Yo decía que me faltaba inspiración, que no se me caía una idea para decir siquiera algo. Fue un pensamiento que me viene atravesando las neuronas bastante seguido, sobre todo cuando hablo con mi madre. Algo que me gustaría definir como mi creatividad, nuevamente en crisis.
Volviendo del Roxy, sobre la avenida Federico Lacroze. De repente me encontraba con un tipo con mala actitud teniéndome del cuello, que me apuntaba con un objeto cortante no identidicado a la altura de la cien. Luna y Ly miraban con una cara de susto, mientras Oliver esperaba a siquiera poder reaccionar.
El tipo no llamaba la atención en lo absoluto. Rubio, con una gorrita, chomba (como destesto esa pilcha), zapatilas. Aunque ahora que lo pienso, si bien no parecía borracho, seguro había tomado.
Yo intentaba convencer a Luna de que los librianos somos gente... ya no recuerdo. Pero lo que sí recuerdo es que avanzamos hasta ese techito iluminado y ese tipo con chomba se me acercó diciendo que tenía un celular para vender.
Volvamos a los hechos, a el cacho de vidrio que el energúmeno ese tenía apuntanto a mi cabeza, que yo habré tardado no sé cuántos segundos en determinar que no era un cuchillo o un arma de fuego. No recuerdo cómo me safé bruscamente de este tipo, pero luna responde:
El tipo lo tenía agarrado del cuello y nos miraba diciéndonos que le dieramos todo lo que teníamos. Fue ahí cuando me di cuenta que tenía algo con lo que amenazaba a Allen, que tenía un leve corte en la cabeza. En una contorsión corporal que llegué a captar a duras penas, Allen lo tomó del otro brazo y giró, logrando liberarse del tipo.
(Acá intervienen las acotaciones de Greta Jana, madre de Allen:)
Greta: Pero vos sos un inconciente hijo, te podría haber sacado un ojo. No sabés si ese tipo estaba drogado o tomado, no sabés qué te puede hacer. ¿Cómo vas a hacer semejante movimiento con un cuchillo apuntandote a la cabeza? De pedo no te pasó nada.
Luna: El problema se continuó de otra manera cuando liberado Jana. Ly se quedo congelada y entonces no alcanzo a correr con nosotros. Ergo, el nada amable y hostil señor la agarró fuerte del brazo izquierdo y le posó su objeto cortante en sobre su muñeca.
No sé qué le decía Luna, o qué mierda le estaba pasando por la cabeza a Oliver, pero la discusión se había tornado en ridícula. Ridícula porque el tipo parecía un maldito inexperto de cuarta y Lyla le decía que le daría todo pero no atinaba a darle nada. Mejor, porque entonces ya más versátil (probablemente esto fue causado porque el señor ladrón ya no me tenía agarrado por el cuello), yo pude decirle no recuerdo qué al tipo, tomar a Ly del brazo y meterle una trompada en el pecho al imbécil.
Greta: Podría haber herido a tu amiga. ¿Cómo le vas a pegar a un tipo armado? ¿No te das cuenta que pusiste en riesgo tu vida? Si el tipo se paraba a pelear ni me quiero enterar...
Paf, el efecto fue instantáneo: Ly quedó liberada, alentada a correr por Luna que la tenía agarrada del brazo derecho. No te quedes. El tipo bociferó no sé qué, pero a mí ni me importaba porque los cuatro estabamos alejándonos de la escena justo cuando se acercaba otro compañerito del muchacho violento.
Greta: Te podría haber agarrado otro por atrás hijo. No me gusta que tomes esas actitudes, prefiero que vuelvas sin plata pero que vuelvas, que no haya heridos y esas cosas. La sacaste barata, sólo tenés un tajito en la cien, pero te podía haber sacado un ojo, quizás por impericia de él incluso.
¿Cómo explicar que uno no reacciona teniendo en cuenta todos esos factores? Precisamente en ese momento tuve que ir desarrollando todo, y en una de esas me encontré conque me había safado. Lo tonto es que mientras el tipo me tenía apuntado, pensé en que podía salir todo mal, y me safé traté de safar igual.
Oliver: Bueno, no pensemos en esas cosas. Ya pasó. Ly lloró un rato, estaba sobrepasada, pero en el viaje de vuelta se tranquilizó. Disculpá, pero la verdad no supe qué hacer.
Luna: Son situaciones difíciles, uno no sabe bien qué hacer.
Greta: Vos sos un tipo coherente, tenés que pensar mejor. No me tranquiliza que tomes esas actitudes.
Pará, no maximicemos la cosa, pues el tipo resultó ser un pelotudo rookie. Puta madre, seguro que me va a costar dormirme. Maldito ladrón de segunda...
1 comentarios:
Seguro que el celular que te iba a vender era caro, no? Esto debe ser parte de la violencia en el fútbol o el paro en el campo.
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