo el nombre. Bentham lo mencionó, pero no me sale ahora.
- Epa - dije-. Muy bien señor. Me deja con las dos damas esta noche.
Jim estaba renovado. Causa-efecto. Dejó a Jackie en el fin del mundo, pero precisaba confort, contención. Se ve que la cosa con Rousseau no había quedado diez puntos. Pero se las ingenió para reciclarse, y se iba a la cita más cara del mundo.
III
- Hello! How was your day? -said Bentham as soon as he opened the door, to find Claire sitting in her bed and checking some maps.
- Hi there. Pretty well. I visited Vatican city today. Got some pics to show you. Where did you go?
- Gaena. Wonderful place, nice people and ice cream.
- Oh...
The thing about Claire is that she had this wonderful smile. She smiled at me since de first day I saw her, when we arrived with Guy, Lidia and Beatrix, late.
We talk a little while, about some places in Rome, as well as our schedules.
- So, are you doing something tonight?
- No - she said with a sad face -. I´d love to see de Colliseum at night, I´d love to take some pictures of it.
- Oh, that would be nice. We can go tonight, my friends are staying in, so perhaps we...
- Yay! I would like that.
- ... perhaps then we can have something to eat, or hang around in the city.
She smiled.
We said at nine.
IV
- Please, prestame Euros que no pude cambiar hoy.
Genial. Él se iba con la holandesa, y yo tenía que financiarlo. Para mi que se vino el viaje pensando, y es obvio que subió directo a la habitación para encontrase con Claire.
Volvieron temprano, los escuché llegar. Claire se iba la siguiente noche, por lo que ambos recorrieron el resto de Roma por su cuenta, mientras yo me preparaba para...
Notas sobre "Se suponía que..."
I
Hola, mi nombre es Guy. Quizás me recuerden de posts anteriores como... bueno, quizás no me recuerden. De todas formas, estoy aquí para aclarar algunas cosas sobre el post de abajo.
Primero, Jackie en ningún momento acorraló a Jimmy, ni lo persiguió ni nada. Sí, ocurrió que por esas cuestiones del azar, totalmente calculadas, terminaron sentados uno al lado del otro. Se trata más de una ficción de Bentham, antes que algo que haya sido verdad.
Segundo, él le dijo qué tomar, pero no porque ella se lo pidiera sino porque él se hizo cargo de ella.
Tercero: algo que debemos conceder, es que Jackie concurrió al evento especialmente arreglada. Cosa que llamó la atención no sólo de Jim, sino del resto de los concurrentes.
Cuarto: Al otro lado de Jackie se sentó otro sujeto,, Darío, que le tiene ganas. De ahí, la expresión dicha posteriormente a la salida "vos y yo estamos tratando de cortar leña del mismo árbol". Y es mentira que a Jim le importó tres carajos eso.
Quinto: No es verdad que Jackie fue tan frontal al buscar a Bentham. Se trató de algo más sutil. La relación de ellos amerita que tuvieran algo más que una "charla de salón". Pero, nuevamente, la personalidad de Jim tradujo eso en una especie de ataque vertiginoso.
Sexto: Una leve corrección, pero que debe hacerse. Jim no se soltó de la mano de Jackie. Jackie le puso la mano en el hombro y Jim se corrió.
II
Yo, que soy Jackie, creo tengo el derecho a contar también un poco cómo son las cosas.
Llegué, sí. Tarde, para variar. Y nos sentamos uno al lado del otro. Pero porque ya todos saben que tenemos una relación más cercana, o la tuvimos, o lo que fuera. No porque yo armara nada en especial.
Como me visto o no, para salir, es mi problema.
Darío me tira con todo, es evidente. Ahora bien, Jim podría dejarse de joder con eso un poco, sabe que no le voy a dar pelota.
Hablé mucho con Jim. Pero fue todo correcto, y creo que él también quería hablar conmigo. Lo que no me gustó fue cuando efectivamente, se alejó de mí. Como si tuviera lepra o algo, decir que no fue grosero, sino volaba una trompada.
Mentira lo de la trompada, sé perfectamente que no me da para hacer eso y que tengo algo de miedosa.
Sobre la vestimenta: él se puso la remera que yo siempre le dije que le quedaba bien. Y la camisa esa negra linda. Así que no hablen.
Yo dije que quería algo light y él solito se metió.
A él le da bronca porque Darío es mucho más frontal que él, y me abraza y eso. Y Jim, como es a veces un incompetente para demostrar algún tipo de afecto, se pone del orto con eso. Yo no soy hiperdemostrativa, pero me alguna pila me pongo.
De última, además, Jim estuvo hablando con Inés y yo no me puse loca ni nada. Aunque no me gusta esa piba. Encima ella se vino peinada, re vestida y todo. Pero los comentarios los ligo yo, es injusto.
Último: no lo perseguí, para nada. Pero como él es un complotista, se cree hago todo apropósito. Nada que ver. No negaré que quería hablar con él, pero su lectura fue exagerada, y además, si te perseguí tanto, corazón, me parece que después vos también te sentiste a gusto hablando conmigo.
Jamás le dijje "eee hola qué tal, quien sos". Emití un "hola, ¿cómo andás? Tanto tiempo...", con cara de "hablemos que no muerdo". Y me costó mucho decidirme, convencerme de que él mismo no mordía, para ver si podíamos entablar una conversación como dos seres humanos.
Gracias por leer este descargo.
III
Ok ok. Muchas de las afirmaciones que acaban de leer, que corrigen mi tergiversada versión de los hechos, admito que son verdad. Peor hay cosas que no dejan de ser como las planteo.
Publicado por T. en 0:12 0 comentarios
Se suponía que.,..
Se suponia que...
Ah, sí, pero, la verdad, te re cagué.
"Te re cagó", me dijo Guy.
"Yo ni pensé que fuera capaz de..." contesté.
Entonces ella me explicó una serie de cosas de su vida, y yo le atajé un par de cosas de la mía. Me sorprendió porque dijo "Hey, Hola!". Yo no le había pasado ni cuarto de hora, pero ella me picó, me persiguió, me acorraló.
"Hola sí qué tal en una de esas querés contarme quién sos ahora, y por qué te andás paseando con un ukelele".
Y explicame, Guy, explicame: ¿POR QUÉ NUEVAMENTE TERMINO YO DICIÉNDOLE QUÉ CERVEZA TOMAR? Odio Antares, lo juro, debe ser el peor lugar del mundo., Ahí sólo se puede tomar Scoth pero ella dijo que quiere algo light: una Kolsh.
Entonces, ella dispara cosas como "Si, me imagino lo que debés ser dando clases. Stalin dando indicaciones en un pizarrón". Lamenté que ella tuviera esa imagen de mi, pero bueno. Haste fame y echate a dormir.
Guy casi ni intervino: "yo los dejo, porque hablan bastante". Sí, nos entendemos de una manera atroz, ese es el problema. Y cuando los dos decimos blanco, no es el mismo blanco. Cuando decimos negro, ni en pedo se parece. Parecemos lo mismo, pero no.
Ella entonces me tomo del brazo. Me sentí mal y me solté.
Eso, me solté.
No lo pude creer.
Fue como espaciear todo eso que nos había ocurrido, fue como dejarla en la distancia, como decirle "hasta acá, todo bien".
Guy me dijo que no entiende de dónde saqué la fuerza, pero... la verdad, no quería que ella viniera. Nis juntábamos todos, y no pensé que ella fuera a aparecer. Jackie vive aparte, dice que no nos ve "de colgada que es". Pero ahí estaba, haciendo de cuenta que...
Sencillamente me dediqué a charlar con Inés. Mientras Jackie continuaba conversando con Darío, que le quiere dar desde hace diez meses mínimo. Y no me importó. Yo me dediqué a hablar con Inés, que es la hacker más grosa que conocí en mi vida.
"Vos hacés palidecer al de WikiLeaks", le dije a Inés. Y entonces me agarró del brazo Jackie y me dijo "me acordé de vos, me tenés que pasar la data de Brugge". ¿Brugge? Es como mi bastión eso, pará, ¿dónde te estás metiendo?.
Darío le tiró los ciento un dálmatas.
Me importó tres pepinos, ya sea porque sabía que él no tenía chances, o porque ya iba por la sexta Scotch.
Darío dijo que Jackie era una mujer difícil.
Me reí.
Publicado por T. en 1:14 0 comentarios
Sobre algunas revueltas
I
Considero, a la fecha de hoy, que en los momentos en que me sentí más realizado fueron también los que fui más soberbio. Digamos: sostengo que mis percepciones eran erroneas, que mis valores se basaban en dogmas fallutos.
II
- ... ue siempre te sentí un poco... que no sabía a dónde ibas. Me vas a decir que me tomo las cosas a pecho, optaste por irte del trabajo de un día para el otro, barajaste treinta destinos de vacaciones en media hora sin siquiera perguntarme, al cumple de mi viejo fue todo un que voy-que no voy contínuo.
- Jackie, a ver. Sí, te tomás las cosas demasiado a pecho. Y creo que hay cosas que a vos te figuran "de repente" porque en verdad no prestabas demasiada atención, o no percibías. No negaré mi cierta volatilidad, pero vamos, tampoco soy un electrocardiograma...
Somos dos icebergs.
- Por otro lado, señorita, me está hablando la que decide irse a Dublin en una semana. La diferencia entre vos y yo es que yo celebré tus iniciativas, vos...
- ¿Celebrar? ¿Tenía que celebrar todo lo que hicieras? ¿Que dieras vueltas en U en Juan B. Justo, por ejemplo?
Esta no me la perdonan más. Y yo se lo conté como algo anecdótico. Me costó dos días de que no me hablara. Ni Jorge se lo tomó tan mal.
Entonces yo me puedo dar cuenta de que lo que me atraía de ella eran sus inseguridades de niña malcriada. Y ahora mi gran desencanto es que ella, gran proclamadora del desvarío, me señala como que siempre me "salí del plan".
Recién esa noche pude deshacerme de ella.
III
Hay una idea de Michel que me gusta mucho. No recuerdo exactamente el texto, sólo sé que está en La Vida De Los Hombres Infames, y dice algo así como "somos más libres de lo que creemos".
IV
Y muchas veces funciona por accidente, como a mi me gusta. Porque de a momentos se explotar las situaciones.
Por ejemplo, puede ocurrir que cuando quede una moneda en la máquina del colectivo, yo intente devolvérsela a la chica que justo subió antes que yo. Y ella me conteste que en verdad es que la máquina le tomó mal una moneda de 25, como que era de 50. Y yo le conteste "bueno, pues en ese caso te ganaste 25 centavos". Con una sonrisa toma la moneta y me dice gracias, que debe ser su día de suerte. "Jamás había conocido a alquien que creara dinero en un colectivo, la verdad te felicito. Usualmente solemos perder dinero en estas cosas..."
No habrá sido mi actuación más brillante, pero al menos fue. Y así la gente se habla.
V
Salimos y estuvo perfecto. La llevé a cenar a La Rosadita, charlamos toda la noche. Creo que con ella tenemos onda realmente, podemos hablar mucho. Aunque por momentos me daba la sensación de que no sabía cómo encarar la cosa.
Tomamos vino, porque a ella le gusta cenar con vino.
Fuimos a bailar por ahí. A un lugar al que llegaría por accidente, a un cumpleaños de Bentham: el Podestá. Luego me enteré que allí fue el lugar de altercados finales de este con la señorita Bella, versión 1.0.
Pero al bailar con ella logré más proximidad, logré algo de auténtico "flirteo" (eeeeesa, me encanta esa palabra). Piso arriba, barra de la izquierda, al lado de una de las columnas del fondo. Ahí estábamos, y probablemente sonara una cumbia cuando me aproximé y nos dimos un beso.
Fue raro, porque no pasó demasiado más. No entendí si había ido demasiado lejos o qué, pero lo pienso y juro que hice lo que tenía que hacer.
Seguimos hablando con ella los días posteriores, pero al momento de hablar para salir de vuelta, nada. Su manera de esquivar fue tremenda. "Nos vemos en clase", dilapidó. Entonces también volveré a jurar: me cayó como el ojete. Gilles me decía que no me tomara el asunto tan a la tremenda, que era solo una mina. Jim alegó que "hacen eso". Jorge me contestó "pfff, madurá, Guy".
VI
So, if you ask me: el que no tiene un poco de suicida, el que no atenta contra su cordura, el que no se une de a ratos al "cualquierismo", el que no estalla para disfrutar de sus explosiones, ¿para qué vino?
Si esperás siempre el momento perfecto, te juro que te vas a cagar de embole.
the beggar & the queen
Jim se encuentra tocando su ukelele, sentado en el piso, apoyado contra la pared. Entona una canción que probablemente había inventado hace cinco minutos. Está en la calle. Se escuchan autos pasar, y de vez en cuando algún transeunte aparece, caminando apresurado hacia algún destino, para desvanecerse nuevamente.
Apareció Jackie, caminando lentamente. Va hacia algún lado que le pesa, cada paso es hacia un lugar al que no quiere llegar. Se detiene junto a Bentham, que continua ejecutando a un tempo más lento que el de la versión original:
Dime, ¿hay sinónimos de ayer?
Que no duelan tanto como tú y yo hoy…
Dime, ¿encontraste un nuevo amor?
Espero que no sea otro dictador…
Jackie: ¿Justo eso tenés que estar tocando?
Jim deja de cantar, pero continúa tocando. No contesta.
Jackie: Te escribí y no me contestaste. Te llamaría, pero no tenés teléfono. Supuse que te encontraría aquí.
Jim detiene su rasguido.
Jim: ¿Para qué querrías tener algo que ver conmigo? La verdad es que no estuve de humor. Perderte es suficiente. Ahora, eso de que vos te preocupes por cómo estoy yo, me parece algo innecesario.
Jackie: No lo puedo evitar.
Jim: Ok. Ya ves cómo estoy. Te preguntaría lo mismo, pero no quiero ahondar en tu respuesta. Simplemente asumo que te encuentras bien.
Jackie: Me cuestab bastante dormir. Te extr...
Jim extiende la mano en un gesto para detener a Jackie.
Jim: Te juro que no es lo que tenés que decir. Creo que no hay que explicar nada, ni darle vueltas al asunto. Sencillamente necesito estar solo, y probablemente vos también. Eso dijiste. No lo estás cumpliendo.
Jackie: Bueno, irme me resulta bastante más difícil de lo que esperaba.
Jim: Bienvenida al club. Uno no se va, simplemente se olvida de quedarse.
Jackie: Vamos a volver a hablar. Lo sabés perfectamente.
La cara de Jim es un gesto grave. Sabe que lo que dice Rousseau es verdad.
Jim comienza a cantar, mientras retoma con su ukelele unos acordes escritos hace años ya:
Aún me preocupa la lluvia
Sigo de más tus advertencias
A contrareloj, siempre bien educado
Yo y mis excesos de paciencia…
Jackie lo observa. Retoma su caminata.
Publicado por T. en 22:11 0 comentarios
