5

jueves, 13 de marzo de 2008

I
Me encanta cuando nos juntamos con Zunny after. Es una buena opción para distendernos, reirnos, comprendernos un poco menos de esa forma tan divertida. Es lo que la misma chica describió como:

Zunny: eeee eee eee y todo esto que nos pasa.

La cuestión es que ella me dice qué pasa con Jan y yo le contesto que bueno, no sé qué pasa exactamente. Pero ahí andamos. Entonces mi retruco va a cómo estás con Germán, y ella se me despacha con esas cosas que a veces me olvido que ella tiene.

Zunny: Porque en una de esas se convierte en una cosa encerrada sobre sí misma, y ni me habla. No puedo ni enterarme de lo que le pasa. Pero claro, yo estoy con mis despelotes propios y lo que pasa es que mi paciencia... Ya sabés que la paciencia no es mi fuerte.

En efecto no lo es. No sé, a mí siempre se me da por aconsejar y soy un desastre en estas cosas, ya lo sabemos.

Zunny: Jan te quiere. No lo heches a perder...

II
Según un estudio realizado por el Orlandismo, el Allenismo tiene una serie de fórmulas estríctamente definidas:

"Esto es un penal al ángulo" = Algo es muy malo/está muy mal.

"Es un golazo de mitad de cancha" = Algo está muy bueno/está muy bien.

Lo curioso, señalan los especialistas de la corriente Orlandista, es que Allen no sabe un carajo de fútbol.

Allen: Atlanta es un equipo de fútbol? ¿No se trata de una ciudad de Estados Unidos y ya? No entiendo por qué le dicen apertura si se juega hacia finales del año. Eso está mal.

El Orlandismo critica el uso de las fórmulas previamente mencionadas dada la incompetencia en materia futbolística del Allenismo.

III
Que Felipe te atienda al celular es todo un tema. De hecho, el otro día me atendió y me consideré importante. Sino, manda atender a algún otro de su laburo. Trabaja en el doque, con horarios muy tempraneros, a los que me consta llegó muchas veces directo de la farra y en estado menos dos (-2).

Esthershack: ... Pero de alguna manera hay que aguantar.

Para el primero de enero pasado, le caí de prepo en la casa con el auto y le dije que nos fueramos al río. No sé que carburó su cabeza, pero lo que hizo fue agarrar y armar su mochila de montaña (de considerable tamaño, con bolsa de dormir incluida), y se apareció con borsegos puestos en el living diciendo "dale, vamos".

IV
Últimamente lo único que hacemos con Val, lo poco que nos podemos charlar en la oficina, es decirnos cuán despelote es nuestro equipo de trabajo. Laburamos para clientes distintos, pero el pasillo nos reune efímeramente más de una vez al día.

Val: Se quema todo, se quema esta vez. Venimos esquivando balazos a lo pelotudo, alguna nos la van a pegar. Esto está presentado como el ojete, es obvio que no va a funcionar.

Creo que ella casi ni me escucha, que sigue en lo suyo y es como si nunca nos hubieramos cruzado. Como si lo único que pasara ahora es que ella saca eso que tiene adentro y ya...

V
Ludi me preguntó quién es Jan. Me estoy haciendo esa pregunta a mí mismo desde hace un rato. Es sorprendente como contesto, como construyo a una persona en directo, y parece que lo que estuviera diciendo fuera verdad.

Ludi: Ajá, está bien, te viene bien estar con alguien de carácter fuerte. Además, vos tenés tus rayes así que de pueden sacar chispas. Es muy bueno cuando pasa eso.

Se me hubieran ocurrido formas de refutarla, pero no era mi intensión iniciar debates sobre el tema, sobre esas charlas de que las personas se sienten atraidas por sus iguales o por sus opuestos.

Ludi: Creo que me atraen mis opuestos.

La charla quedó insinuada nada más... pues nos pusimos a hablar de cosas importantes como el gobierno y la economía.

0 comentarios: