Luna y Orlando cobrarán esta vez el rol de relatores omniscientes. Orlando, a pesar de estar en el lugar, jugará el papel de analísta de la escena, y será invisible para los personajes. Relator testigo, digamos. Toda la acción transcurre en la fiesta de hace unos pocos posts.
1) El efecto es una mezcla viva de alcohol, shots, H., brazas y ganas de olvido. En momentos pienso que no deberíamos habernos conocido.
2) Conocernos o no, esta noche, es tema nuestro, y es prioritario. Estamos los dos, rodeados, pero es un desierto esto. Sabés que cuando te vi, toda esta gente dejó de existir.
1) Esto de recibir misilasos a distancia no me gusta.
Allen: Es ridículo esto, Julieta. Sabemos perfectamente que somos cada uno parte del pasado del otro.
July: Mirá vos, y yo que pensé que te tenía ahorita enfrente mío. Por favor Allen, la verdadera mentira es la ceguera. Sé que dijismos que no volveríamos a hablarnos jamás, pero aquí estamos. Y sabemos bien que esto era inevitable.
Allen: Era perfectamente evitable manteniéndonos uno en una punta de la casa y el otro en al otra.
Luna: Aunque Allen diga esto, sabe perfectamente de lo que habla July. El tiempo le ha enseñado que las omisiones hacen agua entre las grietas de la fortaleza que él se ha forjado.
Orlando: Yo les juro que vio el trompazo que se comieron ambos al verse las caras. Allen me buscaba para que lo amparara. Lo esquivé, pues esto lo debe enfrentar. Pataleando y gritando, pero lo debe enfrentar.
July: Seguí pensando en el "what if..." pero estamos acá, ambos. - July toma la mano de Allen. Él la retira instantáneamente, huyéndole a su piel.
July: Veo que seguís enojado.
Luna: July sabe perfectamente que no van a tener una charla de amigos, pero tiene ese impulso de bajar las armas, de abrirse camino entre la ciudad destruida que en su momento fue la mejor de sus aventuras. July no es inocente, pero se engaña a sí misma creyendo en esa versión de ella.
Allen miraba a July intentando forjar esa distancia tan característica de él. July, con total intención según Luna, utilizaba sus ojos, por momento llorosos, para hablarle a Allen.
Allen: ¿Quién sos?
July: ¿Cómo quién soy?
Allen: Exacto. Te conozco pero no sé quién sos. Así como suena. Estamos acá de frente, y la verdad es que tengo a una perfecta extraña aquí.
July: Soy yo, Julieta, como me decís ahora. Me gustaría que me hables.
Orlando: July estaba claramente provocanco a Allen. Seguro estaba aterrada, pues le tenía miedo a que se enojara. Jamás manejo bien a Allen enojado. Allen sabía perfectamente que no estaba utilizando todos los recursos a mano para evitar el choque.
Allen: Perfecto. No voy a negar que yo también quiero hablar con vos, no caeré en esa negación absurda. Pero no es una buena idea, y ni hablar de que no me interesa que ambos seamos parte de los heridos otra vez.
Luna: El reconocimiento de Allen sólo alentó más a July, que vio un destello en los ojos de su ex compañero de aventuras. Yo conozco a ambas personas, y puedo asegurarles, querida audiencia, que se quieren muchísimo. Tanto que lastima.
July: Somos dos, bombón.
Luna: Voy a ponerlos al tanto de una infidencia. Allen va navegándose a sí mismo, conociéndose, através de July. Ella funciona a modo de prisma por el cuel el logra identificar ciertos aspectos de sí mismo. a su vez, July recuerda que aquello que la aquejaba de Allen, son quizás algunos de sus puntos de mayor atracción.
July: Me gusta y me duele haberte encontrado hoy, Allen. Si, ya sé. Me estás reprochando que te acabo de decir bombón, pero bueno, lo digo adrede, me hago cargo. Si estamos acá, no quiero que te vayas. Y sé que vos querés que me quede.
Luna: A Allen le gusta el calificativo de "bombón". Es histórico para él.
Allen: Estás tan por encima mío. No entiendo qué querés de mi.
July: Yo tampoco...
Orlando: Es problemático cuando las mujeres adoptan esa postura del "no sé". Pero recientes análisis de Allen, que me ha charlado, dicen que de una forma parecida nosotros los hombres adoptamos la misma postura en las crisis.
Jules: Hace dos meses que no nos vemos, y a mi me parece una eternidad.
Allen: ¿Dos meses ya? Yo aún pienso que fue ayer.
July: siempre fuiste un poco retrogrado. Te lo criticaste siempre. Y si, en algunas cosas sos medio picapiedras, pero debo decir que eso no te hace menos...
Orlando: Ambos habían decidido llevarse en medio de la muchedumbre, que danzaba como nunca, en medio de un baile perpetuo. Se besaron entre las sombras y las luces de show, entre los cientos de caras, al lado de un estante de casa cualquiera. Una cámara hubiera sacado una verdadera masa humana en movimiento latente. Pero en la foto eran sólo ellos dos, y nadie más. Puedo asegurarlo.