Lucidez

miércoles, 3 de junio de 2009

Tenemos nuevamente un escenario. Tenemos una silla de madera, que el reflector baña con su luz. Se escucha un vidrio romperse, y luego el ruido de una puerta que se abre para luego cerrarse. Entonces, por la izquierda, aparece Allen. Se detiene junto a la silla, pero no se sienta en ella.

Allen: En realidad, creo que hemos hablado largo y tendido sobre la cuestión de la conciencia. Que no hayamos utilizado esa palabra no significa que no la estuvieramos invocando, desentramando a cada momento.

Mira al costado. Se escucha a alguien caminar sobre vidrios rotos. Pareciera que Allen ve esa escena, como si la hubiera estado esperando. El ruido se detiene.

Allen: Ahora bien... ¿Es así? La conciencia es usualmente entendida como una instancia de lucidez. Lucidez, podemos decir, es ese momento donde todo se nos aparece como realmente es... o al menos tenemos esa sensación. Conciencia, entonces un estado, de lucidez al que apunta el hombre.

Se escuchan caer algunos vidrios más. Allen sonríe a la nada, sin mirar al costado. Levanta un poco la mirada para cegarse con el reflector que lo ilumina.

Allen: Lucidez. Se supone que uno atraviesa diferentes estadíos en su vida para alcanzar (o no) la lucidez. Quizás en nuestro fracaso nos demos cuenta demasiado tarde de las cosas, o también hasta incluso puede ocurrir que nos engañaramos con vivir en un estado de lucidez, que luego desenmascaramos con nuestra verdadera lucidez.

Esuchamos la puerta que se abre y cierra. Entra Luna por la izquierda, al igual que Allen. Se sienta en la silla, justo al lado de Allen.

Allen: Asumimos que poseemos la lucidez cuando creemos en eso que nos rodea, que es tal cual es.

Luna: Lo importante acá a señalar, creo, es que uno tiene la sensación de irse rectificando. la discusión que teníamos con Bob era sobre si esto puede tratarse en términos de "progreso", o de "proceso".

Allen: Claramente, se trata de un proceso.

Luna mira a Allen, sin levantarse de la silla. Él no le devuelve la mirada. Se escuchan nuevamente los pasos sobre los vidrios rotos, así como un viento que pareciera llevarse los cristales. Allen mira hacia la izquierda, hacia afuera de escena, como si viera algo, a la persona que camina sobre los vidrios, moverse y caminar.

Luna: Uno llega a una verdad, a una conciencia, a una lucidez. De eso se trata cuando comprendemos nuestros problemas, nuestras opciones, nuestra situación, de una forma que se ajusta mejor a lo que sentimos y pensamos.

Allen: Claro - mirándo a Luna -. Lo situacional. Lo que ocurre es que la lucidez, en tanto tal, no existe. El sueño lúcido, o la quimera cotidiana. No se trata de ninguna manera de acceder a todo tal cual es, o de comprender "mejor" las cosas.

Luna se para, mira a Allen.

Luna: Podemos entenderlo así. Pero si el momento de lucidez, como vos decís, no existe, entonces no tenemos relación con la realidad. ¿Acaso vivimos en una alegoría platónica? No podemos caer en la negación de la existencia.

Allen: Nadie niega la existencia, Moon. Sólo se trata de reconocer el estatus de la misma, de construcción.

Allen y Luna miran a la izquierda, como si buscaran al caminante de los vidrios. Nada ocurre. un viento se escucha, casi lejano, pero de una presencia irrefutable. Luna fija su mirada en Allen.

Luna: Se supone que uno llega a descubrir cosas a lo largo de la vida. Se supone que uno llega a conocerse a sí mismo, y que ese sí mismo es verídico, ¿no? Efectivamente, la conciencia en tanto momento lúcido y totalista es un invento, una fantasía. Pero eso no quita que lleguemos a un mejor conocimiento.

Allen: No es el conocimiento lo que debe negarse, sino...

Repentinamente se escucha la música: "I heard the news today, oh boy...".

Allen: ... No es el conocimiento lo que debe negarse, sino ese momento ficticio que nos aparece como un "progreso" en el conocimiento".

Luna: Yo creo en el progreso de la persona, yo creo que uno aprende en esta vida. ¿O no aprendimos nada? Todo aparece como una demoloción continua sino, como alguien que desarma lo que acaba de armar porque ya no le gusta.

Sigue la música: "Well I just had to laugh / I saw the photograph / He blew his mind out in a car / He didn´t notice that the lights had changed". Luna y Allen encuentran un momento para sonreir.

Allen: Es que la lucidez no puede existir, pues siempre es susceptible de caducar. ¡Eso es a lo que me refiero! Uno va atravesando diferentes etapas en su vida, efectivamente, uno va asumiendo diferentes perspectivas, diferentes sentimientos y pensamientos se adueñan de uno. Todo ocurre como si uno ocurriera más allá de sí mismo. Y es efectivamente lo que ocurre.

Luna: ...

Allen: La lucidez implicaría que podemos acceder a la verdad, a nosotros mismos en tanto reales y tal como somos, a nuestro mundo en tanto real y único. No funcionará. No se trata de negar la verdad, sino de reconocer que no hay UNA verdad.

Luna: Claro, algo así pienso yo.

la puerta no visible de la izquierda se abre. Luna y Allen miran hacia ella, hacia afuera de escena. Miran, hay alguien allí, pero nadie dice nada. La música: "Found my way downstairs and drank a cup / And looking up I noticed I was late." Se detiene, no hay más que silencio.

Escuchamos la puerta cerrarse, quien haya estado allí se ha ido nuevamente tal como entró. Luna corre afuera de escena, como si quisiera perseguir a quien ha salido. Allen simplemente la ve irse. La puerta se abre y cierra rápidamente. Se escuchan los pasos apresurados de Luna sobre vidrio roto.

Allen: Lo que encontramos, a lo largo de los años, son cambios de perspectiva. No hay más lucidez que el momento que nos inunda. Recordemos que no hay garantías, que de manera irrefutable, vamos pasando por etapas que se van desenvolviendo en otras etapas subsiguientes. Esto no implica, bajo ninguna circunstancia, que vivimos en una burbuja y que la realidad en la cual nos desenvolvemos sea una ilusión sin correlato alguno con nuestra "verdadera" existencia. En realidad, lo que he intentado a lo largo de toda esta serie de hechos, más o menos analizados, más o menos divergentes, más o menos regulares, es establecer el hecho de que la realidad debe ser una ficción.

Mira hacía la izquierda, en la misma dirección que escapó Luna.

Allen: La verdadera lucidez se reconoce como transitoria, como incrustada en una situación de la que somos carne.

Allen se va, por el mismo lugar que entró, mirándo apasiblemente para abajo, en un intento de adelantarse a sus propios pasos. Claramente no se ha percatado de la contradicción. Se escucha la puerta abrirse, y cerrarse. Las luces se van lentamente apagando, y comienzan a escucharse pasos sobre vidrio.

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