El desorden

martes, 30 de marzo de 2010

[Fecha original: 27 de septiembre 09. Con algo de info retocada, y hay una leve mezcla de personajes.]

Ingresa Jim Bentham por la derecha del escenario. Cabizbajo, no presta atención a lo que lo rodea. Al pasar la mitad del escenario se detiene, piensa un tanto, mira al público. Recién luego de una leve inspección al vacío, comenzará a hablar:

Bentham: Básicamente los silencios son una forma de comunicar, porque como debieramos saber todos a esta altura, entre dos seres la nada no existe. Hay ocasiones en las que nos significamos a nosotros mismos de forma muy traicionera.

Será preciso que el escenario esté inundado de oscuridad, salvo por el spot de luz que cae sobre Jim. El mismo irá haciéndose más grande, para poder iluminar la aproximación del resto de sus interlocutores.

Bentham: Si estoy aquí parado ahora, es porque decidicamente el autor no ha encontrado el espacio en su imaginación para disponer de los relatos que debieran seguir. Es decir, tenemos a una serie de pelandrunes intentando ensayar, sobre todo a dos de ellos rememorando sus peleas. Eso iba a ser escrito en el Rehearsal Dairy II, pero está ahí, lo han dejado en borrador.

Una breve pausa aniquila el monólogo, pero sólo en apariencia. A Bentham no le importa si es escuchado, simplemente asume que sus interlocutores están interesados en...

Bentham: No sólo eso, sino más importante, el autor tiene la obligación de explicarnos a todos - a mí inclusive - cómo acordó Allen encontrarse con Rocío. ¿No es esto una incoherencia por parte del personaje? Más aún, cabe cuestionarse la calidad del relato sobre tal episodio. Lo peor, no sabemos cómo iniciose esa peripecia, ya que no ha sido escrita áun al menos. ¿Rocío inventó qué dinamita? ¿Allen qué espera de todo esto?

Ingresa Valeria al escenario. Un tanto enojada quizás, otro tanto ansiosa. El circulo de luz que ha ido creciendo sobre Bentham, puede alojarlos a ambos.

Valeria: Eso no debería ocurrir. Evidentemente debe ser un error del autor.

Bentham: Así lo opino, pero, vamos a los tantos. Para escribir se precisa material, y el material procede de nuestra existencia, reelaborado por nuestra imaginación. El cuerpo es nuestro punto de anclaje en el mundo, dijo Merleau-Pónty, una cita obligada. Tomar otra decisión será una estúpida traición...

Valeria (interrumpiendo): Como sea. Por otro lado creo que tengo yo también posts pendientes.

Bentham: Efectivamente. De hecho, estamos hablando ahora porque lo que iba a decirse de ti, no será dicho. A modo de adelanto, se supone que estás saliendo con alguien. Pero aún no lo hemos relatado, claro.

Valeria: Upppsss. ¿Con quién? Ahora quiero saber.

Bentham ignorará a Valeria para retomar su monólogo. Ella se quedará al lado de él, escuchando atentamente.

Bentham: Las temporalidades están un tanto afectadas. De hecho, este post fue iniciado hace dos meses, y dejado en borrador. "El Espacio" también sufrió un desmán similar, pero de un mes. Todo por... ¿ideas inconclusas? ¿La salud de Gregor? ¿Vos Valeria, te portaste como te portaste? ¿Y Verónica logró desubicar los espacios sentimentales? Ninguno de estos hechos es determinante, hay respuestas parciales pero nadie está interesado en escucharlas, y menos en desarrollarlas.

Valeria: Por otro lado tiene que explicar una serie de frases, como aquel mensaje que me llegó a las tres de la mañana: "La razón nos da los elementos para la creación con la condición de que los utilicemos contra ella misma", es una.

Bentham asiente. Ingresa Deleuze para intervenir. El círculo de luz ahora es lo suficientemente grande para iluminarlos a los tres. Arastra un pequeño pizzarón.

Deleuze: También se pensó en algún momento diagramar una explicación de todo esto. El entramado de relaciones hasta aquí parece demasiado, es poco creíble, nada sostenible, hace agua. Supongamos.

Deleuze comienza a dibujar. Bentham observa, mientras Valeria se ve interesada en ese "diagrama".

Deleuze: Se supone que Day y Allen ya no salen más hace tiempo, pero sorpresivamente, mantienen un diálogo entrecortado. Day encima es parienta de Bob, -como si se tratara de Bella y Barthes- con quien Allen mantiene últimamente demasiadas conversaciones sobre medicina y mujeres.

Bentham: Epa, ni que fuera ginecólogo.

Valeria pone cara de "¿qué dijiste, pelotudo?". Deleuze se detiene para mirar serio a Bentham. Hace un gesto mofándose y continúa:

Deleuze: Valeria salió con Allen en dos épocas, quedando ambas anuladas por offside. Y creo que a esta altura... ¿te acordás de Meri? Bueno, algo parecido lo que pasa es que... En realidad Meri se parece más a Verónica.

En el pizarrón hay un dibujo de un hombrecito, hecho con palitos. A su alrededor Gilles ha dibujado tres mujeres con palitos -se distinguen por el triangulito que hace de pollera-. Bentham observa el diagrama.

Bentham: De ninguna manera, Meri no es rubia.

Valeria: Eso no es lo que importa, estás perdiendo el punto.

Bentham: Y yo sé que en verdad querés ubicar más lejos a otra, por la época.

Deleuze: Con toda efectividad.

Dibuja una tercer mujer, más lejos. Se trata de Guillermina.

Deleuze: Los kilómetros hasta aquí, kilometros, Valery. Esto también aplicará a Bataille, como se verá en el futuro.(*)

Valeria: No la conozco pero la verdad es que no me gusta ella.

Ingresa Antonella Chejov, caminando decidida y firme.

Antonella: Sé que no cambiaré nada pero mis acotaciones siguen siendo las mismas. Allen y Guillermine need a talk. Pero es un problema porque ella se aproxima demasiado suelta y él mantiene esa posición ridícula de silencio. Ambos dos tienen una conjugación trunca.

Deleuze y Bentham miran a Chejov, quien sostiene su mirada ante ellos. Valery se está aburriendo, es ella la única del elenco anterior que permanece en escena.

Ingresa Felipe, bebiendo vodka de un vaso y con una botella de Smirnoff.

Felipe: No pude evitar escuchar. Mirá, estás omitiendo a Day de forma grosera. Gilles, no seas gil. Giles en plural, o como sea.

Le arrebata la tiza (puede ser un marcador) con el que Deleuze dibujó en el pizarrón, y dibuja a Day (escribe a su lado, "Daytona").

Bentham: En definitiva, si hemos de ir a los tantos, a Day jamás le gusto todo el mundo circundante a Allen.

Valeria: Dicen que soy paranóica pero cada vez que me acercaba a hablar con Allen, Day aparecía a los dos segundos como si estuviera cuidando.

Deleuze: La intuición de que algo había pasado, querida Valery. En fin, continuo: el tema Rocío aún así será sepultado. Con vos, querida Val, Allen ya no tiene tanto que hablar. Ahora, de seguir en la tira el personaje de Paula tendría un valor similar al que tuvo Luna en los inicios. Pero bien sabemos que Paula es reemplazada, al menos parcialmente por...

Antonella mira al escenario, mira a cualquier punto. No está prestando atención, probablemente halló en cualquier lado de la sala algo más interesante sobre qué concentrarse.

Felipe dibuja un tipito: Bataille. A una chica: Sontag. Traza una línea punteada que los une. Tacha a la chica.

Felipe: Ya fue.

Bentham: Pero en ese caso habría que dibujar toda una serie de paralelos. Por ejemplo Orlando con Ly, y varios puntos de fuga.

Deleuze se ríe.

Bentham: Y además de que Bob se trae algo. Pero de eso se hablará bastante después, y con otros nombres y palabras, con una convergencia de escenarios y una total vaguedad con respecto a las referencias temporales. Los años convergen en páginas, entre letras, se.

Valeria: Pero toda esta discusión no aporta nada. O sea, no entiendo un carajo. Y ni siquiera tengo un adelanto de lo que pasará.

Felipe: Bah, tanto mejor. Ni me lo digan. Y ahora que lo pienso, hay una inversión de roles. Piensen: Bataille con Sontag, el imbécil con la chica inteligente. Y la inversa: Barthes con la Rusa. A todo esto jamás se aclaró demasiado de esto último (**)

Felipe vuelca un poco de su Smirnoff. Se calla, como si estuviera de luto por haber derrochado el precioso líquido.

Deleuze: Sobre la crisis de predicciones, sobre ese racionalismo exponencial, se supone rezarán los próximos post, con la inclusión de Rousseau. Pero esa es otra historia, ¿No Jimmy?

Bentham afirma, sin querer ser muy demostrativo al respecto. Val lo mira, queriendo comprender de quién hablan, pero simplemente nadie dice nada más. Chejov pregunta espontáneamente:

Antonella: ¿Qué se sabe de Lola? ¿Sabían que desapareció?

Bentham y Deleuze ríen. Felipe también. Valeria se retira frustrada del escenario, pues no ha sacado nada en concreto. Antonella mira cómo los otros tres sujetos se ríen mientras las luces bajan. La escena se pierde en la oscuridad.

--
(*): Sobre el caso de Bataille, hay un post a tal fin ya. Cuando se escribió originalmente este post se suponía que aún el cruce entre Sontag y Jorge estaba por ocurrir. El post data del 23 de diciembre de 2009.

(**): Ese post jamás se publicó. En el mismo se relataba la conversación en el auto entre Bentham, Chejov y Barthes, al respecto de lo sucedido esa misma noche con la Rusa.

0 comentarios: