I
- ¿Y cuándo pensabas decírmelo? - dije.
II
Ella me dijo que dale, que fuera, que era una fiesta de su colegio y que iban a ir las amigas y quería que yo las conociera. "Así conocés a las chicas". Argumentó que podía invitar a mis amigos, que le dijera a Jorge y Gilles que habría chicas solteras, que sus amigas eran todas lindas y sólo dos tenían novio, además dijo algo así como:
- Dale, vos porteñito, salite de capital un poco, hay vida después de la General Paz-
- General Paz. ¿No es contradictorio? Un general que se llame Paz? Yo la verdad es que no comprendo, o sea, evidentemente en su nombre ese muchacho portaba otra vocación, no la de general.
- Tonto. Dale.
Arribé a casa de Jackie a eso de las diez de la noche, luego de un viaje en colectivo que pocas veces hago porque generalmente viene ella para casa. Justamente eso fue un argumento para que yo esta vez tuviera que moverme un poco para su lado, que tuviera que irme para el bajo, Avenida Libertador, Pelliza, Maipú y toda esa geografía que ya no frecuento tanto. Así que le dije a Jackie que contara conmigo
Jorge recibió la invitación con alegría. Gilles rápidamente improvisó cómo deshacerse de sus compromisos. Sorpresivamente Guy se prendió, como vive cerca fuimos juntos a cruzar la frontera de la capital con esa cosa lejana que es provincia. La conversación en el colectivo fue:
- Es que dijo que quiere que conozca a las amigas.
- Bien - dijo Guy-. Eso significa que está con vos, bien bien.
Reí.
- Posta. Si quiere que vayas para presentarte es que está todo bien. Más allá de que no hayan formalizado nada, significa que sos "presentable". Es un tema, en cualquier momento te presenta a los viejos.
- Es el tema. En algunas cosas se comporta como si fuera una novia, pero cuando hablamos del tema pareciera que se frikea, que le da miedo. Parece que le metieron los cuernos unas cuantas veces y yo estoy pagando la factura de eso.
- Mmmm, llamativo - observó Guy-. Tenés que luchar contra su complejo de inseguridad.
- El otro día me preguntó si Antonella y yo fuimos novios.
- ¡Apá!
- Sí sí, pregunta peligrosa, porque es un ni. No fuimos novios pero en fin, alguna cosa pasó. Y ahora nada lo juro.
Esta vez se rió Guy.
- Más allá de nuestros comentarios, es gracioso como ahora te defendés automáticamente del nombre de Antonella. ¿Cenaron el otro día?
- Sep. Pero dejate de joder. Con Jackie es como si en la práctica fueramos novios, pero al momento de ponerle esa etiqueta le diera miedo. Pero que ni se me ocurra siquiera mirar a otra eh. Es una especie de contrato de exclusividad undercover el que tenemos.
- He escuchado del asunto. ¿Ella no anda con nadie más?
- No creo, no está en su carácter. Está bien que es popular, pero no da con el target. Es hasta tosca de a ratos, tendría que ser demasiado buena actríz para montar algo así.
Nos bajamos en Libertador y Corrientes, para caminar dos cuadras y dar con el departamento de la señorita Rousseau. Ella nos recibió.
- Hi sunshine. Hola señor Debord, sea bienvenido a mi humilde morada. Sé que se siente lejos de casa, pero haga de esta morada su morada. Tengo una amiga que creo que es para vos.
Jackie estaba muy espléndida, muy radiante, su personalidad se exteriorizaba más que nunca. Al rato cayeron los dos provincianos de Jorge y Gillles.
- Me costó un Perú borrarme de la cena de aniversario de mis suegros, pero todo sea por el rockanrol - comentó Gilles.
III
San Isidro. Sí, ya lo sé, Sunshine. No te gusta juntarte "con esta gente", pero vamos, es divertido. El barman le tira onda a Jorge, es un cago de rida. Mi amiga Emily dice que tu amigo es lindo, avispalo un poco.
Ahora bien, vos te hacés el sota pero viniste bestidito para la ocasión. Me gusta como te queda la vamisa negra con la remera roja, está bueno el contraste. La primera vez que te vi vestido así me la quiero olvidar, claro, pero ahora todo bien. ¿Me vas a ayudar a convencer al DJ de que pase Un Poco de Amor Francés? Así bailamos un rock n roll.
No. Es cualquiera eso que decís, la Stout no es cerveza de mina. Y yo no soy una mina, las anteriores serán minas, pero yo no soy "tu mina". Te hago enojar y entonces te abrazo mientras bailamos y me gusta arrinconarte, y a vos te encanta sacarme de la pista, llevarme por ahí y que nos demos besos.
Jorge es un tipo macanudo, aunque tengo que opinar que debería agilizar sus trámites. Además, está hablando con mi amiga equivocada, porque la que le tiró onda es la otra. Todos están aquí, gente que no veo hace mil quinientos años, que no sé nada. Eramos tan jóvenes, ahora tenemos todos treinta.
Sos muy gracioso cuando bailás reggaetón. Pero bien, o sea, te hacés el payaso, pero no te movés tan mal. Te enseño a dar la vuelta, te enseño a cruzar los brazos por arriba y girar, pero vos me senseñás a quedar en cada accidente cara a cara, demasiado cerca como para...
- Hola, ¿qué hacés? - saludé.
- ¿Cómo andás tanto tiempo? - dijo Justine -. Y hola vos, mirá dónde te vengo a encontrar.
¿Justine conoce a Jimmy?
- ¿Cómo le va, arquitecta? - dijo él-. Aquí Jackie me estaba enseñando a bailar, porque la verdad que mis habilidades no existen al respecto.
- Claro, veo que nada a cambiado en este tiempo - le contestó Justine.
- ¿Ustedes dos se conocen? - dije.
- Pues claro - dijo Justine -. Si el vivía por Olivos y además supo frecuentar el bar del socio de Pepe. Licenciado Jim Bentham. Bienvenido a nuestra fiesta del Florida, siéntase como a gusto por favor. Y trate de no iniciar la paranoia en el loca, no vaya a ser que terminemos en un poco gracioso simulacro de incendio.
Jim sonrió. Comentamos dos o tres detalles más. Luego Justine se retiró.
- ¿Así que conocés a Frischmann? - pregunté- Qué pequeño es el mundo. Ella era de otro curso, algo traté con ella de pequeña, pero no demasiado. Digamos que ella es más de la onda artística, de dibujo y pintura. Y yo me dediqué a letras y leer y escribir.
Jim puso cara rara. Noté que no sólo saludó a Jim, sino que conocía a Jorge y a Gilles, con los que se quedó hablando más tiempo y riendo tendido. Pensé que era solo para dejarnos solos, pero no era solo eso:
- Digamos. Justine y yo salimos juntos, debo decirte - dijo Jim -. Fue hace años ya. De hecho me la encontré el otro día en el recibimiento de Jorge.
- ¿Y cuándo pensabas decírmelo? - dije.
- Que Jorge se había recibido o que Justine y yo tenemos una historia?
Estúpido.
- Bueno, te lo estoy diciendo. Justamente porque no tengo nada que ocultar, es una cosa del pasado. Justine efectivamente como dijiste, es bastante diferente a vos.
IV
Al otro día, hablando con Guy:
- Creo que está enojada, o molesta al menos. Desde que se lo dije esa noche fue como que se alejó, me trató con distancia. No sé si le molestó enterarse de esa forma o que simplemente yo hubiera estado con una conocida de ella.
- Sea como sea - dijo Guy -, evidentemente tiene celos.
- No por favor, ya para celos estaba Bella. Ella odiaba que me pudiera encontrar con Justine o cualquier referencia a Male. No le gustaba siquiera que las viera entre amigos. ¿Jackie también?
- Imaginate que Jackie no quiera que veas ni a Justine ni a Male ni a Bella. Vas acumulando prohibiciones.
- Quiero creer que Bella era excesiva, que Jackie no me va a decir que no les puedo siquiera hablar.
- Eso es tu culpa che, no aceptes esas condiciones.
- No las acepté. Aquí estoy pues. Pero Jackie, no me lo esperaba de ella, sobre todo con su dificultad con ciertas etiquetas y nomenclaturas.
- Women! Jim, relax. Seguro se le pasa.
- Sep. Igual Justine es una bomba de tiempo, vaya a saber lo que le dice. "Hola Jackie, mirá, Bentham blablero blabla".
- Dejalo che. Ya está. Jackie está con vos, aunque le cueste decirlo con todas las letras, pero cuando te fuiste al baño una de las amigas le preguntó si eras el novio, y ella dijo que sí.
- La puta, ¿y cuándo pensabas decírmelo? - dije rabioso.
¿Cuándo pensabas decírmelo?
jueves, 20 de mayo de 2010
Publicado por T. en 23:14
Etiquetas: bentham, frischmann, rousseau
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario