El Lunismo, que últimamente venía signado por una corriente revisionista ante algunos eventos que involucraban al Allenismo, optó esta vez por una minimización del hecho que me ha ocupado estos últimos dos posts.
Oliver: En esas situaciones, la razón juega de suplente.
La acotación del Oliverismo destaca a la perfección eso. Si la razón hubiera jugado de titular (esto lo digo en serio) me hubiera dado por el quinto forro.
Las noticias corrieron, y llegaron a los cuarteles del Ludismo, que directamente dejó un mail de reclamo porque "por favor la próxima pensá". Extraño a Gallagher, que al menos me tacha mis acciones de formas mucho más agraciadas.
El Lylismo (lamento no ponerle un nombre más afortunado a esta facción, pero se corresponde al nombre del personaje) pasó de ese dramatismo instantaneo a declarar que el Allenismo tenía que dársela de groso. El Allenismo respondió que ya no le gusta tal despelote.
Greta: Allen, escuchame por favor. Visitaste la comisaría el mes pasado con lo de la volcada del auto. Ahora esto. No quiero que se te haga hábito visitar policías por siniestros...
Todo surgió porque...
Oliver (6.30 am en Lacroze, divisó un polimóvil): Hagamos la denuncia.
Ni en pedo me voy a arriesgar a darle la razón a mi madre de que visito la comisaría una vez al mes. Ya estuvimos haciendo la puta denuncia la otra vez. Ahora dejalos.
Oliver: Sí, la denuncia esa fue bastante puta, como decía Orlando. No sólo porque nos cagó la fiesta sino porque terminamos hasta no sé qué hora... y no me hagás acordar del hospital. Esto se está volviendo rutina che.
Luna: Te quedó una marca en la rodilla del accidente. Vi que te molestaba, ¿por qué no fuiste al médico? Ahora la cabeza, y tenés una puntada en el dedo índice (me di cuenta después).Vamos, con esta ya son dos en seguidilla.
Greta: Menos mal que tu hermano no reacciona como vos.
Lo que me faltaba... No me hagan acordar de la puta denuncia...
Oliver: Lo del auto no fue nuestra culpa. Hubo otros implicados, que encima se rajaron. Además, Allen estuvo rápido ahí también, reconozcamosló.
Gracias Oliver.
Presiones posteriores hechas por el Ludismo, que directamente llamó via teléfono rojo a los cuarteles del Allenismo (otro gesto único, como el de Gallagher dándome la razón), terminó en la estúpida admisión de qué:
- Cuando el tarado ese me tenia agarrado del cuello y me safé, no tuve tiempo real de determinar si me apuntaba con un cuchillo o no. Ergo:
Ludi: Te arriesgaste a que te pegue flor de cortada...
- Segundo... Aunque el elemento cortante no fuera un cuchillo, ya la impericia del malechor podía haberme costado una oreja (mi madre sostiene que el ojo, a mí ya no me interesa).
- Tercero: ¿Qué pasaba si al golpearlo el tipo se retoba y se te pudre todo?
Lyla: Es lo que yo temía. No sabía hasta dónde llegaba ese tipo...
En el caso de Ludi, me tuvo al tubo un lindo rato. En el caso de mi madre Greta, bien, estoy trabajando un nuevo tratado de paz, veré la semana que viene. Ly ya está bien, se lo toma más light por suerte. Luna deberá re plantearse su corriente revisionista...
Luna: Convengamos en que en poco tiempo hiciste un par de volteretas (El Lunismo olvida que en realidad vengo re tranquilo, pero aná a convencerla!). Y que no manejaras el auto no le resta importancia. No me tomes a mal, agradezco lo del sábado... pero venimos con un par en la mochila ya, y no hace tanto que empeamos el año.
Oliver: Por la discusión con la mamma no te calentés. C'est la vie.
Agrego luego de publicado este post:
Ah, Valery acaba de coincidir con Greta Jana en que soy un inconciente... Support: 0 (cero). Grax.
Support=0 (cero)
Ridículo
Gallagher se me sentó a mi lado en el sillón, posó su pata en mi regazo. Será que se da cuenta de que toda la parafernalia me costó una pelea con Greta, una linda pelea, adornada de exageraciones, reclamos con fecha de vencimiento pasada y una botella de cerveza medio empezada, en realidad medio vacía. Luna me pregunta para qué se lo conté. Yo digo lo mismo ahora, pero la verdad es que trato de mantener mis conversaciones con mi madre lo más fluidas posibles.
Tus miradas irónicas están de más, gato.
Desestimemos las observaciones finales de Ly, sobredimensionan las cosas. De hecho, las he borrado. No me incomodan, pero no es como ella dice.
Ly: Pero hagamos de esto una película, nomás.
Luna: En fin, ahora está más relajada. Ya se le pasó, hará ese tipo de comentarios hasta el miércoles a media tarde.
Las chicas dicen que ya fue. Oliver ahora se rie, también satirisa la cuestión en cosas que no pienso detallar. Gallagher es el único que me dijo que hice lo correcto. ¿Puede ser que el único de los no implicados en el hecho que me banque sea el gato?
No pienso retomar la cagada a pedos de Greta. Cuando lo comenté, si... sabía que esto iba a pasar. Me imagino que me la busqué. Pero fue ridículo, lo juro, fue ridículo.
Gallagher posó su cabeza sobre mi pierna, en lo que interpreté como un gesto de let it go. Me puse quejoso, usualmente cuando me pongo así me pongo rompepelotas. Usualmente eso lo soportaban... Y ya no están ni Jan, ni Day, ni... pues claro, todo fue ridículo.
Ladrones de segunda
Yo decía que me faltaba inspiración, que no se me caía una idea para decir siquiera algo. Fue un pensamiento que me viene atravesando las neuronas bastante seguido, sobre todo cuando hablo con mi madre. Algo que me gustaría definir como mi creatividad, nuevamente en crisis.
Volviendo del Roxy, sobre la avenida Federico Lacroze. De repente me encontraba con un tipo con mala actitud teniéndome del cuello, que me apuntaba con un objeto cortante no identidicado a la altura de la cien. Luna y Ly miraban con una cara de susto, mientras Oliver esperaba a siquiera poder reaccionar.
El tipo no llamaba la atención en lo absoluto. Rubio, con una gorrita, chomba (como destesto esa pilcha), zapatilas. Aunque ahora que lo pienso, si bien no parecía borracho, seguro había tomado.
Yo intentaba convencer a Luna de que los librianos somos gente... ya no recuerdo. Pero lo que sí recuerdo es que avanzamos hasta ese techito iluminado y ese tipo con chomba se me acercó diciendo que tenía un celular para vender.
Volvamos a los hechos, a el cacho de vidrio que el energúmeno ese tenía apuntanto a mi cabeza, que yo habré tardado no sé cuántos segundos en determinar que no era un cuchillo o un arma de fuego. No recuerdo cómo me safé bruscamente de este tipo, pero luna responde:
El tipo lo tenía agarrado del cuello y nos miraba diciéndonos que le dieramos todo lo que teníamos. Fue ahí cuando me di cuenta que tenía algo con lo que amenazaba a Allen, que tenía un leve corte en la cabeza. En una contorsión corporal que llegué a captar a duras penas, Allen lo tomó del otro brazo y giró, logrando liberarse del tipo.
(Acá intervienen las acotaciones de Greta Jana, madre de Allen:)
Greta: Pero vos sos un inconciente hijo, te podría haber sacado un ojo. No sabés si ese tipo estaba drogado o tomado, no sabés qué te puede hacer. ¿Cómo vas a hacer semejante movimiento con un cuchillo apuntandote a la cabeza? De pedo no te pasó nada.
Luna: El problema se continuó de otra manera cuando liberado Jana. Ly se quedo congelada y entonces no alcanzo a correr con nosotros. Ergo, el nada amable y hostil señor la agarró fuerte del brazo izquierdo y le posó su objeto cortante en sobre su muñeca.
No sé qué le decía Luna, o qué mierda le estaba pasando por la cabeza a Oliver, pero la discusión se había tornado en ridícula. Ridícula porque el tipo parecía un maldito inexperto de cuarta y Lyla le decía que le daría todo pero no atinaba a darle nada. Mejor, porque entonces ya más versátil (probablemente esto fue causado porque el señor ladrón ya no me tenía agarrado por el cuello), yo pude decirle no recuerdo qué al tipo, tomar a Ly del brazo y meterle una trompada en el pecho al imbécil.
Greta: Podría haber herido a tu amiga. ¿Cómo le vas a pegar a un tipo armado? ¿No te das cuenta que pusiste en riesgo tu vida? Si el tipo se paraba a pelear ni me quiero enterar...
Paf, el efecto fue instantáneo: Ly quedó liberada, alentada a correr por Luna que la tenía agarrada del brazo derecho. No te quedes. El tipo bociferó no sé qué, pero a mí ni me importaba porque los cuatro estabamos alejándonos de la escena justo cuando se acercaba otro compañerito del muchacho violento.
Greta: Te podría haber agarrado otro por atrás hijo. No me gusta que tomes esas actitudes, prefiero que vuelvas sin plata pero que vuelvas, que no haya heridos y esas cosas. La sacaste barata, sólo tenés un tajito en la cien, pero te podía haber sacado un ojo, quizás por impericia de él incluso.
¿Cómo explicar que uno no reacciona teniendo en cuenta todos esos factores? Precisamente en ese momento tuve que ir desarrollando todo, y en una de esas me encontré conque me había safado. Lo tonto es que mientras el tipo me tenía apuntado, pensé en que podía salir todo mal, y me safé traté de safar igual.
Oliver: Bueno, no pensemos en esas cosas. Ya pasó. Ly lloró un rato, estaba sobrepasada, pero en el viaje de vuelta se tranquilizó. Disculpá, pero la verdad no supe qué hacer.
Luna: Son situaciones difíciles, uno no sabe bien qué hacer.
Greta: Vos sos un tipo coherente, tenés que pensar mejor. No me tranquiliza que tomes esas actitudes.
Pará, no maximicemos la cosa, pues el tipo resultó ser un pelotudo rookie. Puta madre, seguro que me va a costar dormirme. Maldito ladrón de segunda...
nosés
Entonces Luna me preguntó por qué.
Yo ya le conté, más de una vez, incluso desde diferentes versiones. Pero ella me volvió a preguntar por qué. Y ese por qué parece el mismo por qué de la otra vez, viste. Esto tiene el indefectible sabor de la repetición.
Y Esthershack... yo no sé qué le pasa, pero ya no es lo que era. Ahora lo llamo a las diez de la noche y se está yendo a dormir. Esto me preocupa, me preocupa.
Entonces quedé en encontrarnos con Ludi este jueves, pues ninguno de los dos tenía que hacer mucho. Y hablamos de cosas, yo aprendí algo más de ella. Ella entendió un poco más de mí. Fue bueno. No hablamos de Orlando, fue un acuerdo tácito.
Creo que es uno de esos momentos de la vida de uno donde encuentra sorpresivas afinidades con la otra persona. No sé demasiado sobre la permanencia de esas afinidades a lo largo del tiempo, pues me consta que en algunos casos se afianzan y en otros se diluyen. Pero sólo eso.
Esthershack me dejó un mensaje a las tres de la mañana, que vaya para allá, que no sea ortiva.
Creo que Luna se olvidó de preguntar nuevamente por qué ahora. Pues mira para otro lado, está perdida en otro "no sé", probablemente un no sé más profundo, más elaborado. Ella siempre se manda con esas elaboraciones, esos "no sés" que arrastran consigo toda una fiilosofía, un cuerpo de sentimientos.
Luna: Mmmm... no pasa nada che.
Está demasiado metido en el laburo, se me ocurre. Igual él siempre dice:
Esthershack: Ahora tiro unas magias, mirá.
En algunos casos son magias, artilugios sorprendentes. Otras veces son esa palabrería que definimos con una sola palabra a esta altura del partido.
Luna: Pero igual, pareciera que no pasa nada. ¿Notaste que ya no pasan nada bueno en la tele?
No vaya a ser que me toquen la puerta esta vez. No espero a nadie. ¿Es posible que desde el pasillo se escuche todo esto? ¿No lo crees, Moon? No podemos sino imaginarlo. Nosés...
Ludi: Recuerdo que tocabas una canción muy bonita, Allen. Quizás deberías volver a ella. Quién te dice, a veces por sepultar nuestro pasado estamos condenando nuestro futuro...
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Reiniciar
Zunny: ... Quizás te lo estás tomando demasiado en serio.
Es probable, más que probable, seguro. Es increible como terminamos en la irrelevancia una y otra vez. Debo tener algún error de estrategia o yo qué sé. Y te juro que trato de ser lo menos melodramático posible, poner los pies en la tierra y pensar como un ser racional. ¿Notaste que poca capacidad de desición real tenemos?
Entonces Zunny intenta explicar, dar alguna hipótesis de qué nos pasa cuando todo se va a la mierda tan así nomás. Me dice que le de un tiempo, pero la verdad es que mi paciencia está por debajo del nivel del mar, navegando a oscuras, en un simple atentado para no volver.
Zunny: Bueno, entonces dejala y que se curta.
Finalmente siento que voy bajando, lentamente, que voy bajando y en una de esas encuentre mi paciencia en el fondo del mar, entre las algas y quizás alguna cuebita. A todo esto, no se me ocurre nada mejor que los amores acuáticos. Algo escribí sobre eso, pero jamás se lo mostré a nadie. A no, pará, a July sí.
Jan: Noto tu mirada perdida.
Allen: Si te digo que estamos perdidos no me vas a creer así nomás.
Jan: Tanta inercia de repente me hace mal, Allen.
No es que nos estemos apurando, pero sí, es eso. En mi cabeza todo pasa demasiado rápido, aunque me digan que es la antítesis de lo que realmente ocurre. Nos tomamos nuestro tiempo, pero parece que el tiempo jamás será nuestro en realidad. Será a lo sumo, o al menos aparentará ser, de cada uno por separado. Un tiempo de Jan, otro tiempo de Allen.
Allen: Pero tengo esa estúpida sensación de que el tiempo no pasa, ¿te das cuenta?
Jan: Mmm... al contrario, para mí me pasa todo por delante.
Nuestras conversaciones se fueron perdiendo en ese envoltorio de plástico, ese que viene con los globitos que tanto le gusta a todo el mundo explotar. Ese es el problema, miramos para otro lado perdiendo el tiempo y explotando globitos, en medio de está gran boludés.
Allen: Sí, lo sé. Es que no me puedo bajar. Necesito meterme en el submarino, navegar un poco por la paciencia, que seguro está ahí hundida.
Zunny: La paciencia es atributo no mío ni tuyo. Pero al menos no terminaron mal, no se pelearon. Quién te dice, hay que pensar las cosas un poco quizás.
Allen: Claro claro, pero me estoy dando cuenta que ahora duele, y no es tanto por Jan en sí. Eso me marca otra cosa, no es Jan quien estaba mal...
Zunny me abrazó y eso que ella nunca me abraza. Todo esto seguro fue por la cara que tenía... Mientras me preguntó por qué era yo tan inestable, y por qué me ponía tan demandante con este tipo de cosas, (¿qué querés que te diga?, soy un salame). Todo tiene su motivo, dear Zunny.
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