La pequeña Miss Mundo

jueves, 6 de septiembre de 2007

Personajes:
- Ludi
- Orlando
- Felipe
- Milagros
- Allen
- El muchacho buen mozo
- Luna
- y demás...
I
La pequeña Miss Mundo bailaba al compás de una música bellísima, daba vueltas, miraba a los ojos a su acompañante, un muchacho muy buen mozo. Ella vestía de blanco, casi una novia en el mejor día de su vida. Era un momento que se le filtraba en la carne, que la hacía ella misma ahí ahora. Él no esquivaba esa sonrisa amigable, tierna, por momentos alborotada, pero siempre presente.

Mili danzaba, se hubiera quedado toda la noche. A su alrededor estaban tdos sus amigos, bailando. Bailó un poco con Orlando, un poco con Feli. A Allen tuvo que arrancarlo de su silla casi. July le decía "andá andá, te lo presto un rato, bailen".

La banda tocaba. Nunca se enteró si eso era un vals o alguna otra cosa. Ella solo estaba. Su compañero la besaba de a ratos, le pedía momentos a solas, cuando se alejaban de la multitud, de la bola disco que giraba arriba, de las luces que atravesaban el paisaje, articifialmente tan bello...

II
Allen) Tengo esa sensación, repentina, y para mi inevitable, de que podríamos haber estado allí. Antes... digo, antes de todo, antes de los ataques, antes de las ilusiones, antes de ese gran encierro. Otra vez me debo culpar de mis demoras.

Feli) No creo que haya que ser tan duro -Mirando al piso, resistiendo hasta límites demasiado lúgubres-. Nosotros estuvimos siempre. Quizás no cómo ella necesitaba. Pero estabamos, con ella, no eramos extraños.

Ludi) Es que la veo ahí. Sola... Siento que terminó de materializar la ruptura, de cerrar la puerta. La extraño, no va a ser lo mismo - se cubre, como queriendo evitar que el resto la vea llorar-. El día antes de que todo esto pase me llamó, porque nos teniamos que juntar al día siguiente. Le pregunté cómo andaba. Me contestó que mal, que se sentía mal, que iba al médico.

Allen) Digo... estos son los momentos donde uno putea, quiere meter reversa. Los cielos nublados deberían ser descapotables... July está mal con esto. Ayer no nos podíamos dormir. Se le escapa siempre la misma lágrima cuando le mencionan a Mili.

Luna) Querida... ¿qué te ha ocurrido?

Feli) Hay que... hay que retomar la cosa. Cambiaron las reglas del juego. Mili está aún, entre nosotros. No murió, sigue estando, y va a estar, ¿ok?

Luna) Lo que dice Felipe es cierto. Mili está, no voy a dejarla. Es mi amiga, la quiero, la adoro. Estamos acá, seguimos estando todos, ¿no? ¿no?

Feli) Si.

Allen) Siempre afronté este tipo de colapsos de una manera patética, usualmente deshecho, con capacidad operatoria reducida, incapaz de esquivar balazos o montar una nueva obra aunque la sala esté vacía. Se desarma todo. Claro que me quedo, claro que Mili sigue existiendo.

Ludi) Le pregunté una vez por qué se había peleado tanto con el mundo, casi preguntándole en sentido metafórico. Ella me contestó, "¿Y por qué estas peleada tu?"

III
Esa canción (o pieza, no importa) ya la había escuchado en las películas. July le dice al oído "¿viste que mal que baila Allen?". Esa complicidad de Mili le sonríe, mientras Allen sigue el compás como puede. Felipe baila muy bien, lástima que está borracho, para variar. Foto con las chicas, Luna que siempre sale re linda, Ludi que salió mirándo para el costado, y por ahí se la ve a Lisa, un poco con nariz de payaso por el champán.

Sos tan lindo, mi vida, sos tan lindo. Me encanta que me mires de lejos, sabés que cuando quieras estás invitado a la recepción, que nos encontramos de nuevo en cinco minutos. ¿Te acordás cuando me decías eso, al salir del trabajo? Y tenerte acá, ahora, ¿cuánto pasó?

Mili volvió a los brazos de su galán, de su historia de a dos, no puede aguantarse más que volviendo a abrazarse un poco más que la vez anterior. Porque a veces hablar con vos es hablar con nosotros mismos, vernos desde afuera, pero simulado desde adentro.

Allen hacía piruetas de la mano de July, agarrada de Ludi, ese trencito que era una oruga, que seguro era mariposa. Orlando hablaba con una de las primas. No tiene remedio... Y si a Mili la envolvían entre las risas y una forma de ser todos a la vez, no era casualidad.

IV
Mili danzaba con el aire, movimiento arriba, estirando, luego hacia la derecha, cuidado de no pisarse. Allen y Ludi se asomaron a la habitación del hospital, sin entrar. Mili estaba en el vals, en la fiesta, con su adorado. La pequeña Miss Mundo, que a los 24 lo conquistó todo.

Pero Allen y Ludi veían una cama, la enfermera que pasaba, la tristeza que se les chorreaba un poco más. Algún quejido que se escuchaba de la otra habitación, la señora mayor que tejía mirando un partido de fútbol. Las pastillas de todos los colores, la química que se desplegaba en todo su ser, que en reaidad no sirve para nada, no lo puede todo.

Mili reía, la tenían en alzas, alguien había volcado una botella de sidra. Feli, seguro. Y no te olvides de mi, cariño. Aunque la luz entre por el ventanal, no te olvides.

Allen) Tanto afán de exactitud, querida ciencia, pero el dolor nos toca igual.

La imagen de Mili consigo misma (pero con todos, vivía con todos) era un retrato de una melancolia golpeadora. Entonces, Ludi miró a Allen, la enfermera les pidió que vuelvan al otro mundo, a reencontrarse con el resto.

3 comentarios:

Paz Tyche dijo...

si, si si, muy lindo el cuentito pero lo inefable, enorme, que realmente se condice con tu grandeza es...la PUBLICIDAD DE HEINEKEN!
merlo y bataille pidiendote que te tomes una verde, es lo mas!

Paz Tyche dijo...

el coment anterior es una felicitacion


me llamo agustina paz
dni 28985629
soy latina

T. dijo...

ay, Tyche Tyche... ok, entendí el mensaje.