La empiria de lo accidental

miércoles, 11 de junio de 2008

I
Allen: Cuando hablo del error, lo que quiero decir en realidad es que uno muchas veces piensa que se mandó una y la verdad es que no. Para ser más claros: se trata de algo que en principio percibimos como un error, pero que luego ya sea por el curso de los hechos o por las reflexiones suscitadas por dicho evento nos hacen llegar a la conclusión de que la equivocación fue lo más acertado.

Bob: Supongamos, el discurso científico, ya es sabido, a sido llevado varias veces por este camino de la fortuna.

Allen: Me gusta pensarlo de la siguiente manera: no se trata tanto de un error propiamente dicho, sino de un accidente. El accidente se caracteriza por ser un evento en el cual nos vemos involucrados pero no fue exactamente planeado para que saliera como salió. ¿Se entiende?

Ludi: Maso, ¿A dónde querés llegar?

Allen: ¿Llegar? Pero si recién estamos saliendo.

Ludi: En mi opinión, doctor, los errores son equivocaciones que más allá de lo que uno haya querido, en realidad provocan malestar en uno. Por ejemplo cuando estuv...

Bob: Lamento interrumpir el discurso, en realidad, no teníamos ganas de escuchar toda la frase. Bueno, creo, esto del error en realidad manifiesta lo fortuito, ¿no?

Allen: En realidad, realmente creo que debería cambiar el término por accidental. Error tiene las connotaciones que señalaba Ludmila.

II
No sé qué pensar precisamente. Otra vez en la boca del subte, otra vez que no quería que te fueras. Pero me hiciste sonreir, lo lograste con un destello del que yo solo te creía capaz. Entonces me junté un rato con el doctor, y...

Bob: ...contré a Javiera, la chilena de Brasil. No sé si te acordás.

Allen: Sep, ¿qué corchos estaba haciendo acá?

Bob: No me acuerdo, pero el tema es que arreglé para el sábado. Está con unas amigas, entonces salimos todos el sábado.

Allen: Mmmm... el sábado...

Bob: Dale, no podés a lunes tener planeado el sábado. No me vengas con excusas.

Es que no planee nada para el sábado aún, pero quisiera de alguna manera continuar todo eso que dejamos en la boca del subte.

III
Ludi: Entre tanta fantasía, una se olvida de que son cómo son ustedes en verdad. Era como vos decías, que cuando una está enamorada pierde todo destello de intelecto. Creo que me plantee un par de veces no volver a caer en eso, no volver tan lastimada...

Es cierto, la he visto lastimada. Me causa un poco de gracia como habla mal de todos los hombres frente a mí, como si yo...

Allen: Sí, igual me gustaría corregir esa afirmación. No se trata de que en el enamoramiento no haya intelecto. De hecho, no separo el sentir del pensar, sino más bien que son faces de lo mismo.

Ludi: ¿No viste que siempre cuando ves a dos enamorados tienen cara de estúpidos?

Recordé la práctica del cíclope, encuentro cercano, que me tocó hacer con alguien. Sí, claro, si uno lo reflexiona luego pareciera que durante esos momentos no puede pensar, que carece de todo acto de reflexión.

Ludi: Me imagino que es porque una se siente tan bien, tan completa, tan despreocupada. ¿Para qué pensar si ya se es feliz?

IV
Me subí al colectivo y estaba Orlando con Ly ahí sentados. Lyla estaba con los ojos cerrados y su cabeza posada en el hombro de Orlando. Entonces, Orlando me puso cara de ojete, de no saludes, de andate para el fondo.

Lo gracioso fue que luego, desde los asientos de atrás, se me ocurrió mandarle mensajes de texto a Orlando, para chequear la situación. Fue gracioso ver como respondía tipeando desde su celular mientras atendía a Lyla.

Allen escribió: Ajá, así los quería agarrar. Veo que la cosa se está poniendo seria.

Orlando escribió: Pará boludo, no digas nada vos eh. Venimos del cine.

Allen escribió: ¿Qué vieron? ¿Indy? Indyyy indyyy olé olé olé...

Orlando escribió: Leonera. ¿De dónde carajo venis vos?

Con su mano por lo bajo Orlando me contestaba. La situación era graciosa, porque Ly no se daba cuenta, jugaba un poco con Orlando mientras este último era molestado por...

Allen escribió: Voy para lo de Bob, vengo de verla a Eloise.

Orlando escribió: Pls, bajate antes che. digo, total tenés un par de cuadras antes de Ugarte.

Que salame, no sé que se pensaba, que le iba a cortar la mística o yo qué sé. El tema es que me bajé en la quinta presidencial, para caminar un rato hasta Bob's, que seguro luego sería Esthershack's, y quién sabe qué más.

V
Si a ella se le ocurre mirar para adelante a mí se me ocurre mirar como mira mientras no se da cuenta que la miro. Entonces, en una de esas, ella pasa un poco por delante, me espera a que yo llegue nuevamente a su lado.

Y así caminamos, ella me cuenta de su facu, de cómo está la oficina. No se da cuenta, parece, pero a mí me interesa escucharla. Entonces tomo nota de que viene de rabietas con el jefe, que vaya a saber que...

Un momento cualquiera la tomo de la mano, otro momento cualquiera, pero un poco después, ella sonríe. Nada más, una sonrisa. Una recompensa.

La hubiera invitado a comer, pero no quiero que pierda sus clases, sé que para ella son importantes. Aunque a mi me parece más importante la cara que pone cuando me hace un chiste, o como se ríe a pesar de que yo no digo nada gracioso. O cómo me escucha a pesar de que en realidad no estoy diciendo nada.

Sabe que tengo mal carácter. Creo que a veces se divierte con eso, no por error, creo, sino de una manera accidental.

VI
Entonces se me ocurrió, mientras caminaba esas cuadras, que debería desarrollar una teoría de lo accidental. El concepto disparador sería el de error, que ya medio presenté.

Bob: Es cierto que error es un término que se presta a la malinterpretación. Ahora, no sé si eso de desarrollar una teoría no es...

Ludi: ¿Demasiado? Allen, a vos si que te gusta perder el tiempo.

Pienso en cómo Heidegger explicaba con peripecias la cuestion del ser, como Merleau-Ponty se explayaba por medio de un espiral para relatar las capacidades corporales. Entonces podría perder mi tiempo en una teoría de lo accidental. Seguro Zunny me va a reprochar que estoy sistematizando, pero como para jugar creo que está bueno.

Bob: ¿Por qué ese desprecio a la empiria? ¿Por qué esa aversión al conocimiento comprobable? Hace rato que me venis con este tipo de cosas, pareciera que no te interesara hacer ciencia ya.

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