I
Allen) Si, claro, debí haberlo supuesto. O sea, sentí inmediatamente después de los chisporrotazos, que algo estaba desconfigurado, que el aire estaba demasiado quieto, no soplaba el viento, no había marea y la pluma que escribía mi historia se paralizaba una vez más.Jen) ¿Y por qué no me dijiste nada?
Allen) Estabamos probando. Ni vos me contabas todo, ni yo te contaba todo. Era así. Lo que si recuerdo era lindo, eran esas aventuradas afirmaciones tuyas, te cuidabas de dar información pero no demasiada. Ya anoté más de una vez que vos defendés tus versiones con ambigüedades.
Jen) Y yo detecto omisiones de tu parte. Luego, cuando uno te repregunta y presiona un poco, paf, caes en las ambiguedades también. Esquivando los balazos, le dices.
Mientras Allen servía nuevamente los chops, Jenny miraba la tabla de quesos, elegía el roquefort más apetecible. Lindo lugar, linda comida, ideal para un martes después del trabajo.
Jen) Me gustan los cuadros.
En las paredes, colgados, estaban unas bellas réplicas de cuadros de Dalí, algunos Miró, pero los que más importaban eran los Dalí, que chorreaban tiempo en plena creación. Desde la pared miraba lo abstracto de la situación, lo abstracto de esa unión repentina (muy linda, por cierto), entre Jen y Allen.
II
2) ¿Cómo andás? Trato de comunicarme contigo pero noto que ya no es lo mismo. Te pregunté cómo andás, si está todo bien. Me dijiste que si, pero no te creo, estás demasiado opaco hoy Allen.
2) ¿Cómo andás? Trato de comunicarme contigo pero noto que ya no es lo mismo. Te pregunté cómo andás, si está todo bien. Me dijiste que si, pero no te creo, estás demasiado opaco hoy Allen.
1) Comencé a desplegar mis hipótesis de la siguiente manera: Suelo cruzarme con estúpidas bastante seguido. De hecho, mi primer arranque fue esa versión, la de la estupidez. Pero luego, no sé, ciertas observaciones, instancias de análisis, me llevaron a pensar que en realidad no sos mala chica, que bueno, a veces uno no tiene las cosas claras. Te entiendo. Me duele, pero te entiendo.
2) Sé que es tonto, te diría que te extraño. Por eso te sigo hablando, trato de solucionar esto, de volver a hablar de esas cosas. Me gustaba hablar con vos de esas cosas, de la vida, de lo irrelevante. Tenemos ese punto de contacto muy fuerte. Me doy cuenta que vos te repartís medio cabisbajo a veces. Eso hago yo, Allen.
1) Pero yo sostengo que no tiene sentido, que no va a ningún lado, que no fuiste ninguna idea que me hayan robado, Jenny. Yo soy testigo de mis propios intentos, pero la verdad es que no me la dejabas fácil. De hecho, siempre me costó hablar contigo, hasta que encontraba alguna llave mágica y entonces comenzabas a contarme las cosas, a enviarme a la persona que eras.
2) No estoy acostumbrada. Hay muchas cosas que no sabés de mí, no te imaginas que...
1) ... a mí me gusta jugar con mis hipótesis un poco. He acertado a bastante de lo que he percibido de ti. Si, ya sé que vos sos retrotraida. Ahora te digo que me doy cuenta de las ambiguedades, y vos me comentás...
2) .... que te acordás de cada cosa de mi. Me parece tierno, llamativo, pero tierno. Yo me tengo que anotar las cosas para no olvidármelas.
3) Pero nos movemos el uno en el otro, tan de repente. Nos tomamos por sorpresa porque los dos teníamos curiosidad de darnos el beso, de sentirnos un poco, de hablarnos callados, de escucharnos con todo el silencio del mundo a nuestro alrededor.
1) Como en Cien años de soledad - dije-, te acordás que se anotaban las cosas con cartelitos .
2) Si. Masomenos. Tengo mil cosas en la cabeza, y vos... Debo admitir que te juzgué mal en principio. Que pensé que eras un...
1) ... maldito yupi caido de la estratósfera celestial de la tierra de las apariencias, que de mi emanaba cierta plasticidad de las cosas que no era más que una estructura de fierros que intentaban ser carne. Tenías toda la razón, pues es lo que soy.
2) ¿Puedo decirte algo? Tomás las cosas que digo para otro lado.
III
Jen) Linda noche - me acomodo la mochila en mi espalda.Allen) Si, es cierto - es claro que no queremos hablar del clima, pero tengo que ir derivando para otro lado-. Muy lindo tu regalo, mañana lo estrenaré. Lo prometo.
Jen) Lo mismo digo. Muy detallista usted. Además de insistente porque te dije que no hacía falta.
Allen) Estamos acostumbrados a regalar en ocasiones específicas, especiales. No necesito motivos para regalarte algo y decirte que espero verte la próxima.
Jennifer intentó mantener la cordura, frente a la clara declaración de que esto no quedaría ahí, en avenida Santa Fé y Bulnes. No quedaría ahí. Allen se había prometido no quedar ahí. Jen sonreía por dentro, no vaya a ser a Allen se diera cuenta.
Jen) Es bueno irnos conociendo...
Por eso es bueno tomarla de la mano, sonreirle de reojo, ver cómo reacciona (hay feedback), comentarle de sus pantalones rotos en la rodilla, olvidarnos un poco de la urbe que nos rodea. También funciona bien esto de decir las cosas un poco como son, sin demasiado rodeo, pero sin tirar baldazos de "me gustás" tan friamente. Por eso es bueno haberla tomado de la mano, para iniciar ...
3) ... ese claro roce, esa respiración tan íntima, tan salida de contexto, que te hace lucir un poco más real que de costumbre. Esa electricidad que nos recorre, que somos el uno en el otro. Nada de nulidades, estás en mi como yo en ti. Te extrañaré, lo sé... pero dejame tus labios un poco más...
IV
Veo los cuadros de Dalí, y me acuerdo de vos. Y entiendo la quimera que era todo esto...
2 comentarios:
bueno quien mierda es jennifer?
es antes, despues o durante july? pos guille seguro, pero ordename la linea de tiempo che
Obvio que pos July.
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