Después del naufragio

jueves, 29 de noviembre de 2007

2) Porque jamás fuimos al cine. ¿No te diste cuenta? Hace más de dos años que me conocés, y jamas fuimos a ver una película. Sé que no te facinan esas cosas, y de hecho no te reprocho nada. Sólo digo que es llamativo, Allen, sobre todo para alguien tan del showbusiness como vos. Y creo que ya sabés que me gusta esta no rutina con vos, esa... Digamos que no sos estándar, que no salimos como sale el resto. Hacemos salidas menos...

1) Es que, la verdad, lo que hacemos no es salir, sino estar juntos de diferentes maneras. Extrañaba eso, todo este tiempo que te vi. Salir a tomar algo puede hacerse con casi cualquier persona del mundo. Pero encontrarnos de repente en un catamarán a media noche del miércoles, es inédito. Y te lo propuse no sólo porque estabamos cerca del río, sino porque sabía que eras la única persona en el universo que me hubiera aceptado. Alegremente, claro.

Allen y July miraban el río desde la cubierta. Era una noche tranquila de casi verano, genial para obserbar estrellas que lo más probable ya ni existieran, o sentir el viento en la cara. Son esos detalles que en la ciudad se deslucen tremendamente.

Jules) No quiero ni enterarme de cuánto llevás gastado en cerveza - mientras tanto, ella tomaba de la suya, claro está.

Allen) Es un detalle el dinero, mi amor. Debo decir que si me lo dijera cualquier otra persona, me molestaría. Pero vos... Haces las cosas con ese estilo que... Me doy cuenta de que tenés la capacidad de no irritarme. Es por eso que...

Jules) La luna está preciosa.

Allen) Claro. Me la estoy perdiendo, por mirar otras estrellas.

Jules le sonrió, y le dio un beso en el cachete a Allen. Definitivamente todos estos meses había extrañado su dulzura, que él sabía explotar trementamente bien. Mientras, Allen miraba ya al olvido del horizonte, y se olvidaba que su mano rodeaba la cintura de July. Pero se daba cuenta que era allí donde debía estar, no en el cine, ni en la calle Corrientes, ni en clase, ni apagando incendios.

Allen) Sé que suena estúpido, porque la mayoría de las cosas que digo yo son estupideces, pero vos, mi querida Julieta, haces el juego perfecto con la oscuridad de los cielos. Y sé que te lo han dicho bastante seguido, pero me alegro de que estés aquí. Y de tenerte monopolizada, porque la verdad es que con vos me vuelvo amarrete.

July Sonreía, miraba a Allen aunque él no la miraba.

July) Dejá de tirarme los perros, dejá de ser tan lindo que no me aguanto...

Allen) Vos empezaste.

(Beso)

1) Si te dijera que sos una gran artifice de estas cosas, no me lo creerías. Claro, porque estás más concentrada en sabotearte a vos, que en reconocer que yo te quiero. Y esas dos palabras unidas, "te quiero", funcionan en todo su espesor, con todas sus implicancias, honey mine.

2) Creo que aunque no lo digas, estás enamorado de mi. Y yo, aunque nunca te lo dije, estoy perdida por vos. Y sé que nos lastimamos. Me siento que te he lastimado mas yo a vos, pero... Hay segundas vueltas, corazón. No me animo a pedirte perdón aún. No entiendo por qué aún no hablamos todo lo que hay que hablar. Volver así, juntos, como si nada.

1) Y el momento donde me agarrás atrás es tan... vos. Sinceramente, sos una princesa que pierde la cabeza, July.

Jules) No pude evitarlo... Me gusta.

Allen) A mi también me gusta, pero creo que después de la décima vez llegamos a la conclusión, probada empiricamente, de que el más recatado soy yo.

2) Recatado de a ratos, amor.

July) Claro. Pero vos porque no te querés tanto como yo a vos.

Allen apartó la mirada del río, se acercó un poco más a Julieta, y tomandole la cara con sus manos le dio un beso. Durante dicho proceso, los personajes se miraron todo el tiempo a los ojos, consiguiendo al completa anulación del entorno.

Allen) Más que probable, bastante cierto.

1) A veces tengo la sensación de que el cuadro intenta no revelar sus manchas, intenta no descubrir su falta de terminación, o su falta de luminosidad. Quizás sea porque aún no tenemos los mejores óleos. O quizás hemos olvidado la destreza con nuestros pinceles. O quizás sea la historia, que nos obliga a mirar el cuadro anterior, sobre el que estamos pintando...

champagne supernova

jueves, 22 de noviembre de 2007

Where were you while we were getting high??

And the world keeps spinning 'round and we don't know why... why... why...

A ver quién contesta...

cosas que extraño

. Mirarte a los ojos y de repente encontrarme en tus labios. Porque sostengo hasta el día de hoy que mucho de lo que nos pasó ni siquiera lo pensamos, sino que lo vivimos, día a día, despreocupados de los grandes planes, las ideas maquiavélicas y las estupideces de la city.

. Aventurarme a lo vedado, con la impunidad de un niño, que hace sin saber, corre peligros sin siquiera percibirlos, u olvida sin importar lo olvidado, y recuerda que en las simplezas de la vida se respira plenamente esa electricidad de que todo eso que está por venir.

. Que me detengas cuando estoy por hacer una estupidez.

. Salir a conquistar el mundo una y otra vez, sabiendo que jamás lo lograré. Y que ese ímpetu de volver a intentarlo el finde que viene siga más vivo que nunca.

. Prepararte el desayuno para cuando despiertes, y que luego no me dejes salir de la cama.

. Accidentarme, que me atiendas, me expliques un rato que no es para tanto, que devuelvas un poco de tu tiempo, que al fin y al cabo un poco de él es mío también.

. La velocidad. Debo admitir.

. Esos momentos que pasamos donde todo era más simple, vos eras perfecta y yo lograba actuar como si yo también lo fuera. Esas implicancias de salir a cenar a pequeños lugares, nada pretenciosos, pero que son nuestros. Porque sabés que nos los quedamos, ¿no?

. Que me lleven obligado a estamparme contra la pared, y resulte que en realidad la pared se estampó contra mí. Y que mientras caen los ladrillos, se vaya descubriendo el paisaje.

. Lo accidental de nosotros. Porque el beso en el andén de Belgrano a las once de la noche después de la clase del martes fue... un accidente, que duró su tiempo.

. Las filosofadas y charlas políticas entre gomias, que resulta que Perón, los radicales, la metafísica y Ponty. Y que terminemos a las puteadas, pero siempre sabiendo que es sólo discutir.

. Los accidentes donde se suponía que no me ibas a dar un beso, que yo no et iba a abrazar ni a tomar por la cadera. Como esa vez donde te llevé a bailar e inexplicablemente (en realidad, cualquier otro suceso hubiera estado mal) terminemos con un beso en medio de la pista. Y que no haya nadie más que nosotros ahí, en ese lugar...

. Que logres convencerme de que todo va a estar bien, cuando parece que todo está ardiendo en llamas.

. Que cantes "Some might say" como si te gustara, solo porque sabés que yo no tengo remedio. que digas que si, cuando inevitablemente tus ojos me dicen que no tanto. Pero me causa cosquilleo el gesto, que no hacía falta. Pero gracias igual.

. Que digamos que no cuando evidentemente los dos queremos y entonces terminemos en un sí, que mañana nos vemos de vuelta, el río estará lindo, y hacemos un picnic.

. Que me digan que soy un perdido, y que me alegre de estarlo, de no encontrarme en el laberinto, de haberme ido porque sé que vuelvo a ningún lado, pero que es casa. Ese ningún lado es casa.

. Accidentalmente pronunciar tu nombre, o soñar que aún estás, o que no estás pero estarás, o que por un inconveniente sólo te estás tardando un poco más en llegar, porque dijiste que ibas a estar, y yo te prometí esperarte, pero...

. A vos.

Choque

Si el 30% de los accidentes de auto se producen debido al alcohol, eso significa que el otro 70% los provoca la sobriedad.

En síntesis, si manejaramos todos ebrios, habría un 70% menos de accidentes automovilísticos.

Qué demagogo que soy...

Y tengo que llamar al taller.

Bailarina

sábado, 17 de noviembre de 2007

Valery: No no, no. Ahora me das vuelta vos, es un giro. Levantá la mano, dale. Eeeeeso, muy bien Allen. Ahora yo. levanto la mano, pasate por abajo. Bueno, va queriendo.

Allen: Yo te dije que el baile no era lo mío.

Valery: Este tipo de baile no. Pero yo creo que con un par de clases te puedo sacar bueno. Igual, te queda bien no bailar bien. Hace juego con esa gracia medio naive que tenés.

Allen: ¿Gracia medio naive? ¿Es eso un cumplido? Veo que mis appeals están basados en tonteras. Tengo la sensación de que lo particular de mi es que no sé hacer nada.

Valery: No me hagas discutir eso otra vez. Ya sabemos que de los dos, yo soy la que tengo razón.

Allen: Si, capitán.

Valery: Bueno, ahora mové un poco los pies. Tomá mis manos. Podés sonreir cuando quieras, hacer de cuenta que no estás sufriendo. Eso, así, pero menos artificial. Ahora pasamos la mano por la espalda, quedamos asi, como uno mirando para un lado, el otro para el otro. No me sueltes, porque entonces desarmamos la figura.

Allen: Mi ser no es danzante en el mundo. Además, podría intentar reforzar mis otras aptitudes, viste, no esto de boludear así.

Valery: ¡Vamos! Ahora tenemos aptitudes. Esa autoestima va mejorando. Miralo a Gallagher, ese gato observa y aprende. En cualquier momento lo vemos bailando con la gata del quinto. Pero acordate que yo fui a salsa. Yo no me voy a dar por vencida. Lo tuyo es que necesitas ponerle actitud, ganas. Sino no va.

Gallagher observaba la escena. Entendía todo, incluso mejor que los dos protagonistas.

Allen: Es que quizás, en una de esas, pienso yo, que sería mejor desansar un poco, tomarnos una cerveza, mirar las estrellas. Valeria...

Valeria ya casi no escuchaba a Allen. Se acordaba de otros bailes. La secuencia le había traído recuerdos. Pero solo un momento fue, pues se dio cuenta de que Allen estaba buscando de tomar. Ella le dijo que lo suyo sería speed con vodka, y unas explicaciones de por qué July era July.

Allen: Ahora no.

Valery: Siempre ahora no. ¿Cuándo ahora si?

Deslizole su brazo por la cintura de Allen, casi siguiendo el baile, luego posó su cabeza en su hombro. Le pregungató a Allen si él era real. Allen le contestó que no, que él era una ficción. Valery le preguntó si se iba a ir, o pensaba quedarse. Allen le contó que era intermitente. Gallagher maulló indicando que la declaración era pura verdad.

Valery: No me gustaría que te fueras, te cuento. Es más, me harías enojar, porque eso de de repente volverse una persona importante para uno, e irse así nomás, no me va. Así que te advierto...

Allen miraba la botella. Era su mejor refugio. Gradación alcohólica: 7.9. Genial. Agarró el vodka, un speed y las llevó a la mesa del comedor. Valery seguía casi danzante alrrededor de Allen. Ambos se sentaron en el sillón.

Valery: Y también contame por qué a Carla la dejás en paz. Estás más ocupado pensando en el por qué de los hipotéticos no, en vez de ir a la acción.

Allen: Sabemos que no soy un hombre de acción...

Valery: Si que lo sos. Aunque según la nueva mitología, antes eras una verdadera bomba de tiempo. Pero cambiaste. Estás más centradito ahora. No me digas que siempre lo fuiste porque no te creo.

Entonces comenzó a sonar "Me estás atrapando otra vez". Allen dijo "Qué buen tema". Gallagher se sentó en la mesa, a ver cómo se bailaban los lentos.

Valery: Parate, que esta la vas a bailar conmigo. A ver, vamos, levante ese cuerpo, peguelo al mío, y vamos. Esto seguro que lo sabés vos. Genial, por fin, señor. Sabés bailar lentos, todo el mundo puede. Y no me pisas, bien ahí. Vos sabés que los abrazos te salen bien... Nos salen bárbaro a los dos...