I
[My life's in jeopardy
Murdered in cold blood is what I'm gonna be
I ain't been home since Friday night
And now my wife is coming after me]
Comenzó a sonar el celular, y Deleuze no estaba en posición de atender. Pero tenía que atender. Mientras la piba aún dormía, utilizó el truco que él se sabe, que sale casi de forma automática: abrió la ventana, para generar algo de ruido ambiente.
- Hola gorda, buen día. ¿Cómo estás? Pero hey, no no, no te enojés.
A Orlando le decían que tenía las habilidades de un gato, de caer siempre parado.
- Estoy en la calle mi amor, salí a comprarle el regalo a tu mamá. ¿Tenés idea de algo que le pueda gustar? Porque me estoy quedando sin ideas...
Recordó de casualidad que era el cumpleaños de su suegra al otro día. A veces él mismo se sorprendía de su rapidez, tan implacable, tan versátil. La excusa le sirvió para entretenerla al otro lado de la línea, mientras relojeaba que la muchacha tirada en la cama no se despertara ni hablara.
- Ajá, bueno, mirá, yo voy a estar por Belgrano, así que de última nos juntamos para almozar.
La chica seguía durmiendo. Y acababa de comprar al menos dos horas hasta el encuentro con su novia, que también dormía al otro lado de la línea. Aunque por momentos pareciera que las excusas demuestran sus grietas. "Me debo estar volviendo viejo", pensó Deleuze.
[Give me police protection
Gonna buy a gun so
I can look after number one
Give me a bodyguard
A black belt Judo expert with a machine gun]
II
- Bueno, me dio esa sensación de que ella sabía -dijo Deleuze.
- ¿Pero por qué? - replicó Bataille -. Si dijiste que estuvo todo bien.
- Sí me quedé con esa sensación de no sé qué, de que mi excusa era cualquiera, se notó que no había pensado el regalo para nada, que no tenía ni idea. Además es poco defendible decirle que me desperté a las nueve de la mañana de un sábado a comprarle el regalo a mi suegra.
- Opino que quizás por primera vez te estés traicionando a vos mismo - dijo Bentham, mientras inspeccionaba una vidriera con guitarras.
Iban los tres sujetos por la galería Río de la Plata, a eso de las siete de la tarde. Poco tiempo antes Deleuze y su chica habían resuelto lo del dichoso regalo.
- ¿Y la piba con la que estabas te dijo algo? - preguntó Bataille, que había encontrado un teclado que le gustaba e hizo además de entrar a preguntar por el mismo. Y abandonó esa intensión rápido.
- Dormía. Igual era una loca de mierda. Le di un teléfono que no era.
- Perfect.
- Creo que le di el tuyo.
- ¿Qué? - dijo Bentham.
- Oh vamos, a los dos nos gusta joder a la gente. Vos tenes tu estilo bien cuestinable, yo tengo este. Además se que la única forma de picarte a vos es comprometerte en estas cosas. Si no querés no la atiendas.
Bentham comenzó a reirse. Deleuze había tomado ese hábito de molestarlo con esas cosas, regalar su teléfono a desconocidas. Eso le habíoa ayudado a restarle gravedad a las cosas.
- Bueno, pero para mi Jim tiene razón -dijo Bataille despidiéndose del teclado que le gustaba-. Te hacés mucho la cabeza y eso es raro. ¿Resulta que ahora tenés cargo de conciencia?
- No es por limarte, pero creo que uno de estos días tu inconsciente te va a entregar... Venís diciéndolo demasiado.
[All I did was have a bit too much to drink
And I picked the wrong precinct Got picked up by the law
And now I ain't got time to think]
- ¿Qué?
- "Me quiero separar". Por un lado te preocupa que se de cuenta y por otro lado te importa tan poco. Es raro.
- ¿Y a quién no le ha ocurrido? -preguntó Bataille-. Vos mismo dijiste que para estar en una relación uno no tiene que estar seguro de todo. En definitiva lo que hace Deleuze es ser un tanto más pragmático con eso que vos decís, esa relatividad con la que estás casado.
"Estoy casado con la relatividad", pensó Bentham con desilución.
- Sólo dije que siento que estoy perdiendo el toque, que no salgo de los apuros tan bien como antes -explicó Deleuze-. Quizás me agarre culp. En un momento pensé que fui un inconsciente, que no sabía ni quién era esa piba.
- Un derrapé... - dijo Bataille-. ¿Y qué sería de nosotros sin el éxtasis? Hay muchas formas de salirse de uno mismo, y creo que a vos, como a todos, te agarró miedo un poco.
- Yo no tengo miedo.
- Miedo, cierto ruido, un cuarto a la penumbra... -dijo Bentham-. En realidad cuando empezás a pensar es que intentás agarrate de toda la parafernalia racional para explicar.
- ¿Explicar qué? -preguntó Orlando mientras revisaba una vidriera por zapatillas Adidas.
Bentham hizo un gesto de "todo".
Bataille se puso a hablar con una chica que llevaba una remera de Led Zeppelin.
- Además yo estoy seguro de que ella me cagó - remató Deleuze.
- Ah, qué brillante argumento.
- ¿Vos no pensaste que algunas de tus ex te cagó? ¿Aunque no te hayas enterado?
III
Somehow, Bentham remembered a recent conversation that Allen and Paulie had not so long ago:
Paulie: O sea, cuando yo le metí los cuernos a mi ex era porque la relación no estaba bien.
Allen: Con ese criterio, cada vez que uno tiene una discusión de pareja se queda neurotizando toda la noche pensando que lo están cagando
Paulie: Y es que una se siente incompleta, o que el otro no da todo lo que da una por la relación. Yo creo que todos mis ex ponen las manos en el fuego porque yo les fui fiel.
Allen: How so... You sound really... encouraging... And I feel so married to my beliefs.
Paulie: Hey, sólo tomadlo como mi experiencia. Además yo a ella la defiendo...
That´s right, she stands by her.
IV
- Ignorance is bliss... - replicó Bentham-. Y ojo que lo mío no es moralismo, sino una especie de imposibilidad congénita eh.
Volvió Bataille, y retomó sus ideas:
- En definitiva, si se dio cuenta, por cómo es ella, seguro ya anduvo con otro. Son así, te meten los cuernos incluso antes de que vos hagas nada. En algunos casos al menos creo que lo hacen por inseguridad, como si dijeran "ya que me vas a cagar, yo te cago primero"...
[Gonna buy a tank and an aeroplane
When she catches up with me
Won't be no time to explain
She thinks I've been with another woman
And that's enough to send her half insane
Gonna buy a fast car
Put on my lead boots
And take a long, long drive
I may end up spending all my money
But I'll still be alive]
Deleuze no estaba demasiado satisfecho con esa acotación. Bentham pensó que Paulie hubiera podido intervenir fructiferamente en esa conversación. Bataille hizo un gesto de "tengo ganas de ir al Escandinavo a por una Wars pero como está cerrado a esta ahora me imagino que nos conformamos con una Stella en Cinema".
-En definitiva, todo es del orden de la creencia y los implícitos nos pueden jugar fantásticamente en contra - acotó Bentham mientras emprendían marcha-. Debería olvidarme de las palabras y dedicarme a lo no dicho. ¿So qué onda con la Zeppelin girl, George?...
[This post includes extracts from My Wife, by John Entwistle. Released on Who´s Next (1971) by The Who]
My wife
martes, 26 de enero de 2010
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