Instrucciones para chocar

jueves, 8 de noviembre de 2007

I
Era uno de esos momentos mágicos, creo. Realmente no me immaginaba ser capaz de eso, viste, porque soy tan seriecito de a ratos. Pero lo que me pasa en esos momentos es que me decido por la explosión espontánea e incendiaria. Es una suerte de enojo que me agarra.
II

Allen se distraía entre la multitud. Estaba a punto de dejar ese momento antropológico, esa sociología barata de las fiestas de Palermo, era el sujeto que se unía al objeto de estudio.

Y allí estaba. Julieta, bailando, destrozando el piso con su sonrisa, destellando con su mirada. El impacto fue mutuo, nadie les había avisado a ninguno de los dos sobre el enfrentamiento. Allen vs. July. Luego de tantos tropiezos, parece idiota volver a encontrarse así nomás.

La opción de Allen es darse media vuelta, tratando de esconder el tiro que le sangra a la altura del abdomen. Mierda cómo sangra esto, la puta madre yo creía que esto era parte de la historia. ¿Y si está con otro? No me interesa averiguarlo.

July estaba haciendo cirujía. A la distancia, nos hacemos los estúpidos, que no nos conocemos, pero mierda si nos hemos experimentado. ¿Así me pagás, hijo de puta? Recordá que me amaste en algún momento de tu vida.

(dead air...)
III
Algunas explicaciones: Allen se escabulle, July bien sabe esto. Allen sabe que ella sabe, y ella sabe que él sabe que ella sabe. Lo mismo ocurre con la cuestión de que se sabe, lo más probable, ella termine enfrentándolo. Da cierta bronca que se sepa tanto todo. El comienzo de una discusión que los personajes no van a tener sería:
July: Como mujer me da por el quinto forro que ustedes tomen estas actitudes.
Allen: A mi me molesta que ustedes traten con tanto facilismo todas estas cosas.
July: Mirá, facilismo, pedazo de estúpido, no me hagas enojar porque...

IV

Allen estaba al filo de la cerveza, y las drogas ya casi no le hacían efecto. La psique estaba atormentada por...

Jules: Me acuerdo cuando decías que este no era tu ambiente.

Sonreía. July sonreía y yo no tenía ni idea de qué mierda le pasaba por el cráneo. Ni por el corazón. Pero la indicación de que está sola es irrefutable, al menos por hoy.

Jules: Veo que seguís escapándole a lo inevitable. Allen, sabés perfectamente que si nos encontramos esta noche, estaría mal que ni nos hablaramos. Es imposible eso, es una falla necesaria, un requerimiento del sistema.

Ella sabe decir estas cosas de una manera tan... realista. Mierda, me tiene recontra calado, no sé si me está buscando para encontrarme, para practicar tiro al blanco, basquet ball o no sé...

Allen: Digamos que las charlas entre nosotros son imposibles, Julieta. Ya te dije que no podemos ser amigos, y no pienso sostener ninguna farsa.

Jules: La farsa de la amistad es tan grande como la farsa de omitirnos entre las luces.

Sentirte inevitablemente en mi otra vez. Justamente, tenés la fuerza de lo irrefutable. Creo que vamos a chocar, honey. Y no pienso hacer nada para evitarlo...

V
Hay diversas formas de ser un imbécil. Yo creo que he llegado a perfeccionar mi estilo. Increiblemente.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Incendiario otra vez?