Personajes:
- July
- Allen
- Orlando
- Pájaro
I
Desde el árbol me mira chiquitín, a pico abierto, quizás buscando a su compañera, o invirtiendo un poco los roles de un zoológico. Digo, porque ahora nos mira el pájaro desde arriba, nos analiza con una precisión digna de un animalito cartesiano. Mientras Allen apoya la cabeza sobre mi panza (le encanta), un payaso hace su show para que el público se ría de sí mismo, y hace cuánto que no salíamos a revolver nuestro pasado de plazas, Allen.El pájaro ni vuela. Está re entretenido, a diez metros de altura, intentando comprender por qué nos vinimos desde casa hasta acá sólo a tirarnos al sol, sólo a irnos un rato. ¿Y a usté le parece que tengamos que escaparnos, para luego volver a las celdas? Porque, querido señor pájaro, nuestra situación es exactamente inversa: usted nos mira libres, pero en un rato volvemos a nuestras celdas-casas-oficinas (o como quiera llamarles) y no nos ve. Su zoológico es mucho más bonito que el nuestro, señor pájaro. Es un placer que nos mire, que nos considere dignos de atención a nosotros dos.
Usted sabrá, señor pájaro, que al contrario de ustedes los animalitos, nosotros volvemos a nuestras jaulas por una especie de engendro interno que nos han inculcado, que nos obliga, que nos inyectaron desde chiquitos. Armamos toda esta parafernalia sólo para evitar poner a la mayoría entre rejas.
- Me gusta el pájaro, es muy inteligente.
- Debe ser brillante, digo, quedarse ahí, obtener este reality sin poner un mango - dijo Allen-. Vos pensá que mañana volvemos a nuestro flajelo de los lunes (sostengo que deberían prohibir los lunes), y para el pájaro nada. Está ahí, siendo, y no le preocupa el presentismo, las grillas de saldos, si el café de la ofi apesta o si los babosos de los compañeros le miran las piernas a la chica de uno...
July miró de reojo a Allen. Él tenía esas cosas, de imaginarse complots mundiales en los que sus seres más queridos, hermanos, amigos, vecinos, mascotas, el Papa, compañeros del trabajo, el chofer del 140 y hasta la nena tomando helado en aquel banquito podían estar participando. Le dolía tremendamente que él desconfiara así de ella, pero se había acostrumbrado con el tiempo, había reconocido la personalidad paranóica de Allen, que no lo hacía a propósito. Él ya le advirtió en su momento - fue la quinta frase que le habrá dicho cuando se conocieron - : "mi desconfianza es signo de mi imbecilidad".
Allen estaba en plena maniobra acrobática de darse vuelta para dejar de mirar al inteligente plumífero, toparse con los ojos de July, trepar hasta ellos y besarla, hundirse en ella un rato porque tanto tiempo con él solo lo estaba asfixiando. "¿Debo darte aire?", pensó - sintió - July.
Y ya llegaste trepando, estamos haciendo pinpón con un chocolate que te escondiste y me lo pasaste a mi boca sin usar las manos. ¡Que enchastre! Con vos me olvido del mundo, porque en realidad son todas ilusiones ópticas y vos sos tan real que...
II
Bueno, pero te advierto que quizás no sea lo que vos pensás que soy. Claro claro. Vos sos de esos que sostiene que por el solo hecho de ser mujer nos levantamos a todo el mundo, que tenemos a toda la platea masculina rendida a nuestros pies, y que de guachas que somos nomás les hacemos lamer el barro. Bueno, que las hay las hay, pero no soy una de esas. ¿Vos no venís a bailar seguido, verdad?
Me llamó la atención cómo te sonreís, como te reís. Lo mirás a tu amigote Orlando, que le tira tiros a todo ser con pechos en el boliche, te quejás de la Isenbeck y ahí fue cuando me contaste de eso de que las mejores cervezas...
- ... vienen de dos lugares en el mundo - le decía Allen a su nueva amiga Julieta-: Holanda y Bélgica.
- ¿Alemania? No me dejes afuera a Alemania, que tu sonrisa aún no has logrado convencerme de las quimeras que seguro sos capaz de decir.
- Te lo digo, en serio, he investigado el asunto intensivamente. Y sinceramente no puedo creer cómo estoy tomando esta porquería - agita la latita de Isenbeck-. Pero son estos - señalo a Felipe + Orlando + Lisa + Rolo + etc... - que no saben lo que es una buena cerveza. La cerveza en serio viene del cereal. Nada que venga del cereal es malo. No engorda, no tiene colesterol, evita los excesos de realidad y sabe perfecta con una tabla de quesos.
- ¿El colesterol no existe? Jajaja.... pará, tenés teorías raras vos... Que a vos no te haga nada no significa que no exista. ¿Y qué me decis de toda esa gente que tiene problemas en las arterias, problemas de co les te rol?
- La cuestión es que si crees en el colesterol, es como que te agarra - respondió ese Allen, desparramando una sinceridad tan inverosímil como célebre de él-. Si vos crees en el colesterol, estás frita... ja. Mis amigos gordos creen en el colesterol, y bueh... viste.
- Quizás debería aplicar esa lógica.
- Y veo que ya estás incluyendo en la ficción que es tu vida a la señorita - apareció Orlando, desde atrás de Allen-. Cuidamela, que esta chica es macanuda eh. Y vos, ojo con lo que haces con este montajista, que lo necesitamos para seguir recolectando anécdotas para contar cuando seamos viejos.
- No creo que me necesiten para eso - contestó Allen, mientras July retenía una risita que pronto serían labios unidos-. Pero claro, a vos te gusta venir a hincharme las pelotas nomás, una vez que me distraigo de mis trabajos antropológicos en la discoteca de turno...
- Dejá la academia y divertite, mirá lo que encontraste nene - replicó Orlando, al sambullirse en una troupe de muchachas claramente ebrias, que llevaban el ritmo de nada de lo que sonaba ahí y sostenían un balde de clericó casi nuevo pseudo adulterado con...
III
Si bueno. Ok, me extraña que estemos hablando hace una hora y vos nada. Digo, ¿hay algo mal conmigo? Ustedes suelen demostrar sus intensiones de invadir la boca a los 30 segundos. Pero vos, te estas tomando tu tiempo. Y hace rato que te di luz verde de que la verdad que vos también me pareces de los ojitos más dulces del area.Si, dale. Vos apoyate en la pared, mano estratégicamente ubicada. La verdad es que me entretenés. Hacía tiempo que nadie me divertía así, que nadie me escuchaba sin pretender algo así mecánicamente de mí. Me gusta tu capacidad dialógica Allen. Suguro qua la perdés de a ratos, pero me gusta igual.
- ¿Y si al fin nos decidimos por franquear la barrera imaginaria de los 30cm? - reía Orlando desde la distancia.
Salamín, pensó Orlando.
Que pibe tonto, compartió consigo misma July.
No te agradecí la Sprite, ni el volverme a encontrar en esta multitud de almas en pleno estado de mecanicismo puro y sobresaliente, cielo estrellado por el humo y las lágrimas de las luces. Sos medio lentín me parece, pero lograste convencerme de que no la puedo pasar mejor con ninguna otra persona del lugar. Las chicas me van a cargar al otro día, que me borré, que no sé qué, que algo te puso en la bebida. Y nada, sigo pensando que me tengo que quedar, y que por favor hacé algo. Eso, porque no pienso moverme yo, no piendo buscarte así, como con este brazo que te toma por la cintura porque ahora te estoy hablando de mis clases de tango de cuando tenía diez años. Y sos tan dulce que ni acercaste la boca...
Empezamos a bailar algo, los dos juntos, los cuerpos tomados uno del otro, inventando pasos de baile... Allen, hola, ¿que tal? Descubrí que no importa lo estúpido del baile, sino que importa lo lindo que es el bailarín.
(Fue un remate, un momento donde mi racionalidad se desintegró y se disolvieron las fronteras entre ella y yo. No era el alcohol, ni la elección del Papa antes de entrar, ni la revisión técnica frente al espejo en el baño. No sé qué fue, simplemente me proyecté a mi mismo en sus labios, me encontré habitándolos derepente, siguiendo la historia desde el principio, pidiendo a gritos el beso, la caricia, el intento, el salto desde la platea a la cancha, la inversión de los papeles, la revolución industrial y el descubrimiento de la dinamita.)
- Descubrí la dinamita - dijo Allen al tomar 2 cm de distancia de July.
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IV
- Y el lunes el pájaro se queda libre, y nosotros al trabajo...
- Maldita sea, otra vez no.
2 comentarios:
De vos, el mas academico, el mas perfectito, me esperaba un blog de:
- Oasis
- Musica, sobre todo britanica
- Teorias super estructuradas
- Opinionismos politicos varios
Vos, recien recibido maniaco. En vez de eso, te haz volcado a tu lado mas creativo. me encanto, posteas re seguido!
Beso q te sigo leyendo
Oasis! dios! no le demos ideas...
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