Debate entre las estrellas y las estructuras

viernes, 3 de agosto de 2007

Personajes:
- Luna

- Allen


L) El tema es que tenés que hacerte un poco más cargo de lo que sentís, Allen. No puede ser que cada vez que la tenés que enfrentar, te evadas te escabullas entre TUS "por qué nada es como en realidad quisiera que sea". ¿Y sabés qué es lo más ridículo? Que yo sostengo, aunque no la conozco, que ella debe estar tan atemorizada de vos como vos de ella. Pero es un temor a esa exploración de ustedes mismos, de esa ecuación que pueden ser ambos.

A) Te entiendo, y creo que tenés razón. Creo que tengo un problema con esa letra específica del abecedario. Porque, viste, mis problemas siempre empiezan con esa letra.

L) ¿Ya me sistematizaste tus problemas en una letra? ¿Ya te ocupaste de darle un casillero en una grilla en vez de tomar cartas en el asunto? ¡No tenés que hacer la grillita! La grilla es lo que tenés que evitar, lo que termina matándote.

A) Ok, pero asumamos que no todo está perdido, Luna. Que en realidad hay un mañana y no heché todo a perder. Yo te explico el por qué de mis movimientos toscos, ese freno de mano forzado y esa reconceptualización de las unanimidades en plena ruptura: Creo, necesita ella el tiempo para digerir que yo soy yo, y que ella es ella, y que en una de esas dejamos de serlo.

L) ¿Vos decís que ella prefiere la lentitud? No sé, lo he visto antes en vos. Es tu modus operandi. Buscar la excusa para no haber hecho lo que cualquier otro hubiera hecho. Y fijate que siempre terminamos teniendo la misma conversación. Hay un punto, según cuenta nuestra experiencia, que nos remitimos a ese pasado que decidiste sepultar irrefutablemente (y tenemos nuestras diferencias sobre esto también). Allen, pensá un poco en que la verdadera creación es no sólo colocar la dinamita, sino detonarla. Para otras cosas no tenés problema: haces despelote en el laburo, rompes propiedad pribada varia, te infiltrás en casa ajenas para plantar ilusiones subalternas y te convertis en esa bomba de tiempo que muchas veces no apruebo, pero nadie, (¡salvo la sepultada!) pueden detener.

A) Hmmm... Digo, si. En en algunos puntos de mi ser estoy empezando a coincidir contigo mi queridísima Luna. Como si nuestros cuerpos encontraran la alineación cardinal en ciertos aspectos, como si nos pudieramos calcar el uno al otro hasta ese determinado punto en que empieza Luna y por otro lado distinto empieza Allen.

L) Creo que te tenés que hacer cargo de que algo no anda bien, y sólo cuando hagas algo al respecto ese algo va a pasar a estar mejor. No es una cuestión de garantías, porque ya sabés que ni la constitución te las otorga.

A) Lo que dice Allen fríamente es esto: Si la vida es un océano, los sueños nunca entran al menos que tomes riesgos adentro del mar.

L) Allen Allen. Esa metáfora la tenés perfecta, la entendés. Pero tengo que llegar a la conclusión de que no entendiste nada porque no la acatás. Esto se trata de TEORIA Y PRÁCTICA. No son dos partes separadas. Eso lo sabés, mi querido Pontiano, te lo dijo Mauricio, que no es Macri.

A) Si. Digo, y ahora me agarra esto del síndrome del demasiado tarde. De no haber al menos intentado esa pirueta en el aire, de caerle de sorpresa entre sus sentimientos, de convertirme en onda de FM también para esas cosas. Soy siempre demasiado prudente cuando lo que está en juego es la revolución a niveles estratégicos que antes supe alcanzar.

L) Si. Claro, vos sabés. Es lo que te digo. Eso de transmitir en FM en la autopista y no transmitir en FM con la persona que te gusta denota un dislate existencial tuyo, es un síntoma y yo creo que tenés que cambiar el dial, bajar un cambio y hacer un nuevo aproach, decidido a alcanzar tu objetivo.

A) Pero, Luna, la onda FM es demasiado creo.

L) Es cierto. Pero no te voy a dejar pasar esto de que en realidad, además de que en una de esas estás en lo cierto, esto es una excusa para no haber iniciado la estratégia pertinente para que la ecuación fuera exponencial antes que un logatirmo malogrado, que ya debería haber quedado en el olvido, para ver si realmente nos cambiamos el nombre, somos menos Allen y más Allen a la vez.

A) Si. Creo, en realidad, no se enojó. Supongamos, en el no tan peor de los casos, habrá quedado esperando un rato. Me imagino, digo, nos tenemos que seguir encontrando, seguimos siendo ella y yo en algún punto, y ante la primera omisión de uno de nosotros, el otro se dará cuenta. En silencio quizás, pero se dará cuenta.

L) No dejés que la vida te pase de largo...

2 comentarios:

Lusmala dijo...

Esta Luna la tiene clarísima, lástima que Allen no le hace mucho caso...igualmente y pensando un poco más: ella, de teoría y de práctica, ¿¿¿cómo viene???

Hani dijo...

Allen la dejó plantada? entendí bien?
Que divertido leer a dos neuróticos obsesivos darse consejos, ajaj (sin ánimos de ofender, siempre con ternura)