(I´d like to honor you, somehow)
You could be happy, and I wouldn´t know
But you were not happy the day I watched you go
Ya lo publiqué, pero acá va otra vez porque me sigue pareciendo sensillamente maravilloso:
Have fun girl...
H_B_D
Publicado por T. en 12:32 2 comentarios
Etiquetas: essay
Estrellados
Oliver: Hay que matar al DJ.
Allen: No estoy en contra de todo lo que pasa, pero estas son canciones para las seis de la mañana, no las cuatro.
Feli: ¿Quiénes son ustedes? Esperen que compro un vodka para arrojarle al sujeto de las bandejas.
Luna andaba perdida por allí, seguro. Debo admitir que a mi me preocupaba la aparición de Julieta. Ludi se mantenía a cierta distancia, no fuera cuestión de que se cruce con Orlando, vieron. Hablando de Orlando, el mismo estaba charlando con Lyla.
Allen: Remen, remen, remen.
Feli: Nadie labura como yo. Orlando aprendió de mi el arte de la persistencia.
Oliver: Vote Esthershack lider de los pobres. Lista Johnny Walker.
A mi me daba cosita por Ludi porque compartimos esa estúpida sensibilidad con toda esa gente que salimos. Por otro lado, la actitud de Orlando me causaba un cosquilleo de gracia.
Feli: Que laburante che. A veces hasta pienso que es más groso que yo.
Oliver seguro estaba respondiendo algún mensaje de Alicia, su novia. Ups, perdón, ahora su ex. Yo saboreaba una Corona, Felipe ya estaba en el vodka hacía rato y Bob surfeaba la pista de baile en busca de ella.
Bob: Ahí está.
Sí, ahí estaba. Eran todas las del local, quiero decir, eh.
De Luna tuve pocas noticias, pero Lyla y Orlando terminaron fundidos en un solo ser al final, se hicieron al menos amigos con beneficios, retocaron los detalles de la última vez.
Feli: No me llama para nada la atención. Dijo que Orlando ni le caía bien, ahora se lo agarra.
Eso me decía él, justo en mi momento de mayor tedio, justo cuando la cuerda estaba más tensa, mas propensa a cortarse.
Ernesto: Te vas a encontrar con algunas mejoras con respecto a tu posición, te vas a dar cuenta. Prefiero no entrar en detalles, sólo las notarás ahora, creo que te van a gustar.
¿A qué precio, digame? Justo cuando estoy más harto de la industria, esta se las arregla para seducirme un poco, de esa forma tan barata, de esa forma tan burda y tan...
Ernesto: Se vienen cosas grandes acá y necesito de tus habilidades. Quiero que tomes este nuevo proyecto, que lo lideres. Confío en que podrás asumir estas nuevas responsabilidades. Sos un tipo listo, sos eficiente y más de una vez te he visto sacar las papas del fuego.
¿Cuánto cambiarán las cosas? Es cambiar un poco para no cambiar nada.
Ernesto: Eso es todo, volvamos al trabajo.
Sí, sí, todo ocurrió cuando en cruzada intercambiamos unos "¿Cómo estás?" via web. Eloise y yo compartimos intereses juntos casi un año. Debo decir que en un principio volviamos revitalizados, esos fines de semana los recuerdo con cierta alegría.
Eloise: ¿Qué pensás?
Allen: Luego hablaremos de esto, creo que por aquí no es el medio adecuado. Podemos juntarnos esta semana, el miércoles por ejemplo. Entre otras cosas, además de preguntarnos cómo andamos hablamos del tema.
¿Pragmático yo? No, para nada. Simplemente. Hasta ese momento hubiera contestado que no. Y cuando ella me lo pregunta de hecho, pienso que es charlable.
Eloise: Sería bueno, me contás que tal el nuevo trabajo.
Ludi: Bien por tus buenas nuevas Allen, la verdad me alegraste. Sé que sos medio difícil vos para dar noticias, pero ya te tengo tomado los tiempos.
Allen: No es para tanto, de última, ahora te estoy contando.
Ludi: Por otro lado, hace mil que vos con Luna cero. Están distanciados, ella me dice que nada, se hace la sota. ¿Vos también vas a mirar para la pared, justo como estás haciendo ahora?
Efectivamente estaba mirando la pared, efectivamente fue un tosco intento de esquivar la pregunta, más inconciente que otra cosa. No puedo dar precisiones lunares porque no es mi especialidad dar precisiones, ni tampoco Luna en sí.
Allen: Es una lejanía que se ha forjado. Peleados no, para nada. Simplemente no nos hablamos como antes, ella no aprueba algunas cosas, se ha tomado a mal algunas de mis actitudes. Me imagino que ella puede decirte exactamente lo mismo de mí, te aclaro.
Ludi: Es cierto lo que dice Oliver, sos muy relativista vos. Te cuesta hablar en concreto.
Me hago cargo. Hablo sin decir nada, simplemente lleno el espacio vacío. Si quieren que me ponga crítico, diré que tienen absoluta razón, que lo sólido no es lo mío, que lo mío es lo efímero y flotante, sin sustento claro.
Ludi: Hablando de otra cosa ¿Estás seguro de...? Pensalo por favor, es algo hermoso, pero no queremos verte otra vez con...
Es curioso, no se anima a decirlo. Los dos sabemos bien tanto de las causas como de las consecuencias. Se acerca el día, no sé como ella se enteró de mis intensiones. Soy tan legible a veces.
Ludi: Please, evitemos los vidrios rotos. Más que nada veo que venis bastante sobrio, sin sangrar tantos balazos. Sé que no es mi lugar decirtelo así, pero preferiría que no lo hagas, que te sigas manteniendo a raya.
1) Disimular con ella se me hace difícil. Miren que le pongo ganas, trato de no hacer ninguna morisqueta pero cuando me doy cuenta mi gesto es muy lúdico.
Ludico es una palabra que decimos con Oliver que está buena. Lúdico es un buen calificativo entonces.
2) Ayer te quería abrazar y no podía, eso me puso mal. Ahora me encanta anular continuamente nuestra distancia. Tu expresión me dice que estás pensando en lo accidental de todo esto, en que somos un hecho fortuito. Dejá de pensar, carino.
Recorridos
2) Se me ocurrió visitarte entre los labios, recorrerte a más no poder durante toda mi mañana. Chiquitín, fijate, se te ve tan cómodo aquí, conmigo. Podemos quedarnos todo el día acá, le decimos a mi vieja que vamos mañana y nos hacemos los ratas.
1) Te estás paseando y casi no te das cuenta de los temblores, de tus proesas en mis sentidos. Estás escribiendo sensaciones en mi memoria, sensaciones que otra autora supo dibujar bastante bien.
2) Tus labios, siempre volvemos, ¿te das cuenta? Se te cayeron las ganas de quejarte del jefe, prefiero que se te hayan caido. No te diste cuenta, pero las vi y las patee afuera de la habitación mientras me abrazabas.
1) ¿Ella se dará cuenta que estamos involucrados? Estamos el uno agarrado del otro, tomándolo con una seriedad tan tierna, tan demoledora. Pensalo así: tus manos, las voy conociendo, reconozco ese tacto, tus velocidades, tus motivos. Nos damos cuenta después de que todo esto ocurre. Es que hay tanto... nos damos cuenta a medida que podemos, a medida que te vas acercando y...
2) ... con un breve paseo por tu cuello me quedé mirándote un rato, a ver si hacías de cuenta que no te miraba. Yo sé que te gusta actuar, que te gusta que te tenga acá. Ja, te siento tan mío. Te conservaré porque me caes muy bien.
1) Esa zona es polémica, ya te explicaré en breve. Por ahora me gusta eso de tenerte a ciegas, de que no sepas tanto en qué te estás metiendo. Vos también me hacés lo mismo, cada palabra tuya en realidad me dice otra cosa y en tus silencios me decís lo que es y lo que puede ser.
2) Me siento una exploradora de tu cuerpo, una escaladora de tu brazo que quiere volver a tus ojos, aunque no los abras. ¿Si me pongo aventurera, te darás cuenta? ¿Si salgo sin mochila, vale acampar igual?
1) No quiero que sigas reglas. No tengo ganas de sentir las restricciones de la vida de nueve a dieciocho. Tengo más ganas de olvidarnos un rato de la gran ciudad, y sé que vos me entendés, que también estás harta de las avenidas. Entonces pensemos en qué palabras nos harán sentir más comodos hoy.
2) No quiero desgarros esta vez, no quiero que el tiempo nos denuncie por silenciosos ni que las calles se queden despojadas de curvas.
1) Se me ocurrió que podríamos desaparecer un rato, desconectar los teléfonos, no atender el timbre, arrojar los celulares en una cajonera, dejar los mails ahogados en sus propios bites. Se me ocurrió abandonarnos del mundo.
2) No soy tan reservada, sino que mis enunciados son rebuscados. Vos me das ganas de deshacerme de todo y quedarme con...
1) ... En cualquier momento escucharé el tac de la alarma desactivada del despertador.
Publicado por T. en 12:56 4 comentarios
Etiquetas: anonimos
185
This thing used to run at 220km... Now it can barely reach 185. I love the sound of everything passing by, trees, cars, buildings. The road is usually empty at this time of the night, so you have all this... surf field where you can...
What happens now? Speed makes everything look like fiction. Space, time and the sweet resuscitation of hope.
Almost in between dreams, Paula said "Doesn't matter how fast you drive, is not going to get you anywhere... is not about speed, is about direction". Then she fell asleep.
Sometimes life's a speedway, and you don't get to see the landscape clearly.
What happens now? 220, now 185. Are we slowing down in life? As I press down the brakes to go with the curve, I realize that now it doesn't take me fifteen minutes to go from Pilar to B.A. Now it takes twenty.
Publicado por T. en 14:30 1 comentarios
Nups
Todos estábamos raros. Zunny recontra arreglada, llamaba mucho la atención verla así. Oliver y Alicia muy protocolares, Carla con una sonrisa que alcanzaba para convidarle a todo el mundo. Yo, un desubicado más, sólo quería que la ceremonia fuera breve, que nos dieran de comer y que ese tipo deje de hablar de Dios como si realmente existiera.
Allen: Cuando ella llega al altar ya está, en quince estamos afuera ¿no?
Pau: ¡Aguántese señor por favor!
Val: Shhhhh…
Oliver: La mina que toca el teclado debe estar re podrida ya, apuesto que este es su quinto casamiento de la noche.
Fueron más de quince, seguro, pero entones pudimos salir al frió, tirarles arroz y esas cosas. Dani y Romina estaban casados, nosotros viéndolo desde la platea. Mi traje engañaba, parecía un tipo grande.
Pau: Te queda bien, es toda una variante.
Allen: Eso no es problema. Vos te preocupás por las restricciones del menú, yo me preocupo porque aún no me trajeron de beber. Aunque la entrada fue importantísima, camarones nene, camarones, un golazo de mitad de cancha.
Zunny: Estamos re secos acá, hey – hizo un ademán al mozo.
Como en toda ocasión de esta índole, las mesas ordenaban geográficamente los grupos según el lazo con la pareja. Los compas de la facu en una, los primos en otra, los familiares más cercanos ahí, con el dúo, los reyes de la noche. Nosotros nos sentamos en una de la laborales.
Carla: La verdad, hechos una pinturita se vinieron chicos. Irreconocibles, parecen gente correcta hasta.
Oliver: ¿Visto?
Hubo un discurso de Dani que no voy a repetir, sobre todo porque no me lo acuerdo. Sé que lo aplaudimos, que se acercó a abrazarnos y le dijimos que lo íbamos a extrañar, feliz luna de miel y esas cosas. Dani estaba que lloraba, muy contento. Es bueno ver a un amigo así.
También habló la recién casada Romina, de algo de los padres, del compañerismo para toda la vida y creo que mencionó algo sobre la etapa de madurez. Zunny me miró y se rió, yo le contesté sacándole la lengua. Pau me vio y también empezó a hacerle morisquetas a Zunny.
Zunny: Somos impresentables, parecemos el kínder garden che – dijo, para luego tomar de su vaso lleno.
Oliver: No, para nada. Es que somos la alegría del salón.
Allen: ¿Te parece para tanto? Yo cada vez estoy más descreído de todo lo que pudiera pasar entre nosotros. Digamos que nos llevamos bien, pero no creo que más lejos hubiéramos llegado. Ahora seguro estaríamos los dos re peleados, ni nos hablaríamos.
Val: No lo veo así. Vos y yo nos entendíamos mucho, Allen. Igual ese día la verdad que me sorprendiste, saliste así tan frontal, te desconocí por ese momento. Después me vino toda la mezcla con Miguel, tu enojo, el mío esas cosas.
IV
Pau: No lo haces mal, no te quejes, ahora vamos para allá, entonces das la vuelta.
Demasiado baile. Esto me recuerda a Valery, de hecho.
Pau: Y ahora no me sueltes, vamos. Agitemos la cabeza, miremos para arriba, estamos haciendo el ridículo y no nos importa. Gracias Allen, vení…
Alicia: A veces se desquicia.
Oliver: Sonia es así, la queremos mucho. Tiene esa capacidad de llamar la atención de una manera tan creativa.
Zunny había tirado un par de copas de una mesa, nada grave, pero se puso a juntarlas y pidió un trapo para limpiarlas. Daniel a esa altura se reía como loco, con la corbata anudada en la frente, simil Rambo.
Zunny: Es que lo tiré yo, no me parece que tenga que venir el mozo a limpiar mi desastre. Estas cosas del capitalismo me desagradan mucho. Puta madre, ¿cuál era mi copa eh?
Tres minutos después estaba de vuelta saltando, haciendo juegos con la cadera, desincronizando con Paula y hasta con Carla. Fue llamativo como la última se terminó integrando a la fiesta, yo pensé que estaría con su novio toda la noche.
Carla: No es mi novio. Es un amigo que me acompaña.
Se tomó la molestia de aclarar y además preguntó quién era la que estaba con Oliver y cómo me iba con Paula. No habíamos charlado desde que tuvimos esa encontrona en la oficina. Nunca dijimos nada, ya pasó.
V
2: En realidad, era más una idea mía, pues vos sólo me decías que sí para complacerme. Pero sí, recuerdo.
1: ¿Te molestaba que yo no piense en la iglesia y esas cosas como un requisito?
2: No, no, para nada. Siempre supe con quien salía, me gustó que me entendieras, que no intentaras cambiarme. Entonces yo te dejé con lo tuyo, fue lo mejor ¿no? Igual eramos chicos, nos pasaba cualquier cosa por la cabeza. Si me preguntabas a mí, yo pensaba hasta en cómo sería la boda. Para vos hubiera sido importante…
1: Seguro, es un día importante aunque no crea en todo esto. A lo sumo me hubieras escuchado refunfunear por alguna cosa, como el precio de las flores o de la cochería. Aún así sé que no conviene hacer tanto barullo por eso y seguro que vos, con lo racionalista que sos, no te ponías en gastadora.
2: No sabés… quizás perdía la cabeza y me rebasaba en todas mis emociones nupciales.
VI
Paula: Yo quiero las fotos de eso.
Carla: Yo también, además de la que nos sacamos juntos, salimos re lindos todos.
A las ocho Paula se bajaba de mi auto, me saludaba una vez más desde la vereda y abría la puerta de su casa en Coghlan. Hacía menos frío del que yo esperaba y mientras giraba la llave de Paula es probable que Carla estuviera también girando la de la puerta de su casa en Vicente López.