I
Porque los pasillos blancos, el silencio, la solemnidad del trato de la gente ahí, es toda coherente. Yo camino, porque la verdad que no sé hacer otra cosa. Bah, caminar mientras espero me da la ilusión de que el tiempo transcurre, que en algún momento lo que sea que estoy esperando - no lo sé - llegará más pronto.
Es un artificio, sólo eso. Media hora o tres horas, o un día. Hay tramos de tiempo que valen lo mismo. Le mandé un mensaje. A ver cuando contesta. Puf, otra cosa que esperar.
Un televisor está en la otra sala murmurando, y los sonidos recorren un pasillo para llegar a la sala donde estoy. Juraría que escuché la voz de Bugs Bunny.
No sé cómo, pero alguien tiró una colilla de cigarrillo en el piso. La pateé, no quería que pensaran que era mía. Seguí caminando, en círculos o haciendo un ocho, o un cuadrado. Pensé que tenía que intentar figuras no uniformes, pero me costaba mucho y además creo, resultarían más llamativas a la señora del mostrador que miraba su pantalla de la computadora, pero seguro me relojeaba.
Me responden el mensaje: "Te extraño". No tiene nada que ver con el mensaje que envié. En otro momento hubiera sonreído.
Esperar es la nada, viste. Es estar vivo, pero no ejercer como ser vivo. La nada. Caminé, hice un cinco romano y lo atravesé.
¿Cinco horas llevaba ahí? Miré el reloj. Ni de casualodad, recién llevo acá una hora y seis minutos. Es lo mismo en verdad, no sé por qué me preocupo, o por qué miro la hora. No espero una hora determinada, espero que las cosas ocurran, que aparezca uno de estos tipos y me diga algo.
Claro, la tele en la otra sala muestra caricaturas. El cartel con la flecha anuncia "Pediatría". Ahí no debe ser todo tan serio, incluso debe haber algo de color, las sillas, algún juguete.
Esperar, y que un médico de un parte, que jamás es completo. Como si precisara el aval de la ciencia para seguir esperando. Voy a esperar, y no por que quiera, sino porque las cosas son así.
a ciencia puede hacer lo que le de la gana. Cuando alguien que querés tiene cáncer, puede llegar a ocurrer esta instancia: la espera. Y a vos te dejan de a ratos visitar, mirarlo a los ojos. Y te das cuenta de que las personas pueden morirse y no las vas a volver a ver.
II
- Las ecuaciones son una forma pensar las cosas - le dije -. Entiendo lo que me explicás, pero tratá de bajarlo a casos reales. Te la vas a pasar describiendo personas en contextos, bárbaro. Y vos tenés una ecuación, pero cuando la planteás tenés que llegar a un resultado.
- Sí, claro.
- El tema es que vos te quedás viendo cuál es el resultado, cuando tendrías que poder obtenerlo por las ecuaciones. Es decir, no tenés una operación lógica, tenés una descripción.
- Sí, eso pensé. Pues me va mejor en verdad describiendo hechos, explicando cosas, antes que con la futurología o cualquier intento de predicción. No lo sé, creo que ni siquiera sería deseable.
- ¿Para qué hacés ecuaciones si no es para poder llegar a un resultado?
Miró para arriba. Estoy casi segura que estaba pensando en qué responderme.
- Supongo que a mediano o largo plazo, se podría establecer una serie de probabilidades. Tendría que yo ser más enfático en practicar el método, y la verdad, no sé si quiero.
- Estás en el orden de la creencia científica.
- Sí, eso lo sé. Pero mi planteo inicial fue que mi hipótesis de las ecuaciones se sostuviera, y ahora te di un ejemplo. Depende del contexto en el que conozcas a alguien, depende tu impresión. Depende también del momento de tu historia y de la historia de la otra persona.
- Y depende de la realidad social, depende de los impuestos, depende de con quién haya estado ayer, depende de un montón de factores que no podés meter en ningún intento de operación lógica o matemática.
Al decir esto demostré cierto cansancio, o hasta enojo.
III
Me imagino que lo que a mucha gente le ocurre cuando se vuelve vieja es que se pone mal por las cosas que no hizo. Entonces eso les provoca angustia, o les provoca una hiperactividad que intenta recuperar el tiempo perdido.
Mi madre una vez me dijo, cuando era yo chico, que tenía que decir más lo que me pasaba. Ahora todo tiene sentido, pues será que en una de esas ella si podía hacer futurología y sabía que me tenía que advertir.
Porque después no tenés oportunidad de decirle a las personas las cosas que te pasaban. Y en parte, según ha indicado un amigo mío, este tipo de cosas se trabaja muy a la manera conductista: te doy una pastilla para que se te pase la depresión.
Escuché en diversas oportunidades que el problema de la ciencia occidental, o uno de los problemas, mejor dicho, es que toma las cosas de forma aislada. Es decir, se toma la medicina oriental y se aplican los principios mecánicos o físicos o químicos. Se desecha toda la cuestión filosófica.
El planeta medita.
La maquinaria funciona.
IV
Todo depende de la osadía del médico: usualmente lo que harán es atacar el problema con la química necesaria. A tal dolencia, tal fármaco.
Ahora bien, hay cierto tipo de dolencias con las que son más reticentes. Por ejemplo, el insomnio. Como estamos acostumbrados a pensar todo desde una matriz de dolencia-fármaco, este tipo de cuestiones están desatendidas.
Tal como si fuera El Club de la Pelea: hacé más ejercicio, cansate. Masticá valeriana, tomá té de tilo.
Y estás tres días sin dormir y no sentís cansancio. Te comenzás a preguntar si en algún momento tu corazón se detendrá o cómo hacés para estar parado cinco horas, caminando y dándo vueltas en un hospital.
En una de esas la voz autorizada dice: "probá esto, no genera resaca". No saben lo que hacen, porque siempre tienen que ver qué pasa. Es como la teoría de las ecuaciones: se presupone que a un sujeto X se le puede aplicar un fármaco X, para obtener "aproximadamente" un resultado X.
Pero en esto no están tan seguros, siempre tienen que chequear los efectos, la tolerancia, la reacción y la resistencia del sujeto. Entonces te dicen que pruebes con cero coma veinticinco, a ver qué pasa.
A ver qué pasa. Las ecuaciones te hacen eso, prestar atención a ver qué pasa. Se supone una cosa, pero... No estamos jugando con matemáticas, al ingeniero. Estamos en tiempo real, acá, desmembrando la realidad como podemos, dando por seguro eso que un día, así como así, no vamos a tener más.
La ciencia (II)
jueves, 20 de septiembre de 2012
Publicado por T. en 0:21
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