Luna: Es raro que no hayas traído cerveza, vos que sos tan fana.
Allen: Me encuentro involucrado en otro período de rehabilitación, querida coherencia. Esa rehabilitación autoimpuesta, que se supone depurará algo aunque nunca estoy demasiado al tanto de qué. Ya escuché quejas, claro.
Felipe: ¿Eh? Sos un flojeras.
Orlando: Te veré volver...
Oliver: Vos sí que sos raro a veces.
Hace mil que no toco el timbre de mi amiga Luna, pero hay costumbres que nunca cambian, como esos cinco minutos por reloj que debo esperar para que no baje Luna a abrirme, sino que aparezca la hermana y me salude sonriente. No sé pero parece que realmente la chica me quisiera.
Luna: ¡Que linda camisa! Bonito, te viniste re bien. Parece que el laburo te está aburguesando. Notamos a un Jana un poco más prolijo que lo habitual. Yo pensé que sólo te vería bien vestido en los casamientos y esas cosas.
No era para tanto, pero a ella le gusta exagerar y hablar de que uno se va a casar y bla. Debo decir, para mi propia sorpresa, que me sentí cómodo en una camisa de manga corta, requisito para la reunión con un cliente en la maldita oficina.
Luna: Lisa tenía en el messenger "gracias por el regalo, seas quien seas". Inmediatamente me cayeron una tonelada de recuerdos y papel picado. ¿Puede ser que hayas estado haciendo deliverys?
Sólo para sonreir un rato lo pienso como un toque artístico. Sí, ya sé, llamarlo arte es demasiado pretencioso.
La oportunidad fue perfecta, porque a Lisa se le habia dado por festejar el cumple. En principio Allen refunfuñó por no estar invitado, pero quince segundos después estuvo de acuerdo. Y otros quince segundos pasaron para que produjera todo esto de plantarle el regalo a la cumpleañera.
Allen: Trabajo en equipo, señorita Ludmila. Es la ocasión, necesito nervios de hierro, sigilocidad, sobre todo que me cubra. No necesitamos publicidad, no hacemos esto por el reconocimiento ni por que nos den las gracias. Al estar involucrándose en esta iniciativa, sabrá usted...
Ludi: ... que no debo decirle nada a nadie. Entendido capitán Jana.
Allen es bastante reservado con respecto a esto. Además del regalo principal que no pienso deschabar aquí, debía agregar a su biblioteca un libro de Richard Bach titulado Ilusiones.
Allen: Creo que es perfecto para ella. Después de eso, considerá tu parte del trabajo hecha, y podés desligarte de esto completamente. Yo me encargaré de que a Lisa lleguen las instrucciones pertinentes.
Después me enteré de que las instrucciones estaban plantadas en el libro, que la regalada recién vio al cuarto día de plantado.
Sería genial seguir laburando con Zunny y Dani, sin tener al imbécil del jefe around. Dani que maneje cuentas, que es el más centrado. Nosotros tres somos creatividad y desarrollo, aunque nos deberíamos llevar a alguien de programación.
De eso se ocupaba Miguel, pero ya creo que no tenemos chance de traerlo.
Oliver: Pero a lo que voy, es que tal como con lo de los regalos, necesitamos ese espacio de mayor libertad, ¿no te parece? Además que rajarnos en masa sería una gran patada a la gerencia. Yo sé que te gusta la idea Allen, sé que estás conmigo.
No negaré que cuando me dijo lo de la patada en el culo a Ernesto Celian, la idea me pareció sexy. Este tipo de cosas nos surgen cuando nos cruzamos a cervecear, y resulta que tenemos grandes ideas.
Allen: Aún así, te aclaro que el proyecto es más un hobbie, de hecho no me da lucro económicamente, sino sólo déficit. Cada vez esto de seguir las reglas me gusta menos. Zunny seguro se prende para cualquier cosa que sea desacatar órdenes. Dani... A él habría que presentarle algo más serio.
Pero igual, son todas charlas de cerveza, como cuando decimos con Oliver que queremos poner un bar que se llame "El Contrahegemónico"
Allen: Supongamos que Lisa se entera. Digo, en una de esas hasta estoy en su lista de sospechosos. ¿Otra vez problemas?
Luna: Creería que no. Quizás se sorprendería, no sé si entendería. Pero no la noté enojada. No se va a enterar, de todas formas.
Allen: Igual no me importa. Prefiero meterme en problemas de esta forma, tienen otro gusto, no como los problemas de la ofi o los malos entendidos diarios. Ese elemento ridículo es el condimento ideal.
Hable de esto con mi coherencia, ya que es más lúcida que yo y sabe más eso de ser rebuscada para inventar colores. Luna se banca menos las oficinas que yo, que al menos sigo intentando domesticarme.
Actualmente hay una falta lúdica. Siento que estoy perdiendo ese arte de meterme en problemas, esa forma tan estética del despelote.
Luna: Me molesta todo eso tan estructurado. Prefiero eso que nos mandabamos a hacer los domingos, cuando vos manejabas y yo me bajaba rápido para tirar un paquete en buzón ajeno. Ni hablar de cuando nos cruzamos a la vuelta con una de las regaladas que llegaba a casa, suerte que no nos vió.
Sep, eso pense. Suerte...
3 comentarios:
comentario desvariado tomkat, nomás estoy al pedo, en pedo y de pedo acá visitando tu güeb y la cosa viene 0 satírica y 0 a la izquierda. Así que: creo que se te piantó una "l" pero quedó genial lo de que "que no vaga la pena", que yo creo que tampoco vaga ni vale, que es pura pena y hay que matarla a toda. 2° y último: cómo es eso de que vas a cerrar el electric, con semejante publicidad/banner, eso promete, y espero que, sobre todas las cosas, cumpla; y que, por encima de sobre todas las cosas, evita dignifique.
un ablazo flatelno y una antolcha olímpica de alcohor de quemal de chiang kai shek.
Groso Luc, un placer tenerlo x acá.
Yo acá, también con una birra, haciendo banners... y la verdad es q trabajar con una fresca es mejor.
Gracias por hacerme notar el error! La pena no es vaga, pero pensamos q vale!
hola my friends!
que no vaga la pena que siempre es eficiente y precisa
que siempre cumple y es una guacha de mil.. pena guacha, y nada vaga, perra trabajadora.
Yo re voy, y hasta salgo por la ventana si pones un bar que se llame "El Contrahegemónico".
besos
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