Postales

lunes, 27 de agosto de 2007

I
Y claro, ¿por qué no? ¿Por qué no omitir un rato que vos estás del otro lado del teléfono, imaginándome a mi del otro lado del teléfono, haciéndole caras al techo y olvidándote de que es por vos que estamos acá reunidos pero separados?

Porque sostengo que entre los capítulos, entre la líneas, vos lees más de lo que te dignas a explicar, Allen. Porque sos claramente vos el que está detonando los puentes, renunciando a cada palabra que digo. Y es horrible que ya no me escuches...

(Ya se te va a pasar, lo sabés, estas cosas se superan. Lo que no quita que sos lo único que da vueltas en mi cabeza desde hace días...)

Duele que digas eso. Sé que lo haces por mi bien, lo cual llega a sorprenderme, cómo podés ser tan crudo y decirme que la realidad es que no me conviene estar con vos.

II
Navego desde tus pies hasta tus piernas, pero me gusta naevegar lento, imponer mis tiempos, que total sé que vos estás ahí, esperando, sintiendo cada desmán, cada temblor, cada movimiento que es un mundo demasiado táctil. July, sabés que me gustan las expediciones, abstraerme en el paisaje, que la luz del velador me muestre sólo tu perfil, que sea domingo y no tenga que salir corriendo, sino estar acá con vos dejándome circular un poco entre los dos.

(¿Y te conté que mis pies son un trampolín hechos para que vos saltes desde ellos? ¿Te diste cuenta de que hay verdades que se hacen con el cuerpo al lado, no con la vista? Sé que te gusta jugar, cada vez un poco más lento, un poco más rápido. No querés quedarte en ningún lado demasiado tiempo.)

... en el ombligo, cerca de la costa sur. Pero me la saltee, porque todavía no tengo que star ahí, sino visitar tus ojos, que me quedan arriba. Vos mirás y te reís, July, pero en verdad estamos los dos riéndonos. Nos soltamos un poco y hacemos cosquillas con la mano, que va haciendo malabares, que va improvisando multitudes. Pero parece que hay terremotos, que abriste los ojos y...

Primero león, luego cordero.

III
(originalmente, un comentario que dejé en el blog de Lusmala)

Y ni te hubieras molestado en derramar el café, que ahora hace siluetas de animalitos en la mesa.Ahora chapoteando me entero de las cigueñas, de los divanes, de las tostadas desaparecidas y los rebeldes que abordaron tus agallas.

Yo jamás te dí garantías contra los cristales rotos, contra las bombas de tiempo (que admito, suelo colocar), ni prometí ambulancias para los heridos. No chiquita, eso te lo prometiste a vos por mi...

Ni contra los llamados de mi alter ego, que encima cuando la atiendo me corta. tu tuu tu... Siempre me encuentro con ese tonito, que yo sé me lo está tirando una máquina, pero es ella, es ella.

Te estás cortando con los critales, chiquita.

Sabías que me iba a cortar. Dejaste que me cortara... y no me digas chiquita.

IV
- No me digas de nuevo que estás ahí, recomenzando por décima vez las cosas. No, no me gusta esa falta de dirección. No entiendo por qué desarmás y rearmás todo, constantemente. Es como si te cansaras de todo, y optaras por detonar.

- Tengo esa sensación. Ya me dijeron alg parecido, y no estoy de acuerdo, pero entiendo de dónde sacás la versión. Es una mala versión, creo que hay evidencia para sostener en contra de eso que decís.

- Es que solés tirar tus proyectos por la borda Allen. Reconocelo. Sé que no es la totalidad de lo que haces, que creaste inventos que considero brillantes. Pero veo cierta tendencia abortiva, cierto afán demoledor.

- ... ¿Y por qué no ves también el afán constructor? ¿Por qué no te das cuenta de los movimientos repentinos para rescatar las cosas, para darles nueva vida porque si las cosas no camban entonces no están vivas? Sostener algo no es mantenerlo inmutable, es lograr su fluir en el tiempo y el espacio, es hacerlo existir, que no es existir siempre de la misma manera. Temo que vos tengas una tendencia a la rutina...

- ¿Es eso? Pensás que soy rutinaria, siempre más de lo mismo, una figurita repetida en tu vida. ¿Qué pasa Allen?

- ¿Qué pasa? No sé cómo reconstruirte. No me malinterpretes, no me voy, me quedo, me quiero quedar. Estoy acá, hablándote, con más urgencia que nunca, porque no me voy...

- Me alegra eso. Me alegra que me estés besando en este momento, que tus brazos me hayan atrapado y me tengan fuerte. Yo tampoco me voy. Me alegra que nos podamos comunicar, que no estemos perdiendo las sensaciones por completo.

V
(originalmente, un comentario a un post de Hani)

Te quiero pero por otro lado: (Cosas que no le dijo J. a A. pero las pensó)

- Fijate que por la derecha está bloqueado, porque se estacionó ese con el que ya no quiero tener nada que ver y molesta el molesto eh. Y guarda con venir desde el frente xq no me gustan los choques bruscos, nada de eso. Por atrás ni hablar, olvidalo querido... ¿Izquierda? Hasta para los besos sos zurdito, che. Quizás, fijate si llegás a quererme por ese lado...

VI
No, si, claro, cómo no. Ajá, ajá. Te aseguro que aunque encuentres mi mirada perdida, estoy acá presente. Si, fue buen recital, y no recuerdo precisamente si volví a casa o me digné a salir luego.

Que raro, vos siempre tenés algo para hacer.

Eso no es verdad (y detesto esa imagen errada que te has hecho de mi).

Y bueno, eso es culpa tuya, ser construcciónficional. Porque si sos el chico malo del lugar, si tu comedia nos involucra a todos, si las ideas se te escurren en disparates... al fin y al cabo, sos vos.

No creo en explicaciones tan simplistas. Me duele que pienses así, porque en realidad tengo otro punto de vista de mi mismo. Duele porque resulta que uno construye de manera equivocada entonces, y encima no es realista, porque paf, uno termina siendo una ilusión óptica.

Claro, a vos no hay nada que te caiga peor que el hecho de que vos seas irrealista.

1 comentarios:

Lusmala dijo...

yo quiero opinar sobre esto.
brindo por el cambio de diseño, y por los colores nuevos. también por el gatito de allá abajo, qué guapo!.
y por allen.
y por todas las postales que tanto me gusta coleccionar.
besos!