Venimos a esta realidad como un sueño... Y creo que continuamos comportándonos como soñadores, después de todo este tiempo. Sí, ya sé, seguramente me vas a hechar en cara todo ese capitalismo que ahora tengo encima, la poca visión, eso de querer compulsivamente ser parte de la máquina.
Ludi: Todos somos parte de la máquina. El tema es que... ¿no te da la sensación de que quedamos reducidos a esto, a meros sueños?
Te diré que sí... pero es porque ahora me encuentro poco lúcido una vez más. Por otro lado, charlando con los chicos la otra noche, me di cuenta de que vivo de esas utopías que me hechaba en cara Day.
Repentimamente parece tan fácil sentarnos acá. También parece tan fácil omitir que mañana es la fiesta de cumpleaños de Orlando, y Ludi simplemente no dice nada. Noto cierta tristeza, de repente toda esa superación le fracasa de una manera complotista y nos quedamos tomando cerveza. Es la primera vez que Ludmila y yo estamos a la par en la cantidad de chops.
Ludi: Somos efímeros...
Efectivamente, somos efímeros. Pero también de vez en cuando encontramos a alguien que logramos engañar casi sin querer, y entonces tenemos un mundo nuevo que somos nosotros, completito y todo por hacer. Todo por tener, aunque lo tengamos todo.
Ludi: Pones las cosas de una manera tan... ¿No pensaste que vos lo que realmente querés es un amor imposible, perfecto?
También lo hablé con los chicos hace poco. El tema es que racionalmente no puedo renunciar a perderme en la otra persona, a no volver a respirar esa plenitud. No se trata de una perfección como algo que nunca falla en ninguna instancia. Se trata de perfección en tanto plenitud, en tanto estamos acá y gracias por estar aquí. Soy un utopista, ya lo sé.
Ludi: Es cierto cuando Feli dice que estás chapado a la antigua, jaja.
A esta altura digo que tengo ese conservadurismo innato yo. No porque no acepte filosofías ajenas, sino porque simplemente no puedo llevar más a la práctica esto que soy, que me sale en cada uno de mis movimientos.
Ludi: Bueno bueno, volvemos a Merleu-Ponty entonces.
Hicimos un brindis por volver a MP, porque nuestras intensiones nos sobrepasan a cada momento, porque Ludi se ríe y yo me río con ella. Es bueno cuando nos reimos. Dejamos atrás lo del caco parece, ya no me cagan más a pedos... Ella me dijo que era lógico y que seguro la próxima mi vieja lo toma con menos dramatismo.
Ludi: Tenemos que dar vuelta drásticamente esto. Volveremos al Roxy, así como volveremos a Merleau...
Es raro, pero la... "ex chica" de Orlando y yo nos llevamos bárbaro. Es extraño como se logra mantener esa relación. Entonces sonreímos los dos, antes de continuar charlando en un bar cualquiera de Belgrano que frecuentamos, como si fuera nuestro living.
Conversaciones IV
sábado, 29 de marzo de 2008
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2 comentarios:
Las intenciones nos sobrepasan a cada momento, esta es la clave.
Haceme el favor de postearme en nuestra lengua madre,por Merleau.
Un beso grande,
queda pendiente la Vagna Cauda.
Ok, no seas ortiva, te comento en cayetano y ya.
Si, me debés la Vagna Cauda.
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