Los vándalos

miércoles, 13 de mayo de 2009

Un auto estaba medio incrustado en la entrade de un garage. Como si alguien hubiera querido ingresar como se debe, y un leve error hubiera elevado el quilombo a la décima potencia. Todo esto se desarrollaba mientras podía escucharse:

I danced with Linda
I danced with Jean
I danced with Cindy
Then I suddenly see

Mary-Anne with the shaky hands
What they've done to her man
Those shaky hands

Mientras Allen tocaba la guitarra, sentado en los azulejos de la entrada, una tal Mariana discutía con Orlando porque "estacionó un poco mal el auto".

Orlando: Pará, es que esto estaba mal iluminado. Mirá, no se vé que acá empieza la columna. Y eso que yo tenía las luces prendidas, pero bueno, yendo para atrás la cosa es más difícil. Es más, debería yo ser el que protesta.

Mariana: Sos un pelotudo. Mi viejo entra el auto todos los días ahí, nunca se llevó puesto nada. Decime cómo hace por favor.

Orlando: Es que el ya conoce el área...

Felipe se encontraba acampando en la barra desde hace rato. Al principio participaron todos de la discusión. Después vimos que a esta tal Mariana le gustaba hacer quilombo, Allen, Bob y Felipe notaron que la casa era un tanto linda, además de caer en la cuenta de que parece que la piba tiene el futuro asegurado, por no hablar del de sus hijos y nietos. Entonces todo se volvió una especie de comedia en la que una chica llora y un vivo intenta pasarse de listo.

Orlando: Seguro que tu viejo usa el gps para poder entrar el auto. Qué querés que te diga, no tengo guita para eso. Además, de haber sabido que tenia que tener gps ni aceptaba tu invitación a entrar mi coche.

Linda can cook
Jean reads books
Cindy can sew
But I'd rather know

Mary-Anne with the shaky hands
What they've done to her man
Those shaky hands

Bob: Es evidente que deberías despreocuparte, mirá, hay gente que está jugando con esos adornos del living.

Mariana: Noooooooooooooooo...

Mariana salió disparada hacia el living, donde algunos de sus invitados jugaban con unas gaviotas que colgaban del techo. Alguna de esas aves de madera ya habría caido de su sosten para cuando la histerica llegó, tratando de controlar a esa orda de maníacos que parecía odiar a las imitaciones de la fauna animal.

Bob: Bueno, viste, mi intervención es oportuna. ¿Ingresas de hecho a la fiesta?

Orlando: He de decirlo, sos un tipo muy piola.

Felipe: El destornillador lo hacen con Tang, no lo prueba.

Efectivamente, Felipe estame medio escupiendo algo, además de arrojar un vaso entre los arbustos.

Orlando: ¿Y vos, Romeo?

Mary-Anne with the shaky hands
What they've done to her man
Those shaky hands

Allen detuvo su ejecución.

Alllen: ¿Romeo qué? Pará, tampoco vamos a traer historias el día de hoy. Menos que menos el día de hoy.

Felipe: No sé si te diste cuenta, es de noche.

Allen: Anways...

Felipe: Creo fervientemente en que deberíamos acercarnos a esas chicas que danzan al lado del parlante.

Orlando: Me uno a tu religión ya.

Bob: Mmmm... claro, ¿por qué no?

Allen dejó la guitarra. Comenzaba a extrañar a Mariana, que no mucho después vagaría por la casa preguntándose quién había puesto mostaza en los tubos de dentrífico e iniciado en la bañera una batalla naval de barquitos de papel.

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