- ... Y entonces, ya no sé nada de vos...
- Nah, es que anduve perdido por ahí, muchacha. En realidad, es que no tengo demasiado que contar.
- Hmm, es que ya ni te esforzás.
- Bueno, tampoco me estimula eso de "contate algo". Suena más a una especie de reclamo, como si tuviera que entretenerte, y no como si realmente te interesara cómo estoy.
- Siempre dándo vueltas sobre nada vos...
- ¿Sobre nada? ¿Qué te pasa?
- Nada...
- Bueh... ¿Cómo andás?
- Ah, ¿ahora te interesa cómo ando? Vamos, si hace tres semanas que no sé nada de vos.
- Bueno, vos también podés buscarme, no me voy a ofender. Podemos vernos, no hay problema. Entiendo que estuve un poco colgado, pero bueno, son cosas que pasan. Podés acercarte y simplemente hacermelo notar, no es para hacer escándalo.
- Y hago escándalo, claro.
- Hey, vamos. Cada cosa que digo te lo tomás a mal, ¿qué te pasa? ¿Algo del laburo? ¿La facu?
- ¿Laburo? ¿La facu? ¿Resulta que ahora mi vida solo es eso? Para que sepas a mí me pasan otras cosas, no como a vos...
- Ajá, buenísimo.
- Y sí. Me decís eso, querés que crea eso. Ya ni nos vemos y no me contás nada.
- Si vamos a los tantos, vos tampoco, honey. Me hablás y pretendés que yo te diga todo. Cuando te pregunto me encuentro con toda esta parafernalia.
- Te cuento. Y no me digas honey.
- Eso de contestar "bien", "todo ok" no cuenta, no es responder, me decís más bien poco con eso. Es más, ahora que lo veo de cerca, directamente me estás mintiendo. Todo bien las pelotas. Si vos querés seguir con ese montaje, perfecto, seguilo. Prescindí de mí, en ese caso.
En ese momento me di media vuelta y me fui. Quizás ella...
- ... Tarado.En definitiva, creo que ninguno de los dos habló.
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