- ¿Qué es eso? - dijo Jackie, al ver que dos chicos se pasaban algo.
Uno de los nenes lucía inquieto, decía que se sentía mal, tenía los ojos llorosos. Uno de sus compañeritos trataba de consolarlo, y le ofreció un Rivotril. Ella simplemente cubría una suplencia en primario, y se topó justo con esto. Jaqueline, acostumbrada a los alumnos de secundario, quedó pasmada.
- No, pará, dame eso - intervino-. ¿De dónde lo sacaste?
Le sacó el pastillero azul al nene que estaba ofreciendo. El niño dijo que la mamá se lo daba.
- ¿Tomaste de esto? - indagó al chico que se sentía mal.
En nene negó con la cabeza, al borde de las lágrimas, como si lo estuvieran retando. Se agachó para hablarle, mientras miraba al otro de reojo, que no entendía por qué le habían incautado sus pastillitas.
Jackie recordó sus días de maestra de primaria. Se sentía mucho más cómoda en las clases de quinto año que las de segundo grado, eso era un hecho.
- Hey, chiquitín - le dijo jackie al nene que se sentía mal - ¿Qué pachó?
Luego, esa misma tarde, le contaría a Jim:
- No entiendo qué mierda piensan los padres. Claro, el otro vio al amiguito mal y le ofrece un Rivotril. Está mal que le den eso, no tienen conciencia los nenes. Esto me pasa por aceptar una suplencia donde no me corresponde.
Puteaba tanto que Jim tuvo la sensación de estarse escuchando a sí mismo.
- A la postre, es un peligro porque en una de esas si el nene hubiera tomado le hacía algún efecto adverso.
Jackie hizo un gesto explosivo de "claaaaaro!". Horas antes de encontrarse en el living de su casa con Jimmy, que había prometido cocinar esta vez él, Jackie se encontraba en la oficina de la directora de primario, con el pastillero azul en sus manos.
- Jaqueline, sé que estás acostumbrada a manejarte con chicos adolescentes, pero esto es otra cosa. No podés quitarle al nene algo que le dieron los padres y que tiene que tomar.
- ¡Se lo saqué porque andaba ofreciendo! Y me pareció que debían saber que estas cosas andan circulando por acá. ¿La maestra de estos chicos sabe?
- Sí, sabe. Pero el tema es que si después el nene va a la madre y le dice que le sacamos el pastillero, tenemos lío nosotros. Eso está con receta seguramente, y si se lo dejan al nene es para que lo tome a la hora que le corresponde. Tu rol únicamente es que no ande convidando, en eso estamos de acuerdo.
Jackie miraba a la directora indignada. El quilombo que hacían los niños en el recreo le resultaba particularmente apabullante. Resulta que ahora ella estaba mal, que no tenía derecho a sacarle el pastillero al nene, que incluso había comprometido al colegio.
- Sencillamente cuando toque la campana, volvé al aula y devolvele al niño lo que es suyo. Y seguí con la clase, la maestra de ellos está volviendo el lunes.
- Ok. Pero es que nada más no lo puedo creer.
- Jaqueline, pensé que estabas más preparada para esto. Justamente te ofrecimos la suplencia porque vos tenés experiencia en primario.
Y desde el living Jackie revivía todo con una ira pocas veces vista. Aún no se le pasaba la bronca. Jim la escuchaba, estaba dolida, impactada.
- Me da lástima - decía-. El nene no tiene conciencia, cuando le falta eso se siente mal y no entiende por qué. Tiene siete años.
Jim abrazó a Jackie, que daba vueltas y no se podía sacar de la cabeza la imagen del nene nervioso aceptando una pastilla.
- Hey, tranquila.
- Mañana tengo que volver.
- Mañana... mirá, es una verdad que no podés hacer nada con esos padres, que si tienen a un hijo medicado, lamentablemente está fuera de tu jurisdicción eso.
- Dicen que tiene ADD. ADD es una deficiencia neuronal, física, no tiene que ver con que el chico sea nervioso e hiperactivo. Eso se trata con un psicólogo, no mandandole ansiolíticos. Yo trato con chicos de secundario, no de primario.
Jim seguía abrazando a Jackie, que seguía hablando entre la bronca y la tristeza. La invitó a sentarse, pero ella no le hizo caso.
- Te quedaste realmente mal... ¿Preferís que salgamos un rato?
- No no, es que no me puedo sacar la imagen de la cabeza. Y a la gorda pelotuda diciéndome "pensé que estabas preparada para esto". Estúpida.
Jim no sabía mucho qué hacer, pues es bastante incompetente para reconfortar a alguien. Se sentarón en el sillón negro del living, Jackie apoyaba su cabeza sobre el hombro de él, que la acariciaba.
- Estúpidos...
- En estos momentos son los que consulto a Rolland. Él sabe de todo sobre este tipo de cuestiones, se sabe las interacciones de las sustancias con el cuerpo. Es un groso.
Llamé a Rolland.
- ¡Bro! ¿Qué onda?
Un breve catchup hicimos, hata que llegué al dofón de mi consulta:
- Escuchame, ¿me explicás bien qué es el Rivotril?
- ¿Te dieron eso?
- No pelotudo, consulto porque es lo están dando a un alumno de Jackie.
- A la pelotita in the sky with diamonds*. Bueno, ese pibe no va a tener higado cuando sea grande, porque ese tipo de droga es muy pesada. Bah, depende de cuántos miligramos le hayan indicado, pero genera dependencia. Está contraindicada para hepáticos de hecho.
- Ajá.
- La droga se llama Clonazepam. Tiene un período de acción de hasta 30 o 40 horas. Es una Benzodiazepina.
- Joya, el pibe vive drogado.
- ¿En serio le indicaron eso? ¿Qué desorden tiene?
- Yo qué sé, Rolland. No es mi alumno. Jackie tampoco sabe, el psiquiatra o a lo que sea que el pibe va, le indicó eso.
- Bueno, mirá: la gente que consume benzodiazepina tiene más tendencia a cometer crímenes y no encontrar trabajo.
- ¿Qué?
- Eso. Justo vengo de dar final de bioestadística, así que estoy filoso. Está estadísticamente comprobado que la gente que consume ese tipo de psicoactivos tiene tendencia a eso, a afanar y ser desempleado. Es como una figura del "doesn´t fit". Porque el tema es que en algunos pacientes tiene reacciones adversas.
Jim decidió no contarle esto a Jackie.
- Es de la misma familia que tomaste vos para volar. El Alplax y el Rivotril son ambos benzodiazepina, pero el primero es de acción inmediata y no dura tanto. Che, hablando del tema, encontré el otro díia un libro que quizás te interese: La Argentina Ansiolítica.
Busqué la contratapa en internet:
HISTORIAS COTIDIANAS SOBRE LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA Un hombre que llega a la guardia de una clínica con síntomas de ataque de pánico, una abuela que discute con el cura de la iglesia sobre su necesidad de visitar a un psiquiatra, un ejecutivo que odia las pastillas y prefiere el diván, una mujer fóbica a los aviones que nunca viaja sin su pastilla "mágica" o una chica que logró terminar su carrera con la ayuda de ansiolíticos son algunos de los personajes anónimos que transitan las páginas de este libro.
- Barthes: andate a la mierda - le dije luego de buscar-. La puta madre me agregaste un libro que leer. Pero con los aviones algo esporádico, che.
- Che, pará, ahora que estamos en esto de contraprestación de conocimiento, ¿qué mierda es un troyano?
- Un tipo que nació en Troya.
- No forro, en serio.
- ¿Por los virus troyanos lo decís?
- Claro claro. ¿Estás lento hoy? Te gusta hacerte el salame.
- Bueno, ¿conocés la historia del caballo de Troya, no? Se supone que un troyano, en términos de malware, era un programa que traía algo escondido cuando lo bajabas. Te lo bajas pensando que es una cosa, pero en verdad es otra, te caga. Aparecieron a mediados de los noventa - explicó Bentham tratando de lucir un saber enciclopédico que en verdad envidiaba de Barthes -, y ahora los usan para hackear máquinas, ya que pueden generar una brecha de ingreso para otras computadoras. Un "security breach".
- Ajá, muy lindo todo. ¿Me está espiando la CIA?
- No creo. Seguro debe ser uno de esos que te baja algún soft malisioso. No hagas nada de home banking por las dudas.
- ¿Cómo mierda lo saco?
- Antivirus y un combo mágico de programitas, che. Debe haber sido algún ejecutable que bajaste. Eso te pasa por bajar discos piratas.
- Pará tarado. Creo que me lo pegaron por el msn.
Bentham prometió llamar al día siguiente con instrucciones específicas de cómo miércoles sacar esa porquería.
- Hey - volvió Bentham a Rousseau -. ¿Cómo le va, profe?
Ella no contestó. Puso una sonrisa triste y abrazó a Jim, que se sentaba nuevamente junto a ella en el sillón.
- ¿Qué dijo Rolland?
- Que es un ansiolitico. Y bueno, se sorprendió de que a tan corta edad un chico lo esté tomando. Y estaba preocupado porque tiene la máquina llena de virus.
Jackie abrazó más a Bentham. Él simplemente le habló de que quería ir a ver La Omision de la Familia Coleman, que le encantaría que fuera. Habló como si recién se conocieran:
- Mirá, yo no sé si venís seguido por acá. Sos muy linda, seguro tenés novio. Pero no lo veo por acá, así que me gustaría invitarte, si no es demasiado atrevimiento, a una salida entre nosotros dos para que conozcamos nuestras personas personales.
- Tonto - Jackie se rió.
- Yo sé que en una de esas te resulta un poco raro que un tipo como yo se fije en vos, y que seguro que salís con Luciano Martinez o Mariano Castro, pero si tenés un finde libre yo te ofrezco de vernos un rato.
Jim levantaba la ceja mientras le hablaba, cosa que a Jackie le hacía reir aún más. Pero con ese pequeño gesto gilastrún fue calmando su malestar.
* : "In the sky with diamonds" es una expresión que que Bentham agrega para denotar gravedad, que parece haber quedado instaurada. Por ej: "se fue a la mierda in the sky with diamonds", "estamos en las últimas in the sky with diamonds", "la mandé a la mierda in the sky with diamonds".
Niños con Rivotril
viernes, 23 de julio de 2010
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