Siempre quise contar esto. Pues casi que fui armando el relato in situ.
1) Yo me muevo tu te mueves ellos se mueven
2) ¡Y qué movedizos que estamos eh!
1) Bueno, pero pensá en que ahí está el meollo del asunto. Igual esto no te lo digo porque estás ahí y yo acá en el otro extremo casi, pero fue re a propósito que inventé esto. je.
2) Me gusta cómo haces eso que estás haciendo cuando haces de cuenta que te olvidás. Es bueno que hagas eso, y además, me gusta cómo te ves al hacerlo.
1) Que raro es estar de repente en frente tuyo, y parece que nos miramos y nos estamos viendo en serio. ¿Siempre supiste mirar así, dibujándome la silueta en torno al cuerpo, anulando mi historia y haciéndola surgir nuevamente? Me da impresión estar mirandonos a los ojos tan fijamente. Quizás sea porque no te conozco tanto.
- Y hay que tener cuidado con los otros cuerpos que navegan la sala.
2) Y que me detengo un poco, me corro para un costado y a ver si me seguís con esa mirada penetrante que tenés. ¡Me saltan las esquirlas de tus globos oculares, F.! Ja ja... Pero no me ganas, yo no te quito la vista de encima. Y me corro otro poquito total vos me seguís, tus ojos me corretean. Te noto algo... cambiado, quizás más... No te veía así.
1) Claro que ella no me ve así. Ella debe estar pensando en los números, las cuentas, (esperá que yo también me corro, y guarda con M. que anda así a las corridas y no presta atención), las vacaciones en el interior. Hmmm... N., te miro, y, compartimos tan poco. Y me planteo, ¿será mejor así, que no compartamos? ¿Te dije que me gusta tu sonrisa más que antes? Claro, a ver me voy a acercar un poco, a ver como me siento.
2) F. aproximándose de frente con los ojos que me miran y yo me corro pero lo dejo acercarse a ver que está pensando y guarda con M. chambón! que vos sabes que jamás te mira y la semana pasada te caiste nomás cuando pero seguís acercandote y no puedo evitar esa sonrisa.
1) ¿Sonrisa?
2) ¡Que no se escape! ¡No estoy acostrumbrada a sonreirte así! Bueno, ya estás acá, llegaste, ¿por qué das vueltas? Ojo con quitarme los ojos de encima, sabés que no tenés que quitarme los ojos de encima.
1) Me seguiría acercando. Sinceramente, siento que te acaricio con la vista, que te recorro todo el tiempo y no me angustio más, que me llevó todo este tiempo para esquivar a M. (saboteador, sostengo) para llegar a vos, la famosa N.!, y quedate, debería darte una buena razón para quedarte. Tengo esa sensación de que...
2) ... que a veces me pregunto si serás así como te planteas a vos mismo. ¿Digo, tan así sos? Y me decis que soy mala con vos, hm.... quizás me guste ser mala con vos. ¡En realidad, no quiero ser mala, pero no sé qué hacer!
- M. se aproximó, se cruzó entre F. y N., pero jamás quebró el contacto visual. F. maldijo a M. nuevamente.
2) Hay cierto no sé qué en toda esta situación, desde que me tomaste del hombro hasta que nos empezamos a mirar y nos alejamos para luego acercarnos. ¿Pensaste en lo ridículo que es esto? Digo, mantenemos exactamente esta relación que se dilata y se contrae, se expande y se retrae. ¡Me siguen saltando las esquirlas!
1) Me encanta la forma de tu boca, que claramente encaja con tus ojos, y hace re juego con tu nariz. Ni hablar de tu pelo que se tiende sobre tu frente, o el día ese que estabas tendida en el sofá y te miraba y vos no me mirabas como yo te estaba mirando, sino que le prestabas más atención a...
- Hay que recordar que mientras uno camina para atrás, fijando la mirada en el otro, está la puerta esa con los vidrios y que no la rompamos que se nos enojan...
2) No sé, ya no sé cómo hacer cuando tengo cerca a...
1) ... vos que en realidad sos una incógnita, una nueva visita a lo inesperado, un invento maquiavélico. ¡Y me lleva Merleau! que mi cuerpo me traiciona, que mis brazos aún no te alcanzan pero mis ojos ya se conocen todo tu rostro, que... decime, ¿cuánto es demasiado cerca?
2) Yo te digo que no avances más, que quedate ahí quietito mientras yo doy una vuelta alrededor tuyo... Y pensar que en un mes me vas a estar diciendo vos que yo me dé vuelta, preguntándome cómo me llamo. ¡Sabés perfectamente cómo me llamo!
1) No caí en decir tu nombre, puf... decir que eso aún no ocurrió, pero si que soy estúpido che. Voy a putear (cuando pase, porque todavía no pasó) eso de no haber dicho ¡¡N.!!
2) Tenés una mirada interesante, F.
1) Vos tenés unos hermosos ojos café que me encantaría ver más de cerca, aunque sabés que me moverías el piso, y ni hablar de la otra vez que posabas tu cabeza sobre mi hombro, yo hubiera preferido que la dejaras ahí, pero bueno, nada es para siempre.
2) Nada es para siempre. Y acordate que cuando me preguntes qué me aqueja, voy a ser...¿cómo me dijiste? Tan imprecisa como verídica, eso. Y después me largaste lo de que uno mismo es ese otro que te traiciona. Y después me decís que no compartimos nada... Lo de compartir no es sólo eso que pensás vos, es más. Y que ya te dije que no te animes a...
1) ¿Entonces dónde nos quedamos? Te juro que me doy cuenta ahora que tenés una carita muy dulce, que me encanta cómo me mirás. Esa sonrisa que se te escapa. Ja, ahora me doy cuenta que estoy sonriendo yo también. Cara bonita.
2) F., ¿me alejo un poco, si? Pero no te olvides de seguir mirando.
1) No me olvido. Y te mando un beso N.
2) No entendí el gesto ese. ¿Fue un guiño o...?
1) ¿Fue una de esas tandas en las que me puse a improvisar una de esas cosas que yo mismo voy a desarmar o que simplemente se van a caer porque no até lo suficientemente bien los cabitos? Y a todo esto, me encanta la pollera de hoy, tiene un aire sugestivo, no me malinterpretes.
2) Siento que F. me mira a los ojos pero no sé cómo cuernos hace para verme toda. No me mira sólo a la cara, sino que me ve toda. Me siento quizás demasiado expuesta, como dirás vos en esa otra conversación que todavía no tuvimos pero vamos a tener, donde me dijiste eso del otro que es uno y hablamos de nuestras cosas sin dar detalles, nombres, domicilios, teléfonos, espejos rotos, tatuajes del tiempo y decime quién está acelerando ahora.
2) Bueno, si me corro, caminando para atrás. Seguime por favor, un poco dale, dale. Por favor te lo pido no te quedes parado. Me estoy yendo, pero tomalo como una insinuación de "vení!". Eso, eso, dale. Sos hermoso. (¿Eh? se me escapo, retiro lo pensado.)
1) Sabía que ibas a hacer eso, pero bueno, te sigo, total, entre quedarme y que de repente me quede sólo. No tengo nada que perder, y la verdad es que te busqué desde el inicio. Pero si supieras los contratiempos que tuve, los días que se perdieron por mi falta de esplendor, mis movimientos toscos, mis arrobas en el cielo, esa canción que te canto y no estabas porque vos elegiste no quedarte mientras yo no te pedía que te quedes y entonces...
3) ...te fuiste acercando, estabas de cerca, te miraba a los ojos oscuros y tenía ganas de volar un poco en ellos. Entonces fue que me dejé de inventar excusas y los movimientos se perdían en el olvido pero en el recuerdo, entre esos destellos que lográs con tus ojitos y las luces tenues que realmente te los envidio. Nos corrimos nos corrimos y creo que no nos corremos más, pero ¡que algo está haciendo algo para que algo pasé! Decile a ese algo que ... (¿Qué le vas a decir?) ¿Qué hacemos tan cerca de nuevo? ¿No habíamos acordado alejarnos pero no alejarnos? ¿Desde cuando estamos tan cerca, si somos tan diferentes? ¿Qué hacen tus labios en los míos? Esto no es parte del libreto, che. Quedate que el libreto no me gustaba tanto...
Destellos
viernes, 27 de julio de 2007
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3 comentarios:
Ante todo aclaro que es una ficción esto.
T, no aclares que oscurece...en cuanto al relato: muy bonito, digna ficción de un ingeniero en comunicación social que -se nota- ha transitado exitosamente los talleres de expresión I, II y III.
muak!
Tomás, me encanta tu escritura.
¿Para cuándo un blog, Lusmala? Podremos unir fuerzas alguna vez?
Cantemos: We all live in a yellow blog-marine, yellow blog-marine, yellow blog-marine!
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