Hmm... Uno viene a hacer acá no se sabe bien qué. ¿Honrar? ¿Recordar? ¿Un intento de recuperar? Creo que es un poco de todo eso. No sé en qué momento habrá venido July, pero acá me inmiscuí yo porque me siento de hace rato entremetido. Entonces Orlando y yo nos quedamos mirando la lápida. Y se nos mezcla eso de honrrar, de recordar e intentar recuperar.
Si el paisaje no hubiera sido lluvioso esto hubiera sido peor. Porque no habría gotas que se escuden en el pasto ni estas verdades medio empapadas que se nos ocurre cuestionarnos. Será.
Orlando se acuerda de la vez que fuimos a plaza francia, que ella se quedó mirando un payaso que hacía un show. Tengo algunas imágenes perdidas, seguro July tiene otras tantas. Si juntamos las de los tres igual ni siquiera llegamos a reconstruir la escena que en su momento tanto disfrutamos.
Los caminitos de los cementerios hacen un ruido único creo. Vas pisando y las piedritas son piedritas de paz, serenidad o algo parecido. En algún momento se me ocurre mirar al cielo, que las gotas se estrellen directo contra mi cara.
Precisamente no sé de qué hablabamos. Creo que ni Orlando ni yo registramos nuestra charla previa a llegar al lugar, pero estoy seguro que lo que estuvieramos diciéndonos se fue apagando cuando ibamos caminando a la tumba. Nuestras palabras ya eran otro cadáver cuando nos paramos frente a la lápida. Honrar, ¿Es así que se hace esto? ¿Matando nuestras palabras?
Rememorar: Hacerlas vivir. Porque en las palabras se puede revivir también. El tema es que hay que alejarse unos cuantos pasos, porque no se puede hablar frente a la lápida, en presencia de quien no puede articular ni siquiera un vocablo.
Rememorar: Nos hacemos un dibujito tan lindo. Era ella, eramos nosotros, eramos el mundo entero. Eramos en plaza, en cualquier heladería o en el living. Sobre todo el living. Aún así, sostengo que para los dibujos pierdo pericia, pierdo nitidez y mis trazos son toscos. Y cuando era chico decían que dibujaba bien.
Orlando la recupera de a ratos. Creo que por sus caras ve ciertos gestos de ella en las cosas, como si dijeramos, el paquete de chocolinas o la tele con los Thundercats en pantalla. Yo no me creo eso de recuperar, me parece que me manejo más con la pérdida y ya.
Las miradas no pueden alzarse. Pasto, piedra, pasto, piedra, flores, piedra. De negro, beibi. Nos ponemos serios cuando queremos, ¿no Orlando? Parecemos gente grande y todo. La lluvia nos hace compañía.
La lápida es una presencia tan fuerte, tan solemne. Dice Milagros Cinadi, dice 1991-2007, dice Sólo la libertad es tiempo real. Ya ni me acuerdo de dónde sacamos eso.
Irrecuperar
jueves, 14 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
A veces se siente, en vida, tener esa fecha de vencimiento.
yo quiero ser un pedacito de ella en alguien y que alguien se pare frente a mí.Simple como eso.
Te dejo un beso enorme
Publicar un comentario