New year

lunes, 31 de diciembre de 2007

I
Imaginate cuando pasen un par de años. Todo esto que dabemos sólo vos y yo... -y bueno, ese tercer disidente que no sabemos quién es -, sonará tan lejano. Yo he honrrado tu pedido de silencio, y entonces vos te lavas las manos de esto.

No sé cómo hicimos para ponernos tan a la par el uno del otro. Y vos decís que no te esperabas estar abrazados en medio de la pista, Valery. Vos, justo que te quedaste comigo hasta último momento. Fue allí, creo, que realmente te tiré la bomba, ¿no?

II
No, Allen, la verdad es que no. Bueno, quizás un poco, pero fue un error, ¿ok? Digo, en una de esas podrías haberte decidido antes, en otro momento, y mejor lugar sobre todo. Gracias, estoy bien. Me alegra que me hayas llamado.

(La sorpresa en su voz era evidente. A Allen le recordó a... cuando la volvió a llamar por...)

Todo está tranquilo, por suerte. No me puedo quejar, me imagino. Me ayudó a evaluar otras cosas, pues no fue tan trágico todo. Por otro lado, me tenías un poco preocupada. Debo decir que eso de que alguien tan importante desaparezca no me gusta ni medio.

Entonces, vas a volver, ¿verdad?

III

Si lo pienso desde todos los puntos de vista imaginables que me vienen a la mente (algo que hago seguido, confieso) el encadenamiento de hechos era el único viable, los frenos fallaron en el momento justo que tenían que fallar. La falla es un requisito formal del sistema, porque sino, el sistema se termina cayendo.

En otro momento de mi vida, todo esto hubiera significado al menos un quiebre sísmico detonante. Pero ahora, no sé qué circunstancia de mi historia, me permite sobrellevarlo ok.

IV

1) Entonces, dentro de unos años, me seguirás hablando. Ops, esto podría tornarse un despelote. Pero parece que no nos importa, honey. Era demasiado claro que ibamos a chocar. Era claro también, que el que tenía que poner el freno era yo. Aunque no me gusta subestimar la situación, pues creo que vos podrías haber frenado.

2) ¿Era obvio que ibamos a chocar? Yo no me di cuenta del impacto hasta que te tuve a dos centímetros...

1) Estaba clarísimo, y cualquier otro suceso en la historia hubiera sido erróneo.

2) No te entiendo. Según lo que decís, estabas al tanto de todo este despelote. Y no hiciste nada para evitarlo.

1) Retomo mi idea: Nos hablaremos un par de años en el futuro. Yo, como tu me haz pedido, honrraré tu pedido de silencio, y todo quedará entre nosotros dos. Y veo que vos, ya que ha pasado el temblor, te lavarás las manos de todo esto. Me mirarás como siempre, como si no hubieramos estado a dos centímetros. O mejor, como si jamás hubieramos anulado esa ínfima distancia.

2) Hon, todo eso que dijimos, quizás en algún tiempo podamos charlalo, más distanciados de todo esto. Creo, no sería bueno hacer como que nada pasó. Pero no hay por qué meter a terceros (que ya tenemos uno undercover y en discordia).

1) Feliz año, entonces...

xmas

martes, 25 de diciembre de 2007

No hace falta bajo ninguna circunstancia seguir obsecionándonos con la perfección. Es un mal hábito. Por otro lado, tampoco quiero proponer la ceguera a reconocernos en la tragedia. El problema surge cuando hace demasiado que no estás en la comedia, claro está.

No confundan en ningún momento: separar la racionalidad de lo emocional es una quimera. Basados en esta idea, lo que siguió fue el curso de los hechos, y no podía ser otro.

Intentaré, pese a mi incapacidad oratoria y mis crónicas equivocaciones, explicar:



1) ¿Te acordás que nos dijimos que esto era un error?
2) Sip, claro. Te juro que me sentía tan mal que...
1) Ya es la segunda vez en el año que me llaman "error". Tengo esa sensación de que me lo merecía muchas veces más.
2) ...
1) Se te extraña de a ratos, en cada uno de los cuadros, o en los días soleados, cuando pretendo compartir la plaza. O cuando nadie entiende mis manías, porque vos las hiciste nuestras. También cuando me siento que no estoy preparado, porque vos solías defenderme ante mi propio juicio.
2) O cuando salgo de la facultad, y quisiera accidentalmente chocar contigo. Y digo chocar, con todo el peso que le haz dado a esa palabra. Pero ya no estás...
1) Deberíamos ser un poco más permisivos, creo. Porque entre tanto intentar frenar, te pongo al tanto que siempre tuve el freno a mano, pero en ningún momento se me dio por usarlo.
2) No entiendo. Sabías que esto iba a pasar, ¿pero no hiciste nada?

1) It's time to take some real risks. But, honey, I need you to take them with me...

Hombre al agua (frenos III)

domingo, 23 de diciembre de 2007

I
El personal del barco inspeccionaba el abollado techo del catamarán. El área parecía Vietnam, pues los despojos de la fiesta flotante revelaban que la noche había sido larga, bulliciosa y efímera. Allen, uno de los principales responsables del estado del techo, se paseaba protegido por su anonimato por el barco. Bob buscaba su celular, olvidándose de que él provocó que se cayera el techo.

Estaba el capitán, un tal matón de no se sabe qué sindicato que organizaba la fiesta, y otros personajes no menos cuestionables.

Felipe) Arreglar eso debe salir una fortuna.

Allen) Menos mal que no es nuestro barco, ¿no?

Orlando estaba deshaciéndose de su victoria nocturna, pues lo ocurrido río adentro, se hundía para no salir a flote. De a ratos, Felipe le insistía a una de las camareras para que le de nuevamente el tequila directo en la boca. Supuestamente, Allen era un estúpido por no aceptar este trato de las chicas.

Lo que quedaba de Lisa repozaba afuera, en un banco, mientras Ludi hablaba casi histérica, definitivamente sola en ese momento.

II
Yo te juro que dudaba de no poder escapar en cualquier momento. Reclamo mi derecho a irme cuando se me antoje, pero mi auto está demasiado lejos, capitán. No podré poner en peligro mi integridad hasta no saber que el barco está volviendo, y que tengo manera de fugarme.

No sé Orlando cómo hace. Además, demuestra que Ludi no le significó nada al fin y al cabo. ¿Será que en realidad no sé nada de esas cosas? ¿Cuán pragmáticos somos, cariño?

July no estaba. Ya no volvería. No se animaba a volver. Allen no la buscaba. Lo tremendamente raro era que estuvieran las dos, Lisa y Ludi. Esta última mencionada bailaba y bailaba, hasta que de sus ojos brotaron lágrimas al ver a Orlando estrellado contra la rubia. Era un cuadro triste, pues yo, tan imbécil como soy, me identifico más con la pobre del corazón roto, que con el playboy de mi amigo. Pero debo estar otra vez equivocado, cabe aclarar.

III
Bob y Allen bailaban. Si, aunque no lo crean, ambos personajes contaban con semejante habilidad. La masa amorfa de juventud sin sentido desvariaba en una noche casi nublada, en un río de amistad dudosa, pero aceptable.

Orlando) El problema surgió cuando Allen, harto de escuchar cumbia, se dio cuenta de que saltando llegaba a al techo de chapa del barco.

La abolladura reveló que no había nada duro en el techo, que el cráneo no se rompía. A esa altura, Allen ya era candidato a kamikaze. Toda la cerveza que había tomado había entrado en conjugación con un destornillador (de los peores que había tomado), y un tequila (que no se lo habian dado de boca a boca, como a Feli y Orlando).

(Con respecto a este último hecho, Allen sostendría ante la opinión pública que "él no es así". El colapso de esta idea le vendría de escarmiento en ocasiones posteriores.)

Allen le mostró su obra a Bob, quien ya contaba con varios tequilas encima y speed con vodka a medio ingerir en grandes cantidades. Entonces aprovechó su mayor altura (1.90 metros) y saltó. El resultado fue que parte del tech quedó colgando. El resto de la noche, personal de seguridad vigiló el área, sin poder dar con ambos personajes.

IV

2) ¿Si nos tomamos de la mano, el beso significó algo? Je. Perdón, es que creo que no andamos de buenas.

1) Simplemente el tedio nos aburrió a ambos. que haya olas y movimiento, no significa que todo esté fuyendo. Me molesta tanto show, tanto. Ya hemos llamado demasiado la atención.

Ambos se dieron un beso en cubierta. Toda la escena le sonaba tremendamente familiar a él. Hacía tan poco que... Ella no podía creer que lo estaba abrazando, ni que le sonreía. Eso era tan equivocado, pero tan dulce a la vez.

2) Me pregunto si yo ya figuraba en tus planes, o soy un error que haces a propósito. No podremos sostener esto.

1) Creo, en momentos como este no me destaco por ser tan reflexivo, sino más bien por tener esa tendencia a la práctica pura. Carezco de teoría alguna, pero estoy absolutamente convencido de que no había otro suceso posible para esta noche. Y lo del techo es sólo anecdótico.

Ambos personajes se dieron otro beso, más largo, más sanador que el anterior. Era una caricia de una dulzura tan intensa, que lastimaría a mediano plazo. Quizás eran dos historias que necesitaban encontrarse en este desencuentro, asumir sus problemas uno con el otro, aunque ninguno tuviera la culpa completa de ellos.

Eran conocidos de hace tiempo, pero siempre los había mantenido unidos ese tierno fraude de amistad.

V
Uno de los salientes invitados señaló que el que rompió el techo estaba al frente del barco. Hacía allí salió "el capo" del asunto. Allen, que observaba la escena, busco a Bob por el otro lado.

Allen) Te buscan. Vámonos ya. Feli está saliendo. Lisa y Ludi esperan afuera. Orlando está buscando el auto.

Bob) Ah, ¿la dejaste afuera a Lisa?

Frenos II

martes, 18 de diciembre de 2007

Luna: En declaraciones exclusivas, y a tono casi chistoso, pero con todo el peso de la verdad del momento, uno de nuestros corresponsales sacó la siguiente conclusión:

Orlando: Allen es como el plutonio. Altamente inestable.

Luna: Lo más probable es que la observación fuera una referencia a la falta de sensibilidad con la que Allen se estaba manejando ese momento, frente a algo tan importante. Suele ocurrirle.

Allen: Es sólo una versión de la histeria... digo, de la historia.

Luna: Han de aprender, mis queridos lectores ficticios, que algunas palabras cuando son dichas, no pueden ser retractadas.

Allen: Siempre sostuve eso.

Luna: A lo mejor deberíamos ser todos un poquito más responsables, menos explosivos. O a lo mejor deberíamos aprender a que el sin sentido de nuestra existencia no derive siempre en un afán por los terremotos. Digo, pues a esta altura sabrán que la falta de frenos puede ser bastante nociva para la salud.

Frenos

lunes, 17 de diciembre de 2007

1) ¿Sabés lo que pasa? En un arranque de... pragmatismo, totalmente premeditado, anulé los frenos.

2) Yo la verdad es que me preguntaba qué mierda estabas haciendo. Digo, no era coherente lo que estaba viendo, menos viniendo de vos.

1) Te he advertido que a veces se me zafa un tornillo, me olvido de todo. Pero ni siquiera fue que me olvidé esta vez. Fue una imbecilidad tan calculada, tan fría, tan... No suelo hacer estas cosas, pero creo que esta tremenda falla es un requisito del sistema.

2) No seas pelotudo, que tu falla del sistema sale bastante cara.

1) Todo sale bastante caro, a esta altura. A veces tengo la sensación de que sin darme cuenta me estoy jugando más de lo que creo, que de repente me quedo al borde. Con pelotudeces, verás. Lo estoy manejando todo tan friamente, que me doy asco.

2) Lo tuyo es fácil.

1) No lo es. Pero no me extraña tu falta de percepción en lo absoluto.

2) Deberías replantearte algunas cosas, Allen. Estás hecho un desastre con todas las letras, la verdad, esto no era solo inesperado y sorpresivo, sino que se sale de los cánones básicos de racionalidad. No podés seguir con semejante ola destructiva.

1) No lo sé, hace rato que perdí el freno, cariño.

2) Ahora opino que sos un imbécil... Lo haz demostrado definitivamente.