Hyper Music

sábado, 15 de marzo de 2008

I
No tiene nada malo la experimentación, decía Luna. Pero su mirada jamás se sostuvo de manera tan poco convincente como cuando hablabamos del tema. Si todo se inició como una joint venture, ciertamente fue sólo una de las partes (es decir, yo), la que continuó por ese camino. No ocurrió nada grave, pero hubo momentos en los que casi se convierte en un problema.

Orlando: Las primeras veces que uno prueba algo, suele caer como patada. Es el cuerpo que no está acostumbrado.

Sostuve en algún pasado que el ser humano es química ante todo. Algunas cosas me han llevado a corregir esa concepción, por algunas obviar cuestiones básicas.

II
Todo esto ocurrió a la par con los ataques de pánico, ese cuadro que pude identificar. La primera persona a quien pude contarle en profundidad lo de la arritmia y la hipocondría fue Luna, recién a los meses de apasiguados los síntomas. Ahí la puse al tanto de causas y efectos.

No me sorprende de ninguna manera a esta altura del partido lo ocurrido aquella semana. El problema se disparó cuando me encontré en la punta de un gran fozo en medio del desierto color gris, con esa sensación de estar resbalándome todo el tiempo cuando en realidad estaba quieto.

Seguidamente a esto, los dos o tres días siguientes manifesté una extraña paranoia. Una semana poco lúcida, diré, que terminó con un regalo de dejado en el buzón equivocado una noche de lluvia, palpitaciones y nervios deshechos. Pasar desapercibido por esa garita parecía cuestión de vida o muerte.

Si llegué a no dormir 48 horas, con el ritmo cardíaco por encima de lo normal, no fue por casualidad. Tampoco fue casualidad eso del brazo izquierdo anestesiado toda la semana, o la alucinación de la pileta con los cócteles, las reposeras, con ese tipo pelado de anteojos. Jamás supe el significado de esto último.

Esthershack: Me suena a El Maquinista. ¿Viste esa peli?

Accidentalmente, un mail que intentaba ser anónimo pero no lo era en absoluto tampoco contribuyó a mi salud mental, pues solo agravó el stress de esa nada que ocurría. De la mano de eso iban los llamados desconocidos de ese numero 3845...

El desarrollo de este miedo desmedido a las cosas lo fui trabajando, vaya a saber cómo. Luna fue la primera en saberlo, Orlando y Feli estaban al tanto de los experimentos corridos, no tanto de los resultados.

III
Las experiencias posteriores fueron mejor trabajadas. Bien sostiene Esthershack, que los efectos de lo que sea varían según el contexto y nuestro estado. Efectivamente, tomé los restos de la cuestión de a poco, ya sin tormentas, y los pasos fueron los prescriptos.

Lo primero que ocurre es que todo te importa tres carajos, nada de lo que te rodea parece tener algún valor. Es una dejadez que roza lo insano, que llegué a sentir tan ridícula, pero existía, era precisamente eso. Efectimamente, sentís que no importa si te quedas sin trabajo, mujer o amigos... es la pérdida total de relevancia, lo tedioso incrustado en lo efímero.

El segundo momento es más de reflexión, pues claro, ese quemeimportismo agudo me llevó a preguntarme por qué tales cosas que yo evaluaba tan importantes, de repente carecían de valor. Era obvio, el vaciamiento de valor iba de la mano de su contrario.

Igual, hace ocho meses que no...

Orlando: Limpio. Todo un ejemplo para la ciudadanía.

Esthershack: Está bien, solo una mala experiencia. No entiendo por qué le das tantas vueltas al asunto.

Zunny: Siempre hay que hacer un poco menos de lo que te indicaron con eso, ya lo sabés. Nunca uno entero.

IV
Es una de las principales disidencias que tengo con Jan, que me provocó un problema. Tales opiniones le valieron perder el visto bueno de Esthershack, y cierta reserva imprevista de Orlando.

Luna se mantiene en silencio de radio. Jan insinua la temática, creo sin llegar a comprender lo que ocurrió. Zunny es quien quizás entiende todo un poco más, pues ella ha pasado por hechos similares, como no saber qué pasó la noche anterior, etc etc.

Zunny: No creo que tengas un problema, de hecho, te veo bien ahora. Pero por lo que me contás, se nota que la pasaste mal, pero sólo fue ese rato. Ya lo pasaste y no terminaste mal. Siempre fuiste un tipo medido, tu vida no es un desastre, estás bien.

Creo que necesitaba que me dijeran eso.

V
Luna: ... ciste algo mal? ¿Pero qué pasó?

Allen: Escuchame... necesito ante todo que me digas una cosa. Necesito escuchar que todo estará bien, necesito que me lo digas.

Luna: Allen, calmate, ya te va a bajar. Es el efecto. Va a estar todo bien, te prometo que va a estar bien. No te preocupes, me quedo acá, no cortes. Easy easy boy, estás vivo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

don´t panic! It´s over now

T. dijo...

Panic no, terremotos sí.