los escapistas

jueves, 28 de febrero de 2008

Oliver: Y empezó el show nomás.

A veces creo que evadís demasiado los accidentes, que querés pero no te animás. Casi tengo esa seguridad, aunque Dani me dice que ni a palos y Zunny desearía vernos juntos.

Zunny: Es una piba demasiado seria y creo que eso le molesta a ella misma. Va con vos Allen, te vendría bien.

Soy cabezadura para leer tus insinuaciones, pero además, sabrás que no pienso hacer nada... Dani dice que me olvide, que vuelva a lo mío. Sería una idea genial, porque lo desubicados que somos pasaría más desapercibido si.

Carla: Tomé prestada tu compu. Perdón que no te pedí permiso, lo lamento. Ya te la devuelvo, es que la mía no me abre esto.

Tomaste prestada más que mi compu, mi atención, quién sabe qué más. Y ni vos ni yo sabemos cómo. Otro Illus. No te preocupes, mirá, el archivo se abre así. Entre tanto Oliver me mira, me dice cómo haces para ser tan frío. Por eso le caes bien, porque sos frío como una heladera Jana.

Zunny: Es que sos así, te dejás manipular por este tipo de estrategias femeninas Allen. Jennifer te dejó patas para arriba con dos boludeces que hizo.

Zunny es la clase de amiga que tira la verdad así nomás, en la cara, cruda, para que se nos estrelle porque la verdad es que le importa poco si nos hiere o nos importa un bledo.

Allen: Bueno, no puedo evitarlo. Casi chocamos y terminaríamos en una situación incómoda, pero creo que ella lo vale. Perdón, qué estoy diciendo, tremendo tarado resulto a veces.

Zunny: Sí, tremendo tarado, pero no por lo que decir lo que sentís, que es lo que sostenes vos. Tarado por no hacer lo que sentís.

Oliver: Es que no estaría bien, pues Carla...

El gesto me resultó lapidario, pero justamente ya me había advertido Daniel que no se podía, que no habría caso. Aunque los avances en la materia me habían dejado engañar, aunque me caía mal algunas cosas que se me cruzaban por la mente, era cierto.

Dani: Bueno, al menos le caes bien.

Zunny: Jan se puso las pilas y tomó el timón. Lo poco que la conozco, Carla juega al mismo juego que Allen y entonces se queda en lo seguro. Peor, no arriesga ni por equivocación. Al menos vos, Allen, te equivocas y haces lo correcto cuando se te zafa un tornillo. Pero tengo la idea de que ustedes dos se deben un roce, una visita, un accidente en plena oficina o por qué no, frente al jefe nomás.

Dejá de decir boludeces... Vamos a terminar el maquetado de este puto sitio.

2 comentarios:

Paz Tyche dijo...

Coincido plenamente con Zunny (esta chica me cae muy bien), Allen le tiene que dar masa a Carla arriba del escritorio, y dejar el teclado todo manchado de sangre....porque, vamos... seguro que Carla es virgen...


ups...me desubiqué una vez más

T. dijo...

Una desubicación lo suyo... No le falte el respeto a los personajes.