Las distancias

lunes, 29 de noviembre de 2010

I
Entonces empezó a explicarle al doctor todo lo que había pasado hace un mes, desde los platos rotos hasta Jim pateando la puerta. Y Jimmy se limitaba a mirar, mientras el hermano de él, Johns, continuaba vomitando sus explicaciones y sentada, casi como parte de una tribuna, estaba ella.

El psiquiatra tenía en su despacho una pintoresca biblioteca (Suicide Patients and Mental Illness, por ejemplo). Jim la escrutaba, en una de esas buscando algún libro de Michel. Todo esto mientras su madre miraba resentida y el vomito continuaba.

Había un busto blanco de una cabeza, con las diferentes partes del cerebro señaladas. Cuando al doctor de tocó explicar el cuadro mencionó

II
- Es extraño, Rolland, muy. Porque en ese lugar te cruzás a una chica y pensás "esta está acá porque... trato de matar al novio" o algo así. Me crucé a una a la salida, muy bonita, le dije "usted primero", y me sonrió pero de una forma rara.

- Pues sí - dijo Rolland emitiendo una sonrisa-. La verdad que con esas no me metería. Ponele que justo tenés algo que les hace acordar a un ex o algo. La pudren.

- Pero además, están las que sólo pasan al consultorio. No están internadas, van solo a la parte "copada".

- Esas son las que intentaron matar al novio o están pensando en hacerlo. Son casos potenciales.

- O sea que no hay que salir con pibas que se mediquen - dijo Bentham.

Las dos formas que había elaborado Bentham para sobrellevar las visitas al psiquiátrico eran abordándolo como objeto de estudio -la distancia fría- o el humor insensible -la distancia cruel-.

- Porque ponele que a la piba un día se le pasa el Rivotril, o peor, lo pierde y no encuentra el pastillero. Cagaste hermano.

III
- Hay diversas formas de depresión - explicaba el doctor -. Pero digamos, que usualmente en los casos más severos, los pacientes no encuentran la voluntad de hacer las cosas. Actualmente ella esta tomando dos tipos de medicaciones, una antes de dormir que tiende a calmarla y otra a la mañana, un antidepresivo. Funcionan en combinatoria, se entiende.

- Genial. Pero no creo que sólo con eso logremos nada, Doc.

- El entorno social es muy importante. Sé por lo que charlé con ella que tiene una relación un poco desgastada con usted, Johns. Y que en el caso de Jim, su... forma de tratar las co...

- ¿Mi escasa tolerancia? ¿Carácter un tanto explosivo de a ratos?- disparó Jim sin dejar de mirar el lomo de un libro, "How to treat paranoia and isolation in young patients".

El doctor prosiguió sin hacerse cargo de las palabras de Bentham, a quien le molestaba el excesivo reparo del primero en la utilización de términos para que nadie resultara herido.

- Hablé con ella sobre algunas cosas que dice. Sé que es duro, pero les sugiero que cuando hablen con ella no... no tomen a pecho todo. Simplemente hay ideas que ella irá moldeando, que irá agiornando. Lo que no significa que ustedes tengan que hacer caso omiso de todo. No es fácil, pero lo mejor será que en todo caso, si sienten que algo de lo que dice ella es demasiado, se retiren un rato al menos, a tomar aire y quizás volver a los quince minutos.

"Doctor, en quince minutos vuela todo al carajo igual", pensó Jim.

IV
Johns siempre fue un desbolado. Pero vos Jim antes no eras así, antes eras más retrotraído hasta. Estos últimos años he visto cómo te salta la térmica más de una vez. Y parece que cada vez más seguido. Por favor, cuidate que eso no es bueno.

V
Y de tanta distancia a veces necesitás un cable a tierra. Y de tantas cosas que a uno le pasan alrrededor, termina por armarse una especie de "buffer zone", en que cada amigo y familiar es un punto en la distancia, un punto de vista a la distancia que dice cosas.

Y justo el día que tengo que ir a dar clases uno se deshace. Entonces uno pretende anular la distancia de una forma casi instantanea. Si al menos tuviera una cara conocida en esa clase.

Eso.

El mismo día de la clase le envié un mensaje a Micaela Bajtin, ofreciéndole venir a presenciar la mis dichos en público. Se trata de ese mensaje cuasi desesperado que envía uno, a ver si a último momento logra enmendar ese error grave que le parece haberse quedado solo. Casi sin esperanza.

Micaela contestó que sí. De tal forma que tuve que invitarla a cenar luego de la clase. Tuve, quiería, una mezcla de las dos. Ella que ya sabía la mitad de lo que yo iba a decir ("No se trata nada más de generar volumen, followers, me gusta. Hay que ver las mentions, los RT, los..." y a ella le gusta cuando me pongo a hablar de métricas).

Y la distancia entre ella y yo es algo tan variable. Soporte técnico.

1 comentarios:

T. dijo...

Perdón por "convinada". Deve cer la falta de suenio i heso.
La próxima regalo mi título.