La improvisación en la vida y en el arte

martes, 22 de abril de 2008

Aunque no sé un pomo, sigamos con lo del teatro. Recuerdo que una gran discidencia que me llevó a dejar una clase fue sobre la teoría de Morris, sobre la instrumentación de lo teatral.

Breve repaso: el pintor tiene su pincel por instrumento, el escultor su cincel y por cualquier artefacto musical puede optar un músico para valerse de tal. El actor, al igual que el bailarín, tiene por instrumento... a su cuerpo mismo.

Luna me dice que me tomo las cosas demasiado personales, pero bueh, me da bronca que semejante pelotudo haya venido con esta gran imbecilidad. A ver si nos entendemos, el cuerpo SIEMPRE está en juego. La mano del pintor sostiene el pincel, y de su pericia depende su estilo, su perfección, su aura. Me molesta que en el ámbito del arte se siga pensando semejante pelotudes.

Otra: Lo dimensional de las artes. La pintura es espacial, la música es temporal. Otra boludez, pues ambas dimensiones no pueden tratarse por separado.

Luna: Yo no sé ustedes, pero a mí me parece que a esta altura este tipo solo busca razones para quejarse y ya.

Verán, volví rabieta no de la clase, sino de que me topé con Grosso (profe de teatro que defiende toda esta salamería) en los pasillos del San Martín y me agarró el arranque de despotricarme contra todas estas tremendas pelotudeces.

Luna: No justifique su queja, solo quéjese...

Osvaldo Peluffo lo dijo, el cuerpo nunca miente. Son esas las confesiones brillantes que me interesan. También la frase "que las palabras se correspondan con las acciones". No hablo de la vida, pero sí de las artes escénicas.

Además, otra que me interesa: esto del método Stanislavsky (memoria emotiva) es otra forrada. Uno debe ponerse en situación, no hacer como que se le murió la vieja cada vez que tiene que hacer una escena dramática con llanto. Sino nos quedamos con lo artificial. Se supone que tenemos que ponernos-en-situación, no disociar.

Otra de Peluffo: Lograr que el cuerpo mienta. Si seguimos a Stanislavsky lo que tratamos de hacer es mentirle al cuerpo, pero lo que realmente tenemos que hacer es mentirle a la audiencia. Si estamos evocando la muerte de la madre todo el tiempo no logramos mentir, nos inducimos a un dislate emotivo que no nos juega a favor. Peor: el día que se muere nuestra madre no podemos llorar...

Bueno, dejo de lado a los pelotudos de Stanislavsky y Morris para establecer al menos la idea que sigo yo: investigación, ante todo. ¿Cuando fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Me interesan las herramientas, en tanto me sirvan para la investigación y para seguir ahondando en esto que llamamos cuerpo, que somos nosotros, que no tiene de forma separada un alma y una mente.

Lo bueno es no estar en completo control de nosotros mismos. El cuerpo siempre nos pone en juego, y no solo en el arte, sino en todo lo cotidiano que nos rodea. En particular, creo que el teatro ahonda en las relaciones humanas de una manera microscópica y es eso lo curioso.

Luna: El razonamiento fue el siguiente: ¿Haría teatro? No, de ninguna manera, definitivamente no es lo mío. Entonces habiendo establecido eso, fue, se anotó y comenzó. Ahora cada vez que le dicen algo que no le cierra con M-Ponty se pone de la nuca.

Un amigo se ríe de que uso siempre la misma palabra: lúdico. Esto no es más que un juego.

2 comentarios:

- Cinderella - dijo...

Contemporáneo, si! y Pensador... tb!!! jajja
Sorry que no escribí nada sobre lo que estás hablando... pero tenía que responderte en algún lugar!! jeje

Ahora me pregunto... cómo haces para leer tan rápido las cosas que posteo????? Tengo esa duda existencial.jajaja
Besos Tom!

T. dijo...

Me tiene en demasiada estima usted.

Cómo hago? Particularmente hoy estuve al re pedo todo el día, x lo q me dediqué a leer blogs.

Kiss