I
Me gusta la rapidez, pero no la velocidad con la que viene pasando todo. No vaya a ser que un día me levante y esto no tenga vuelta atrás... A claro, sí, ¿que no te das cuenta? Todo esto no tiene vuelta atrás, aunque aparentemente podamos retomar para volver a la estación de servicio, podamos volver a cruzar la entrada de este no sé qué country, podamos dejar de seguir al auto de Orlando. Merde.Otra vez... Parece que se nos volvió hábito, parece que las festividad nunca la dejamos. Llegar acá esta noche, ver este panorama, me da la sensación de que esta gente estuvo bailando desde que nací, y yo me ausenté toda mi vida hasta hoy, que acabo de llegar.
Jan: A la pelotita, alta party...
Esthershack: Pero pará, devolveme eso. ¿Quién carajo es ella?
No sé de qué estaba hablando. Lo más probable es que jamás lo sepa, pero ya se había munido de su favorito Smirnoff con Speed.
Jan: Bueno, vamos a bucear entre la masa corazón. Seguro que acá vas a sufrir carencia de verdes.
Luna arribó, y fue casi como si intentara arribar mi coherencia. Me vengo llevando joyita con mi coherencia, precisamente. Al fin y al cabo, mi coherencia me haría falta, por una serie de cosas que pasaré a relatar.
II
Feli parecía un oso gomi con gomibayas recién ingeridas, rebotaba por todos lados y me enteré que se tenía que ir a trabajar derecho nomás, porque entraba al laburo a las seis nomás. Decía que la noche le quedaba corta.Orlando: Mirá que está Laura.
Laura y claro claro. Esto me retrotrae a la otra vez... Sin darme cuenta me estaba tomando la mandibula, con cara de malos recuerdos.
Jan: ¿Por qué esa cara?
Fue luego que esperando en el baño se me adelantó Esthershack, me ganó de mano. El tiempo transcurría y yo esperaba que este se dignara a salir. Nada. Estaba intentando decidirme si habían pasado cinco o cuarenta minutos, cuando... salieron dos mujeres. Entonces desprendí una serie de hipótesis al dedillo:
1. Felipe tenía la capacidad de transformarse en dos mujeres. Esta explicación en un principio me pareció la más apropiada, pues aún no dudaba de mis sentidos.
2. Se trataba de un baño con dos entradas, y Esthershack había salido por otra puerta. Esta versión se cayó cuando ingresé al facility y comprobé que la puerta era únicamente por donde acababa de ingresar.
3. Mezclar cerveza con destornillador y el resto de la química produce lapsus.
III
No sé cómo ocurrió. Tampoco entiendo como mi coherencia no se dignó a avisarme de semejante irrupción. Pero allí estaba, ahí vino, ahí se me paró enfrente. No era Luna, no era Orlando, no era Jan.Day: ¿Ahora no saludás?
Allen: Perdón, pero es que no sabía si eras vos. Y si fueras vos, no sabía si venías a insultarme de frente o a reirteme en la cara.
Day: Por favor, no te vuelvas un pelotudo otra vez.
No entiendo. ¿Para qué me viene a hablar a mí si sabe que estoy hecho un desastre?
Luna: Quizás quiere hablarte en serio.
Allen: En serio seguro, pero no tengo ganas de escucharle reproches de por qué soy quien soy y qué hago con este vaso otra vez lleno en la mano.
Jan: Che, perdí a Orlando...
Allen: Seguro no quiere que lo encuentres. Debe andar en algo...
Luna: Mantenete correcto. Sabés que cuando te digo las cosas que te digo no estoy del todo equivocada.
Allen: Se colapsa todo así.
Day: ¿Tanto sufrís cuando me ves? Detesto saber que soy la causa de ese gesto.
No, no. Es toda la situación. Hola ¿que tal? ¿Por qué está el piso en el techo? Ah, mi coherencia podría haberse quedado y ya. También podría haberse quedado Jan entonces, porque...
Bob: Si estabas pensando en Jan, era el momento justo. Creo que deberías darle más bola, viste, no les gusta que las dejes ahí.
Porque Day no se dio cuenta, y a raiz de eso yo no me di cuenta. No me di cuenta de que estoy frente a Daiana y Jan no está por acá y no me interesa dónde anda. Después ella me dirá que lo mío es una estupidez, que no le demuestro nada. Tendrá razón en las dos cosas, en lo de la estupidez y lo de la nada.
También ocurrirá el episodio ya relatado, ese hola cómo andás y que tal con Day. El cuarto de la noche si me pongo a pensar. Entonces mi coherencia señaló:
Luna: No te preocupes, Jan es muy resuelta. Seguro que le explicás y ya.
Seguro que le explico y ya, pero es difícil explicarmelo a mí.
Hey Allen, solo quiero saber cómo andás. Yo acá estoy, me vine acá, casi sola. Lo traje a Bob, nada más. Seguro que venías, no me parece mal que estés acá. Pensé en... Si te resulto tan desagradable me voy, pero alguien me dijo eso de que a veces uno tiene q ir y bancarse la pelea, bancarse los tortazos cuando realmente quiere algo.
Está bien, tenemos eso de Allen & Day que fuimos. Estoy acá, parada frente a vos, y te portás así...
Entonces Allen comenzó a portarse así: como ese pelotudo que no quiere la cosa, artista de la imbecilidad aplicada a lo simple. Ah, pero no se le ocurría irse y Jan no sabía dónde andaba, comenzaba a taladrarse la cabeza con eso de que no podía dejar pasar el evento así nomás, que si Day le significaba más que Jan entonces no podía seguir con la segunda.
Allen: Puta, mañana va a ser una mierda.
IV
No me sorprendió que mañana fuese domingo. El sol casi ni se dignaba a aparecer, mientras la vieja del quinto preparaba milanesas con ajo y el olor se colaba por la ventana. También ladraba el perro del vecino, que probablemente reclamara algo de atención y estaba el libro de Woddy Allen al lado, vomitandome ridiculeces como mucho más pirotécnicas que las mías.Yo me desperté a las diez, con solo dos horas de sueño, pero me quedé acostado hasta las doce. La visita dominical a mi vieja sería en estado patético. Seguro ella me preguntó "¿Qué contás?" y yo le dije que nada. Porque no había pasado nada, ¿qué va a pasar? ¿Jan? Seguramente no pasó ella, creeme.
Luna: Por el poder que me ha sido otorgado en papel de tu coherencia, te diré que te sientes y te tranquilices. Y que no vuelvas a fumar lo que te de Felipe y menos a manejar después de eso.
Orlando: Dicen que estuviste perdido un rato, buceando entre hojas ya escritas de la historia. Jana, dijimos no más penas ni olvidos.
Felipe: No me gusta mucho leer. Imaginate que menos releer. Yo voy a levantar una queja ante este modus operandi.
Entonces empecé a decir que tenía que hablar con Jan. Orlando inmediatamente se dio cuenta de que se trataba del epílogo, a lo que me criticó diciendo que no está mal tener una fija. Feli asentía, pero mi decisión era totalitarista como siempre.
Luna: Sos muy rígido. Es parte de tu encanto, me imagino. O quizás no, pero te hacés demasiado problema. Me gustaría que si me nombrás como tu coherencia, me dieras al menos poderes de consejería y me escuches lo que te digo al menos.
Yo les juro que he intentado con aspirinas o reduciendo la dosis de cafeina. Incluso con un fin de semana lindo y calmadito. Pero me han dejado aquí. Y sigue sin funcionar esto...
2 comentarios:
Que dura esta pregunta "¿Tanto sufrís cuando me ves?"
Dura de hacer y dura de responder. Pero nada que no pueda resolverse aferrándose al terremoto...
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