Ella había dicho por favor, que intentara tomarme las cosas de otra manera. Yo sostengo que se preocupa de más. Por otro lado, no es casual que esto haya ocurrido justo a dos semanas de separarnos.
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No fue fácil. ¿Cuándo lo es? Pero más por idea de ella que por elucubración mía, optamos por eso de:
Day: Prefiero que nos hablemos, perfiero que no te esfumes. Creo que sos lo suficientemente importante para mí como para intentar convivir con el hecho de que sos mi ex.
Yo pensé. Eso estaba destinado al fracaso, continuar mis diálogos con Day por fuera de nosotros dos. Ahora bien, quizás no lo había intentado lo suficiente. O quizás me faltaba madurar y ahora podría lograrlo. O simplemente se trataba de optar por otro plan, otra forma de hacer las cosas, otra estupidez que al menos no sonaba a vieja estupidez.
Allen: Vale intentar, claro.
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Entonces llegó el fin de semana. Según había hablado con Bob:
Allen: Lo raro de todo esto es que no siento el cansancio. La verdad, es que me parece que estoy como nuevo. Aunque quizás en algun momento, si me levanto muy rápido, me da un mareo viste.
Bob: Sí, es una posibilidad. Una de las reacciones del cuerpo al stress es la desensibilización. Claro que no te sentís cansado, pero si no dormís hace 36 horas, creeme que alguna secuela te queda.
Allen: En realidad, me duele un poco acá - y me tomé la nuca.
Bob: Cervicales.
Allen: Quizás con algún...
Bob: Deberías intentar despejarte un poco, romper con la rutina. Lo mejor es que duermas naturalmente, por los mecanismos biológicos normales. Igual, te veo con todas las ganas de salir.
Claro. A diferencia del fin de semana anterior, para mi era claro que tenía que evitar quedarme en casa, preguntándome dónde estaría Day, o si se había quedado, o si estaba bolicheando porque las amigas la habían obligado a salir al mundo.
Bob: No me extraña que tengas la memoria afectada.
Orlando había entrado en juego.
Orlando: Las opciones no son muchas. De hecho, hay una sola, por ende, no es opción sino destino. Una de mis compañeras de la oficina festeja su cumple en San Telmo.
Insulté a ese barrio. No me gusta, y es a trasmano de todos. Nos repartimos en autos, Orlando llevaba a Oliver, Luna y Ly. Yo llevaba a Paliers conmigo, y según Esthershack, "paramos por casa que me tengo que cambiar". Sabíamos todos que era una farza, pero bueno.
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"Me gusta tu barba", me dijo ella. Mientras, Orlando me miraba casi sonriente, quizás estallando a carcajadas pero no pudiendo emitir sonido. Quizás asesinaba esas ganas de reir. En fin, no contesté mucho más que un "ah, mirá". Estaba impedido. No así Esthershack, que se la bancaba mejor que yo.
Los lapsos, las conversaciones... Repentinamente Paliers me hablaba de "¿te acordás de aquella vez en la que me agarré a la amiga de July? Me hace acordar a esa piba ahora". Mi tenue capacidad de reconocimiento, sumada a mi ceguera -topo, me decía Day-, no me impedían decir que no había chances de que la piba que Paliers miraba parecida a la amiga de Julieta.
Orlando se encontraba en una zona gris. Y allí se quedaría, toda la noche. Luna estaba molesta conmigo creo, por:
Luna: ...traviado? Quizás no te das cuenta, o... ... biar. Es por tu bien. Entiendo lo... ... ser que ella... rra llamar.
Mi percepción era un tanto discontinua, me faltaban pedazos de lo que estaba ocurriendo, así como me costaba explicar el hecho de que me había llevado de la barra el vaso con pajitas. ¿Para qué?, dije, y lo arrojé contra la puerta del baño. Alguno miró, nadie dijo nada.
Paliers charlaba con la "ex amiga de July". No sé porque ese nombre le había puesto. Probablemente porque no se acordaba el verdadero.
Luna: ¡Divino, un bes... ... ra adelante. Me sorprendiste, otra vez, pero con tu hist... ... go, sé que la pasaste mal, me imagino, digo, por todo esto.
Fue entonces que retomamos, no sé por qué, la conversación:
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"Me gusta tu barba, tiene actitud". No entendía la frase, no entendí por qué. Tampoco comprendía qué mierda hacíamos ahí, o cuando iba a pasar esa extraña sensación que me recorría.
"Creo que siento todos mis huesos, uno por uno", dije. "206, cada uno de ellos conectado con el otro". La muchacha me miró, quizás medio sorprendida. "Sentís los huesos...". A todo le faltaban pedazos, salvo a mi esqueleto. El tiempo era pura discontinuidad, pero yo tenía la certeza ósea de estar donde estaba.
Según Paliers:
Era más ella la que te hablaba, y vos el que intentaba registrar lo que pasaba en algún lado del mundo. Estabas demasiado drogado evidentemente, porque en un momento le dijiste algo así como "disculpame, pero no puedo ir a tu bautismo". Y te fuiste.
No recuerdo que me estuviera hablando de ningún bautismo. ¿Sería porque ella me parecía chica? Igual no creo que hubiera ningún aproach, digamos...
Esthershack: ¿Lo de la barba?
Allen: Sólo un comentario.
Esthershack: ¿Te parece? um... En realidad, claro, ponele que no un aproach, pero sí un "bueno, conozcamonos".
Allen: Es que me cruzó en un momento demasiado bipolar de mi vida.
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Day: ¿Are you alright?
Allen: Seguro. ¿Vos?
Day: Tengo esa sensación de que los tiempos aún están un tanto cruzados, un tanto manipulados. También tengo la sensación de que vos estás con eso, pero, otra vez, me pregunto por qué.
lapsus
martes, 16 de junio de 2009
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