(Probablemente se note que los puntos I, II y III fueron escritos un día y los IV y V otro.)
I
¿Sabés qué? Seguro me vas a decir que sigo en la misma, retorciéndome y dándole vueltas a un asunto que es al pedo... pero todo con lo que se puede ser preciso, son banalidades. Es decir, los centímetros, las horas, los kilogramos, el potasio, los protones, las moléculas, la ley de gravedad. Todo eso, en sí mismo, me importa poco.
La rigurosidad no llega a las cosas importantes. La ciencia nos da herramientas, nos da una forma de desmembrar las cosas. Pero la felicidad, o la depresión, o el sentimiento de paternidad, o ese instante de tu vida que tuviste olvidado durante casi diez años, son todas cosas que no pueden medirse.
Nomenclar es un mal hábito que extendiste a todo. ¿Pensás que porque puedas enunciar unidades discretas de la realidad te vas a poder proteger de lo que duele?
Celebrás las ecuaciones pero no te das cuenta de que son dibujos sobre cosas que importan menos que por ejemplo, no sé, cómo perseguías con el karting al pobre perro de tu abuela, cuando tenías cinco años. Las ecuaciones dejan de ser "sólo un esquema" cuando te regís por ellas, cuando celebrás tu futurología aplicada como si fuera en serio.
A veces me pregunto cuán cínico podés ser. Porque creo que sabés perfectamente de lo que te estoy hablando, te he escuchado pregonar las hipótesis contrarias a tus ecuaciones. Te das cuenta de que, en caso de ser un racionalista en rehabilitación, estás teniendo una gran decaída, ¿no?
II
The word "crush", according to the Oxford English Dictionary, is a "strong and unreasoning but transitory attachment".
III
Mi profesora de biología de tercer año dijo, en un comentario al pasar, que según un estudio científico, el amor estaba basado en la química. Los lazos, la atracción, cómo las personas formaban pareja, era determinado por los olores, por reacciones químicas en el cuerpo.
Años después ya sabemos la historia de lo importante que es el olfato cuando uno conoce a alguien. El olor que tenga una persona tiene un determinado peso en si nos atrae o no. Pero hay todo un resto de cosas que también ocurren, como puede ser afinidades de gustos y capacidad de llamar la atención. El estilo también, digamos. Me gustaría agregar con mucho énfasis la cuestión del cuerpo: gestos, tonos de voz, proxémica.
Pero el tema científico que se siempre intenta reducir los problemas: no pueden explicar el amor como un efecto de la química, pero les encantaría poder hacerlo. Por la química o cualquier otra cosa que se pudiera describir utilizando categorías claras y precisas, con elementos discretos, relaciones descriptibles y comprobables.
El problema es la reducción del problema.
IV
El transcurso del cáncer es sin duda cruel, pues es una muerte lenta y en el peor de los casos, el que la padece es plenamente consciente de lo que le está pasando. Todo tema de conversación parece banal. Por más que uno esté acompañando todo el tiempo que le sea posible, aún así, todo pierde sentido y a la vez tiene todo el sentido del mundo.
Ocurre una situación extraña: pareciera que todos quisieran exprimir el tiempo al máximo, compartirlo todo lo que sea posible, recapitular los episodios anteriores de temporadas anteriores de la vida, de los almuerzos familiares y los veranos de pileta en la calle Libertad.
Me imagino que cuando te dicen que te vas a morir, o te das cuenta de que te vas a morir, es cuando empezás a tomarte el tiempo para las cosas, para saborearlas. Solía tener esa discusión con mi padre, que me decía que me deje de viajar y siente cabeza.
Es curioso, pero habiendo transitado caminos tan distintos él y yo, siento que estamos en situaciones muy similares hoy por hoy.
Y si te preguntás cuánto vale todo esto. Bueno, vale cada uno de los minutos que tengas.
V
La medicina aborda muy bien el objeto cuerpo. Es posible en tal caso, aplicar el hermoso ciclo lógico conocido como "causa - efecto". El cuerpo, objeto de la anatomía. La medicina lo complementa con los principios de la física y de la química, y es así como se ha extendido la media de vida del ser humano.
Pero en lo que es el aparato psíquico y las emociones, la medicina siempre ha tenido pretensiones y sigue tan impedida como siempre. Es como la hipótesis de Bentham de las ecuaciones: reduce elementos, aísla fragmentos, y si bien los resultados de las sumatorias o restas parece previsible, en el final suele fallar.
Los principios del cuerpo máquina aparecen inteligibles, pero de qué sirve manejar en la superficie de un "aparato" que es bastante más complejo y profundo.
Y no hay que olvidar que hay cosas que, más allá de si sean explicables o no, será mejor jamás conocer.
VI
Me gustaba cuando antes, en los primeros episodios con Allen, al inicio de los posts listaba los personajes que iba a utilizar. Eso le daba un aire de organización al texto. Me imagino que funcionaba para mi como una especie de panorámica en la que me proponía armar algo.
La ciencia (III)
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Publicado por T. en 0:29
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